ALTERACIONES DEL CUERO CABELLUDO EN 2026: GUÍA MÉDICO-CIENTÍFICA INTEGRAL DE DIAGNÓSTICO, TRICOSCOPIA, TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN DE LA ALOPECIA
Dermatitis seborreica, psoriasis, alopecia areata, alopecia androgenética, efluvio telógeno, alopecia por tracción, foliculitis decalvante y tiña capitis.
Por DrRamonReyesMD | EMS Solutions International
Actualización: 26 de octubre de 2026
Áreas de conocimiento: Dermatología, tricología clínica, medicina familiar y comunitaria, pediatría, enfermedades infecciosas y farmacología clínica.
RESUMEN
Las enfermedades del cuero cabelludo constituyen un grupo heterogéneo de trastornos inflamatorios, inmunomediados, infecciosos, hereditarios y cicatriciales que pueden comprometer tanto la integridad de la piel como la supervivencia funcional del folículo piloso.
Aunque muchas comparten manifestaciones clínicas —prurito, eritema, descamación, pústulas, dolor, fragilidad capilar y alopecia—, sus mecanismos fisiopatológicos, pronóstico y tratamiento son sustancialmente diferentes.
La distinción clínica fundamental consiste en determinar si existe una alopecia no cicatricial, potencialmente reversible, o una alopecia cicatricial, caracterizada por la destrucción permanente de estructuras foliculares esenciales.
Esta diferenciación determina la urgencia de la evaluación, la necesidad de realizar una biopsia y las posibilidades reales de recuperación capilar.
En 2026, la dermatología capilar dispone de herramientas diagnósticas y terapéuticas considerablemente más avanzadas que los tratamientos cosméticos tradicionales. Destacan la tricoscopia digital, la caracterización microbiológica y molecular de las dermatofitosis, las terapias inmunomoduladoras dirigidas y los inhibidores de las cinasas Janus (JAK) para determinadas formas graves de alopecia areata.
Sin embargo, ningún tratamiento resulta universalmente eficaz. La selección terapéutica debe fundamentarse en un diagnóstico preciso, la evidencia disponible, la seguridad farmacológica y las características individuales del paciente.
Palabras clave: cuero cabelludo, tricología, alopecia, psoriasis, dermatitis seborreica, foliculitis decalvante, dermatofitosis, tricoscopia, inhibidores JAK, medicina basada en la evidencia.
1. ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA DEL CUERO CABELLUDO
El cuero cabelludo es una región anatómica altamente vascularizada e inervada, constituida por piel, tejido conectivo, aponeurosis epicraneal, tejido areolar laxo y pericráneo.
Su superficie contiene una elevada concentración de folículos pilosos, glándulas sebáceas, glándulas sudoríparas, terminaciones nerviosas y componentes del sistema inmunitario cutáneo.
1.1. El folículo piloso
El folículo es una estructura dinámica que participa en la producción, crecimiento y renovación del cabello.
Sus componentes incluyen:
- Bulbo piloso y matriz germinativa.
- Papila dérmica.
- Vainas radiculares interna y externa.
- Glándula sebácea.
- Músculo erector del pelo.
- Región del bulge, importante reservorio de células madre foliculares.
La preservación de las estructuras regenerativas foliculares es fundamental para la capacidad de recuperación capilar.
En determinadas alopecias cicatriciales, la inflamación destruye estas estructuras y las sustituye por tejido fibroso.
1.2. Ciclo de crecimiento capilar
El cabello atraviesa diferentes fases:
Anágena: fase de crecimiento activo, habitualmente de varios años de duración en el cuero cabelludo.
Catágena: fase de transición e involución folicular que dura aproximadamente dos o tres semanas.
Telógena: fase de reposo que suele prolongarse alrededor de dos o tres meses.
Exógena: proceso de desprendimiento del tallo piloso.
En condiciones habituales, aproximadamente el 85-90 % de los cabellos del cuero cabelludo se encuentran en anágena, aunque existen variaciones fisiológicas.
La caída diaria no es una cifra rígida. Frecuentemente se considera orientativo un intervalo de 50-100 cabellos, pero el lavado, la longitud del cabello, los hábitos de peinado y la frecuencia de higiene modifican notablemente la cantidad observada.
Por tanto, contar los cabellos que caen no permite, por sí solo, establecer un diagnóstico de alopecia.
2. CLASIFICACIÓN CLÍNICA: LA PRIMERA DECISIÓN DIAGNÓSTICA
Antes de iniciar cualquier tratamiento es necesario determinar qué tipo de proceso afecta al cuero cabelludo.
Enfermedades inflamatorias descamativas: dermatitis seborreica y psoriasis.
Enfermedades autoinmunitarias no cicatriciales: alopecia areata.
Enfermedades hereditarias y hormonodependientes: alopecia androgenética.
Alteraciones del ciclo capilar: efluvio telógeno.
Alopecias mecánicas: alopecia por tracción.
Enfermedades inflamatorias cicatriciales: foliculitis decalvante.
Enfermedades infecciosas: tiña capitis.
Esta clasificación no debe interpretarse como absoluta. Una misma persona puede presentar simultáneamente varias enfermedades.
Por ejemplo, es posible encontrar alopecia androgenética asociada a efluvio telógeno, psoriasis acompañada de dermatitis seborreica o una dermatofitosis inicialmente confundida con alopecia areata.
La coexistencia de procesos constituye una causa importante de errores diagnósticos.
3. DERMATITIS SEBORREICA DEL CUERO CABELLUDO
3.1. Definición y fisiopatología
La dermatitis seborreica es una dermatosis inflamatoria crónica y recurrente que afecta preferentemente regiones cutáneas ricas en glándulas sebáceas.
Su fisiopatología es multifactorial y comprende la interacción entre:
- Levaduras del género Malassezia.
- Composición y metabolismo del sebo.
- Alteraciones de la barrera epidérmica.
- Respuesta inmunoinflamatoria individual.
- Factores ambientales y predisposición del huésped.
Malassezia forma parte de la microbiota normal de numerosas personas. Su presencia aislada no demuestra enfermedad ni significa necesariamente infección.
La dermatitis seborreica no es consecuencia directa de una higiene deficiente y no se considera una enfermedad contagiosa.
3.2. Manifestaciones clínicas
Los hallazgos habituales incluyen descamación blanquecina o amarillenta, eritema variable, prurito y distribución en zonas seborreicas.
Puede afectar simultáneamente el cuero cabelludo, cejas, región glabelar, surcos nasogenianos, conducto auditivo externo y región retroauricular.
La intensidad oscila entre una descamación leve y episodios inflamatorios extensos.
