CONTROL DE LA HEMORRAGIA DE EXTREMIDADES EN LA GUERRA URBANA MODERNA
Lecciones de la Guerra "Espadas de Hierro" (Israel) para la Medicina Táctica del Siglo XXI
By DrRamonReyesMD
EMS Solutions International
CAPÍTULO I
INTRODUCCIÓN: EL RENACIMIENTO DEL TORNIQUETE EN LA GUERRA MODERNA
Resumen
Pocas intervenciones médicas han experimentado una transformación doctrinal tan profunda durante las últimas tres décadas como el torniquete táctico. Durante gran parte del siglo XX, numerosos manuales civiles y militares desaconsejaban su uso salvo como último recurso, debido al temor a lesiones nerviosas, síndrome compartimental, necrosis muscular y amputaciones secundarias. Esta percepción comenzó a cambiar tras los conflictos de Somalia, pero fue durante las guerras de Afganistán e Irak cuando una gran cantidad de evidencia demostró que la exanguinación por hemorragia de extremidades constituía una de las principales causas de muerte potencialmente prevenible en combate.
La implantación de los programas Tactical Combat Casualty Care (TCCC) por el Comité de TCCC del Departamento de Defensa de los Estados Unidos transformó el paradigma asistencial. El torniquete pasó de ser una medida de rescate excepcional a convertirse en la primera intervención para el control de una hemorragia externa potencialmente letal en un entorno táctico.
La experiencia acumulada en Irak y Afganistán consolidó este cambio doctrinal. Estudios realizados por el Instituto de Investigación Quirúrgica del Ejército de los Estados Unidos (USAISR) y por el Joint Trauma System demostraron que la aplicación precoz del torniquete reducía de forma significativa la mortalidad cuando se utilizaba antes del desarrollo del shock hemorrágico.
Sin embargo, los conflictos del siglo XXI han evolucionado. La guerra convencional entre fuerzas regulares ha dado paso a escenarios híbridos caracterizados por combate urbano de alta intensidad, empleo masivo de drones, municiones merodeadoras, sistemas de precisión, artillería de saturación y dispositivos explosivos improvisados. Estas nuevas condiciones modifican tanto la epidemiología del trauma como la logística sanitaria y obligan a reevaluar conceptos previamente establecidos.
La Guerra "Espadas de Hierro", iniciada tras los ataques del 7 de octubre de 2023, constituye uno de los primeros conflictos modernos en el que un ejército tecnológicamente avanzado desarrolla operaciones prolongadas de combate urbano a gran escala frente a una organización irregular con una extensa red de túneles, empleo sistemático de explosivos y enfrentamientos a muy corta distancia.
Este escenario ha generado una base de datos clínica excepcional para analizar el comportamiento real del torniquete en condiciones de guerra urbana contemporánea.
La guerra urbana como laboratorio de la medicina táctica
Las operaciones en Gaza presentan características que las diferencian de campañas anteriores:
- Alta densidad de población y edificaciones.
- Distancias cortas de enfrentamiento.
- Uso intensivo de explosivos y munición de fragmentación.
- Colapso parcial de rutas de evacuación.
- Incidentes con múltiples víctimas (MASCAL) frecuentes.
- Evacuaciones prolongadas pese a la proximidad geográfica de hospitales.
- Necesidad de atención médica bajo amenaza continua.
En este contexto, el torniquete deja de ser simplemente un dispositivo para controlar el sangrado y pasa a formar parte de una estrategia integral de supervivencia que debe mantenerse durante tiempos de evacuación mayores que los previstos por los modelos clásicos.
El estudio de Epstein et al.: una contribución relevante
El trabajo de Epstein y colaboradores, publicado en Journal of Trauma and Acute Care Surgery en 2026, analiza retrospectivamente 2.127 militares israelíes hospitalizados tras resultar heridos en Gaza.
Entre sus principales aportaciones destacan:
- El 27,7 % de los pacientes recibió un torniquete en el ámbito prehospitalario.
- El 24,4 % de esos torniquetes no pudo convertirse debido a lesión vascular mayor o amputación traumática.
- Las explosiones fueron el mecanismo lesional predominante (66 %), muy por encima de las heridas por proyectil (28 %).
- El 60 % de los heridos tratados con torniquete procedía de incidentes con múltiples víctimas.
- El tiempo mediano desde la lesión hasta el ingreso hospitalario fue de 69 minutos, reflejando un entorno compatible con Prolonged Casualty Care.
Estos datos no solo describen la práctica clínica durante un conflicto específico; también cuestionan la aplicabilidad universal de conceptos desarrollados en guerras anteriores y aportan evidencia para adaptar las recomendaciones de TCCC y TECC a los escenarios urbanos contemporáneos.
Objetivos de esta revisión
Esta monografía tiene como finalidad:
- Analizar críticamente los resultados del estudio de Epstein et al.
- Integrar sus hallazgos con la evidencia procedente de Irak, Afganistán, Ucrania y otros conflictos recientes.
- Examinar las implicaciones fisiopatológicas y quirúrgicas del uso prolongado del torniquete.
- Evaluar las consecuencias doctrinales para TCCC, TECC y Prolonged Casualty Care.
- Extraer lecciones aplicables tanto a la medicina militar como a los sistemas civiles de emergencias y respuesta a incidentes con múltiples víctimas.
Avance del Capítulo II
El siguiente capítulo abordará la epidemiología del trauma en la guerra urbana moderna, analizando cómo la transición desde el predominio de las heridas balísticas hacia las lesiones por explosión ha modificado la distribución anatómica del daño, los patrones de hemorragia y las prioridades del manejo prehospitalario. Se revisarán los mecanismos biomecánicos del blast, la lesión vascular compleja y su relación con la creciente necesidad de torniquetes en los conflictos contemporáneos.

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