He revisado el minimanual completo de 10 páginas, no solo la portada, y lo he contrastado con doctrina y evidencia disponible hasta agosto de 2026. Mi valoración es favorable como documento histórico-divulgativo de 2021, pero no lo utilizaría hoy sin actualización para formar personal sanitario.
Auditoría técnica 2026 — XABCDE. Control de Hemorragias
Jorge R. — @tipsemergencias — Ed. 2021
Veredicto global
Como material de 2021: 8,5/10.
Como protocolo operativo 2026 sin modificar: 6,5–7/10.
Como base para construir una versión actualizada: 9/10.
La idea central sigue siendo correcta y, de hecho, es todavía más importante hoy: una hemorragia externa exanguinante debe controlarse inmediatamente y no esperar a completar el ABCDE convencional. El documento lo expresa desde su introducción al colocar la «X» delante del ABCDE y relacionarla con hemorragia externa grave.
Pero hay varios puntos donde seis años de evolución doctrinal obligan a cambiar el algoritmo.
1. XABCDE: concepto correcto, pero cuidado con su genealogía
El documento afirma que el ABCDE fue modificado tras PHTLS 9.ª edición para convertirse en XABCDE.
La prioridad clínica es correcta, pero históricamente sería mejor no atribuir el cambio a un único manual.
La priorización de la hemorragia exanguinante procede de una evolución convergente entre medicina militar, TCCC/MARCH, PHTLS, trauma civil y programas de control de hemorragias. El propio ACS reconoce explícitamente la transferencia de las lecciones aprendidas en combate hacia el control hemorrágico civil.
Además, PHTLS ya está en su 10.ª edición, por lo que la referencia del documento a la 9.ª ha quedado desactualizada.
Una formulación 2026 más robusta sería:
X / <C> = identificar y controlar inmediatamente una hemorragia externa potencialmente mortal antes de continuar A-B-C-D-E.
No significa que «la circulación siempre vaya antes que la vía aérea». Significa que una hemorragia catastrófica identificable y controlable recibe intervención inmediata.
2. El documento acierta en algo fundamental: la hemorragia mata antes de que terminemos el algoritmo
La página 3 define la X como:
control de hemorragias externas potencialmente graves.
Ese concepto permanece plenamente vigente.
El programa actual del ACS Stop the Bleed continúa enseñando tres capacidades fundamentales:
presión directa → empaquetamiento → torniquete cuando corresponde.
Y PHTLS 10 sigue incluyendo específicamente el hemorrhage control dentro del manejo integral del trauma.
Por tanto, el corazón conceptual del manual ha envejecido bien.
3. Primer cambio importante: el torniquete no debe aparecer simplemente como «lo siguiente cuando fracasa la compresión»
Aquí realizaría una de las modificaciones principales.
El diagrama de la página 4 propone básicamente:
hemorragia grave → compresión directa → si fracasa → extremidad = torniquete.
Después, afortunadamente, el propio autor matiza correctamente que existen escenarios donde puede aplicarse directamente el torniquete, incluyendo amputación traumática completa, evacuación inmediata o circunstancias donde la compresión directa no resulta factible.
En 2026 esa excepción debe ascender al algoritmo principal.
Ante una hemorragia de extremidad inmediatamente amenazante para la vida, especialmente:
- sangrado masivo evidente;
- amputación traumática;
- hemorragia pulsátil/incontrolable;
- múltiples víctimas;
- entorno inseguro;
- necesidad inmediata de extracción;
- imposibilidad práctica de mantener presión;
- fracaso rápido de presión/empaquetamiento,
el torniquete no debe entenderse como un «último recurso».
Puede ser una intervención inicial de primera línea.
La evidencia revisada por ERC/ILCOR en 2025 identificó 29 estudios nuevos sobre torniquetes; el documento europeo señala reducción de mortalidad intrahospitalaria y menor incidencia de shock en parte de la evidencia, aunque también reconoce heterogeneidad y una metaanálisis de 2025 que no demostró reducción significativa de mortalidad o productos sanguíneos.
Esta matización es importante: torniquete precoz sí cuando está indicado; torniquete indiscriminado, no.
4. El gran cambio conceptual: ya no hablamos de «torniquete como último recurso»
El manual ya estaba adelantado respecto a concepciones antiguas.