3.3. Diagnóstico diferencial
Deben considerarse psoriasis, dermatitis alérgica de contacto, dermatitis atópica, tiña capitis y otras dermatosis inflamatorias.
Las costras adherentes muy gruesas, el exudado importante, el dolor y la alopecia focal no deben atribuirse automáticamente a dermatitis seborreica.
3.4. Tratamiento
Los antifúngicos tópicos constituyen uno de los pilares terapéuticos.
Una pauta habitual en adultos es:
Ketoconazol al 2 % en champú: aplicación dos veces por semana durante dos a cuatro semanas, con un tiempo de contacto aproximado de tres a cinco minutos, siguiendo la ficha técnica del preparado.
Posteriormente puede utilizarse tratamiento intermitente de mantenimiento para reducir las recaídas.
Otras opciones incluyen ciclopirox y determinadas formulaciones con agentes queratolíticos.
En brotes inflamatorios relevantes pueden utilizarse corticoides tópicos en solución, loción o espuma durante períodos cortos, seleccionando potencia y duración según la gravedad y la zona.
Los corticoides potentes no deben utilizarse indiscriminadamente ni mantenerse de forma continua sin supervisión.
En áreas faciales, los inhibidores tópicos de calcineurina pueden tener utilidad en casos seleccionados, considerando sus condiciones de autorización.
3.5. Actualización científica de 2026
Un consenso europeo publicado en 2026, desarrollado mediante metodología Delphi con 33 especialistas en dermatología, respalda el empleo de champús antifúngicos como tratamiento inicial, la combinación individualizada de antifúngicos y antiinflamatorios y el mantenimiento intermitente para reducir recurrencias.
El consenso alcanzado no equivale a demostrar que todas las alternativas tengan idéntica eficacia. Su importancia radica en integrar la evidencia y la experiencia clínica para mejorar la práctica asistencial.
Referencia: Naldi L. y colaboradores. Practical recommendations for seborrheic dermatitis management: An expert consensus. Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology, 2026.
DOI: https://doi.org/10.1111/jdv.70444
4. PSORIASIS DEL CUERO CABELLUDO
4.1. Naturaleza de la enfermedad
La psoriasis es una enfermedad inflamatoria inmunomediada, crónica y sistémica, con manifestaciones predominantemente cutáneas y posible afectación articular.
Su fisiopatología implica una interacción compleja entre predisposición genética, células inmunitarias y mediadores inflamatorios, particularmente las vías IL-23/Th17 e IL-17.
La inflamación favorece la hiperproliferación y diferenciación anómala de los queratinocitos.
4.2. Manifestaciones clínicas
La psoriasis del cuero cabelludo suele producir placas eritematosas bien delimitadas, con escamas secas y relativamente gruesas.
Es frecuente la extensión más allá de la línea de implantación del cabello.
También pueden observarse lesiones retroauriculares, occipitales o en otras regiones corporales.
La presencia de alteraciones ungueales, antecedentes familiares o síntomas articulares puede reforzar la sospecha diagnóstica.
4.3. Psoriasis y caída del cabello
La psoriasis no destruye habitualmente los folículos pilosos.
Sin embargo, la inflamación intensa, el rascado, la manipulación de escamas y determinados tratamientos agresivos pueden contribuir a una caída temporal.
La alopecia cicatricial asociada a psoriasis es excepcional y exige descartar otras causas.
4.4. Tratamiento escalonado
Enfermedad leve o moderada localizada:
Los corticoides tópicos constituyen un tratamiento de primera línea. La elección de potencia y vehículo debe individualizarse.
La combinación de calcipotriol y betametasona representa una alternativa eficaz tanto para el control inicial como para determinadas estrategias de mantenimiento.
Cuando existe hiperqueratosis importante, pueden emplearse queratolíticos seleccionados para facilitar la penetración de otros tratamientos.
Enfermedad extensa, refractaria o de gran repercusión:
Puede requerir fototerapia u otros tratamientos sistémicos.
Los tratamientos biológicos dirigidos contra IL-17 e IL-23 han transformado el manejo de numerosas formas de psoriasis moderada o grave.
La indicación depende de la extensión, tratamientos previos, comorbilidades, impacto funcional y calidad de vida.
No debe confundirse una psoriasis de pequeña superficie con una enfermedad necesariamente leve: una afectación limitada del cuero cabelludo puede ocasionar prurito intenso, trastornos del sueño y una repercusión psicológica considerable.
4.5. Actualización de octubre de 2026
Un consenso Delphi de 53 dermatólogos del Grupo de Psoriasis de la Academia Española de Dermatología y Venereología evaluó 47 recomendaciones y alcanzó consenso en 34.
El documento respalda los corticoides tópicos potentes como tratamiento inicial, las combinaciones con análogos de vitamina D y la adaptación del vehículo farmacéutico a las características del cuero cabelludo.
También reconoce la necesidad de considerar tratamientos sistémicos cuando existe enfermedad grave o deterioro importante de la calidad de vida.
Referencia: González Cantero Á. y colaboradores. Management of scalp psoriasis: Updated treatment recommendations from a Delphi consensus of 53 dermatologists from AEDV Psoriasis Working Group. Actas Dermo-Sifiliográficas, 2026.
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S000173102600164X
5. ALOPECIA AREATA: ENFERMEDAD AUTOINMUNITARIA DEL FOLÍCULO PILOSO
5.1. Concepto
La alopecia areata es una enfermedad inmunomediada caracterizada por pérdida de cabello no cicatricial, generalmente en placas, aunque puede presentar formas extensas.
Su mecanismo fisiopatológico incluye la pérdida del privilegio inmunológico del folículo piloso y la activación de respuestas inmunitarias que interfieren con el crecimiento del cabello.
En la mayoría de los casos, el folículo permanece anatómicamente viable, lo que explica la posibilidad de recuperación.
5.2. Presentaciones clínicas
Alopecia areata en placas: áreas circunscritas de pérdida de cabello.
Alopecia total: pérdida completa o prácticamente completa del cabello del cuero cabelludo.
Alopecia universal: afectación generalizada del pelo corporal.
Alopecia ofiásica: distribución predominantemente occipital y temporoparietal.
Alopecia areata difusa: disminución generalizada de densidad que puede confundirse con efluvio telógeno.
Las placas típicas muestran una superficie relativamente lisa, sin descamación marcada ni signos de cicatrización.
5.3. Diagnóstico mediante tricoscopia
Los hallazgos que pueden apoyar el diagnóstico incluyen:
- Puntos amarillos.
- Puntos negros.
- Pelos rotos.
- Pelos en signo de exclamación.
- Pelos vellosos cortos en áreas de recuperación.
