CONTROL DE HEMORRAGIAS 2026
De la presión directa, elevación y «torniquete como último recurso» al control hemorrágico inmediato: presión directa, empaquetamiento y torniquete precoz
Evolución histórica, evidencia científica y doctrina actual en trauma civil, EMS, B-Con y medicina táctica
ATLS | PHTLS | ITLS | STOP THE BLEED / B-Con | TCCC | TECC | TCC-LEFR | Prolonged Casualty Care
Actualización: agosto de 2026
Por DrRamonReyesMD ⚕️
EMS Solutions International | TACMED España
RESUMEN
Pocas intervenciones en medicina prehospitalaria han experimentado una transformación doctrinal tan profunda como el control de la hemorragia traumática.
Durante décadas se enseñó una escalera terapéutica aproximadamente secuencial:
PRESIÓN DIRECTA → ELEVACIÓN → PUNTOS DE PRESIÓN ARTERIAL → TORNIQUETE COMO ÚLTIMO RECURSO
El torniquete estaba rodeado por una advertencia cultural extraordinariamente poderosa:
«Puede salvar la vida, pero probablemente costará la extremidad.»
La experiencia acumulada en conflictos contemporáneos, la investigación militar, su posterior traducción al trauma civil y la aparición de programas de control de hemorragias para primeros intervinientes modificaron radicalmente este paradigma.
En 2026 ya no es científicamente defendible enseñar que todo sangrado debe recorrer obligatoriamente una secuencia de presión, elevación y puntos de presión antes de utilizar un torniquete.
Pero tampoco es correcto sustituir ese dogma por otro:
«Toda hemorragia = torniquete.»
La doctrina moderna es anatómica, fisiológica y contextual.
La pregunta correcta es:
¿DÓNDE ESTÁ SANGRANDO, CUÁN RÁPIDO PUEDE MATAR AL PACIENTE Y QUÉ INTERVENCIÓN PUEDE DETENERLO MÁS RÁPIDAMENTE?
En términos prácticos:
Hemorragia compresible → presión directa.
Herida profunda compresible → empaquetamiento + presión.
Hemorragia grave de extremidad susceptible de torniquete → torniquete precoz cuando esté indicado.
Hemorragia de unión → packing/hemostático + presión y, cuando esté disponible y sea apropiado, dispositivo de control hemorrágico de unión.
Hemorragia interna no compresible → ninguna de estas técnicas sustituye el control quirúrgico/endovascular y la resucitación hemostática.
El cambio histórico fundamental no fue convertir el torniquete en primera intervención universal.
Fue dejar de retrasarlo cuando la hemorragia de una extremidad amenaza la vida.
1. LA HEMORRAGIA NO ESPERA
La hemorragia traumática grave continúa siendo una de las causas potencialmente prevenibles más importantes de muerte después del trauma.
Una arteria lesionada no espera:
- una vía intravenosa;
- una toma completa de constantes;
- una anamnesis;
- una inmovilización;
- una exploración secundaria;
- ni la llegada al hospital.
Una hemorragia exanguinante puede producir deterioro fisiológico catastrófico en minutos.
De ahí surgió uno de los cambios conceptuales más importantes del trauma moderno:
LA HEMORRAGIA CATASTRÓFICA PUEDE PRECEDER AL MANEJO DE LA VÍA AÉREA.
Esto explica la aparición y consolidación de esquemas como:
C-ABCDE
XABCDE
y, particularmente en medicina táctica:
MARCH
donde la M — Massive Hemorrhage se trata antes de continuar con otras prioridades.
ITLS utiliza actualmente CABC en su evaluación primaria para enfatizar el control inmediato de la hemorragia amenazante para la vida.
2. EL PARADIGMA HISTÓRICO
Durante buena parte del siglo XX, generaciones de sanitarios y primeros intervinientes aprendieron:
- presión directa;
- elevación del miembro;
- presión arterial proximal o «puntos de presión»;
- vendaje compresivo;
- torniquete únicamente como último recurso.
El razonamiento era comprensible.
Se temían:
- isquemia;
- lesión nerviosa;
- lesión muscular;
- trombosis;
- síndrome compartimental;
- pérdida de la extremidad;
- amputación.
El problema apareció cuando el temor a una complicación potencial del torniquete comenzó a pesar más que el riesgo inmediato de exanguinación.
En determinados pacientes el resultado de retrasar el torniquete podía ser paradójico:
SE INTENTABA SALVAR LA EXTREMIDAD MIENTRAS SE PERDÍA AL PACIENTE.
3. PRIMER GRAN CAMBIO: LA PRESIÓN DIRECTA SOBREVIVE
No todo lo antiguo estaba equivocado.
