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Nota Importante

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en el blog EMS Solutions International está editada y elaborada por profesionales de la salud. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario. by Dr. Ramon REYES, MD

Niveles de Alerta Antiterrorista en España. Nivel Actual 4 de 5.

Niveles de Alerta Antiterrorista en España. Nivel Actual 4 de 5.
Fuente Ministerio de Interior de España

lunes, 1 de junio de 2026

Del Grupo Wagner a Africa Corps: la evolución de la presencia paramilitar rusa en el Sahel


 Del Grupo Wagner a Africa Corps: la evolución de la presencia paramilitar rusa en el Sahel

🌍 Descubre la evolución de la presencia paramilitar rusa en el #Sahel, desde el Grupo #Wagner hasta el #Africa Corps y su financiamiento con recursos naturales 👇

https://www.lisanews.org/especial-sahel/del-grupo-wagner-al-africa-corps-la-evolucion-de-la-presencia-paramilitar-rusa-en-el-sahel/

El papel estratégico de Canarias en la seguridad europea

El papel estratégico de Canarias en la seguridad europea

 🇮🇨 #Canarias es un territorio clave por su ubicación, riqueza cultural y rol en la #seguridad europea ➡️ Este análisis aborda sus retos y vínculos con #África y #Europa 👇

https://www.lisanews.org/internacional/canarias-enclave-estrategico-de-europa/

Origen y naturaleza de la radiactividad en la bentonita El uranio-238 y el torio-232




La arena para gatos elaborada con bentonita, una arcilla formada por la alteración de cenizas volcánicas y compuesta principalmente por montmorillonita, contiene trazas de elementos radiactivos naturales como el uranio-238, el torio-232 y el potasio-40. Estos radioisótopos son componentes inherentes a la corteza terrestre, presentes en concentraciones variables en rocas, suelos y minerales, incluyendo las arcillas como la bentonita, que se extrae de yacimientos sedimentarios en regiones como Wyoming (EE.UU.) o el Mediterráneo.
Origen y naturaleza de la radiactividad en la bentonita
El uranio-238 y el torio-232 son elementos pesados que forman parte de series de desintegración radiactiva largas, emitiendo partículas alfa, beta y radiación gamma a lo largo de millones de años. El potasio-40, un isótopo del potasio natural, emite principalmente radiación beta y, en menor medida, gamma, con una vida media de 1.25 mil millones de años. Según el U.S. Geological Survey (USGS), la corteza terrestre contiene en promedio 2.7 partes por millón (ppm) de uranio y 9.6 ppm de torio, mientras que el potasio total (del cual el 0.0117 % es potasio-40) representa cerca del 2.6 % del peso de la corteza. En la bentonita, estas concentraciones suelen ser aún más bajas debido a su composición mineralógica, oscilando entre 0.01 y 0.05 ppm para el uranio y el torio, y alrededor de 1-2 % de potasio total.
¿Es peligrosa esta radiactividad?
La respuesta es un claro NO, respaldado por datos científicos. Los niveles de radiación emitidos por la bentonita son tan bajos que no representan ningún riesgo para la salud. Según el Oak Ridge Associated Universities (ORAU), una caja de arena para gatos de 10 kg emite una dosis efectiva de radiación de aproximadamente 0.1 a 0.2 microsieverts (µSv) por año. Para poner esto en perspectiva, la exposición anual promedio a la radiación de fondo natural —proveniente de fuentes como el radón en el aire (1.26 mSv), los rayos cósmicos (0.39 mSv) y los alimentos (0.29 mSv)— es de 2.4 milisieverts (mSv) por persona, según la Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP). Esto significa que la contribución de la arena para gatos equivale a un rango de 0.004 % a 0.008 % de la dosis anual promedio, un valor tan pequeño que cae dentro del ruido estadístico de las mediciones radiológicas y no tiene efectos biológicos detectables en humanos ni en gatos.
Además, la actividad específica de estos radioisótopos en la bentonita es mínima. Por ejemplo, el uranio-238 tiene una actividad de aproximadamente 0.5 a 1 becquerel por kilogramo (Bq/kg), el torio-232 de 0.4 a 0.8 Bq/kg, y el potasio-40 de 10 a 20 Bq/kg, dependiendo de la fuente geológica de la arcilla. Estos valores son comparables a los de suelos agrícolas o rocas comunes y están muy por debajo de los límites de preocupación establecidos por organismos como la Agencia de Protección Ambiental (EPA) o la IAEA.
El radón y la bentonita: ¿un riesgo oculto?
Un estudio reciente publicado en el Global NEST Journal (Vol. 27, 2025) analizó las emisiones de radón-222, un gas radiactivo generado por la desintegración del uranio-238, en arenas para gatos de bentonita. Los investigadores midieron concentraciones de hasta 50 Bq/kg de uranio-238 y 40 Bq/kg de torio-232 en las muestras más "radiactivas", pero encontraron que la tasa de exhalación de radón era inferior a 0.01 Bq/m²·h. En condiciones reales de uso doméstico, esto se traduce en niveles de radón en el aire interior de menos de 10 Bq/m³, un valor insignificante frente al umbral de acción de 100-300 Bq/m³ recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Incluso en escenarios extremos, como un garaje mal ventilado con grandes cantidades de arena almacenada, las concentraciones no superarían los 20 Bq/m³, confirmando que no hay riesgo significativo para la salud respiratoria.
Un fenómeno curioso en controles de seguridad
Aunque la radiactividad por unidad de masa es negligible, la arena para gatos ha generado anécdotas interesantes en el ámbito de la seguridad. En puertos, aeropuertos y pasos fronterizos, los detectores de radiación —calibrados para identificar materiales nucleares con actividades superiores a 1000 Bq— a veces se activan al escanear contenedores con toneladas de bentonita. Esto no indica peligro, sino que refleja el volumen masivo del producto. En Estados Unidos, el mercado de arena para gatos mueve aproximadamente 1.8 millones de toneladas métricas (1,800 millones de kilogramos) al año, según la Asociación Americana de Productos para Mascotas (APPA). Si asumimos concentraciones promedio de 0.013 ppm de uranio y 0.03 ppm de torio (valores conservadores basados en análisis geoquímicos), esto equivale a unos 23,400 kg de uranio y 54,000 kg de torio dispersos en toda la bentonita vendida anualmente. Sin embargo, la dilución es tal que la actividad por kilogramo sigue siendo trivial, comparable a la de una banana (que emite ~0.1 µSv debido al potasio-40).
Conclusión y recursos para profundizar
La radiactividad natural en la arena para gatos de bentonita es un fenómeno científicamente fascinante pero completamente seguro. Su impacto radiológico es ínfimo frente a la radiación de fondo cotidiana, y no hay evidencia de efectos adversos para gatos, humanos o el medio ambiente. Para los curiosos, el Museo de Física de la Salud del ORAU ofrece una mirada entretenida a este tema, con detalles sobre la radiactividad en productos comunes:
https://www.orau.org/health-physics-museum/collection/consumer/miscellaneous/cat-litter.html.
Asimismo, el estudio del Global NEST Journal proporciona un análisis técnico riguroso:
https://journal.gnest.org/system/files/2025-01/gnest_06744_final.pdf.
Así que, la próxima vez que limpies la caja de arena de tu gato, puedes estar tranquilo: lo único que debes temer es el olor, no la radiación.

