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Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en el blog EMS Solutions International está editada y elaborada por profesionales de la salud. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario. by Dr. Ramon REYES, MD

Niveles de Alerta Antiterrorista en España. Nivel Actual 4 de 5.

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Fuente Ministerio de Interior de España

jueves, 22 de enero de 2026

Adrenalina (epinefrina) 🆚 desfibrilacion (cardioversion no sincronizad) by DrRamonReyesMD

 


Descripción de la imagen (lo que comunica la infografía)

La imagen es una infografía didáctica titulada, en esencia, “Evans et al., 2021 (BMJ): adrenalina antes de desfibrilación (ritmos desfibrilables intrahospitalarios)”. Presenta dos paneles:

  • Panel izquierdo (mensaje de alerta): aparece una jeringa (adrenalina) “antes” de unos parches de desfibrilación, marcada con una X roja, y debajo un icono de calavera con el texto “peor supervivencia”. El mensaje es: dar adrenalina antes del choque en FV/TV sin pulso se asocia a peor pronóstico.
  • Panel derecho (conducta recomendada): muestra los parches de desfibrilación primero y luego una jeringa, con el texto “prioridad eléctrica (recomendado)”.
  • En la parte inferior añade dos ideas:
    1. Limitaciones (observacional): confusión por severidad / “antes” puede ser marcador de desorganización.
    2. Implicación clínica: primero lo eléctrico; la adrenalina puede distraer si desplaza la desfibrilación; mantener compresiones y desfibrilar antes.

Es decir: no discute si la adrenalina “sirve” o “no sirve”, sino el peligro operativo de adelantarla cuando el ritmo es desfibrilable.


Verificación y actualización con rigor (vigente 2025–2026)

1) Qué demostró realmente Evans et al. (BMJ 2021) — y qué NO demostró

El trabajo que cita la infografía existe y es precisamente: “Epinephrine before defibrillation in patients with shockable in-hospital cardiac arrest: propensity matched analysis” en BMJ (2021).

  • Diseño: análisis observacional con ajuste por propensión (registro AHA GWTG-Resuscitation, múltiples hospitales).
  • Hallazgo principal: en paradas intrahospitalarias con ritmo inicial desfibrilable, administrar adrenalina antes del primer choque se asoció con peores resultados de supervivencia (y también peores desenlaces neurológicos, según el análisis).
  • Punto crítico: al ser observacional, no prueba causalidad (“la adrenalina mata”), sino asociación. Hay riesgo de confusión por severidad y, sobre todo, de que “adrenalina antes” sea un marcador de retraso/ineficiencia (retrasar el choque, mala coordinación del equipo, acceso/medicación consumiendo atención). Esa limitación está bien señalada en la propia lógica de la infografía y es coherente con la naturaleza del estudio.

Conclusión rigurosa: el estudio apoya fuertemente que, en ritmos desfibrilables, cualquier conducta que retrase la desfibrilación (incluida la administración precoz de fármacos) se asocia a peor supervivencia; no permite afirmar que la adrenalina sea “letal” por sí misma, sino que adelantarla puede ser parte del retraso crítico del choque.

2) Qué dicen hoy las guías (2025–2026): la “prioridad eléctrica” es doctrina

La idea central de la infografía sí está alineada con las guías contemporáneas:

  • AHA 2025 (Adult ALS): en ritmos desfibrilables, es razonable administrar epinefrina/adrenalina después de que hayan fallado intentos iniciales de desfibrilación, priorizando desfibrilación rápida y RCP de alta calidad.
  • ERC 2021 (ALS adulto): si el ritmo desfibrilable persiste, adrenalina 1 mg IV/IO tras el 3.er choque y repetir cada 3–5 min mientras continúe la RCP avanzada.
  • ERC 2025 (ALS adulto, Resuscitation): mantiene el énfasis en intervenciones tempranas efectivas y, en la práctica del algoritmo, la lógica de descargar pronto y no retrasar el choque por fármacos sigue siendo el eje; además, otras guías nacionales alineadas con ERC también formulan explícitamente adrenalina tras el tercer choque.
  • ILCOR CoSTR 2025 (consenso internacional): sugiere epinefrina después de intentos iniciales de desfibrilación no exitosos en ritmos desfibrilables, consistente con el “defib-first”.

Por tanto, actualización 2026: el mensaje “primero choque, luego fármacos” no solo es defendible: es estándar en algoritmos modernos (AHA/ILCOR/ERC), con matices de cuándo exactamente entrar con vasopresor según el esquema (p. ej., “tras intentos iniciales fallidos” o “tras el 3.er choque”, según marco).