Ninguno de estos signos, considerado aisladamente, confirma todas las formas de alopecia areata.
La evaluación debe integrar distribución, evolución, exploración clínica y antecedentes.
5.4. Evaluación de gravedad
La escala SALT (Severity of Alopecia Tool) permite estimar el porcentaje de pérdida de cabello del cuero cabelludo.
Una puntuación SALT de 50 representa aproximadamente un 50 % de pérdida capilar.
Además de la superficie afectada, deben considerarse la pérdida de cejas y pestañas, la evolución, la recurrencia y la repercusión psicológica.
5.5. Tratamiento convencional
En la enfermedad limitada pueden emplearse corticoides tópicos potentes durante períodos supervisados o infiltraciones intralesionales de corticoides en pacientes seleccionados.
La triamcinolona intralesional es una opción habitual en adultos con placas localizadas.
No debe aplicarse indiscriminadamente, debido al riesgo de atrofia cutánea y otras complicaciones locales.
La observación clínica también puede ser razonable en determinadas formas pequeñas y recientes, porque existe posibilidad de recuperación espontánea.
5.6. Inhibidores JAK: una nueva etapa terapéutica
Los inhibidores de las cinasas Janus interfieren con vías de señalización intracelular implicadas en la respuesta inmunitaria.
Su incorporación representa uno de los avances más relevantes en el tratamiento de la alopecia areata grave.
Baricitinib
Es un inhibidor de JAK1/JAK2 con autorización europea para alopecia areata grave en adultos. Su uso requiere prescripción y supervisión especializada.
Ritlecitinib
Inhibe JAK3 y la familia de cinasas TEC.
Está autorizado en la Unión Europea para pacientes con alopecia areata grave a partir de los 12 años.
La dosis autorizada habitual es de 50 mg por vía oral una vez al día.
En el ensayo pivotal que sustentó su autorización, a las 24 semanas aproximadamente el 23 % de los pacientes tratados con ritlecitinib 50 mg alcanzó una cobertura capilar superior al 80 %, frente a alrededor del 1,5 % con placebo.
Estos resultados representan una mejoría clínicamente significativa para una parte de los pacientes, pero no constituyen una curación universal.
Deuruxolitinib
Este inhibidor de JAK1/JAK2 fue autorizado por la FDA estadounidense en julio de 2024 para adultos con alopecia areata grave.
Su autorización estadounidense no debe confundirse con una autorización europea ni con disponibilidad o financiación en España.
5.7. Seguridad de los inhibidores JAK
Estos medicamentos requieren una valoración beneficio-riesgo individualizada.
Los riesgos y precauciones pueden incluir infecciones graves, reactivación de infecciones latentes, alteraciones hematológicas, tromboembolismo, eventos cardiovasculares, neoplasias y determinadas alteraciones analíticas.
La magnitud y naturaleza del riesgo dependen del medicamento, la población y los factores individuales.
Antes de comenzar el tratamiento deben revisarse, según la ficha técnica correspondiente, el hemograma, la función hepática, el cribado de infecciones y la situación vacunal.
Especial atención merecen los pacientes de edad avanzada, fumadores o exfumadores de larga evolución y personas con factores de riesgo cardiovascular o neoplásico.
Estos tratamientos están contraindicados durante el embarazo y requieren medidas específicas de prevención de exposición gestacional.
5.8. Evidencia de 2026
La guía S3 sobre alopecia areata publicada en 2026 distingue las terapias tópicas de las sistémicas y reconoce a los corticoides y a los inhibidores JAK entre las intervenciones con recomendaciones más sólidas, dependiendo de la gravedad y la edad.
El tratamiento debe acompañarse de información sobre pronóstico, apoyo psicológico y opciones cosméticas, incluida la sustitución capilar.
Referencia: Blume-Peytavi U. y colaboradores. S3 guideline diagnostics and therapy in alopecia areata – Part 2: Therapy, psychosocial and cosmetic support. JDDG, 2026.
Documentación oficial:
https://www.ema.europa.eu/en/medicines/human/EPAR/litfulo
https://www.ema.europa.eu/en/medicines/human/EPAR/olumiant
6. ALOPECIA ANDROGENÉTICA: MINIATURIZACIÓN PROGRESIVA DEL FOLÍCULO
6.1. Definición
La alopecia androgenética es una alteración frecuente caracterizada por la reducción progresiva del diámetro y longitud del cabello, asociada a predisposición genética y sensibilidad folicular a los andrógenos.
No implica necesariamente concentraciones elevadas de testosterona.
En individuos susceptibles, la dihidrotestosterona y otros mecanismos locales contribuyen a la miniaturización folicular.
6.2. Presentación masculina y femenina
En hombres suele afectar inicialmente las regiones frontotemporales y el vértex.
En mujeres se observa con frecuencia una disminución de densidad en la región central y superior del cuero cabelludo, con ensanchamiento de la raya.
Existen variaciones clínicas importantes y los patrones no son exclusivos de un sexo.
Las escalas Hamilton-Norwood y Ludwig pueden utilizarse para describir la distribución y progresión, mientras que Sinclair resulta útil en determinados patrones femeninos.
6.3. Diagnóstico
El diagnóstico suele ser clínico, apoyado por tricoscopia.
Los signos más útiles incluyen:
- Variabilidad aumentada del diámetro del tallo piloso.
- Mayor proporción de pelos miniaturizados.
- Reducción progresiva de densidad en regiones características.
- Diferencias entre regiones frontales y occipitales.
En mujeres con hiperandrogenismo clínico, irregularidades menstruales u otros signos endocrinológicos, puede estar indicado un estudio hormonal dirigido.
No es necesario solicitar una batería hormonal completa a todos los pacientes.
6.4. Tratamiento farmacológico
Minoxidil tópico
Constituye uno de los tratamientos de referencia.
Se utilizan formulaciones al 2 % o 5 %, según el perfil del paciente y las indicaciones del producto.
Puede producir irritación local, hipertricosis no deseada y un aumento transitorio de caída al inicio del tratamiento.
Los resultados requieren generalmente varios meses de aplicación continuada.
La suspensión suele conducir a una pérdida progresiva del beneficio obtenido.
Finasterida
La finasterida inhibe la 5-alfa-reductasa tipo II, reduciendo la conversión de testosterona en dihidrotestosterona.
En hombres adultos, una pauta autorizada ampliamente utilizada para alopecia androgenética es 1 mg por vía oral al día.
Antes de prescribirla deben explicarse sus posibles efectos adversos sexuales, reproductivos y sobre el estado de ánimo, así como las advertencias regulatorias aplicables.
No está indicada para uso rutinario en mujeres y está contraindicada en el embarazo.