Esta versión incorpora datos más precisos (concentraciones en ppm, actividades en Bq, tasas de exhalación de radón), referencias a estándares internacionales (OMS, ICRP, IAEA), y explicaciones técnicas sobre la geología y la física de la radiación, todo mientras se mantiene accesible y atractivo. ¿Hay algo más que quieras ajustar o añadir?



 La arena para gatos elaborada con bentonita contiene pequeñas cantidades de elementos radiactivos naturales como el uranio, el torio y el potasio-40. Estos radioisótopos están presentes de forma natural en muchos minerales y, por tanto, también en este tipo de arcilla.


Ahora bien, ¿es esto peligroso? La respuesta es NO. Los niveles de radiación que emite la bentonita son extremadamente bajos. Según el Oak Ridge Associated Universities (ORAU), una caja de arena puede emitir una dosis de radiación que representa solo el 0,2 % de la exposición anual promedio que una persona recibe simplemente por vivir en la Tierra. Es decir, hablamos de niveles insignificantes que no suponen riesgo alguno para los gatos ni para los humanos.


Un estudio reciente publicado en Global NEST Journal confirma que incluso las arenas con mayores concentraciones de estos isótopos radiactivos no aumentan de forma significativa los niveles de radón en interiores. En otras palabras, ni siquiera en condiciones más extremas habría motivo de preocupación.

https://journal.gnest.org/system/files/2025-01/gnest_06744_final.pdf


Eso sí, hay una curiosidad interesante: en algunos controles de seguridad, como los de puertos o aeropuertos, se han activado monitores de radiación al detectar grandes cantidades de arena para gatos. No porque sea peligrosa, sino por el volumen masivo. Solo en Estados Unidos se venden cada año alrededor de 1.800 millones de kilogramos de este producto, lo que equivale a unos 23.000 kilogramos de uranio y 54.000 kilogramos de torio dispersos en forma de bentonita. A pesar de estas cifras, la concentración por kilogramo sigue siendo muy baja.


Puedes consultar más datos curiosos sobre la radiactividad en el museo de física de la salud del ORAU:

https://www.orau.org/health-physics-museum/collection/consumer/miscellaneous/cat-litter.html


Así que si tienes un gato y utilizas arena de bentonita, no hay nada de qué preocuparse. Esa arena radiactiva es completamente segura. Solo es una de las muchas curiosidades del mundo natural.

Radiación

 

Diferentes tipos de Radiación



radiaciones-ionizantes-no-ionizante-aplicaciones-efectos-salud-proteccion-radiologica
Radiaciones ionizantes vs. no ionizante: sus aplicaciones, efectos sobre la salud y medidas de protección
15/11/2023 | Protección Radiológica | Departamento de Comunicación científica |
La palabra radiación despierta suspicacias derivadas del desconocimiento de sus principios más básicos y de las principales diferencias entre los tipos de radiación. Explicamos qué son las radiaciones ionizantes y las radiaciones no ionizantes; el beneficio de la aplicación de las primeras en entornos industriales y sanitarios, en ambientes controlados y con las medidas de protección radiológica adecuadas.

¿Qué es la radiación?
La radiación es energía que se propaga en forma de ondas o partículas. Estamos expuestos a ella en nuestra vida cotidiana, ya sea por el sol, los hornos de microondas, las radios o los teléfonos móviles.

La radiación puede ser dañina para la salud, pero a bajas dosis los riesgos son menores. En cambio, a dosis más elevadas, la radiación puede causar cáncer, mutaciones genéticas y otros problemas de salud.

Para protegernos de la radiación, debemos tomar medidas específicas en función del tipo de radiación. Por ejemplo, para protegernos de la radiación solar, debemos usar protector solar, sombrero y gafas de sol. Para protegernos de la radiación ionizante, debemos usar equipo de protección personal cuando estamos expuestos a ella.

La radiación también tiene aplicaciones positivas, como el diagnóstico y tratamiento de enfermedades, la producción de energía y la esterilización de alimentos. Es importante utilizar la radiación de forma segura y responsable, para aprovechar sus beneficios sin poner en riesgo nuestra salud y el medio ambiente.

Tipos de radiación: radiaciones ionizantes y radiaciones no ionizantes
Existen dos categorías de radiación: la ionizante y la no ionizante. En términos generales, la distinción entre ambas radica en la cantidad de energía que cada una genera y en sus efectos sobre la salud.

La radiación ionizante es una forma de energía liberada por los átomos que se propaga en forma de ondas electromagnéticas (rayos gamma o X) o partículas (neutrones, beta o alfa). Este tipo de radiación puede arrancar electrones de los átomos, es decir, ionizarlos. En cuanto a las fuentes naturales de radiación, existen más de 60 materiales radiactivos diferentes presentes en el medio ambiente, siendo el gas radón el principal contribuyente a la exposición humana.

Las fuentes artificiales de radiación se emplean en la generación de energía nuclear y en numerosas aplicaciones industriales y de investigación. No obstante, es el uso médico de las radiaciones ionizantes el que más expone a las personas y a los trabajadores (por ejemplo, en radiología diagnóstica, procedimientos guiados por imágenes, medicina nuclear y radioterapia).

En contraposición, la radiación no ionizante se encuentra en la parte del espectro electromagnético donde la energía no es suficiente para provocar ionización. Esto abarca campos eléctricos y magnéticos, ondas de radio, microondas y radiación óptica, que incluye la radiación infrarroja, visible y ultravioleta.

Las radiaciones no ionizantes engloban fuentes de campos electromagnéticos tanto naturales como artificiales. Por ejemplo, la electricidad y los electrodomésticos son las fuentes más comunes de campos eléctricos y magnéticos de baja frecuencia en nuestro entorno cotidiano. Además, las telecomunicaciones, las antenas de radiodifusión y los hornos de microondas son fuentes diarias de campos electromagnéticos de radiofrecuencia.

También se utilizan tecnologías de radiación óptica, como el láser, bombillas y lámparas UV, en industrias, investigaciones y medicina. Por último, las radiaciones no ionizantes incluyen ondas mecánicas, como los infrasonidos y los ultrasonidos.

Protección contra las radiaciones ionizantes en el entorno laboral: principio ALARA
El concepto ALARA corresponde a las siglas «As Low As Reasonably Achievable» (Tan bajo como sea razonablemente posible). Dado que toda exposición a radiación conlleva ciertos riesgos, es insuficiente cumplir únicamente con los límites de dosis establecidos por la normativa vigente en cada país. Se busca, además, mantener las exposiciones a la radiación en niveles mínimos.

Este principio es fundamental en la formulación de medidas de protección radiológica y se rige por tres criterios esenciales: distancia, tiempo y blindaje. En este contexto, se pretende aumentar la distancia con la fuente radiactiva, reducir el tiempo de exposición y mejorar las medidas de protección, con el fin de minimizar la dosis de radiación recibida.