La presión manual directa continúa siendo una intervención fundamental.
Las recomendaciones conjuntas contemporáneas de trauma prehospitalario continúan situándola como primera elección para muchas hemorragias externas.
Su mecanismo es elemental:
presión aplicada sobre el foco hemorrágico → reducción del flujo → aproximación tisular + formación y estabilización del coágulo.
La clave es la palabra:
DIRECTA.
No consiste simplemente en colocar una gasa encima de la sangre.
La presión debe transmitirse al punto responsable del sangrado.
4. SEGUNDO CAMBIO: LA ELEVACIÓN PIERDE SU PAPEL CENTRAL
Durante décadas:
«elevar el miembro por encima del corazón»
formaba parte prácticamente automática de los algoritmos de primeros auxilios.
Actualmente no constituye una intervención prioritaria para controlar una hemorragia traumática potencialmente mortal.
Puede disminuir transitoriamente determinadas presiones hidrostáticas, pero carece de la fiabilidad necesaria para competir con:
- presión directa correctamente realizada;
- empaquetamiento;
- vendaje compresivo;
- agentes hemostáticos;
- torniquete correctamente aplicado.
La elevación tampoco debe retrasar ninguna intervención definitiva de control hemorrágico.
El problema nunca fue que elevar una extremidad fuese necesariamente peligroso.
El problema fue otorgarle un lugar terapéutico que podía retrasar técnicas mucho más eficaces.
5. TERCER CAMBIO: CAEN LOS «PUNTOS DE PRESIÓN»
Otro elemento clásico consistía en comprimir arterias proximales contra estructuras óseas:
- braquial;
- femoral;
- subclavia;
- otras localizaciones anatómicas.
El concepto parece fisiológicamente razonable.
Pero la medicina moderna exige algo más que plausibilidad.
Las guías AHA/American Red Cross 2024 señalan específicamente que no existen estudios humanos que hayan evaluado la efectividad de los puntos de presión manuales para hemorragias potencialmente mortales.
Por tanto:
LOS PUNTOS DE PRESIÓN NO DEBEN RETRASAR UNA TÉCNICA DE CONTROL HEMORRÁGICO DEMOSTRADAMENTE EFECTIVA.
Esto constituye una diferencia doctrinal profunda respecto a muchos manuales históricos.
6. EL TORNIQUETE DEJA DE SER «EL ÚLTIMO RECURSO»
Esta es probablemente la transformación más conocida.
El torniquete moderno ya no debe considerarse exclusivamente:
«lo último que hacemos cuando todo ha fracasado».
Cuando existe una hemorragia grave de una extremidad anatómicamente susceptible de torniquete, esperar a que fracasen sucesivamente varias técnicas puede consumir precisamente el tiempo durante el cual el paciente todavía era salvable.
En determinados escenarios, el torniquete es una intervención primaria y precoz.
Ejemplos particularmente claros:
- amputación traumática;
- hemorragia arterial masiva de una extremidad;
- hemorragia rápidamente exanguinante;
- múltiples víctimas;
- imposibilidad de mantener presión directa;
- rescate bajo amenaza;
- entorno táctico;
- acceso limitado a la lesión;
- necesidad inmediata de desplazamiento;
- fracaso rápido de presión directa apropiada.
7. PERO EL TORNIQUETE TAMPOCO ES UNIVERSAL
Aquí aparece el siguiente nivel de madurez doctrinal.
El éxito de los torniquetes produjo, en determinados ambientes, el riesgo contrario:
PASAR DE INFRAUTILIZARLOS A SOBREUTILIZARLOS.
Un torniquete no debe utilizarse simplemente porque exista sangre.
La intervención debe corresponder a:
- gravedad;
- anatomía;
- mecanismo;
- contexto;
- capacidad de reevaluación;
- tiempo esperado hasta atención definitiva.
La presión directa sigue controlando eficazmente muchas hemorragias.
El packing controla heridas que un torniquete anatómicamente no puede controlar.
Y ninguna de las dos técnicas controla una hemorragia interna profunda no compresible.
8. EL GRAN OLVIDADO: WOUND PACKING
Uno de los avances educativos más importantes fue comprender que muchas heridas profundas no se controlan correctamente presionando únicamente la superficie.
Imagine una cavidad traumática profunda.
El vaso responsable puede encontrarse varios centímetros por debajo de la piel.
Colocar gasas superficialmente puede producir:
piel → apósito → presión superficial
cuando lo necesario es:
vaso lesionado → material de packing → presión directa → compresión del foco hemorrágico.
El objetivo del wound packing es ocupar firmemente la cavidad y transmitir presión hasta el origen del sangrado.
