EL OLOR CORPORAL Y SU SIGNIFICADO MÉDICO: QUÉ PUEDE REVELAR SOBRE NUESTRA SALUD
Bioquímica, microbioma cutáneo, metabolismo, enfermedades sistémicas y diagnóstico diferencial
Por DrRamonReyesMD
EMS Solutions International
Actualizado: 18 de octubre de 2026
RESUMEN EJECUTIVO
¿Puede el olor de nuestro cuerpo advertirnos de una enfermedad?
La respuesta es sí, en determinadas circunstancias. Sin embargo, el olor corporal no constituye por sí mismo una prueba diagnóstica.
El olor humano es el resultado de una compleja interacción entre las secreciones de la piel, la microbiota cutánea, el metabolismo, la alimentación, las hormonas, los medicamentos y el ambiente.
Aunque la mayoría de los cambios en el olor corporal son fisiológicos y benignos, algunas enfermedades pueden producir olores característicos.
Entre las asociaciones médicas conocidas destacan:
- Aliento afrutado o a acetona: puede aparecer durante la cetosis y la cetoacidosis diabética.
- Olor amoniacal: puede relacionarse con compuestos nitrogenados y, en determinados contextos, con uremia.
- Olor a pescado: puede aparecer en la trimetilaminuria o en determinadas alteraciones de las secreciones genitales.
- Olor dulzón o mohoso del aliento: descrito en algunas hepatopatías avanzadas.
- Olor intenso de pies: puede relacionarse con bromhidrosis, hiperhidrosis y queratólisis punteada.
- Olor axilar intenso: frecuentemente relacionado con la transformación bacteriana de las secreciones cutáneas.
El aspecto fundamental es que ninguno de estos olores, considerado aisladamente, confirma ni descarta una enfermedad.
La interpretación médica exige valorar su procedencia, duración, circunstancias de aparición y síntomas acompañantes.
1. LA CIENCIA DEL OLOR CORPORAL HUMANO
El olor corporal humano es un fenómeno bioquímico y microbiológico.
La piel contiene glándulas sudoríparas, glándulas sebáceas, lípidos, proteínas, microorganismos y sustancias que pueden transformarse en compuestos orgánicos volátiles.
Estos compuestos son responsables de una parte importante de los olores que percibimos.
1.1. Glándulas ecrinas
Las glándulas ecrinas están distribuidas por prácticamente toda la superficie corporal.
Producen un sudor predominantemente acuoso, compuesto por agua, electrolitos y pequeñas cantidades de otras sustancias.
Su función principal es la termorregulación.
El sudor ecrino recién secretado tiene habitualmente escaso olor.
Sin embargo, cuando permanece sobre la piel o la ropa puede interactuar con microorganismos y otras sustancias, dando lugar a olores perceptibles.
1.2. Glándulas apocrinas
Las glándulas apocrinas se localizan principalmente en las regiones axilares y anogenitales.
Su actividad aumenta a partir de la pubertad.
Producen secreciones que contienen precursores orgánicos susceptibles de transformación bacteriana.
Las bacterias cutáneas pueden convertir estos precursores en moléculas olorosas.
Entre los microorganismos relacionados con el olor axilar destacan especies de Corynebacterium y Staphylococcus.
1.3. Glándulas sebáceas
Las glándulas sebáceas producen sebo, una mezcla de lípidos que participa en la protección de la piel.
La oxidación de determinados componentes del sebo puede generar aldehídos y otros compuestos volátiles.
Estos procesos contribuyen a las diferencias individuales del olor corporal.
1.4. El microbioma cutáneo
La piel alberga una comunidad compleja de bacterias, hongos y otros microorganismos.
Esta comunidad se conoce como microbioma cutáneo.
Su composición varía según la región anatómica, la edad, la humedad, el pH, las secreciones y las condiciones ambientales.
Los microorganismos participan en la transformación de sustancias inicialmente poco olorosas en compuestos volátiles.
