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Nota Importante

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en el blog EMS Solutions International está editada y elaborada por profesionales de la salud. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario. by Dr. Ramon REYES, MD

Niveles de Alerta Antiterrorista en España. Nivel Actual 4 de 5.

Niveles de Alerta Antiterrorista en España. Nivel Actual 4 de 5.
Fuente Ministerio de Interior de España

viernes, 13 de junio de 2025

Health advisory on Leptospirosis. Philippines



Health advisory on Leptospirosis
Cause:  Leptospira bacteria

Incubation Period:  7-10 days
Mode of Transmission:
  • Entry of the leptospira bacteria through wounds when in contact with flood waters, 

  • vegetation, moist soil contaminated with the urine of infected animals, especially rats.
Signs and Symptoms:

  • Fever

  • Non-specific symptoms of muscle pain, headache

  • Calf-muscle pain and reddish eyes fro some cases

  • Severe cases result tot liver involvement, kidney failure or brain involvement.  Thus some 

  • cases may have yellowish body discoloration, dark-colored urine and light stools, low urine 

  • output, severe headache.
Treatment:
  • Antibiotics duly prescribed by a physician.

  • Early recognition and treatment within two days of illness to prevent complications of 

  • leptospirosis, so early consultation is advised.
Prevention and Control:
  • Avoid swimming or wading in potentially contaminated water or flood water.

  • Use of proper protection like boots and gloves when work requires exposure to 

  • contaminated water.

  • Drain potentially contaminated water when possible.

  • Control rats in the household by using rat traps or rat poison, maintaining cleanliness in 

  • the house.

Escabiosis "Sarna Costrosa" o Querotósica

 


escabiosis en su variante costrosa o queratósica!


Una infestación de la piel que afecta a pacientes con compromiso inmunológico. Inicia con parches eritematosos y, si no se trata, puede extenderse por toda la epidermis, formando escamas, costras y fisuras. ¡Comparte!

📸 El Gran Caso

La escabiosis es la infestación de la piel con el ácaro Sarcoptes scabiei. La escabiosis causa lesiones muy pruriginosas con pápulas eritematosas y surcos en los espacios interdigitales, muñecas, cintura y genitales. El diagnóstico se realiza sobre la base de la exploración física y los raspados. El tratamiento es con escabicidas tópicos o, en raras ocasiones, ivermectina por vía oral.

Etiología de la sarna

La escabiosis es la infestación de la piel causada por el ácaro Sarcoptes scabiei var. hominis, un parásito humano obligado que vive en túneles que excava en el estrato córneo. Esta enfermedad se transmite fácilmente de una persona a otra por contacto físico; es probable que la transmisión también ocurra a través de animales y objetos inanimados. El factor de riesgo más importante son las situaciones de hacinamiento (colegios, refugios, barracas militares y algunos hogares); no existe una asociación clara con una higiene deficiente.


Por razones que se desconocen, la escabiosis costrosa es más frecuente entre pacientes inmunodeprimidos (p. ej., quienes tienen infección por HIV, cáncer hematológico, empleo crónico de corticoides u otros inmunodepresores), aquellos con discapacidades físicas o intelectuales graves y en aborígenes australianos. Las infestaciones ocurren en todo el mundo. Los pacientes que viven en climas templados pueden desarrollar pequeñas pápulas eritematosas con algunos túneles. La gravedad del cuadro se relaciona con el estado inmunitario del paciente, no con la zona geográfica.


Sarna



IMAGEN CORTESÍA DE KAREN MCKOY, MD.

Signos y síntomas de la sarna

El síntoma principal de sarna es el intenso prurito, que clásicamente empeora a la noche, aunque el momento del día no es específico de la escabiosis.


Escabiosis clásica

Al inicio, aparecen pápulas eritematosas en los espacios interdigitales, superficies de flexión de la muñeca y el codo, pliegues axilares, alrededor de la cintura o en la región inferior de los glúteos. Las pápulas pueden afectar cualquier otra parte del cuerpo, incluidos las mamas y el pene. La cara no se ve comprometida en los adultos. Los túneles o surcos, en general en muñecas, manos o pies, son patognomónicos de la enfermedad y se manifiestan como líneas finas, onduladas y ligeramente descamadas de varios milímetros a 1 cm de longitud. En ocasiones, es posible observar una pápula oscura pequeña (el ácaro) en uno de los extremos. En la escabiosis clásica, la persona afectada por lo general sólo tiene 10 a 12 ácaros. A veces se produce una infección bacteriana secundaria.


