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Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en el blog EMS Solutions International está editada y elaborada por profesionales de la salud. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario. by Dr. Ramon REYES, MD

Niveles de Alerta Antiterrorista en España. Nivel Actual 4 de 5.

Niveles de Alerta Antiterrorista en España. Nivel Actual 4 de 5.
Fuente Ministerio de Interior de España

martes, 2 de junio de 2026

Errores comunes en la puncion con aguja ( toracostomia) en Pneumotorax a tension.

 

DESCOMPRESIÓN DEL NEUMOTÓRAX A TENSIÓN CON AGUJA: ERROR ANATÓMICO, FALLO TÉCNICO Y ACTUALIZACIÓN 2026

DoD / CoTCCC / ATLS / SOMA 2026

By DrRamonReyesMD ⚕️
EMS Solutions International

La imagen muestra un torso masculino con múltiples marcas sobre el hemitórax anterior izquierdo. Desde el punto de vista docente, el problema principal es evidente: la zona señalada es demasiado amplia, demasiado medial y potencialmente peligrosa si se interpreta como un “campo libre” para punción. En descompresión torácica no se pincha “donde parece tórax”; se pincha en un punto anatómico doctrinal, con dirección, profundidad y reevaluación clínica. El error clásico no es solo elegir mal el espacio intercostal, sino confundir la pared torácica anterior con una diana genérica, especialmente en el hemitórax izquierdo, donde el pericardio, el corazón, la mamaria interna y estructuras vasculares reducen el margen de seguridad.

El artículo original de EMS Solutions International ya advertía algo muy avanzado para su época: muchas descompresiones con aguja no llegan realmente al espacio pleural; el “silbido” o la salida audible de aire no siempre aparece; y el abordaje lateral en 5.º espacio intercostal línea axilar anterior fue defendido como una alternativa táctica más reproducible que el abordaje anterior clásico. Esa observación sigue siendo válida, pero en 2026 debe matizarse con la evidencia acumulada sobre riesgo de lesión por profundidad excesiva, especialmente en el lado izquierdo.

1. Diagnóstico operativo: no se trata la radiografía, se trata la fisiología

El neumotórax a tensión es una emergencia obstructiva. La presión intrapleural aumenta, colapsa el pulmón ipsilateral, desplaza el mediastino, reduce el retorno venoso, disminuye el gasto cardíaco y puede terminar en parada traumática. En entorno prehospitalario, táctico o austero, no se espera confirmación radiológica si existe mecanismo compatible y deterioro clínico.

Las guías TCCC 2026 indican sospecharlo ante trauma torácico significativo o lesión primaria por explosión con uno o más de estos datos: dificultad respiratoria severa o progresiva, taquipnea severa o progresiva, murmullo vesicular ausente o muy disminuido unilateralmente, saturación de oxígeno menor del 90 %, shock o parada traumática sin lesiones obviamente incompatibles con la vida.

2. Lo que enseña la imagen: el error anatómico

En la imagen, las marcas se agrupan en la región pectoral anterior izquierda. El problema docente es que varias marcas parecen situarse mediales al punto seguro, próximas a la región precordial. En el lado izquierdo esto es crítico: cuanto más medial y caudal sea la punción, mayor es el riesgo teórico de aproximación al pericardio/corazón. La literatura reciente ha documentado que en el 5.º espacio intercostal línea axilar anterior, usando una unidad de aguja-catéter de 83 mm, la distancia piel-pericardio puede ser peligrosamente corta en algunos pacientes; en un estudio con TC, la distancia media piel-pericardio fue de 66 mm, con rango intercuartílico 54–79 mm, es decir, dentro del alcance de una aguja de 83 mm.

La conclusión práctica es dura: una aguja suficientemente larga para atravesar pared torácica gruesa también puede ser suficientemente larga para lesionar estructuras profundas si el punto, el ángulo o la indicación son incorrectos.

3. Sitios aceptados por CoTCCC 2026

La guía TCCC 2026 acepta dos sitios para descompresión con aguja:

Primero, 5.º espacio intercostal en línea axilar anterior.

Segundo, 2.º espacio intercostal en línea medioclavicular, evitando insertar medial a la línea del pezón cuando se usa el abordaje anterior. La aguja-catéter recomendada es 14G o 10G, 3,25 pulgadas, introducida perpendicular a la pared torácica, sobre el borde superior de la costilla inferior, hasta el hub, manteniéndola 5–10 segundos, retirando después la aguja y dejando el catéter.

El punto doctrinal actual no es “5.º EIC siempre” ni “2.º EIC siempre”. El punto doctrinal real es: usar un sitio recomendado, conocer sus riesgos, reevaluar, repetir en el otro sitio si falla y avanzar a toracostomía simple/digital o tubo torácico cuando el proveedor esté entrenado y autorizado.

4. Fallos técnicos frecuentes

El fallo de la descompresión con aguja se produce por varios mecanismos:

Punción en espacio intercostal equivocado.

Punción demasiado medial.

Catéter demasiado corto.

Catéter que se dobla o acoda.

No penetrar pleura parietal.

Retirada accidental del catéter.

Obstrucción por sangre, tejido o ropa.

Diagnóstico incorrecto: hemotórax masivo, taponamiento cardíaco, lesión pulmonar grave, shock hemorrágico o broncoespasmo confundido con neumotórax a tensión.

No reevaluar tras la maniobra.

El cambio histórico de agujas de 5 cm a agujas de 8 cm surgió precisamente porque hubo muertes de combate donde las agujas cortas no atravesaron la pared torácica. La revisión CoTCCC 17-02 documenta que la adopción de aguja-catéter de 3,25 pulgadas se basó en estudios de grosor de pared torácica y en fallos reales con agujas de 2 pulgadas.

5. El matiz 2026: longitud útil frente a longitud peligrosa

Durante años se enseñó: “más larga es mejor porque llega a pleura”. En 2026 la frase correcta es más precisa: la aguja debe ser suficientemente larga para alcanzar la cavidad pleural, pero no debe utilizarse de forma ciega, medial, oblicua o profunda en zonas de riesgo.

Una revisión y metaanálisis de 2025 concluyó que una aguja de 7 cm podría ser adecuada para el lado derecho en 2.º EIC línea medioclavicular o 5.º EIC línea medioaxilar; y que, para casos izquierdos, por riesgo potencial de lesión cardíaca, el 2.º EIC medioclavicular podría ser más seguro que abordajes laterales bajos en determinados contextos anatómicos. DOI: pendiente según fuente indexada consultada; URL: https://link.springer.com/article/10.1186/s13017-025-00613-7.

Esto no invalida TCCC. Lo refina. TCCC sigue recomendando 14G o 10G de 3,25 pulgadas, pero la evidencia anatómica obliga a entrenar mejor: punto exacto, perpendicularidad, no medializar, no “buscar” con la aguja y reevaluar fisiología.

6. 10G frente a 14G

TCCC 2026 acepta 14G o 10G. La lógica del 10G es mayor diámetro interno, menor resistencia al flujo y mejor capacidad teórica de descompresión. Sin embargo, mayor calibre no compensa mala anatomía. Un 10G mal colocado sigue siendo un procedimiento fallido y potencialmente lesivo. La prioridad no es “aguja más agresiva”, sino aguja correcta en paciente correcto, sitio correcto, ángulo correcto y reevaluación correcta.

7. ATLS y el giro hacia el 5.º espacio

ATLS históricamente enseñó el 2.º espacio intercostal línea medioclavicular como sitio clásico. En ediciones modernas, se ha reforzado el uso de abordajes laterales/anterior-axilares para descompresión y drenaje torácico, porque el abordaje anterior puede fallar por grosor pectoral, obesidad, mala identificación anatómica o inserción demasiado medial. Sin embargo, la evidencia 2025–2026 obliga a no convertir el 5.º EIC en dogma absoluto: en el lado izquierdo, la profundidad y la relación con pericardio deben ser respetadas.

Traducción práctica: ATLS, TCCC y medicina táctica ya no pueden enseñarse como recetas rígidas; deben enseñarse como anatomía aplicada bajo presión.

8. SOMA 2026: mensaje operacional

La lectura táctica de SOMA 2026 es coherente con la medicina de combate actual: drones, retraso de evacuación, Prolonged Casualty Care, entornos ruidosos, oscuridad, estrés, equipo limitado y pacientes con patrón lesional complejo. En ese contexto, la descompresión con aguja sigue siendo útil porque es rápida, compacta y ejecutable en primera línea, pero su limitación es clara: es una maniobra puente, no una solución definitiva.

Si el paciente no mejora tras una NDC correctamente ejecutada, el operador debe pensar en:

fallo de sitio,

fallo de catéter,

neumotórax contralateral,

hemotórax masivo,

taponamiento cardíaco,

shock hemorrágico,

lesión pulmonar devastadora,

o necesidad de toracostomía simple/digital si está dentro de competencias.

La propia revisión CoTCCC 17-02 incorporó toracostomía digital/simple y tubo torácico como opciones tras intentos fallidos de NDC cuando el proveedor tiene entrenamiento, experiencia y autorización.

9. Algoritmo práctico 2026

Paciente con trauma torácico, blast o torso trauma + deterioro respiratorio/hemodinámico.

Primero: oxígeno si disponible, monitorización, pulsioximetría, ETCO₂ si ventilado, exposición torácica y búsqueda de heridas abiertas.

Si hay sello torácico y deterioro: burp o retirar sello.

Si persiste sospecha: NDC en lado afectado con 14G o 10G de 3,25 pulgadas.

Sitio 1: 5.º EIC línea axilar anterior.

Sitio 2: 2.º EIC línea medioclavicular, nunca medial a línea del pezón.

Insertar perpendicular a pared torácica, por encima del borde superior de la costilla inferior.

Mantener 5–10 segundos, retirar aguja, dejar catéter.

Reevaluar: respiración, SpO₂, presión arterial, pulso radial, estado mental, ETCO₂, ventilación y simetría torácica.

Si no mejora: segundo intento en el otro sitio recomendado del mismo lado con nuevo dispositivo.

Si parada traumática con torso trauma: descompresión bilateral antes de abandonar maniobras.

Si falla o recurre: repetir NDC, considerar lado contrario, toracostomía simple/digital o tubo torácico según competencia y entorno.

10. Conclusión blindada

La descompresión con aguja no ha muerto. Lo que ha muerto es la enseñanza simplista de “pincha aquí y escucha el silbido”. En 2026, el procedimiento debe enseñarse como una intervención fisiológica de rescate, anatómicamente precisa y sometida a reevaluación continua.

La imagen es útil precisamente porque muestra el peligro docente: demasiadas marcas en una región precordial izquierda pueden transmitir la falsa idea de que cualquier punto anterior sirve. No sirve. El neumotórax a tensión mata, pero una aguja mal indicada, mal dirigida o mal situada también puede hacer daño. El estándar moderno es: sospecha precoz, sitio doctrinal, aguja adecuada, técnica perpendicular, reevaluación objetiva y escalada rápida a toracostomía cuando la aguja no resuelve la fisiología obstructiva.