Entre ellos se encuentran:
- Ácidos grasos volátiles.
- Compuestos sulfurados.
- Aldehídos.
- Cetonas.
- Determinados compuestos nitrogenados.
Por tanto, el olor corporal no depende exclusivamente de cuánto sudamos.
También depende de qué sustancias contiene la secreción, qué microorganismos están presentes y cómo interactúan entre sí.
2. OLOR A AMONÍACO: ¿DESHIDRATACIÓN O ENFERMEDAD RENAL?
El amoníaco es una sustancia nitrogenada relacionada con el metabolismo de los aminoácidos.
En condiciones fisiológicas, el hígado convierte gran parte del amoníaco en urea, que posteriormente es eliminada principalmente por los riñones.
Algunas personas describen un olor amoniacal en el sudor, la ropa o el aliento.
Posibles explicaciones
Un olor semejante al amoníaco puede relacionarse con la transformación bacteriana de compuestos nitrogenados, la acumulación de sudor, la contaminación con orina o determinadas condiciones metabólicas.
La deshidratación puede intensificar algunos olores, pero no constituye una explicación universal.
Tampoco es correcto afirmar que toda persona cuyo sudor huele a amoníaco presenta una enfermedad renal.
Aliento urémico
En pacientes con enfermedad renal avanzada puede aparecer un aliento descrito como amoniacal o semejante a la orina.
Este fenómeno puede relacionarse con la acumulación de productos nitrogenados y la transformación de urea en amoníaco por microorganismos de la cavidad oral.
Sin embargo, no es un signo suficientemente sensible ni específico para diagnosticar insuficiencia renal.
Interpretación médica: si el olor amoniacal es persistente y se acompaña de oliguria, edema, náuseas, fatiga importante o deterioro general, debe valorarse la función renal mediante pruebas objetivas.
3. OLOR DULCE, AFRUTADO O A ACETONA: UNA SEÑAL METABÓLICA IMPORTANTE
Esta asociación tiene especial relevancia en medicina de urgencias.
Cuando el organismo incrementa la utilización de grasas como fuente energética, el hígado puede producir cuerpos cetónicos.
Los principales son:
- Acetoacetato.
- Beta-hidroxibutirato.
- Acetona.
La acetona es volátil y puede eliminarse por la respiración.
Esto explica que algunas personas presenten un aliento descrito como afrutado o semejante al disolvente de esmalte de uñas.
3.1. Cetosis fisiológica
Puede aparecer durante:
- Ayuno prolongado.
- Dietas cetogénicas.
- Restricción importante de carbohidratos.
- Determinadas situaciones de aumento de la utilización de grasas.
La presencia de cetonas no implica necesariamente una emergencia médica.
3.2. Cetoacidosis diabética
La cetoacidosis diabética es una complicación metabólica potencialmente mortal.
Se caracteriza por un déficit absoluto o relativo de insulina, incremento de la producción de cuerpos cetónicos y acidosis metabólica.
Puede manifestarse mediante:
- Sed intensa.
- Poliuria.
- Náuseas y vómitos.
- Dolor abdominal.
- Deshidratación.
- Respiración profunda y rápida.
- Alteración del estado mental.
- Aliento afrutado, aunque este puede estar ausente.
La respiración de Kussmaul constituye una respuesta compensadora frente a la acidosis metabólica.
3.3. Cetoacidosis euglucémica
Un aspecto clínico particularmente importante es que la cetoacidosis diabética puede aparecer sin hiperglucemia marcada.
Esto puede ocurrir, entre otras circunstancias, en pacientes tratados con inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (SGLT2).
Por tanto, una glucemia aparentemente aceptable no excluye una cetoacidosis.
La evaluación requiere medición de cetonas, preferentemente beta-hidroxibutirato sanguíneo, además de glucemia, electrolitos y equilibrio ácido-base.