9. PACKING: NO ES «RELLENAR UN AGUJERO»
El empaquetamiento correcto requiere identificar, cuando sea posible, el punto de sangrado y llevar el material hasta él.
Conceptualmente:
- exponer la lesión;
- identificar el origen del sangrado;
- introducir la gasa hasta la profundidad de la herida;
- mantener presión sobre el punto hemorrágico;
- rellenar firmemente la cavidad;
- aplicar presión directa;
- asegurar posteriormente con un vendaje compresivo apropiado;
- reevaluar.
El error clásico es introducir material de forma laxa.
PACKING NO SIGNIFICA LLENAR.
PACKING SIGNIFICA COMPRIMIR DESDE DENTRO.
10. GASA SIMPLE FRENTE A HEMOSTÁTICO
Cuando se dispone de un agente hemostático apropiado, puede mejorar la estrategia de control en determinadas heridas.
Pero existe un principio fundamental:
EL HEMOSTÁTICO NO COMPENSA UNA MALA TÉCNICA.
La efectividad depende de:
- alcanzar el punto de sangrado;
- packing correcto;
- presión apropiada;
- tiempo de presión recomendado para el producto;
- reevaluación.
Una gasa correctamente utilizada puede ser preferible a un hemostático mal aplicado.
TECC contempla tanto gasa convencional como apósitos hemostáticos para packing profundo.
11. ANATOMÍA DEL CONTROL HEMORRÁGICO
La medicina moderna puede resumirse mejor por anatomía que mediante una escalera universal.
EXTREMIDAD — HEMORRAGIA MENOR/MODERADA
Presión directa ± vendaje compresivo.
EXTREMIDAD — HEMORRAGIA POTENCIALMENTE MORTAL
Torniquete cuando esté indicado.
No debe perderse tiempo recorriendo intervenciones ineficaces ante una exanguinación evidente.
HERIDA PROFUNDA COMPRESIBLE
Packing + presión directa.
Puede emplearse gasa convencional o hemostática según disponibilidad, entrenamiento y protocolo.
HEMORRAGIA DE UNIÓN
Axila, región inguinal y determinadas zonas anatómicas proximales pueden quedar fuera del alcance de un torniquete convencional de extremidad.
Opciones:
packing profundo + presión directa ± hemostático ± dispositivo de unión apropiado.
HEMORRAGIA INTERNA NO COMPRESIBLE
Tórax, abdomen, retroperitoneo y determinadas lesiones pélvicas representan un problema completamente diferente.
Un torniquete de extremidad no soluciona estas hemorragias.
La prioridad se desplaza hacia:
- reconocimiento;
- evacuación;
- resucitación hemostática;
- control quirúrgico/endovascular;
- tratamiento definitivo.
12. TCCC: EL CAMPO DE BATALLA CAMBIÓ EL PARADIGMA
La medicina militar contemporánea proporcionó uno de los laboratorios clínicos más importantes para estudiar la hemorragia traumática.
TCCC integró el control de la hemorragia dentro de un marco operativo.
Durante Care Under Fire/Direct Threat, una hemorragia exanguinante de extremidad puede justificar aplicación inmediata del torniquete.
La lógica es operacional:
el sanitario puede no disponer de:
- iluminación;
- tiempo;
- exposición adecuada;
- manos libres;
- seguridad;
- posibilidad de mantener presión.
En ese escenario:
CONTROL RÁPIDO + MOVIMIENTO + SUPERVIVENCIA.
Posteriormente, cuando la situación táctica lo permita:
EXPONER + REEVALUAR + OPTIMIZAR.
Esta segunda fase es tan importante como la primera.
13. «HIGH AND TIGHT»: CONTEXTO, NO DOGMA UNIVERSAL
La aplicación proximal rápida sobre la ropa tiene sentido cuando:
- la localización exacta no puede determinarse;
- existe amenaza activa;
- no hay tiempo para exponer;
- el paciente debe desplazarse inmediatamente.
Pero cuando el entorno lo permite, la lesión debe exponerse y el dispositivo debe manejarse según la anatomía, el protocolo aplicable y la reevaluación.
TECC 2024 refleja precisamente esta diferencia: durante condiciones que permiten evaluación, recomienda exposición de la lesión y colocación aproximadamente 2–3 pulgadas proximal a la herida, evitando articulaciones.
Por tanto:
HIGH AND TIGHT salva tiempo bajo amenaza.
No significa:
HIGH AND TIGHT PARA SIEMPRE.
14. UN TORNIQUETE NO ESTÁ «PUESTO» HASTA QUE FUNCIONA
El objetivo no es colocar una cinta alrededor de una extremidad.
