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Niveles de Alerta Antiterrorista en España. Nivel Actual 4 de 5.

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Fuente Ministerio de Interior de España

miércoles, 15 de julio de 2026

Convulsiones tónico-clónicas después de un traumatismo craneoencefálico

 


Convulsiones tónico-clónicas después de un traumatismo craneoencefálico

Reconocimiento, manejo inmediato y prevención de la lesión cerebral secundaria desde la escena hasta el centro de trauma

Por DrRamonReyesMD ⚕️
EMS Solutions International | Actualización científica 2026


Introducción

Una convulsión tónico-clónica inmediatamente después de un traumatismo craneoencefálico —TCE— debe interpretarse como una emergencia neurológica dentro de una emergencia traumática.

El problema no es únicamente el movimiento convulsivo. Durante la crisis pueden aparecer apnea, hipoxemia, hipercapnia, aspiración, incremento del consumo cerebral de oxígeno, aumento de la presión intracraneal, pérdida del control de la vía aérea y deterioro hemodinámico. En un cerebro ya lesionado, estos fenómenos pueden convertir una lesión primaria inicialmente limitada en una lesión cerebral secundaria grave.

El objetivo operativo es claro:

Interrumpir una convulsión prolongada, mantener oxigenación y ventilación adecuadas, evitar hipotensión, proteger la columna cervical cuando esté indicado y trasladar rápidamente al paciente a un centro con capacidad de neuroimagen, neurocirugía y cuidados críticos.

Los principios de DoD/JTS–TCCC, TECC, ATLS, PHTLS, ITLS y European Trauma Course —ETC— convergen en este punto: tratar primero las amenazas inmediatas para la vida, corregir los factores que agravan la lesión cerebral y realizar una reevaluación continua mediante un equipo coordinado.


Advertencia sobre el vídeo



La grabación aportada muestra a una persona en el suelo tras un posible incidente vial y posteriormente material para manejo de la vía aérea. Sin historia clínica, exploración, monitorización ni vídeo completo desde el momento del impacto, no es posible confirmar que los movimientos representen una crisis epiléptica ni establecer que exista un TCE.

Tras un traumatismo pueden confundirse con una convulsión:

  • posturas de decorticación o descerebración;
  • movimientos agónicos por hipoxia;
  • síncope convulsivo;
  • temblor o agitación;
  • intoxicación;
  • hipoglucemia;
  • trastornos psicógenos;
  • actividad motora asociada a una parada cardiaca.

La prioridad inicial no depende de etiquetar perfectamente el movimiento: exige valorar seguridad, pulso, respiración, oxigenación, glucemia, mecanismo traumático y nivel de consciencia.


1. ¿Qué es una convulsión tónico-clónica?

La crisis tónico-clónica generalizada suele presentar dos fases:

Fase tónica

Se produce contracción muscular sostenida, rigidez corporal, posible desviación ocular, cierre mandibular y pérdida de consciencia. Puede aparecer apnea transitoria y cianosis.

Fase clónica

Aparecen sacudidas musculares rítmicas y repetitivas que disminuyen progresivamente hasta detenerse.

Tras finalizar puede existir un período posictal caracterizado por:

  • respiración ruidosa;
  • confusión;
  • somnolencia;
  • agitación;
  • amnesia;
  • cefalea;
  • déficit neurológico transitorio;
  • reducción persistente del nivel de consciencia.

En un paciente traumatizado, no debe atribuirse automáticamente la inconsciencia al estado posictal. Deben descartarse hemorragia intracraneal, hipoxia, hipercapnia, shock, intoxicación, hipoglucemia y lesión cervical.


2. Convulsión postraumática y epilepsia postraumática

Las crisis posteriores a un TCE se clasifican habitualmente según el momento de aparición:

  • Inmediatas: durante las primeras 24 horas.
  • Tempranas: dentro de los primeros siete días.
  • Tardías: después del séptimo día.

Las crisis tempranas suelen reflejar la agresión cerebral aguda: contusión cortical, edema, hemorragia, alteraciones metabólicas o daño directo. Una crisis tardía implica un proceso epileptogénico más consolidado y aumenta la sospecha de epilepsia postraumática.

Una crisis inmediatamente después de un golpe no demuestra por sí sola que el paciente padezca epilepsia. Puede ser una crisis aguda sintomática provocada por el trauma.


3. ¿Por qué puede convulsionar un paciente después de un TCE?