ALERTA MÉDICA: aliento afrutado acompañado de vómitos, dolor abdominal, respiración profunda, somnolencia o deterioro general exige valoración urgente, especialmente en personas con diabetes.
No debe esperarse a percibir un olor característico para sospechar cetoacidosis.
4. OLOR A AZUFRE O A HUEVO PODRIDO
Los compuestos sulfurados volátiles pueden producir olores intensos incluso en pequeñas concentraciones.
Entre ellos destacan el sulfuro de hidrógeno y determinados compuestos orgánicos sulfurados.
Pueden originarse por procesos metabólicos bacterianos.
Posibles fuentes
El olor puede proceder de la cavidad oral, la degradación de restos alimentarios, determinados alimentos o algunas alteraciones locales.
La halitosis de origen oral puede relacionarse con enfermedad periodontal, acumulación de biofilm y actividad bacteriana.
Los eructos descritos como sulfurados constituyen un fenómeno diferente y pueden aparecer en diversas circunstancias digestivas.
Importante: un olor a azufre no demuestra por sí solo una enfermedad gastrointestinal.
La evaluación debe identificar primero si el olor procede del aliento, de eructos, de la piel o de otra fuente.
5. OLOR A VINAGRE: SUDOR ÁCIDO Y MICROBIOTA
Algunas personas presentan un olor corporal descrito como ácido o semejante al vinagre.
Este olor puede relacionarse con ácidos orgánicos volátiles generados mediante procesos metabólicos y bacterianos.
Entre los factores que pueden modificarlo destacan:
- Humedad.
- Temperatura.
- Actividad física.
- Composición del microbioma.
- Tiempo de permanencia del sudor.
- Tipo de ropa.
- Productos cosméticos.
No existe una enfermedad específica que pueda diagnosticarse únicamente por presentar olor a vinagre.
Tampoco es correcto afirmar que un olor ácido indica acidosis sanguínea.
El pH de la sangre está regulado por mecanismos fisiológicos complejos y no puede estimarse mediante el olor de la piel.
6. OLOR A PESCADO: TRIMETILAMINURIA Y DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
La trimetilaminuria es un trastorno metabólico poco frecuente que puede producir un olor corporal semejante al pescado.
6.1. ¿Qué ocurre en la trimetilaminuria?
La trimetilamina es una sustancia que puede generarse a partir del metabolismo intestinal de determinados nutrientes.
Normalmente, una enzima hepática participa en su transformación en trimetilamina N-óxido.
En algunas personas, esta transformación está alterada.
La forma primaria de la enfermedad se relaciona habitualmente con variantes patogénicas del gen FMO3.
Cuando se acumula trimetilamina, puede eliminarse mediante:
- Sudor.
- Orina.
- Aire espirado.
- Otras secreciones.
La intensidad del olor puede variar según la dieta, los cambios hormonales y otros factores.
6.2. ¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico requiere evaluación clínica y pruebas bioquímicas específicas.
Puede utilizarse la determinación urinaria de trimetilamina y trimetilamina N-óxido, con estudios genéticos cuando corresponda.
6.3. Otras causas de olor a pescado
Un olor semejante al pescado no demuestra trimetilaminuria.
Cuando procede de secreciones vaginales, por ejemplo, debe considerarse la vaginosis bacteriana.
La localización y los síntomas asociados son fundamentales para establecer el diagnóstico diferencial.
Conclusión: el olor a pescado tiene interés clínico, pero no permite identificar una enfermedad sin evaluación adicional.
7. OLOR A LEVADURA: ¿INFECCIÓN POR HONGOS?
Algunas personas describen olores fermentados o semejantes a levadura en pliegues cutáneos.
Sin embargo, esta descripción no constituye un criterio diagnóstico de candidiasis.
Las infecciones fúngicas deben identificarse por sus manifestaciones clínicas y, cuando esté indicado, mediante pruebas microbiológicas.
En el intertrigo candidiásico pueden aparecer:
- Eritema.
- Maceración.