Referencias esenciales con DOI / URL

  1. EMS Solutions International. “Descompresión de Neumotórax a Tensión”. URL: https://emssolutionsint.blogspot.com/2016/07/descompresion-de-neumotorax-tension.html

  2. TCCC Guidelines 2026. URL: https://tccc.org.ua/files/downloads/clinical-guidelines-2026-en.pdf

  3. Butler FK, Holcomb JB, Shackelford SA, et al. “Management of Suspected Tension Pneumothorax in Tactical Combat Casualty Care: TCCC Guidelines Change 17-02.” Journal of Special Operations Medicine. 2018;18(2):19–35. DOI: 10.55460/XB1Z-3BJU. URL: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29889952/

  4. Thompson P, Ciaraglia A, Handspiker E, et al. “Risk of Harm in Needle Decompression for Tension Pneumothorax.” Journal of Special Operations Medicine. 2023;23(2):9–12. DOI: 10.55460/ZU1D-3DL9. URL: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37036785/

  5. Ahmad SJS, Degiannis E, et al. “Meta-analysis of the optimal needle length and decompression site for tension pneumothorax and consensus recommendations on current ATLS and ETC guidelines.” World Journal of Emergency Surgery. 2025. URL: https://link.springer.com/article/10.1186/s13017-025-00613-7

  6. Ausman JA, et al. “Comparison of needle decompression to simple finger thoracostomy in non-perfused cadaveric models with theoretical tension pneumothorax.” Prehospital Emergency Care. 2026. DOI: 10.1080/10903127.2026.2661803. URL: https://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/10903127.2026.2661803

Poder recitar un procedimiento en medicina, no es suficiente, pasar un examen con los máximos lauros, tampoco lo es. Después de tener la ley y las reglas de nuestro lado, es importante, comprender la anatomía de forma 100% practica y poder identificar esos puntos en las peores de las condiciones, tales como luz ambiental, poder identificar las diferencias por edades, razas, sexo, condiciones tales como el embarazo, obesidad, ascitis, quemaduras, mastectomía, entre otros factores. Se ha demostrado el riesgo de errores mortales que acompañan procedimientos como la punción con aguja en el Pneumotórax a tensión. Todo lo anterior sin dejar de mencionar el estrés, el ruido, la presión de familiares y relacionados. Un maniquí no se muere, lesionar un vaso importante con una aguja 14G, es lo suficientemente peligroso, es por tantas razones que los guardianes de estos procedimientos, los Cirujanos, quienes delegan esto a un selecto grupo de doctores, en escasa situaciones a enfermeros y paramédicos (bajo controles de sus centros de operaciones y sus directores médicos). He insistido e insisto que el procedimiento mas simple, al final puede salvar la vida, la colocación de un parche torácico, mejor si es valvulado aun este sea improvisado, podría en el momento justo prolongar la vida del paciente hasta su llegada al Hospital y de ahí al quirófano que es su destino final en la mayoría de los casos.  PHTLS 10 de Octubre 2022 siguiendo las directrices de ATLS 10 del Colegio Americano de Cirujanos, insiste en que el personal no facultativo, solo utilice la localización alterna para la punción 4º o 5º Espacio Intercostal Linea Axilar Anterior. Esta localización es menos peligrosa, mas fácil de identificar y con una menor tasa de errores. Repito atravesar la jaula torácica y llegar al espacio pleural, conlleva riesgos inmediatos y mediatos, son procedimientos quirúrgicos invasivos que se han delegado a unos pocos. Si hablamos del TCCC y del TCCC, la historia es similar, existen reglas escritas en base a niveles de competencias bien escritas y descritas (esto lo he explicado cientos de veces, que sea RAMBO, no te hace medico).  Recordar, mientras no pasa nada, pues no pasa nada, pero al aparecer consecuencias negativas, pues van a por el que menos pueda defenderse, nosotros los facultativos en países como España, hacemos el arte de la medicina con un legión de abogados y dinero a nuestro servicio, si estas en la administración, pues antes de llegar al doctor, primero deben de llegar a la administración. No digo que exista impunidad, ni nada parecido, pero es difícil llegar a un facultativo en el acto medico. Dejo este contundente estudio en su original en ingles y el borrador de traducción. by Dr. Ramon Reyes, MD  

Trauma de Tórax, ver y compartir vía Facebook https://www.facebook.com/photo/?fbid=774562247373195&set=pb.100044582790771.-2207520000.

Toracocentesis: Procedimiento, indicaciones y técnica

La toracocentesis (también llamada pleurocentesis) es un procedimiento médico que permite extraer líquido o aire de la cavidad pleural, el espacio entre la pleura visceral (que cubre los pulmones) y la pleura parietal (que reviste la pared torácica).


Objetivos de la Toracocentesis

1. Diagnóstico:

Obtener líquido pleural para su análisis y determinar la causa del derrame pleural.

Evaluar si el líquido es un trasudado (fallo cardíaco) o exudado (infección, cáncer, entre otros).

Identificar la presencia de infecciones, células malignas o sangre en el espacio pleural.

Anatomía órganos 🫀 🫁 internos del torax


2. Terapéutico:

Aliviar síntomas causados por un derrame pleural grande (dificultad respiratoria, dolor torácico).

Remover aire en casos de neumotórax.

Drenar sangre acumulada (hemotórax) o líquido purulento (empiema).


Indicaciones

Derrame pleural significativo identificado en estudios de imagen (radiografía, ecografía, tomografía).

Neumotórax sintomático que requiere descompresión.

Empiema pleural (acumulación de pus en la cavidad pleural).

Hemotórax (sangrado en el espacio pleural).


Contraindicaciones

Absolutas:

Inestabilidad hemodinámica no controlada.

Coagulopatía severa no corregida.

Infección de la piel en el sitio de punción.


Relativas:

Ventilación mecánica (se debe extremar la precaución).

Pequeños derrames no sintomáticos.


Material Necesario

1. Aguja o catéter de toracocentesis (14G o 16G).


2. Jeringa estéril de 50 ml.


3. Equipo de recolección (tubos para análisis de líquido pleural o bolsas de drenaje).


4. Anestesia local (lidocaína al 1% o 2%).


5. Gasas estériles y solución antiséptica.


6. Guantes estériles.


Técnica de la Toracocentesis

1. Preparación del paciente:

Posición preferida: el paciente sentado, con los brazos apoyados sobre una mesa para abrir el espacio intercostal.

Si no puede sentarse, se puede colocar en decúbito lateral con el lado afectado hacia arriba.

Monitoreo constante de signos vitales.



2. Localización del sitio de punción:

En caso de líquido pleural:

La aguja se introduce generalmente en el borde superior de la costilla (para evitar vasos y nervios intercostales) entre el 7.º y 9.º espacio intercostal, en la línea axilar posterior o media.


En caso de neumotórax:

Se realiza más arriba, en el 2.º espacio intercostal, línea medioclavicular.




3. Asepsia y anestesia:

Limpieza del sitio con antiséptico y administración de anestesia local en la piel, tejido subcutáneo y pleura parietal.



4. Inserción de la aguja o catéter:

La aguja se introduce perpendicularmente y se avanza hasta que se percibe resistencia seguida de una sensación de vacío al penetrar el espacio pleural.

Se aspira líquido o aire con la jeringa.


5. Recolección y análisis:

El líquido extraído se distribuye en tubos para:

Bioquímica: proteínas, LDH, glucosa.

Citología: células malignas.

Microbiología: cultivo y tinción Gram.


6. Cierre:

Se retira la aguja, se cubre el sitio con apósito estéril y se monitoriza al paciente.

Se recomienda realizar una radiografía de tórax posterior al procedimiento para descartar complicaciones.

Complicaciones

1. Neumotórax (el más común).


2. Sangrado: hemorragia por lesión vascular.


3. Infección: absceso en el sitio de punción.


4. Laceración pulmonar.


5. Reacción vasovagal (mareo, hipotensión transitoria).

Estudios Relacionados

Radiografía de tórax: Localiza el derrame pleural y verifica el resultado del procedimiento.

Ecografía pleural: Herramienta útil para guiar la toracocentesis con mayor precisión.

Tomografía computarizada: Proporciona una visión detallada del espacio pleural y estructuras cercanas.


Resultados del Líquido Pleural

Se clasifica en:

Trasudado: Causado por fallo cardíaco, cirrosis o hipoalbuminemia.

Exudado: Relacionado con procesos inflamatorios, infecciosos o malignos.


Criterios de Light se usan para diferenciar:

1. Relación proteínas pleurales/suero > 0.5.


2. LDH pleural/suero > 0.6.


3. LDH pleural > 2/3 del límite superior normal sérico.


Conclusión

La toracocentesis es un procedimiento diagnóstico y terapéutico vital en la medicina clínica. Su realización requiere una técnica precisa para minimizar complicaciones y maximizar sus beneficios, permitiendo aliviar síntomas y proporcionar información crítica sobre enfermedades pleurales.




Sonido al descomprimir un neumotórax a tensión
Errores comunes en la punción con aguja ( toracotomía) en Pneumotorax a tensión.
https://emssolutionsint.blogspot.com/2023/01/poder-recitar-un-procedimiento-en.html
Descompresión de Neumotórax a Tensión
https://emssolutionsint.blogspot.com/2016/07/descompresion-de-neumotorax-tension.html
TRAUMA DE TORAX: DOCENA DE LA MUERTE en trauma torácico
https://emssolutionsint.blogspot.com/2013/01/penetrating-chest-trauma-photo-trauma.html
Pneumotórax abierto: ¿Sellar 3 lados vs. 4 lados? ATLS y PHTLS 10ma Edición nos ha dado la respuesta
https://emssolutionsint.blogspot.com/2015/10/pneumotorax-abierto-sellar-3-lados-vs-4.html
SAM Medical ThoraSite - Guía anatómica de punto de referencia https://emssolutionsint.blogspot.com/2023/05/sam-medical-thorasite-guia-anatomica-de.html

Comprensión de los paramédicos sobre el neumotórax a tensión y la toracostomía con aguja (NT) Selección del sitio

Jeffrey S. Lubin, Joshua Knapp, Maude L. Kettenmann

Publicado: 19 de julio de 2022 (ver historial)

DOI: 10.7759/cureus.27013

Citar este artículo como: Lubin J S, Knapp J, Kettenmann ML (19 de julio de 2022) Comprensión de los paramédicos sobre el neumotórax a tensión y la selección del sitio de toracostomía con aguja (NT). Cureus 14(7): e27013. doi:10.7759/cureus.27013

Resumen
Introducción
El neumotórax a tensión es una amenaza inmediata para la vida. El tratamiento en el entorno prehospitalario generalmente se logra mediante toracostomía con aguja (NT). Al personal prehospitalario se le enseña a realizar TN, frecuentemente en el segundo espacio intercostal (ICS) en la línea medioclavicular (MCL). La literatura previa ha sugerido que los médicos de urgencias tienen dificultades para identificar correctamente esta ubicación anatómica. Presumimos que los paramédicos también tendrían dificultades para identificar con precisión la ubicación adecuada para NT.

Métodos
Se realizó un estudio observacional prospectivo para evaluar la capacidad de los paramédicos para identificar la ubicación del tratamiento con NT. Los participantes fueron reclutados durante una conferencia estatal de Servicios Médicos de Emergencia (EMS). Se preguntó a los sujetos el sitio anatómico de la NT y se les pidió que marcaran el sitio en un voluntario masculino sin camisa. El sitio se copió en una hoja transparente alineada con puntos predeterminados en el pecho del voluntario. Luego se comparó con la ubicación correcta que se había identificado mediante palpación, cinta métrica y ultrasonido.