El traumatismo puede producir una descarga neuronal anormal mediante varios mecanismos:

  • contusión de la corteza cerebral;
  • hematoma subdural, epidural o intraparenquimatoso;
  • hemorragia subaracnoidea traumática;
  • fractura craneal deprimida;
  • lesión penetrante;
  • edema cerebral;
  • isquemia;
  • hipoxia o hipoperfusión;
  • alteraciones del sodio, calcio o glucosa;
  • toxicidad farmacológica o abstinencia;
  • aumento de la presión intracraneal.

Una crisis también puede haber precedido al traumatismo: por ejemplo, el paciente convulsiona mientras conduce, cae o sufre una colisión. Por ello es esencial determinar la secuencia:

¿El traumatismo provocó la convulsión o la convulsión provocó el traumatismo?


4. La amenaza real: lesión cerebral secundaria

La lesión primaria ocurre en el momento del impacto y no puede revertirse en la escena. La asistencia prehospitalaria y hospitalaria precoz busca impedir o reducir la lesión secundaria.

Los principales agresores evitables son:

  • hipoxemia;
  • ventilación insuficiente con hipercapnia;
  • hiperventilación innecesaria con vasoconstricción cerebral;
  • hipotensión;
  • anemia y hemorragia no controlada;
  • hipertermia;
  • hipoglucemia o hiperglucemia extrema;
  • convulsiones persistentes;
  • aumento de la presión intracraneal;
  • retraso en el acceso a neurocirugía.

Las guías contemporáneas de atención prehospitalaria del TCE y las mejores prácticas del American College of Surgeons insisten en prevenir hipoxia e hipotensión desde el primer contacto porque ambas se asocian con peor evolución neurológica.


5. Manejo inmediato por testigos o primeros intervinientes

Lo que sí debe hacerse

  1. Garantizar la seguridad de la escena.
    Tráfico, fuego, combustible, armas, electricidad, derrumbes u otros riesgos pueden convertir al rescatador en una segunda víctima.

  2. Solicitar emergencias inmediatamente.

  3. Proteger al paciente de nuevos golpes.
    Retirar objetos peligrosos cercanos y colocar algo blando bajo la cabeza cuando pueda hacerse sin movilizaciones innecesarias.

  4. Cronometrar la crisis.
    La duración determina el momento en que debe tratarse como estatus epiléptico.

  5. Observar la respiración y el color.

  6. Tras finalizar los movimientos, valorar pulso y respiración.

  7. Mantener alineación cervical razonable, especialmente si hubo colisión, caída, atropello o impacto de alta energía.

Lo que nunca debe hacerse

  • No introducir dedos, cucharas, objetos ni cánulas entre los dientes durante la fase activa.
  • No intentar abrir la boca por la fuerza.
  • No sujetar violentamente brazos o piernas.
  • No administrar agua, alimentos ni medicación oral.
  • No abandonar al paciente durante el período posictal.
  • No asumir que “está dormido” sin comprobar respiración y perfusión.
  • No obligarlo a incorporarse inmediatamente.

La lengua no se “traga”. Introducir objetos en la boca puede causar fracturas dentales, sangrado, aspiración y lesiones al paciente o al rescatador.


6. Abordaje profesional integrado: MARCH y ABCDE

Los diferentes sistemas internacionales utilizan secuencias distintas, pero son compatibles. En contexto táctico se prioriza MARCH; en atención convencional, ABCDE. Ambos deben adaptarse al riesgo de la escena.


M — Massive hemorrhage

Antes de centrarse exclusivamente en la convulsión, debe buscarse una hemorragia externa masiva.

  • Compresión directa.
  • Empaquetamiento de heridas.
  • Gasa hemostática cuando esté indicada.
  • Torniquete para hemorragia de extremidades potencialmente mortal.
  • Dispositivo de control de hemorragia de unión según localización, entrenamiento y protocolo.

Una persona puede presentar movimientos convulsivos por hipoperfusión cerebral secundaria a hemorragia grave. El control de la hemorragia continúa siendo prioritario en TCCC y TECC.


A — Airway con protección cervical

Durante la convulsión activa:

  • evitar instrumentación oral forzada;
  • permitir que finalicen los movimientos cuando no exista obstrucción crítica;
  • preparar aspiración, oxígeno y ventilación;
  • utilizar tracción mandibular cuando exista sospecha de lesión cervical;
  • retirar secreciones, sangre o vómito cuando sea posible.