Artículo científico completo (actualizado 2026)

Adrenalina y desfibrilación en FV/TV sin pulso: por qué el orden importa y cómo evitar la “falsa eficiencia” en RCP avanzada

En los ritmos desfibrilables —fibrilación ventricular (FV) y taquicardia ventricular sin pulso (TVSP)— la fisiopatología es, por definición, eléctrica: existe actividad miocárdica caótica o reentrante que impide un gasto cardiaco efectivo. En ese escenario, la única intervención con capacidad inmediata de revertir el mecanismo primario es la desfibrilación (descarga eléctrica), apoyada por RCP de alta calidad para sostener perfusión coronaria y cerebral mientras se prepara y entrega el choque. Esta jerarquía no es una opinión: está en el corazón de los algoritmos modernos de soporte vital avanzado (SVA/ALS) y ha sido reforzada en actualizaciones recientes por el énfasis explícito en el tiempo a la primera descarga como determinante pronóstico.

La trampa cognitiva: “aprovecho mientras carga…”

En equipos clínicos expertos aparece un sesgo operativo comprensible: mientras se cargan joules, mientras alguien canaliza una vía o prepara una medicación, alguien piensa “si paso adrenalina ahora, gano tiempo”. Este razonamiento falla porque en FV/TVSP el factor limitante raramente es “tener el fármaco dentro” y casi siempre es entregar el choque sin demoras y con interrupciones mínimas de compresiones. En la práctica real, “meter un paso más” en el momento del choque aumenta el riesgo de: retrasar el análisis/descarga, prolongar la pausa pre-choque, fragmentar el liderazgo (“¿quién está a qué?”), y convertir un ciclo simple (RCP–análisis–choque–RCP) en una coreografía con más puntos de fallo.

Aquí es donde el estudio de Evans et al. aporta una señal clínica de enorme valor: en parada intrahospitalaria con ritmo inicial desfibrilable, dar adrenalina antes de desfibrilar se asocia con peor supervivencia y peores desenlaces. El propio diseño (observacional, aunque ajustado por propensión) obliga a ser prudentes con la causalidad; sin embargo, desde la perspectiva de seguridad del paciente, el hallazgo es coherente con un principio robusto: en ritmos desfibrilables, todo lo que retrasa el choque suele matar más que lo que “aporta” el fármaco.

Asociación no es causalidad, pero sí es una alarma operativa

Es esencial afinar el mensaje para que sea científicamente impecable: Evans et al. no demostraron que la adrenalina sea intrínsecamente letal en FV/TVSP; demostraron que el patrón “adrenalina antes del primer choque” se asocia a peor evolución. ¿Por qué puede ocurrir? Hay dos explicaciones no excluyentes:

  1. Confusión por severidad y contexto: quizá los pacientes más complejos, con peores circunstancias (retrasos, colapso no presenciado, deterioro previo) son aquellos en los que el equipo “se aferra” a fármacos temprano. En ese caso, “adrenalina antes” sería un marcador de gravedad, no un veneno.

  2. Retraso real de desfibrilación por distracción y logística: incluso en hospitales, pueden existir micro-retrasos: el carro llega, se colocan parches, se busca acceso IV/IO, se preparan jeringas, se etiqueta, se verbaliza… y el choque “se desplaza” unos minutos. En FV/TVSP, minutos son daño neurológico y miocárdico irreversible. El fármaco puede convertirse en la excusa perfecta para posponer la intervención que sí revierte el mecanismo.

La relevancia clínica de un estudio así no es “prohibir adrenalina”, sino proteger el tiempo al choque como si fuese un fármaco más: el más potente.

Lo que dictan las guías 2025–2026: defibrillation-first, fármacos después

Las recomendaciones actuales convergen en el mismo punto. La AHA 2025 señala que, en ritmos desfibrilables, es razonable administrar epinefrina después de que intentos iniciales de desfibrilación (con RCP) no consigan revertir el ritmo, precisamente para priorizar desfibrilación temprana. La ERC (2021, y coherente con actualizaciones 2025) estructura la entrada de vasopresor en ritmos desfibrilables tras el tercer choque (adrenalina 1 mg IV/IO, repetir cada 3–5 minutos). ILCOR 2025, como marco de consenso, también se alinea con administrar epinefrina tras intentos iniciales de desfibrilación no exitosos.