Resultados
Participaron 29 paramédicos, 24 (83 %) en la práctica durante más de cinco años y 23 (79 %) respondiendo en su mayoría o en su totalidad al 9-1-1. Todos los sujetos (100%) informaron entrenamiento en NT, aunque seis (21%) nunca habían realizado un NT en el campo. Nueve paramédicos (31 %) reconocieron el segundo ICS en el MCL como el sitio deseado para la NT, con 12 (41 %) especificando solo el segundo ICS, 11 (38 %) especificando el segundo o tercer ICS y seis (21 %) nombrando una ubicación diferente (tercera, cuarta o quinta ICS). Ninguno (0 %) de los 29 paramédicos identificó exactamente el segundo MCL del ICS en el voluntario. La distancia media desde el segundo ICS MCL fue de 1,37 cm (rango intercuartílico (RIC): 0,7-1,90) en dirección medial-lateral y de 2,43 cm en dirección superior-inferior (RIC: 1,10-3,70). La distancia media global fue de 3,12 cm desde la ubicación correcta (RIC: 1,90-4,50). Más comúnmente, la ubicación identificada fue demasiado inferior (93%). Permitiendo un radio de 2 cm desde la posición correcta, ocho (28%) se aproximaron a la ubicación correcta. 25 (86%) estaban dentro de un radio de 5 cm.

Conclusión
En este estudio, los paramédicos tuvieron dificultades para identificar el sitio anatómico correcto para la NT. Los directores médicos de EMS pueden necesitar repensar la capacitación o considerar técnicas alternativas.

Introducción
El neumotórax a tensión es una emergencia potencialmente mortal que requiere un manejo urgente. A menudo debido a una laceración pulmonar traumática o ruptura espontánea de una ampolla pulmonar, un neumotórax a tensión es la acumulación de aire en el espacio pleural hasta el punto de compromiso hemodinámico. Afortunadamente, el personal médico puede temporizar esta descompensación fisiológica. De hecho, el neumotórax a tensión ha sido identificado como una de las causas más comunes de muerte potencialmente prevenible en combate [1]. En el entorno prehospitalario, esto se logra comúnmente mediante toracostomía con aguja (NT). Aunque mucha discusión y literatura se ha centrado en sitios alternativos [2-4], una recomendación común es colocar la aguja en el segundo espacio intercostal (ICS) en la línea media clavicular (MCL) justo por encima de la costilla para evitar la lesión neurovascular. paquete [5].

Un estudio de 25 médicos de medicina de urgencias encontró que si bien este punto de referencia fue verbalizado por el 88 % de los participantes, solo el 60 % pudo identificar correctamente el segundo MCL de ICS en un voluntario humano, y el 95 % indicó un punto medial al MCL [6 ]. De manera similar, un estudio de 25 miembros del cuerpo médico de un hospital de la Marina de los Estados Unidos (EE. UU.) encontró una tasa de extravío del 82 % en un modelo de cadáver [7]. Dado que esta habilidad que puede salvar vidas la realizan los paramédicos en el entorno civil prehospitalario, intentamos evaluar la capacidad de los paramédicos para identificar la ubicación de la NT. Presumimos que los paramédicos tendrían un bajo nivel de precisión para identificar la ubicación anatómica correcta para la descompresión con aguja.

Este artículo se presentó previamente como resumen en la Reunión Anual de Médicos de la Asociación Nacional de EMS en enero de 2019.

Materiales y Métodos
Se realizó un estudio observacional prospectivo para evaluar la capacidad de los paramédicos para reconocer un neumotórax a tensión y su capacidad para identificar la ubicación del tratamiento con NT. Los sujetos fueron reclutados en la conferencia anual de Servicios Médicos de Emergencia (EMS) en todo el estado de Pensilvania. Datos demográficos, incluidos años de práctica de EMS y entorno de práctica, llamadas por semana, porcentaje de llamadas de EMS versus llamadas de transporte, capacitación específica en NT, certificación en Prehospital Trauma Life Support (PHTLS) y la cantidad estimada de NT que cada participante había realizado en el campo fueron registrados.

Se pidió a los sujetos que crearan una lista de signos y síntomas de un neumotórax a tensión, cuál es el sitio anatómico para la descompresión con aguja/toracostomía y qué sitios alternativos existen para la NT.

La ubicación correcta de la NT se identificó previamente en dos voluntarios varones humanos de tamaño similar utilizando una cinta métrica para identificar el MCL y la palpación y la ecografía para ubicar el segundo ICS. Este punto, el segundo ICS MCL, luego se copió en una hoja transparente para crear una plantilla.

Cada participante recibió instrucciones de identificar el sitio para NT con una marca de bolígrafo en uno de los voluntarios sin camisa. La marca de bolígrafo se copiaba en una hoja transparente alineada contra puntos predeterminados en el pecho del voluntario y posteriormente se retiraba. La plantilla se colocó sobre la hoja de cada participante y se midió la distancia entre los dos puntos.

De los participantes, 24 (83 %) habían ejercido durante más de cinco años (rango: 1-37 años), 14 (50 %) realizaban más de 12 llamadas a la semana y 23 (79 %) realizaban principalmente o todo el ccsme. Todos los sujetos (100%) informaron capacitación en NT, 10 (34%) estaban actualmente certificados en PHTLS y 16 (55%) habían sido certificados previamente en PHTLS. Seis (21%) nunca habían realizado un NT en el campo, mientras que 14 (48%) habían realizado cinco o más (rango: 5-20).

Las formas más comúnmente notadas para identificar la necesidad de una NT fueron la evaluación de los sonidos respiratorios (89 %), dificultad para respirar (67 %), desviación traqueal (56 %), distensión venosa yugular (26 %), signos vitales anormales (30 %). %), y evaluación del tórax (15%).

Cuando se les pidió que nombraran el sitio preferido para NT, nueve paramédicos (31%) dieron respuestas de libro de texto del segundo ICS MCL. Doce (41 %) especificaron el segundo ICS sin mencionar el MCL, mientras que otros 11 (38 %) especificaron el segundo o tercer ICS, y seis (21 %) mencionaron una ubicación diferente (tercero, cuarto o quinto ICS). El MCL fue especificado por 21 (72%), y el resto no especificó, excepto una persona que nombró la línea axilar media. Cinco (17%) señalaron que se debe realizar justo por encima de la costilla, los demás no especificaron nada.

Cuando se les pidió que describieran un sitio alternativo para la NT, cinco personas no respondieron o dieron una respuesta inadecuada (p. ej., "tórax lateral"). De los restantes, 23 (96%) especificaron línea axilar anterior o media y 17 (71%) indicaron el cuarto o cuarto a quinto ICS. Tres (13%) nombraron el ICS del quinto al sexto o séptimo, y uno (4%) nombró el segundo ICS en la línea axilar media.

Ninguno (0 %) de los 29 paramédicos identificó correctamente el segundo MCL de ICS en uno de los voluntarios, como se resume en la Figura 1.

Permitiendo un rango de 0,5 cm superior (dentro del segundo ICS pero no justo debajo de la tercera costilla), un sujeto (3%) identificó el segundo ICS. La ubicación identificada fue demasiado inferior para 27 (93%). Teniendo en cuenta un rango de 0,5 cm medial y 0,5 cm lateral del MCL, 16 paramédicos (55 %) se aproximaron al MCL. La ubicación identificada fue demasiado medial para 15 (51%) y demasiado lateral para 14 (48%). La distancia media desde el segundo ICS MCL fue de 1,37 cm (rango intercuartílico (RIC): 0,7-1,90) en dirección medial-lateral y de 2,43 cm en dirección superior-inferior (RIC: 1,10-3,70). La distancia media global fue de 3,12 cm desde la ubicación correcta (RIC: 1,90-4,50).

Discusión
Al comprometer la ventilación y la circulación, el neumotórax a tensión es una amenaza para la vida, y abordarlo es una prioridad en el paciente críticamente enfermo o lesionado. Esto se hace a través de la descompresión del tórax con aguja, convirtiendo un neumotórax a tensión potencialmente mortal en un neumotórax abierto manejable. El objetivo principal de este estudio fue evaluar el conocimiento de los paramédicos sobre esta entidad, evaluar su capacidad para describir la ubicación preferida para este procedimiento y luego determinar si podían identificar este punto en un voluntario humano. Dado que el neumotórax a tensión ocurre en aproximadamente uno de cada 20 pacientes con traumatismo mayor [8] y el 1-2% de los 8600 neumotórax espontáneos al año [9], esta es una habilidad necesaria que debe dominar un paramédico. De hecho, de acuerdo con el Modelo Nacional de Alcance de la Práctica de EMS, las "habilidades psicomotoras mínimas del paramédico" incluyen la capacidad de "descomprimir el espacio pleural" [10]. Todos los paramédicos en este estudio reportaron entrenamiento en esta habilidad. En este grupo de estudio, 24 de los 29 (83%) habían estado en la práctica por más de cinco años. El 79% de los participantes había realizado al menos un NT en el campo, y casi la mitad (48%) había realizado más de cinco a lo largo de su carrera.

El primer aspecto de dominar esta habilidad es comprender cuándo está indicado. Los paramédicos de este estudio generaron una lista de signos y síntomas cuando se les preguntó cómo diagnosticar un neumotórax a tensión. Los síntomas comúnmente enumerados de ruidos respiratorios anormales, dificultad para respirar, desviación traqueal y evaluación del tórax se alinean con el dictamen de Soporte Vital Avanzado en Trauma (ATLS) de que “la presencia de dificultad respiratoria aguda, enfisema subcutáneo, ausencia de ruidos respiratorios, hiperresonancia a la percusión , y el desplazamiento traqueal apoya el diagnóstico y justifica la descompresión torácica inmediata” [5]. Es importante destacar que, en un estudio retrospectivo de 2021 que analizó a 84 pacientes consecutivos que se habían sometido a NT en el campo, el 19 % de los procedimientos realizados parecían no haber sido médicamente indicados [11].

La ubicación óptima de la NT continúa siendo objeto de debate en la literatura [12,13]. Tanto el segundo ICS MCL como el cuarto/quinto ICS en la línea axilar anterior (ICS 4/5-AAL) se han propuesto como ubicaciones preferidas. Aunque en 2018, las recomendaciones de ATLS cambiaron de ICS2-MCL a ICS4/5-AAL, las pautas de trauma del Curso Europeo de Trauma (ETC) y las pautas del Royal College of Surgeons of Edinburgh (RCSEd) en el Reino Unido aún se adhieren a la colocación en el ICS2-MCL para la ubicación preferida de NT. Las complicaciones potenciales que pueden surgir de una NT mal colocada pueden incluir taponamiento cardíaco, hemorragia potencialmente mortal debido a una lesión en la arteria pulmonar o un vaso intercostal y lesión nerviosa en el sitio de inserción [8]. La NT también puede no ser terapéutica si no se coloca correctamente. Con eso en mente, solo nueve de los 29 paramédicos (31%) dieron una respuesta adecuada al describir dónde realizarían una descompresión con aguja. Muchos erróneamente ofrecieron puntos inferiores, con 11 (38%) sugiriendo que el segundo o tercer ICS eran equivalentes, y seis (31%) declarando el tercero, cuarto o quinto ICS. Los sujetos fueron más precisos al recordar el punto de referencia transversal, con 21 (72 %) especificando correctamente el MCL. Curiosamente, hubo más precisión [2,7,8] y consenso al proporcionar sitios alternativos para la NT, con 25 de los 29 (86 %) que especificaron una ubicación que describiera el área de inserción del tubo torácico, aunque este procedimiento es menos comúnmente realizado por paramédicos.