Después de la crisis:

  • valorar sonidos respiratorios;
  • aspirar secreciones;
  • considerar cánula nasofaríngea cuando no esté contraindicada;
  • usar cánula orofaríngea únicamente en paciente profundamente inconsciente sin reflejo nauseoso;
  • colocar al paciente lateralmente cuando sea necesario para proteger la vía aérea, realizando movilización coordinada si existe sospecha de lesión vertebral.

¿Cuándo considerar una vía aérea avanzada?

  • apnea o respiración agónica;
  • hipoxemia persistente;
  • ventilación inadecuada;
  • aspiración importante;
  • convulsiones recurrentes o refractarias;
  • GCS muy reducido con incapacidad para proteger la vía aérea;
  • traslado prolongado con deterioro previsible.

La decisión debe integrar experiencia del operador, recursos, tiempo de transporte y posibilidad de confirmar la colocación mediante capnografía con onda.


R/B — Respiración y ventilación

Administrar oxígeno cuando exista hipoxemia o riesgo elevado de deterioro. Si la ventilación es insuficiente, utilizar bolsa-válvula-mascarilla con reservorio, idealmente con técnica a dos operadores.

Debe evitarse tanto la hipoventilación como la hiperventilación rutinaria.

ITLS señala como objetivo general en el TCE ventilado una ETCO₂ aproximada de 35–40 mmHg. La hiperventilación se reserva para signos clínicos de herniación cerebral inminente y como medida temporal, no como práctica sistemática.

Signos compatibles con herniación inminente

  • deterioro rápido del nivel de consciencia;
  • pupila unilateral dilatada o arreactiva;
  • posturas motoras patológicas;
  • hipertensión asociada a bradicardia;
  • alteración respiratoria progresiva.

La capnografía debe interpretarse junto con la clínica y la perfusión; durante shock grave, la ETCO₂ puede no reflejar con precisión la PaCO₂.


C — Circulación

La hipotensión reduce la presión de perfusión cerebral y puede agravar de forma crítica un TCE.

Debe evaluarse:

  • pulso central y periférico;
  • presión arterial;
  • relleno capilar;
  • temperatura y color cutáneo;
  • hemorragia oculta;
  • pelvis, tórax y abdomen;
  • respuesta a la reanimación.

En un paciente con sospecha de TCE moderado o grave, no debe aceptarse una estrategia de hipotensión permisiva propia de determinados traumatismos hemorrágicos sin lesión cerebral. La reanimación debe preservar simultáneamente hemostasia y perfusión cerebral, siguiendo los objetivos establecidos por el sistema local y la edad del paciente. Las guías ACS actualizadas subrayan la importancia de una reanimación dirigida que evite hipotensión y lesión cerebral secundaria.


D — Disability: evaluación neurológica

Registrar antes y después de cada intervención:

  • Glasgow Coma Scale;
  • tamaño y reactividad pupilar;
  • movilidad de las cuatro extremidades;
  • lateralización;
  • tipo y duración de los movimientos;
  • presencia de período lúcido;
  • glucemia capilar;
  • respuesta a anticonvulsivantes;
  • temperatura;
  • exposición a tóxicos o medicamentos.

Atención con la puntuación de Glasgow

Una crisis, el período posictal, hipoxia, sedantes, alcohol, intubación o bloqueo neuromuscular pueden alterar la puntuación. Debe documentarse el contexto, no solamente el número.


E — Exposure and environment

Exponer lo necesario para buscar:

  • traumatismo craneal;
  • salida de sangre o líquido por nariz u oídos;
  • signos de fractura de base de cráneo;
  • heridas penetrantes;
  • traumatismo torácico o abdominal;
  • lesiones de columna;
  • marcas de inyección o parches farmacológicos;
  • hemorragias ocultas.

Después debe prevenirse la hipotermia, especialmente en pacientes hemorrágicos.


7. ¿Cuándo se convierte en estatus epiléptico?

Desde el punto de vista operacional, una crisis tónico-clónica que dura cinco minutos o más, o crisis repetidas sin recuperación de consciencia entre ellas, debe tratarse como estatus epiléptico convulsivo.

La International League Against Epilepsy estableció para el estatus tónico-clónico generalizado un primer punto temporal de intervención en torno a cinco minutos, momento a partir del cual es improbable que una crisis prolongada cese de manera fiable sin tratamiento. La publicación de consenso tiene DOI 10.1111/epi.13121:

https://doi.org/10.1111/epi.13121

La American Epilepsy Society recomienda estabilización durante los primeros cinco minutos y una benzodiacepina como tratamiento inicial cuando la crisis persiste entre los 5 y 20 minutos.


