SÍNDROME DE STEVENS-JOHNSON Y NECRÓLISIS EPIDÉRMICA TÓXICA POR IBUPROFENO
Cuando un fármaco cotidiano desencadena una catástrofe inmunológica
Actualizado 2026
DrRamonReyesMD ⚕️
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El síndrome de Stevens-Johnson (SJS) y la necrólisis epidérmica tóxica (TEN/NET) representan un espectro continuo de reacción mucocutánea grave, aguda, inmunomediada y potencialmente mortal. Se caracterizan por necrosis masiva de queratinocitos, desprendimiento epidérmico, afectación de mucosas y riesgo elevado de sepsis, shock, fallo multiorgánico, ceguera y muerte.
Aunque suelen asociarse a fármacos de alto riesgo como alopurinol, sulfonamidas, antiepilépticos aromáticos, lamotrigina o nevirapina, también pueden aparecer tras medicamentos de uso común, incluidos antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno.
Lo verdaderamente peligroso del SJS/TEN no es solo su rareza. Es su capacidad de comenzar como un cuadro aparentemente banal: fiebre, malestar, dolor ocular, odinofagia, conjuntivitis, lesiones cutáneas iniciales o síntomas seudogripales. En horas o pocos días puede evolucionar hacia una destrucción epidérmica comparable, en gravedad fisiológica, a una quemadura extensa.
ETIMOLOGÍA
Síndrome procede del griego syndromḗ, “concurrencia” o “conjunto de signos que corren juntos”.
Stevens-Johnson recibe su nombre por Albert Mason Stevens y Frank Chambliss Johnson, pediatras estadounidenses que describieron en 1922 un cuadro grave de afectación mucocutánea febril con compromiso ocular y oral.
Necrólisis proviene de nekros, muerto, y lysis, disolución o destrucción.
Epidérmica se refiere a la epidermis.
Tóxica no significa necesariamente intoxicación directa, sino una reacción sistémica grave con destrucción tisular mediada por mecanismos inmunológicos.
SINÓNIMOS Y TÉRMINOS RELACIONADOS
- Síndrome de Stevens-Johnson.
- SJS.
- Stevens-Johnson syndrome.
- Necrólisis epidérmica tóxica.
- NET.
- TEN.
- Toxic epidermal necrolysis.
- Síndrome de Lyell.
- Epidermólisis necrótica tóxica.
- SJS/TEN overlap.
- Solapamiento SJS/TEN.
- Necrosis epidérmica medicamentosa grave.
- Reacción cutánea adversa grave.
- SCAR: severe cutaneous adverse reaction.
DEFINICIÓN OPERATIVA
SJS/TEN es una reacción adversa cutánea grave, generalmente inducida por fármacos, en la que linfocitos T citotóxicos y células NK desencadenan apoptosis masiva de queratinocitos mediante granulysin, perforina, granzimas y vías Fas/FasL.
La clasificación depende del porcentaje de superficie corporal con desprendimiento epidérmico:
| Forma clínica | Desprendimiento epidérmico |
|---|---|
| SJS | <10 % SCT |
| Solapamiento SJS/TEN | 10–30 % SCT |
| TEN/NET | >30 % SCT |
La afectación de mucosas es frecuente: oral, ocular, genital, anal, respiratoria y gastrointestinal.
EL CASO CLÍNICO COMO ADVERTENCIA
Una paciente joven, poscesárea, recibió ibuprofeno para manejo del dolor. Posteriormente desarrolló un cuadro compatible con SJS con progresión a TEN, con afectación cutánea extensa, compromiso mucoso, ingreso en unidad especializada y evolución crítica.
Este tipo de caso no debe interpretarse como una demonización del ibuprofeno. El ibuprofeno es un fármaco ampliamente utilizado y habitualmente seguro cuando está bien indicado. El punto clínico real es otro: ningún medicamento común está completamente exento de eventos adversos raros, impredecibles y potencialmente devastadores.
FÁRMACOS ASOCIADOS A MAYOR RIESGO
Los medicamentos clásicamente implicados en SJS/TEN incluyen:
- Alopurinol.
- Carbamazepina.
- Lamotrigina.
- Fenitoína.
- Fenobarbital.
- Sulfonamidas.
- Cotrimoxazol.
- Nevirapina.
- Oxicam AINE: piroxicam, tenoxicam, meloxicam.
- Algunos antibióticos betalactámicos.
- Quinolonas.
- AINE no oxicam, incluido ibuprofeno, aunque con menor frecuencia relativa.
El riesgo suele ser mayor durante las primeras 1–8 semanas tras iniciar el fármaco, aunque existen excepciones.
FACTORES GENÉTICOS: HLA Y MEDICINA DE PRECISIÓN
Algunas asociaciones HLA aumentan de forma marcada el riesgo de SJS/TEN frente a fármacos concretos:
| Fármaco | Asociación genética relevante |
|---|---|
| Carbamazepina | HLA-B*15:02, especialmente en poblaciones asiáticas |
| Alopurinol | HLA-B*58:01 |
| Abacavir | HLA-B*57:01 |
| Oxcarbazepina | HLA-B*15:02 |
| Fenitoína | HLA-B*15:02 y otros alelos según población |
Estas asociaciones no explican todos los casos, pero han cambiado la prevención en poblaciones de riesgo.
FISIOPATOLOGÍA
El SJS/TEN es una reacción inmunológica tipo IVc, mediada por células citotóxicas.
Secuencia simplificada:
- El fármaco o metabolito actúa como antígeno, hapteno o modificador de la presentación antigénica.
- Se activan linfocitos T CD8+ y células NK.
- Se liberan mediadores citotóxicos.
- La granulysin parece ser uno de los principales ejecutores de la muerte queratinocitaria.
- Se produce apoptosis masiva.
- La epidermis se separa de la dermis.
- Aparecen erosiones, ampollas, dolor intenso, pérdida de barrera cutánea, sepsis y fallo multiorgánico.
No es una alergia menor. Es una emergencia sistémica.
CLÍNICA INICIAL
El inicio puede confundirse con infección viral, conjuntivitis, faringitis, reacción alérgica leve o exantema inespecífico.
Signos de alarma:
- Fiebre.
- Malestar general.
- Dolor cutáneo desproporcionado.
- Lesiones maculares purpúricas o en diana atípica.
- Conjuntivitis.
- Erosiones orales.
- Odinofagia.
- Lesiones genitales.
- Ampollas.
- Desprendimiento cutáneo.
- Signo de Nikolsky positivo.
- Signo de Asboe-Hansen positivo.
- Afectación respiratoria o digestiva.
El dolor cutáneo previo al desprendimiento es una clave diagnóstica.
SIGNOS DERMATOLÓGICOS CLAVE
Signo de Nikolsky: desprendimiento de la epidermis tras presión tangencial sobre piel aparentemente afectada.
Signo de Asboe-Hansen: extensión lateral de una ampolla al aplicar presión vertical sobre ella.
Ambos sugieren fragilidad epidérmica, pero no son exclusivos de SJS/TEN.
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
Debe diferenciarse de:
- Eritema multiforme mayor.
- DRESS.
- AGEP.
- Pénfigo vulgar.
- Penfigoide ampolloso.
- Síndrome estafilocócico de la piel escaldada.
- Quemaduras térmicas o químicas.
- Exantemas virales graves.
- Enfermedad injerto contra huésped.
- Lupus ampolloso.
- Eritrodermia exfoliativa.
La biopsia cutánea ayuda a confirmar necrosis epidérmica extensa con escasa inflamación dérmica.
SCORTEN: ESCALA PRONÓSTICA
SCORTEN debe calcularse al ingreso y repetirse durante las primeras 24–72 horas.
Variables:
- Edad >40 años.
- Frecuencia cardíaca >120/min.
- Cáncer o neoplasia hematológica.
- Desprendimiento epidérmico >10 % SCT.
- Urea sérica >10 mmol/L.
- Glucosa >14 mmol/L.
- Bicarbonato <20 mmol/L.
A mayor puntuación, mayor mortalidad estimada.
| SCORTEN | Mortalidad aproximada |
|---|---|
| 0–1 | Baja |
| 2 | Moderada |
| 3 | Alta |
| 4 | Muy alta |
| ≥5 | Extremadamente alta |
SCORTEN no sustituye el juicio clínico, pero ayuda a estratificar gravedad, comunicar riesgo y decidir nivel asistencial.
MANEJO INICIAL
El tratamiento empieza antes de tener todas las respuestas.
Prioridades:
- Suspender inmediatamente el fármaco sospechoso.
- No reexponer nunca al fármaco culpable.
- Derivar a unidad especializada: quemados, UCI, dermatología hospitalaria o centro con experiencia en SJS/TEN.
- Manejo de vía aérea si existe compromiso mucoso respiratorio.
- Fluidoterapia cuidadosa.
- Analgesia potente.
- Control térmico.
- Cuidados cutáneos estériles.
- Prevención y tratamiento precoz de sepsis.
- Evaluación oftalmológica urgente.
- Nutrición precoz.
- Profilaxis tromboembólica si no hay contraindicación.
- Soporte psicológico.
TRATAMIENTO SISTÉMICO
No existe un tratamiento inmunomodulador universalmente aceptado como definitivo.
Opciones utilizadas:
- Corticoides sistémicos en fases tempranas seleccionadas.
- Ciclosporina.
- Etanercept.
- Inmunoglobulina intravenosa.
- Combinaciones seleccionadas según centro.
- Plasmaféresis en contextos concretos.
La tendencia reciente favorece considerar ciclosporina o etanercept en pacientes seleccionados, especialmente si se inicia precozmente, aunque la evidencia continúa limitada por la baja incidencia de la enfermedad y la dificultad de realizar ensayos robustos.
La inmunoglobulina intravenosa ha sido ampliamente utilizada, pero los resultados son heterogéneos.
CUIDADO OCULAR: NO ES SECUNDARIO
La afectación ocular puede causar:
- Conjuntivitis grave.
- Ulceración corneal.
- Simbléfaron.
- Ojo seco severo.
- Cicatrización conjuntival.
- Pérdida visual.
- Ceguera.
Debe intervenir oftalmología desde el inicio. El retraso puede dejar secuelas permanentes.
COMPLICACIONES
Agudas:
- Sepsis.
- Shock.
- Hipotermia.
- Desequilibrio hidroelectrolítico.
- Insuficiencia renal.
- Fallo respiratorio.
- Hemorragia digestiva.
- Fallo multiorgánico.
- Muerte.
Crónicas:
- Ceguera.
- Fotofobia.
- Xerostomía.
- Estenosis genital.
- Dolor crónico.
- Alteraciones pigmentarias.
- Cicatrices.
- Trastorno de estrés postraumático.
- Disfunción sexual.
- Intolerancia medicamentosa futura.
- Secuelas respiratorias.