La aplicación de este principio forma parte de las directrices de la Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP), una entidad que emite recomendaciones y asesoramiento en todos los aspectos relacionados con la protección contra radiaciones ionizantes. Estas recomendaciones de la ICRP son la base para el establecimiento de normativas a nivel nacional e internacional.

¿En qué entornos se trabaja con radiaciones ionizantes y cómo se deben de proteger?
Las instalaciones en las que se trabaja con radiaciones ionizantes se dividen en dos grupos: instalaciones nucleares e instalaciones radiactivas. De estas últimas, además, existen tres grupos según el riesgo radiológico que representan.

Las instalaciones radiactivas necesitan aplicar medidas de protección radiológica para evitar o reducir los efectos nocivos de la radiación sobre las personas y el medio ambiente.

Las herramientas de protección radiológica incluyen el diseño adecuado de las instalaciones, el uso de barreras y blindajes para atenuar la radiación, el control y la vigilancia de las fuentes y los residuos radiactivos, el seguimiento dosimétrico y médico de los trabajadores expuestos y del público en general, la formación e información sobre los riesgos y las precauciones a tomar, y la elaboración de planes de emergencia y respuesta ante posibles accidentes o incidentes.

Aplicaciones Tecnológicas de la Física cuenta con una amplia gama de soluciones de protección radiológica específica para las IRR de tipo dos, como instalaciones industriales o instalaciones de tipo médico, destinadas a proteger tanto a los trabajadores como al público general y el medio ambiente.

Si desea conocer más sobre estas soluciones, puede ponerse en contacto con nosotros a través del siguiente enlace.
World Nuclear Explosions map, as of 2020


Radiactividad en el tabaco "Cigarrillo" by DrRamonReyesMD

 

Radiactividad en el tabaco "Cigarrillo" by DrRamonReyesMD 

Si fumas y eres de los que temen la energía nuclear por la radiactividad, deberías saber que con cada cigarrillo estás introduciendo en tu cuerpo materiales radiactivos. El tabaco contiene polonio-210 y plomo-210, dos isótopos radiactivos que pueden quedarse atrapados en tus pulmones y aumentar el riesgo de cáncer.

La radiactividad del tabaco no es un mito ni una exageración. Proviene principalmente de los fertilizantes fosfatados que se utilizan en su cultivo. Estas sustancias se extraen de rocas ricas en uranio, y durante su descomposición natural generan radio-226, que a su vez libera radón-222, un gas radiactivo. Este gas se descompone en plomo-210 y polonio-210, los cuales se depositan en el suelo y son absorbidos por la planta de tabaco a través de sus raíces.

Pero esto no es todo. Las hojas de tabaco tienen una superficie pegajosa debido a sus resinas naturales, lo que les permite atrapar partículas radiactivas suspendidas en el aire. Estas partículas provienen del radón presente en la atmósfera, un gas que emana de la corteza terrestre de manera natural. A diferencia de otros cultivos, el tabaco es especialmente susceptible a acumular estos contaminantes, y lo peor es que no desaparecen durante el procesamiento de las hojas ni con el lavado.

Cuando fumas, el polonio-210 del tabaco se quema y se convierte en partículas finas que inhalas directamente. Una vez en los pulmones, su radiación alfa puede dañar las células pulmonares, afectando el ADN y aumentando significativamente el riesgo de cáncer. De hecho, los pulmones de los fumadores contienen niveles mucho más altos de polonio-210 en comparación con los no fumadores. Algunos estudios sugieren que esta radiactividad contribuye de manera importante a la incidencia de cáncer de pulmón entre quienes fuman.

Lo más preocupante es que existen formas de reducir esta radiactividad en el tabaco, como el uso de fertilizantes con menor contenido de uranio o procesos de limpieza más rigurosos. Sin embargo, estas medidas no se han implementado de manera generalizada en la industria tabacalera, lo que significa que sigues inhalando estos materiales cada vez que fumas.
Si la radiación de una central nuclear te asusta, tal vez deberías preguntarte cuánta radiación estás introduciendo voluntariamente en tu cuerpo con cada cigarrillo.



Radiactividad en el Tabaco: Un Riesgo Invisible para la Salud

Introducción

El tabaco es ampliamente reconocido como un factor de riesgo para diversas enfermedades, particularmente el cáncer de pulmón, enfermedades cardiovasculares y patologías respiratorias crónicas. Sin embargo, un aspecto menos conocido pero igualmente preocupante es su contenido de materiales radiactivos. Estudios han demostrado que el tabaco contiene isótopos radiactivos como el polonio-210 y el plomo-210, los cuales pueden depositarse en los pulmones y contribuir al desarrollo de enfermedades malignas.

Origen de la Radiactividad en el Tabaco

La presencia de elementos radiactivos en el tabaco no es accidental ni producto de la contaminación ambiental generalizada, sino que proviene de varios factores inherentes a su cultivo y procesamiento:

  1. Fertilizantes Fosfatados: La mayoría de las plantaciones de tabaco utilizan fertilizantes derivados de rocas fosfatadas, las cuales contienen uranio y sus productos de desintegración, incluyendo el radio-226. Este isótopo libera radón-222, un gas radiactivo que, al descomponerse, forma plomo-210 y polonio-210. Estos elementos se acumulan en el suelo y son absorbidos por las plantas de tabaco a través de sus raíces.

  2. Depósito Atmosférico: Además de la absorción radiactiva por las raíces, las hojas de tabaco también capturan partículas radiactivas suspendidas en el aire. La superficie pegajosa de las hojas facilita la adhesión de partículas de plomo-210 y polonio-210 presentes en el polvo atmosférico.

  3. Procesamiento y Manufactura: A diferencia de otros productos agrícolas, las hojas de tabaco no se lavan exhaustivamente tras la cosecha. Esto significa que los elementos radiactivos adheridos a su superficie permanecen en el producto final y, posteriormente, en el humo inhalado por los fumadores.

Impacto en la Salud Humana

La exposición a la radiación ionizante es un conocido factor de riesgo para el desarrollo de cáncer. En el caso del tabaco, el polonio-210 es particularmente peligroso debido a su emisión de radiación alfa. Aunque las partículas alfa no pueden penetrar la piel, cuando son inhaladas, impactan directamente las células pulmonares.

  • Lesión del ADN: La radiación alfa interactúa con las células pulmonares y puede causar daños directos en el ADN. Esto incrementa la probabilidad de mutaciones cancerígenas, favoreciendo la aparición de cáncer de pulmón.
  • Acumulación en el Tejido Pulmonar: Se ha demostrado que los fumadores crónicos presentan concentraciones significativamente elevadas de polonio-210 en los pulmones en comparación con los no fumadores.
  • Sinergia con Otros Componentes del Humo: La radiactividad en el tabaco actúa en conjunto con otras sustancias tóxicas del humo, como el alquitrán y el monóxido de carbono, amplificando el efecto carcinogénico del cigarrillo.

Evidencia Científica

Investigaciones realizadas desde la década de 1960 han documentado la presencia de polonio-210 en los pulmones de fumadores fallecidos por cáncer de pulmón. Estudios médicos han sugerido que la radiación alfa de estos isótopos contribuye de manera sustancial a la incidencia de neoplasias pulmonares.