Pero en 2026 debemos decirlo sin ambigüedad:
TORNIQUETE ≠ ÚLTIMO RECURSO
Es una herramienta de control hemorrágico específica para hemorragia grave de extremidades susceptible de compresión mediante torniquete.
No debe esperarse a que el paciente esté en shock profundo para utilizarlo.
Eso supondría controlar demasiado tarde una hemorragia que era mecánicamente controlable.
El JTS sigue considerando los torniquetes una intervención prioritaria y, en febrero de 2025, volvió a destacar su extraordinaria eficacia durante Irak y Afganistán.
5. Elevación del miembro y puntos de presión: el manual estaba esencialmente en lo correcto
La página 4 señala que las recomendaciones tradicionales de:
elevar la extremidad + comprimir una arteria proximal
habían sido eliminadas de las principales recomendaciones.
El concepto se mantiene.
Las recomendaciones ERC 2025, basadas en la actualización ILCOR, continúan favoreciendo compresión manual directa sobre la herida frente a puntos de presión proximales; la nueva evidencia disponible no justificó cambiar esa recomendación.
Por tanto:
Presión sobre la fuente del sangrado: SÍ.
Perder tiempo buscando puntos arteriales proximales: NO como estrategia estándar.
6. Compresión directa: absolutamente vigente
Las páginas 4–6 dan un protagonismo considerable a la presión directa y al vendaje compresivo.
Eso permanece correcto.
La presión debe ser:
directa + firme + continua + dirigida al punto de sangrado.
Una enseñanza especialmente importante del material ACS actualizado es:
no levantar repetidamente el apósito para comprobar si sigue sangrando.
Se mantiene presión continua y se reevalúa clínicamente sin destruir continuamente el coágulo que estamos intentando formar.
7. Empaquetamiento: aquí actualizaría bastante el material
La página 8 presenta correctamente:
empaquetamiento de herida → gasa convencional o hemostática → vendaje compresivo.
El concepto sigue siendo válido.
Pero la enseñanza moderna debe enfatizar que el objetivo no es simplemente «meter gasa en el agujero».
Hay que:
identificar la cavidad → alcanzar la fuente profunda del sangrado → aplicar material directamente sobre ella → rellenar firmemente el espacio → mantener presión.
ACS Stop the Bleed 2025 enfatiza precisamente que el wound packing produce presión desde dentro de la herida y resulta especialmente útil en heridas profundas o con sangrado importante.
Esto es particularmente importante en:
- ingle;
- axila;
- región glútea seleccionada;
- heridas profundas donde un torniquete convencional no puede colocarse.
Importante
No debe confundirse:
hemorragia de unión/junctional compresible
con
hemorragia interna torácica, abdominal o pélvica no compresible.
Una gasa hemostática no convierte una hemorragia interna no compresible en una lesión controlable externamente.
8. Agentes hemostáticos: eliminaría protagonismo a polvos y gránulos
La página 8 incluye:
- vendas hemostáticas;
- polvos/gránulos;
- esponjas;
- «otros hemostáticos».
Esta parte es la que más sensación de 2021 transmite.
Para una actualización profesional yo centraría la enseñanza en:
gasa convencional correctamente empaquetada
y
gasa hemostática validada, cuando esté disponible y sea apropiada.
El elemento fundamental no es el nombre comercial del producto.
Es:
contacto efectivo con el punto hemorrágico + empaquetamiento adecuado + presión sostenida.
Un hemostático mal aplicado puede fracasar.
Una técnica mecánica excelente sigue siendo fundamental.
9. Vendaje israelí: útil, pero no «una de las mejores opciones» como afirmación científica
El documento afirma que el vendaje israelí es «una de las mejores opciones».
Yo eliminaría esa frase.
No porque sea un mal dispositivo: es un vendaje compresivo perfectamente válido.
El problema es metodológico.
Una guía científica debería describir la función antes que promocionar un dispositivo concreto:
vendaje compresivo capaz de mantener presión adecuada sobre la herida después del control inicial.
El producto concreto dependerá de:
- disponibilidad;
- entrenamiento;
- anatomía;
- tipo de lesión;
- entorno operacional.
10. Torniquete: la página 7 necesita una actualización importante
El documento utiliza el CAT como modelo representativo y señala simplemente que es «uno de los más empleados».
Eso era comprensible en 2021.
Pero un documento moderno debería enseñar primero principios de funcionamiento y criterios de eficacia, no convertir un modelo determinado en sinónimo de torniquete.
