#VideoDelDíaMSP | En este video, el doctor gira al bebé dentro del vientre materno para evitar el parto por cesárea.
La versión cefálica externa (VCE) es una maniobra obstétrica segura, realizada generalmente entre las semanas 36 y 37, mediante la cual médicos expertos manipulan el abdomen materno para girar al feto desde una posición podálica (de nalgas) o transversa a una cefálica (cabeza abajo), para facilitar un parto vaginal y reducir cesáreas.
Crédito: Interesting STEM
Texto: Cleveland Clinic
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Versión Cefálica Externa (VCE): la maniobra que puede evitar una cesárea innecesaria
En obstetricia moderna, uno de los grandes retos es reducir la tasa de cesáreas sin comprometer la seguridad materno-fetal. Dentro de ese objetivo, la Versión Cefálica Externa (VCE) ocupa un lugar estratégico. Se trata de una maniobra obstétrica manual mediante la cual un profesional entrenado intenta rotar al feto desde una presentación podálica (de nalgas) o transversa hacia una presentación cefálica (cabeza abajo), favoreciendo así el parto vaginal.
La VCE se realiza habitualmente entre las semanas 36 y 37 de gestación, cuando el feto ya está prácticamente a término, pero aún conserva suficiente movilidad intrauterina. El procedimiento se lleva a cabo en un entorno hospitalario, con monitorización fetal continua, disponibilidad de ecografía y capacidad de respuesta inmediata ante cualquier eventualidad.
Fundamento clínico
Aproximadamente entre un 3–4 % de los embarazos llegan al final de la gestación con el feto en presentación podálica. En muchos sistemas sanitarios, esta situación conduce casi automáticamente a una cesárea programada. Sin embargo, la evidencia demuestra que:
- La VCE tiene una tasa de éxito media del 50–60 %, superior en multíparas.
- Reduce de forma significativa la necesidad de cesárea.
- No incrementa la morbimortalidad materna ni fetal cuando se realiza en condiciones adecuadas.
Desde el punto de vista fisiopatológico, la maniobra aprovecha la elasticidad uterina residual y la flotabilidad fetal en el líquido amniótico. El operador aplica presiones controladas sobre el abdomen materno, guiando el eje longitudinal del feto hasta lograr la rotación cefálica.
Condiciones de seguridad
La VCE no es una maniobra “doméstica” ni improvisada. Requiere:
- Evaluación ecográfica previa (posición fetal, placenta, líquido amniótico).
- Monitorización cardiotocográfica antes y después del procedimiento.
- Presencia de un equipo capacitado.
- Disponibilidad de cesárea urgente, aunque la probabilidad de necesitarla es baja (<1 %).
Las contraindicaciones incluyen placenta previa, sangrado activo, sufrimiento fetal, malformaciones uterinas significativas, oligoamnios severo o cualquier situación en la que el parto vaginal esté contraindicado.
Riesgos reales
En manos expertas, la VCE es una técnica segura. Las complicaciones son infrecuentes y, cuando ocurren, suelen ser transitorias:
- Alteraciones pasajeras de la frecuencia cardíaca fetal.
- Molestias maternas durante la maniobra.
- Muy raramente: desprendimiento de placenta, rotura de membranas o necesidad de cesárea urgente.
Estas cifras son comparables o inferiores a los riesgos inherentes a una cesárea electiva.
Más que una técnica: un cambio de paradigma
La VCE representa un enfoque activo y fisiológico del parto. No busca “forzar” un resultado, sino restaurar la vía natural cuando es posible y seguro. En un contexto global de sobreutilización de la cesárea, esta maniobra encarna la obstetricia basada en evidencia:
- Menos cirugía innecesaria.
- Menor morbilidad materna.
- Recuperación más rápida.
- Mayor probabilidad de parto vaginal espontáneo.
No todas las versiones cefálicas externas tienen éxito. Pero cada intento bien indicado es una oportunidad real de evitar una intervención mayor.
En definitiva, la Versión Cefálica Externa es un ejemplo de cómo la pericia clínica, el conocimiento anatómico y la medicina basada en evidencia pueden converger en beneficio directo de la madre y del hijo. Una maniobra sencilla en apariencia, pero con un impacto profundo en la forma en que entendemos el final del embarazo y el inicio de la vida extrauterina.


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