SANGRE EN POLVO PARA EL CAMPO DE BATALLA
De los sustitutos sanguíneos históricos a FSHARP, RAPIID y el sistema moderno de resucitación hemorrágica militar
Revisión científico-operacional actualizada a 2026
DrRamonReyesMD
EMS Solutions International
INTRODUCCIÓN
La hemorragia traumática continúa siendo una de las principales causas prevenibles de muerte en combate, trauma civil, incidentes con múltiples víctimas y medicina austera. El problema no es únicamente perder volumen intravascular. El problema real es perder simultáneamente eritrocitos transportadores de oxígeno, plasma, factores de coagulación, fibrinógeno, plaquetas, calcio funcional, temperatura, pH fisiológico y capacidad hemostática.
Durante las guerras de Irak y Afganistán, la medicina militar occidental desarrolló una doctrina cada vez más agresiva de control precoz de la hemorragia, uso temprano del torniquete (TQ), resucitación con productos sanguíneos, evacuación rápida y cirugía de control de daños. Sin embargo, la guerra de Ucrania, los escenarios de alta intensidad, los drones, la artillería persistente, la guerra electrónica, el antiacceso y las operaciones prolongadas han devuelto a la medicina militar una pregunta antigua:
¿Qué ocurre cuando el herido necesita sangre, pero la sangre no puede llegar?
De esa necesidad nace el interés renovado por la denominada popularmente “sangre en polvo”, aunque el término técnicamente más correcto sería:
sistema bioartificial destinado a reproducir funciones críticas de la sangre total, estable a temperatura ambiente y reconstituible en el punto de atención.
EL SISTEMA ACTUAL: QUÉ SE USA HOY EN COMBATE
A fecha de 2026, el sistema real y operativo de referencia no es la sangre artificial. El sistema actual se basa en sangre humana y productos derivados.
La prioridad doctrinal actual en medicina militar avanzada es:
1. Control inmediato de la hemorragia. Torniquete (TQ) para hemorragia masiva de extremidad, empaquetamiento hemostático, presión directa, dispositivos junctional, control pélvico y cirugía de control de daños.
2. Resucitación hemostática. Evitar grandes volúmenes de cristaloides. Reponer sangre o productos sanguíneos lo antes posible.
3. Blood Far Forward. El concepto moderno de “sangre lo más adelante posible” busca aproximar productos sanguíneos al punto de lesión mediante sangre total de bajo título grupo O, plasma liofilizado, plaquetas refrigeradas, bancos de sangre ambulantes y capacidades de Remote Damage Control Resuscitation.
4. Sangre total de bajo título grupo O. El estándar más valorado en muchos programas militares actuales es la Low-Titer Group O Whole Blood (LTOWB), especialmente en entornos far-forward.
5. Sangre total fresca mediante Walking Blood Bank. Cuando no existe sangre almacenada disponible, se recurre a donantes previamente cribados dentro de la propia unidad militar.
6. Componentes sanguíneos en proporción equilibrada. Cuando no hay sangre total, se intenta aproximar su composición mediante concentrado de hematíes, plasma y plaquetas en proporción cercana a 1:1:1.
7. Plasma liofilizado donde esté disponible. El plasma seco o liofilizado ya se utiliza en algunos entornos militares y prehospitalarios. No reemplaza a la sangre total, pero aporta factores de coagulación y facilita la resucitación hemostática cuando el plasma fresco congelado no es logísticamente viable.
8. Plaquetas refrigeradas. Las cold-stored platelets están recuperando interés operacional porque pueden ofrecer mayor utilidad en trauma hemorrágico y mejor compatibilidad logística que las plaquetas convencionales almacenadas a temperatura ambiente.
9. Adjuntos farmacológicos. Ácido tranexámico, calcio, corrección de hipotermia, control del pH, fibrinógeno o crioprecipitado según disponibilidad, y monitorización clínica o viscoelástica cuando sea posible.