Dutasterida
Inhibe las isoenzimas tipo I y II de la 5-alfa-reductasa.
Su utilización para alopecia androgenética depende de la autorización regulatoria de cada país; en España se emplea fuera de indicación autorizada para esta finalidad.
Minoxidil oral a dosis bajas
Es una estrategia utilizada en determinados pacientes bajo supervisión médica, pero su uso para alopecia es fuera de indicación.
No debe considerarse equivalente al minoxidil tópico.
Sus riesgos incluyen edema, hipertricosis, taquicardia, hipotensión y, raramente, complicaciones cardiovasculares graves.
La evaluación cardiovascular y la revisión de interacciones son especialmente relevantes en pacientes con enfermedades cardíacas o tratamiento antihipertensivo.
6.5. Tratamientos complementarios
El trasplante capilar puede ser apropiado en pacientes seleccionados con enfermedad estabilizada y suficiente zona donante.
El plasma rico en plaquetas, el láser de baja intensidad y otras intervenciones cuentan con evidencia heterogénea, dependiente del protocolo y del resultado evaluado.
No deben presentarse como alternativas universalmente equivalentes a los tratamientos farmacológicos establecidos.
La investigación sobre nuevas terapias antiandrogénicas tópicas y estrategias regenerativas continúa, pero los resultados preliminares no justifican afirmar que exista una cura definitiva.
6.6. Revisión científica española de 2026
Una revisión publicada en Actas Dermo-Sifiliográficas durante 2026 analiza las terapias disponibles y propone un algoritmo práctico de tratamiento farmacológico de la alopecia androgenética.
Este tipo de revisión facilita la toma de decisiones, aunque debe diferenciarse de una guía clínica formal y de la evidencia obtenida en ensayos controlados.
Referencia: Gómez Zubiaur A., Vañó-Galván S., Garnacho-Saucedo G. Androgenetic Alopecia: Narrative Review of Current Therapies and Proposal of a Practical Algorithm for Pharmacological Treatment. Actas Dermo-Sifiliográficas. 2026;117(9):104687.
DOI: https://doi.org/10.1016/j.ad.2026.104687
7. ALOPECIA POR TRACCIÓN: CUANDO LA FUERZA MECÁNICA LESIONA EL FOLÍCULO
7.1. Fisiopatología
La alopecia por tracción es consecuencia de fuerzas mecánicas repetidas o mantenidas sobre el cabello.
Puede asociarse a peinados tensos, trenzas, extensiones, coletas y otros procedimientos que producen tensión prolongada.
Inicialmente puede ser una alopecia no cicatricial, pero la exposición persistente puede causar fibrosis y pérdida folicular irreversible.
7.2. Manifestaciones
Suele localizarse en las regiones frontotemporales y marginales, aunque la distribución depende de los puntos de tensión.
Los signos incluyen dolor o sensibilidad al peinado, eritema perifolicular, pelos rotos, cilindros queratósicos alrededor de los tallos y disminución progresiva de densidad.
El denominado fringe sign, o conservación de una fina franja de cabellos en el borde anterior, puede orientar al diagnóstico en determinadas presentaciones.
7.3. Tratamiento
La intervención esencial consiste en eliminar o reducir las fuerzas de tracción.
Durante las fases inflamatorias pueden requerirse tratamientos antiinflamatorios tópicos.
En determinados casos se utiliza minoxidil para favorecer la recuperación de folículos viables, aunque la evidencia específica es limitada.
Cuando existe fibrosis avanzada, la recuperación espontánea puede ser imposible.
El trasplante capilar debe reservarse para casos cuidadosamente seleccionados y estabilizados.
Principio preventivo: un peinado que produce dolor, tensión persistente o inflamación no debe considerarse inocuo.
Referencia:
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK470434/
8. EFLUVIO TELÓGENO: ALTERACIÓN REACTIVA DEL CICLO CAPILAR
8.1. Definición
El efluvio telógeno es una causa frecuente de caída difusa del cabello.
Se produce cuando una proporción aumentada de folículos entra en fase telógena o modifica su dinámica normal de crecimiento.
El efluvio telógeno agudo suele manifestarse aproximadamente dos o tres meses después de un desencadenante, aunque la cronología puede variar.
8.2. Factores precipitantes
Entre los desencadenantes reconocidos se encuentran las enfermedades febriles, infecciones sistémicas, intervenciones quirúrgicas, parto, pérdidas importantes de peso, restricciones alimentarias, deficiencia de hierro y determinados medicamentos.
También pueden intervenir alteraciones tiroideas y situaciones de estrés fisiológico intenso.
El estrés emocional puede contribuir en algunos casos, pero atribuirle automáticamente cualquier caída capilar constituye un error diagnóstico.
8.3. Manifestaciones clínicas
La presentación típica es una caída generalizada sin placas completamente despobladas.
La densidad puede disminuir de forma visible, especialmente cuando el proceso es intenso o prolongado.
La prueba de tracción puede resultar positiva, pero su interpretación depende del momento evolutivo y de las condiciones de exploración.
La tricoscopia puede mostrar disminución de densidad y cabellos cortos en recrecimiento, sin el patrón típico de miniaturización regional de la alopecia androgenética.
8.4. Evaluación clínica
La anamnesis debe explorar los acontecimientos ocurridos durante los meses anteriores.
En función de la sospecha pueden solicitarse:
- Hemograma.
- Ferritina y perfil férrico cuando esté indicado.
- TSH.
- Otros estudios nutricionales, metabólicos o endocrinológicos dirigidos.
No está justificado solicitar indiscriminadamente grandes paneles analíticos en todos los pacientes.
8.5. Tratamiento y pronóstico
El tratamiento principal consiste en identificar y corregir el desencadenante.
Debe asegurarse una ingesta adecuada de proteínas, energía y micronutrientes.
Los suplementos de hierro solo están indicados cuando existe una deficiencia o una justificación clínica concreta.
La biotina no ha demostrado beneficios consistentes en personas sin déficit documentado y puede interferir con determinados inmunoanálisis de laboratorio.
En el efluvio telógeno agudo, la recuperación suele comenzar después de resolverse el factor precipitante, aunque la normalización visible del volumen capilar puede tardar varios meses.
El efluvio persistente exige reconsiderar el diagnóstico y descartar enfermedades coexistentes.
9. FOLICULITIS DECALVANTE: ALOPECIA CICATRICIAL DE ESPECIAL RELEVANCIA
9.1. Definición
La foliculitis decalvante es una alopecia cicatricial primaria de predominio neutrofílico, caracterizada por inflamación folicular crónica, pústulas y destrucción progresiva de unidades pilosas.