Escabiosis clásica


 

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Un exantema pruriginoso y pustuloso en la piel es el sello distintivo de la escabiosis clásica.

Imagen cortesía de la Public Health Image Library of the Centers for Disease Control and Prevention.

Los signos de la escabiosis clásica pueden ser atípicos. En personas de etnia negra y en aquellas con piel oscura, la escabiosis puede presentarse con nódulos granulomatosos. En lactantes, pueden verse afectados las palmas, las plantas y el cuero cabelludo, sobre todo los pliegues retroauriculares. En los ancianos, la escabiosis puede cursar con prurito intenso y hallazgos cutáneos sutiles, lo que dificulta el diagnóstico. En pacientes inmunodeprimidos, existe una descamación no pruriginosa generalizada (sobre todo en las palmas y plantas en adultos y también en el cuero cabelludo en los niños).


Sarna infantil


 

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En la sarna infantil, son comunes las pústulas en las plantas y las palmas.

© Springer Science+Business Media

Otras formas

La sarna costrosa (sarna noruega) se debe a una respuesta inmunitaria inadecuada por parte del huésped, lo que permite la proliferación de los ácaros hasta alcanzar incluso millones. Aparecen parches eritematosos descamativos en las manos, pies, y cuero cabelludo, que pueden diseminarse.


Sarna costrosa (noruega)


 

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Esta fotografia muestra escamas difusas y placas hiperqueratósicas en un paciente con HIV y sarna costrosa.

© Springer Science+Business Media

La escabiosis nodular es más frecuente en lactantes y en niños pequeños y puede deberse a hipersensibilidad a estos organismos retenidos. Presenta nódulos eritematosos de 5 a 6 mm, y afecta la ingle, genitales, pliegues axilares y glúteos. Los nódulos son reacciones de hipersensibilidad y pueden persistir durante meses después de la erradicación de los ácaros.


Sarna nodular


 

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La escabiosis nodular se muestra en esta fotografía como múltiples pápulas de color rojo parduzco en la axila.

© Springer Science+Business Media

La escabiosis ampollosa es más frecuente en niños. Cuando afecta a ancianos, puede ser muy parecida al penfigoide ampolloso; esto causa demoras en el diagnóstico.


La escabiosis del cuero cabelludo ocurre en lactantes y personas inmunocomprometidas y puede ser muy similar a una dermatitis, sobre todo las dermatitis atópicas o seborreicas.


La escabiosis incógnita es una forma generalizada y atípica en pacientes que usan corticosteroides tópicos.

Diagnóstico de la sarna

Evaluación clínica

Raspado de los surcos

El diagnóstico de sarna se sospecha con los hallazgos físicos, sobre todo la presencia de surcos, el prurito que no guarda proporción con los signos físicos, y la presencia de síntomas similares en contactos convivientes del paciente.


Se confirma mediante el hallazgo de los ácaros, huevos, o deyecciones del ácaro en el examen microscópico del material del raspado de los surcos; con frecuencia no se encuentra el ácaro, lo que no excluye la sarna. Para obtener las muestras por raspado se coloca glicerol, aceite mineral o aceite para inmersión sobre un surco o una pápula (para evitar la dispersión de los ácaros y el material durante el raspado), que luego se destecha con el borde de un bisturí. Se coloca el material en un portaobjetos y se cubre con un cubreojetos; debe evitarse el uso de hidróxido de potasio, ya que disuelve las deyecciones.


Se pueden obtener imágenes y amplificación de la piel utilizando un instrumento de mano (dermatoscopia) para identificar los parásitos.

Tratamiento de la sarna

Permetrina, lindano o espinosad tópicos

En ocasiones, ivermectina por vía oral

El tratamiento primario es con escabicidas tópicos u orales (véase tabla Opciones terapéuticas para la escabiosis). La permetrina es el fármaco de primera elección.


En los niños mayores y los adultos, debe aplicarse permetrina o lindano en todo el cuerpo, desde el cuello hacia abajo y lavar luego de 8 a 14 h. A menudo se prefiere la permetrina porque el lindano puede ser neurotóxico. Es necesario repetir el tratamiento a los 7 días.