Traducido a conducta: en FV/TVSP, el equipo debe funcionar como una cadena de montaje que minimiza pausas, entrega descargas a energía adecuada, y utiliza fármacos como soporte cuando el ritmo se muestra refractario a choques iniciales, no como “tarea simultánea” que erosiona el foco.

Fisiología aplicada: por qué la adrenalina no “sustituye” al choque

La adrenalina (epinefrina) aumenta presión de perfusión coronaria principalmente por vasoconstricción alfa-adrenérgica, mejorando la probabilidad de retorno de circulación espontánea (RCE) en ciertos escenarios, especialmente en ritmos no desfibrilables. Pero en FV/TVSP, el problema primario no es falta de vasoconstricción: es un miocardio eléctricamente desorganizado. El choque pretende despolarizar de forma masiva para permitir que el nodo sinusal o un marcapasos fisiológico reasuma control. Si el miocardio sigue en FV, puedes perfundir mejor durante unos minutos con RCP y vasopresores, sí, pero sin restaurar un ritmo organizado, el pronóstico se degrada.

Además, cada pausa adicional en compresiones reduce perfusión coronaria y cerebral; recuperar esa perfusión tras la pausa requiere varias compresiones. Por eso el equipo debe tratar las pausas pre-choque como un tóxico. Las guías enfatizan compresiones de alta calidad y mínima interrupción; el “plus” de manipulación farmacológica en el instante del choque amenaza ese objetivo.

Cómo se ejecuta bien en la realidad: un “paquete operativo” seguro (intra y extrahospitalario)

En 2026, el estándar técnico para FV/TVSP (intra y extrahospitalaria) es un flujo disciplinado:

  1. RCP de alta calidad inmediata (frecuencia y profundidad adecuadas, retroceso completo, mínimas interrupciones, ventilación sin hiperventilar).
  2. Desfibrilación lo antes posible una vez identificado ritmo desfibrilable, con pausa mínima para análisis/descarga.
  3. Reanudar compresiones inmediatamente tras el choque, sin “comprobar pulso” salvo criterios claros.
  4. Acceso vascular (IV preferente si se consigue rápido; intraóseo [IO] si no) sin robar tiempo al choque: el acceso se hace en paralelo, pero nunca secuestra el momento del shock.
  5. Vasopresor y antiarrítmico cuando el ritmo es refractario a choques iniciales, siguiendo el algoritmo del marco aplicable (AHA/ILCOR/ERC).

La clave práctica no es “hacer menos”, sino secuenciar: la complejidad entra cuando la prioridad (choque + RCP) está protegida.

La “falsa eficiencia” y la seguridad del equipo

El mensaje divulgativo del post que acompañas (“la evidencia dice que es letal”) necesita matiz para mantener credibilidad ante lectores expertos. La forma científicamente sólida de decirlo es: “administrar adrenalina antes del primer choque en FV/TVSP se asocia a peor supervivencia y probablemente refleja o contribuye a retrasar la desfibrilación; por tanto, debe evitarse en la práctica”. Esto es más fuerte que un eslogan, porque es defendible ante un tribunal científico y, a la vez, operativo para equipos reales.

Lo valioso del trabajo de Evans et al. es que convierte un principio de algoritmo en una alerta de implementación: incluso en hospitales, uno de cada cinco (según el propio resumen del estudio) recibe adrenalina antes del choque, lo cual indica que el error no es raro y que la estandarización del “defib-first” debe reforzarse con entrenamiento, liderazgo y checklists de equipo.

Qué debe quedar escrito en tu doctrina (2026) para que nadie te discuta en una sala

  • FV/TVSP = prioridad eléctrica.
  • La adrenalina no debe retrasar la primera descarga.
  • En shockable, adrenalina después de intentos iniciales de desfibrilación fallidos (AHA/ILCOR) / tras el 3.er choque (ERC).
  • El estudio de Evans (BMJ 2021) apoya esta prioridad mostrando asociación con peor supervivencia cuando se invierte el orden.

Referencias clave (selección)

Evans E, et al. BMJ 2021. Epinephrine before defibrillation in shockable in-hospital cardiac arrest (propensity matched).
AHA 2025 Adult Advanced Life Support + Highlights (timing epinephrine in shockable rhythms).
ERC Guidelines 2021 & ERC/Resuscitation 2025 Adult ALS (adrenalina tras 3.er choque; énfasis en desfibrilación temprana).
ILCOR CoSTR 2025 (epinephrine after unsuccessful initial defibrillation attempts in shockable rhythms).


