Las cataratas se producen cuando el cristalino, la lente natural que hay dentro del ojo, pierde transparencia y se vuelve opaco.
La causa más frecuente es simplemente el paso de los años. Con la edad, las proteínas que forman el cristalino se alteran y se agrupan entre sí, y esa lente que antes era transparente empieza a nublarse de forma lenta y progresiva.
Existen factores que pueden adelantar o acelerar ese proceso. La exposición repetida a la radiación ultravioleta del sol sin protección es uno de los más conocidos. El tabaco y el consumo elevado de alcohol también se asocian a una aparición más temprana.
Algunas enfermedades influyen de forma directa. La diabetes mal controlada, por ejemplo, altera el equilibrio del azúcar dentro del ojo y favorece que el cristalino se opacifique antes de tiempo. El uso prolongado de corticoides, siempre bajo indicación médica, es otro factor descrito en la literatura.
También hay cataratas que aparecen tras un golpe o traumatismo en el ojo, después de ciertas cirugías oculares previas y, en casos poco frecuentes, ya están presentes desde el nacimiento por causas genéticas o por infecciones durante el embarazo.
Un consejo sencillo con efecto probado: usar gafas de sol homologadas con filtro ultravioleta siempre que haya luz intensa. Es una medida barata que protege el cristalino a lo largo de los años. 🕶️ #fblifestyle #IA #facebookreels
CATARATAS: POR QUÉ SE OPACIFICA EL CRISTALINO, QUIÉN ESTÁ EN RIESGO Y CUÁNDO DEBE OPERARSE
Revisión científica y clínica actualizada a 2026
By DrRamonReyesMD | EMS Solutions International — 2026
La catarata no es una “película” que crece sobre el ojo ni una opacidad de la córnea. Es una pérdida progresiva de la transparencia del cristalino, la lente biológica situada detrás del iris cuya función es enfocar la luz sobre la retina.
Aunque habitualmente asociamos catarata con envejecimiento, su biología es bastante más compleja. Edad, estrés oxidativo, radiación ultravioleta, diabetes, tabaquismo, determinados medicamentos, traumatismos, inflamación ocular y factores genéticos pueden intervenir en su aparición o acelerar su progresión.
Y su importancia sanitaria sigue siendo enorme: en 2026, la Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene a las cataratas entre las principales causas mundiales de discapacidad visual y ceguera.
¿QUÉ ES EXACTAMENTE UNA CATARATA?
El cristalino normal es prácticamente transparente. Está formado por células altamente especializadas y por una concentración extraordinariamente elevada de proteínas denominadas cristalinas, organizadas de manera que permiten el paso y la refracción ordenada de la luz.
Con el envejecimiento y determinadas agresiones metabólicas o ambientales se producen modificaciones estructurales de esas proteínas, alteraciones oxidativas y cambios en la arquitectura del cristalino.
Las proteínas pueden agregarse y el cristalino pierde progresivamente su transparencia. La luz deja entonces de atravesarlo y enfocarse correctamente sobre la retina.
El resultado clínico puede ser:
- visión borrosa o “nebulosa”;
- disminución del contraste;
- deslumbramiento;
- halos alrededor de las luces;
- dificultad para conducir de noche;
- colores progresivamente menos intensos;
- necesidad frecuente de modificar la graduación;
- diplopía monocular en determinados pacientes.
El proceso suele ser progresivo, aunque su velocidad es muy variable.
¿POR QUÉ APARECEN LAS CATARATAS?
1. ENVEJECIMIENTO: LA CAUSA PRINCIPAL
Es, con diferencia, el mecanismo más frecuente.
Con los años se acumulan cambios bioquímicos y estructurales en el cristalino. Las proteínas comienzan a alterarse y agregarse y aumenta progresivamente la dispersión de la luz.
El National Eye Institute señala que estos cambios proteicos pueden comenzar aproximadamente a partir de los 40 años, aunque esto no significa que una persona de 40 años vaya necesariamente a presentar una catarata clínicamente significativa.
La edad continúa siendo el factor epidemiológico dominante.
2. DIABETES
La diabetes constituye uno de los factores sistémicos mejor establecidos.
El exceso sostenido de glucosa modifica el metabolismo del cristalino. Entre otros mecanismos intervienen cambios osmóticos, estrés oxidativo y la vía de los polioles, en la que la glucosa puede convertirse en sorbitol.