El endpoint clínico es:
CESE COMPLETO DE LA HEMORRAGIA.
Un torniquete insuficientemente ajustado puede:
- impedir retorno venoso;
- mantener entrada arterial;
- aumentar congestión;
- empeorar el sangrado.
Después de aplicarlo:
REEVALUAR.
Si continúa sangrando:
- ajustar adecuadamente;
- comprobar posición;
- considerar un segundo torniquete apropiadamente colocado según protocolo.
La presencia de pulso distal cuando el objetivo era oclusión arterial completa obliga igualmente a reevaluar la eficacia.
15. EL SEGUNDO TORNIQUETE
Las lesiones de extremidades grandes pueden requerir un segundo dispositivo.
TECC contempla explícitamente que, si persiste hemorragia o pulso distal:
ajustar el primero o aplicar un segundo torniquete lado a lado, cuando sea posible proximal al primero.
Esto debe formar parte del entrenamiento.
Un torniquete que no detiene la hemorragia no constituye control hemorrágico.
16. REGISTRAR LA HORA
La hora de aplicación tiene valor clínico.
Debe registrarse de manera visible y transmitirse durante cada transferencia asistencial.
Pero el dato importante no es únicamente:
«TQ 14:37».
También interesa documentar:
- indicación;
- localización;
- número de dispositivos;
- respuesta;
- persistencia o ausencia de sangrado;
- reevaluaciones;
- cualquier reposicionamiento o conversión;
- estado distal cuando sea clínicamente pertinente.
17. REASSESSMENT: EL CONCEPTO QUE DEBE ACOMPAÑAR AL TORNIQUETE
Uno de los errores educativos más importantes es enseñar:
APLICAR → OLVIDAR.
La doctrina contemporánea exige:
APLICAR → CONFIRMAR EFICACIA → DOCUMENTAR → REEVALUAR.
La reevaluación es especialmente importante cuando cambia el contexto:
amenaza → seguridad
punto de lesión → evacuación
prehospitalario → hospital
evacuación corta → Prolonged Casualty Care
18. CONVERSIÓN DEL TORNIQUETE
La conversión consiste en sustituir un torniquete que ya no resulta necesario por una técnica local de control hemorrágico apropiada.
No significa:
«aflojar un poco el torniquete».
Tampoco significa realizar aperturas intermitentes para «dar circulación».
La antigua práctica de aflojar periódicamente un torniquete carece de lugar en el manejo moderno de una hemorragia exanguinante.
La conversión es un procedimiento deliberado que exige:
- condiciones adecuadas;
- personal entrenado;
- capacidad de controlar inmediatamente una recurrencia hemorrágica;
- material preparado;
- reevaluación.
19. LA VENTANA DE LAS DOS HORAS
La literatura TCCC/PFC ha dado especial importancia a la reevaluación temprana.
El enfoque clásico de Prolonged Field Care establece reevaluar los torniquetes tan pronto como la situación lo permita, idealmente dentro de las primeras 2 horas.
La literatura publicada en 2026 refuerza la relevancia del tiempo.
El estudio CONVERT, sobre conversión hospitalaria de torniquetes prehospitalarios, encontró que la probabilidad de conversión exitosa disminuía conforme aumentaba la duración del torniquete.
Esto no significa que al llegar a 120 minutos un torniquete se vuelva súbitamente peligroso.
Significa:
EL TIEMPO IMPORTA Y LA NECESIDAD DEL TORNIQUETE DEBE REEVALUARSE.
20. MÁS DE DOS HORAS NO SIGNIFICA «RETÍRELO»
Este matiz es crítico.
2 horas no constituye una orden automática de retirada.
Si el torniquete continúa siendo necesario para evitar una hemorragia potencialmente mortal:
se mantiene.
La vida tiene prioridad sobre la extremidad.
La decisión de conversión después de tiempos prolongados requiere mayor experiencia y evaluación.
Una propuesta TCCC publicada en 2026 estandariza precisamente esta lógica: reevaluación dentro de dos horas incluso para niveles no médicos entrenados y conversión más allá de dos horas reservada a personal sanitario.
21. PROLONGED CASUALTY CARE CAMBIA EL PROBLEMA
Cuando la evacuación puede durar muchas horas, el problema deja de ser solamente:
«¿cómo detengo el sangrado?»
y pasa a ser también:
«¿cómo mantengo vivo al paciente minimizando el daño de una intervención prolongada?»
El Prolonged Casualty Care exige reevaluación repetida de:
- indicación del torniquete;
- eficacia;
- tiempo;
- posibilidad de conversión;
- perfusión;
- shock;
- hipotermia;
- coagulopatía;
- necesidad de sangre;
- lesión por isquemia;
- síndrome compartimental;
- consecuencias de reperfusión.