8. Tratamiento farmacológico prehospitalario

La medicación debe administrarse únicamente por profesionales autorizados y conforme al protocolo correspondiente.

Primera línea: benzodiacepina

Opciones habituales en adultos:

  • Midazolam 10 mg IM cuando no existe acceso IV.
  • Lorazepam 0,1 mg/kg IV, máximo habitual de 4 mg.
  • Diazepam 0,15–0,2 mg/kg IV, máximo habitual de 10 mg.
  • Midazolam intranasal o bucal puede utilizarse en determinados sistemas cuando no hay acceso vascular.

Las dosis pediátricas deben calcularse por peso y seguir protocolos específicos.

La recomendación central es administrar una dosis terapéutica adecuada sin retrasos, pero anticipando depresión respiratoria, especialmente si el paciente presenta TCE, alcohol, opioides u otros depresores del sistema nervioso central. Deben estar preparados oxígeno, aspiración, bolsa-válvula-mascarilla y una estrategia de vía aérea.

Si la crisis continúa

Tras una dosis inicial correctamente administrada, puede repetirse una segunda dosis de benzodiacepina según protocolo. Si persiste, se requiere tratamiento de segunda línea y manejo avanzado.

Opciones hospitalarias frecuentes:

  • levetiracetam;
  • fosfenitoína;
  • valproato.

El ensayo ESETT encontró eficacia global similar entre levetiracetam, fosfenitoína y valproato para el estatus convulsivo resistente a benzodiacepinas. DOI:

10.1056/NEJMoa1905795
https://doi.org/10.1056/NEJMoa1905795

La elección depende de edad, embarazo, función hepática, arritmias, interacciones, estabilidad hemodinámica y protocolos locales.


9. Convulsión finalizada: no significa problema resuelto

Una vez cesan las sacudidas deben reevaluarse inmediatamente:

  • vía aérea;
  • frecuencia y profundidad respiratoria;
  • SpO₂;
  • ETCO₂ cuando esté disponible;
  • presión arterial;
  • GCS y pupilas;
  • glucosa;
  • temperatura;
  • hemorragias;
  • posible intoxicación;
  • signos de hipertensión intracraneal.

La persistencia de inconsciencia puede deberse a:

  • período posictal;
  • hemorragia intracraneal;
  • estatus epiléptico no convulsivo;
  • sedación farmacológica;
  • hipoxia;
  • hipercapnia;
  • shock;
  • hipoglucemia;
  • lesión axonal difusa.

Cuando el paciente no recupera progresivamente la consciencia, debe considerarse actividad epiléptica no convulsiva y realizar EEG urgente o continuo en el hospital.


10. Neuroimagen y evaluación hospitalaria

Una convulsión posterior a un traumatismo craneal constituye un criterio de alto riesgo y generalmente exige evaluación urgente con TC craneal sin contraste, además de valoración de columna cervical según mecanismo y exploración.

La evaluación inicial puede incluir:

  • hemograma;
  • glucosa;
  • sodio, calcio y magnesio;
  • función renal y hepática;
  • coagulación;
  • gasometría;
  • tóxicos cuando estén indicados;
  • prueba de embarazo;
  • niveles de antiepilépticos en pacientes tratados;
  • ECG;
  • TC craneal y cervical;
  • EEG si persiste alteración neurológica inexplicada.

La guía ACS TQP de mejores prácticas para TCE ofrece un enfoque actualizado sobre neuroimagen, tratamiento farmacológico, monitorización, neurocirugía y recuperación postaguda.

URL oficial:

https://www.facs.org/media/vgfgjpfk/best-practices-guidelines-traumatic-brain-injury.pdf


11. Profilaxis anticonvulsivante después del TCE

Es fundamental diferenciar:

  1. Tratamiento de una convulsión activa.
  2. Prevención de crisis tempranas en pacientes seleccionados.
  3. Tratamiento prolongado de epilepsia postraumática.

No son equivalentes.

La guía 2024 de la Neurocritical Care Society para adultos hospitalizados con TCE moderado o grave concluye que puede emplearse profilaxis o no emplearse, porque la certeza global de la evidencia es baja. Cuando se decide utilizar un antiepiléptico, sugiere preferir levetiracetam frente a fenitoína/fosfenitoína y limitar la profilaxis a un período corto, habitualmente siete días o menos, salvo que existan crisis documentadas u otra indicación. La recomendación es débil y debe individualizarse.