MENSAJE PARA URGENCIAS Y ATENCIÓN PRIMARIA
Todo paciente con exantema doloroso, fiebre y afectación mucosa tras iniciar un medicamento debe considerarse SJS/TEN hasta demostrar lo contrario.
No trivializar.
No pautar más fármacos innecesarios.
No retrasar derivación.
No esperar a que “madure el exantema”.
No reexponer.
En SJS/TEN, el tiempo perdido es epidermis perdida.
CONCLUSIÓN
El síndrome de Stevens-Johnson y la necrólisis epidérmica tóxica son emergencias dermatológicas, inmunológicas, intensivistas y humanas. Su rareza no reduce su importancia. Al contrario: exige memoria clínica.
El caso asociado a ibuprofeno recuerda una verdad incómoda: incluso fármacos cotidianos pueden, de forma excepcional, desencadenar una reacción devastadora.
La clave no es generar miedo irracional. La clave es formar clínicos capaces de reconocer precozmente el patrón, suspender el agente causal, activar el traslado correcto y proteger órganos críticos antes de que la enfermedad destruya piel, mucosas, visión y vida.
SJS/TEN no es “una alergia fuerte”.
Es una falla catastrófica de la tolerancia inmunológica contra la epidermis.
REFERENCIAS SELECCIONADAS
-
Frantz R, Huang S, Are A, Motaparthi K. Stevens–Johnson Syndrome and Toxic Epidermal Necrolysis: A Review of Diagnosis and Management. Medicina. 2021;57(9):895. DOI: 10.3390/medicina57090895.
URL: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8472007/ -
Yao L, Su X, Liu L, et al. Recent developments in the research of Stevens-Johnson syndrome and toxic epidermal necrolysis: pathogenesis, diagnosis and treatment. European Journal of Medical Research. 2025.
URL: https://link.springer.com/article/10.1186/s40001-025-02664-7 -
Hama N, Abe R. Recent progress in Stevens–Johnson syndrome/toxic epidermal necrolysis. British Journal of Dermatology. 2025;192(1):9–18.
URL: https://academic.oup.com/bjd/article/192/1/9/7733607 -
Watanabe H, et al. Guidelines for the Management of Stevens-Johnson Syndrome and Toxic Epidermal Necrolysis 2025 Supplement. Journal of Dermatology. 2026;53(2):e88-e101. DOI: 10.1111/1346-8138.17643.
URL: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41503817/ -
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URL: https://register.awmf.org/assets/guidelines/013-103e_S3_Diagnostik-Therapie-epidermale-Nekrolyse-Stevens-Johnson-Syndrom-toxisch-epidermale-Nekrolyse-SJS-TEN_2024-11.pdf -
DermNet NZ. Stevens-Johnson syndrome / toxic epidermal necrolysis.
URL: https://dermnetnz.org/topics/stevens-johnson-syndrome-toxic-epidermal-necrolysis -
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Alhatemi AQM, et al. Single-dose ibuprofen induced Stevens–Johnson Syndrome. Clinical Case Reports. 2024. DOI: 10.1002/ccr3.8574.
URL: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/ccr3.8574 -
Carmona EVM, et al. Ibuprofen-Induced Toxic Epidermal Necrolysis: Report of a Case. 2025.
URL: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40873910/ -
Melezović I, et al. Ibuprofen-induced toxic epidermal necrolysis. Reumatizam. 2022;69(2). DOI: 10.33004/reumatizam-69-2-5.
URL: https://hrcak.srce.hr/file/446366
CAPÍTULO I
ETIMOLOGÍA, FILOLOGÍA MÉDICA E HISTORIA DE LA NOMENCLATURA DEL SÍNDROME DE STEVENS-JOHNSON (SJS) Y LA NECRÓLISIS EPIDÉRMICA TÓXICA (TEN)
Dr. Ramón Alejandro Reyes Díaz, MD, EMT-T, DMO
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Actualización científica 2026
LAS ENFERMEDADES TAMBIÉN TIENEN HISTORIA
La medicina moderna suele definir las enfermedades por su fisiopatología, su genética o su mecanismo molecular. Sin embargo, antes de que existieran la inmunología, la biología molecular o la farmacogenómica, los médicos únicamente podían nombrar aquello que observaban.
El nombre de una enfermedad constituye, por tanto, un documento histórico.
Resume el conocimiento científico disponible en el momento de su descubrimiento.
El síndrome de Stevens-Johnson (SJS) y la necrólisis epidérmica tóxica (TEN) representan uno de los mejores ejemplos de cómo la terminología médica evoluciona conforme progresa la ciencia.
Hoy sabemos que ambas entidades corresponden a una reacción inmunológica citotóxica inducida, en la mayoría de los casos, por medicamentos, pero ninguno de sus nombres fue creado con ese conocimiento.
Uno honra a quienes describieron el síndrome.
El otro describe la destrucción anatómica que observaron décadas después.
Ninguno explica completamente la enfermedad.
Juntos narran más de cien años de evolución del pensamiento médico.
¿QUÉ ES UN EPÓNIMO?
La palabra epónimo procede del griego clásico:
ἐπώνυμος (epṓnymos)
compuesta por
ἐπί (epí)
"sobre"
ὄνομα (ónoma)
"nombre".
Literalmente significa
"aquello que da nombre o recibe el nombre de una persona."
La medicina occidental está repleta de epónimos.
Parkinson.
Alzheimer.
Crohn.
Addison.
Hodgkin.
Behçet.
Kaposi.
Stevens.
Johnson.
Los epónimos poseen un enorme valor histórico.
Sin embargo, presentan una limitación importante.
No describen la enfermedad.
Únicamente recuerdan quién la describió.
Por ello, durante las últimas décadas numerosas sociedades científicas han recomendado sustituir progresivamente los epónimos por denominaciones fisiopatológicas más precisas.
Paradójicamente, Stevens-Johnson continúa plenamente vigente debido a su enorme implantación internacional.
STEVENS Y JOHNSON
En 1922, los pediatras estadounidenses Albert Mason Stevens y Frank Chambliss Johnson publicaron en el American Journal of Diseases of Children dos casos extraordinarios.
Los pacientes presentaban:
- fiebre elevada;
- conjuntivitis purulenta;
- estomatitis hemorrágica;
- erosiones mucosas;
- lesiones cutáneas rápidamente progresivas.
En aquella época aún no existían:
- antibióticos modernos;
- inmunología clínica;
- farmacovigilancia;
- genética HLA;
- dermatopatología contemporánea.
Su interpretación fue lógica para el conocimiento disponible:
pensaron que habían descubierto una enfermedad infecciosa desconocida.
Más de un siglo después sabemos que estaban describiendo una reacción inmunológica inducida por fármacos, mediada principalmente por linfocitos T citotóxicos y apoptosis masiva de queratinocitos.
La hipótesis desapareció.
El nombre permaneció.
LA PALABRA "NECRÓLISIS"
Pocas palabras describen tan exactamente un fenómeno histopatológico.
Procede de dos raíces griegas.
νεκρός (nekrós)
Cadáver.
Muerto.
Tejido sin vida.
De esta raíz nacen:
- necrosis
- necropsia
- necrofilia
- necrobiosis
Siempre hacen referencia a muerte tisular.
λύσις (lýsis)
Separación.
Disolución.
Desprendimiento.
Desintegración.
Liberación.
No significa únicamente destrucción.
Significa pérdida de cohesión estructural.
Por ello,
necrólisis
no significa simplemente
"tejido muerto"
sino
"desprendimiento progresivo de tejido previamente necrosado".
Histológicamente describe con enorme precisión lo que sucede en la TEN.
Los queratinocitos sufren apoptosis.
La unión dermoepidérmica pierde cohesión.
La epidermis completa se desprende en grandes láminas.
EPIDERMIS
La palabra
epidermis
procede de
ἐπί (epí)
encima
δέρμα (dérma)
piel.
Literalmente
"la estructura situada sobre la piel".
Anatómicamente resulta curioso.
Los anatomistas griegos consideraban inicialmente que la verdadera piel era la dermis.
La epidermis constituía simplemente una cubierta superficial.
Dos mil años después seguimos utilizando exactamente esa misma terminología.
TÓXICO
Una de las etimologías más fascinantes de toda la medicina.
Proviene del griego
τοξικόν (toxikón)
abreviatura de
τοξικὸν φάρμακον
literalmente
"veneno para las flechas".
A su vez deriva de
τόξον (tóxon)
arco.
Los antiguos griegos impregnaban las flechas con sustancias venenosas para aumentar su capacidad letal.
Con el paso de los siglos,
toxikón
dejó de significar
"veneno para flechas"
para convertirse en
cualquier sustancia capaz de producir daño biológico.
Curiosamente, en la TEN el supuesto "tóxico" rara vez actúa como un veneno directo.
Lo que realmente ocurre es una respuesta inmunológica aberrante del huésped frente a un medicamento aparentemente inocuo.
Desde una perspectiva inmunológica moderna,
el término
"tóxica"
es históricamente correcto,
pero fisiopatológicamente incompleto.
¿POR QUÉ ALAN LYELL CAMBIÓ LA HISTORIA?
Hasta mediados del siglo XX el síndrome de Stevens-Johnson se consideraba una enfermedad independiente.
En 1956, el dermatólogo escocés Alan Lyell describió pacientes cuya piel se desprendía en grandes superficies recordando a una escaldadura.
Denominó el cuadro
Toxic Epidermal Necrolysis.
Durante décadas la literatura utilizó el término
Síndrome de Lyell.
Posteriormente se demostró que ambas entidades compartían exactamente el mismo mecanismo inmunopatológico.
Hoy se consideran extremos de un mismo espectro.
LA NOMENCLATURA MODERNA (2026)
Actualmente existe consenso internacional en considerar:
- Stevens-Johnson Syndrome (SJS): desprendimiento epidérmico <10 %.
- SJS/TEN Overlap: 10–30 %.
- Toxic Epidermal Necrolysis (TEN): >30 %.
No representan enfermedades distintas.
Representan diferentes grados de extensión clínica de una misma reacción inmunológica devastadora, caracterizada por apoptosis masiva de queratinocitos, necrosis epidérmica y fallo de la barrera cutáneo-mucosa.
SINÓNIMOS HISTÓRICOS Y ACTUALES
Vigentes
- Stevens–Johnson Syndrome (SJS).
- Toxic Epidermal Necrolysis (TEN).
- SJS/TEN Spectrum.
- SJS/TEN Overlap.
- Severe Cutaneous Adverse Reaction (SCAR).
Históricos
- Síndrome de Lyell.
- Eritema multiforme mayor (hoy considerado una entidad diferente en la mayoría de las clasificaciones).
- Dermatitis exfoliativa tóxica (obsoleto).
- Epidermólisis tóxica medicamentosa (histórico).