La diabetes puede favorecer una aparición más precoz y una progresión más rápida de determinadas cataratas.
Por ello, el adecuado control metabólico forma parte de una estrategia general de protección ocular, aunque controlar perfectamente la glucemia no garantiza que nunca aparezca una catarata.
3. RADIACIÓN ULTRAVIOLETA
La exposición solar acumulativa constituye otro factor modificable.
La radiación ultravioleta puede favorecer estrés oxidativo y daño de las proteínas del cristalino.
Por ello es razonable utilizar protección solar ocular adecuada, especialmente ante exposiciones intensas o prolongadas.
¿Qué gafas utilizar?
Más importante que el precio, la oscuridad del cristal o la marca es que sean gafas homologadas y proporcionen una protección ultravioleta adecuada.
Un cristal simplemente oscuro sin protección UV apropiada no constituye una protección ocular equivalente.
El National Eye Institute recomienda gafas de sol y sombrero de ala para reducir la exposición solar ocular.
4. TABACO
El tabaquismo se asocia consistentemente con mayor riesgo de catarata relacionada con la edad.
Los mecanismos propuestos incluyen incremento del estrés oxidativo y exposición mantenida a sustancias capaces de alterar la homeostasis del cristalino.
Por tanto, abandonar el tabaco no beneficia únicamente al sistema cardiovascular, respiratorio y oncológico: constituye también una medida razonable de prevención ocular.
5. ALCOHOL
El consumo elevado de alcohol también se ha asociado epidemiológicamente con mayor riesgo de cataratas.
Debe evitarse, sin embargo, convertir esta asociación en una afirmación simplista del tipo:
“El alcohol causa cataratas”.
La relación depende de cantidad, duración de exposición, características individuales y otros factores concurrentes.
Lo que sí puede afirmarse es que el consumo elevado constituye un factor asociado reconocido.
6. CORTICOIDES: UNA ASOCIACIÓN CLÁSICA Y CLÍNICAMENTE IMPORTANTE
La exposición prolongada a corticosteroides constituye otro factor reconocido, particularmente para la catarata subcapsular posterior.
Esto puede observarse especialmente con exposición sistémica prolongada, aunque el riesgo depende de dosis, duración, vía de administración y susceptibilidad individual.
Un punto importante:
Un paciente nunca debe suspender unilateralmente un tratamiento corticoideo necesario por miedo a desarrollar cataratas.
Debe valorarse siempre el balance riesgo-beneficio y, cuando corresponda, realizar seguimiento oftalmológico.
El National Eye Institute incluye los esteroides entre los factores reconocidos que aumentan el riesgo.
7. TRAUMATISMOS OCULARES
Un traumatismo suficientemente importante puede alterar directamente la estructura del cristalino.
La catarata traumática presenta además una característica importante: puede aparecer inmediatamente o manifestarse años después de la lesión original.
Esto tiene especial relevancia en trabajadores expuestos a partículas de alta velocidad, deportes, accidentes laborales, explosiones y traumatismos penetrantes o contusos.
La protección ocular laboral y deportiva adecuada es, por tanto, auténtica prevención.
8. CIRUGÍA, INFLAMACIÓN Y OTRAS ENFERMEDADES OCULARES
Las cataratas pueden aparecer con mayor frecuencia después de determinados procedimientos oculares o asociadas a otras enfermedades del ojo.
El NEI menciona específicamente antecedentes de cirugía para glaucoma u otras patologías oculares entre los factores de riesgo.
También existen cataratas secundarias relacionadas con inflamación intraocular, radiación y determinadas alteraciones metabólicas.
9. CATARATAS CONGÉNITAS E INFANTILES
No todas las cataratas pertenecen al envejecimiento.
Algunos niños nacen con cataratas o las desarrollan durante la infancia.
Pueden estar relacionadas con:
- anomalías genéticas;
- trastornos metabólicos;
- alteraciones del desarrollo;
- determinadas infecciones prenatales;
- otras enfermedades sistémicas.
Su importancia es especialmente elevada porque una opacidad significativa durante el desarrollo visual puede provocar ambliopía irreversible si no se diagnostica y trata oportunamente.
La OMS considera la catarata congénita una causa importante de discapacidad visual infantil en determinados países.
NO TODAS LAS CATARATAS SON IGUALES
Anatómicamente destacan tres grandes patrones relacionados con la edad:
Catarata nuclear: afecta principalmente al núcleo central del cristalino y suele evolucionar lentamente.