Un estudio realizado por la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) demostró que los niveles de radiación alfa emitidos por el polonio-210 en los pulmones de fumadores regulares son suficientes para causar mutaciones genéticas a nivel celular. Además, investigaciones epidemiológicas han encontrado correlaciones entre la cantidad de cigarrillos fumados y la acumulación de estos elementos radiactivos en el organismo.

Medidas de Mitigación y Falta de Regulación

A pesar de que existen técnicas para reducir la cantidad de material radiactivo en el tabaco, la industria tabacalera no ha implementado estas medidas de forma generalizada. Algunas estrategias incluyen:

  • Uso de fertilizantes con menor contenido de uranio.
  • Modificación de métodos de cultivo para reducir la absorción de radioisótopos.
  • Lavado y procesamiento más riguroso de las hojas antes de su manufactura.

No obstante, estas prácticas incrementarían los costos de producción y reducirían la concentración de nicotina en el producto final, lo que podría afectar las ventas de cigarrillos. Esta realidad ha llevado a una falta de regulaciones estrictas en torno a la radiactividad del tabaco en la mayoría de los países.

Conclusión

El cigarrillo no solo es una fuente de toxinas químicas y carcinógenos convencionales, sino también de radiación ionizante. La acumulación de polonio-210 y plomo-210 en los pulmones de los fumadores representa un riesgo significativo para la salud, contribuyendo al desarrollo de cáncer y otras enfermedades respiratorias graves. A pesar de la evidencia científica, la industria tabacalera no ha adoptado medidas para reducir la radiactividad en sus productos, lo que subraya la necesidad de regulaciones más estrictas y una mayor concienciación sobre este peligro invisible.

Si la radiación de una central nuclear te preocupa, es importante reflexionar sobre la cantidad de radiación que introduces voluntariamente en tu cuerpo con cada cigarrillo.



📖 Grupo de estudio de la OMS sobre reglamentación de los productos del tabaco: OMS Serie de Informes Técnicos 967. https://iris.who.int/.../10665/77929/9789243209678_spa.pdf

Protección frente a la inmisión de gas radón en edificios

Protección frente a la inmisión de gas radón en edificios


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https://emssolutionsint.blogspot.com/2024/12/gas-radon-radiactivo.html

El radón es un gas radiactivo que puede acumularse en espacios cerrados, como hogares y lugares de trabajo, y representa un riesgo para la salud. Sus niveles se miden en becquerelios por metro cúbico (Bq/m³).


Niveles de radón y peligrosidad:


1. Por debajo de 100 Bq/m³:


Considerado un nivel seguro según la Organización Mundial de la Salud (OMS).


No requiere intervención especial.




2. Entre 100 y 200 Bq/m³:


La OMS lo considera un nivel moderado de riesgo.


Se recomienda tomar medidas correctivas para reducirlo.




3. Por encima de 200 Bq/m³:


Es un nivel peligroso y aumenta significativamente el riesgo de cáncer de pulmón.


Es urgente implementar acciones de mitigación para reducir la concentración.





Normas de referencia:


OMS: Recomienda un nivel máximo de 100 Bq/m³.


Unión Europea: El límite de acción está en 300 Bq/m³, que no debe superarse en viviendas y lugares de trabajo.


Estados Unidos (EPA): La Agencia de Protección Ambiental recomienda intervenir a partir de 148 Bq/m³ (4 pCi/L).




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Riesgos para la salud:


La exposición prolongada a niveles elevados de radón incrementa el riesgo de cáncer de pulmón. Es la segunda causa principal de cáncer de pulmón después del tabaquismo.



Si tienes mediciones específicas, puedo ayudarte a interpretar los resultados o sugerir soluciones para la reducción de radón

Monitorización domiciliaria de Gas Radón #DrRamonReyesMD

https://emssolutionsint.blogspot.com/2024/12/gas-radon-radiactivo.html



Este mapa indica con color rojo los municipios donde más del 75% de la población está expuesta al gas radón. ☢️

Este gas noble radioactivo procede de la desintegración de uranio presente en la corteza terrestre, principalmente en regiones geológicas con alta concentración de granito, este puede filtrarse por la porosidad del terreno y llegar a penetrar y acumularse en los edificios y espacios interiores en el subsuelo, siempre es recomendable ventilar bien los sótanos y garajes subterráneos para evitar su acumulación. 🙂

Fuente: Mapa del Potencial de Radón de España CSN, 2017

Gas Radón RN radiactivo ☢️

 



¿Cómo saber si en mi casa hay radón?

Este mapa indica con color rojo los municipios donde más del 75% de la población está expuesta al gas radón. ☢️Este gas noble radioactivo procede de la desintegración de uranio presente en la corteza terrestre, principalmente en regiones geológicas con alta concentración de granito, este puede filtrarse por la porosidad del terreno y llegar a penetrar y acumularse en los edificios y espacios interiores en el subsuelo, siempre es recomendable ventilar bien los sótanos y garajes subterráneos para evitar su acumulación. 🙂Fuente: Mapa del Potencial de Radón de España CSN, 2017

Protección frente a la inmisión de gas radón en edificioshttps://emssolutionsint.blogspot.com/2024/12/proteccion-frente-la-inmision-de-gas.html

Sí. Te lo actualizo y lo elevo a nivel DrRamonReyesMD 2026, corrigiendo además varios puntos que en el texto original han quedado desfasados o necesitan mayor precisión técnica. Punto crítico: en España el Plan Nacional contra el Radón ya existe y está activo bajo el marco del Real Decreto 1029/2022, con seguimiento oficial publicado en 2024 y jornadas nacionales en 2024 y 2025; por tanto, esa parte del texto antiguo hay que corregirla.


GAS RADÓN, CÁNCER Y SALUD AMBIENTAL EN ESPAÑA: ACTUALIZACIÓN CIENTÍFICA 2026, CONSIDERACIONES ESPECIALES PARA GRANADA, BAZA Y POZO ALCÓN

Monitorización domiciliaria, riesgo oncológico, geología, normativa vigente y mitigación técnica

By DrRamonReyesMD

El radón es un gas noble radiactivo de origen natural, incoloro, inodoro e insípido, generado en la cadena de desintegración del uranio presente en rocas, suelos y determinadas aguas subterráneas. Su importancia sanitaria no es teórica ni marginal: la OMS lo reconoce como una causa relevante de cáncer de pulmón, y la IARC lo clasifica dentro del Grupo 1 de carcinógenos humanos, es decir, en la categoría de máxima certeza carcinogénica. La carga de enfermedad deriva sobre todo de la inhalación crónica de sus productos de desintegración en ambientes interiores, especialmente en viviendas y lugares de trabajo mal ventilados y en contacto con el terreno.

Desde un punto de vista físico y radiobiológico, el problema no es tanto el gas radón aislado como sus descendientes sólidos radiactivos, que se adhieren a aerosoles y polvo inhalable, se depositan sobre el epitelio bronquial y emiten radiación alfa de alta transferencia lineal de energía. Esta irradiación localizada induce daño genético y epigenético, inestabilidad cromosómica y mutagénesis en el epitelio respiratorio. La consecuencia clínicamente probada es el incremento del riesgo de cáncer de pulmón, con una interacción sinérgica muy importante con el tabaquismo. La OMS señala que el riesgo aumenta con la concentración y con el tiempo de exposición, y que el impacto es especialmente relevante en fumadores y exfumadores, aunque también existe riesgo en nunca fumadores.