CAPÍTULO II
SINÓNIMOS, EVOLUCIÓN TERMINOLÓGICA Y NOMENCLATURA INTERNACIONAL DEL SÍNDROME DE STEVENS-JOHNSON (SJS) Y LA NECRÓLISIS EPIDÉRMICA TÓXICA (TEN)
Dr. Ramón Alejandro Reyes Díaz, MD, EMT-T, DMO
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Actualización científica 2026
INTRODUCCIÓN
Pocas enfermedades han recibido tantos nombres diferentes durante el último siglo como el síndrome de Stevens-Johnson (SJS) y la necrólisis epidérmica tóxica (TEN).
Cada denominación refleja una etapa distinta del conocimiento médico.
Al principio se describía únicamente el aspecto clínico.
Posteriormente se utilizó la anatomía patológica.
Más tarde aparecieron los epónimos.
Finalmente, la inmunología molecular demostró que la mayoría de aquellas denominaciones describían exactamente el mismo proceso biológico.
Por ello, comprender los sinónimos del SJS/TEN no constituye únicamente un ejercicio lingüístico.
Es recorrer la evolución de la Dermatología, la Farmacología, la Inmunología y la Medicina Basada en la Evidencia.
SINÓNIMOS ACEPTADOS INTERNACIONALMENTE
Síndrome de Stevens-Johnson
Español
- Síndrome de Stevens-Johnson
- Síndrome mucocutáneo de Stevens-Johnson
- Eritema multiforme mayor (históricamente utilizado, actualmente desaconsejado)
Inglés
- Stevens–Johnson Syndrome
- Stevens–Johnson disease
- SJS
Francés
- Syndrome de Stevens-Johnson
Italiano
- Sindrome di Stevens-Johnson
Portugués
- Síndrome de Stevens-Johnson
Alemán
- Stevens-Johnson-Syndrom
NECRÓLISIS EPIDÉRMICA TÓXICA
Español
- Necrólisis epidérmica tóxica
- Necrolisis epidérmica tóxica medicamentosa
- Síndrome de Lyell (histórico)
Inglés
- Toxic Epidermal Necrolysis
- TEN
- Lyell Syndrome (histórico)
Francés
- Nécrolyse épidermique toxique
Italiano
- Necrolisi epidermica tossica
Portugués
- Necrólise epidérmica tóxica
Alemán
- Toxische epidermale Nekrolyse
TÉRMINOS HISTÓRICOS HOY OBSOLETOS
Durante décadas aparecieron numerosos nombres que actualmente han desaparecido de la literatura científica.
Entre ellos destacan:
- Dermatitis exfoliativa tóxica.
- Eritema exudativo maligno.
- Epidermólisis tóxica.
- Dermatitis ampollosa tóxica.
- Eritema bulloso maligno.
- Síndrome mucocutáneo febril.
- Necrosis epidérmica farmacológica.
- Dermatosis ampollosa medicamentosa.
Todos estos términos describían únicamente una parte del proceso patológico.
Ninguno consiguió consolidarse.
EL GRAN ERROR HISTÓRICO:
"ERITEMA MULTIFORME MAYOR"
Durante gran parte del siglo XX se enseñó que:
- Eritema multiforme menor.
- Eritema multiforme mayor.
- Stevens-Johnson.
- TEN.
Formaban una misma enfermedad.
Hoy sabemos que aquello era incorrecto.
Actualmente existe consenso internacional en que:
El Eritema Multiforme (EM) constituye una entidad distinta.
Generalmente está desencadenado por:
- Virus Herpes simplex.
- Mycoplasma pneumoniae.
Mientras que:
SJS y TEN son, en la inmensa mayoría de los casos,
reacciones adversas graves inducidas por medicamentos.
Este cambio conceptual representa uno de los avances más importantes de la Dermatología moderna.
SCAR
En las dos últimas décadas apareció un nuevo término paraguas:
SCAR
Severe Cutaneous Adverse Reactions
o
Reacciones Cutáneas Adversas Graves.
Actualmente incluye:
- Síndrome de Stevens-Johnson.
- Necrólisis epidérmica tóxica.
- DRESS.
- AGEP.
- Otras reacciones inmunológicas graves.
Es probablemente la clasificación más utilizada en farmacovigilancia internacional.
NOMENCLATURA SEGÚN LA EXTENSIÓN CUTÁNEA
Actualmente la clasificación universal acepta únicamente tres categorías.
SJS
Desprendimiento epidérmico
<10 %
SJS/TEN OVERLAP
Compromiso cutáneo
10-30 %
Representa la zona de transición entre ambas formas clínicas.
TEN
Desprendimiento epidérmico
>30 %
Puede alcanzar más del 90 % de la superficie corporal.
La mortalidad aumenta de forma exponencial conforme progresa la extensión.
¿POR QUÉ YA NO SE UTILIZA "SÍNDROME DE LYELL"?
Alan Lyell describió magistralmente la enfermedad.
Sin embargo,
el nombre
Síndrome de Lyell
no informa:
- la causa,
- la fisiopatología,
- ni la extensión.
Por ello,
la OMS,
las principales sociedades dermatológicas,
RegiSCAR,
EuroSCAR,
ICD-11,
SNOMED CT,
MedDRA
y prácticamente toda la literatura científica moderna prefieren el término
Toxic Epidermal Necrolysis (TEN).
LA NOMENCLATURA EN 2026
El consenso internacional considera que:
Stevens-Johnson Syndrome
↓
SJS/TEN Overlap
↓
Toxic Epidermal Necrolysis
no representan enfermedades distintas.
Constituyen un continuo inmunopatológico, desencadenado generalmente por fármacos, en el que únicamente varía la extensión del desprendimiento epidérmico y, en consecuencia, el pronóstico.
Por ello, la tendencia moderna no consiste en crear nuevos nombres.
Consiste en utilizar una terminología universal, precisa y reproducible, que facilite la investigación clínica, la farmacovigilancia internacional y la comparación de resultados entre centros especializados.
REFLEXIÓN FINAL
La evolución de la nomenclatura del SJS/TEN demuestra que el lenguaje médico no es estático.
Cada nuevo descubrimiento científico obliga a redefinir conceptos, abandonar términos imprecisos y adoptar una terminología que refleje con mayor fidelidad la realidad biológica.
En pocas enfermedades puede observarse con tanta claridad cómo la historia de la medicina, la filología clásica y la inmunología convergen en un mismo nombre.
CAPÍTULO II
SINÓNIMOS, EVOLUCIÓN TERMINOLÓGICA Y NOMENCLATURA INTERNACIONAL DEL SÍNDROME DE STEVENS-JOHNSON (SJS) Y LA NECRÓLISIS EPIDÉRMICA TÓXICA (TEN)
Dr. Ramón Alejandro Reyes Díaz, MD, EMT-T, DMO
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Actualización científica 2026
INTRODUCCIÓN
Pocas enfermedades han recibido tantos nombres diferentes durante el último siglo como el síndrome de Stevens-Johnson (SJS) y la necrólisis epidérmica tóxica (TEN).
Cada denominación refleja una etapa distinta del conocimiento médico.
Al principio se describía únicamente el aspecto clínico.
Posteriormente se utilizó la anatomía patológica.
Más tarde aparecieron los epónimos.
Finalmente, la inmunología molecular demostró que la mayoría de aquellas denominaciones describían exactamente el mismo proceso biológico.
Por ello, comprender los sinónimos del SJS/TEN no constituye únicamente un ejercicio lingüístico.
Es recorrer la evolución de la Dermatología, la Farmacología, la Inmunología y la Medicina Basada en la Evidencia.
SINÓNIMOS ACEPTADOS INTERNACIONALMENTE
Síndrome de Stevens-Johnson
Español
- Síndrome de Stevens-Johnson
- Síndrome mucocutáneo de Stevens-Johnson
- Eritema multiforme mayor (históricamente utilizado, actualmente desaconsejado)
Inglés
- Stevens–Johnson Syndrome
- Stevens–Johnson disease
- SJS
Francés
- Syndrome de Stevens-Johnson
Italiano
- Sindrome di Stevens-Johnson
Portugués
- Síndrome de Stevens-Johnson
Alemán
- Stevens-Johnson-Syndrom
NECRÓLISIS EPIDÉRMICA TÓXICA
Español
- Necrólisis epidérmica tóxica
- Necrolisis epidérmica tóxica medicamentosa
- Síndrome de Lyell (histórico)
Inglés
- Toxic Epidermal Necrolysis
- TEN
- Lyell Syndrome (histórico)
Francés
- Nécrolyse épidermique toxique
Italiano
- Necrolisi epidermica tossica
Portugués
- Necrólise epidérmica tóxica
Alemán
- Toxische epidermale Nekrolyse
TÉRMINOS HISTÓRICOS HOY OBSOLETOS
Durante décadas aparecieron numerosos nombres que actualmente han desaparecido de la literatura científica.
Entre ellos destacan:
- Dermatitis exfoliativa tóxica.
- Eritema exudativo maligno.
- Epidermólisis tóxica.
- Dermatitis ampollosa tóxica.
- Eritema bulloso maligno.
- Síndrome mucocutáneo febril.
- Necrosis epidérmica farmacológica.
- Dermatosis ampollosa medicamentosa.
Todos estos términos describían únicamente una parte del proceso patológico.
Ninguno consiguió consolidarse.
EL GRAN ERROR HISTÓRICO:
"ERITEMA MULTIFORME MAYOR"
Durante gran parte del siglo XX se enseñó que:
- Eritema multiforme menor.
- Eritema multiforme mayor.
- Stevens-Johnson.
- TEN.
Formaban una misma enfermedad.
Hoy sabemos que aquello era incorrecto.
Actualmente existe consenso internacional en que:
El Eritema Multiforme (EM) constituye una entidad distinta.
Generalmente está desencadenado por:
- Virus Herpes simplex.
- Mycoplasma pneumoniae.
Mientras que:
SJS y TEN son, en la inmensa mayoría de los casos,
reacciones adversas graves inducidas por medicamentos.
Este cambio conceptual representa uno de los avances más importantes de la Dermatología moderna.
SCAR
En las dos últimas décadas apareció un nuevo término paraguas:
SCAR
Severe Cutaneous Adverse Reactions
o
Reacciones Cutáneas Adversas Graves.
Actualmente incluye:
- Síndrome de Stevens-Johnson.
- Necrólisis epidérmica tóxica.
- DRESS.
- AGEP.
- Otras reacciones inmunológicas graves.
Es probablemente la clasificación más utilizada en farmacovigilancia internacional.
NOMENCLATURA SEGÚN LA EXTENSIÓN CUTÁNEA
Actualmente la clasificación universal acepta únicamente tres categorías.
SJS
Desprendimiento epidérmico
<10 %
SJS/TEN OVERLAP
Compromiso cutáneo
10-30 %
Representa la zona de transición entre ambas formas clínicas.