En los lactantes y los niños pequeños, debe aplicarse permetrina en la cabeza y el cuelo, evitando las zonas periorbitaria y peribucal. Se debe prestar especial atención a las áreas intertriginosas, uñas de las manos y de los pies y el ombligo. El uso de manoplas en los lactantes impide que se lleven la permetrina a la boca. El lindano no está recomendado en niños < 2 años y en pacientes con epilepsia debido a la potencial neurotoxicidad.


Para los adultos y los niños de 4 años y mayores, se debe aplicar suspensión tópica de spinosad al 0,9% en toda la superficie cutánea desde el cuello hacia abajo, incluidas las plantas y los pies. En pacientes calvos, la suspensión debe aplicarse en el cuero cabelludo, la frente, la línea de implantación del cabello y las sienes. La suspensión debe dejarse secar durante 10 minutos antes de vestirse y luego mantenerse en la piel durante 6 horas antes de ducharse o bañarse. El tratamiento debe repetirse en 1 semana (1).


El precipitado de azufre al 6 o 10% en vaselina, aplicado cada 24 h durante 3 días consecutivos, es eficaz y seguro, y suele utilizarse en lactantes menores de 2 meses de edad.


La ivermectina está indicada en pacientes que no responden al tratamiento tópico, que no pueden adherir a los regímenes tópicos o que tienen inmunocompromiso y escabiosis noruega. Se ha utilizado con éxito la ivermectina en brotes epidémicos por contacto directo estrecho, como en residencias para ancianos.


Es preciso tratar también a los contactos cercanos en forma simultánea, y los objetos personales (toallas, vestimenta, ropa de cama) deben lavarse con agua caliente y secarse con calor o aislarse por al menos 3 días (p. ej., en una bolsa de plástico cerrada).


El prurito puede tratarse con pomadas con corticoides o antihistamínicos orales (p. ej., hidroxicina 25 mg por vía oral, 4 veces al día). Debe considerarse la presencia de infecciones secundarias en pacientes con lesiones exudativas, costrosas y amarillentas y tratarlas con antibióticos sistémicos o tópicos con actividad antiestafilocócica o antiestreptocócica.


Los síntomas y las lesiones demoran hasta 3 semanas en resolverse a pesar de la eliminación de los ácaros. Esto hace que sea difícil reconocer el fracaso del tratamiento debido a resistencias, mala penetración, aplicación incompleta de la terapia, reinfección y sarna nodular. Se pueden realizar raspados cutáneos periódicos para detectar la escabiosis persistente.


TABLAO

opciones terapéuticas para la escabiosis


Referencia del tratamiento

1. Seiler JC, Keech RC, Aker JL, et al: Spinosad at 0.9% in the treatment of scabies: Efficacy results from 2 multicenter, randomized, double-blind, vehicle-controlled studies. Am Acad Dermatol Aug 12:S0190-9622(21)02290-8, 2021. doi: 10.1016/j.jaad.2021.07.074

Conceptos clave

Los factores de riesgo para la sarna incluyen condiciones de hacinamiento e inmunosupresión; la falta de higiene no es un factor de riesgo.

Los hallazgos sugestivos incluyen la presencia de surcos en lugares característicos, prurito intenso (especialmente por la noche), y casos entre los contactos familiares convivientes.

Se debe confirmar el diagnóstico de escabiosis cuando sea posible mediante el hallazgo de ácaros, huevos, o deyecciones.

El tratamiento habitual de la escabiosis es con permetrina tópica o, en caso necesario, ivermectina por vía oral.


Onicogrifosis: Distrofia Ungueal Hipertrofiante. Uñas “cuerno de carnero” (del inglés, ram’s horn nail). #DrRamonReyesMD

 


Onicogrifosis: Distrofia Ungueal Hipertrofiante en el Contexto Geriátrico, Clínico y Social

Por DrRamonReyesMD 


Descripción anatómica de la imagen

La imagen clínica captura ambos pies de un paciente geriátrico en un entorno hospitalario, ofreciendo una visión detallada de las alteraciones ungueales en un plano anatómico completo. Se observan los cinco radios digitales de cada pie, con una distrofia ungueal severa que compromete todas las láminas ungueales. Las uñas exhiben una hiperqueratosis extrema, con tonalidades que oscilan entre el amarillo opaco y el marrón oscuro, acompañadas de curvaturas helicoidales y torsiones excéntricas que son especialmente notables en los halluces bilaterales.  