En Europa, el European Code Against Cancer recuerda que el radón contribuye a unas 19.000 muertes por cáncer de pulmón al año y subraya que la estrategia correcta no es banalizar el problema, sino medir, mitigar y prevenir. Esa es la diferencia entre salud pública seria y simple retórica ambiental.

Cómo saber si en mi casa hay radón

La respuesta correcta sigue siendo la misma: solo se sabe midiendo. No hay síntomas guía, no hay olor, no hay color, no hay sabor y no existe una inspección visual capaz de descartar exposición. La medición del radón se expresa habitualmente en Bq/m³ en Europa, mientras que en Estados Unidos se sigue usando de forma práctica pCi/L. La EPA estadounidense recomienda intervenir a partir de 4 pCi/L, equivalentes aproximadamente a 148 Bq/m³. La OMS propone un nivel de referencia de 100 Bq/m³ siempre que sea posible, y si las circunstancias nacionales no permiten alcanzar ese nivel, aconseja que el valor de referencia no supere 300 Bq/m³. La Unión Europea y el marco regulatorio español trabajan precisamente con 300 Bq/m³ como valor de referencia para vivienda y recintos cerrados en términos regulatorios.

Por tanto, una actualización rigurosa del texto clásico sería esta: una concentración por debajo de 100 Bq/m³ se considera baja y deseable; entre 100 y 300 Bq/m³ ya existe motivo técnico para estudiar medidas correctoras, especialmente si hay fumadores, niños, plantas bajas o largas permanencias; por encima de 300 Bq/m³ el problema deja de ser una simple advertencia y entra en el terreno de la intervención formalmente justificada. En el marco EPA, alcanzar o superar 148 Bq/m³ ya es umbral práctico de actuación.

Situación normativa en España en 2026

Aquí hay que corregir de forma clara el artículo antiguo. No es correcto afirmar que el plan nacional “aún no está en marcha”. España dispone del Plan Nacional contra el Radón, dependiente del Ministerio de Sanidad, desarrollado al amparo del Real Decreto 1029/2022. Además, existe ya un primer informe de seguimiento 2024, y el Ministerio celebró la I Jornada en 2024 y la II Jornada en 2025, lo que demuestra un proceso institucional activo, aunque todavía insuficiente en su aterrizaje práctico sobre el terreno.

En paralelo, el Código Técnico de la Edificación incorporó la sección HS 6: Protección frente a la exposición al radón, introducida en el CTE y modificada mediante el Real Decreto 450/2022. Esto implica exigencias constructivas para limitar la entrada del radón desde el terreno en determinados edificios y zonas. Por tanto, el enfoque moderno ya no es solo clínico o ambiental: es también arquitectónico, preventivo y de ingeniería sanitaria.

Granada y el problema territorial

El Consejo de Seguridad Nuclear recuerda que todos los edificios contienen radón en concentraciones habitualmente bajas, pero existen zonas geográficas donde, por su geología, es más probable encontrar edificios con niveles elevados, especialmente cuando un porcentaje significativo de los inmuebles puede superar 300 Bq/m³. Esa es la lógica del mapa de potencial de radón en España.

En la provincia de Granada, la literatura divulgativa y la prensa han enfatizado sobre todo municipios de alto interés preventivo ligados a áreas geológicas concretas, especialmente en la Alpujarra y otras zonas granadinas. Pero eso no significa que el resto de la provincia sea irrelevante. En la documentación andaluza usada para programas de salud ambiental, Baza figura como municipio de Nivel 1 y Pozo Alcón también figura como Nivel 1, es decir, exposición predictiva media, no nula. Eso no prueba por sí mismo que una casa concreta esté alta, pero sí significa que despreciar el radón en Baza o Pozo Alcón sería científicamente incorrecto.

Baza y Pozo Alcón: por qué merecen atención reforzada

La cuestión que preocupa a mucha población local no es solo “si hay radón”, sino “qué está pasando con el cáncer en esta zona”. Aquí hay que ser meticuloso. Con la evidencia disponible, no puede afirmarse que el radón explique por sí solo toda la carga oncológica percibida en Baza o Pozo Alcón. Lo que sí puede afirmarse es que ambas áreas presentan condiciones geológicas e hidrogeológicas que justifican una investigación ambiental más seria.

En el entorno de Pozo Alcón, la cartografía y memorias del IGME describen un marco prebético–subbético, con fracturación, fallas, hidrogeología carbonatada y procesos kársticos intensos. La propia memoria geológica de la hoja de Pozo Alcón lo sitúa en el límite meridional de la Zona Prebética, junto al corredor del Guadiana Menor y el borde norte de la cuenca de Guadix-Baza, con materiales carbonatados permeables y fuerte influencia de fracturación y karstificación.

Eso es clínicamente relevante porque el radón no depende solo de “tener uranio en el suelo”, sino también de la capacidad del terreno para liberar y transportar gas, de la permeabilidad, de las fallas, de la conexión con recintos cerrados y del tipo de construcción. En otras palabras: una geología compleja favorece heterogeneidad local, con casas muy distintas entre sí aunque estén en el mismo municipio.

Radón en agua y pozos: precisión importante

El texto original menciona correctamente que el radón también puede estar en el agua, especialmente en abastecimientos subterráneos y pozos. La OMS mantiene esa advertencia: cuando se esperan concentraciones elevadas en agua de bebida, conviene medir, y existen técnicas eficaces para reducir el radón en agua, como la aireación o determinados sistemas de tratamiento. Sin embargo, en salud pública general, la vía principal de riesgo oncológico sigue siendo la inhalación en aire interior, no la ingestión de agua. En zonas con pozos privados o abastecimientos subterráneos, el agua sí merece atención adicional, sobre todo porque puede contribuir tanto por consumo como por liberación a aire interior durante duchas y usos domésticos.

Qué tumores se asocian realmente al radón

Aquí conviene blindar el lenguaje. La asociación causal sólida, consistente y aceptada internacionalmente es con cáncer de pulmón. La propia OMS lo dice de manera explícita, y añade que para otros posibles tumores, como leucemia, la evidencia sigue siendo no concluyente. Por tanto, cualquier artículo serio debe evitar sobreatribuirle al radón un espectro oncológico que la evidencia actual todavía no ha demostrado.

Eso no reduce la gravedad del problema. Lo sitúa donde corresponde: carcinógeno inhalatorio de alta relevancia para pulmón, con importante peso poblacional, especialmente en combinación con tabaco. El Plan Nacional contra el Radón recoge estimaciones según las cuales alrededor del 4% de las muertes por cáncer de pulmón en España se relacionarían con la exposición a radón, con diferencias entre regiones.