Perfecto. Te lo contrasto (ILCOR vs AHA vs ERC/Resus Council UK) y lo dejo actualizado a 2026, con el matiz fino que te interesa: qué recomiendan exactamente, cuándo entra la adrenalina en ritmos desfibrilables, y por qué el estudio de Evans (BMJ 2021) encaja como “alerta de implementación”.


1) ILCOR (CoSTR 2025): recomendación explícita sobre el timing en shockables

ILCOR, en su capítulo de ALS (Adult Advanced Life Support), formula la recomendación con prudencia por la baja certeza de la evidencia:

  • En FV/TV sin pulso (ritmos desfibrilables), sugieren administrar adrenalina después de que los intentos iniciales de desfibrilación no sean exitosos durante la RCP. (Recomendación débil, evidencia de muy baja certeza).

Lectura operativa (ILCOR): defibrillation-first; fármacos después de intentos iniciales fallidos. Esto es exactamente lo que “defiende” la infografía, pero con lenguaje de consenso internacional.


2) AHA 2025: mismo sentido, formulado como “razonable” tras fallar intentos iniciales

AHA 2025 (Adult ALS) y su documento de “Highlights” lo dicen de forma muy clara:

  • En ritmos desfibrilables, es razonable administrar epinefrina/adrenalina después de que hayan fallado los intentos iniciales de desfibrilación, priorizando la desfibrilación rápida.
  • AHA reconoce además que el “timing óptimo” exacto no está completamente resuelto, pero el cuerpo de evidencia favorece priorizar descarga y no distraerse con fármacos al inicio.

Lectura operativa (AHA): No te “casa” con “3er choque” como número fijo en el texto-resumen, pero el mensaje es inequívoco: no antes del choque; después de fallar intentos iniciales.


3) ERC 2025 y Resuscitation Council UK 2025: regla algorítmica clásica (1ª adrenalina tras el 3er choque)

En Europa (ERC) y el Resus Council UK (que traduce a algoritmo práctico), la secuencia se mantiene muy utilizable en campo:

  • Adrenalina 1 mg IV/IO tras el 3er choque en ritmo desfibrilable; repetir cada 3–5 min mientras continúa ALS.
  • El algoritmo adulto ALS 2025 del Resus Council UK lo pone literalmente: “Give 1st adrenaline after 3 shocks”.
  • ERC 2025 (paper ALS en Resuscitation) es el marco doctrinal general; el algoritmo operativo del UK es la traducción más directa para ejecución.

Lectura operativa (ERC/UK):3 choques primero” protege el principio fisiopatológico: si es un problema eléctrico, la terapia primaria es eléctrica.


4) Cómo encaja Evans et al. (BMJ 2021) con todo lo anterior (sin sensacionalismo)

El estudio de Evans et al. (BMJ 2021) es observacional (propensity-matched) en parada intrahospitalaria con ritmo inicial desfibrilable y muestra que dar adrenalina antes del primer choque se asocia con peor supervivencia.

El valor del estudio (para doctrina 2026) no es “la adrenalina mata”, sino:

  • Señala un patrón real de error: la adrenalina administrada “antes” funciona como marcador y/o causa de retraso del choque y de desorganización del equipo.
  • Refuerza el núcleo de ILCOR/AHA/ERC: no permitir que la farmacología desplace la descarga.

Esto está completamente alineado con la frase AHA 2025: priorizar desfibrilación rápida y poner adrenalina después de intentos iniciales fallidos.


Actualización 2026: doctrina comparada (lo que debes enseñar y escribir)

Mensaje unificado (ILCOR + AHA + ERC/UK)

En FV/TV sin pulso:

  1. RCP de alta calidad + desfibrilación precoz (interrupciones mínimas).
  2. Adrenalina NO antes del primer choque.
  3. Adrenalina tras intentos iniciales no exitosos (AHA/ILCOR).
  4. Si sigues algoritmo europeo clásico: 1ª adrenalina tras el 3er choque (ERC/UK).

Por qué esta secuencia es clínicamente “blindable”

  • FV/TVSP es un fallo eléctrico → el tratamiento primario es eléctrico.
  • La adrenalina puede mejorar perfusión coronaria durante RCP, pero no revierte la FV.
  • El daño neurológico es tiempo-dependiente; el retraso del choque es un enemigo mayor que cualquier beneficio marginal de “adelantar” fármaco.
  • Evans 2021 aporta evidencia de mundo real de que ese retraso (o su marcador) se asocia a peor supervivencia.