En un estudio similar publicado en 2021, se asoció a los paramédicos y se les pidió que identificaran la ubicación para la descompresión de la aguja entre sí (tanto ICS2-MCL como ICS4/5-AAL). ICS2-MCL fue identificado correctamente por 54 de 68 (79,4 %) y ICS4/5-AAL fue identificado correctamente por 43 de 68 (71,7 %) participantes. Si bien este grupo de paramédicos fue algo más preciso que en nuestro estudio, el protocolo del estudio requería que un médico de medicina de emergencia certificado por la junta o elegible por la junta confirmara la precisión de la ubicación [14]. La literatura sugiere que los médicos también tienen dificultades para identificar el sitio anatómico correcto para el procedimiento. En el grupo de médicos de medicina de emergencia estudiado por Ferrie, Collum y McGovern [6], hubo una discrepancia significativa entre poder citar el punto de referencia correcto para NT y la capacidad de identificarlo en un voluntario humano. Mientras que todos menos uno de los sujetos de Ferrie, Collum y McGovern [6] fueron mediales al MCL, nuestro grupo de estudio casi se dividió con 15 (51%) demasiado medial y 14 (48%) demasiado lateral, pero con 16 (55% ) dentro de 1 cm del MCL. En la dirección longitudinal, el área identificada de nuestro grupo de estudio fue en general demasiado inferior, con solo un paramédico identificando el segundo ICS. Esto corresponde a los objetivos más inferiores que el grupo de estudio citó como la ubicación anatómica preferida (es decir, identificaron una ubicación inferior porque apuntaban a una ubicación inferior). En general, la distancia media desde el sitio preferido fue de 3,12 cm, con un rango de 1,1 a 6,6 cm. Con la proximidad del haz neurovascular intercostal, el parénquima pulmonar, los vasos subclavios y el corazón, esta inexactitud es muy preocupante por el potencial de lesión iatrogénica [8].

Si bien puede salvar vidas, la naturaleza invasiva y emergente de la NT la ha convertido en un procedimiento controvertido. Los estudios han analizado tanto su eficacia [11,15] como su seguridad [8,16] con propuestas para diferentes ubicaciones [7,12], equipos [17-19] y abandonándolo todo junto a favor de la toracostomía digital [20 ]. Este estudio se suma al ímpetu para mejorar el procedimiento al sugerir que el sitio preferido para la NT es simplemente difícil de encontrar. Al igual que con los 25 médicos de medicina de urgencias estudiados que tenían al menos una tasa de extravío del 85 % [6] y los 25 miembros del cuerpo del US Navy Hospital, que acababan de someterse a una sesión de formación estandarizada, que tenían una tasa de extravío del 82 % [7], los 29 paramédicos de este estudio tuvieron una tasa de extravío de al menos el 97 % y solo uno identificó el segundo ICS.

Limitaciones
Las limitaciones de este estudio incluyen un pequeño tamaño de muestra de paramédicos. Además, todos estos paramédicos ejercían en Pensilvania, se autoseleccionaron para asistir a la Conferencia anual de EMS y se ofrecieron como voluntarios para este estudio, lo que generó un posible sesgo de selección. Sujetos más diversos con una gran cantidad de paramédicos geográficamente diversos seleccionados al azar pueden conducir a datos más representativos de los paramédicos en su conjunto. Aunque el neumotórax a tensión espontáneo ocurre más comúnmente en hombres [21] y las víctimas de traumatismos son más a menudo hombres, una segunda limitación es el uso de modelos masculinos únicamente con índices de masa corporal normales. Se eligieron modelos masculinos debido a preocupaciones de modestia en el lugar público de la sala de conferencias, pero se minimizó la dificultad de identificar la anatomía de la superficie torácica oscurecida por el tejido mamario u otro tejido adiposo.

Conclusiones
A pesar de reconocer la capacitación en NT, un procedimiento supuestamente realizado en pacientes en el campo por muchos de los paramédicos en este estudio, los participantes citaron e identificaron ubicaciones apropiadas para NT con baja frecuencia. Este estudio, junto con muchos otros estudios, señala que la NT a menudo se realiza en pacientes incorrectos, en ubicaciones anatómicas incorrectas y con un éxito subóptimo. Con la controversia en curso sobre las mejores prácticas con respecto a la NT, es el mejor momento para volver a abordar cómo se capacita a los paramédicos en este procedimiento. La atención a este crucial procedimiento prehospitalario podría significar la diferencia entre un paciente que sobrevive al hospital y uno que no.

 Understanding of Tension Pneumothorax and Needle Thoracostomy (NT) Site Selection

Jeffrey S. Lubin, Joshua Knapp, Maude L. Kettenmann

Published: July 19, 2022 (see history)

DOI: 10.7759/cureus.27013

Cite this article as: Lubin J S, Knapp J, Kettenmann M L (July 19, 2022) Paramedic Understanding of Tension Pneumothorax and Needle Thoracostomy (NT) Site Selection. Cureus 14(7): e27013. doi:10.7759/cureus.27013

Abstract
Introduction
Tension pneumothorax is an immediate threat to life. Treatment in the prehospital setting is usually achieved by needle thoracostomy (NT). Prehospital personnel are taught to perform NT, frequently in the second intercostal space (ICS) at the mid-clavicular line (MCL). Previous literature has suggested that emergency physicians have difficulty identifying this anatomic location correctly. We hypothesized that paramedics would also have difficulty accurately identifying the proper location for NT.

Methods
A prospective, observational study was performed to assess paramedic ability to identify the location for treatment with NT. Participants were recruited during a statewide Emergency Medical Services (EMS) conference. Subjects were asked the anatomic site for NT and asked to mark the site on a shirtless male volunteer. The site was copied onto a transparent sheet lined up against predetermined points on the volunteer’s chest. It was then compared against the correct location that had been identified using palpation, measuring tape, and ultrasound.

Results
29 paramedics participated, with 24 (83%) in practice for more than five years and 23 (79%) doing mostly or all 9-1-1 response. All subjects (100%) reported training in NT, although six (21%) had never performed a NT in the field. Nine paramedics (31%) recognized the second ICS at the MCL as the desired site for NT, with 12 (41%) specifying only the second ICS, 11 (38%) specifying second or third ICS, and six (21%) naming a different location (third, fourth, or fifth ICS). None (0%) of the 29 paramedics identified the exact second ICS MCL on the volunteer. Mean distance from the second ICS MCL was 1.37 cm (interquartile range (IQR): 0.7-1.90) in the medial-lateral direction and 2.43 cm in the superior-inferior direction (IQR: 1.10-3.70). Overall mean distance was 3.12 cm from the correct location (IQR: 1.90-4.50). Most commonly, the identified location was too inferior (93%). Allowing for a 2 cm radius from the correct position, eight (28%) approximated the correct placement. 25 (86%) were within a 5 cm radius.

Conclusion
In this study, paramedics had difficulty identifying the correct anatomic site for NT. EMS medical directors may need to rethink training or consider alternative techniques.

Introduction
Tension pneumothorax is a life-threatening emergency that requires urgent management. Often due to a traumatic lung laceration or spontaneous rupture of a pulmonary bleb, a tension pneumothorax is the accumulation of air in the pleural space to the point of hemodynamic compromise. Fortunately, medical personnel can temporize this physiological decompensation. Indeed, tension pneumothorax has been identified as one of the most common causes of potentially preventable death in combat [1]. In the prehospital setting this is commonly achieved by needle thoracostomy (NT). Although much discussion and literature has focused on alternative sites [2-4], a common recommendation is to place the needle in the second intercostal space (ICS) at the mid-clavicular line (MCL) just superior to the rib to avoid the neurovascular bundle [5].

A study of 25 emergency medicine physicians found that while this landmark was verbalized by 88% of the participants, only 60% were able to correctly identify the second ICS MCL on a human volunteer, with 95% indicating a point medial to the MCL [6]. Similarly, a study of 25 United States (US) Navy hospital corpsmen found a misplacement rate of 82% in a cadaver model [7]. Since this potentially life-saving skill is performed in the prehospital civilian setting by paramedics, we attempted to assess the ability of paramedics to identify the location for NT. We hypothesized that paramedics would have a low level of accuracy in identifying the correct anatomic location for needle decompression.

This article was previously presented as an abstract at the National Association of EMS Physician Annual Meeting in January 2019.

Materials & Methods
A prospective observational study was performed to assess the ability of paramedics to recognize a tension pneumothorax and their ability to identify the location for treatment with NT. Subjects were recruited at Pennsylvania’s annual statewide Emergency Medical Services (EMS) conference. Demographic data, including years of EMS practice and environment of practice, calls per week, percentage of EMS vs transport calls, specific training in NT, certification in Prehospital Trauma Life Support (PHTLS), and the estimated number of NTs each participant had performed in the field were recorded.

Subjects were asked to create a list of signs and symptoms of a tension pneumothorax, what the anatomic site for needle decompression/thoracostomy is, and what alternative sites there are for NT.

The correct location for NT was preidentified on two similarly sized human male volunteers using measuring tape to identify the MCL and palpation and ultrasound to locate the second ICS. This point, the second ICS MCL, was then copied over to a transparent sheet to create a template.

Each participant was instructed to identify the site for NT with a pen mark on one of the shirtless volunteers. The pen mark was copied over to a transparent sheet lined up against predetermined points on the volunteer’s chest and subsequently removed. The template was placed over each participant’s sheet, and the distance between the two points was measured.

Of the participants, 24 (83%) had been in practice for more than five years (range: 1-37 years), 14 (50%) were running more than 12 calls a week, and 23 (79%) were doing mostly or all EMS. All subjects (100%) reported training in NT, 10 (34%) were currently certified in PHTLS, and 16 (55%) had previously been PHTLS certified. Six (21%) had never performed a NT in the field, whereas 14 (48%) had performed five or more (range: 5-20).

The most commonly noted ways to identify the need for a NT were assessment of breath sounds (89%), shortness of breath (67%), tracheal deviation (56%), jugular venous distention (26%), abnormal vital signs (30%), and evaluation of the chest (15%).

When asked to name the preferred site for NT, nine paramedics (31%) gave textbook answers of second ICS MCL. Twelve (41%) specified the second ICS without mentioning the MCL, whereas an additional 11 (38%) specified second or third ICS, with six (21%) naming a different location (third, fourth, or fifth ICS). The MCL was specified by 21 (72%), with the remainder not specifying except one person who named the mid-axillary line. Five (17%) noted that it should be performed just superior to the rib, with the others did not make any specification.

When asked to describe an alternative site for NT, five people provided no answer or an inadequate answer (e.g., “lateral chest”). Of the remaining, 23 (96%) specified anterior or mid-axillary line and 17 (71%) stated the fourth or fourth-to-fifth ICS. Three (13%) named the fifth-to-sixth or seventh ICS, and one (4%) named the second ICS at the mid-axillary line.

None (0%) of the 29 paramedics correctly identified the second ICS MCL on one of the volunteers, as summarized in Figure 1.

Allowing for a range of 0.5 cm superior (within the second ICS but not just below the third rib), one subject (3%) identified the second ICS. The identified location was too inferior for 27 (93%). Allowing for a range of 0.5 cm medial and 0.5 cm lateral of the MCL, 16 paramedics (55%) approximated the MCL. The identified location was too medial for 15 (51%) and too lateral for 14 (48%). Mean distance from the second ICS MCL was 1.37 cm (interquartile range (IQR): 0.7-1.90) in the medial-lateral direction and 2.43 cm in the superior-inferior direction (IQR: 1.10-3.70). Overall mean distance was 3.12 cm from the correct location (IQR: 1.90-4.50).