- Prurito.
- Escozor.
- Lesiones satélite.
Otras enfermedades, como el eritrasma, las dermatofitosis y el intertrigo irritativo, pueden producir manifestaciones semejantes.
El olor por sí solo no permite diferenciarlas.
8. OLOR METÁLICO: ¿QUÉ SIGNIFICA REALMENTE?
El olor metálico es una descripción subjetiva que puede tener diferentes explicaciones.
La interacción entre sustancias presentes en la piel y determinadas superficies metálicas puede generar compuestos volátiles característicos.
La sangre, algunas secreciones y ciertos productos químicos también pueden producir percepciones olfativas descritas como metálicas.
Es importante distinguir entre un olor objetivamente presente y una alteración de la percepción olfativa.
Parosmia y fantosmia
La parosmia consiste en una percepción distorsionada de olores existentes.
La fantosmia consiste en percibir olores sin que exista un estímulo olfativo externo identificable.
Estas alteraciones pueden aparecer en diferentes contextos clínicos.
No existe una enfermedad metabólica concreta que pueda diagnosticarse a partir de un supuesto olor metálico corporal.
9. OLOR RANCIO: OXIDACIÓN DE LÍPIDOS CUTÁNEOS
La piel contiene lípidos que pueden sufrir procesos de oxidación.
Estas reacciones pueden generar compuestos orgánicos volátiles, incluidos determinados aldehídos.
Uno de los compuestos investigados en relación con el olor cutáneo asociado al envejecimiento es el 2-nonenal.
Sin embargo, el olor corporal cambia considerablemente entre individuos.
Influyen la edad, las secreciones cutáneas, el ambiente, la higiene y el microbioma.
No debe interpretarse un olor rancio como evidencia directa de enfermedad, infección o envejecimiento patológico.
10. OLOR INTENSO DE PIES: BROMHIDROSIS Y QUERATÓLISIS PUNTEADA
Los pies constituyen una región especialmente favorable para la acumulación de humedad.
La combinación de sudor, microorganismos, queratina y calzado oclusivo puede generar olores intensos.
Bromhidrosis plantar
La bromhidrosis es la presencia de olor corporal desagradable o excesivo.
En los pies puede intensificarse por la hiperhidrosis, la humedad prolongada y la actividad bacteriana.
Queratólisis punteada
La queratólisis punteada es una infección bacteriana superficial de la capa córnea.
Puede producir pequeñas depresiones en la superficie plantar, especialmente en las zonas de apoyo.
Frecuentemente se asocia con sudoración excesiva y mal olor.
No debe confundirse automáticamente con el pie de atleta, que corresponde a una dermatofitosis.
Medidas preventivas
Se recomienda mantener los pies limpios y secos, cambiar los calcetines cuando estén húmedos, utilizar calzado transpirable y permitir que los zapatos se sequen adecuadamente.
Cuando existe una infección cutánea, el tratamiento debe dirigirse a la causa específica.
11. OLOR FUERTE EN LAS AXILAS: BROMHIDROSIS AXILAR
El olor axilar está relacionado principalmente con la transformación bacteriana de sustancias presentes en las secreciones cutáneas.
Entre los microorganismos implicados destacan determinadas especies de Corynebacterium y Staphylococcus.
La intensidad del olor depende de múltiples factores:
- Microbioma.
- Sudoración.
- Hormonas.
- Higiene.
- Ropa.
- Temperatura.
- Características individuales.
La bromhidrosis no implica necesariamente una higiene deficiente.
Los desodorantes y antitranspirantes pueden contribuir a su control, pero actúan mediante mecanismos diferentes.
Los desodorantes buscan reducir o enmascarar el olor.
Los antitranspirantes disminuyen la producción de sudor.
En casos persistentes puede ser necesaria una evaluación dermatológica.
12. OLORES CARACTERÍSTICOS EN ENFERMEDADES SISTÉMICAS
Algunas enfermedades pueden asociarse con olores descritos históricamente en la literatura médica.
