ADENOSINA Y TAQUICARDIA SUPRAVENTRICULAR: ELECTROFISIOLOGÍA, DOSIS Y SEGURIDAD CLÍNICA
DrRamonReyesMD · EMS Solutions International
Actualización: octubre de 2026. Revisión basada en las guías AHA y ERC 2025, el marco científico de ILCOR y publicaciones posteriores.
La adenosina puede int
errumpir determinadas taquicardias en segundos. Su administración produce, en ocasiones, una breve pausa ventricular que impresiona en el monitor y puede resultar muy desagradable para el paciente. Comprender qué está ocurriendo exige relacionar el mecanismo de la arritmia, la conducción auriculoventricular y una farmacología extraordinariamente rápida.
Este artículo se centra en el paciente adulto. Las pautas pediátricas requieren una valoración y una dosificación específicas.
AHA, ERC e ILCOR desempeñan funciones relacionadas, pero diferentes. ILCOR evalúa la evidencia y elabora consensos científicos con recomendaciones de tratamiento; AHA y ERC desarrollan guías y algoritmos para aplicarlos clínicamente. Sus documentos pueden presentar diferencias de dosificación. Por eso, cada pauta debe identificarse con su fuente, evitando construir una secuencia propia mediante la combinación de protocolos. Las guías ERC 2025 explican que incorporan el consenso ILCOR y revisiones adicionales cuando son necesarias.
El vídeo ilustra un circuito característico de la taquicardia por reentrada nodal auriculoventricular, conocida como AVNRT. En su forma típica, un impulso prematuro puede encontrar refractaria la vía rápida y avanzar por una vía de conducción lenta. Cuando alcanza la región inferior del circuito, la vía rápida puede haberse recuperado y permitir el retorno del impulso. Esa circulación repetida mantiene la taquicardia.
La animación es útil para explicar este mecanismo, aunque el término «taquicardia supraventricular» comprende varias arritmias. Algunas dependen del nodo auriculoventricular para mantenerse; otras tienen su origen y su circuito en el tejido auricular. Esta diferencia determina qué puede conseguir la adenosina.
La adenosina activa receptores A1 acoplados a proteínas Gi. Favorece corrientes de potasio que hiperpolarizan las células y reduce la actividad dependiente de AMP cíclico y de calcio. En el nodo auriculoventricular disminuye transitoriamente la conducción y aumenta la refractariedad. Cuando este nodo constituye una parte imprescindible del circuito de reentrada, el bloqueo puede terminar la taquicardia. También tiene efectos sobre el nodo sinusal.
Su semivida sanguínea es inferior a diez segundos debido a su rápida captación y metabolismo, especialmente en eritrocitos y endotelio vascular. Esto explica la necesidad de administrarla mediante un bolo intravenoso rápido seguido de un lavado inmediato. La cifra expresa la velocidad de eliminación; no representa un plazo exacto para alcanzar el corazón ni garantiza una duración idéntica del efecto en todos los pacientes.
La pausa que puede observarse en el electrocardiograma corresponde frecuentemente a un bloqueo auriculoventricular transitorio, con ausencia momentánea de complejos ventriculares. La actividad auricular puede continuar. El trazado debe interpretarse junto con el estado clínico: una pausa breve puede formar parte de la respuesta farmacológica, mientras que una bradicardia persistente o un deterioro circulatorio requieren intervención.
Antes de preparar el fármaco, hay que identificar el ritmo y valorar la perfusión. Deben examinarse la regularidad, la anchura del QRS, la presión arterial, el estado mental y los síntomas. Se obtiene un ECG de doce derivaciones cuando sea posible, con monitorización continua, acceso intravenoso y pulsioximetría. El oxígeno se administra si existe hipoxemia.
También debe establecerse si la arritmia causa el deterioro o si la frecuencia elevada responde a otro problema. Una taquicardia sinusal asociada a sepsis, hipovolemia u otra enfermedad exige tratar su causa. La frecuencia, por elevada que sea, no basta para diagnosticar una taquicardia por reentrada.
Cuando una taquiarritmia causa hipotensión, alteración aguda del estado mental, signos de shock, dolor torácico isquémico o insuficiencia cardiaca aguda, la prioridad es la cardioversión sincronizada. Se considera sedación cuando resulte factible. En una taquicardia regular de QRS estrecho puede valorarse adenosina durante la preparación, siempre que su administración no retrase el tratamiento eléctrico indicado.
En el adulto estable con una taquicardia regular de QRS estrecho, las maniobras vagales constituyen una intervención inicial recomendada. La maniobra de Valsalva modificada añade un cambio postural al esfuerzo: el paciente pasa inmediatamente a decúbito supino y se elevan sus piernas. En el ensayo REVERT, recuperaron el ritmo sinusal 93 de 214 participantes con la técnica modificada, frente a 37 de 214 con la convencional. Este resultado respalda enseñar y ejecutar correctamente la maniobra en pacientes seleccionados.
Si la maniobra fracasa y el ritmo es apropiado, se considera adenosina. Las pautas deben distinguirse con precisión.
El algoritmo AHA 2025 de taquiarritmia con pulso indica una primera dosis de 6 mg intravenosos en bolo rápido, seguida de lavado con suero fisiológico. Si es necesario, establece una segunda dosis de 12 mg. El esquema publicado no incluye una tercera dosis automática de 12 mg.
Las guías ERC 2025 contemplan 6 mg intravenosos, después 12 mg y, si persiste la taquicardia, considerar 18 mg valorando tolerancia y efectos adversos. Su recomendación para la taquicardia regular de QRS estrecho incluye la ausencia de signos de preexcitación en el ECG basal.