Discussion
Compromising ventilation and circulation, tension pneumothorax is a threat to life, and addressing it is a priority in the critically ill or injured patient. This is done through needle decompression of the chest, converting a potentially deadly tension pneumothorax into a manageable open pneumothorax. The primary aim of this study was to evaluate paramedic knowledge of this entity, assess their ability to describe the preferred location for this procedure, and then determine if they could identify this point on a human volunteer. With tension pneumothorax occurring in an estimated one in 20 patients with major trauma [8] and 1-2% of 8,600 spontaneous pneumothoraces a year [9], this is a necessary skill for a paramedic to master. Indeed, according to the National EMS Scope of Practice Model, “minimum psychomotor skills of the Paramedic” include the ability to “decompress the pleural space” [10]. All of the paramedics in this study reported training in this skill. In this study group, 24 of the 29 (83%) had been in practice for more than five years. 79% of the participants had performed at least one NT in the field, and nearly half (48%) had performed more than five throughout their career.

The first aspect of mastering this skill is understanding when it is indicated. Paramedics in this study self-generated a list of signs and symptoms when asked how to diagnose a tension pneumothorax. Commonly listed symptoms of abnormal breath sounds, shortness of breath, tracheal deviation, and evaluation of the chest align with the Advanced Trauma Life Support (ATLS) dictum that “the presence of acute respiratory distress, subcutaneous emphysema, absent breath sounds, hyperresonance to percussion, and tracheal shift supports the diagnosis and warrants immediate thoracic decompression” [5]. Importantly, in one retrospective study from 2021 looking at 84 consecutive patients who had undergone NT in the field, 19% of the procedures performed appeared to have not been medically indicated [11].

The optimal location for NT continues to be debated in the literature [12,13]. Both the second ICS MCL and the fourth/fifth ICS in the anterior axillary line (ICS 4/5-AAL) have been proposed as the preferred locations. Although in 2018, the ATLS recommendations changed from ICS2-MCL to ICS4/5-AAL, the European Trauma Course (ETC) trauma guidelines and the guidelines from the Royal College of Surgeons of Edinburgh (RCSEd) in the UK still adhere to placement in the ICS2-MCL for the preferred location of NT. Potential complications that can arise from a poorly placed NT may include cardiac tamponade, life-threatening bleeding due to injury to the pulmonary artery or an intercostal vessel, and nerve injury at the insertion site [8]. The NT may also be nontherapeutic if not properly placed. With that in mind, only nine of the 29 paramedics (31%) provided an adequate answer when describing where they would perform a needle decompression. Many erroneously offered inferior points, with 11 (38%) suggesting that the second or third ICS were equivalent, and six (31%) stating the third, fourth, or fifth ICS. Subjects were more accurate at remembering the transverse landmark, with 21 (72%) correctly specifying the MCL. Interestingly, there was more accuracy [2,7,8] and consensus when providing alternative sites for NT, with the 25 of the 29 (86%) who specified a location describing the area of chest tube insertion, even though this procedure is less commonly performed by paramedics.

In a similar study published in 2021, paramedics were partnered and asked to identify the location for needle decompression on each other (both ICS2-MCL and ICS4/5-AAL). ICS2-MCL was correctly identified by 54 of 68 (79.4%) and ICS4/5-AAL was correctly identified by 43 of 68 (71.7%) participants. While this group of paramedics was somewhat more accurate than in our study, the study protocol called for a board-certified or board-eligible emergency medicine physician to confirm the location accuracy [14]. The literature suggests that physicians also have difficulty identifying the correct anatomic site for the procedure. In the group of emergency medicine physicians studied by Ferrie, Collum, and McGovern [6], there was a significant discrepancy between being able to cite the correct landmark for NT and the ability to identify it on a human volunteer. While all but one of Ferrie, Collum, and McGovern's [6] subjects went medial to the MCL, our study group was nearly split with 15 (51%) too medial and 14 (48%) too lateral, but with 16 (55%) within 1 cm of the MCL. In the longitudinal direction, our study group’s identified area was overall too inferior, with only one paramedic identifying the second ICS. This corresponds to the more inferior targets the study group cited as the preferred anatomic location (i.e., they identified an inferior location because they were aiming for an inferior location). Overall, mean distance from the preferred site was 3.12 cm, with a range of 1.1 to 6.6 cm. With the proximity of the intercostal neurovascular bundle, lung parenchyma, subclavian vessels, and heart, this inaccuracy is highly concerning for the potential for iatrogenic injury [8].

While potentially lifesaving, the invasive and emergent nature of NT has made it a controversial procedure. Studies have looked at both its efficacy [11,15] and its safety [8,16] with proposals for different locations [7,12], equipment [17-19], and abandoning it all together in favor of finger thoracostomy [20]. This study adds to the impetus to improve upon the procedure by suggesting the preferred site for NT is simply difficult to find. As with the 25 emergency medicine physicians studied who had at least an 85% misplacement rate [6] and the 25 US Navy Hospital corpsmen-who had just prior undergone a standardized training session-who had a misplacement rate of 82% [7], the 29 paramedics in this study had at least a 97% misplacement rate, with only one identifying the second ICS.

Limitations
The limitations of this study include a small sample size of paramedics. Furthermore, these paramedics all practiced in Pennsylvania, had self-selected to attend the annual EMS Conference, and volunteered for this study, leading to possible selection bias. More diverse subjects with a large number of randomly selected geographically diverse paramedics may lead to data more representative of paramedics as a whole. Although spontaneous tension pneumothorax occurs more commonly in men [21] and trauma victims are more often male, a second limitation is the use of only male models with normal body mass indices. Male models were chosen due to modesty concerns in the public venue of the conference hall, but minimized the difficulty in identifying thoracic surface anatomy as obscured by mammary or other adipose tissue.

Conclusions
Despite acknowledging training in NT, a procedure reportedly done on patients in the field by many of the paramedics in this study, participants cited and identified appropriate locations for NT with low frequency. This study, along with many other studies, notes that NT is often done in incorrect patients, at incorrect anatomical locations, and with suboptimal success. With ongoing controversy regarding the best practice regarding NT, it is a prime time to readdress how paramedics are trained in this procedure. Attention to this crucial prehospital procedure could mean the difference between a patient who survives to the hospital and one who does not.

Article Information

DOI

10.7759/cureus.27013

Cite this article as:

Lubin J S, Knapp J, Kettenmann M L (July 19, 2022) Paramedic Understanding of Tension Pneumothorax and Needle Thoracostomy (NT) Site Selection. Cureus 14(7): e27013. doi:10.7759/cureus.27013

Publication history

Peer review began: June 17, 2022
Peer review concluded: July 12, 2022
Published: July 19, 2022

Copyright

© Copyright 2022
Lubin et al. This is an open access article distributed under the terms of the Creative Commons Attribution License CC-BY 4.0., which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.

License

This is an open access article distributed under the terms of the Creative Commons Attribution License, which permits unrestricted use, distribution, and reproduction in any medium, provided the original author and source are credited.



https://www.cureus.com/articles/102417-paramedic-understanding-of-tension-pneumothorax-and-needle-thoracostomy-nt-site-selection

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Crédito: SciePro
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🩻 FLUOROSCOPIA PORTÁTIL DE EXTREMIDADES: ¿CUÁNTA RADIACIÓN GENERA REALMENTE?



Actualización científica 2026

En redes sociales se ha viralizado un dispositivo capaz de mostrar huesos y articulaciones en tiempo real mediante rayos X. Aunque muchas personas lo describen como un "equipo portátil de rayos X de imagen continua", técnicamente se trata de un sistema de fluoroscopia digital para extremidades, conocido habitualmente como Mini C-Arm o fluoroscopio portátil de extremidades.

A diferencia de una radiografía convencional, que genera una única imagen estática, estos equipos permiten visualizar estructuras anatómicas en movimiento mediante fluoroscopia continua o pulsada.

¿QUÉ TIPO DE RADIACIÓN GENERA?

El equipo produce rayos X (fotones de radiación ionizante) mediante un tubo emisor y un detector digital.

Los sistemas modernos suelen operar principalmente en fluoroscopia pulsada para reducir la dosis radiológica.

Los parámetros habituales son:

• 40–80 kVp
• Baja corriente (mA)
• Campos de irradiación pequeños
• Detectores digitales de alta sensibilidad

Estas características permiten una dosis significativamente inferior a la empleada por muchos sistemas de fluoroscopia intervencionista convencionales.

¿CÓMO SE PRODUCE LA RADIACIÓN DISPERSA?

Los electrones no llegan al paciente.

Los electrones permanecen dentro del tubo de rayos X.

Lo que alcanza al paciente son fotones de rayos X.

Cuando estos interactúan con los tejidos, una parte es absorbida y otra se dispersa en múltiples direcciones.

Esta radiación dispersa constituye la principal fuente de exposición ocupacional para médicos, enfermeros, técnicos y personal auxiliar.

¿ES PELIGROSO?

Cuando se utiliza correctamente, el riesgo es bajo.

Sin embargo, la dosis acumulada depende de:

• Tiempo de fluoroscopia
• Distancia al paciente
• Colimación
• Posición del operador
• Frecuencia de utilización

El riesgo más importante no suele ser una exposición aislada, sino la acumulación de pequeñas dosis durante años de actividad profesional.

PRINCIPIO ALARA

Toda utilización de fluoroscopia debe seguir el principio internacional ALARA:

As Low As Reasonably Achievable

(Mantener la dosis tan baja como sea razonablemente posible).

Los tres pilares fundamentales son:

• Reducir el tiempo de exposición
• Aumentar la distancia
• Utilizar blindaje adecuado

PROTECCIÓN RECOMENDADA

Las recomendaciones internacionales incluyen:

• Delantal plomado
• Protector tiroideo
• Dosimetría personal cuando corresponda
• Colimación estricta
• Fluoroscopia pulsada
• Mantener las manos fuera del haz primario

¿SIRVEN LOS GUANTES PLOMADOS?

Sí, pero tienen limitaciones.

No sustituyen una técnica correcta.

La recomendación moderna es evitar introducir las manos en el haz primario siempre que sea posible y utilizar sistemas de posicionamiento o sujeción.

CONCLUSIÓN

La fluoroscopia portátil de extremidades es una herramienta extraordinariamente útil para traumatología, cirugía ortopédica, cirugía de mano y podología.

No obstante, continúa siendo una fuente de radiación ionizante y debe utilizarse siguiendo estrictamente los principios modernos de radioprotección.

La seguridad depende tanto del equipo como del conocimiento y disciplina del operador.

DrRamonReyesMD ⚕️ 

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Tras revisar las imágenes del vídeo, la explicación sigue siendo válida, pero hay dos observaciones adicionales importantes:

Lo que muestran las imágenes

  1. No parece un Mini C-Arm quirúrgico convencional.

    Lo observado corresponde más probablemente a un fluoroscopio portátil de extremidades tipo mini fluoroscope / extremity fluoroscopy system, utilizado para:

    • Mano
    • Muñeca
    • Pie
    • Tobillo
    • Procedimientos ortopédicos ambulatorios
  2. La distancia operador-equipo es extremadamente corta.