Referencia:

Frontera JA, et al. Guidelines for Seizure Prophylaxis in Adults Hospitalized with Moderate–Severe Traumatic Brain Injury. Neurocritical Care. 2024;40:819–844.

DOI: 10.1007/s12028-023-01907-x
https://doi.org/10.1007/s12028-023-01907-x

La profilaxis temprana busca disminuir las crisis de los primeros siete días; no se ha demostrado que prevenga de forma fiable la epilepsia postraumática tardía.


12. Integración de los principales sistemas de trauma

DoD, Joint Trauma System y TCCC

TCCC organiza la asistencia según la amenaza táctica y prioriza intervenciones que evitan muertes prevenibles. En un paciente con TCE y convulsión, la aplicación práctica incluye:

  • seguridad y superioridad táctica;
  • control inmediato de hemorragia masiva;
  • manejo escalonado de la vía aérea;
  • prevención de hipoxia e hipotensión;
  • protección razonable de la columna en TCE moderado o grave;
  • evacuación prioritaria;
  • documentación y comunicación durante el relevo.

Los materiales TCCC vigentes deben consultarse en las plataformas oficiales del Joint Trauma System y Deployed Medicine.

https://jts.health.mil/
https://www.deployedmedicine.com/

TECC

TECC adapta principios militares al entorno civil de alto riesgo y divide la actuación en:

  • Direct Threat Care;
  • Indirect Threat Care;
  • Evacuation Care.

Durante amenaza directa, las intervenciones pueden ser deliberadamente limitadas. Cuando disminuye el riesgo, se amplían la evaluación neurológica, oxigenación, ventilación, monitorización y tratamiento farmacológico conforme al alcance profesional. Las guías TECC son principios de buenas prácticas y no sustituyen los protocolos de cada servicio.

https://www.c-tecc.org/

ATLS

ATLS proporciona la estructura de evaluación primaria ABCDE, reanimación simultánea, reevaluación y transición al estudio secundario. En este escenario exige evitar que la espectacularidad de la convulsión distraiga de:

  • una vía aérea obstruida;
  • una hemorragia mortal;
  • un neumotórax;
  • shock;
  • lesión cervical;
  • deterioro neurológico progresivo.

El enfoque se complementa con las guías ACS TQP actuales sobre TCE.

https://www.facs.org/quality-programs/trauma/education/advanced-trauma-life-support/

PHTLS

PHTLS enfatiza la fisiopatología, la identificación de lesiones tiempo-dependientes, la prevención de lesión secundaria y la elección del destino apropiado. En un TCE convulsivo esto se traduce en:

  • mínima permanencia innecesaria en escena;
  • corrección de hipoxia y perfusión;
  • reevaluación neurológica seriada;
  • prealerta al centro receptor;
  • traslado al centro de trauma adecuado.

https://www.naemt.org/education/trauma-education/phtls

ITLS

ITLS integra evaluación primaria rápida, intervención inmediata, examen focalizado y reevaluación. En el TCE destaca el control de oxigenación y ventilación, evitando hiperventilación salvo herniación inminente.

https://www.itrauma.org/

European Trauma Course — ETC

ETC añade un elemento esencial: el tratamiento del trauma grave no depende únicamente de conocimientos técnicos, sino de liderazgo, distribución de funciones, comunicación cerrada y reevaluación colectiva.

Un esquema operativo razonable sería:

  • líder del equipo;
  • responsable de vía aérea;
  • responsable de circulación y accesos;
  • responsable de medicación;
  • responsable de exploración y exposición;
  • registro temporal de convulsiones e intervenciones;
  • comunicación con radiología, anestesia, neurocirugía y UCI.

ETC es un programa europeo de trauma avanzado con especial énfasis en trabajo multiprofesional y habilidades no técnicas.

https://www.erc.edu/education/for-professionals/course-types/etc/


13. Errores frecuentes

Error 1: sujetar con fuerza al paciente

No detiene la descarga cerebral y puede provocar luxaciones, fracturas o lesiones al rescatador.

Error 2: introducir objetos en la boca

No evita la mordedura lingual y puede causar traumatismo, aspiración y obstrucción.

Error 3: concentrarse exclusivamente en la convulsión

El paciente puede estar simultáneamente hemorrágico, hipóxico o en parada cardiaca.

Error 4: hiperventilar de manera rutinaria

La reducción excesiva de CO₂ provoca vasoconstricción cerebral y puede disminuir el flujo sanguíneo cerebral. Solo se contempla temporalmente ante herniación inminente.