TEN
Desprendimiento epidérmico
>30 %
Puede alcanzar más del 90 % de la superficie corporal.
La mortalidad aumenta de forma exponencial conforme progresa la extensión.
¿POR QUÉ YA NO SE UTILIZA "SÍNDROME DE LYELL"?
Alan Lyell describió magistralmente la enfermedad.
Sin embargo,
el nombre
Síndrome de Lyell
no informa:
- la causa,
- la fisiopatología,
- ni la extensión.
Por ello,
la OMS,
las principales sociedades dermatológicas,
RegiSCAR,
EuroSCAR,
ICD-11,
SNOMED CT,
MedDRA
y prácticamente toda la literatura científica moderna prefieren el término
Toxic Epidermal Necrolysis (TEN).
LA NOMENCLATURA EN 2026
El consenso internacional considera que:
Stevens-Johnson Syndrome
↓
SJS/TEN Overlap
↓
Toxic Epidermal Necrolysis
no representan enfermedades distintas.
Constituyen un continuo inmunopatológico, desencadenado generalmente por fármacos, en el que únicamente varía la extensión del desprendimiento epidérmico y, en consecuencia, el pronóstico.
Por ello, la tendencia moderna no consiste en crear nuevos nombres.
Consiste en utilizar una terminología universal, precisa y reproducible, que facilite la investigación clínica, la farmacovigilancia internacional y la comparación de resultados entre centros especializados.
REFLEXIÓN FINAL
La evolución de la nomenclatura del SJS/TEN demuestra que el lenguaje médico no es estático.
Cada nuevo descubrimiento científico obliga a redefinir conceptos, abandonar términos imprecisos y adoptar una terminología que refleje con mayor fidelidad la realidad biológica.
En pocas enfermedades puede observarse con tanta claridad cómo la historia de la medicina, la filología clásica y la inmunología convergen en un mismo nombre.
CAPÍTULO III
HISTORIA NATURAL DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO: DE UNA "ERUPCIÓN DESCONOCIDA" A LA APOPTOSIS MASIVA MEDIADA POR LINFOCITOS T
Dr. Ramón Alejandro Reyes Díaz, MD, EMT-T, DMO
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Actualización científica 2026
INTRODUCCIÓN
Ninguna enfermedad nace completamente comprendida.
Todas atraviesan un proceso evolutivo en el conocimiento médico.
El síndrome de Stevens-Johnson (SJS) y la necrólisis epidérmica tóxica (TEN) constituyen probablemente uno de los ejemplos más extraordinarios de cómo una enfermedad puede cambiar completamente de identidad científica durante un siglo.
En 1922 era considerada una infección.
En 1956 una enfermedad dermatológica devastadora.
En 1980 una reacción adversa medicamentosa.
En 1990 una enfermedad inmunológica.
En 2000 una apoptosis masiva inducida por linfocitos T.
En 2026 constituye uno de los modelos mejor estudiados de inmunotoxicidad farmacológica humana.
Pocas enfermedades han cambiado tanto sin cambiar nunca de nombre.
1922
EL NACIMIENTO DEL SÍNDROME
Stevens y Johnson observaron dos niños con:
- fiebre elevada;
- conjuntivitis purulenta;
- ulceraciones orales;
- lesiones cutáneas extensas;
- deterioro general grave.
En aquella época la medicina vivía la era bacteriológica.
La mayoría de las enfermedades graves eran interpretadas como infecciones.
Era lógico pensar que el cuadro correspondía a un nuevo microorganismo.
No existía otra explicación.
La farmacología moderna todavía no había comenzado.
1930–1950
LA ERA DE LA CONFUSIÓN
Durante casi treinta años aparecieron múltiples hipótesis.
Se propuso:
- infección viral;
- infección bacteriana;
- tuberculosis;
- difteria;
- enfermedad del colágeno;
- alergia alimentaria;
- reacción sérica.
Cada autor encontraba semejanzas con enfermedades diferentes.
Nadie conseguía explicar por qué algunos pacientes sobrevivían y otros fallecían con un cuadro aparentemente similar.
1956
ALAN LYELL CAMBIA LA DERMATOLOGÍA
Alan Lyell describió pacientes cuya epidermis literalmente se desprendía.
El aspecto recordaba a grandes quemados.
La semejanza era tan extraordinaria que inicialmente se pensó en una forma desconocida de escaldadura química.
Lyell comprendió que aquello constituía una entidad distinta.
La denominó:
Toxic Epidermal Necrolysis.
Sin saberlo había identificado el extremo más grave del espectro clínico.
1960–1980
EL DESCUBRIMIENTO DE LOS MEDICAMENTOS
Comenzó a observarse un patrón.
Muchos pacientes habían iniciado días antes tratamientos con:
- sulfonamidas;
- anticonvulsivantes;
- alopurinol;
- AINE;
- penicilinas;
- cefalosporinas.
La asociación era demasiado frecuente para ser casual.
Por primera vez apareció el concepto de:
Reacción adversa medicamentosa grave.
1980–1995
LA REVOLUCIÓN INMUNOLÓGICA
Los estudios histopatológicos demostraron algo inesperado.
Los queratinocitos no morían por acción directa del medicamento.
Morían porque eran destruidos por el propio sistema inmunitario.
La enfermedad dejaba de ser farmacológica.
Pasaba a ser inmunológica.
EL CAMBIO DE PARADIGMA
Durante décadas se creyó que:
El medicamento destruía directamente la piel.
Hoy sabemos que esto es incorrecto.
Lo que realmente ocurre es:
El medicamento actúa como desencadenante.
El sistema inmunitario reconoce erróneamente los queratinocitos como células peligrosas.
Los linfocitos T CD8+ inician una respuesta citotóxica masiva.
La epidermis comienza a autodestruirse.
El paciente literalmente se convierte en víctima de su propia respuesta inmunológica.
1998–2010
LA ERA DE LA APOPTOSIS
La investigación molecular identificó los mecanismos responsables.
Participan:
- Fas (CD95).
- Fas Ligando.
- Perforina.
- Granzima B.
- Granulisina.
- TNF-α.
- IFN-γ.
- IL-15.
Entre todos ellos,
la granulisina demostró ser probablemente la proteína citotóxica más importante responsable de la necrosis epidérmica masiva.
Este descubrimiento modificó completamente la fisiopatología del SJS/TEN.
LA FARMACOGENÉTICA
El siguiente gran avance llegó con el estudio del sistema HLA.
Se descubrió que determinados individuos presentan un riesgo extraordinariamente elevado de desarrollar SJS/TEN cuando reciben determinados medicamentos.
Ejemplos clásicos:
HLA-B*15:02
- Carbamazepina.
- Oxcarbazepina.
- Fenitoína.
Principalmente en poblaciones asiáticas.
HLA-B*58:01
- Alopurinol.
Presente en múltiples grupos étnicos.
Actualmente numerosos países recomiendan el cribado genético antes de iniciar estos tratamientos en poblaciones de riesgo.
La medicina personalizada comenzaba a convertirse en realidad.
2026
EL MODELO ACTUAL
Hoy existe un consenso prácticamente universal.
El SJS/TEN constituye una:
Reacción inmunológica citotóxica extremadamente grave, generalmente inducida por medicamentos en individuos genéticamente susceptibles.
No es una alergia clásica.
No es una intoxicación.
No es una infección.
No es una enfermedad autoinmune convencional.
Es una interacción compleja entre:
- genética;
- farmacología;
- inmunología;
- metabolismo;
- apoptosis;
- susceptibilidad individual.
UNA ENFERMEDAD QUE CAMBIÓ LA FARMACOVIGILANCIA
El estudio del SJS/TEN transformó la seguridad del medicamento a nivel mundial.
Gracias a esta enfermedad nacieron o se fortalecieron:
- los programas modernos de farmacovigilancia;
- los registros internacionales de reacciones adversas graves;
- los estudios farmacogenéticos;
- las alertas regulatorias de la FDA, EMA y PMDA;
- el concepto moderno de SCAR (Severe Cutaneous Adverse Reactions).
Pocas enfermedades han tenido una influencia tan profunda en el desarrollo de la seguridad farmacológica moderna.
REFLEXIÓN FINAL
Durante un siglo, el síndrome de Stevens-Johnson y la necrólisis epidérmica tóxica han acompañado la evolución de la medicina.
Lo que comenzó como una misteriosa enfermedad febril terminó convirtiéndose en uno de los modelos más sofisticados para comprender la interacción entre genes, medicamentos y sistema inmunitario.
Su historia demuestra que la medicina no avanza sustituyendo nombres.
Avanza sustituyendo explicaciones.
Y pocas explicaciones han evolucionado tanto como la de esta devastadora enfermedad cutánea.
CAPÍTULO V
¿POR QUÉ UN SIMPLE COMPRIMIDO PUEDE DESTRUIR TODA LA PIEL?
Inmunología, farmacología y evolución biológica del Síndrome de Stevens-Johnson (SJS) y la Necrólisis Epidérmica Tóxica (TEN)
Dr. Ramón Alejandro Reyes Díaz, MD, EMT-T, DMO
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Actualización científica 2026
INTRODUCCIÓN
La pregunta que más desconcierta tanto a pacientes como a médicos es extraordinariamente sencilla:
¿Cómo puede un medicamento diseñado para curar destruir la piel de una persona en pocos días?
La respuesta ha tardado más de un siglo en construirse.
No depende exclusivamente del medicamento.
No depende únicamente del paciente.
No depende solamente de la genética.
Depende de la interacción simultánea entre farmacología, inmunología, genética, metabolismo, biología molecular y evolución humana.
La TEN no es una intoxicación.
Es un error biológico catastrófico.
EL PARADIGMA EQUIVOCADO
Durante casi cincuenta años se enseñó que determinados medicamentos eran "tóxicos para la piel".
La idea parecía lógica.
El paciente comenzaba un tratamiento.
Días después aparecía la enfermedad.
Por tanto,
el medicamento debía destruir directamente la epidermis.
Hoy sabemos que esta hipótesis era incorrecta.
El medicamento rara vez destruye directamente la piel.
Quien realmente la destruye es el propio sistema inmunitario.
EL SISTEMA INMUNITARIO:
UN EJÉRCITO PROGRAMADO PARA MATAR
Desde un punto de vista evolutivo, el sistema inmunitario no fue diseñado para evitar alergias.
Fue diseñado para sobrevivir.
Su misión consiste en identificar cualquier célula potencialmente peligrosa y eliminarla antes de que comprometa la supervivencia del organismo.
Virus.
Bacterias.
Parásitos.
Hongos.
Células tumorales.
Todas ellas son destruidas mediante mecanismos extraordinariamente eficaces.
El problema aparece cuando ese ejército identifica por error una célula completamente normal como si fuera un enemigo.
Eso ocurre en el SJS/TEN.