Estos hallazgos tienen interés semiológico, pero no sustituyen las pruebas diagnósticas.
Fetor hepaticus
Es un olor del aliento descrito en algunos pacientes con enfermedad hepática avanzada y derivación portosistémica.
Puede percibirse como dulzón, mohoso o semejante al hígado crudo.
Se relaciona con la acumulación de determinados compuestos volátiles.
Su presencia no permite diagnosticar por sí sola insuficiencia hepática ni encefalopatía hepática.
Aliento urémico
Puede aparecer en pacientes con insuficiencia renal avanzada.
Se describe habitualmente como amoniacal.
No es suficientemente sensible ni específico para establecer el diagnóstico.
Errores innatos del metabolismo
Algunos trastornos metabólicos hereditarios se han asociado con olores característicos.
| Enfermedad | Olor descrito |
|---|---|
| Fenilcetonuria no tratada | Mohoso o rancio |
| Enfermedad de la orina con olor a jarabe de arce | Dulce, semejante a caramelo |
| Acidemia isovalérica | Queso o pies sudados |
| Trimetilaminuria | Pescado |
Estos olores son pistas históricas, no criterios diagnósticos suficientes.
Los programas de cribado neonatal y los estudios metabólicos específicos son esenciales.
13. ALIMENTACIÓN Y OLOR CORPORAL
La dieta puede modificar temporalmente las características del olor corporal.
El ajo y la cebolla contienen sustancias organosulfuradas cuyos metabolitos pueden eliminarse parcialmente mediante el aire espirado y otras vías.
Determinadas especias, alimentos y bebidas también pueden influir en el olor percibido.
La intensidad depende de la cantidad consumida, el metabolismo individual y las circunstancias fisiológicas.
Un cambio de olor después de ingerir determinados alimentos no demuestra intoxicación ni acumulación de toxinas.
14. MEDICAMENTOS Y CAMBIOS EN EL OLOR CORPORAL
Algunos medicamentos pueden modificar el olor corporal directa o indirectamente.
Los mecanismos incluyen:
- Cambios en la sudoración.
- Modificaciones de las secreciones.
- Alteraciones del microbioma.
- Eliminación de metabolitos.
- Xerostomía y cambios del ambiente oral.
La aparición de un olor nuevo después de iniciar un medicamento debe valorarse junto con los demás síntomas y los efectos adversos conocidos.
No debe suspenderse un tratamiento prescrito únicamente por un cambio del olor corporal sin evaluación clínica.
15. HORMONAS, PUBERTAD, MENOPAUSIA Y ESTRÉS
Las variaciones hormonales pueden modificar las secreciones cutáneas y la sudoración.
Durante la pubertad aumenta la actividad funcional de las glándulas apocrinas.
El ciclo menstrual, el embarazo y la menopausia también pueden influir en las condiciones fisiológicas relacionadas con el olor corporal.
El estrés emocional puede activar mecanismos autonómicos que modifican la sudoración, especialmente en las axilas, palmas y plantas.
Sin embargo, no existe un olor específico que permita diagnosticar ansiedad, estrés psicológico o una alteración hormonal concreta.
16. ¿CUÁNDO DEBE CONSULTARSE A UN MÉDICO?
Un cambio del olor corporal merece evaluación cuando es persistente, inexplicable o se acompaña de síntomas.
Signos de alarma
Debe solicitarse valoración médica urgente cuando aparecen:
- Aliento afrutado acompañado de vómitos, dolor abdominal o respiración profunda y rápida.
- Alteración del estado de conciencia.
- Dificultad respiratoria.
- Signos de deshidratación grave.
- Deterioro general importante.
- Manifestaciones compatibles con una enfermedad metabólica aguda.
Especialmente en pacientes con diabetes, estos síntomas pueden indicar cetoacidosis diabética.
Situaciones que justifican consulta programada
- Olor corporal persistente sin explicación.