La lámina ungueal aparece significativamente engrosada (paquioniquia), presentando surcos longitudinales profundos, fracturas marginales irregulares y áreas de onicólisis parcial en varios dedos. La piel periungueal, por su parte, muestra signos de xerodermia avanzada, leuconiquia focal, queratosis plantar difusa e hipotrofia dérmica marcada, hallazgos consistentes con dermatoporosis senil. Este cuadro corresponde a una onicogrifosis multirradial bilateral grave, un trastorno estructural que trasciende lo estético y funcional, demandando intervención médica inmediata por sus implicaciones dolorosas, infecciosas, sociales y éticas, afectando directamente la calidad de vida y dignidad del paciente.

Definición clínica

La onicogrifosis se define como una distrofia ungueal adquirida de carácter severo, caracterizada por una hiperplasia anómala de la lámina ungueal, un crecimiento curvo progresivo (tanto vertical como lateral), un engrosamiento patológico debido a hiperqueratosis subungueal, deformaciones torsionales y una elongación que asemeja una garra o espiral, conocida coloquialmente como “cuerno de carnero” (del inglés, ram’s horn nail). Aunque teóricamente puede afectar tanto las uñas de manos como de pies, su presentación es casi exclusivamente podológica, con una predilección notable por el primer dedo (hallux). Este fenómeno no solo refleja un deterioro estructural, sino que también puede ser un indicador de condiciones subyacentes sistémicas o negligencia en el cuidado personal.

Fisiopatología y biología de la uña afectada

La uña humana está formada por tres componentes anatómicos esenciales: la matriz ungueal, responsable de la síntesis de queratina dura; el lecho ungueal, un tejido ricamente vascularizado que sostiene y nutre la lámina; y el hiponiquio, una región transicional entre la uña y el pulpejo distal. En la onicogrifosis, la disfunción primaria radica en la matriz ungueal, donde se produce una síntesis queratínica anómala y asimétrica, con un predominio en un hemicampo matricial que resulta en un crecimiento disparejo y aberrante.  

Esta lámina ungueal patológica no solo se engrosa y adopta curvaturas anómalas, sino que también genera consecuencias mecánicas y biológicas significativas: altera la biomecánica de la marcha, provoca microlesiones en los tejidos blandos circundantes, erosiona el calzado desde el interior y actúa como un nicho para la proliferación de agentes infecciosos, incluyendo hongos (como Trichophyton spp.), bacterias oportunistas (Pseudomonas aeruginosa, Staphylococcus aureus) o incluso parásitos en contextos de higiene deficiente. La progresión de estas alteraciones puede exacerbarse por factores como la isquemia tisular o la pérdida de sensibilidad nerviosa.

Etiología: causas principales

La onicogrifosis puede clasificarse en causas primarias (de origen genético o hereditario, menos frecuentes) y secundarias (adquiridas, predominantes en la práctica clínica). A continuación, se detallan las etiologías más relevantes:  

Trauma crónico:  

Uso prolongado de calzado estrecho o inadecuado que ejerce presión constante sobre los dedos.  

Microtraumatismos repetitivos, como los ocasionados por actividades laborales o deportivas sin protección adecuada.

Onicomicosis no tratada:  

Infecciones fúngicas crónicas por dermatofitos como Trichophyton rubrum o T. mentagrophytes, que inducen deformaciones laminares.  

Colonización secundaria por bacterias, agravando el daño estructural.

Enfermedad vascular periférica:  

Isquemia crónica de los tejidos digitales, secundaria a aterosclerosis o microangiopatía diabética, que compromete el metabolismo de la matriz ungueal.  

Asociada a dolor isquémico, claudicación intermitente y un índice tobillo-brazo disminuido.

Enfermedad neurológica:  

Neuropatías periféricas de etiología diversa (diabetes, lepra, alcoholismo crónico), que reducen la sensibilidad nociceptiva y térmica, facilitando el descuido de lesiones iniciales.  

Alteraciones motoras que dificultan el autocuidado podológico.

Trastornos metabólicos y autoinmunes:  

Diabetes mellitus tipo 2, con impacto en la microcirculación y reparación tisular.  

Psoriasis ungueal avanzada o liquen plano, con inflamación crónica de la matriz.

Factores geriátricos y abandono:  

Incapacidad física o cognitiva para el aseo personal, común en pacientes con demencia, síndrome de fragilidad o dependencia institucional.  

Negligencia por parte de cuidadores, familiares o sistemas de salud, especialmente en contextos de vulnerabilidad socioeconómica.