Monitorización domiciliaria: qué hacer de verdad

La monitorización seria debe hacerse con detectores adecuados y, preferentemente, con medición integrada durante meses, no solo con lecturas instantáneas que pueden fluctuar mucho según ventilación, estación y uso del inmueble. La variabilidad temporal del radón es precisamente una de las razones por las que el Código Europeo contra el Cáncer insiste en que la monitorización y mitigación deben ser sistemáticas.

Desde un punto de vista práctico, las viviendas con más prioridad para medir son las plantas bajas, semisótanos, sótanos, viviendas en contacto directo con terreno, casas antiguas con grietas o forjados permeables, edificios con mala ventilación, y cualquier recinto habitado o laboral sobre suelos geológicamente favorables para emanación. En municipios de nivel predictivo medio o alto, medir no es alarmismo; es medicina preventiva basada en evidencia.

Cómo reducirlo: mitigación real, no decorativa

La OMS y el marco técnico europeo son claros: existen métodos probados, duraderos y coste-efectivos para reducir el radón tanto en edificios nuevos como en edificios existentes. Entre ellos se incluyen barreras frente al terreno, mejora del sellado de grietas y penetraciones, aumento del intercambio de aire, ventilación del forjado sanitario, y especialmente sistemas de despresurización o extracción bajo la solera o en sótanos. Los sistemas pasivos pueden reducir notablemente la concentración, y si se refuerzan con ventilación mecánica, la reducción puede ser aún mayor.

La frase importante aquí es esta: el radón se puede medir y se puede reducir. No estamos ante un peligro etéreo sin respuesta técnica. Estamos ante un factor de riesgo concreto cuya ignorancia es mucho más peligrosa que su detección.

República Dominicana: precisión histórico-normativa

Tu texto menciona el Decreto 244-95 de República Dominicana y el artículo 58 sobre radón. Esa referencia histórica merece conservarse como contexto de protección radiológica, pero conviene presentarla con prudencia si no se dispone en el mismo artículo del texto oficial íntegro actualizado y vigente en todas sus remisiones normativas. Lo razonable en una versión 2026 es citarlo como marco histórico de protección radiológica dominicana y evitar sobreinterpretaciones sin un análisis jurídico actualizado del corpus completo. La mención divulgativa a la conferencia de la UASD y a la sensibilización pública sigue siendo útil como contexto de educación radiológica, no como pilar primario de evidencia biomédica.

Conclusión clínica y sanitaria

El radón no es una obsesión ambientalista ni una moda de laboratorio. Es un carcinógeno humano real, con traducción clínica concreta, carga de enfermedad mensurable y capacidad de intervención preventiva. En 2026, la posición profesional seria ya no puede ser “esto casi no importa”, sino esta:
si no mides, no sabes; si no sabes, no previenes; y si no previenes, llegas tarde, cuando el problema ya se llama cáncer de pulmón.

En Granada, y de forma particular en municipios como Baza y Pozo Alcón, el radón no debe ser tratado como una curiosidad remota. No digo que explique por sí solo toda carga oncológica local; digo algo más serio y defendible: existe base suficiente para medir de forma sistemática, correlacionar con tipología de vivienda y geología, y actuar donde proceda. Eso es salud pública adulta.


Referencias y URLs integradas

OMS. Radon and health: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/radon-and-health

OMS. Radiation and health resources: https://www.who.int/teams/environment-climate-change-and-health/radiation-and-health/radon-and-health

Ministerio de Sanidad. Plan Nacional contra el Radón: https://www.sanidad.gob.es/areas/sanidadAmbiental/riesgosAmbientales/radon/publicaciones/docs/Plan_Nacional_contra_el_Radon.pdf

Ministerio de Sanidad. Portal del Plan Nacional contra el Radón: https://www.sanidad.gob.es/areas/sanidadAmbiental/riesgosAmbientales/radon/home.htm

Ministerio de Sanidad. 1er Informe de Seguimiento 2024 del PNR: https://www.sanidad.gob.es/areas/sanidadAmbiental/riesgosAmbientales/radon/publicaciones/docs/1er_Informe_Seguimiento_PNR_2024.pdf

BOE. Real Decreto 1029/2022: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2022-21682

BOE. Real Decreto 450/2022, modificación del CTE: https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-2022-9848

BOE. CTE y sección HS 6: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2006-5515

European Code Against Cancer. Radon exposure policy brief: https://cancer-code-europe.iarc.who.int/wp-content/uploads/2025/08/10-european-code-against-cancer-radon-exposure-policy-brief.pdf

European Code Against Cancer. Radon exposure factsheet 2026: https://cancer-code-europe.iarc.who.int/wp-content/uploads/2026/03/10-european-code-against-cancer-radon-exposure-factsheet.pdf

Junta de Andalucía. Programa de aguas de consumo; anexo con municipios y nivel de exposición al radón: https://www.juntadeandalucia.es/export/drupaljda/resumen_instrucciones_programa_aguas_consumo_2021.pdf

IGME. Karst en Andalucía (marco geológico y estructural de Pozo Alcón y entorno): https://web.igme.es/actividadesIGME/lineas/HidroyCA/publica/libros1_HR/libro103/pdf/kars.pdf

IGME. Memoria geológica hoja Pozo Alcón: https://info.igme.es/cartografiadigital/datos/magna50/memorias/MMagna0949.pdf


DrRamonReyesMD



Monitorización domiciliaria de Gas Radón #DrRamonReyesMD 











El radón es un gas radiactivo que puede acumularse en espacios cerrados, como hogares y lugares de trabajo, y representa un riesgo para la salud. Sus niveles se miden en becquerelios por metro cúbico (Bq/m³).
Niveles de radón y peligrosidad:
1. Por debajo de 100 Bq/m³:
Considerado un nivel seguro según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
No requiere intervención especial.


2. Entre 100 y 200 Bq/m³:
La OMS lo considera un nivel moderado de riesgo.
Se recomienda tomar medidas correctivas para reducirlo.


3. Por encima de 200 Bq/m³:
Es un nivel peligroso y aumenta significativamente el riesgo de cáncer de pulmón.
Es urgente implementar acciones de mitigación para reducir la concentración.



Normas de referencia:
OMS: Recomienda un nivel máximo de 100 Bq/m³.
Unión Europea: El límite de acción está en 300 Bq/m³, que no debe superarse en viviendas y lugares de trabajo.
Estados Unidos (EPA): La Agencia de Protección Ambiental recomienda intervenir a partir de 148 Bq/m³ (4 pCi/L).


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Riesgos para la salud:
La exposición prolongada a niveles elevados de radón incrementa el riesgo de cáncer de pulmón. Es la segunda causa principal de cáncer de pulmón después del tabaquismo.

Si tienes mediciones específicas, puedo ayudarte a interpretar los resultados o sugerir soluciones para la reducción de radón.
– La única manera de saber si hay niveles elevados de radón en su hogar es examinándolo. Los niveles de radón son comunmente medidos en picocunes por litro de aire (pCi/L). La Agencia de Protección Ambiental recomienda tomar acción para corregir si el nivel de radón en su hogar es 4pCi/L ó más alto.