- Cambio brusco mantenido.
- Lesiones cutáneas asociadas.
- Sudoración excesiva.
- Secreciones anormales.
- Halitosis persistente.
- Repercusión importante en la calidad de vida.
17. DIAGNÓSTICO MÉDICO: NO EXISTE UN ANÁLISIS UNIVERSAL DEL OLOR CORPORAL
La evaluación debe comenzar identificando de dónde procede el olor.
No es lo mismo un olor cutáneo que uno procedente del aliento, la orina, una herida o una secreción genital.
La anamnesis debe investigar:
- Inicio y evolución.
- Localización.
- Factores desencadenantes.
- Alimentación.
- Medicamentos.
- Enfermedades conocidas.
- Síntomas asociados.
- Cambios recientes en los hábitos.
La exploración física y las pruebas complementarias se seleccionarán según la sospecha diagnóstica.
| Sospecha clínica | Evaluación orientativa |
|---|---|
| Cetoacidosis diabética | Glucemia, beta-hidroxibutirato, gasometría y electrolitos |
| Enfermedad renal | Creatinina, filtrado glomerular estimado y análisis de orina |
| Enfermedad hepática | Perfil hepático, coagulación y evaluación clínica |
| Infección cutánea | Exploración y microbiología cuando esté indicada |
| Trimetilaminuria | Estudios bioquímicos específicos y genética según el caso |
| Halitosis persistente | Evaluación bucodental y periodontal |
| Secreción vaginal maloliente | Exploración y pruebas dirigidas |
La interpretación clínica debe basarse en el conjunto de los hallazgos, nunca exclusivamente en la descripción del olor.
18. ¿PUEDE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL IDENTIFICAR ENFERMEDADES MEDIANTE EL OLOR?
La investigación biomédica estudia desde hace años los compuestos orgánicos volátiles presentes en el aire espirado, la piel, la orina y otras muestras.
Entre las tecnologías utilizadas se encuentran:
- Cromatografía de gases.
- Espectrometría de masas.
- Espectrometría de movilidad iónica.
- Sensores químicos.
- Sistemas experimentales de nariz electrónica.
- Modelos de aprendizaje automático.
Estas tecnologías permiten analizar perfiles químicos complejos.
Su potencial incluye la investigación de biomarcadores no invasivos.
Sin embargo, existen dificultades importantes relacionadas con la variabilidad individual, las interferencias ambientales, la reproducibilidad y la validación clínica.
Identificar una asociación entre un compuesto volátil y una enfermedad no demuestra automáticamente que ese compuesto pueda utilizarse como prueba diagnóstica.
La inteligencia artificial puede contribuir al análisis de datos químicos, pero no convierte una asociación experimental en un diagnóstico clínicamente validado.
19. DIEZ MITOS SOBRE EL OLOR CORPORAL
MITO 1. El sudor siempre huele mal.
Falso. El sudor recién secretado suele tener escaso olor.
MITO 2. Oler a amoníaco significa estar deshidratado.
Falso. Existen múltiples causas posibles.
MITO 3. El aliento afrutado demuestra hiperglucemia.
Falso. Puede relacionarse con cetosis, incluso sin hiperglucemia marcada.
MITO 4. Oler a pescado confirma trimetilaminuria.
Falso. Se requiere diagnóstico diferencial.
MITO 5. El olor a levadura demuestra candidiasis.
Falso. No constituye un criterio diagnóstico.
MITO 6. El mal olor siempre indica falta de higiene.
Falso. Intervienen numerosos factores fisiológicos y patológicos.
MITO 7. El olor ácido indica acidosis sanguínea.
Falso. No existe esa equivalencia.
MITO 8. El olor corporal permite diagnosticar insuficiencia renal.
Falso. Se necesitan pruebas objetivas.
MITO 9. Los desodorantes solucionan cualquier causa de mal olor.
Falso. No corrigen enfermedades sistémicas.