Su importancia clínica reside en que el folículo destruido no recupera su capacidad normal de producir cabello.
9.2. Fisiopatología
La patogenia no está completamente aclarada.
Se han descrito asociaciones con Staphylococcus aureus, alteraciones de la respuesta inmunitaria y mecanismos inflamatorios locales.
La detección de esta bacteria no demuestra que la enfermedad sea exclusivamente infecciosa.
Por ello, el tratamiento no puede reducirse siempre a una simple pauta antibiótica.
9.3. Manifestaciones clínicas
Puede producir pústulas foliculares recurrentes, costras, dolor, sensación de quemazón, eritema perifolicular y áreas de alopecia cicatricial progresiva.
Un hallazgo característico es la presencia de varios tallos pilosos emergiendo de una misma abertura folicular, fenómeno denominado tufting o politriquia.
También pueden observarse áreas blanquecinas sin orificios foliculares, indicativas de fibrosis.
9.4. Diagnóstico
La evaluación dermatológica debe incluir tricoscopia y, cuando esté indicada, biopsia del borde activo de la lesión.
El cultivo bacteriano puede orientar la selección antibiótica, especialmente en lesiones pustulosas o enfermedad recurrente.
Deben considerarse como diagnósticos diferenciales el liquen plano pilar, el lupus eritematoso discoide, la celulitis disecante del cuero cabelludo y otras alopecias cicatriciales.
9.5. Tratamiento
El objetivo principal es detener la actividad inflamatoria y evitar la destrucción adicional de folículos.
Entre las estrategias utilizadas se encuentran antibióticos sistémicos seleccionados, tratamientos antiinflamatorios locales y otras terapias individualizadas.
Las tetraciclinas se emplean en determinadas formas clínicas.
La combinación de clindamicina y rifampicina puede considerarse en pacientes seleccionados, teniendo en cuenta interacciones, resistencias, toxicidad y riesgo de recurrencia.
No debe prescribirse rifampicina sin valorar cuidadosamente sus interacciones farmacológicas y las implicaciones microbiológicas de su uso.
La isotretinoína también puede tener un papel en determinados pacientes.
La elección y duración del tratamiento corresponden preferentemente a dermatología.
9.6. Consenso europeo de 2025 aplicable en 2026
El grupo de trabajo de enfermedades capilares de la Academia Europea de Dermatología y Venereología publicó un documento de posicionamiento específico sobre el manejo de la foliculitis decalvante.
Entre sus recomendaciones figura la utilización de corticoides tópicos o intralesionales como complemento de determinados tratamientos sistémicos.
También contempla alternativas para enfermedad seleccionada y la posibilidad de trasplante capilar exclusivamente cuando existe estabilidad suficiente.
Referencia: Waśkiel-Burnat A. y colaboradores. Management of folliculitis decalvans: The EADV task force on hair diseases position statement. Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology. 2025;39(8):1385-1394.
DOI: https://doi.org/10.1111/jdv.20687
Mensaje clínico fundamental: la presencia de pústulas recurrentes asociadas a pérdida de orificios foliculares constituye una señal de alarma que justifica derivación dermatológica preferente.
10. TIÑA CAPITIS: INFECCIÓN DERMATOFÍTICA DEL CUERO CABELLUDO
10.1. Etiología
La tiña capitis es una infección del cabello y del cuero cabelludo causada por hongos dermatofitos.
Afecta predominantemente a niños, aunque también puede presentarse en adultos.
Entre los agentes etiológicos se encuentran especies de los géneros Trichophyton, Microsporum y Nannizzia.
La distribución de especies varía según la región geográfica, los contactos y las circunstancias epidemiológicas.
10.2. Formas clínicas
Forma descamativa: descamación con pérdida variable de cabello.
Forma de pelos rotos: cabellos fracturados cerca de la superficie cutánea, a veces con aspecto de puntos negros.
Forma inflamatoria o querion: placa inflamatoria intensa, habitualmente dolorosa, con pústulas, exudado y posible adenopatía regional.
El querion puede ocasionar alopecia cicatricial y requiere valoración y tratamiento oportunos.
10.3. Diagnóstico microbiológico
Las pruebas disponibles incluyen examen microscópico directo de pelos y escamas, cultivo micológico y técnicas moleculares cuando están disponibles.
La tricoscopia puede mostrar pelos en coma, sacacorchos, zigzag o código Morse, entre otros hallazgos.
La lámpara de Wood puede aportar información en algunas infecciones por especies fluorescentes, pero una exploración negativa no excluye tiña capitis.
10.4. Tratamiento sistémico
La tiña capitis no debe tratarse únicamente con champú antifúngico.
La afectación del tallo piloso exige generalmente tratamiento sistémico.
Entre los fármacos utilizados se encuentran terbinafina, griseofulvina e itraconazol, seleccionados según el microorganismo, edad, peso, disponibilidad y perfil de seguridad.
El fluconazol puede constituir una alternativa en determinadas circunstancias.
En niños, la elección debe considerar las autorizaciones nacionales y la posible necesidad de prescripción fuera de ficha técnica.
La duración del tratamiento depende de la especie, la respuesta clínica y la confirmación microbiológica.
10.5. Nueva guía de 2026
La Sociedad Alemana de Dermatología publicó una guía de consenso sobre tiña capitis en julio de 2026, con vigencia declarada hasta diciembre de 2030.
El documento recomienda combinar tratamiento antifúngico sistémico y medidas tópicas.
En pacientes pediátricos, propone orientar la elección farmacológica según la especie identificada: terbinafina para determinadas infecciones por Trichophyton y griseofulvina o itraconazol para infecciones por Microsporum/Nannizzia, considerando las condiciones de autorización.
En adultos, la guía contempla terbinafina como primera opción.
También subraya la importancia de confirmar la curación micológica y controlar las cadenas de transmisión.
10.6. Prevención de transmisión
Deben evitarse los peines, cepillos y accesorios compartidos.
Es importante investigar contactos familiares, posibles portadores y exposición a animales cuando la epidemiología lo sugiera.
Los champús antifúngicos pueden reducir la carga de esporas y la transmisión, pero no sustituyen el tratamiento sistémico de la infección establecida.
En brotes comunitarios deben aplicarse medidas coordinadas de identificación y control.
11. TRICOSCOPIA: LA HERRAMIENTA QUE HA TRANSFORMADO EL DIAGNÓSTICO CAPILAR
La tricoscopia es una modalidad de dermatoscopia aplicada al cabello y al cuero cabelludo.
Permite examinar estructuras foliculares y epidérmicas no visibles con suficiente detalle durante la exploración convencional.