En resumen:
Hoy, la sangre humana sigue siendo el patrón oro. La sangre artificial no ha reemplazado a la sangre total. FSHARP y RAPIID intentan resolver el problema logístico que la sangre humana no puede resolver por sí sola.
POR QUÉ LA SANGRE ES TAN DIFÍCIL DE SUSTITUIR
La sangre no es simplemente un líquido rojo que transporta oxígeno. Es un órgano líquido con múltiples funciones simultáneas.
Cumple funciones de transporte de oxígeno mediante hemoglobina contenida dentro de eritrocitos; transporte de dióxido de carbono mediante bicarbonato, hemoglobina y plasma; hemostasia primaria mediante plaquetas; hemostasia secundaria mediante factores plasmáticos de coagulación; inmunidad mediante leucocitos, complemento, inmunoglobulinas y mediadores celulares; volumen circulante mediante presión oncótica, perfusión y retorno venoso; equilibrio ácido-base mediante amortiguación fisiológica; termorregulación e interacción endotelial.
Por eso muchos sustitutos históricos fracasaron: podían transportar oxígeno, pero producían vasoconstricción; expandían volumen, pero diluían la coagulación; mejoraban cifras hemodinámicas, pero empeoraban mortalidad; o eran logísticamente interesantes, pero biológicamente incompletos.
HISTORIA DE LOS SUSTITUTOS SANGUÍNEOS
La búsqueda de un sustituto de sangre no es nueva. Es una obsesión médico-militar, quirúrgica y transfusional desde hace más de un siglo.
1. Soluciones salinas y cristaloides
Las soluciones salinas fueron uno de los primeros intentos racionales de reemplazar el volumen perdido. Su utilidad principal fue restaurar temporalmente la presión arterial y el volumen intravascular.
Pero tienen una limitación fundamental:
no transportan oxígeno, no aportan plaquetas y no aportan factores de coagulación.
El uso excesivo de cristaloides en trauma hemorrágico favorece hemodilución, hipotermia, acidosis, edema tisular, coagulopatía y empeoramiento de la tríada letal.
2. Coloides: gelatinas, dextranos e hidroxietil-almidones
Los coloides intentaron mejorar la expansión plasmática manteniendo presión oncótica intravascular.
Incluyeron dextranos, gelatinas, albúmina e hidroxietil-almidones.
El problema es que tampoco transportan oxígeno ni corrigen la coagulopatía traumática. Además, algunos se asociaron a alteraciones de coagulación, lesión renal, anafilaxia y peores resultados en pacientes críticos.
En trauma moderno, los coloides no representan una solución al shock hemorrágico masivo.
3. Perfluorocarbonos
Los perfluorocarbonos son compuestos capaces de disolver grandes cantidades de oxígeno y dióxido de carbono. Fueron una de las líneas más importantes de investigación en “sangre artificial”.
El ejemplo clásico fue Fluosol-DA, aprobado por la FDA en 1989 como transportador artificial de oxígeno. Su uso era complejo, requería preparación especial, oxigenación elevada y tenía limitaciones clínicas significativas. Fue retirado posteriormente del mercado.
Otros proyectos relacionados incluyeron Perftoran, desarrollado en Rusia, y Oxycyte, una emulsión perfluorocarbonada investigada para trauma craneoencefálico y oxigenación tisular.
El problema central de los perfluorocarbonos es que no son sangre. Pueden transportar gases, pero no aportan hemoglobina fisiológica, plaquetas ni factores de coagulación.
4. Hemoglobin-Based Oxygen Carriers — HBOC
Los transportadores de oxígeno basados en hemoglobina fueron otra gran esperanza. La lógica parecía impecable: si la hemoglobina transporta oxígeno, se podría administrar hemoglobina libre o modificada sin necesidad de glóbulos rojos.
Pero la hemoglobina libre fuera del eritrocito es biológicamente problemática. Puede producir vasoconstricción por captura de óxido nítrico, hipertensión, estrés oxidativo, lesión renal, disfunción endotelial, inflamación y eventos cardiovasculares.