Catarata cortical: aparecen opacidades en la corteza del cristalino que pueden progresar desde la periferia hacia el centro.
Catarata subcapsular posterior: se localiza cerca de la superficie posterior del cristalino y puede producir deslumbramiento y dificultades importantes para determinadas actividades incluso antes de alcanzar una opacidad aparentemente extensa.
NICE reconoce estas categorías entre las principales formas de catarata relacionada con el envejecimiento.
¿CÓMO SABE EL PACIENTE QUE PODRÍA TENER CATARATAS?
La catarata temprana puede ser completamente asintomática.
Con su progresión pueden aparecer visión borrosa, colores apagados, dificultad para conducir de noche, fotofobia o deslumbramiento, halos alrededor de luces, cambios frecuentes de graduación o visión doble monocular.
Un ejemplo característico es el paciente que todavía alcanza una agudeza visual relativamente aceptable en la consulta pero refiere:
“Ya no puedo conducir bien por la noche porque los faros me deslumbran.”
Eso puede representar una limitación funcional importante.
Precisamente por ello, las recomendaciones actuales no consideran adecuado decidir la indicación quirúrgica basándose exclusivamente en una cifra de agudeza visual.
DIAGNÓSTICO
La catarata se diagnostica mediante exploración oftalmológica.
La valoración puede incluir agudeza visual, refracción, exploración con lámpara de hendidura, valoración del cristalino, presión intraocular y exploración del fondo ocular, habitualmente tras dilatación cuando esté indicado.
Además, es fundamental determinar cuánto de la pérdida visual corresponde realmente a la catarata.
Un paciente puede presentar simultáneamente:
catarata + glaucoma + degeneración macular + retinopatía diabética.
Operar correctamente la catarata no elimina una pérdida visual producida por una enfermedad retiniana o del nervio óptico.
¿EXISTEN GOTAS O MEDICAMENTOS QUE ELIMINEN UNA CATARATA?
En la práctica clínica actual, no existe un colirio, suplemento vitamínico o medicamento aprobado que revierta una catarata establecida y sustituya a la cirugía.
En fases iniciales pueden ayudar medidas compensatorias como una nueva graduación, mejor iluminación o modificaciones ambientales.
Pero cuando es necesario eliminar físicamente la catarata, el tratamiento definitivo es quirúrgico.
Esto es especialmente importante ante publicidad comercial de supuestas “gotas que disuelven cataratas”.
¿CUÁNDO DEBE OPERARSE?
Aquí también ha cambiado el paradigma.
No es necesario esperar a que la catarata esté extremadamente avanzada o “madura”.
La decisión debe basarse principalmente en cómo afecta la alteración visual a la vida del paciente, considerando además riesgos, beneficios, comorbilidades y preferencias individuales.
Puede estar indicada cuando dificulta significativamente:
- conducir;
- leer;
- trabajar;
- reconocer personas;
- desplazarse con seguridad;
- realizar actividades domésticas;
- mantener independencia funcional.
NICE establece explícitamente que no debe denegarse una cirugía basándose exclusivamente en la agudeza visual.
Su guía de cataratas en adultos continúa vigente y fue revisada por NICE en mayo de 2025.
¿QUÉ SE HACE DURANTE LA CIRUGÍA?
Conceptualmente, el procedimiento consiste en retirar el cristalino opacificado e implantar en su lugar una lente intraocular artificial (IOL).
La técnica contemporánea predominante utiliza facoemulsificación mediante ultrasonidos y una pequeña incisión.
Antes de la intervención se realizan mediciones biométricas destinadas a calcular la potencia de la lente intraocular.
La cirugía no “limpia” simplemente el cristalino:
el cristalino cataratoso es sustituido funcionalmente por una lente intraocular.
El NEI informa que aproximadamente 9 de cada 10 pacientes operados presentan mejoría visual, aunque el resultado individual depende también de la existencia de otras enfermedades oculares.
LA CATARATA SIGUE SIENDO UN ENORME PROBLEMA DE SALUD GLOBAL
Este es quizá el dato más importante de la actualización 2026.
Según la OMS, al menos 2.200 millones de personas presentan algún grado de discapacidad visual cercana o lejana en el mundo.
Las cataratas permanecen entre las principales causas de discapacidad visual y ceguera, y la OMS estima aproximadamente 94 millones de personas con deterioro de la visión a distancia o ceguera atribuibles a cataratas.