Es una técnica no invasiva, reproducible y especialmente útil para el diagnóstico diferencial y el seguimiento.
Sin embargo, la tricoscopia no sustituye la biopsia ni los estudios microbiológicos cuando estos están indicados.
11.1. Hallazgos característicos
Dermatitis seborreica: escamas amarillentas, eritema y vasos finos.
Psoriasis: escamas blanquecinas, puntos y vasos glomerulares.
Alopecia areata: puntos amarillos, puntos negros y pelos en exclamación.
Alopecia androgenética: anisotricosis, miniaturización y predominio de unidades de un solo pelo.
Efluvio telógeno: hallazgos poco específicos y pelos cortos de recrecimiento.
Alopecia por tracción: pelos rotos, cilindros peripilares y reducción de densidad marginal.
Foliculitis decalvante: politriquia, pústulas, eritema y pérdida de orificios foliculares.
Tiña capitis: pelos en coma, sacacorchos, zigzag y pelos rotos.
Estos patrones son orientativos. Su sensibilidad y especificidad varían según la enfermedad, la actividad inflamatoria y la experiencia del examinador.
11.2. La importancia de los orificios foliculares
Uno de los aspectos más importantes de la exploración consiste en determinar si se conservan los orificios foliculares.
Su presencia favorece la posibilidad de una alopecia no cicatricial, mientras que su desaparición en áreas de pérdida capilar sugiere destrucción folicular.
No obstante, este hallazgo debe interpretarse junto con la clínica, ya que una exploración superficial puede resultar engañosa.
12. DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL: ENFERMEDADES QUE NO DEBEN PASAR INADVERTIDAS
Las ocho enfermedades descritas no representan la totalidad de las alteraciones del cuero cabelludo.
Existen otros procesos que pueden causar alopecia permanente, infección profunda o manifestaciones de enfermedades sistémicas.
12.1. Liquen plano pilar
Es una alopecia cicatricial primaria de predominio linfocítico.
Puede producir eritema perifolicular, descamación alrededor de los tallos, prurito y pérdida progresiva de cabello.
La biopsia puede resultar necesaria para confirmar el diagnóstico.
12.2. Alopecia frontal fibrosante
Se caracteriza habitualmente por retroceso progresivo de la línea de implantación frontotemporal, a menudo acompañado de pérdida de cejas.
Es una forma de alopecia cicatricial y requiere diferenciación respecto de la alopecia androgenética y la alopecia por tracción.
12.3. Lupus eritematoso discoide
Puede ocasionar placas inflamatorias con alteraciones pigmentarias, atrofia y alopecia cicatricial.
Su identificación es importante porque requiere una estrategia terapéutica específica y, en determinados casos, evaluación de otras manifestaciones de enfermedad autoinmunitaria.
12.4. Celulitis disecante del cuero cabelludo
Es una enfermedad inflamatoria profunda que puede producir nódulos dolorosos, abscesos, trayectos fistulosos y alopecia cicatricial.
Debe diferenciarse de la foliculitis decalvante y de las infecciones bacterianas superficiales.
12.5. Dermatitis alérgica de contacto
Puede aparecer tras la exposición a tintes, fragancias, conservantes, adhesivos u otros productos capilares.
El prurito intenso, la distribución relacionada con la exposición y la afectación de regiones vecinas pueden orientar el diagnóstico.
Las pruebas epicutáneas están indicadas cuando existe sospecha fundada.
12.6. Tricotilomanía
Es un trastorno caracterizado por arrancamiento recurrente del cabello.
Puede producir áreas irregulares con pelos de distintas longitudes y signos tricoscópicos característicos.
Su abordaje requiere una evaluación clínica respetuosa y, cuando corresponda, intervención psicológica especializada.
13. ALGORITMO DIAGNÓSTICO EN ATENCIÓN PRIMARIA, URGENCIAS Y DERMATOLOGÍA
El abordaje inicial debe responder a cuatro preguntas.
Primera: ¿existe caída de cabello, inflamación cutánea o ambas?
La descamación aislada y la alopecia progresiva no deben estudiarse de la misma manera.
Segunda: ¿la caída es difusa, focal o sigue un patrón?
La distribución aporta información sobre la etiología.
Tercera: ¿existen signos de cicatrización?
La pérdida de orificios foliculares, la atrofia, el eritema perifolicular persistente y la fibrosis visible justifican una valoración especializada.
Cuarta: ¿existen signos de infección o inflamación profunda?
Las pústulas, el exudado, el dolor importante, los nódulos y la fiebre modifican la prioridad asistencial.
13.1. Esquema práctico de decisión
PACIENTE CON ALTERACIÓN DEL CUERO CABELLUDO
- Realizar anamnesis, inspección y exploración capilar.
- Determinar si predomina descamación, inflamación o alopecia.
- Evaluar distribución, evolución y conservación de los orificios foliculares.
- Identificar pústulas, dolor, inflamación profunda o signos de cicatrización.
- Solicitar tricoscopia, microbiología, analítica selectiva o biopsia según sospecha.
- Establecer diagnóstico etiológico.
- Iniciar tratamiento específico y programar seguimiento.
Cuando exista sospecha de infección profunda o alopecia cicatricial activa, la derivación debe priorizarse.
14. EXPLORACIÓN CLÍNICA E HISTORIA DIRIGIDA
Una anamnesis completa debe incluir la fecha de inicio, evolución, síntomas acompañantes, antecedentes familiares, enfermedades sistémicas, medicamentos, hábitos capilares y tratamientos utilizados previamente.
También deben investigarse factores nutricionales, cirugías recientes, pérdidas ponderales, embarazo y posparto cuando sean relevantes.
14.1. Exploración física
Debe examinarse la totalidad del cuero cabelludo, incluyendo región occipital, temporales y zonas retroauriculares.
Es recomendable evaluar cejas, pestañas, uñas y otras áreas cutáneas cuando la sospecha diagnóstica lo justifique.
Los hallazgos deben documentarse con fotografías clínicas estandarizadas, respetando el consentimiento y la confidencialidad.
14.2. Analítica
Las pruebas complementarias deben seleccionarse según el contexto.
Un hemograma, perfil férrico o TSH pueden ser útiles ante una caída difusa persistente y una historia clínica compatible.
Los estudios hormonales se reservan principalmente para pacientes con datos de hiperandrogenismo u otras alteraciones endocrinas.
No existe justificación para solicitar sistemáticamente grandes paneles de vitaminas, oligoelementos y hormonas a todas las personas con alopecia.
14.3. Biopsia del cuero cabelludo
La biopsia está especialmente indicada cuando existe sospecha de alopecia cicatricial, diagnóstico incierto o enfermedad inflamatoria persistente.