Entre los proyectos históricos más importantes están:
HemAssist. Producto de hemoglobina humana modificada, desarrollado por Baxter. Llegó a ensayos clínicos avanzados, pero se asoció a aumento de mortalidad y complicaciones vasoconstrictoras. Fue abandonado.
PolyHeme. Producto basado en hemoglobina humana polimerizada, desarrollado por Northfield Laboratories. Nació con fuerte interés militar y de trauma prehospitalario. Su objetivo era proporcionar transporte de oxígeno antes de llegar al hospital. El programa terminó sin aprobación y con controversias clínicas, regulatorias y éticas.
Hemopure. Hemoglobina bovina polimerizada y purificada. Ha sido uno de los HBOC más persistentes. Ha tenido aprobación limitada en algunos países, como Sudáfrica y Rusia, y uso bajo circunstancias especiales, pero no se convirtió en sustituto universal de la sangre humana.
Oxyglobin. Versión veterinaria relacionada con Hemopure, aprobada para uso en perros.
El mensaje histórico es claro:
transportar oxígeno no basta.
Un producto puede llevar oxígeno y aun así fracasar si altera la microcirculación, el endotelio, la coagulación o la seguridad cardiovascular.
5. Sangre cultivada y eritrocitos producidos ex vivo
Otra línea moderna intenta producir glóbulos rojos a partir de células madre hematopoyéticas o células progenitoras.
Esta vía es científicamente elegante, pero todavía limitada por coste, escala industrial, maduración celular, vida media, compatibilidad, regulación y producción masiva.
Su aplicación más probable inicial no será reemplazar toda la sangre de trauma, sino producir unidades especiales para pacientes con grupos raros o necesidades transfusionales complejas.
6. Plasma seco, plasma liofilizado y plasma atomizado
El plasma liofilizado es una de las soluciones más realistas ya existentes para medicina militar y prehospitalaria.
Permite transportar factores de coagulación sin depender de congelación convencional. Puede reconstituirse con líquido estéril y administrarse antes de llegar al hospital.
Ejemplos históricos y actuales incluyen French Freeze-Dried Plasma, German LyoPlas, plasma liofilizado militar y plasma seco para uso prehospitalario.
Su limitación es evidente:
no transporta oxígeno y no aporta plaquetas.
Pero dentro de la resucitación hemostática es muy valioso.
7. Plaquetas refrigeradas, plaquetas liofilizadas y sustitutos plaquetarios
Las plaquetas son un gran problema logístico. Tienen vida útil corta, requieren condiciones estrictas y son difíciles de llevar al frente.
Por eso se investigan plaquetas refrigeradas, plaquetas criopreservadas, plaquetas liofilizadas, partículas sintéticas tipo plaqueta y nanopartículas hemostáticas.
Entre los conceptos modernos aparecen sistemas tipo platelet-like particles, partículas hemostáticas dirigidas a zonas de lesión vascular, y plataformas desarrolladas por compañías como Haima Therapeutics.
Este campo es crucial porque una sangre artificial sin función plaquetaria sería incompleta para trauma hemorrágico.
FSHARP: EL PROYECTO ACTUAL DE DARPA
FSHARP significa:
Fieldable Solutions for Hemorrhage with bio-Artificial Resuscitation Products.
Es un programa de DARPA destinado a desarrollar un sistema bioartificial de resucitación desplegable, estable a temperatura ambiente y utilizable en entornos prehospitalarios austeros.
La diferencia de FSHARP respecto a muchos programas antiguos es que no intenta crear solamente un transportador de oxígeno. Intenta crear un sistema funcional más amplio, capaz de reproducir varias funciones críticas de la sangre total.
Sus objetivos incluyen transporte de oxígeno, control de hemorragia, restauración de volumen, soporte de coagulación y estabilidad logística.