EL MEDICAMENTO NO ES EL ENEMIGO
El medicamento constituye únicamente el desencadenante.
No destruye.
No quema.
No necrosa.
Lo que hace es modificar la forma en que determinadas proteínas son presentadas al sistema inmunitario.
En individuos genéticamente susceptibles,
los linfocitos T interpretan erróneamente que los queratinocitos representan una amenaza.
La orden queda emitida.
La destrucción comienza.
LOS LINFOCITOS T CD8+
Podrían definirse como las fuerzas especiales del sistema inmunitario.
Su misión habitual consiste en eliminar:
- células infectadas por virus;
- células malignas;
- células irreversiblemente alteradas.
En el SJS/TEN cometen un error de identificación.
Confunden tejido sano con tejido peligroso.
A partir de ese momento comienzan una eliminación masiva de queratinocitos.
No existe intención.
No existe inteligencia.
Existe un fallo de reconocimiento inmunológico.
LAS ARMAS MOLECULARES
Los linfocitos citotóxicos disponen de un auténtico arsenal biológico.
Entre las moléculas implicadas destacan:
- Granulisina.
- Perforina.
- Granzima A.
- Granzima B.
- Fas Ligando (FasL).
- TNF-α.
- Interferón gamma.
- IL-15.
La granulisina es considerada actualmente el principal mediador de la destrucción epidérmica difusa.
Produce apoptosis masiva de queratinocitos incluso a concentraciones extremadamente bajas.
APOPTOSIS:
EL SUICIDIO CELULAR PROGRAMADO
Una de las características más sorprendentes del SJS/TEN es que las células no mueren por agresión externa.
Se suicidan.
Reciben una señal bioquímica.
Activan caspasas.
Fragmentan su ADN.
Desmontan su citoesqueleto.
Finalmente desaparecen.
La epidermis pierde millones de células prácticamente al mismo tiempo.
La cohesión tisular deja de existir.
EL PAPEL DE LA GENÉTICA
No todas las personas responden igual.
Dos pacientes reciben exactamente el mismo medicamento.
Uno no desarrolla ningún efecto secundario.
El otro desarrolla una TEN fulminante.
¿Por qué?
La respuesta se encuentra parcialmente en el sistema HLA (Human Leukocyte Antigen).
Determinados alelos presentan el fármaco al sistema inmunitario de una manera anómala.
Ese pequeño cambio molecular basta para desencadenar toda la cascada inflamatoria.
No es el medicamento.
Es la interacción entre medicamento y genética.
EL PARADIGMA DE LA MEDICINA PERSONALIZADA
El descubrimiento de asociaciones como:
- HLA-B*15:02 y carbamazepina.
- HLA-B*58:01 y alopurinol.
ha cambiado la farmacología moderna.
Por primera vez la medicina puede anticipar el riesgo antes de administrar el tratamiento.
La farmacogenética ha transformado una tragedia imprevisible en un evento parcialmente prevenible.
¿POR QUÉ LA PIEL?
La epidermis posee una intensa actividad inmunológica.
Millones de queratinocitos expresan moléculas capaces de interactuar con linfocitos T.
Cuando la respuesta inmunológica se desregula,
la piel se convierte en el principal campo de batalla.
Pero no es el único.
También pueden afectarse:
- conjuntiva;
- córnea;
- mucosa oral;
- laringe;
- tráquea;
- bronquios;
- esófago;
- estómago;
- intestino;
- uretra;
- vejiga;
- genitales.
Por ello el SJS/TEN no constituye únicamente una enfermedad dermatológica.
Es una enfermedad sistémica potencialmente letal.
LA GRAN PARADOJA
El organismo intenta protegerse.
Sin embargo,
esa respuesta protectora termina destruyendo precisamente el tejido que pretendía conservar.
Desde el punto de vista biológico,
el enemigo nunca fue el medicamento.
El verdadero problema fue un sistema inmunitario incapaz de distinguir entre un queratinocito normal y una amenaza.
REFLEXIÓN FINAL
La comprensión del SJS/TEN ha cambiado profundamente nuestra visión de las reacciones adversas a medicamentos.
Hoy sabemos que estas enfermedades no son consecuencia de un tóxico directo, sino del extraordinario poder del sistema inmunitario cuando pierde la capacidad de reconocer correctamente el propio organismo.
La tragedia del SJS/TEN no reside únicamente en la intensidad del daño cutáneo.
Reside en que el mecanismo diseñado por millones de años de evolución para garantizar nuestra supervivencia puede, en circunstancias excepcionales, convertirse en el responsable de una de las formas más devastadoras de autolesión inmunológica conocidas por la medicina moderna.
CAPÍTULO VI
EPIDEMIOLOGÍA GLOBAL DEL SÍNDROME DE STEVENS-JOHNSON (SJS) Y LA NECRÓLISIS EPIDÉRMICA TÓXICA (TEN)
¿Por qué una enfermedad tan rara continúa siendo una de las mayores emergencias dermatológicas del mundo?
Dr. Ramón Alejandro Reyes Díaz, MD, EMT-T, DMO
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Actualización científica 2026
INTRODUCCIÓN
Una de las mayores paradojas de la medicina moderna es que algunas de las enfermedades más letales son también de las más infrecuentes.
El síndrome de Stevens-Johnson (SJS) y la necrólisis epidérmica tóxica (TEN) representan un ejemplo paradigmático.
Su incidencia anual es extraordinariamente baja.
Sin embargo, su mortalidad, la rapidez de progresión, la destrucción masiva de la piel y las secuelas permanentes las convierten en auténticas emergencias médicas comparables, desde el punto de vista fisiopatológico, a un gran quemado.
No se trata únicamente de una enfermedad rara.
Se trata de una enfermedad rara con un impacto clínico desproporcionadamente elevado.
¿QUÉ SIGNIFICA "ENFERMEDAD RARA"?
En Europa una enfermedad se considera rara cuando afecta a menos de 5 personas por cada 10.000 habitantes.
El SJS y la TEN están muy por debajo de ese umbral.
Su incidencia se expresa habitualmente por millón de habitantes.
Ello explica que numerosos médicos nunca lleguen a observar un caso durante toda su carrera profesional.
Paradójicamente, cuando aparece, constituye una auténtica urgencia vital.
INCIDENCIA MUNDIAL
La incidencia anual estimada es:
Síndrome de Stevens-Johnson (SJS):
1–6 casos por millón de habitantes/año.
Necrólisis Epidérmica Tóxica (TEN):
0,4–1,5 casos por millón de habitantes/año.
Espectro completo SJS/TEN:
Aproximadamente
2–7 casos por millón de habitantes cada año.
Estas cifras permanecen relativamente estables en Europa, Norteamérica y Oceanía.
En Asia existen variaciones relacionadas con la distribución genética del sistema HLA y determinados hábitos de prescripción farmacológica.
¿ES REALMENTE TAN RARA?
Sí.
Pero probablemente menos de lo que indican las estadísticas.
Diversos estudios consideran que existe:
- infradiagnóstico;
- clasificación incorrecta;
- errores de codificación hospitalaria;
- confusión con otras dermatosis ampollosas.
Todo ello hace pensar que algunos casos nunca llegan a registrarse correctamente.
DISTRIBUCIÓN POR SEXO
La mayoría de los registros internacionales muestran un ligero predominio femenino.
La diferencia no es enorme.
Sin embargo, las mujeres parecen presentar mayor riesgo de desarrollar determinadas reacciones inmunológicas medicamentosas graves.
Todavía se investiga la influencia de:
- hormonas sexuales;
- diferencias inmunológicas;
- expresión génica ligada al cromosoma X.
DISTRIBUCIÓN POR EDAD
Puede aparecer prácticamente a cualquier edad.
Sin embargo, la epidemiología cambia según el desencadenante.
Niños:
Predominan infecciones, especialmente Mycoplasma pneumoniae y virus herpes simple.
Adultos:
Predominan medicamentos.
Mayores:
Mayor mortalidad.
Mayor número de fármacos.
Mayor comorbilidad.
Mayor polimedicación.
EL PAPEL DEL ENVEJECIMIENTO
Con el envejecimiento aumentan simultáneamente varios factores de riesgo:
- polifarmacia;
- insuficiencia renal;
- alteraciones hepáticas;
- disminución del aclaramiento farmacológico;
- enfermedades autoinmunes;
- cáncer.
No sorprende que la edad avanzada constituya uno de los principales determinantes pronósticos.
DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA
La incidencia no es uniforme.
Depende de:
- genética poblacional;
- disponibilidad de medicamentos;
- programas de farmacovigilancia;
- cribado HLA;
- acceso sanitario.
Por ejemplo,
la asociación entre
HLA-B*15:02
y carbamazepina alcanza una importancia extraordinaria en:
- Taiwán;
- Hong Kong;
- Tailandia;
- Malasia;
- Filipinas;
- Vietnam;
- China meridional.
En muchas de estas regiones el cribado genético previo forma parte de la práctica clínica habitual.
HOSPITALES DE GRANDES QUEMADOS
Una característica singular del SJS/TEN es que numerosos pacientes terminan ingresando no en Dermatología,
sino en:
- Unidades de Grandes Quemados.
- Cuidados Intensivos.
- Centros especializados en lesiones cutáneas extensas.
¿Por qué?
Porque la fisiología del paciente termina pareciéndose más a la de una gran quemadura que a la de una enfermedad dermatológica convencional.
MORTALIDAD
La mortalidad continúa siendo elevada.
SJS
Aproximadamente
5–10 %.
SJS/TEN Overlap
Entre
15–25 %.
TEN
Puede alcanzar
30–50 %
en pacientes con edad avanzada, sepsis o fallo multiorgánico.
Antes del desarrollo de unidades especializadas las cifras eran considerablemente superiores.
¿DE QUÉ MUEREN LOS PACIENTES?
No fallecen por perder la piel.
Fallecen por las consecuencias sistémicas de esa pérdida.
Las principales causas son:
- sepsis;
- shock séptico;
- neumonía;
- insuficiencia respiratoria;
- fracaso multiorgánico;
- alteraciones hidroelectrolíticas;
- tromboembolismo;
- complicaciones oftalmológicas graves;
- fracaso renal agudo.
EL IMPACTO REAL
Aunque estadísticamente sea una enfermedad rara,
cada caso moviliza enormes recursos sanitarios.
Participan simultáneamente:
- Dermatología.
- Medicina Intensiva.
- Oftalmología.
- Otorrinolaringología.
- Urología.
- Ginecología.
- Cirugía Plástica.
- Nutrición Clínica.
- Enfermería especializada.
- Rehabilitación.
- Psicología.
- Farmacia Hospitalaria.
Pocas enfermedades requieren un enfoque tan multidisciplinar.
LA EPIDEMIOLOGÍA DEL FUTURO
La expansión mundial de la farmacogenética permitirá reducir parte de los casos prevenibles.