MITO 10. Todo cambio de olor corporal indica enfermedad.
Falso. Muchos cambios son fisiológicos y transitorios.
20. CONCLUSIONES: EL OLOR CORPORAL COMO PISTA CLÍNICA
El olor corporal constituye una manifestación compleja de la fisiología humana.
Su origen depende de la interacción entre las secreciones, los microorganismos, el metabolismo y las condiciones ambientales.
Algunas enfermedades pueden producir olores característicos, pero la mayoría de estas asociaciones tienen una sensibilidad y especificidad diagnósticas limitadas.
La cetosis, la trimetilaminuria y determinados estados de insuficiencia orgánica avanzada ilustran el interés médico de estos fenómenos.
Sin embargo, el olor corporal no debe utilizarse como una prueba diagnóstica independiente.
La práctica médica exige integrar los hallazgos olfativos con la anamnesis, la exploración física y las pruebas complementarias apropiadas.
Un cambio repentino y persistente puede justificar una evaluación médica, especialmente si aparece acompañado de síntomas sistémicos.
Pero un olor diferente no significa necesariamente que exista una enfermedad.
MENSAJE FINAL
Nuestro cuerpo puede producir señales químicas relacionadas con procesos fisiológicos y patológicos.
Aprender a reconocerlas puede resultar útil, pero interpretarlas exige rigor científico.
El olor corporal puede orientar una sospecha clínica. Nunca debe sustituir al diagnóstico médico.
REFERENCIAS CIENTÍFICAS Y FUENTES DE CONSULTA
1. American Diabetes Association y colaboradores.
Umpierrez GE, Davis GM, ElSayed NA, et al. Hyperglycemic Crises in Adults With Diabetes: A Consensus Report. Diabetes Care. 2024;47:1257–1275.
https://doi.org/10.2337/dci24-0032
2. Centers for Disease Control and Prevention (CDC).
Acerca de la cetoacidosis diabética.
https://www.cdc.gov/diabetes/es/about/acerca-de-la-cetoacidosis-diabetica.html
3. DermNet.
Bromhidrosis: causas, evaluación y tratamiento.
https://dermnetnz.org/topics/bromhidrosis
4. DermNet.
Pitted keratolysis: queratólisis punteada.
https://dermnetnz.org/topics/pitted-keratolysis
5. Phillips IR, Shephard EA.
Primary Trimethylaminuria. GeneReviews. National Library of Medicine.
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK1103/
6. Centers for Disease Control and Prevention (CDC).
Acerca de la vaginosis bacteriana.
https://www.cdc.gov/bacterial-vaginosis/es/about/acerca-de-la-vaginosis-bacteriana.html
7. National Institute of Dental and Craniofacial Research (NIDCR).
Periodontal (Gum) Disease.
https://www.nidcr.nih.gov/health-info/gum-disease
8. National Institute of Dental and Craniofacial Research (NIDCR).
Diabetes and Oral Health.
https://www.nidcr.nih.gov/health-info/diabetes
9. National Kidney Foundation.
Información sobre enfermedad renal crónica y evaluación de la función renal.
https://www.kidney.org/
10. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK).
Información clínica sobre enfermedades metabólicas, digestivas y renales.
https://www.niddk.nih.gov/
Nota editorial: las fuentes incluyen publicaciones originales y recursos institucionales de diferentes fechas, consultados como referencia para esta revisión de octubre de 2026. No todas corresponden a estudios publicados durante 2026.
DrRamonReyesMD
EMS Solutions International
Medicina de Urgencias | Medicina Prehospitalaria | Educación Médica | Divulgación Científica
Actualización editorial: octubre de 2026
Aviso médico: este contenido tiene fines educativos y divulgativos. No sustituye la valoración individualizada por un profesional sanitario ni constituye una guía para el autodiagnóstico.
© DrRamonReyesMD — EMS Solutions International.



No hay comentarios:
Publicar un comentario