URL oficial DARPA FSHARP:
https://www.darpa.mil/research/programs/fieldable-solutions-for-hemorrhage-with-bio-artificial-resuscitation-products
LOS COMPONENTES BIOLÓGICOS CENTRALES DE FSHARP
1. Transportador de oxígeno
Su función sería reemplazar parcialmente la función eritrocitaria. No necesariamente sería un glóbulo rojo artificial completo, sino un sistema capaz de transportar oxígeno a tejidos hipóxicos durante shock hemorrágico.
El gran reto es evitar los errores históricos de los HBOC: vasoconstricción, toxicidad renal, inflamación, hipertensión, estrés oxidativo y mala descarga tisular de oxígeno.
2. Componente tipo plaqueta
Una verdadera sangre artificial de combate necesita hemostasia. No basta con presión arterial ni oxígeno.
El producto debe ayudar a formar coágulo, adherirse al sitio de lesión vascular y apoyar la hemostasia primaria.
Esta es una de las áreas más innovadoras del programa.
3. Componente plasmático
El plasma aporta factores de coagulación, proteínas, presión oncótica y soporte bioquímico. La integración de plasma seco o análogos plasmáticos es esencial para aproximarse a una sangre total funcional.
4. Sistema de reconstitución en campo
La idea operacional es que el producto pueda transportarse seco o estabilizado, probablemente en sistemas de doble cámara o sistemas equivalentes de mezcla rápida.
El objetivo táctico es claro:
que un sanitario militar pueda llevar capacidad transfusional en la mochila, sin nevera, sin banco de sangre y sin cadena logística compleja.
RAPIID: LA TRANSICIÓN HACIA USO REAL
En 2026 DARPA anunció RAPIID:
Resuscitation and Prevention of Ischemia-Induced Dysfunction.
RAPIID busca transformar los avances de FSHARP en un sistema real, escalable, manufacturable y regulatoriamente viable.
Sus metas incluyen prototipos funcionales, producción industrial, estudios preclínicos adicionales, ensayos humanos, interacción regulatoria con FDA, sistemas de administración, guías de uso y despliegue operacional.
DARPA plantea el año fiscal 2029 como horizonte para una capacidad desplegable inicial, siempre condicionada a seguridad, eficacia, regulación y producción.
URL oficial DARPA RAPIID:
https://www.darpa.mil/research/programs/rapiid
Comunicado DARPA 2026:
https://www.darpa.mil/news/2026/rapiidly-transitioning-shelf-stable-blood-substitutes-battlefield
LECCIONES DE UCRANIA
La guerra de Ucrania ha demostrado que la evacuación médica rápida no siempre es posible. Los drones, la artillería persistente, las minas, la vigilancia aérea, la guerra electrónica y las zonas de fuego prolongadas pueden retrasar la evacuación durante horas o incluso más de un día.
En ese contexto, la medicina militar vuelve a enfrentarse al problema fisiológico más antiguo del trauma:
el paciente hemorrágico necesita oxígeno, coagulación, volumen, temperatura, calcio y cirugía, pero puede no recibirlos a tiempo.
Este escenario explica por qué la investigación sobre sangre estable, productos liofilizados, sustitutos plaquetarios, sangre total far-forward y sistemas bioartificiales ha recuperado relevancia estratégica.
MEDICINA ESPACIAL, MARÍTIMA Y EXPEDICIONARIA
La utilidad potencial de un producto bioartificial estable no se limita al campo de batalla. También tendría aplicación en misiones lunares o marcianas, submarinos, buques militares, plataformas offshore, bases polares, selva, desierto, montaña, medicina humanitaria y catástrofes naturales.
Una misión espacial prolongada no puede depender de bancos de sangre convencionales. Un buque aislado tampoco. Una plataforma petrolífera remota tampoco. Por ello, la investigación en productos sanguíneos estables tiene valor militar, civil, aeroespacial, marítimo y humanitario.
CRONOLOGÍA RESUMIDA
1914–1918. Primeras transfusiones modernas de guerra.