Manifestaciones clínicas

El cuadro clínico típico incluye un crecimiento ungueal helicoidal con engrosamiento excesivo, hiperpigmentación marrón-amarillenta y una textura rugosa que dificulta el corte con herramientas convencionales como tijeras o cortaúñas. Esta deformidad genera dolor por compresión de los tejidos periungueales, inflamación local y complicaciones infecciosas como celulitis, paroniquia o panadizo. En casos avanzados, las uñas pueden alcanzar longitudes extremas, enroscándose sobre sí mismas o perforando el calzado, lo que compromete gravemente la marcha, el higiene personal y la autoestima del paciente.  

Además, la onicogrifosis puede actuar como un factor iatrogénico en caídas, especialmente en adultos mayores con equilibrio inestable, incrementando el riesgo de fracturas y hospitalizaciones. Desde una perspectiva psicosocial, la apariencia grotesca de las uñas puede llevar al aislamiento social y a una pérdida progresiva de la dignidad personal.

Diagnóstico diferencial

Es crucial diferenciar la onicogrifosis de otras entidades clínicas con presentaciones similares:  

Onicomicosis severa no deformante: Infección fúngica sin torsión estructural significativa.  

Psoriasis ungueal: Con picaduras (pitting), hiperqueratosis subungueal y placas cutáneas asociadas.  

Paquioniquia congénita: Trastorno genético raro con engrosamiento ungueal desde la infancia.  

Síndrome de Yellow Nail: Uñas amarillas, engrosadas, asociadas a linfedema y enfermedades pulmonares.  

Tumores subungueales: Melanoma amelanótico, condroma o queratoacantoma, que requieren biopsia para descartarse.

Técnicas complementarias como dermatoscopia, cultivo micológico, biopsia de matriz ungueal o estudios de imagen (ecografía de partes blandas o tomografía computarizada) son herramientas diagnósticas valiosas en casos ambiguos.

Tratamiento: abordaje médico y quirúrgico

El manejo de la onicogrifosis varía según la gravedad, las comorbilidades y el estado funcional del paciente. Las opciones terapéuticas incluyen:  

A. Tratamiento conservador (casos leves):  

Desbridamiento periódico con fresadora rotatoria de alta velocidad o instrumentos podológicos especializados.  

Aplicación de queratolíticos tópicos (urea al 40 %, ácido salicílico al 10-20 %) para ablandar la lámina.  

Educación exhaustiva al paciente y cuidadores sobre técnicas seguras de corte y prevención.

B. Avulsión ungueal parcial o total:  

Realizada bajo anestesia local con bloqueo digital y hemostasia controlada.  

Extracción de la lámina afectada mediante pinzas ungueales específicas, indicada en casos de dolor o infección recurrente.

C. Matricectomía definitiva:  

Fenolización: Aplicación de fenol al 88 % post-avulsión para destruir selectivamente la matriz ungueal.  

Láser de CO₂: Ablación precisa con mínimas secuelas térmicas en tejidos adyacentes.  

Electrocoagulación o criocirugía: Alternativas en centros con recursos limitados.

D. Antifúngicos sistémicos (si hay onicomicosis concomitante):  

Terbinafina oral (250 mg/día, 12-16 semanas) como tratamiento de primera línea.  

Itraconazol en pulsoterapia (200 mg dos veces al día, 1 semana al mes, durante 3-4 meses).

E. Prevención de recurrencias:  

Seguimiento podológico regular (cada 8-12 semanas).  

Hidratación intensiva con emolientes (vaselina, lanolina) para la piel y uñas.  

Uso de calzado ergonómico, amplio y sin costuras internas que generen presión.  

Capacitación continua a pacientes y cuidadores sobre higiene y detección temprana de complicaciones.

Aspectos sociales y ético-humanitarios

La onicogrifosis trasciende su dimensión clínica para convertirse en un reflejo de problemas sistémicos más amplios. No debe ser vista únicamente como una afección dermatológica o cosmética, sino como un marcador de negligencia sanitaria, abandono familiar o institucional y, en algunos casos, maltrato pasivo. Su prevalencia es mayor en poblaciones vulnerables: pacientes inmovilizados, adultos mayores con demencia, individuos en situación de pobreza extrema o aquellos excluidos de los sistemas de atención sanitaria.  