El cribado de alelos HLA antes de prescribir determinados medicamentos ya ha demostrado disminuir de forma significativa la incidencia en algunas poblaciones asiáticas.
La inteligencia artificial, los sistemas internacionales de farmacovigilancia y el análisis masivo de datos probablemente modificarán la epidemiología del SJS/TEN durante la próxima década.
No desaparecerá.
Pero será cada vez más predecible.
REFLEXIÓN FINAL
El SJS y la TEN enseñan una lección epidemiológica extraordinaria.
La importancia de una enfermedad nunca debe medirse únicamente por su frecuencia.
Debe medirse por su capacidad para destruir vidas.
Cada caso representa una emergencia médica, inmunológica y humana.
En una época dominada por enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes, el SJS/TEN continúa recordándonos que un solo comprimido, administrado a la persona genéticamente susceptible, puede desencadenar una de las catástrofes biológicas más devastadoras conocidas por la medicina moderna.
CAPÍTULO VII
LOS FÁRMACOS IMPLICADOS EN EL SÍNDROME DE STEVENS-JOHNSON (SJS) Y LA NECRÓLISIS EPIDÉRMICA TÓXICA (TEN)
Historia, evolución farmacológica, mecanismos inmunológicos y riesgo absoluto de los medicamentos implicados
Dr. Ramón Alejandro Reyes Díaz, MD, EMT-T, DMO
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Actualización científica 2026
INTRODUCCIÓN
Una de las preguntas más frecuentes entre médicos y pacientes es:
¿Qué medicamentos producen realmente un síndrome de Stevens-Johnson o una necrólisis epidérmica tóxica?
La respuesta correcta no es una lista.
Es un concepto.
Prácticamente cualquier medicamento puede desencadenar un SJS/TEN.
Sin embargo,
solo un número relativamente reducido concentra la inmensa mayoría de los casos descritos en la literatura científica mundial.
Comprender por qué unos medicamentos poseen un riesgo extraordinariamente superior a otros constituye uno de los mayores avances de la farmacología clínica moderna.
LA GRAN PARADOJA
El riesgo absoluto es extraordinariamente bajo.
Millones de personas reciben diariamente:
- antibióticos;
- anticonvulsivantes;
- alopurinol;
- AINE;
- antirretrovirales.
La inmensa mayoría nunca desarrollará un SJS/TEN.
La enfermedad aparece únicamente cuando coinciden simultáneamente:
- predisposición genética;
- metabolismo farmacológico determinado;
- activación inmunológica específica;
- susceptibilidad individual.
El medicamento actúa como detonador.
Nunca como único responsable.
LOS CINCO GRANDES GRUPOS FARMACOLÓGICOS
I. ANTICONVULSIVANTES AROMÁTICOS
Históricamente constituyen el grupo con mayor asociación.
Especialmente:
- Carbamazepina.
- Oxcarbazepina.
- Fenitoína.
- Fenobarbital.
- Lamotrigina (especialmente durante las primeras semanas y con escalado rápido).
El riesgo aumenta durante las primeras ocho semanas de tratamiento.
La relación con determinados alelos HLA representa uno de los ejemplos más importantes de farmacogenética clínica.
II. ALOPURINOL
Probablemente el medicamento individual más relacionado con TEN grave en numerosos registros europeos.
Su riesgo aumenta cuando existen:
- insuficiencia renal;
- dosis elevadas;
- edad avanzada;
- HLA-B*58:01.
Paradójicamente,
un fármaco utilizado para prevenir complicaciones de la hiperuricemia puede desencadenar una de las reacciones adversas más graves conocidas.
III. ANTIBIÓTICOS
Especialmente:
Sulfonamidas
Históricamente representan uno de los primeros grupos relacionados con SJS.
Principalmente:
- Cotrimoxazol.
También destacan:
- Aminopenicilinas.
- Cefalosporinas.
- Quinolonas.
- Vancomicina.
- Macrólidos (mucho menos frecuentes).
Debe recordarse que, en muchas ocasiones, la infección y el medicamento coexisten, dificultando establecer cuál fue realmente el desencadenante.
IV. ANTIINFLAMATORIOS NO ESTEROIDEOS
Especialmente aquellos del grupo oxicam:
- Piroxicam.
- Meloxicam.
- Tenoxicam.
También se han descrito casos con:
- Diclofenaco.
- Ibuprofeno.
- Naproxeno.
- Celecoxib.
Aunque el riesgo absoluto continúa siendo muy bajo.
V. ANTIRRETROVIRALES
Especialmente:
Nevirapina
Fue uno de los primeros medicamentos asociados de forma consistente con SJS/TEN en pacientes VIH.
Actualmente la incidencia ha disminuido gracias a nuevas estrategias terapéuticas.
LOS MEDICAMENTOS MODERNOS
El desarrollo de terapias biológicas ha cambiado parcialmente el panorama.
Actualmente existen casos descritos con:
- inhibidores de PD-1;
- inhibidores de CTLA-4;
- inhibidores de EGFR;
- inhibidores de BRAF;
- algunas inmunoterapias oncológicas.
Aunque representan un porcentaje reducido del total.
¿LOS GLP-1 PUEDEN PRODUCIR SJS?
La enorme expansión de:
- Semaglutida.
- Tirzepatida.
- Liraglutida.
ha obligado a vigilar cuidadosamente cualquier reacción cutánea grave.
Hasta 2026,
los casos publicados de SJS/TEN asociados a agonistas del receptor GLP-1 continúan siendo extraordinariamente infrecuentes y no representan un grupo farmacológico clásico de alto riesgo.
No obstante,
como ocurre con cualquier medicamento,
la farmacovigilancia permanece activa.
LOS MEDICAMENTOS QUE ERRÓNEAMENTE SE CULPAN
Con frecuencia se atribuye el SJS al último medicamento administrado.
Esto constituye uno de los errores más frecuentes.
Debe recordarse que:
el responsable suele haber sido iniciado entre 4 y 28 días antes del comienzo del cuadro.
No necesariamente el último comprimido ingerido.
La cronología constituye uno de los pilares fundamentales del diagnóstico.
EL PERIODO DE MAYOR RIESGO
La inmensa mayoría de los casos aparecen:
Durante las primeras
1–8 semanas
tras iniciar el tratamiento.
Después de ese periodo,
el riesgo disminuye considerablemente.
Este patrón temporal constituye una característica epidemiológica extraordinariamente constante.
¿EXISTEN MEDICAMENTOS COMPLETAMENTE SEGUROS?
No.
Desde un punto de vista científico,
ningún medicamento puede considerarse absolutamente incapaz de producir un SJS/TEN.
Lo que cambia es el nivel de riesgo.
Algunos presentan una probabilidad extremadamente baja.
Otros poseen una asociación sólidamente demostrada durante décadas.
FARMACOVIGILANCIA
Cada nuevo caso de SJS/TEN representa mucho más que una tragedia clínica.
Constituye también una fuente de conocimiento.
Gracias a los sistemas internacionales de farmacovigilancia:
- FDA MedWatch.
- EMA EudraVigilance.
- WHO VigiBase.
- Yellow Card Scheme.
- RegiSCAR.
- EuroSCAR.
ha sido posible identificar nuevos medicamentos implicados, cuantificar riesgos y modificar recomendaciones terapéuticas en todo el mundo.
EL FUTURO
La farmacogenómica probablemente transformará la prescripción médica durante las próximas décadas.
Antes de administrar determinados medicamentos de alto riesgo será cada vez más frecuente realizar estudios genéticos preventivos.
La pregunta dejará de ser:
¿Qué medicamento produce SJS?
Para convertirse en:
¿Qué paciente tiene riesgo de desarrollar SJS con ese medicamento?
Ese cambio de paradigma representa uno de los mayores avances de la medicina personalizada del siglo XXI.
REFLEXIÓN FINAL
Los medicamentos implicados en el SJS/TEN no son "fármacos peligrosos" en sentido absoluto.
Son medicamentos extraordinariamente útiles que, en circunstancias biológicas excepcionales, pueden desencadenar una respuesta inmunológica devastadora.
La misión del médico moderno no consiste únicamente en conocer la lista de medicamentos asociados.
Consiste en identificar al paciente susceptible antes de que el primer comprimido inicie una cascada inmunológica potencialmente irreversible.
CAPÍTULO VIII
FACTORES DE RIESGO, SUSCEPTIBILIDAD GENÉTICA Y MEDICINA PERSONALIZADA EN EL SÍNDROME DE STEVENS-JOHNSON (SJS) Y LA NECRÓLISIS EPIDÉRMICA TÓXICA (TEN)
Dr. Ramón Alejandro Reyes Díaz, MD, EMT-T, DMO
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INTRODUCCIÓN
La pregunta más importante del siglo XXI ya no es:
¿Qué medicamento produce un síndrome de Stevens-Johnson?
La verdadera pregunta es mucho más compleja.
¿Por qué millones de personas toman exactamente el mismo medicamento y únicamente una desarrolla una necrólisis epidérmica tóxica?
Responder a esta cuestión ha supuesto una de las mayores revoluciones de la medicina moderna.
La respuesta no reside en el fármaco.
Reside en el paciente.
Cada individuo posee un sistema inmunitario único, un metabolismo propio y un genoma irrepetible.
El SJS/TEN representa uno de los ejemplos más espectaculares de cómo la genética puede modificar radicalmente la seguridad de un tratamiento aparentemente inocuo.
EL CONCEPTO DE SUSCEPTIBILIDAD
La enfermedad no aparece por azar.
Aparece cuando coinciden simultáneamente numerosos factores de riesgo.
Puede imaginarse como un sistema de cerraduras.
Un único factor rara vez abre la puerta.
Pero cuando todas las cerraduras coinciden, la enfermedad aparece.
Entre ellas destacan:
- predisposición genética;
- medicamento desencadenante;
- respuesta inmunológica;
- metabolismo farmacológico;
- enfermedades concomitantes;
- edad;
- función renal;
- función hepática;
- infecciones;
- dosis;
- velocidad de escalado terapéutico.
GENÉTICA
EL SISTEMA HLA
El Human Leukocyte Antigen (HLA) constituye el principal complejo mayor de histocompatibilidad humano.
Representa uno de los sistemas genéticos más polimórficos conocidos.
Su función consiste en presentar fragmentos antigénicos a los linfocitos T.
En condiciones normales protege frente a microorganismos.
En determinadas circunstancias presenta un medicamento como si fuera un antígeno peligroso.
El resultado puede ser devastador.
HLA-B*15:02
Es probablemente el ejemplo más conocido.
Se asocia especialmente con:
- carbamazepina;
- oxcarbazepina;
- fenitoína.
Su prevalencia es elevada en:
- Taiwán;
- China meridional;
- Hong Kong;
- Tailandia;
- Malasia;
- Filipinas;
- Vietnam.