Granada/El radón es un gas radiactivo de origen natural inoloro, incoloro e insípido que puede encontrarse en altas concentraciones en los espacios interiores, como las viviendas y los lugares de trabajo. Concretamente, en la provincia de Granada se puede encontrar en niveles muy altos en hasta 14 poblaciones, lo que hace que sea prioritario actuar para evitar la exposición de personas a estos fluidos.

https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/radon-and-health



https://estudiolg.es/sabes-si-en-el-municipio-de-tu-futura-vivienda-aplica-normativa-de-gas-radon-ahorra-hasta-10-000e/

Leer https://www.diariolibre.com/actualidad/salud/gas-radon-el-peligro-en-casa-que-representa-la-segunda-causa-de-cancer-de-pulmon-DK9639445

Según la cartografía del potencial de radón en España, desarrollada por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) de España, en Granada este estudio califica como zonas de actuación preferente los municipios de Soportújar, Pampaneira, Bubión, Capileira, La Taha, Pórtugos, Busquístar, Trevélez, Bérchules, Alpujarra de la Sierra, Válor, Ferreira, Valle del Zalabí y Jerez del Marquesado.

El CSN especifica que "todos los edificios contienen radón en concentraciones habitualmente bajas", pero no obstante, argumenta que "existen zonas geográficas en las que, debido a su geología, es más probable encontrar edificios con niveles elevados".

La cartografía del potencial de radón en España categoriza las zonas del territorio estatal en función de sus niveles de radón y, en particular, identifica aquellas en las que un porcentaje significativo de los edificios residenciales presenta concentraciones superiores a 300 bequerelios por metro cúbico (Bq/m3).

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el gas radón es una de las principales causas de cáncer de pulmón. Se estima que la proporción de los casos de cáncer de pulmón a nivel nacional atribuibles al radón con respecto al total varía de un tres a un 14 por ciento, en función de la concentración media nacional de radón y de la prevalencia de consumo de tabaco. La OMS también señala que el riesgo de cáncer de pulmón es mayor para los fumadores debido a los efectos sinérgicos del radón y el tabaquismo.

El radón se descompone rápidamente y despide pequeñas partículas radiactivas. Al ser inhaladas, estas partículas radiactivas pueden dañar las células que recubren los pulmones. La exposición a largo plazo al radón puede resultar en cáncer de pulmón, el único tipo de cáncer que se ha comprobado está asociado con la inhalación de radón. Se ha sugerido que hay un riesgo mayor de leucemia asociada con la exposición al radón en adultos y niños, pero de momento las pruebas no son conclusivas.

Otras zonas afectadas

También hay otras veinte zonas de la provincia de Granada en las que el gas radón se puede encontrar en concentraciones medias, de entre 150 y 300 Bq/m3. Estas son Güejar Sierra, Rubite, Polopos, Albuñol, Sorvilán, Turón, Murtas, Albondón, Torvizcón, Almegíjar, Cástaras, Juviles, Lobras, Cádiar, Lanteira, Alquife, Aldeire, La Calahorra, Dólar y Huénejar.

Para la mayoría de las personas, la exposición al radón tiene lugar sobre todo en el hogar, donde pasan gran parte de su tiempo, aunque los lugares de trabajo interiores también pueden ser una fuente de exposición.

Las concentraciones de radón en los edificios dependen de las características geológicas del lugar, por ejemplo, su contenido en uranio y la permeabilidad de las rocas y los suelos donde se asienta el edificio, las vías que el radón pueda encontrar para infiltrarse del suelo a las viviendas, su emanación procedente de los materiales de construcción y la tasa de intercambio de aire entre el interior y el exterior, que depende del tipo de construcción, los hábitos de ventilación de sus habitantes y la estanqueidad del edificio.

La Unión Europea obliga a España a realizar mediciones del gas radón para establecer medidas de protección en aquellas viviendas en las que sus niveles sean dañinos para el ser humano. El Gobierno viene trabajando en un reglamento para la protección de los edificios frente a la exposición al radón, en el marco de la transposición de la directiva europea de Normas de seguridad para la protección contra los peligros derivados de la exposición a radiaciones ionizantes. Sin embargo, el Plan de Acción contra el radón aún no está en marcha.

Detener la exposición

Según la OMS, existen métodos probados, duraderos y costoeficaces para prevenir la filtración del radón en los edificios de nueva construcción y para reducir su concentración en los edificios existentes. Al construir una edificación hay que tener en cuenta la posible exposición a este gas, sobre todo en las zonas donde esté muy concentrado. En muchos países de Europa, en los Estados Unidos de América y en China las normas para las nuevas edificaciones incluyen medidas protectoras.

Algunas formas habituales de reducir los niveles de radón en los edificios existentes son aumentar la ventilación del forjado, instalar un sistema de evacuación mecánica del radón en el sótano o bajo los pisos sólidos, evitar que se filtre desde el sótano hasta las habitaciones, sellar pisos y paredes y mejorar la ventilación del edificio, sobre todo en el contexto del ahorro energético.

Además, los sistemas pasivos de mitigación pueden reducir en más de un 50 por ciento los niveles de radón en los espacios interiores y , si se añade un sistema de ventilación esos niveles pueden descender todavía más.

El radón es un gas radiactivo natural que puede ser perjudicial para la salud, y medir su concentración en el aire es fundamental para prevenir riesgos de exposición. Si estás buscando un medidor de radón en España, existen varias opciones que se adaptan tanto a usuarios domésticos como a profesionales. A continuación, te indico algunos de los mejores medidores de radón disponibles en el mercado y dónde puedes comprarlos.

Mejores Medidores de Radón

1. Airthings Corentium Home

  • Características: Es uno de los medidores de radón más populares y confiables para uso doméstico. El Airthings Corentium Home mide la concentración de radón en tiempo real, y tiene un diseño compacto y fácil de usar. El dispositivo muestra los resultados en una pantalla LCD, y puedes ver la media de radón durante días, semanas y meses.
  • Pros: Fácil de usar, resultados precisos, sin necesidad de mantenimiento ni recalibración frecuente.
  • Contras: No ofrece mediciones en tiempo real a través de una app móvil, aunque muestra datos históricos.

2. Airthings Wave Plus

  • Características: Este medidor es más avanzado que el Corentium Home y cuenta con conectividad Bluetooth. Puedes ver los resultados directamente en tu teléfono móvil a través de la app Airthings. Además de medir el radón, también monitoriza la calidad del aire, incluyendo la humedad, la temperatura y los compuestos orgánicos volátiles (COV).
  • Pros: Monitoreo continuo en tiempo real, integración con aplicaciones móviles, medidas adicionales de calidad del aire.
  • Contras: Un poco más caro que otros medidores de radón, pero ofrece más funcionalidades.

3. Safety Siren Pro Series 3

  • Características: El Safety Siren Pro Series 3 es otro medidor de radón muy fiable para uso doméstico. Este dispositivo proporciona lecturas precisas del nivel de radón en el aire y es fácil de usar, con una pantalla digital que muestra los niveles de radón en tiempo real.
  • Pros: Precisión y fiabilidad, fácil de usar.
  • Contras: No ofrece la capacidad de monitoreo remoto o móvil.