La muestra debe obtenerse preferentemente de una zona activa y representativa, no del centro completamente fibrosado de una lesión antigua.
En determinados casos se requieren muestras para estudio histológico convencional y técnicas adicionales.
15. TRATAMIENTOS FARMACOLÓGICOS: INDICACIONES, LIMITACIONES Y SEGURIDAD
La elección terapéutica no debe basarse únicamente en la apariencia del cuero cabelludo.
Ketoconazol tópico: tratamiento habitual de dermatitis seborreica. No sustituye antifúngicos sistémicos en tiña capitis.
Corticoides tópicos: utilizados en psoriasis y dermatosis inflamatorias seleccionadas. El uso prolongado puede producir efectos adversos locales.
Calcipotriol/betametasona: combinación empleada en psoriasis, respetando indicaciones y duración.
Minoxidil tópico: tratamiento de referencia para alopecia androgenética. Requiere continuidad.
Finasterida oral: tratamiento de alopecia androgenética masculina. Exige valorar efectos adversos y contraindicaciones.
Minoxidil oral: empleado en alopecias seleccionadas fuera de indicación autorizada. Requiere valorar riesgos cardiovasculares.
Inhibidores JAK: indicados en determinadas formas graves de alopecia areata. Requieren vigilancia de infecciones y otros riesgos sistémicos.
Antifúngicos orales: tratamiento de tiña capitis, seleccionados según especie causal, edad, interacciones y seguridad.
Antibióticos sistémicos: utilizados en foliculitis decalvante seleccionada, teniendo en cuenta resistencias, interacciones y recurrencias.
Estas indicaciones generales no constituyen una autorización para la prescripción empírica.
Deben consultarse las fichas técnicas vigentes de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios antes de iniciar tratamientos sistémicos, especialmente en niños, embarazadas, pacientes plurimedicados y personas con enfermedades hepáticas o cardiovasculares.
16. SIGNOS DE ALARMA: CUÁNDO LA DERIVACIÓN NO DEBE DEMORARSE
No todas las alteraciones del cuero cabelludo requieren atención urgente.
Sin embargo, determinados hallazgos obligan a modificar la prioridad asistencial.
Evaluación urgente o el mismo día, según gravedad
- Fiebre o afectación general acompañada de infección extensa del cuero cabelludo.
- Dolor intenso con inflamación rápidamente progresiva.
- Sospecha de absceso profundo, celulitis extensa o infección complicada.
- Paciente inmunodeprimido con signos de infección significativa.
Derivación dermatológica preferente
- Sospecha de alopecia cicatricial activa.
- Pústulas recurrentes con pérdida progresiva de cabello.
- Querion inflamatorio.
- Alopecia focal rápidamente progresiva de diagnóstico incierto.
- Lesiones persistentes que no responden al tratamiento inicial.
- Alopecia con importante repercusión funcional o psicológica.
La prioridad debe adaptarse a la gravedad, la progresión y los recursos asistenciales disponibles.
17. PREVENCIÓN Y CUIDADOS DEL CUERO CABELLUDO
El cuidado cotidiano puede contribuir a mantener la función de barrera y reducir irritaciones, pero no sustituye el tratamiento de enfermedades inflamatorias, autoinmunitarias o infecciosas.
Higiene
La frecuencia del lavado debe adaptarse a la producción de sebo, actividad física, tipo de cabello y enfermedades presentes.
No existe una frecuencia universal válida para todos los pacientes.
Productos capilares
Deben evitarse aquellos que produzcan irritación persistente o reacciones alérgicas.
El empleo simultáneo de numerosos productos puede dificultar la identificación de la causa de una dermatitis.
Peinados
Es recomendable limitar la tracción mantenida, especialmente cuando produce dolor, rotura o inflamación folicular.
Nutrición
Una alimentación suficiente en proteínas, energía, hierro y otros nutrientes esenciales favorece el funcionamiento normal del folículo.
Sin embargo, consumir suplementos sin una deficiencia identificada no garantiza crecimiento capilar.
Protección solar
Las zonas de cuero cabelludo expuestas por alopecia requieren protección frente a radiación ultravioleta mediante medidas físicas y fotoprotección apropiada.
Salud emocional
La pérdida de cabello puede afectar la autoestima, la interacción social y la calidad de vida.
La repercusión psicológica debe reconocerse como una dimensión clínica legítima, no como una cuestión meramente estética.
18. MITOS Y AFIRMACIONES QUE LA CIENCIA NO RESPALDA
«Toda descamación es caspa».
Falso. Puede corresponder a psoriasis, dermatofitosis, dermatitis de contacto y otras enfermedades.
«La alopecia siempre es hereditaria».
Falso. Existen causas autoinmunitarias, infecciosas, nutricionales, mecánicas e inflamatorias.
«Los champús anticaída curan la calvicie».
No existe evidencia sólida que permita atribuir a los champús cosméticos convencionales la capacidad de revertir de manera significativa una alopecia androgenética establecida.
«Los aceites naturales regeneran cualquier folículo».
Falso. Ningún aceite ha demostrado restaurar folículos destruidos por fibrosis cicatricial.
«La biotina hace crecer el cabello de todas las personas».
No está demostrado. Su utilidad clínica es fundamentalmente relevante cuando existe deficiencia.
«La alopecia areata es causada exclusivamente por estrés».
Falso. Es una enfermedad inmunomediada de etiología compleja.
«La tiña capitis desaparece con un champú».
Generalmente falso. Requiere tratamiento antifúngico sistémico.
«Si el cabello vuelve a crecer, la enfermedad está curada».
No necesariamente. Algunas enfermedades, especialmente la alopecia areata y determinadas dermatosis inflamatorias, presentan recaídas.
19. QUÉ HA CAMBIADO EN LA EVIDENCIA CIENTÍFICA HASTA OCTUBRE DE 2026
19.1. Mayor estandarización terapéutica
Los consensos europeos recientes han mejorado la orientación clínica para dermatitis seborreica, psoriasis del cuero cabelludo y foliculitis decalvante.
El objetivo es reducir la variabilidad injustificada de tratamiento y mejorar la selección de terapias según gravedad y características del paciente.
19.2. Inmunomodulación dirigida
Los inhibidores JAK han ampliado las posibilidades terapéuticas de pacientes con alopecia areata grave.
Su incorporación, sin embargo, exige vigilancia farmacológica y una selección cuidadosa.
19.3. Microbiología más precisa
Las nuevas recomendaciones sobre tiña capitis enfatizan la identificación del dermatofito y la selección del antifúngico según la especie causal.
Esto resulta especialmente relevante ante cambios epidemiológicos y brotes comunitarios.