 DrRamonReyesMD, 2026)

En los ritmos desfibrilables (FV/TV sin pulso) la prioridad es eléctrica. El consenso internacional (ILCOR CoSTR 2025) sugiere administrar adrenalina solo después de que los intentos iniciales de desfibrilación sean infructuosos, y la AHA 2025 lo resume como conducta “razonable” para proteger la desfibrilación precoz; en Europa, el algoritmo práctico (ERC/Resus Council UK 2025) operacionaliza lo mismo indicando la primera adrenalina tras el tercer choque. El trabajo observacional de Evans et al. (BMJ 2021) encaja como advertencia de implementación: “adrenalina antes del primer choque” se asocia a peor supervivencia y probablemente refleja (y/o promueve) retraso del tratamiento eléctrico. Por tanto, en 2026 la regla es simple y defendible: primero choque y RCP de alta calidad; después, fármacos sin interrumpir ni retrasar la secuencia eléctrica.


Primero la electricidad: por qué el orden salva vidas en FV/TV sin pulso

IHCA + OHCA | Actualizado 2026 | DrRamonReyesMD – EMS Solutions International


Resumen ejecutivo

En los ritmos desfibrilables —fibrilación ventricular (FV) y taquicardia ventricular sin pulso (TVSP)— la fisiopatología es inequívocamente eléctrica. El tratamiento primario es, por definición, la desfibrilación temprana apoyada por RCP de alta calidad.

El consenso internacional (ILCOR 2025), las guías norteamericanas (AHA 2025) y las europeas (ERC/Resus Council UK 2025) convergen en un mismo principio operativo:

En FV/TVSP, la adrenalina NO debe preceder a la desfibrilación.
Debe administrarse solo después de que fallen los intentos iniciales de descarga
(en Europa: primera adrenalina tras el 3.er choque).

El estudio observacional de Evans et al. (BMJ, 2021) aporta una señal clínica potente: administrar adrenalina antes del primer choque en IHCA con ritmo desfibrilable se asocia a peor supervivencia. No prueba causalidad farmacológica, pero sí revela un patrón real de error: la farmacología desplazando a la electricidad.

La lección 2026 es clara y defendible:
No permitas que la química estorbe a la física.


Marco doctrinal comparado (2026)

  • ILCOR (CoSTR 2025): en ritmos desfibrilables, sugiere administrar adrenalina después de que los intentos iniciales de desfibrilación no sean exitosos.
  • AHA 2025 (Adult ALS): es razonable administrar epinefrina tras fallar los intentos iniciales de descarga, priorizando desfibrilación rápida.
  • ERC / Resuscitation Council UK 2025: operacionaliza el principio indicando 1.ª adrenalina tras el 3.er choque en FV/TVSP.

Las tres doctrinas expresan lo mismo con distintos grados de formalismo: defibrillation-first.


Fisiopatología aplicada: por qué el orden importa

  • En FV/TVSP el miocardio está eléctricamente caótico.
  • La desfibrilación busca una despolarización global que permita a un marcapasos fisiológico retomar el control.
  • La adrenalina mejora la presión de perfusión coronaria durante RCP (efecto alfa), útil como soporte cuando la arritmia es refractaria, pero no revierte una FV.
  • Cada pausa pre-choque reduce perfusión cerebral y coronaria; recuperar esa perfusión exige varias compresiones.
  • Introducir tareas “paralelas” en el instante del choque aumenta la latencia, fragmenta el liderazgo y prolonga las pausas.

Resultado: adelantar fármacos en shockable no compensa el daño temporal que inflige al tratamiento primario.


Evidencia clave: Evans et al., BMJ 2021 (IHCA)

  • Cohorte intrahospitalaria con ritmo inicial desfibrilable.
  • Análisis con ajuste por propensión.
  • Asociación entre “adrenalina antes del primer choque” y peor supervivencia (y peores desenlaces neurológicos).

Interpretación rigurosa:

  • No demuestra que la adrenalina “mate”.
  • Señala que invertir el orden (o desorganizar el proceso) empeora resultados.
  • Funciona como alarma de implementación: incluso en hospitales, el error existe y cuesta vidas.

Errores cognitivos que matan (y cómo reconocerlos)

1) Falsa eficiencia

“Mientras carga el desfibrilador, paso la adrenalina.”