El objetivo clínico es:
DETENER COMPLETAMENTE LA HEMORRAGIA.
No basta con «poner» el torniquete.
Debe comprobarse:
¿ha cesado el sangrado?
y, cuando corresponda a personal sanitario:
¿se ha conseguido oclusión arterial distal?
Si continúa el sangrado:
apretar más → comprobar colocación → segundo torniquete cuando sea necesario.
ERC 2025 contempla explícitamente que puede ser necesario un segundo torniquete.
11. «5–7 cm» versus high-and-tight: depende del escenario
Aquí la actualización debe ser especialmente fina.
Para una lesión visible y condiciones controladas, ERC 2025 recomienda colocar un torniquete manufacturado aproximadamente 5–7 cm por encima de la lesión y no sobre una articulación.
Pero eso no debe convertirse en una regla universal independiente del contexto.
En escenarios tácticos, múltiples lesiones, imposibilidad de localizar inmediatamente la fuente o necesidad de extracción rápida, la estrategia operacional puede ser diferente.
Por eso debemos separar:
Medicina civil controlada
Lesión identificada → colocación proximal apropiada evitando articulaciones.
Entorno táctico/inseguro
Prioridad inmediata: control rápido de hemorragia + supervivencia + extracción, seguida de reevaluación y optimización cuando la situación lo permita.
Mezclar ambos escenarios produce protocolos confusos.
12. «Una vez puesto no se afloja ni se retira»: correcto para primeros auxilios; demasiado absoluto para medicina profesional
La página 7 indica que una vez ajustado el torniquete:
«NO SE AFLOJA Y NO SE RETIRA».
Para formación básica de población general, es una regla de seguridad razonable.
ERC 2025 mantiene:
registrar la hora y no liberar el torniquete; la liberación corresponde a profesionales sanitarios.
Pero para un documento dirigido a profesionales sanitarios en 2026 necesitamos distinguir:
bystander/primer respondiente
de
personal entrenado con capacidad de reevaluación, conversión y resucitación.
No es lo mismo enseñar:
«no lo quite usted»
que afirmar:
«un torniquete nunca puede convertirse o reposicionarse».
Son proposiciones diferentes.
13. El límite de «120–150 minutos» necesita desaparecer como regla rígida
La página 7 establece aproximadamente 120–150 minutos como tiempo máximo de uso seguro. Esta es probablemente una de las afirmaciones que más cuidadosamente actualizaría.
No existe un cronómetro biológico universal según el cual:
119 min = seguro
151 min = lesión.
El riesgo aumenta con:
- duración;
- presión aplicada;
- lesión vascular original;
- lesión muscular;
- shock;
- isquemia;
- temperatura;
- lesión por aplastamiento;
- estado fisiológico;
- tiempo de evacuación.
La experiencia reciente de Ucrania ha vuelto especialmente importante esta cuestión. El JTS advierte que evacuaciones de 12–24 horas han mostrado complicaciones graves asociadas a torniquetes mantenidos durante tiempos extremadamente prolongados, incluyendo síndrome compartimental, alteraciones electrolíticas, lesión renal y amputaciones.
La conclusión moderna no es:
«torniquetes son peligrosos».
Es:
un torniquete correctamente indicado salva vidas; cuanto más prolongada sea la evacuación, mayor importancia adquieren la reevaluación, documentación y estrategia profesional de manejo.
14. Falta una pieza fundamental: reevaluación
Esta sería una adición obligatoria en una edición 2026.
Después de controlar una hemorragia no hemos terminado.
Hay que volver a comprobar:
¿sigue sangrando?
¿el torniquete continúa siendo eficaz?
¿el vendaje se ha saturado?
¿se ha desplazado durante la movilización?
¿ha reaparecido hemorragia durante transporte?
¿cuál es la situación hemodinámica?
¿hay otra fuente hemorrágica oculta?
El control hemorrágico es un proceso dinámico, no un acto único.
15. Falta otra transición doctrinal: controlar la sangre no equivale a tratar el shock hemorrágico
El manual reconoce que posteriormente serán necesarias otras actuaciones como reposición intravenosa.
Pero en 2026 esto necesita una actualización profunda.