1930–1945. Desarrollo progresivo de bancos de sangre.
1950–1970. Expansión de cristaloides, coloides y estrategias de volumen.
1989. FDA aprueba Fluosol-DA.
1990–2010. Desarrollo y fracaso parcial de HemAssist, PolyHeme, Hemopure y otros HBOC.
2010–2020. Resurgimiento de la sangre total en trauma militar.
2021. DARPA impulsa FSHARP.
2026. DARPA anuncia RAPIID como fase de transición.
2029. Objetivo estimado de capacidad inicial, condicionado a seguridad, regulación y producción.
POR QUÉ ESTA VEZ PODRÍA SER DIFERENTE
La diferencia entre FSHARP/RAPIID y los proyectos clásicos es que el enfoque actual no se limita a “hemoglobina artificial”.
El enfoque moderno intenta combinar oxigenación, hemostasia, volumen, coagulación, estabilidad térmica, facilidad de reconstitución y uso táctico real.
La meta no es solo sobrevivir al traslado al hospital. La meta es sostener al herido cuando no existe traslado inmediato.
Eso conecta directamente con Prolonged Casualty Care, Remote Damage Control Resuscitation, operaciones especiales, guerra marítima, islas, submarinos, Ártico, África, selva, desierto, plataformas offshore y medicina expedicionaria.
LO QUE TODAVÍA NO EXISTE
A fecha de 2026, no existe una “sangre en polvo” universal aprobada y desplegada masivamente que sustituya a la sangre humana en combate.
Todavía faltan ensayos clínicos humanos robustos, autorización FDA, producción industrial, estabilidad real en condiciones extremas, doctrina de empleo, entrenamiento, farmacovigilancia, coste asumible y comparación directa frente a sangre total humana.
El entusiasmo científico es legítimo, pero la integración clínica exige prudencia.
IMPACTO POTENCIAL EN TCCC, TECC Y PCC
Si FSHARP/RAPIID funciona en humanos, podría modificar varios escalones doctrinales.
En TCCC podría incorporarse como producto de resucitación far-forward para shock hemorrágico cuando no exista LTOWB o sangre total fresca.
En TECC podría tener valor en incidentes con múltiples víctimas, terrorismo, entornos rurales, policía táctica, rescate prolongado y servicios EMS alejados de hospitales.
En Prolonged Casualty Care su impacto podría ser enorme, porque PCC necesita sostener fisiología durante horas o días.
En medicina marítima y offshore podría ser especialmente útil en buques, plataformas petrolíferas, evacuaciones demoradas y entornos sin banco de sangre.
En medicina humanitaria, terremotos, huracanes, conflictos civiles, hospitales de campaña y misiones remotas podrían beneficiarse enormemente.
COMPARACIÓN CON EL SISTEMA ACTUAL
El sistema actual funciona, pero depende de logística.
Sangre total humana: excelente biológicamente, limitada logísticamente.
LTOWB: muy eficaz, requiere donantes, cadena de frío y control de títulos.
Walking Blood Bank: excelente en unidades entrenadas, pero exige cribado, disciplina y compatibilidad.
Componentes 1:1:1: útiles en hospital, complejos en campo.
Plasma liofilizado: muy útil, pero no transporta oxígeno.
Plaquetas refrigeradas: prometedoras para trauma, pero todavía con limitaciones logísticas y regulatorias según sistema.
HBOC históricos: transportan oxígeno, pero han tenido problemas de seguridad.
FSHARP/RAPIID: prometen integrar funciones múltiples, pero aún no son estándar clínico.
CONCLUSIÓN
La “sangre en polvo” no debe entenderse como una fantasía tecnológica ni como una solución ya disponible. Debe entenderse como el resultado de más de un siglo de intentos por resolver uno de los problemas más difíciles de la medicina: reemplazar temporalmente un órgano líquido complejo en condiciones de trauma, hipoxia, coagulopatía y colapso logístico.