22. LA EVIDENCIA 2026 SOBRE TORNIQUETES PROLONGADOS
Una revisión publicada en Journal of Trauma and Acute Care Surgery en junio de 2026 señala un problema particularmente actual.
La evidencia que demuestra los beneficios de los torniquetes procede fundamentalmente de sistemas con:
control temprano + evacuación relativamente rápida + cirugía precoz.
Los futuros escenarios militares, entornos remotos y determinadas situaciones civiles pueden producir tiempos prehospitalarios mucho mayores.
Aumentan entonces las preocupaciones por:
- isquemia;
- lesión muscular;
- lesión nerviosa;
- rabdomiólisis;
- alteraciones metabólicas;
- lesión de reperfusión;
- compromiso de viabilidad de la extremidad.
La respuesta no es volver al miedo histórico al torniquete.
La respuesta es:
TORNIQUETE CUANDO SALVA LA VIDA + REEVALUACIÓN INTELIGENTE + CONVERSIÓN CUANDO SEA SEGURA.
23. TECC: TRADUCIR LA EXPERIENCIA MILITAR AL MUNDO CIVIL
TECC nació utilizando TCCC como punto de partida, pero adaptándolo a operaciones civiles de alta amenaza.
No todo lo válido en combate debe copiarse literalmente al EMS civil.
TECC diferencia:
- Direct Threat Care;
- Indirect Threat Care;
- Evacuation Care.
En amenaza directa domina:
seguridad + movimiento + control rápido de hemorragia masiva.
En amenaza indirecta existe mayor oportunidad para:
- evaluación sistemática;
- exposición;
- packing;
- vendajes;
- reevaluación de torniquetes;
- optimización.
Las guías TECC adoptadas en noviembre de 2024 continúan siendo una referencia vigente para esta estructura operacional.
24. TCC-LEFR: CONTROL HEMORRÁGICO ANTES DE QUE LLEGUE EL SANITARIO
El concepto Tactical Combat Casualty Care for Law Enforcement and First Responders amplió las habilidades críticas a personal que puede encontrarse con una víctima antes que el equipo sanitario avanzado.
Entre sus competencias fundamentales se encuentran:
- reconocimiento de hemorragia amenazante;
- torniquete;
- presión directa;
- wound packing;
- empleo apropiado de material hemostático.
El principio es trascendental:
LA PERSONA QUE ESTÁ ALLÍ EN EL PRIMER MINUTO PUEDE SER MÁS IMPORTANTE PARA LA HEMORRAGIA QUE EL EQUIPO AVANZADO QUE LLEGA DIEZ MINUTOS DESPUÉS.
25. STOP THE BLEED / BLEEDING CONTROL
La experiencia militar trascendió posteriormente al ciudadano.
El programa STOP THE BLEED® del American College of Surgeons convirtió el control de hemorragias en una habilidad de respuesta comunitaria.
La idea es conceptualmente comparable a la expansión de:
- RCP;
- DEA;
- reconocimiento del ictus.
Un ciudadano entrenado puede intervenir durante los minutos anteriores a la llegada del EMS.
La secuencia educativa se centra en:
reconocer hemorragia amenazante → presión → packing cuando corresponda → torniquete cuando corresponda.
El objetivo no es convertir al ciudadano en cirujano.
Es impedir que el paciente muera antes de que llegue uno.
26. AHA / AMERICAN RED CROSS 2024–2026
Las recomendaciones conjuntas AHA/American Red Cross constituyen una confirmación importante de que estos conceptos ya no pertenecen exclusivamente a medicina militar.
Para hemorragia amenazante para la vida:
presión directa, seguida de torniquete o wound packing cuando la anatomía sea apropiada.
Además:
- la presión directa continúa siendo el pilar;
- los hemostáticos pueden aumentar su efectividad;
- los vendajes compresivos pueden mantener la compresión;
- los torniquetes son apropiados para determinadas hemorragias de extremidades;
- los puntos de presión carecen de evidencia humana suficiente.
Este es un cambio extraordinario respecto a muchos cursos tradicionales de primeros auxilios.
27. ATLS
ATLS también incorporó progresivamente estas técnicas.
El American College of Surgeons incorporó explícitamente al entrenamiento ATLS habilidades adicionales de control hemorrágico local, incluyendo:
WOUND PACKING
y
TOURNIQUET APPLICATION.
Esto demuestra la convergencia entre:
- cirugía de trauma;
- medicina prehospitalaria;
- medicina táctica;
- primeros auxilios.
