Dr. Ramón Reyes, MD –
Actualizado: junio de 2025
- Funcionales:
- Quiste folicular: Persistencia de un folículo no ovulado, frecuentemente hormonalmente dependiente.
- Quiste del cuerpo lúteo: Formación postovulatoria, a veces hemorrágica.
- Neoplásicos benignos:
- Cistoadenoma seroso: Pared delgada, contenido acuoso, común en mujeres de 20-50 años.
- Cistoadenoma mucinoso: Multilocular, contenido viscoso, puede alcanzar >20 cm.
- Neoplásicos malignos: Cistoadenocarcinomas serosos o mucinosos, con septos gruesos, nódulos sólidos o ascitis.
- Otros: Endometriomas (quistes "chocolate" por endometriosis), teratomas maduros (dermoides) o quistes paraováricos.
- Distensión abdominal y dolor crónico.
- Compresión de vejiga (polaquiuria), uréteres (hidronefrosis) o intestino (estreñimiento).
- Torsión ovárica, con riesgo de necrosis.
- Rotura, que lleva a hemoperitoneo o peritonitis química.
- Rara transformación maligna, más probable en mujeres posmenopáusicas.
- Morfología: Lesión quística anecoica, de contornos regulares y bien definidos.
- Tamaño: Diámetro estimado >25 cm, ocupando gran parte de la cavidad abdominopélvica.
- Estructura interna: Ausencia de septos gruesos (>3 mm), nódulos sólidos o vegetaciones intracavitarias.
- Efecto masa: Desplazamiento lateral y superior de asas intestinales y compresión del útero.
- Doppler: Flujo vascular periférico mínimo, sin evidencia de vascularización intralesional sugestiva de malignidad.
- Quiste funcional gigante (raro).
- Cistoadenocarcinoma (sospecha si CA-125 elevado o hallazgos atípicos).
- Quiste paraovárico o hidrosalpinx masivo.
- Ecografía transvaginal: Mejora la resolución para evaluar pared, septos y tejido ovárico residual.
- TAC/RMN: Define extensión, adherencias y relación con órganos adyacentes.
- Marcadores tumorales: CA-125 (elevado en malignidad, pero inespecífico), CEA, AFP, β-hCG (para descartar teratomas o tumores germinales).
- Índice de Riesgo de Malignidad (RMI): Combina CA-125, edad y hallazgos ecográficos (RMI >200 sugiere malignidad).
- Morfología: Masa quística de superficie lisa, brillante, no adherida a peritoneo, intestino ni otros órganos.
- Tamaño y peso: Diámetro >25 cm, peso estimado >7 kg, ocupando la cavidad abdominopélvica.
- Origen: Ovario derecho expandido, con trompa de Falopio estirada y difícil de visualizar.
- Contenido: Líquido claro o ligeramente turbio, sugestivo de naturaleza serosa. No se observan signos de hemorragia interna.
- Integridad: Sin evidencia de rotura, invasión local ni carcinomatosis peritoneal.
- Técnica: Se realizó una quistectomía ovárica con incisión mediana supra e infraumbilical para acceso adecuado.
- Preservación: Se intentó conservar tejido ovárico funcional para mantener la fertilidad, especialmente si la paciente es joven.
- Drenaje controlado: Aspiración previa del contenido quístico (vía punción guiada) para reducir volumen y facilitar extracción, minimizando el riesgo de rotura intraoperatoria.
- Muestra: La pared quística y tejido adyacente se enviaron a anatomía patológica para análisis.
- Macroscópica: Pared delgada (<2 mm), lisa, con líquido seroso o mucinoso. Ausencia de áreas sólidas o papilares.
- Microscópica: Probable epitelio cilíndrico simple (cistoadenoma seroso) o epitelio mucinoso (cistoadenoma mucinoso), sin atipia celular ni mitosis.
- Diagnóstico probable: Cistoadenoma benigno, con baja probabilidad de malignidad si no hay nódulos o septos irregulares.
- Torsión ovárica: Emergencia aguda, con dolor intenso, náuseas y riesgo de necrosis ovárica (incidencia: 5-15% en quistes >10 cm).
- Rotura: Hemorragia intraperitoneal o peritonitis química, con shock hipovolémico potencial.
- Efecto masa:
- Insuficiencia respiratoria restrictiva por compresión diafragmática.
- Hidronefrosis por compresión ureteral.
- Obstrucción intestinal parcial.
- Complicaciones postquirúrgicas:
- Síndrome de descompresión rápida: Hipotensión tras drenaje súbito por redistribución vascular.
- Infección, hemorragia o adherencias postoperatorias.
- Malignización: Rara en quistes simples anecoicos, pero el riesgo aumenta en mujeres >50 años o con CA-125 >35 U/mL.
- Evaluar función respiratoria (espirometría) por compresión diafragmática.
- Monitoreo intraoperatorio intensivo (presión arterial, SpO2, capnografía).
- Corrección previa de desequilibrios hidroelectrolíticos (hipoalbuminemia, hipopotasemia).
- Diagnóstico:
- Toda masa ovárica >10 cm requiere evaluación urgente por ginecología oncológica.
- Realizar ecografía transabdominal y transvaginal, seguida de TAC o RMN para definir relaciones anatómicas.
- Solicitar panel de marcadores tumorales (CA-125, CEA, AFP, β-hCG) y calcular el RMI.
- Preparación quirúrgica:
- Corregir alteraciones hidroelectrolíticas y anemia preoperatoria.
- Planificar laparotomía mediana en quistes gigantes; considerar laparoscopia solo si hay experiencia y baja sospecha de malignidad.
- Drenaje controlado del quiste bajo visión directa para evitar rotura y diseminación.
- En mujeres en edad fértil, priorizar quistectomía sobre ooforectomía para preservar fertilidad.
- Seguimiento:
- Confirmar diagnóstico por anatomía patológica (benigno vs. maligno).
- Ecografía de control a los 3, 6 y 12 meses para detectar recurrencia.
- Monitorear síntomas residuales (dolor, distensión) y función ovárica (FSH, estradiol).
- Educación: Capacitar a médicos de atención primaria en la detección temprana y derivación.
- Síntomas de alerta: No ignore dolor pélvico persistente, distensión abdominal progresiva, dificultad para orinar o cambios en el hábito intestinal.
- Acción: Busque atención médica inmediata para evaluación ecográfica si nota un abdomen hinchado o duro.
- Pronóstico: La mayoría de los quistes gigantes son benignos y curables con cirugía, pero el diagnóstico tardío aumenta riesgos.
- Postoperatorio: Siga las indicaciones médicas, evite esfuerzos físicos intensos durante 6-8 semanas y acuda a revisiones regulares.