Evaluar el contexto del paciente es imperativo: su acceso a servicios médicos, grado de dependencia funcional, estado cognitivo, dinámica sociofamiliar, adherencia a tratamientos previos y riesgo de deterioro progresivo. Desde un enfoque ético, el tratamiento debe priorizar la restauración de la dignidad humana, más allá de la mera corrección física, abordando las barreras sociales que perpetúan esta condición.

Conclusión

La onicogrifosis constituye una entidad clínica multifacética que entrelaza disfunción estructural ungueal, comorbilidades sistémicas, limitaciones sociales y un impacto profundo en la calidad de vida. En el ámbito geriátrico, actúa como un signo de alerta que exige una respuesta integral, más allá de la podología convencional.  

Su manejo efectivo requiere un abordaje multidisciplinario que integre dermatología, geriatría, podología clínica, fisioterapia, medicina familiar y trabajo social. El objetivo no se limita a la corrección morfológica de la uña, sino a la recuperación de la funcionalidad, el alivio del sufrimiento y la reafirmación de la dignidad del paciente como ser humano. En última instancia, la onicogrifosis nos interpela como sociedad sobre cómo cuidamos a nuestros más vulnerables, desafiándonos a construir sistemas de salud más equitativos y humanos.


Esporotricosis: Una Mirada Profunda a la “Enfermedad del Rosalero”

 


Esporotricosis: Una Mirada Profunda a la “Enfermedad del Rosalero”

La esporotricosis es una micosis subcutánea causada por el hongo dimórfico Sporothrix schenckii, un patógeno oportunista que habita en suelos, plantas, musgo y materia orgánica en descomposición, con una distribución global pero más prevalente en regiones tropicales y subtropicales. Este hongo puede infectar a humanos y animales, siendo los gatos un vector clave en la transmisión zoonótica. La enfermedad se adquiere típicamente por inoculación traumática (pinchazos con espinas, astillas o mordeduras/arañazos de animales infectados) o, menos comúnmente, por inhalación de conidias, lo que lleva a formas pulmonares o diseminadas.

Epidemiología y Transmisión

La esporotricosis es más común en trabajadores agrícolas, jardineros y veterinarios debido a su exposición a materiales contaminados. En los últimos años, brotes zoonóticos han sido reportados, especialmente en Brasil, donde la transmisión gato-humano ha aumentado significativamente. Un estudio publicado en Emerging Infectious Diseases (2023) señaló que en Río de Janeiro, entre 1998 y 2016, se registraron más de 4,500 casos humanos relacionados con gatos infectados. El hongo crece como un moho a 25°C, produciendo conidias, y como levadura a 37°C en tejidos humanos, lo que refleja su naturaleza dimórfica.

Cuadro Clínico y Patogénesis

La esporotricosis presenta varias formas clínicas, dependiendo de la vía de entrada y la respuesta inmune del huésped:

Cutáneolinfática (70-80% de los casos): Tras la inoculación, el hongo desencadena una respuesta inflamatoria local. La primera manifestación es un nódulo indoloro (chancro esporotricoide) que aparece 1-12 semanas después de la exposición, usualmente en extremidades (manos, brazos o piernas, como en la imagen). Este nódulo puede ulcerarse y supurar, y la infección se disemina a través de los vasos linfáticos, formando lesiones nodulares o ulcerativas en cadena (patrón “esporotricoide”). La linfangitis es un sello distintivo.

Cutánea fija: La infección permanece localizada, con placas o lesiones verrugosas, más común en niños o en áreas de trauma repetido.

Pulmonar: Rara, asociada con la inhalación de conidias. Se presenta con tos crónica, fiebre y cavitación pulmonar, simulando tuberculosis. Más frecuente en pacientes con EPOC o alcoholismo.

Diseminada: Ocurre en inmunodeprimidos (ej. pacientes con VIH/SIDA con CD4 <200). Puede afectar articulaciones, huesos, meninges y órganos viscerales, con una mortalidad elevada si no se trata.

La imagen compartida muestra el patrón típico cutáneolinfático: múltiples lesiones ulcerativas y nodulares en una extremidad, alineadas a lo largo de los vasos linfáticos, con eritema y supuración.

Diagnóstico

El diagnóstico requiere correlación clínico-epidemiológica y pruebas de laboratorio:

Microscopía directa: Tinciones como Giemsa o PAS pueden mostrar levaduras en forma de “cigarro” (2-6 μm), aunque la sensibilidad es baja.