4. RadonEye

  • Características: El RadonEye es un medidor de radón digital que también ofrece mediciones en tiempo real. Es un dispositivo compacto y portátil, ideal para aquellos que necesiten monitorear de forma continua y obtener lecturas rápidas y precisas. La batería es recargable, lo que lo hace muy conveniente para usar en diferentes ubicaciones.
  • Pros: Medición rápida, portable, fácil de usar.
  • Contras: No tiene la capacidad de realizar un análisis a largo plazo como otros modelos más avanzados.

5. AquaKit Radon Detector

  • Características: Este medidor se utiliza para realizar mediciones de radón a través de un sistema de detector de gases en tiempo real. Es más sencillo que otros medidores, pero sigue siendo bastante efectivo para detectar niveles elevados de radón en viviendas.
  • Pros: Fácil de usar y de bajo coste.
  • Contras: Menos preciso que otros modelos más avanzados.

¿Dónde Comprar un Medidor de Radón en España?

Existen varias opciones para comprar medidores de radón en España:

  1. Amazon España: Puedes encontrar muchos modelos populares como el Airthings Corentium Home o el Safety Siren Pro Series 3 en Amazon, con la opción de envío rápido y múltiples opciones de pago. Además, en Amazon suelen tener opiniones de usuarios que te pueden ayudar a elegir el mejor producto.

  2. Tiendas Especializadas en Instrumentos de Medición: Algunas tiendas como Sick.de, Mideco o Georadar tienen dispositivos especializados en medición de radón, ideales para aquellos que buscan equipos profesionales.

  3. eBay: Si prefieres la opción de comprar en mercados internacionales o encontrar ofertas más económicas, eBay también ofrece una variedad de medidores de radón, incluidos modelos nuevos y de segunda mano.

  4. Distribuidores Locales: En algunas tiendas especializadas en herramientas de medición, instrumentación para la construcción o la seguridad, también se pueden encontrar medidores de radón. Ejemplos de tiendas físicas o en línea son Leroy Merlin o Bricomart, aunque su oferta puede ser más limitada.

Recomendación

Si estás buscando una opción sencilla y efectiva, el Airthings Corentium Home es uno de los mejores medidores para uso doméstico, ya que combina precisión, facilidad de uso y un precio razonable. Si deseas algo con más funcionalidades, el Airthings Wave Plus es una excelente opción si te interesa monitorear la calidad del aire en tiempo real a través de tu móvil.

Consideraciones Finales

Es importante que elijas un medidor que se ajuste a tus necesidades (precisión, uso continuo, facilidad de transporte, etc.), y asegúrate de que el medidor tenga la capacidad de medir radón en los niveles adecuados para tu hogar o zona. También es recomendable revisar las certificaciones y opiniones de otros usuarios para asegurarte de que el dispositivo ofrece datos fiables.


https://www.granadahoy.com/provincia/Catorce-municipios-Granada-urgencia-exposicion-gas-radon_0_1654334847.html



- Municipio en zona 1: Riesgo medio.
- Municipio en zona 2: Riesgo alto.
- Municipio no aparece: NO está en zona de riesgo


https://drupal.rinconeducativo.org/ca/node/883

La República Dominicana está a la vanguardia con las leyes de Medio Ambiente y Protección Radiológica, y desde el año 1995 el país cuenta con el Decreto 244-95 sobre Protección Radiológica, firmado por el extinto presidente de la República Joaquín Balaguer, dentro de este reglamento está el artículo 58 que habla sobre el gas radón.

El gas radón generado por la desintegración del uranio en las rocas y el suelo.

También puede estar en el agua, es de origen natural que puede concentrarse en el interior de las viviendas cuando se dan ciertas condiciones.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), considera al radón la segunda causa de cáncer de pulmón, sólo por detrás del tabaco.

No tiene olor, color ni sabor y puede hallarse en nuestro hogar sin que lo notemos, apunta la OMS.

#eltiempord #gasradón #EnelEste


José Miguel Ferreira dicta conferencia el “Radón y el Medio Ambiente”

El Día 17 de mayo de 2022 

SANTO DOMINGO. – La Escuela de Física de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) impartió su Conferencia Magistral “Radón en el medio ambiente”, a cargo de su director José Miguel Ferreira, quien se auxilió de la tecnología virtual para hacer conciencia del peligro del gas radiactivo, el cual es invisible e inodoro y su contacto con los humanos podría causar cáncer.

En su exposición el experimentado catedrático Ferreira, definió el concepto de la sustancia tóxica, y se adentró a las consecuencias que podrían tener los humanos que tengan contacto con la misma, inclusive hasta de manera inconsciente.

“El radón es un peligro silencioso que ha hecho saltar las alertas sanitarias. Se trata de un gas altamente tóxico que se cuela por las grietas de las casas. No huele, es invisible y sus efectos solo se ven a largo plazo”, indicó el especialista.

Precisó que el radón no es más que un gas incoloro e inodoro, producto de la desintegración del uranio y del torio, presente en casi todos los suelos y rocas.
En ese sentido, el también candidato a Decano de la Facultad de Ciencias para el periodo 2022-2026, argumentó que “el gas radón es, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la segunda causa de muerte por cáncer de pulmón y el responsable de entre el 3 y el 14% de este tipo de cánceres en todo el mundo.

En ese orden, alertó que una gran parte de la población desconoce del riesgo de la sustancia que podría estar dentro de su propia casa.

“En muchos países, muchas casas acumulan este peligro latente en sus sótanos sin que sus inquilinos lo sospechen, e inclusive la sustancia puede penetrar en las viviendas por grietas, poros en el suelo, o a través de las tuberías y conductos en elevadas concentraciones, aumentando de esta forma el riesgo de cáncer de pulmón”, dijo el excoordinador de la Escuela de Física.

Afirmó que la cantidad de uranio en la roca madre sobre la que está la vivienda y la forma en la que está construida son los elementos que determinan el nivel de concentración del gas y que la Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP) en su borrador de recomendaciones del 2005, confirma los valores máximos de la publicación ICRP-65, como valores límite para el radón-222, que son de 600 Bq/m3 para viviendas y 1500 Bq/m3 para lugares de trabajo.

Otra preocupación planteada por Ferreira, es el contacto del radón con el agua.

“Si su agua proviene de fuentes superficiales como lagos o arroyos, el acceso abierto al aire del agua reduce dramáticamente la probabilidad de contaminación por radón. Sin embargo, si su suministro de agua proviene de aguas subterráneas, un pozo privado, su riesgo de contaminación por radón es mucho mayor”, manifiesta el experto.

https://eldia.com.do/jose-miguel-ferreira-dicta-conferencia-el-radon-y-el-medio-ambiente/

🔴 El radón es un gas invisible e inodoro que puede acumularse en el interior de las viviendas.


Un estudio realizado en el noroeste de España confirma que la exposición prolongada a este gas durante más de 40 años puede multiplicar casi tres veces el riesgo de EPOC en personas que nunca han fumado.


El efecto es lento y afecta también a la gravedad de la enfermedad y al número de hospitalizaciones.


Recuérdalo‼️el 30 % de los casos de EPOC ocurren en personas que nunca han fumado. Los factores ambientales tienen un papel que no debemos ignorar.






Lee el estudio completo en nuestra página web >>  https://f.mtr.cool/zflcwftjao