19.4. Mayor reconocimiento de las alopecias cicatriciales
La preservación folicular ha adquirido especial importancia como objetivo terapéutico.
En estas enfermedades, detener la inflamación puede ser más relevante que intentar estimular el crecimiento de cabello en áreas donde ya existe fibrosis irreversible.
19.5. Medicina individualizada
El abordaje contemporáneo integra diagnóstico clínico, tricoscopia, microbiología, histopatología, comorbilidades y preferencias del paciente.
No existe una intervención universalmente eficaz para todas las enfermedades del cuero cabelludo.
20. CONCLUSIONES MÉDICO-CIENTÍFICAS
El cuero cabelludo constituye una unidad anatómica y funcional compleja, cuya salud depende de la interacción entre los folículos pilosos, la barrera epidérmica, la microbiota, el sistema inmunitario y los factores hormonales y ambientales.
Las alteraciones que afectan esta región no deben considerarse únicamente problemas cosméticos.
La dermatitis seborreica y la psoriasis requieren estrategias antiinflamatorias y de mantenimiento adaptadas a su naturaleza crónica.
La alopecia areata constituye una enfermedad autoinmunitaria para la que existen tratamientos dirigidos capaces de producir recuperación significativa en determinados pacientes.
La alopecia androgenética necesita un diagnóstico precoz y tratamientos sostenidos para limitar la progresión.
El efluvio telógeno exige identificar sus desencadenantes y evitar intervenciones innecesarias.
La alopecia por tracción demuestra que determinados hábitos mecánicos pueden provocar daño folicular permanente.
La foliculitis decalvante representa una amenaza directa para la supervivencia del folículo y requiere control especializado.
La tiña capitis, por su parte, es una infección transmisible cuyo tratamiento exige generalmente antifúngicos sistémicos y medidas de control epidemiológico.
La enseñanza clínica más importante es que no toda caída del cabello significa la misma enfermedad y no toda alopecia es reversible.
El reconocimiento precoz, el diagnóstico diferencial y la selección de tratamientos basados en evidencia constituyen los pilares para preservar la salud capilar.
La medicina moderna no debe prometer recuperar el cabello en todas las circunstancias. Debe identificar qué folículos pueden recuperarse, qué enfermedades pueden controlarse y qué intervenciones permiten evitar daños irreversibles.
21. BIBLIOGRAFÍA CIENTÍFICA Y DOCUMENTACIÓN OFICIAL
Se priorizan documentos de consenso, guías clínicas, publicaciones científicas y fuentes regulatorias correspondientes a la evidencia disponible hasta octubre de 2026.
1. Dermatitis seborreica
Naldi L. y colaboradores. Practical recommendations for seborrheic dermatitis management: An expert consensus. Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology. 2026.
https://doi.org/10.1111/jdv.70444
2. Psoriasis del cuero cabelludo
González Cantero Á. y colaboradores. Management of scalp psoriasis: Updated treatment recommendations from a Delphi consensus of 53 dermatologists from AEDV Psoriasis Working Group. Actas Dermo-Sifiliográficas. 2026.
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S000173102600164X
3. Alopecia areata: guía S3 de tratamiento
Blume-Peytavi U. y colaboradores. S3 guideline diagnostics and therapy in alopecia areata – Part 2: Therapy, psychosocial and cosmetic support. JDDG. 2026.
4. Ritlecitinib: autorización europea
European Medicines Agency. Litfulo (ritlecitinib): European Public Assessment Report.
https://www.ema.europa.eu/en/medicines/human/EPAR/litfulo
5. Ritlecitinib: ficha técnica española
Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. CIMA. Litfulo 50 mg cápsulas duras.
https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/1231755002/FT_1231755002.html
6. Baricitinib: documentación regulatoria europea
European Medicines Agency. Olumiant (baricitinib).
https://www.ema.europa.eu/en/medicines/human/EPAR/olumiant
7. Deuruxolitinib: autorización estadounidense
U.S. Food and Drug Administration. Drug Trials Snapshots: LEQSELVI (deuruxolitinib).
https://www.fda.gov/drugs/drug-trials-snapshots/drug-trials-snapshots-leqselvi
8. Alopecia androgenética: revisión de 2026
Gómez Zubiaur A., Vañó-Galván S., Garnacho-Saucedo G. Androgenetic Alopecia: Narrative Review of Current Therapies and Proposal of a Practical Algorithm for Pharmacological Treatment. Actas Dermo-Sifiliográficas. 2026;117(9):104687.
https://doi.org/10.1016/j.ad.2026.104687
9. Foliculitis decalvante
Waśkiel-Burnat A. y colaboradores. Management of folliculitis decalvans: The EADV task force on hair diseases position statement. Journal of the European Academy of Dermatology and Venereology. 2025;39(8):1385-1394.
https://doi.org/10.1111/jdv.20687
10. Tiña capitis: guía de consenso de 2026
Mayser P. y colaboradores. Consensus-based Guideline on tinea capitis. JDDG. 2026.
11. Evaluación integral de la caída del cabello
Walker CW, Champigny D, Hartman T, Hulsey B, Hoffart C. Hair loss: A systematic approach to evaluation, diagnosis, and management. Journal of the American Academy of Physician Associates. 2026.
12. Alopecia por tracción
Traction Alopecia. StatPearls. National Center for Biotechnology Information.
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK470434/
NOTA SOBRE EL RIGOR Y LOS LÍMITES DE LA EVIDENCIA
Este artículo diferencia las recomendaciones respaldadas por guías y consensos de aquellas intervenciones cuya evidencia procede de estudios observacionales, revisiones narrativas o experiencia clínica.
Las recomendaciones internacionales no implican necesariamente autorización, disponibilidad o financiación del medicamento en España.
Las dosis mencionadas son referencias clínicas generales y no sustituyen la evaluación individual, la ficha técnica vigente ni la prescripción facultativa.
La ausencia de ensayos clínicos de alta calidad para determinadas enfermedades raras, especialmente algunas alopecias cicatriciales, limita la certeza de ciertas decisiones terapéuticas.
La medicina basada en la evidencia exige reconocer estas limitaciones y evitar presentar hipótesis o resultados preliminares como hechos definitivamente establecidos.
DrRamonReyesMD
EMS Solutions International
Medicina de urgencias | Medicina familiar y comunitaria | Educación médica y divulgación científica
Actualizado: 26 de octubre de 2026
Artículo de revisión clínica y divulgación médico-científica. No constituye una revisión sistemática ni una guía de práctica clínica original. Elaborado a partir de literatura científica, consensos profesionales y documentación regulatoria.
© 2026 DrRamonReyesMD — EMS Solutions International.
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