Cultivo: El gold standard. Sporothrix schenckii crece en agar Sabouraud a 25°C (forma micelial) y a 37°C (forma levaduriforme). El cultivo puede tardar 5-10 días.

Histopatología: Revela inflamación granulomatosa con microabscesos. Las levaduras son difíciles de visualizar sin tinciones específicas.

Pruebas serológicas: Útiles en formas diseminadas, como ELISA para detectar anticuerpos anti-Sporothrix.

PCR: Métodos moleculares (amplificación del gen ITS) están ganando terreno para identificación rápida, con sensibilidad >90%.

Tratamiento

El tratamiento depende de la forma clínica y la gravedad:

Cutáneolinfática:

Itraconazol: Dosis de 100-200 mg/día por 3-6 meses. Tasa de curación: ~90%. Es el tratamiento de elección según las guías de la Infectious Diseases Society of America (IDSA, 2024).

Terbinafina: Alternativa a 500 mg/día por 6 meses, útil en casos de intolerancia al itraconazol.

Solución saturada de yoduro de potasio (SSKI): Opción histórica, 5-40 gotas tres veces al día. Barata, pero con efectos secundarios (sabor metálico, hipotiroidismo). Uso limitado hoy en día.

Pulmonar o diseminada:

Amfotericina B (liposomal, 3-5 mg/kg/día IV): Indicada en casos graves o refractarios, seguida de itraconazol de mantenimiento por 12 meses.

Posaconazol: Alternativa en infecciones refractarias, 800 mg/día.

Niños: Itraconazol ajustado por peso (5-10 mg/kg/día). SSKI también es una opción segura.

La duración del tratamiento puede extenderse si hay respuesta lenta o recaídas, que ocurren en ~10% de los casos. En pacientes con VIH, el tratamiento se prolonga hasta la recuperación inmunológica (CD4 >200).

Prevención

Usar equipo de protección (guantes, botas, mangas largas) al manipular plantas o tierra.

Tratar heridas expuestas con antisépticos.

Evitar contacto con gatos con lesiones cutáneas sospechosas. En áreas endémicas, los gatos deben ser examinados por veterinarios.

Educación comunitaria en zonas de alta incidencia, como en brotes zoonóticos.

Datos Curiosos y Argot

En la jerga médica, la esporotricosis cutáneolinfática se conoce como “la enfermedad del collar de perlas” por el patrón lineal de las lesiones, que parecen cuentas ensartadas. Los médicos también la llaman “la gran imitadora” porque puede confundirse con otras patologías como leishmaniasis, tuberculosis cutánea o incluso sífilis. En comunidades rurales, se le dice “el mal del rosal” o “la maldición del jardinero”, reflejando su asociación con la jardinería.

Conclusión

La esporotricosis es una enfermedad subestimada pero prevenible. Su diagnóstico requiere un alto índice de sospecha, especialmente en pacientes con antecedentes de trauma cutáneo o contacto con gatos. El tratamiento antifúngico es efectivo, pero la clave está en la detección temprana y las medidas preventivas. Si trabajas con plantas o animales, ¡mantén los ojos bien abiertos y la piel protegida!

#MSP #SomosCiencia #MSPLíderesPioneros #MSPLegadoQueInspira

Imagen: Modern Health


usar el calzado correcto

 

La importancia de usar el calzado correcto para la salud de tu pie.

Las zapatillas planas, livianas, urbanas que parecen intensivas, al final pueden provocar problemas serios en la salud. Por ello es importante buscar calzado adecuado para mantener la curvatura natural de nuestro pie, conocida como arco plantar. El calzado correcto tiene soporte para el arco plantar y una ergonomía que se adapta cómodamente al pie.

⚠️ Sin ese soporte el arco plantar se debilita, se inflama y con el tiempo se deforma. La recuperación es muy lenta y en algunos casos dolorosa, además de que se requiere uso de calzado y plantillas medicadas (costosas).

Por eso antes de llegar a problemas serios, escoge tu calzado no solo por moda, sino por comodidad y salud de tus pies. 👣 

📷: Créditos a su autor ©️

Biblioteca de Alejandría


 📚 La Biblioteca de Alejandría: el sueño de reunir todo el conocimiento del mundo 🔥🏛️


Fundada en el siglo III a.C. por orden de los primeros faraones de la dinastía ptolemaica, la Biblioteca de Alejandría fue uno de los mayores centros intelectuales de la Antigüedad 🌍. Se estima que llegó a albergar entre 400,000 y 700,000 pergaminos, escritos de Egipto, Grecia, Persia, India y otras civilizaciones 📝📖.