Pero existe una paradoja:
la enfermedad es potencialmente reversible quirúrgicamente y, aun así, millones de personas permanecen sin tratamiento.
En febrero de 2026, la OMS informó que aproximadamente una de cada dos personas que necesita cirugía de cataratas a escala mundial continúa sin acceso a ella. En la Región Africana, la brecha es todavía mayor.
Por tanto, la catarata es simultáneamente un problema de envejecimiento, medicina, cirugía y equidad sanitaria global.
PREVENCIÓN: ¿PODEMOS EVITAR LAS CATARATAS?
No podemos detener el envejecimiento del cristalino.
Tampoco existe actualmente una intervención que garantice prevenir todas las cataratas.
Pero sí podemos reducir exposiciones modificables:
- No fumar.
- Evitar el consumo excesivo de alcohol.
- Utilizar protección ocular frente a radiación UV.
- Controlar adecuadamente la diabetes y otras enfermedades sistémicas.
- Utilizar protección ocular laboral y deportiva.
- Realizar controles oftalmológicos cuando exista riesgo aumentado.
- Utilizar corticoides únicamente cuando estén médicamente indicados y con seguimiento apropiado cuando el tratamiento sea prolongado.
Estas medidas disminuyen riesgos evitables, pero no convierten la catarata relacionada con la edad en una enfermedad completamente prevenible.
MITOS Y REALIDADES
“La catarata es una tela que crece encima del ojo.”
❌ Falso. La opacidad está en el cristalino, dentro del ojo.
“Hay que esperar hasta quedarse casi ciego para operarse.”
❌ Falso. La indicación moderna se basa fundamentalmente en deterioro funcional, calidad de vida y balance riesgo-beneficio.
“Las cataratas pasan de un ojo al otro.”
❌ Falso. Pueden aparecer bilateralmente, pero una catarata no se transmite de un ojo al otro.
“Un colirio puede disolverlas.”
❌ No existe actualmente un tratamiento farmacológico establecido que sustituya la extracción quirúrgica de una catarata clínicamente significativa.
“Las gafas de sol son solamente estética.”
❌ Falso. La protección frente a radiación ultravioleta constituye una medida preventiva razonable.
“Toda pérdida visual de una persona mayor es una catarata.”
❌ Falso. Glaucoma, degeneración macular, retinopatía diabética y otras enfermedades pueden producir pérdida visual y deben descartarse.
SIGNOS QUE NO DEBEN ATRIBUIRSE SIN MÁS A UNA CATARATA
Una catarata suele producir una pérdida visual progresiva e indolora.
Por ello, una pérdida visual súbita, dolor ocular intenso, ojo rojo doloroso, aparición brusca de numerosos cuerpos flotantes, destellos luminosos, una “cortina” en el campo visual o síntomas neurológicos asociados requieren valoración urgente, porque pueden corresponder a otras patologías potencialmente graves.
CONCLUSIÓN
La catarata constituye esencialmente el fracaso progresivo de la transparencia de una extraordinaria lente biológica.
El envejecimiento continúa siendo su principal determinante, pero diabetes, tabaquismo, exposición solar, determinados tratamientos con corticosteroides, traumatismos, cirugía ocular previa, radiación y factores genéticos pueden modificar considerablemente su riesgo y velocidad de progresión.
La buena noticia es contundente: la pérdida visual producida exclusivamente por una catarata es potencialmente reversible mediante cirugía.
En pleno 2026, el gran desafío mundial ya no consiste únicamente en disponer de una técnica capaz de restaurar la visión. Esa técnica existe, está extraordinariamente desarrollada y ofrece excelentes resultados en pacientes adecuadamente seleccionados.
El desafío es conseguir que todas las personas que la necesitan puedan acceder a ella de manera segura y oportuna.
Fuentes científicas y organismos oficiales
DrRamonReyesMD
EMS Solutions International
Actualización científica 2026
Nota editorial: la imagen aportada es didácticamente llamativa, pero anatómicamente puede inducir a error si se interpreta literalmente: la catarata no es la esfera gris visible sobre la superficie anterior del ojo. La opacidad se desarrolla en el cristalino, situado detrás del iris y la pupila. Para un artículo científico convendría una ilustración anatómica en corte que muestre córnea → iris/pupila → cristalino transparente versus cristalino cataratoso.


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