    En varias secuencias se aprecia al operador con:

    • cabeza próxima al detector
    • manos muy próximas al campo de exploración
    • ausencia visible de protección tiroidea

    Aunque la radiación dispersa es baja, desde el punto de vista de radioprotección moderna (ICRP, IAEA, NCRP, EURATOM), la técnica observada no representa necesariamente el ejemplo ideal de ALARA.


TEXTO CORREGIDO Y ACTUALIZADO 2026

REFERENCIAS VERIFICABLES

ICRP Publication 117
Radiological Protection in Fluoroscopically Guided Procedures Outside the Imaging Department

URL: https://www.icrp.org/publication.asp?id=ICRP+Publication+117


ICRP Publication 139
Occupational Radiological Protection in Interventional Procedures

DOI: 10.1177/ANIB_47_1

URL: https://journals.sagepub.com/doi/10.1177/ANIB_47_1


IAEA Radiation Protection of Medical Staff in Interventional Fluoroscopy

URL: https://www.iaea.org/resources/rpop


Singer G, McLauchlan GJ, Robinson CM, Christie J

Radiation exposure to the hands from mini C-arm fluoroscopy

DOI: 10.1016/j.jhsa.2005.03.020

URL: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16039374/


Athwal GS, Bueno RA, Wolfe SW

Radiation exposure in hand surgery: mini versus standard C-arm

DOI: 10.1016/j.jhsa.2005.07.012

URL: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16344167/


NCRP Report No. 168 Radiation Dose Management for Fluoroscopically Guided Procedures

URL: https://ncrponline.org

Nota de auditoría: en el vídeo se aprecia una práctica demostrativa y no puede determinarse la dosis real emitida porque no se muestran los parámetros técnicos del equipo (kVp, mA, tiempo de fluoroscopia, modo pulsado o continuo, filtración y colimación). Por tanto, cualquier cifra exacta de dosis sería especulativa. Lo científicamente correcto es hablar de rangos y principios de radioprotección.


Tamaño de corazón en diferentes especies

 

🔥🫀 EL CORAZÓN MÁS GRANDE DEL PLANETA PESA MÁS QUE UNA PERSONA 😱🐋

¿Te imaginas un corazón de 180 kilos latiendo dentro de un animal?
La naturaleza literalmente creó bombas biológicas gigantes adaptadas a cada especie.

❤️ El corazón humano pesa apenas unos 300 gramos, pero es capaz de bombear sangre por más de 100.000 km de vasos sanguíneos todos los días.

🦒 La jirafa desarrolló un corazón de aproximadamente 11 kg, con paredes extremadamente gruesas para generar la presión suficiente y enviar sangre hasta su cerebro a través de su enorme cuello.
Sin esa adaptación… simplemente se desmayaría.

🐘 El elefante africano posee un corazón cercano a los 20 kg, diseñado para mover sangre a través de toneladas de músculo y tejido.

🐋 Pero el récord absoluto pertenece a la ballena azul:
su corazón puede alcanzar los 180 kg, convirtiéndose en el corazón más grande conocido en toda la historia del planeta Tierra.
Algunas de sus arterias son tan anchas que un humano podría introducir el brazo dentro de ellas 😳

🌍 Todo esto demuestra cómo la evolución modifica la anatomía según las necesidades de cada especie, creando soluciones increíbles para mantener la circulación incluso en cuerpos gigantescos.

💡 La naturaleza no diseña órganos “más grandes porque sí”… cada detalle tiene una razón evolutiva fascinante.

📢 Etiqueta a alguien que NECESITA ver esto porque parece sacado de ciencia ficción.

🔬 Fuente: National Geographic — Estudios comparativos de fisiología cardiovascular en mamíferos.

#Ciencia #Naturaleza #BallenaAzul #Animales #BiologíaHumana #lifestyle

AUDITORÍA CIENTÍFICA 2026 DE LA INFOGRAFÍA

Veredicto general: 🟢 Bastante correcta como divulgación, pero contiene varias simplificaciones y algunos datos que conviene matizar para que sea científicamente rigurosa.


1. CORAZÓN HUMANO: 300 g

✅ Correcto.

El corazón humano adulto suele pesar:

  • Hombre: 280–340 g
  • Mujer: 230–280 g

Promedio divulgativo:

≈300 g

Puede aumentar significativamente en hipertensión arterial, valvulopatías o cardiopatía hipertrófica.


2. JIRAFA: 11 kg

🟡 Parcialmente correcto.

La literatura científica describe:

  • 10–12 kg en machos adultos grandes
  • Presión arterial sistólica aproximada:
    • 220–280 mmHg

La razón no es únicamente la longitud del cuello.

También necesita vencer:

  • gravedad
  • presión hidrostática
  • cambios posturales rápidos

La afirmación:

"si no tuviera esta adaptación se desmayaría"

es esencialmente correcta.


3. ELEFANTE AFRICANO: 20 kg

🟢 Correcto.

Los estudios anatómicos muestran:

  • 12–21 kg aproximadamente

Dependiendo de:

  • sexo
  • edad
  • tamaño corporal

Una característica interesante es que los elefantes presentan una anatomía cardíaca algo diferente a la de otros mamíferos grandes.


4. BALLENA AZUL: 180 kg

🟡 Correcto pero simplificado.

La mayoría de estudios modernos sitúan:

  • 150–200 kg

Algunos ejemplares gigantes:

  • 180 kg

Por tanto:

180 kg es perfectamente plausible.


5. "EL CORAZÓN MÁS GRANDE DE LA HISTORIA DEL PLANETA"

🟡 Necesita matización.

Lo correcto sería:

El corazón más grande conocido entre los animales actuales y probablemente el mayor corazón de cualquier animal documentado científicamente.

No podemos saber con certeza absoluta el tamaño cardíaco de muchos dinosaurios gigantes extintos.

Por ello la frase:

"de toda la historia de la Tierra"

es una extrapolación.


6. "UN HUMANO PODRÍA INTRODUCIR EL BRAZO EN SUS ARTERIAS"

🟡 Exageración frecuente.

La famosa afirmación suele referirse a la:

  • aorta

de una gran ballena azul.

Los estudios anatómicos indican diámetros cercanos a:

  • 20–25 cm

Por tanto:

✅ Un antebrazo humano puede introducirse parcialmente.

❌ No significa que una persona pueda atravesarla completamente.

Es una simplificación divulgativa.


7. EL PUNTO MÁS IMPORTANTE QUE FALTA

🔴 La comparación por peso puede inducir a error.

Lo realmente impresionante no es el peso.

Es la relación entre:

  • masa corporal
  • gasto cardíaco
  • frecuencia cardíaca
  • presión arterial

Ejemplos:

Humano

  • 60–100 lpm

Jirafa

  • 40–90 lpm

Elefante

  • 25–35 lpm

Ballena azul

  • 2–10 lpm durante inmersiones profundas

Se han registrado valores cercanos a:

2 latidos por minuto

durante buceo profundo.

Eso es fisiológicamente mucho más espectacular que el peso del órgano.


8. ERROR VISUAL DE LA INFOGRAFÍA

🔴 Importante.

La imagen muestra los corazones casi como si fueran escalados proporcionalmente.

Sin embargo:

Relación real

Humano:

  • 0,3 kg

Jirafa:

  • 11 kg

Elefante:

  • 20 kg

Ballena azul:

  • 180 kg

Eso significa que:

  • el corazón de la ballena pesa unas 600 veces más que el humano.

La representación gráfica no refleja adecuadamente esa diferencia.

Está diseñada para divulgación visual, no para exactitud anatómica.


TEXTO CORREGIDO Y CIENTÍFICAMENTE MÁS PRECISO

🫀🌍 EL CORAZÓN MÁS GRANDE CONOCIDO DEL REINO ANIMAL

El tamaño del corazón varía enormemente entre especies y refleja las exigencias fisiológicas de cada organismo.

❤️ El corazón humano pesa aproximadamente 300 gramos y bombea sangre a través de más de 100.000 km de vasos sanguíneos.

🦒 La jirafa posee un corazón de alrededor de 10–12 kg, con paredes musculares excepcionalmente gruesas para generar la elevada presión necesaria para irrigar el cerebro situado a más de dos metros por encima del tórax.

🐘 El elefante africano presenta un corazón que puede alcanzar aproximadamente 20 kg, adaptado para perfundir uno de los mayores cuerpos terrestres del planeta.

🐋 La ballena azul posee el corazón más grande documentado científicamente en un animal actual, con pesos que pueden superar los 180 kg en los ejemplares de mayor tamaño. Su aorta alcanza diámetros extraordinarios y durante las inmersiones profundas su frecuencia cardíaca puede descender hasta apenas unos pocos latidos por minuto.

La lección más importante no es el tamaño absoluto del órgano, sino cómo la evolución ha modificado la anatomía y fisiología cardiovascular para satisfacer las necesidades específicas de cada especie.

Calificación científica de la publicación original: 8,5/10. Correcta para divulgación general, pero requiere matizaciones sobre la ballena azul, la comparación gráfica de tamaños y la afirmación de que sería el mayor corazón de toda la historia de la Tierra.

CHEST SEALS. THREE SIDES OR FOUR SIDES?

 


OPEN PNEUMOTHORAX AND IMPROVISED CHEST SEALS

THREE SIDES OR FOUR SIDES?

A Definitive DoD, NATO, ACS, ATLS, PHTLS, TCCC, TECC, and Combat Experience Review (Updated 2026)

By DrRamonReyesMD ⚕️ EMS Solutions International


EXECUTIVE SUMMARY

If an operator, medic, paramedic, physician, combat lifesaver, first responder, or civilian rescuer must improvise a chest seal using plastic, sterile packaging, IV bags, occlusive dressings, or other non-engineered materials, the question remains:

Should the seal be secured on three sides or four sides?

After reviewing:

  • Department of Defense doctrine
  • Joint Trauma System guidance
  • Committee on Tactical Combat Casualty Care
  • American College of Surgeons
  • ATLS
  • PHTLS
  • TECC
  • NATO combat medical doctrine
  • Historical combat experience from World War I, World War II, Korea, Vietnam, Iraq, Afghanistan, and Ukraine
  • Experimental chest seal research

the answer is clear:

FOR AN IMPROVISED CHEST SEAL:

THREE SIDES

FOR A MODERN VENTED COMMERCIAL CHEST SEAL:

FOUR SIDES AS DESIGNED

This conclusion is not based on tradition.

It is based upon:

  • respiratory physiology
  • pleural pressure dynamics
  • fluid mechanics
  • combat casualty outcomes
  • experimental animal studies
  • modern tactical medicine doctrine

THE PHYSICS OF AN OPEN PNEUMOTHORAX

The thoracic cavity normally functions as a negative-pressure system.

During inspiration:

  • diaphragm descends
  • thoracic volume increases
  • intrapleural pressure decreases
  • air enters through the tracheobronchial tree

When the chest wall is violated:

atmospheric air gains direct access to the pleural space.

The pleural cavity ceases to function as a negative-pressure chamber.

The lung partially or completely collapses.

This is the fundamental pathophysiology of pneumothorax.


WHY SUCKING CHEST WOUNDS ARE DANGEROUS

Historically, military surgeons observed that some chest wounds appeared to breathe.

Air entered and exited through the wound.

These injuries became known as:

Sucking Chest Wounds

When a chest wall defect is sufficiently large, airflow may preferentially enter through the wound rather than the trachea.

Ventilation efficiency deteriorates.

Gas exchange declines.