Actualmente numerosos países recomiendan su determinación antes de iniciar carbamazepina.
Se considera uno de los mayores éxitos de la farmacogenética preventiva.
HLA-B*58:01
Constituye el principal marcador genético asociado al:
alopurinol.
El riesgo aumenta de forma extraordinaria cuando confluyen:
- HLA-B*58:01;
- insuficiencia renal;
- dosis elevadas;
- edad avanzada.
Actualmente su determinación previa está recomendada en poblaciones de alto riesgo.
OTROS ALELOS EN ESTUDIO
La investigación continúa identificando nuevas asociaciones.
Entre ellas destacan:
- HLA-A*31:01.
- HLA-B*57:01.
- HLA-C*08.
- HLA-A*02.
- HLA-B*13.
Su importancia clínica depende del medicamento implicado y de la población estudiada.
La farmacogenética continúa evolucionando.
LA EDAD
El envejecimiento modifica profundamente el riesgo.
Con la edad aumentan:
- polifarmacia;
- fragilidad;
- insuficiencia renal;
- enfermedades crónicas;
- alteraciones inmunológicas.
Por ello, la incidencia y especialmente la mortalidad son significativamente superiores en adultos mayores.
POLIFARMACIA
Uno de los grandes problemas de la medicina moderna.
Cada nuevo medicamento incrementa la dificultad para identificar el verdadero desencadenante.
Además, aumenta la probabilidad de:
- interacciones farmacológicas;
- metabolitos reactivos;
- activación inmunológica.
No siempre es el medicamento más reciente.
No siempre es el más conocido.
FUNCIÓN RENAL
La insuficiencia renal constituye uno de los factores pronósticos más importantes.
Favorece:
- acumulación del fármaco;
- persistencia de metabolitos;
- mayor exposición inmunológica.
Especialmente relevante con:
- alopurinol;
- antibióticos;
- anticonvulsivantes.
FUNCIÓN HEPÁTICA
Muchos medicamentos responsables del SJS/TEN requieren metabolismo hepático.
Las alteraciones enzimáticas pueden modificar:
- concentración plasmática;
- formación de metabolitos;
- inmunogenicidad.
El hígado participa activamente en la susceptibilidad individual.
INFECCIONES
Algunas infecciones modifican profundamente la respuesta inmunológica.
Destacan:
- VIH.
- Mycoplasma pneumoniae.
- Virus Herpes Simplex.
- Virus Epstein-Barr.
- Citomegalovirus.
En determinadas circunstancias pueden actuar como desencadenantes independientes o potenciar el efecto de determinados medicamentos.
VIH
Los pacientes con infección por VIH presentan un riesgo significativamente superior.
Las razones incluyen:
- activación inmunológica persistente;
- polifarmacia;
- alteraciones de linfocitos T;
- exposición a antirretrovirales.
Históricamente representaron una población especialmente vulnerable.
DOSIS
Contrariamente a la intuición,
el SJS/TEN no siempre depende de dosis altas.
Una dosis terapéutica convencional puede desencadenar una respuesta devastadora.
No se trata de toxicidad clásica.
Se trata de susceptibilidad inmunológica.
TIEMPO DE EXPOSICIÓN
Existe una ventana crítica.
La mayoría de los casos aparecen durante las primeras:
4–28 días
tras iniciar el tratamiento.
Este dato posee enorme importancia diagnóstica.
ANTECEDENTES PERSONALES
El antecedente previo de SJS/TEN constituye una contraindicación prácticamente absoluta para reexponer al paciente al medicamento responsable.
La reexposición puede desencadenar una respuesta mucho más rápida y grave.
Debe evitarse siempre que sea posible.
ANTECEDENTES FAMILIARES
Aunque la enfermedad no sigue un patrón hereditario clásico,
la agregación familiar relacionada con determinados alelos HLA demuestra que existe una susceptibilidad genética compartida.
La historia familiar adquiere cada vez mayor importancia.
LA MEDICINA PERSONALIZADA
El mayor cambio conceptual del siglo XXI consiste en abandonar la pregunta:
¿Qué medicamento es peligroso?
para sustituirla por:
¿Qué paciente presenta riesgo con ese medicamento?
Esta diferencia transforma completamente la práctica clínica.
Ya no basta conocer farmacología.
Es necesario conocer genética.
EL FUTURO (2026–2035)
La integración de:
- farmacogenómica;
- inteligencia artificial;
- historia clínica electrónica;
- aprendizaje automático;
- grandes bases internacionales de farmacovigilancia;
permitirá calcular el riesgo individual antes de prescribir determinados medicamentos.
La prescripción dejará de ser poblacional.
Será individual.
REFLEXIÓN FINAL
El síndrome de Stevens-Johnson y la necrólisis epidérmica tóxica han demostrado que no existen pacientes "promedio".
Cada organismo interpreta un mismo medicamento de forma diferente.
La genética, la inmunología y el ambiente convierten cada prescripción en un acto profundamente personalizado.
La medicina del futuro no preguntará únicamente qué enfermedad tiene el paciente.
Preguntará primero quién es biológicamente ese paciente antes de decidir qué medicamento puede recibir con seguridad.
CAPÍTULO IX
FISIOPATOLOGÍA MOLECULAR DEL SÍNDROME DE STEVENS-JOHNSON (SJS) Y LA NECRÓLISIS EPIDÉRMICA TÓXICA (TEN)
Del primer comprimido al desprendimiento completo de la piel
Dr. Ramón Alejandro Reyes Díaz, MD, EMT-T, DMO
EMS Solutions International
Actualización científica 2026
INTRODUCCIÓN
La fisiopatología del síndrome de Stevens-Johnson (SJS) y de la necrólisis epidérmica tóxica (TEN) constituye uno de los procesos inmunológicos más complejos descritos en la medicina moderna.
No es una alergia simple.
No es una intoxicación.
No es una infección.
No es una enfermedad autoinmune clásica.
Es una respuesta inmunitaria citotóxica extremadamente específica, desencadenada por un medicamento en un huésped genéticamente susceptible.
El resultado final es la apoptosis masiva de millones de queratinocitos en cuestión de horas o días.
La consecuencia clínica es devastadora:
la piel literalmente se despega del organismo vivo.
FASE I
EL PRIMER CONTACTO CON EL FÁRMACO
Tras la administración del medicamento comienza un proceso completamente silencioso.
El paciente:
- no siente dolor;
- no presenta lesiones;
- no tiene fiebre;
- no sospecha absolutamente nada.
Mientras tanto, el fármaco es:
- absorbido;
- distribuido;
- metabolizado;
- transformado por enzimas hepáticas;
- convertido parcialmente en metabolitos reactivos.
En la inmensa mayoría de personas este proceso termina aquí.
En individuos susceptibles continúa.
FASE II
PRESENTACIÓN ANTIGÉNICA
El medicamento o alguno de sus metabolitos interactúa con moléculas del Complejo Mayor de Histocompatibilidad (HLA).
Estas proteínas presentan el complejo farmacológico a los linfocitos T.
Existen tres hipótesis actualmente aceptadas:
1. Hapteno
El medicamento se une covalentemente a proteínas propias.
El sistema inmunitario interpreta ese complejo como extraño.
2. p-i Concept
(Pharmacological Interaction with Immune Receptors)
El medicamento interactúa directamente con receptores inmunitarios sin necesidad de unirse covalentemente.
Actualmente explica numerosos casos de SJS/TEN.
3. Altered Peptide Repertoire
El medicamento modifica la forma en que el HLA presenta péptidos propios.
Los linfocitos T interpretan esas proteínas normales como si pertenecieran a un microorganismo.
Es una hipótesis especialmente importante en farmacogenética moderna.
FASE III
ACTIVACIÓN DEL LINFOCITO T
Una vez reconocido el supuesto antígeno:
los linfocitos CD8+
comienzan una expansión clonal explosiva.
En pocas horas se generan miles de células citotóxicas.
Estas migran hacia:
- epidermis;
- conjuntiva;
- mucosa oral;
- árbol respiratorio;
- tracto gastrointestinal;
- aparato genitourinario.
La enfermedad deja de ser cutánea.
Se convierte en sistémica.
FASE IV
LA TORMENTA CITOTÓXICA
Los linfocitos liberan un auténtico arsenal molecular.
Granulisina
Actualmente considerada el principal mediador del daño epidérmico.
Produce apoptosis incluso a concentraciones muy bajas.
Se encuentra en ampollas y líquido epidérmico en concentraciones cientos de veces superiores a las normales.
Perforina
Forma poros en la membrana celular.
Abre la puerta para otras proteínas citotóxicas.
Granzima A
Inicia mecanismos apoptóticos independientes de caspasas.
Granzima B
Activa directamente caspasas responsables del suicidio celular.
Fas Ligando (CD95L)
Se une al receptor Fas presente en los queratinocitos.
Activa la cascada apoptótica extrínseca.
TNF-α
Potencia la inflamación.
Favorece la apoptosis.
Amplifica la respuesta inmunológica.
Interferón gamma
Estimula macrófagos.
Incrementa la expresión HLA.
Recluta nuevos linfocitos.
IL-15
Uno de los biomarcadores pronósticos más importantes.
Sus niveles elevados se asocian con mayor mortalidad.
FASE V
APOPTOSIS MASIVA
Cada queratinocito recibe múltiples señales de muerte.
Las caspasas comienzan a fragmentar:
- ADN;
- núcleo;
- membrana;
- citoesqueleto.
La célula se autodestruye.
Millones de queratinocitos desaparecen simultáneamente.
FASE VI
COLAPSO DE LA UNIÓN DERMOEPIDÉRMICA
La epidermis depende de estructuras microscópicas:
- hemidesmosomas;
- desmosomas;
- membrana basal;
- lamininas;
- colágeno tipo IV;
- integrinas.
Cuando millones de queratinocitos desaparecen,
estas estructuras dejan de sostener la epidermis.
La piel pierde cohesión.
FASE VII
DESPRENDIMIENTO CUTÁNEO
El signo de Nikolsky se vuelve positivo.
Pequeñas presiones producen:
- despegamiento epidérmico;
- ampollas;
- erosiones.
Posteriormente aparecen enormes superficies desnudas.
El paciente adquiere fisiológicamente el comportamiento de un gran quemado.
FASE VIII
RESPUESTA SISTÉMICA
La pérdida de piel desencadena:
- pérdida masiva de agua;
- pérdida proteica;
- alteraciones electrolíticas;
- hipotermia;
- hipermetabolismo;
- inmunosupresión secundaria;
- sepsis.
En este momento el pronóstico depende más del soporte intensivo que del proceso inmunológico inicial.
¿POR QUÉ SE AFECTAN LAS MUCOSAS?
Los queratinocitos mucosos expresan moléculas similares a las cutáneas.