  • Ilusión de productividad.
  • En la práctica añade micro-retrasos, aumenta la carga cognitiva y desplaza el foco del choque.

Antídoto: el líder verbaliza “prioridad eléctrica”; nadie introduce tareas que compitan con el choque.

2) Multitarea mal dirigida

  • Varios miembros inician acciones no sincronizadas (vía, jeringa, ventilación, monitor).
  • Se pierde la “línea de montaje” RCP–análisis–choque–RCP.

Antídoto: roles cerrados y secuencia innegociable. El acceso IV/IO ocurre en paralelo, pero nunca secuestra el momento del shock.

3) Pausas pre-choque prolongadas

  • Colocar parches, comprobar ritmo, cargar, “espera un segundo”, administrar fármaco…
  • Cada segundo sin compresiones reduce CPP y probabilidad de RCE.

Antídoto: cronometraje visible; objetivo de pausa <10 s; choque “en caliente” con compresiones retomadas inmediatamente.

4) Sesgo de gravedad

  • En escenarios complejos se “recurre” antes a fármacos.
  • La adrenalina se convierte en marcador de caos.

Antídoto: doctrina simple: en shockable, nada va antes del choque.


Algoritmo operativo integrado (IHCA + OHCA)

  1. RCP inmediata de alta calidad.
  2. Identificar ritmo desfibrilable → desfibrilar sin demora.
  3. Reanudar compresiones inmediatamente tras el choque.
  4. Acceso vascular (IV si rápido; IO si no) en paralelo, sin retrasar descargas.
  5. Si persiste FV/TVSP tras intentos iniciales:
    • AHA/ILCOR: adrenalina tras fallar descargas iniciales.
    • ERC/UK: 1.ª adrenalina tras el 3.er choque, luego cada 3–5 min.
  6. Antiarrítmico cuando corresponda (amiodarona/lidocaína), sin interrumpir la secuencia eléctrica.
  7. Mantener ciclos estrictos RCP–análisis–choque.

Checklist de equipo “anti-retrasos”

Antes del primer análisis

  • [ ] Líder designado y audible.
  • [ ] RCP continua; calidad monitorizada.
  • [ ] Parches colocados en paralelo a RCP.
  • [ ] Cronómetro visible.

En el momento del choque

  • [ ] Verbalización: “Prioridad eléctrica”.
  • [ ] Nadie prepara ni administra fármacos.
  • [ ] Pausa pre-choque <10 s.
  • [ ] “¡Todos fuera!” → choque → RCP inmediata.

Entre ciclos

  • [ ] Acceso IV/IO sin competir con el shock.
  • [ ] Preparar adrenalina solo si ya hubo descargas fallidas.
  • [ ] Confirmar secuencia (AHA vs ERC según marco local).

Tras el 3.er choque (ERC) / tras fallos iniciales (AHA/ILCOR)

  • [ ] Administrar adrenalina 1 mg IV/IO.
  • [ ] Registrar hora; repetir cada 3–5 min.
  • [ ] Mantener foco eléctrico.

Argumentario para comité, docencia y auditoría

  1. Consenso internacional (ILCOR 2025): en ritmos desfibrilables, la adrenalina se administra después de que fallen los intentos iniciales de desfibrilación.
  2. AHA 2025: es razonable priorizar descarga rápida y usar epinefrina tras fallar descargas iniciales.
  3. ERC/Resus Council UK 2025: regla operativa clara: 1.ª adrenalina tras el 3.er choque en FV/TVSP.
  4. Evans et al., BMJ 2021 (IHCA): “adrenalina antes del primer choque” se asocia a peor supervivencia; alerta de implementación sobre retrasos y desorganización.
  5. Fisiopatología: FV/TVSP es un problema eléctrico; el tratamiento primario es eléctrico.
  6. Seguridad del paciente: cada pausa pre-choque reduce CPP; introducir tareas farmacológicas en ese instante aumenta latencia y daño neurológico.
  7. Doctrina 2026:
    • Defibrillation-first.
    • La farmacología no debe competir con el choque.
    • Secuencia protegida y auditable.

Conclusión

En 2026 no hay ambigüedad científica ni doctrinal:
en FV/TV sin pulso, primero la electricidad.

La adrenalina es una herramienta valiosa cuando la arritmia es refractaria, no un atajo para “ganar tiempo”. El tiempo que importa es el del choque.

No intentes ganar segundos perdiendo la prioridad.
Primero choque. Luego, si falla, entra la química.

DrRamonReyesMD
EMS Solutions International


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