El control precoz de la hemorragia dejó de ser una doctrina periférica.
Es trauma moderno.
28. ITLS
ITLS ha llevado el concepto aún más arriba dentro de su algoritmo de evaluación.
Su Primary Survey emplea:
CABC
donde la primera C corresponde al control de hemorragia amenazante para la vida.
ITLS declara explícitamente que la hemorragia exanguinante es un gran killer y que la aplicación precoz de torniquetes y otras técnicas de bleeding control es fundamental.
Esto representa exactamente el cambio histórico objeto de este artículo:
ANTES: completar ABC y después ocuparse de la hemorragia.
AHORA: si se está exanguinando, controlar la hemorragia primero.
29. PHTLS
PHTLS integra igualmente el control rápido de las amenazas vitales dentro de la evaluación y manejo prehospitalario del trauma.
La filosofía moderna no consiste en permanecer en escena realizando maniobras indefinidamente.
Consiste en:
IDENTIFICAR → INTERVENIR → REEVALUAR → TRANSPORTAR.
En el paciente hemorrágico crítico:
EL CONTROL DE LA HEMORRAGIA Y EL ACCESO RÁPIDO AL CONTROL DEFINITIVO SON PARTES DEL MISMO TRATAMIENTO.
30. HEMORRAGIA Y RESUCITACIÓN: DETENER LA FUGA ES SOLO LA PRIMERA MITAD
El paciente que ha perdido una cantidad crítica de sangre no está tratado simplemente porque haya dejado de sangrar externamente.
Puede permanecer en:
shock hemorrágico.
El tratamiento contemporáneo integra el control mecánico con Damage Control Resuscitation:
- minimizar pérdida adicional;
- prevenir hipotermia;
- evitar hemodilución innecesaria;
- sangre/productos sanguíneos cuando estén indicados y disponibles;
- calcio según contexto/protocolo;
- TXA cuando cumpla indicaciones;
- corrección rápida de la causa;
- cirugía o intervención definitiva.
La evolución doctrinal puede resumirse así:
STOP THE BLEEDING + REPLACE WHAT WAS LOST + GET DEFINITIVE HEMOSTASIS.
31. LA TRÍADA QUE DEBEMOS ROMPER
La hemorragia grave alimenta un círculo fisiopatológico:
HEMORRAGIA → HIPOPERFUSIÓN → ACIDOSIS
HEMORRAGIA + EXPOSICIÓN → HIPOTERMIA
ACIDOSIS + HIPOTERMIA + SHOCK → COAGULOPATÍA
La coagulopatía aumenta posteriormente la hemorragia.
Por eso la manta térmica no es un detalle de confort.
En trauma hemorrágico grave:
PREVENIR LA HIPOTERMIA FORMA PARTE DEL CONTROL HEMORRÁGICO.
32. LOS ERRORES QUE YA NO DEBERÍAMOS ENSEÑAR
ERROR 1
«El torniquete es siempre el último recurso.»
Incorrecto.
Puede ser la intervención inicial apropiada para una hemorragia exanguinante de extremidad.
ERROR 2
«Primero hay que probar elevación.»
No si retrasa una intervención eficaz.
ERROR 3
«Hay que presionar un punto arterial proximal.»
No constituye una estrategia moderna prioritaria para hemorragia potencialmente mortal.
ERROR 4
«Un torniquete significa amputación.»
Incorrecto.
La necesidad de amputación depende en gran medida de la lesión inicial, duración de isquemia, daño vascular y múltiples variables adicionales.
ERROR 5
«Si duele demasiado, está demasiado apretado.»
Un torniquete eficaz suele ser doloroso.
El dolor no demuestra por sí mismo aplicación incorrecta.
ERROR 6
«Hay que aflojarlo periódicamente.»
No.
Puede provocar resangrado catastrófico.
ERROR 7
«Lo puse; ya está.»
No.
Hay que confirmar hemostasia y reevaluar.
ERROR 8
«Todo sangrado necesita torniquete.»
Tampoco.
La indicación depende de anatomía y gravedad.
33. TORNIQUETES IMPROVISADOS: ACTUALIZACIÓN 2026
Existe además una actualización extraordinariamente reciente.
El American College of Surgeons Committee on Trauma publicó en mayo/junio de 2026 una guía específica sobre torniquetes improvisados para hemorragia de extremidad potencialmente mortal.
La existencia de esta guía no convierte cualquier cinturón o material improvisado en equivalente a un dispositivo diseñado y validado.
Cuando existe un torniquete comercial apropiado y el usuario está entrenado, este constituye la opción lógica.
Pero en una exanguinación donde no existe dispositivo comercial disponible:
LA AUSENCIA DE EQUIPO NO JUSTIFICA LA INACCIÓN.