En España, la ficha técnica de Adenocor 6 mg/2 ml recoge una pauta diferente: 3 mg inicialmente, después 6 mg y posteriormente 12 mg, con intervalos de uno a dos minutos si persiste la taquicardia. No recomienda dosis superiores ni adicionales. La concentración del producto es de 3 mg/ml.
Estas diferencias tienen consecuencias prácticas. La dosis de 18 mg contemplada por ERC supera la pauta de la ficha técnica española citada. El profesional debe conocer el protocolo aplicable, la presentación utilizada y las condiciones que regulan cualquier uso fuera de ficha técnica. Las tres secuencias descritas pertenecen a documentos distintos y deben mantenerse identificadas.
La técnica de administración influye en la respuesta. Se utiliza un acceso permeable, preferiblemente una vena periférica de calibre adecuado, inyectando por una conexión próxima al paciente y realizando inmediatamente un lavado rápido con suero fisiológico. La ficha técnica exige un entorno hospitalario con monitorización y capacidad de reanimación. Si aparece bloqueo auriculoventricular de alto grado tras una dosis, indica que no deben administrarse dosis adicionales.
Debe conservarse el registro electrocardiográfico durante la administración. La interrupción de la taquicardia aporta información sobre su mecanismo. En otras ocasiones, el bloqueo nodal permite reconocer una actividad auricular que antes quedaba oculta, como las ondas de flutter, sin terminar la arritmia. Algunas taquicardias auriculares y determinadas taquicardias ventriculares idiopáticas también pueden responder: la conversión con adenosina, por sí sola, no demuestra de manera absoluta un origen supraventricular.
Si no se obtiene la respuesta esperada, procede revisar el diagnóstico, el acceso, la técnica y las posibles interacciones antes de continuar escalando dosis.
La anchura y la regularidad del QRS delimitan especialmente su seguridad. AHA permite considerar adenosina en determinadas taquicardias estables de QRS ancho que sean regulares y monomórficas, con finalidad terapéutica o diagnóstica. Desaconseja su administración en taquicardias de QRS ancho inestables, irregulares o polimórficas.
La preexcitación requiere una distinción adicional. La ficha técnica contempla ciertas taquicardias por reentrada asociadas a vías accesorias cuando el nodo AV participa en el circuito. La fibrilación auricular preexcitada representa una situación diferente: el bloqueo nodal puede favorecer una conducción ventricular peligrosa por la vía accesoria. Ante una taquicardia muy rápida, irregular y de complejos anchos, la adenosina debe evitarse.
Entre las contraindicaciones recogidas en la ficha técnica figuran la disfunción sinusal y el bloqueo AV de segundo o tercer grado sin marcapasos, la enfermedad obstructiva con broncoespasmo —como el asma—, el síndrome de QT largo, la hipotensión grave y la insuficiencia cardiaca descompensada. Su eliminación rápida no elimina estos riesgos.
Las interacciones también modifican la respuesta. El dipiridamol potencia la acción de la adenosina al interferir con su captación y metabolismo. La teofilina, la aminofilina y otras metilxantinas, incluida la cafeína, antagonizan sus efectos. Los medicamentos que deprimen la conducción nodal pueden aumentar la posibilidad de bradicardia o bloqueo. La historia farmacológica ayuda a interpretar tanto una respuesta exagerada como una aparente resistencia.
Los pacientes trasplantados cardiacos y quienes reciben el medicamento por una vía venosa central pueden presentar una sensibilidad marcada. AHA señala que en estas circunstancias pueden ser suficientes dosis mucho menores; la pauta debe individualizarse.
Antes del bolo conviene explicar al paciente que puede sentir calor facial, presión torácica, falta de aire o una sensación intensa de alarma. Estos efectos suelen ser breves, pero su persistencia o empeoramiento exige reevaluación. Preparar al paciente y mantener comunicación durante el procedimiento forma parte de una administración clínica cuidadosa.
La investigación continúa. Un estudio prospectivo observacional publicado en 2026 analizó 142 adultos con taquicardia supraventricular estable. Una dosis inicial de 12 mg se asoció con mayor conversión tras el primer bolo que 6 mg: 83,1 % frente a 52,1 %, con efectos adversos comunicados similares. Al carecer de asignación aleatoria, el estudio conserva limitaciones para establecer causalidad y valorar acontecimientos infrecuentes. Sus resultados no justifican sustituir universalmente la dosis inicial del algoritmo AHA citado.
Después de la conversión debe documentarse el ritmo, reevaluarse al paciente y conservarse el trazado que permita estudiar el episodio. La recurrencia de AVNRT o de taquicardia por reentrada auriculoventricular merece valoración especializada. La ablación con catéter constituye una opción preferente en muchos pacientes sintomáticos con estos mecanismos.
La utilidad clínica de la adenosina depende de reconocer cuándo el nodo AV sostiene la arritmia, administrar correctamente el medicamento e interpretar lo que sucede en el ECG. La decisión comienza con el paciente y su perfusión; el bolo es una parte de ese razonamiento.
Referencias:
1. American Heart Association. Guías 2025: soporte vital avanzado del adulto.
2. American Heart Association. Algoritmo 2025 de taquiarritmia del adulto con pulso.
3. European Resuscitation Council. Guidelines 2025: Adult Advanced Life Support.
4. ILCOR. Publicaciones y consensos científicos.
5. AEMPS. Ficha técnica de Adenocor 6 mg/2 ml.
6. AEMPS. Ficha técnica de Adenosina Hikma 6 mg/2 ml.
7. EHRA, 2025. Practical compendium of antiarrhythmic drugs.
8. Universidad de Plymouth. Resultados del ensayo REVERT.
9. Sert y colaboradores, 2026. Initial 12 mg Versus 6 mg Adenosine for Supraventricular Tachycardia in the Emergency Department.



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