Hypoxia develops.


THE TRUE KILLER IS NOT THE OPEN PNEUMOTHORAX

The true killer is:

TENSION PNEUMOTHORAX

Once intrapleural pressure exceeds atmospheric pressure:

  • the lung collapses further
  • the mediastinum shifts
  • the vena cava becomes compressed
  • venous return falls
  • cardiac output decreases

The patient develops:

  • obstructive shock
  • severe hypoxia
  • pulseless electrical activity
  • death

This mechanism was documented repeatedly during:

  • WWI
  • WWII
  • Korea
  • Vietnam
  • Iraq
  • Afghanistan
  • Ukraine

WHY FOUR-SIDED IMPROVISED SEALS ARE DANGEROUS

This is where physiology becomes critical.

A plastic sheet taped on four sides has:

  • no vent
  • no valve
  • no pressure-relief mechanism

If a pulmonary air leak continues:

air escapes from the injured lung.

The air accumulates inside the pleural cavity.

The seal prevents external escape.

The pleural space becomes a pressure vessel.

The patient can progress toward tension physiology.

In engineering terms:

the system has become:

A CLOSED CONTAINER WITH A CONTINUOUS INTERNAL GAS SOURCE

This is inherently dangerous.


WHY THREE-SIDED SEALS WERE DEVELOPED

Military medics did not invent the three-sided seal because it was elegant.

They invented it because it worked.

By leaving one edge unsecured:

  • air entry is reduced
  • air escape remains possible
  • pressure accumulation becomes less likely

The unsecured edge acts as a crude one-way pressure relief mechanism.

Not perfect.

Not engineered.

Not equivalent to a vented commercial seal.

But physiologically superior to a completely closed improvised dressing.


WORLD WAR I

Massive artillery injuries produced devastating thoracic trauma.

Open pneumothoraces were common.

Mortality was extremely high.

Understanding of pleural pressure physiology was limited.

Most treatment focused on:

  • wound closure
  • drainage
  • infection control

The concept of pressure-mediated tension physiology was only beginning to emerge.


WORLD WAR II

Thoracic surgery advanced dramatically.

Military physicians increasingly understood:

  • mediastinal shift
  • pleural pressure
  • lung collapse

Chest drainage systems became standard.

The importance of controlled evacuation of intrapleural air became evident.


KOREA AND VIETNAM

Helicopter evacuation transformed trauma care.

Combat physicians recognized tension pneumothorax as a preventable cause of death.

Needle decompression became established.

Open chest wound management evolved toward pressure management rather than simple closure.


IRAQ AND AFGHANISTAN

The modern era of Tactical Combat Casualty Care produced the most detailed analysis of preventable combat deaths ever conducted.

Work by:

  • Butler
  • Kotwal
  • Eastridge
  • Holcomb
  • Mabry

demonstrated that thoracic injuries remained a major source of potentially preventable mortality.

The emphasis shifted toward:

  • chest seals
  • decompression
  • finger thoracostomy
  • prolonged field care

UKRAINE 2022–2026

Ukraine reintroduced large-scale conventional warfare.

Mass artillery.

Drones.

Fragmentation injuries.

Delayed evacuation.

Cold-weather operations.

Prolonged casualty holding.

The conflict reinforced a reality known since antiquity:

Medical devices fail.

Supplies run out.

Improvisation becomes necessary.

When commercial vented chest seals are unavailable, improvised management still matters.

The underlying physiology has not changed.


WHAT DOES THE CoTCCC TEACH?

Current TCCC doctrine does not emphasize the historical three-versus-four-sided debate because it assumes availability of vented chest seals.

Current doctrine recommends:

  • vented chest seal application
  • continuous reassessment
  • decompression when indicated
  • chest tube placement as definitive care

If deterioration occurs:

  • burp the seal
  • remove the seal
  • decompress the chest

This recommendation itself confirms the underlying concern:

pressure accumulation beneath an occlusive dressing remains a real threat.


EXPERIMENTAL EVIDENCE

Kheirabadi et al.

Journal of Trauma and Acute Care Surgery

DOI: 10.1097/TA.0b013e3182988afe

Demonstrated superior prevention of tension physiology with vented chest seal designs compared with completely occlusive systems.

PubMed: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23940861/


Kotora et al.

Journal of Emergency Medicine

Demonstrated effective evacuation of air and blood using vented chest seal systems in communicating pneumothorax models.

https://www.jem-journal.com/article/S0736-4679(13)00507-6/abstract


Butler FK et al.

Management of Open Pneumothorax in Tactical Combat Casualty Care

Journal of Special Operations Medicine

https://www.naemt.org/docs/default-source/education-documents/tccc/tcccmp_1708/13-02-tccc-butler-open-pneumo-jsom-2013.pdf


DEPARTMENT OF DEFENSE CONCLUSION

The DoD standard of care is:

VENTED COMMERCIAL CHEST SEAL

NOT

FOUR-SIDED IMPROVISED PLASTIC

The existence of vented chest seals represents an engineering solution to the same physiological problem that originally motivated the three-sided seal.


FINAL VERDICT

The question is often framed incorrectly.

The issue is not:

"Three sides or four sides?"

The issue is:

"Can trapped intrapleural air escape?"

If the answer is:

NO

then four-sided closure is potentially dangerous.

If the answer is:

YES

then pressure accumulation becomes less likely.

Therefore:

IMPROVISED CHEST SEAL

THREE SIDES

Because the fourth side functions as a primitive pressure-relief mechanism.

COMMERCIAL VENTED CHEST SEAL

FOUR SIDES

Because the valve or vent system replaces the need for the open side.


DRRAMONREYESMD RULE 2026

NO VENT = THREE SIDES

VENT = FOUR SIDES

THE OBJECTIVE IS NOT TO CLOSE THE HOLE.

THE OBJECTIVE IS TO PREVENT TENSION PHYSIOLOGY.

Failure to understand that distinction has killed casualties on battlefields from antiquity to Ukraine.


SELECTED REFERENCES

Kheirabadi BS et al. DOI: 10.1097/TA.0b013e3182988afe https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23940861/

Kotwal RS et al. DOI: 10.1001/archsurg.2011.213 https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21844425/

Eastridge BJ et al. DOI: 10.1097/TA.0b013e3182755dcc https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23192066/

Butler FK et al. https://www.naemt.org/docs/default-source/education-documents/tccc/tcccmp_1708/13-02-tccc-butler-open-pneumo-jsom-2013.pdf

TCCC Clinical Practice Guidelines 2026 https://tccc.org.ua/files/downloads/clinical-guidelines-2026-en.pdf

MSD Manual Professional Open Pneumothorax https://www.msdmanuals.com/professional/injuries-poisoning/thoracic-trauma/open-pneumothorax

SELLO TORÁCICO ¿TRES LADOS O CUATRO LADOS?


NEUMOTÓRAX
ABIERTO Y SELLO TORÁCICO IMPROVISADO

¿TRES LADOS O CUATRO LADOS?

Auditoría doctrinal, fisiopatológica, física, ventilatoria, militar e histórica actualizada a 2026

By DrRamonReyesMD ⚕️ 

EMS Solutions International


VEREDICTO DEFINITIVO

Para una herida torácica abierta en la que NO se dispone de sello torácico comercial ventilado y se debe utilizar un sello improvisado con plástico, envoltorio estéril, bolsa IV, film o material impermeable:

LA RESPUESTA OPERATIVA ES TRES LADOS

No cuatro.

La razón es fisiológica, física y táctica:

un sello improvisado fijado en cuatro lados transforma una herida torácica abierta en una cavidad cerrada sin sistema fiable de evacuación de aire. Si existe fuga aérea pulmonar persistente, ese aire puede acumularse en el espacio pleural y evolucionar a neumotórax a tensión.

En cambio, el sellado en tres lados intenta crear una válvula rudimentaria: limita la entrada de aire durante la inspiración y permite cierto escape durante la espiración o cuando aumenta la presión intrapleural.


MATIZ DOCTRINAL MODERNO 2026

La doctrina moderna del Department of Defense, Joint Trauma System y CoTCCC/TCCC ya no centra el debate en “tres lados versus cuatro lados” porque la recomendación preferente es usar sello torácico ventilado comercial. La guía TCCC 2026 indica que, ante sospecha de neumotórax a tensión con un sello colocado, debe “burpearse” o retirarse el sello y realizar tratamiento de descompresión según indicación clínica.

Por tanto:

SI HAY SELLO TORÁCICO VENTILADO COMERCIAL:
Se coloca completo, adherido en todos sus bordes, según fabricante.

SI NO HAY SELLO COMERCIAL Y SE IMPROVISA:
Tres lados es la técnica más segura, clásica, fisiológicamente lógica y todavía defendible en entorno austero.

SI SOLO SE COLOCA UN SELLO NO VENTILADO DE CUATRO LADOS:
Debe existir vigilancia continua y capacidad inmediata de levantarlo, retirarlo, “burpearlo” o descomprimir el tórax si aparece deterioro respiratorio o hemodinámico.


1. PROBLEMA FISIOLÓGICO CENTRAL

El tórax funciona como un sistema de presión negativa. En condiciones normales, la presión intrapleural es inferior a la atmosférica y permite que el pulmón permanezca expandido contra la pared torácica.

Cuando existe una herida abierta de tórax, se establece una comunicación anómala entre atmósfera y cavidad pleural. Si el defecto de pared torácica es suficientemente grande, el aire puede entrar por la herida en vez de hacerlo por vía traqueobronquial, produciendo el fenómeno clásico de “sucking chest wound”.

El problema no es solo el agujero. El problema es la dirección del gradiente de presión.

Durante la inspiración:

  • baja la presión intratorácica;
  • entra aire hacia la cavidad pleural por la herida;
  • el pulmón ipsilateral pierde expansión;
  • disminuye la ventilación alveolar efectiva.

Durante la espiración:

  • la presión intratorácica aumenta;
  • parte del aire puede salir;
  • pero si el sistema se cierra completamente y persiste fuga broncopleural, el aire queda atrapado.

Eso es el origen de la fisiología de tensión.


2. POR QUÉ CUATRO LADOS PUEDE SER PELIGROSO EN UN SELLO IMPROVISADO

Un sello improvisado de cuatro lados es un sistema oclusivo completo, pero sin válvula.

Si hay lesión pulmonar subyacente, el aire puede seguir saliendo desde el árbol bronquial hacia la pleura. Si el sello externo impide que ese aire escape, se produce una cavidad pleural presurizada.

La secuencia fisiopatológica es:

  1. Herida penetrante torácica.
  2. Lesión pulmonar o fuga aérea persistente.
  3. Cierre externo completo con material no ventilado.
  4. Acumulación progresiva de aire intrapleural.
  5. Colapso pulmonar ipsilateral.
  6. Desplazamiento mediastínico.
  7. Compresión de vena cava y aurícula derecha.
  8. Reducción del retorno venoso.
  9. Shock obstructivo.
  10. Parada traumática potencial.

Este razonamiento no es retórico. Es la base por la cual TCCC recomienda monitorizar al paciente tras colocar un sello y tratar el deterioro con burping, retirada del sello o descompresión torácica.


3. POR QUÉ TRES LADOS ES SUPERIOR CUANDO EL SELLO ES IMPROVISADO

El sellado en tres lados intenta convertir un plástico simple en una válvula unidireccional rudimentaria.

Durante la inspiración, el plástico es aspirado contra la pared torácica y reduce la entrada de aire.