La improvisación debe entenderse como estrategia de contingencia, no como sustituto rutinario del equipo diseñado específicamente para este propósito.
34. ¿CUÁNTAS VIDAS HA SALVADO EL CAMBIO?
Aquí debemos ser científicamente rigurosos.
Es legítimo afirmar:
LOS TORNIQUETES Y EL CONTROL HEMORRÁGICO PRECOZ HAN SALVADO MILES DE VIDAS.
Pero sería metodológicamente incorrecto atribuir una cifra mundial exacta exclusivamente al torniquete.
La reducción de mortalidad traumática contemporánea es multifactorial:
- torniquetes;
- hemostáticos;
- packing;
- TCCC;
- evacuación;
- sangre prehospitalaria;
- Damage Control Resuscitation;
- cirugía de control de daños;
- mejora de sistemas de trauma;
- entrenamiento.
Por tanto, el mérito pertenece a un sistema de control hemorrágico, no a una pieza aislada de equipo.
35. EL TORNIQUETE NO SALVÓ VIDAS SOLO
Este punto merece destacarse.
La revolución no fue:
«descubrimos el torniquete».
Los torniquetes existen desde hace siglos.
La revolución fue:
reconocer precozmente la hemorragia → colocar correctamente el dispositivo adecuado → verificar hemostasia → evacuar → resucitar → reevaluar → convertir cuando sea seguro → obtener hemostasia definitiva.
La tecnología importa.
Pero:
DOCTRINA + ENTRENAMIENTO + DECISIÓN + REEVALUACIÓN
son al menos igual de importantes.
36. ALGORITMO OPERATIVO 2026
HEMORRAGIA EXTERNA
PASO 1 — ¿AMENAZA LA VIDA?
Buscar:
- sangrado pulsátil o continuo de gran volumen;
- acumulación rápida de sangre;
- ropa o apósitos rápidamente empapados;
- amputación;
- deterioro hemodinámico;
- signos de shock;
- mecanismo compatible.
PASO 2 — ¿DÓNDE ESTÁ?
EXTREMIDAD SUSCEPTIBLE DE TQ
→ presión directa si puede controlarse inmediatamente y el contexto lo permite.
→ si exanguinante, presión ineficaz/impracticable o contexto de amenaza:
TORNIQUETE SIN RETRASO.
HERIDA PROFUNDA COMPRESIBLE
→ PACKING + PRESIÓN.
UNIÓN ANATÓMICA
→ PACKING/HEMOSTÁTICO + PRESIÓN ± DISPOSITIVO DE UNIÓN.
HEMORRAGIA INTERNA NO COMPRESIBLE
→ EVACUACIÓN + RESUCITACIÓN + CONTROL DEFINITIVO.
PASO 3 — CONFIRMAR
¿HA CESADO EL SANGRADO?
Si no:
CORREGIR INMEDIATAMENTE.
PASO 4 — REEVALUAR
Toda intervención puede fallar durante:
- movimiento;
- evacuación;
- transferencia;
- cambios de presión;
- manipulación.
PASO 5 — TRATAR EL SHOCK
El control externo no sustituye la resucitación.
37. LA FRASE QUE DEBERÍA DESAPARECER
«EL TORNIQUETE ES EL ÚLTIMO RECURSO.»
Y debería sustituirse por:
«EL TORNIQUETE ES LA HERRAMIENTA CORRECTA CUANDO LA ANATOMÍA, LA GRAVEDAD Y EL CONTEXTO INDICAN QUE ES LA FORMA MÁS RÁPIDA Y FIABLE DE DETENER UNA HEMORRAGIA DE EXTREMIDAD POTENCIALMENTE MORTAL.»
38. LA OTRA FRASE QUE TAMBIÉN DEBE DESAPARECER
«PON UN TORNIQUETE A TODO.»
El futuro del bleeding control no consiste en utilizar más torniquetes.
Consiste en:
UTILIZAR EL CONTROL HEMORRÁGICO CORRECTO EN EL PACIENTE CORRECTO, EN EL LUGAR CORRECTO Y DURANTE EL TIEMPO NECESARIO.
39. DE 1990 A 2026: EL CAMBIO EN UNA SOLA IMAGEN MENTAL
PARADIGMA HISTÓRICO
PRESIÓN
↓
ELEVACIÓN
↓
PUNTOS DE PRESIÓN
↓
TORNIQUETE
↓
«Solo si todo lo demás fracasa.»