La historia de los sustitutos sanguíneos enseña humildad. Fluosol, HemAssist, PolyHeme, Hemopure, perfluorocarbonos, HBOC, plasma seco, plaquetas artificiales y sangre cultivada han demostrado que la sangre no se sustituye fácilmente.
Sin embargo, FSHARP y RAPIID representan una nueva generación conceptual. Ya no buscan simplemente “llevar oxígeno”. Buscan aproximarse a las funciones críticas de la sangre total: oxigenar, sostener volumen, facilitar coagulación y sobrevivir a la logística del campo de batalla.
A fecha de 2026, el estándar real sigue siendo la sangre humana: LTOWB, sangre total fresca, walking blood bank, plasma, plaquetas, hematíes, TXA, calcio, control de temperatura y cirugía de control de daños.
Pero si DARPA consigue convertir FSHARP/RAPIID en un producto seguro, eficaz, escalable y autorizado, podríamos estar ante uno de los cambios más importantes de la medicina militar desde la introducción moderna de la transfusión sanguínea en guerra.
No reemplazará la doctrina del control de hemorragia. No reemplazará al cirujano. No reemplazará a la sangre humana cuando esté disponible.
Pero podría llenar el vacío más letal de la guerra moderna:
el herido que necesita sangre ahora, en un lugar donde la sangre humana no puede llegar.
FUENTES PRINCIPALES, URL Y DOI
DARPA. FSHARP — Fieldable Solutions for Hemorrhage with bio-Artificial Resuscitation Products.
URL: https://www.darpa.mil/research/programs/fieldable-solutions-for-hemorrhage-with-bio-artificial-resuscitation-products
DARPA. RAPIID — Resuscitation and Prevention of Ischemia-Induced Dysfunction.
URL: https://www.darpa.mil/research/programs/rapiid
DARPA. RAPIIDly transitioning shelf-stable blood substitutes to the battlefield. 2026.
URL: https://www.darpa.mil/news/2026/rapiidly-transitioning-shelf-stable-blood-substitutes-battlefield
Chen JY, Scerbo M, Kramer G. A review of blood substitutes: examining the history, clinical trial results, and ethics of hemoglobin-based oxygen carriers. Clinics. 2009.
DOI: 10.1590/S1807-59322009000800016
URL: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19690667/
Cannon JW. Hemorrhagic Shock. New England Journal of Medicine. 2018;378:370-379.
DOI: 10.1056/NEJMra1705649
URL: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29365303/
Leibner E, Andreae M, Galvagno SM, Scalea T. Damage control resuscitation. Clinical and Experimental Emergency Medicine. 2020.
URL: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7141982/
Joint Trauma System. Damage Control Resuscitation Clinical Practice Guideline.
URL: https://jts.health.mil/assets/docs/cpgs/Damage_Control_Resuscitation_12_Jul_2019_ID18.pdf
Chang RK et al. Prescreened Whole O Blood Group Walking Blood Bank: A Model for Maritime Prolonged Casualty Care. Journal of Special Operations Medicine. 2024.
URL: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38408045/
Chen L, Yang Z, Liu H. Hemoglobin-Based Oxygen Carriers: Where Are We Now in 2023? Medicina. 2023.
DOI: 10.3390/medicina59020396
URL: https://www.mdpi.com/1648-9144/59/2/396
EAST Practice Management Guideline. Whole Blood Resuscitation for Injured Patients Requiring Transfusion. 2024.
URL: https://www.east.org/education-resources/practice-management-guidelines/details/whole-blood-resuscitation-for-injured-patients-requiring-transfusion-a-systematic-review-metaanalysi
TCCC / Deployed Medicine / Joint Trauma System. Damage Control Resuscitation and Tactical Combat Casualty Care resources.
URL: https://tccc.org.ua/en/guide/damage-control-resuscitation-cpg
DrRamonReyesMD
EMS Solutions International
Actualizado a junio de 2026






































