Verificación técnica 2026
-
Porcentajes de pérdida ponderal
- Sin/mínima:
< 3 %✔️ - Leve–moderada:
3–9 %✔️ - Grave:
≥ 10 %✔️
Coincide con WHO, AAP, ESPGHAN y guías europeas actuales.
- Sin/mínima:
-
Relleno capilar
- < 2 s: normal ✔️
- 2–3 s: hipovolemia funcional ✔️
-
3 s: perfusión crítica / shock inminente ✔️
Es correcto, aunque debe recordarse que el relleno capilar es temperatura-dependiente y debe interpretarse junto al estado mental y pulso periférico.
-
Turgencia cutánea
- “Recuperación < 2 s” en leve-moderada es aceptable, aunque en literatura suele expresarse como retardo leve frente a retardo marcado en deshidratación grave.
- “> 2 s” como signo de gravedad es clínicamente válido.
-
Manejo
- ORS 50–100 mL/kg en 2–4 h para leve-moderada ✔️
- Bolo IV 20 mL/kg en grave ✔️
- Ringer lactato o SSN isotónica ✔️
- Considerar SNG si no tolera VO ✔️
Única precisión moderna: en lactantes pequeños o en contextos no shock, se recomienda iniciar con 10–20 mL/kg y reevaluar precozmente para evitar sobrecarga.
En conjunto, la imagen es doctrinalmente sólida y publicable en un entorno profesional.
Descripción clínica de la imagen
La imagen presenta una escala clínica visual de deshidratación en gastroenteritis pediátrica, estructurada en tres columnas cromáticas:
- Verde: sin o mínima deshidratación
- Amarillo: deshidratación leve–moderada
- Rojo: deshidratación grave
Cada columna integra semiología fundamental:
- Estado general y neurológico
- Ojos
- Mucosas
- Producción de lágrimas
- Turgencia cutánea
- Relleno capilar
- Diuresis
En la franja inferior se traduce la valoración clínica en conducta terapéutica inmediata:
- Manejo domiciliario con ORS
- Plan de rehidratación oral supervisado
- Reanimación intravenosa urgente
Funciona como un algoritmo visual de decisión clínica rápida, ideal para urgencias, atención primaria y enfermería.
Artículo científico
Deshidratación en Gastroenteritis Pediátrica:
De la Semiología al Flujo Terapéutico
Introducción
La gastroenteritis aguda continúa siendo una de las causas más frecuentes de consulta pediátrica y hospitalización en todo el mundo. Su principal riesgo clínico no es la diarrea en sí, sino la deshidratación secundaria a la pérdida hidroelectrolítica.
El error más habitual en la práctica clínica no es la falta de tratamiento, sino la mala elección de la vía de rehidratación: infraestimar una deshidratación grave o, por el contrario, medicalizar innecesariamente cuadros leves que pueden resolverse con hidratación oral.
Las guías OMS 2024–2026 insisten en un principio esencial:
La decisión no se basa en un signo aislado, sino en la integración clínica global.
Evaluación clínica estructurada
La valoración debe integrar:
- Estado neurológico (alerta → irritable → letárgico/obnubilado)
- Perfusión periférica (relleno capilar)
- Signos mucocutáneos
- Producción urinaria
- Capacidad de tolerar vía oral
El relleno capilar se mantiene como uno de los marcadores hemodinámicos más útiles:
| Tiempo de relleno | Significado clínico |
|---|---|
| < 2 s | Perfusión adecuada |
| 2–3 s | Déficit circulatorio |
| > 3 s | Shock hipovolémico inminente |
Debe interpretarse siempre en contexto térmico y clínico.
Fisiopatología de la rehidratación oral
La eficacia de la solución de rehidratación oral se basa en el cotransporte sodio-glucosa (SGLT-1) en el enterocito, que permanece funcional incluso durante diarrea activa.
Esto permite:
- Absorción activa de sodio
- Arrastre osmótico de agua
- Restauración intravascular progresiva
- Mantenimiento de la función intestinal
Las soluciones modernas de baja osmolaridad reducen vómitos, volumen fecal y necesidad de vía IV frente a las formulaciones antiguas.
Estrategia terapéutica basada en gravedad
Sin o mínima deshidratación
- Mantener alimentación habitual
- ORS tras cada deposición/vómito
- Observación clínica
Deshidratación leve–moderada
- ORS 50–100 mL/kg en 2–4 h
- Fraccionar tomas
- Reevaluación seriada
- Alta precoz si respuesta adecuada
La evidencia demuestra que la vía oral:
- Reduce estancia hospitalaria
- Disminuye complicaciones
- Es más coste-efectiva
- Mantiene integridad intestinal
Deshidratación grave
Indicaciones absolutas de vía intravenosa:
- Letargia u obnubilación
- Relleno capilar > 3 s
- Hipotensión o taquicardia desproporcionada
- Íleo o vómitos incoercibles
- Fracaso documentado de VO
Tratamiento:
- Bolo isotónico 10–20 mL/kg (hasta 3 bolos según respuesta)
- Reevaluación hemodinámica continua
- Transición a VO tan pronto sea posible
Conclusiones
- La deshidratación pediátrica debe evaluarse con semiología integrada, no con signos aislados.
- La rehidratación oral es el estándar de oro en deshidratación leve–moderada.
- La vía intravenosa es una herramienta de rescate hemodinámico, no de comodidad.
- Enseñar a decidir correctamente es tan importante como saber canalizar una vía.
El verdadero “ojo clínico” no es intuir: es objetivar.


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