Su objetivo era ambicioso: reunir todo el conocimiento del mundo conocido. Cada barco que llegaba al puerto de Alejandría era registrado, y sus libros eran copiados para enriquecer los archivos de la biblioteca ⚓📜.


Entre sus visitantes y estudiosos estuvieron figuras como Arquímedes, Euclides y Hipatia. Sin embargo, la biblioteca sufrió varios incendios y saqueos a lo largo de los siglos. Su destrucción no fue un solo evento, sino un proceso gradual que culminó con la pérdida de miles de años de saber acumulado.

Una tragedia cultural que el mundo aún lamenta.

La importancia de llevar siempre un torniquete al conducir una motocicleta

 


La importancia de llevar siempre un torniquete al conducir una motocicleta


DrRamonReyesMD

EMS Solutions International



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Cada día que vivimos es precioso. Nunca sabemos cuándo nuestra preparación, o la falta de ella, marcará la diferencia entre la vida y la muerte de un ser querido.


El siguiente testimonio real, compartido por un profesional sanitario, es un poderoso recordatorio de la importancia de estar preparados y equipados para actuar con rapidez ante un trauma grave:


"La importancia de llevar torniquetes (TQ) cuando se conduce una motocicleta."


"Mi esposa sufrió un accidente frontal en motocicleta contra un joven de 18 años que había robado un coche y estaba siendo perseguido por la policía. La persecución acabó en el choque que casi le cuesta la vida. Yo circulaba unos 6 metros detrás de ella, y logré esquivar el coche por apenas medio metro. Soy técnico sanitario de cuidados críticos en transporte (CCT Medic), así que pude saltar de inmediato de mi moto y acudir a su lado. Afortunadamente, uno de los agentes de policía que participaba en la persecución llegó justo cuando más lo necesitaba. Le pedí que me lanzara sus torniquetes, que logré aplicar en menos de un minuto. En ese corto tiempo mi esposa perdió aproximadamente un litro de sangre, pero permaneció consciente en todo momento. Llevaba casco y protección de columna, y gracias a ello, su única lesión grave fue en la pierna. Fue evacuada en helicóptero a nuestro centro de trauma local, donde finalmente le amputaron la pierna derecha. Pero hoy está viva y en casa con nuestros hijos, tras cuatro días en cuidados intensivos. Somos muy afortunados de que siga con nosotros."



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Reflexiones clínicas y lecciones


Este relato es mucho más que una anécdota personal. Es un ejemplo de libro de texto de por qué el control de hemorragias sigue siendo uno de los principios fundamentales de la atención prehospitalaria moderna:


✅ La hemorragia masiva es la principal causa prevenible de muerte traumática.

✅ En lesiones de extremidades, un torniquete (TQ) correctamente aplicado puede detener una hemorragia potencialmente fatal en segundos.

✅ Cada minuto cuenta: perder un litro de sangre en un minuto puede precipitar el shock hemorrágico irreversible.

✅ La preparación salva vidas: en este caso, el conocimiento del rescatador y la disponibilidad de TQs en la escena marcaron la diferencia.


Además, el uso adecuado del equipo de protección personal (casco integral, protección de columna) probablemente evitó lesiones craneales o medulares fatales.



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Lecciones prácticas para todos los motociclistas


1️⃣ Lleva siempre un torniquete accesible: en la chaqueta, la mochila, o mejor aún, en un kit IFAK de fácil acceso.

2️⃣ Entrénate en su uso: aplicar un torniquete de forma eficaz requiere práctica. No basta con tenerlo, hay que saber usarlo bajo estrés.

3️⃣ Conciencia situacional: en un accidente de tráfico múltiple, la autoseguridad y la rápida evaluación de la víctima son clave.

4️⃣ No subestimes el poder del equipo de protección: el uso integral del EPI puede convertir un accidente fatal en una lesión tratable.



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Conclusión


Hoy, esta familia puede contar su historia gracias a la combinación de tres factores:


✅ Un rescatador entrenado y preparado.

✅ La disponibilidad inmediata de torniquetes.

✅ El uso adecuado de protección personal.


Que este testimonio nos sirva como recordatorio: cada uno de nosotros puede marcar la diferencia si se prepara adecuadamente.


Como enseña el lema de la comunidad de emergencias:

"Be the difference." — Sé la diferencia.