PARADIGMA 2026
RECONOCER HEMORRAGIA POTENCIALMENTE MORTAL
↓
LOCALIZAR
↓
SELECCIONAR LA INTERVENCIÓN SEGÚN ANATOMÍA
↙︎ ↓ ↘︎
PRESIÓN DIRECTA
PACKING ± HEMOSTÁTICO
TORNIQUETE
↓
CONFIRMAR HEMOSTASIA
↓
REEVALUAR
↓
TRATAR SHOCK / PREVENIR HIPOTERMIA
↓
EVACUACIÓN Y CONTROL DEFINITIVO
40. CONCLUSIÓN
La historia del control de hemorragias representa uno de los mejores ejemplos de cómo la medicina debe ser capaz de abandonar un dogma cuando la evidencia y la experiencia operacional lo contradicen.
Durante décadas temimos tanto al torniquete que podíamos retrasar su utilización mientras un paciente se desangraba.
La experiencia militar contemporánea obligó a reconsiderarlo.
TCCC transformó la asistencia al herido de combate.
TECC adaptó conceptos al entorno civil de alta amenaza.
TCC-LEFR llevó habilidades hemorrágicas a primeros intervinientes.
PHTLS e ITLS incorporaron la hemorragia catastrófica dentro de las prioridades iniciales.
ATLS integró packing y torniquetes en el control local.
STOP THE BLEED trasladó esas capacidades al ciudadano.
AHA y American Red Cross consolidaron el cambio dentro de los primeros auxilios basados en evidencia.
Y Prolonged Casualty Care añadió una última lección:
SALVAR LA VIDA ES EL PRIMER OBJETIVO, PERO REEVALUAR LA INTERVENCIÓN TAMBIÉN IMPORTA.
La doctrina 2026 no es:
«TORNIQUETE PRIMERO».
Tampoco:
«TORNIQUETE AL FINAL».
Es algo mucho más preciso:
DETÉN LA HEMORRAGIA QUE PUEDE MATAR AHORA, CON LA TÉCNICA MÁS RÁPIDA, EFICAZ Y ANATÓMICAMENTE APROPIADA.
Después:
REEVALÚA.
Porque en control hemorrágico la diferencia entre una técnica aplicada y una técnica eficaz puede ser literalmente la diferencia entre la vida y la muerte.
REFERENCIAS Y RECURSOS FUNDAMENTALES
American Heart Association / American Red Cross — 2024 Guidelines for First Aid
https://cpr.heart.org/en/resuscitation-science/2024-first-aid-guidelines
American College of Surgeons — STOP THE BLEED®
https://www.stopthebleed.org/
American College of Surgeons — ATLS
https://www.facs.org/quality-programs/trauma/education/advanced-trauma-life-support/
NAEMT — PHTLS
https://www.naemt.org/education/naemt-tccc
International Trauma Life Support — ITLS
https://www.itrauma.org/
ITLS — Hemorrhage Control and Shock Management
https://www.itrauma.org/ac01-hemorrhage-control-and-shock-management/
Committee for Tactical Emergency Casualty Care — C-TECC
https://www.c-tecc.org/
C-TECC — Guidelines
https://www.c-tecc.org/our-work/guidance
Joint Trauma System — JTS
https://jts.health.mil/
Prolonged Casualty Care Guidelines — Joint Trauma System
https://jts.health.mil/assets/docs/cpgs/Prolonged_Casualty_Care_Guidelines_21_Dec_2021_ID91.pdf
Drew B, Bird D, Matteucci M, Keenan S. Tourniquet Conversion: A Recommended Approach in the Prolonged Field Care Setting. J Spec Oper Med. 2015;15(3):81–85.
DOI: 10.55460/IJ9C-6AIF
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26360360/
Koch EJ et al. Standardizing Tourniquet Reassessment and Conversion Across TCCC Tiers: TCCC Guidelines Proposed Change 25-2. J Spec Oper Med. 2026.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41818038/
Lammers D et al. Prolonged tourniquet use in extremity trauma: What you need to know. J Trauma Acute Care Surg. 2026.
DOI: 10.1097/TA.0000000000005108
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/42312871/
Tran A et al. American College of Surgeons Committee on Trauma Stop the Bleed guideline on improvised tourniquets for trauma patients with life-threatening extremity hemorrhage. J Trauma Acute Care Surg. 2026;100(6):989–992.
DOI: 10.1097/TA.0000000000004931
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41718598/
DrRamonReyesMD ⚕️
EMS Solutions International | TACMED España
Actualización: agosto de 2026
Documento educativo dirigido a profesionales sanitarios, primeros intervinientes y personal entrenado. Las intervenciones deben adaptarse al nivel competencial, protocolos locales, contexto operacional y características del paciente.


No hay comentarios:
Publicar un comentario