Durante la espiración o cuando aumenta la presión intrapleural, el borde no fijado puede levantarse parcialmente y permitir la salida de aire o sangre.

No es perfecto. No es un sello comercial. No es tan fiable como un dispositivo ventilado moderno.

Pero es fisiológicamente más seguro que un cierre artesanal completamente oclusivo cuando no hay sistema de ventilación.

La descripción clásica de manejo inmediato del neumotórax abierto con apósito oclusivo fijado en tres lados continúa apareciendo en fuentes clínicas actuales como MSD Manual y literatura de trauma penetrante.


4. QUÉ DICE ATLS

El ATLS histórico y la edición 10 mantienen la enseñanza de cubrir el defecto con apósito oclusivo fijado en tres lados para crear un mecanismo tipo válvula y evitar deterioro respiratorio por neumotórax abierto. Fuentes que reproducen el contenido de ATLS 10 describen explícitamente que el apósito debe asegurarse solo en tres lados si aparece o se prevé neumotórax a tensión tras sellar la herida.

Esto es importante: ATLS piensa desde el hospital y el trauma inicial, pero su lógica sigue siendo válida en el campo cuando se improvisa material.


5. QUÉ DICE TCCC / CoTCCC / DoD

La actualización doctrinal clave vino con el cambio TCCC 13-02. Butler y colaboradores recomendaron que todas las heridas torácicas abiertas o aspirantes fueran tratadas inmediatamente con un sello torácico ventilado; si no estaba disponible, podía utilizarse un sello no ventilado, con vigilancia estrecha para neumotórax a tensión y tratamiento mediante burping, retirada del apósito o descompresión con aguja si aparecían hipoxia, distrés respiratorio o hipotensión.

La guía TCCC 2026 conserva la misma lógica operacional: si hay sello torácico y aparece sospecha de neumotórax a tensión, se debe burpear o retirar el sello como primera acción, además de monitorización y descompresión según indicación.

Esto no invalida el tres lados en material improvisado. Lo que hace es elevar el estándar: lo ideal ya no es improvisar; lo ideal es portar sello ventilado comercial.


6. EVIDENCIA EXPERIMENTAL: VENTILADO VS NO VENTILADO

El estudio clave de Kheirabadi et al. en modelo porcino comparó sellos torácicos ventilados y no ventilados en neumotórax abierto con fuga aérea. Ambos mejoraron parámetros respiratorios inicialmente, pero los sellos ventilados fueron superiores para prevenir neumotórax a tensión. DOI: 10.1097/TA.0b013e3182988afe. URL PubMed: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23940861/

Kotora et al. evaluaron sellos ventilados en modelo de neumotórax comunicante y concluyeron que HyFin Vent, SAM y Sentinel fueron eficaces evacuando aire y sangre, previniendo tensión en el modelo experimental. URL: https://www.jem-journal.com/article/S0736-4679(13)00507-6/abstract

La revisión publicada en Journal of Special Operations Medicine concluyó que los sellos ventilados y no ventilados pueden estabilizar parámetros cardiorrespiratorios tras neumotórax abierto, pero los ventilados mostraron mayor éxito evitando neumotórax a tensión; también advirtió que los sellos con válvula tipo flutter parecían inferiores y que el movimiento vertical, sudor, sangre y suciedad comprometen la adhesión.

La conclusión científica es contundente:

la ventilación del sello importa.

Si no hay válvula comercial, el “cuarto lado abierto” del apósito de tres lados es la única ventilación rudimentaria disponible.


7. FÍSICA APLICADA: PRESIÓN, FLUJO Y RESISTENCIA

La mecánica del neumotórax abierto puede explicarse con tres principios físicos:

Primero, el aire se mueve desde zonas de mayor presión hacia zonas de menor presión.

Segundo, el flujo seguirá la vía de menor resistencia.

Tercero, un sistema cerrado con fuga interna se presuriza.

En una herida torácica abierta grande, si el defecto de pared ofrece menor resistencia que la vía aérea superior, el aire entra por el tórax. Al sellar la herida, se restaura la preferencia por la vía traqueobronquial. Pero si el sello es totalmente oclusivo y existe fuga pulmonar interna, se crea una cámara de presión.

El tres lados no es magia. Es ingeniería rudimentaria:

  • entrada limitada;
  • salida posible;
  • reducción del gradiente de aspiración externo;
  • menor probabilidad de atrapamiento completo.

El cuatro lados improvisado es físicamente más peligroso porque convierte el tórax lesionado en un recipiente cerrado sin escape previsto.


8. EXPERIENCIA DE GUERRA: DE ROMA A UCRANIA

La medicina romana, la medicina medieval y la cirugía militar premoderna no comprendían la presión pleural como la entendemos hoy. El tratamiento de heridas torácicas se centraba en hemostasia, extracción de cuerpos extraños, drenaje de pus y supervivencia al trauma abierto. No existía el concepto moderno de neumotórax a tensión ni la fisiología de shock obstructivo.

En la Primera Guerra Mundial, las heridas torácicas penetrantes por metralla, bayoneta y proyectiles mostraron una mortalidad elevada por hemorragia, infección, empiema, lesión pulmonar y retraso quirúrgico. La prioridad era cerrar, drenar y evacuar. La presión negativa pleural empezó a entenderse mejor, pero la atención prehospitalaria era rudimentaria.

En la Segunda Guerra Mundial y Corea, la cirugía torácica militar avanzó enormemente: antibióticos, anestesia, transfusión, toracotomía, drenaje pleural y evacuación escalonada redujeron la mortalidad. El concepto moderno de drenaje torácico se consolidó como manejo definitivo.

Vietnam, Irak y Afganistán cambiaron el paradigma prehospitalario. La muerte evitable en combate fue analizada con rigor. El neumotórax a tensión fue identificado como causa relevante de muerte prevenible, junto a la hemorragia masiva y la obstrucción de vía aérea. Kotwal et al. documentaron el impacto de un sistema TCCC maduro en el 75th Ranger Regiment, con reducción marcada de muertes prevenibles; Eastridge et al. analizaron muertes en combate 2001-2011 y reforzaron que la mayoría ocurría antes de llegar a una instalación médica. DOI Kotwal: 10.1001/archsurg.2011.213. DOI Eastridge: 10.1097/TA.0b013e3182755dcc.

En Ucrania, la guerra de drones, artillería, municiones merodeadoras y evacuaciones prolongadas ha reactivado un principio antiguo: el material perfecto no siempre está disponible, el tiempo hasta el primer punto de estabilización puede ser largo y las intervenciones simples deben resistir barro, sangre, frío, movimiento, sudor y retrasos. Informes recientes del teatro ucraniano describen heridas torácicas como una proporción relevante dentro del trauma de combate y muestran que no todos los sellos ventilados se aplican realmente sobre heridas abiertas o aspirantes, lo que refuerza el problema de entrenamiento, indicación y auditoría operacional.


9. POR QUÉ NO BASTA DECIR “CHEST SEAL Y YA”

Porque hay tres escenarios distintos.

ESCENARIO A

Sello comercial ventilado

Conducta: colocarlo completo, siguiendo fabricante. Vigilar. Burpear o descomprimir si deteriora.

ESCENARIO B

Sello comercial no ventilado

Conducta: colocarlo completo si es el recurso disponible, pero con vigilancia estrecha. Si deteriora, levantar borde, retirar brevemente o descomprimir.

ESCENARIO C

Sello improvisado

Conducta: tres lados. Es el equivalente austero de una válvula. No es perfecto, pero es superior a crear un cierre artesanal completo sin ventilación.


10. ERROR DOCTRINAL FRECUENTE

El error moderno es usar doctrina de sellos comerciales para justificar un plástico improvisado de cuatro lados.

Eso es incorrecto.

Un HyFin Vent, SAM, Russell o Sentinel no es una bolsa de suero pegada con esparadrapo. El dispositivo comercial tiene geometría, adhesivo, canales, válvulas o diseño de evacuación. El plástico improvisado no.

Por eso la pregunta correcta no es:

“¿Tres o cuatro lados?”

La pregunta correcta es:

¿El sello tiene una vía fiable de ventilación?

Si la respuesta es sí, puede cerrarse completo.

Si la respuesta es no, y es improvisado, tres lados.


11. REGLA FINAL DRRAMONREYESMD

MATERIAL COMERCIAL VENTILADO

CUATRO LADOS SEGÚN FABRICANTE

MATERIAL COMERCIAL NO VENTILADO

CUATRO LADOS, PERO CON VIGILANCIA Y BURPING INMEDIATO SI DETERIORA

MATERIAL IMPROVISADO SIN VÁLVULA

TRES LADOS

PACIENTE QUE DETERIORA TRAS SELLO

BURPEAR, RETIRAR TEMPORALMENTE O DESCOMPRIMIR

PACIENTE CON VENTILACIÓN A PRESIÓN POSITIVA

MÁXIMA VIGILANCIA: EL RIESGO DE TENSIÓN AUMENTA


12. CONCLUSIÓN DEFINITIVA

En 2026, la medicina táctica de alto nivel no enseña “tres lados” como sustituto de un sello torácico ventilado moderno. Enseña portar y usar un sello ventilado comercial.

Pero cuando el escenario es austero y el sello debe improvisarse, el cierre en cuatro lados es una solución incompleta y potencialmente peligrosa porque no proporciona mecanismo de escape. El sellado en tres lados sigue siendo la técnica más lógica, fisiológicamente defendible y operacionalmente prudente.

VEREDICTO FINAL

PARA SELLO TORÁCICO IMPROVISADO EN HERIDA TORÁCICA ABIERTA: TRES LADOS.

No por tradición.
No por dogma.
No por nostalgia ATLS.

Sino porque la física del gradiente de presión, la fisiopatología de la fuga aérea, la doctrina de vigilancia TCCC y la evidencia experimental sobre sellos ventilados apuntan en la misma dirección:

si no tienes válvula, deja una vía de escape.


REFERENCIAS PRINCIPALES CON URL Y DOI

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Kheirabadi BS, Terrazas IB, Koller A, et al. Vented versus unvented chest seals for treatment of pneumothorax and prevention of tension pneumothorax in a swine model. J Trauma Acute Care Surg. 2013;75(1):150-156. DOI: 10.1097/TA.0b013e3182988afe. URL: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23940861/

Kotora JG Jr, Henao J, Littlejohn LF, Kircher S. Vented Chest Seals for Prevention of Tension Pneumothorax in a Communicating Pneumothorax. Journal of Emergency Medicine. 2013. URL: https://www.jem-journal.com/article/S0736-4679(13)00507-6/abstract

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TCCC Skill Card. Chest Seal. URL: https://tccc.org.ua/files/downloads/skill-card-chest-seal-en.pdf

Kotwal RS, Montgomery HR, Kotwal BM, et al. Eliminating Preventable Death on the Battlefield. Arch Surg. 2011;146(12):1350-1358. DOI: 10.1001/archsurg.2011.213. URL: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21844425/

Eastridge BJ, Mabry RL, Seguin P, et al. Death on the battlefield 2001-2011: implications for the future of combat casualty care. J Trauma Acute Care Surg. 2012;73(6 Suppl 5):S431-S437. DOI: 10.1097/TA.0b013e3182755dcc. URL: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23192066/

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MSD Manual Professional. Open Pneumothorax. URL: https://www.msdmanuals.com/professional/injuries-poisoning/thoracic-trauma/open-pneumothorax