La secuencia conceptual sería:
CONTROL DE LA FUENTE
↓
RECONOCIMIENTO DEL SHOCK
↓
RESUCITACIÓN HEMOSTÁTICA/DAMAGE CONTROL RESUSCITATION cuando corresponda
↓
PREVENCIÓN DE HIPOTERMIA
↓
CONTROL DEFINITIVO DE LA HEMORRAGIA
↓
CIRUGÍA / RADIOLOGÍA INTERVENCIONISTA / TRAUMA CENTER según lesión
El JTS mantiene actualmente CPG específicas de transfusión, Damage Control Resuscitation, sangre total, plasma y otras estrategias de resucitación del shock hemorrágico.
Por tanto, «poner suero IV» ya no representa adecuadamente la fisiología moderna de resucitación hemorrágica.
16. De la «tríada letal» al concepto contemporáneo de fracaso fisiológico
El documento explica:
coagulopatía ↔ acidosis ↔ hipotermia.
Sigue siendo una excelente herramienta docente.
Pero actualmente sabemos que la fisiopatología es más compleja.
Debemos considerar también:
- shock e hipoperfusión;
- lesión endotelial;
- fibrinólisis alterada;
- coagulopatía traumática aguda;
- hipocalcemia, particularmente durante transfusión;
- hipotermia;
- acidosis.
Por ello, en formación avanzada resulta más útil hablar de fisiopatología del shock hemorrágico y coagulopatía inducida por trauma que presentar la tríada como explicación completa.
17. XABCDE y MARCH no son competidores
El documento menciona acertadamente MARCH junto con XABCDE.
Pero conviene explicar mejor su relación.
XABCDE funciona muy bien dentro de la evaluación sistemática del trauma civil.
MARCH nació y se desarrolla principalmente dentro de la asistencia táctica:
M — Massive hemorrhage
A — Airway
R — Respiration
C — Circulation
H — Hypothermia/Head injury
Ambos comparten una idea esencial:
LA HEMORRAGIA CATASTRÓFICA CONTROLABLE NO ESPERA.
El JTS mantiene a agosto de 2026 unas TCCC Guidelines fechadas 1 de mayo de 2026, lo que permite actualizar cualquier material táctico directamente contra la doctrina vigente y no contra referencias antiguas.
El algoritmo que yo enseñaría en 2026
Para que el documento fuese realmente contemporáneo, lo condensaría así:
SEGURIDAD → IDENTIFICAR HEMORRAGIA EXANGUINANTE → CONTROL INMEDIATO
Extremidad:
presión directa o torniquete inmediato según gravedad/contexto → confirmar cese completo → segundo TQ si es necesario → documentar hora → reevaluar.
Herida profunda/junctional compresible:
presión dirigida → empaquetamiento profundo con gasa/hemostático → presión sostenida → vendaje compresivo → reevaluación.
Hemorragia no compresible:
no perder tiempo intentando resolver externamente lo que necesita control definitivo → resucitación apropiada + transporte prioritario + cirugía/intervencionismo.
Después:
A → B → C → D → E, con reevaluación continua, prevención de hipotermia y tratamiento del shock.
Conclusión de la auditoría
El trabajo de Jorge R. fue bueno para 2021 y claramente orientado en la dirección correcta. Identificó correctamente varios cambios que todavía hoy consideramos fundamentales: priorización de la hemorragia exanguinante, abandono de la elevación y puntos de presión como estrategia estándar, incorporación del torniquete, empaquetamiento y agentes hemostáticos, y transferencia del conocimiento militar al trauma civil. Su bibliografía, sin embargo, procede principalmente de 2009–2020 y utiliza PHTLS 8.ª/9.ª edición, AHA/ERC 2015 y NICE 2016.
Lo que más actualizaría en 2026 es la posición del torniquete dentro del algoritmo, la eliminación de un límite rígido de 120–150 minutos, la reevaluación sistemática, el manejo profesional de torniquetes prolongados, la diferenciación entre hemorragia compresible/junctional/no compresible, la técnica de empaquetamiento profundo, la resucitación hemostática y la separación doctrinal entre escenarios civiles y tácticos.
Y conservaría una idea por encima de todas:
La X no significa “poner un torniquete”. Significa reconocer una hemorragia capaz de matar en minutos y conseguir control hemorrágico efectivo antes de que el paciente pierda la reserva fisiológica necesaria para sobrevivir.
Para una edición 2026, la base debería contrastarse con , y .
DrRamonReyesMD ⚕️ — Actualización 2026


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