Error 5: administrar dosis repetidas de benzodiacepinas sin preparar ventilación

La crisis debe tratarse, pero la depresión respiratoria resultante también debe anticiparse.

Error 6: considerar todo movimiento postraumático como epilepsia

La actividad motora puede corresponder a posturas patológicas, síncope convulsivo, hipoxia o parada cardiaca.

Error 7: retrasar el transporte para realizar intervenciones no esenciales

El paciente necesita TC, neurocirugía y cuidados críticos; la escena no debe convertirse en una unidad de cuidados intensivos improvisada.


14. Algoritmo operativo resumido

Convulsión tras posible TCE

1. Seguridad y mecanismo
Control del tráfico, riesgos tácticos o ambientales.

2. Comprobar pulso y respiración
Los movimientos anormales no excluyen parada cardiaca.

3. Controlar hemorragia masiva

4. Proteger sin restringir
No introducir objetos en la boca.

5. Cronometrar la crisis

6. Preparar vía aérea
Aspiración, oxígeno, BVM y capnografía.

7. Mantener alineación cervical cuando corresponda

8. Medir glucemia

9. Si dura ≥5 minutos o recurre sin recuperación:
Benzodiacepina según protocolo.

10. Reevaluar ABCDE/MARCH

11. Evitar hipoxia, hipotensión e hiperventilación

12. Prealertar y trasladar prioritariamente a un centro de trauma


Conclusión

Una convulsión tónico-clónica después de un traumatismo craneoencefálico no debe manejarse como un episodio aislado de epilepsia. Debe tratarse como la manifestación potencial de una lesión intracraneal grave y como un potente amplificador de lesión cerebral secundaria.

La prioridad no es inmovilizar las extremidades ni introducir objetos en la boca. La prioridad es:

seguridad, control de hemorragia, vía aérea permeable, oxigenación, ventilación, perfusión cerebral, interrupción precoz del estatus epiléptico, reevaluación neurológica y evacuación rápida a atención definitiva.

TCCC, TECC, ATLS, PHTLS, ITLS y ETC emplean estructuras diferentes, pero comparten una misma filosofía: tratar primero lo que mata antes, evitar daños secundarios prevenibles y coordinar al equipo para que cada intervención acerque al paciente al tratamiento definitivo.


Referencias científicas y documentos técnicos

  1. American College of Surgeons. Best Practices Guidelines for the Management of Traumatic Brain Injury.
    https://www.facs.org/media/vgfgjpfk/best-practices-guidelines-traumatic-brain-injury.pdf

  2. Brain Trauma Foundation. Guidelines for Prehospital Management of Traumatic Brain Injury, Third Edition.
    https://braintrauma.org/s/Prehospital_3rd_Edition.pdf

  3. Frontera JA, et al. Guidelines for Seizure Prophylaxis in Adults Hospitalized with Moderate–Severe Traumatic Brain Injury. Neurocritical Care. 2024;40:819–844.
    DOI: 10.1007/s12028-023-01907-x
    https://doi.org/10.1007/s12028-023-01907-x

  4. Trinka E, et al. A definition and classification of status epilepticus—Report of the ILAE Task Force. Epilepsia. 2015;56:1515–1523.
    DOI: 10.1111/epi.13121
    https://doi.org/10.1111/epi.13121

  5. Glauser T, et al. Evidence-Based Guideline: Treatment of Convulsive Status Epilepticus in Children and Adults. Epilepsy Currents. 2016;16:48–61.
    DOI: 10.5698/1535-7597-16.1.48
    https://doi.org/10.5698/1535-7597-16.1.48

  6. Kapur J, et al. Randomized Trial of Three Anticonvulsant Medications for Status Epilepticus. New England Journal of Medicine. 2019;381:2103–2113.
    DOI: 10.1056/NEJMoa1905795
    https://doi.org/10.1056/NEJMoa1905795

  7. Joint Trauma System — Committee on TCCC.
    https://jts.health.mil/index.cfm/committees/cotccc

  8. Deployed Medicine — TCCC official educational materials.
    https://www.deployedmedicine.com/

  9. Committee for Tactical Emergency Casualty Care.
    https://www.c-tecc.org/

  10. International Trauma Life Support.
    https://www.itrauma.org/

  11. National Association of Emergency Medical Technicians — PHTLS/TCCC.
    https://www.naemt.org/

  12. European Resuscitation Council. European Trauma Course.
    https://www.erc.edu/education/for-professionals/course-types/etc/


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