Por ello pueden afectarse simultáneamente:
- ojos;
- boca;
- faringe;
- laringe;
- tráquea;
- bronquios;
- esófago;
- intestino;
- uretra;
- vagina;
- pene.
El compromiso mucoso suele preceder incluso a las lesiones cutáneas.
¿POR QUÉ DUELE TANTO?
El dolor no procede únicamente de la inflamación.
Procede de:
- exposición directa de terminaciones nerviosas;
- destrucción epidérmica;
- ulceración mucosa;
- liberación de mediadores inflamatorios.
Muchos pacientes describen uno de los dolores más intensos de toda su vida.
LA FISIOPATOLOGÍA EXPLICA EL TRATAMIENTO
Comprender estos mecanismos justifica las estrategias terapéuticas actuales.
No basta retirar el medicamento.
Es necesario:
- detener la activación inmunológica;
- reducir la apoptosis;
- proteger la barrera cutánea;
- prevenir infecciones;
- mantener el equilibrio hidroelectrolítico.
Cada decisión terapéutica deriva directamente de la fisiopatología.
REFLEXIÓN FINAL
La fisiopatología del SJS/TEN representa una de las demostraciones más impresionantes del poder destructivo del sistema inmunitario humano.
Un único comprimido administrado a una persona genéticamente susceptible puede activar millones de linfocitos, desencadenar una cascada molecular perfectamente organizada y culminar, en pocos días, con la pérdida de la mayor barrera defensiva del organismo.
Comprender este proceso no solo permite tratar mejor la enfermedad.
Permite entender por qué el futuro del SJS/TEN no dependerá únicamente de nuevos medicamentos, sino de la capacidad de identificar, antes de la primera dosis, al paciente biológicamente susceptible.
Fuentes recomendadas para este capítulo (2026): publicaciones de RegiSCAR, EuroSCAR, Journal of the American Academy of Dermatology (JAAD), The Lancet, Nature Reviews Immunology, The New England Journal of Medicine y revisiones de UpToDate sobre SJS/TEN.
CAPÍTULO X
MANIFESTACIONES CLÍNICAS DEL SÍNDROME DE STEVENS-JOHNSON (SJS) Y LA NECRÓLISIS EPIDÉRMICA TÓXICA (TEN)
La evolución clínica desde el primer síntoma hasta la insuficiencia multiorgánica
Dr. Ramón Alejandro Reyes Díaz, MD, EMT-T, DMO
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Actualización científica 2026
INTRODUCCIÓN
Una de las razones por las que el síndrome de Stevens-Johnson (SJS) continúa diagnosticándose tarde es porque la enfermedad comienza mintiendo.
Durante los primeros días parece una infección respiratoria banal.
Muchos pacientes reciben tratamiento para:
- gripe;
- COVID-19;
- faringitis;
- amigdalitis;
- conjuntivitis;
- gastroenteritis;
- alergia medicamentosa.
Sin embargo, mientras el clínico intenta explicar los síntomas iniciales, la respuesta inmunológica continúa destruyendo millones de queratinocitos.
Cuando aparecen las lesiones cutáneas, la enfermedad suele llevar varios días evolucionando.
La piel no constituye el inicio.
Constituye la consecuencia visible de un proceso inmunológico que comenzó mucho antes.
PERÍODO DE LATENCIA
Tras iniciar el medicamento responsable suele existir un período silencioso.
Generalmente:
4–28 días
aunque algunos fármacos pueden producir síntomas antes o después.
Durante este intervalo no existen manifestaciones cutáneas.
La enfermedad ya se está desarrollando a nivel molecular.
FASE PRODRÓMICA
La mayoría de pacientes presenta un cuadro pseudogripal.
Los síntomas iniciales incluyen:
- fiebre elevada;
- escalofríos;
- malestar intenso;
- astenia profunda;
- cefalea;
- odinofagia;
- rinorrea;
- tos seca;
- artralgias;
- mialgias.
Es precisamente esta fase la que conduce con mayor frecuencia al error diagnóstico.
EL DOLOR
Uno de los signos más infravalorados.
Muchos pacientes describen:
"Me dolía la piel antes de aparecer las lesiones."
Este dato posee enorme valor clínico.
La piel puede ser extremadamente dolorosa incluso antes de desarrollar ampollas.
La hiperalgesia cutánea constituye un dato de alarma.
AFECTACIÓN OCULAR
En más del 80 % de los pacientes aparece compromiso ocular.
Puede comenzar como:
- sensación de cuerpo extraño;
- lagrimeo;
- fotofobia;
- conjuntivitis;
- dolor ocular.
Posteriormente pueden desarrollarse:
- pseudomembranas;
- ulceración corneal;
- simbléfaron;
- queratitis;
- neovascularización;
- ojo seco severo;
- ceguera permanente.
Por ello, todo paciente con SJS/TEN debe ser valorado precozmente por Oftalmología.
AFECTACIÓN ORAL
Es una de las primeras manifestaciones.
Aparecen:
- erosiones;
- úlceras;
- costras hemorrágicas labiales;
- gingivitis;
- estomatitis;
- disfagia;
- odinofagia intensa.
Muchos pacientes son incapaces de beber agua.
La deshidratación aparece rápidamente.
AFECTACIÓN FARÍNGEA Y LARÍNGEA
Puede desarrollarse:
- edema;
- ulceración;
- disfonía;
- estridor;
- insuficiencia respiratoria.
En casos graves puede requerirse protección avanzada de la vía aérea.
AFECTACIÓN RESPIRATORIA
Con frecuencia olvidada.
Puede afectar:
- tráquea;
- bronquios;
- bronquiolos.
Complicaciones:
- bronquiolitis.
- neumonía.
- insuficiencia respiratoria.
- síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA).
La afectación pulmonar constituye un importante factor pronóstico.
AFECTACIÓN CUTÁNEA
Las lesiones iniciales suelen ser:
- máculas eritematosas;
- lesiones purpúricas;
- máculas atípicas.
Posteriormente aparecen:
- vesículas;
- ampollas flácidas;
- necrosis epidérmica;
- desprendimiento cutáneo.
La distribución suele comenzar en:
- cara;
- cuello;
- tórax.
Posteriormente progresa hacia:
- tronco;
- extremidades;
- superficies de flexión.
Las palmas y plantas pueden afectarse.
SIGNO DE NIKOLSKY
La presión tangencial produce:
desprendimiento epidérmico inmediato.
Indica pérdida completa de cohesión de la epidermis.
Su presencia constituye uno de los signos clínicos más importantes.
AFECTACIÓN GENITOURINARIA
Frecuentemente infradiagnosticada.
Puede aparecer:
- uretritis.
- disuria.
- retención urinaria.
- ulceración genital.
- balanitis.
- vulvovaginitis.
- sinequias.
- estenosis uretral.
Las secuelas pueden persistir durante años.
AFECTACIÓN DIGESTIVA
Puede desarrollarse:
- esofagitis.
- gastritis erosiva.
- enteritis.
- diarrea.
- hemorragia digestiva.
En casos graves existe riesgo de perforación intestinal.
ALTERACIONES HEMODINÁMICAS
La pérdida masiva de epidermis produce:
- pérdida hídrica.
- pérdida de proteínas.
- hipoalbuminemia.
- hipotensión.
- taquicardia.
- hipovolemia.
El paciente se comporta fisiológicamente como un gran quemado.
ALTERACIONES METABÓLICAS
Aparecen rápidamente:
- hiponatremia.
- hipopotasemia.
- acidosis metabólica.
- hiperglucemia por estrés.
- aumento del gasto energético basal.
El soporte nutricional precoz resulta fundamental.
INFECCIÓN SECUNDARIA
La piel constituye la principal barrera inmunológica del organismo.
Cuando desaparece aumenta enormemente el riesgo de:
- infección cutánea.
- bacteriemia.
- fungemia.
- sepsis.
- shock séptico.
La sepsis continúa siendo la principal causa de muerte.
EVOLUCIÓN CLÍNICA
Sin tratamiento:
La enfermedad puede progresar durante varios días.
Posteriormente comienza la reepitelización.
En pacientes supervivientes:
la regeneración cutánea suele iniciarse entre la segunda y tercera semana.
Las secuelas pueden mantenerse durante toda la vida.
SECUELAS
Entre las más frecuentes destacan:
Cutáneas
- discromías;
- cicatrices;
- alteraciones ungueales;
- alopecia.
Oculares
- ojo seco crónico;
- fotofobia;
- ceguera parcial;
- ceguera total.
Respiratorias
- bronquiolitis obliterante.
Digestivas
- estenosis esofágicas.
Genitourinarias
- estenosis uretral;
- sinequias vaginales;
- dispareunia.
Psicológicas
- ansiedad;
- depresión;
- trastorno por estrés postraumático.
EL ERROR MÁS FRECUENTE
Esperar a que aparezcan grandes ampollas para sospechar el diagnóstico.
Cuando la epidermis comienza a desprenderse,
la enfermedad lleva días evolucionando.
El momento crítico para retirar el medicamento responsable ya ha pasado.
Por ello,
el reconocimiento precoz constituye probablemente la intervención terapéutica más importante de toda la enfermedad.
CAPÍTULO XI
DIAGNÓSTICO DEL SÍNDROME DE STEVENS-JOHNSON (SJS) Y LA NECRÓLISIS EPIDÉRMICA TÓXICA (TEN)
Del diagnóstico clínico a la confirmación inmunopatológica
Dr. Ramón Alejandro Reyes Díaz, MD, EMT-T, DMO
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INTRODUCCIÓN
Uno de los mayores errores en la práctica clínica consiste en creer que el diagnóstico del síndrome de Stevens-Johnson (SJS) comienza cuando la piel se desprende.
Eso es falso.
Cuando aparece el desprendimiento epidérmico, el proceso inmunológico lleva desarrollándose varios días y millones de queratinocitos ya han desaparecido.
El verdadero diagnóstico comienza mucho antes.
Comienza cuando el médico es capaz de relacionar tres datos aparentemente inconexos:
- un medicamento nuevo;
- un síndrome febril intenso;
- afectación precoz de mucosas.
El resto de la enfermedad simplemente confirma la sospecha inicial.
EL DIAGNÓSTICO ES FUNDAMENTALMENTE CLÍNICO
No existe una prueba de laboratorio que confirme inmediatamente el SJS/TEN.
No existe un biomarcador único.
No existe una prueba rápida equivalente a un troponina o una PCR viral.
El diagnóstico continúa siendo eminentemente clínico.
El médico debe reconocer el patrón.
LOS TRES PILARES DEL DIAGNÓSTICO
1. EXPOSICIÓN A UN FÁRMACO
Generalmente iniciado entre
4 y 28 días
antes del comienzo del cuadro.
Debe investigarse cuidadosamente:
- medicamentos prescritos;
- automedicación;
- productos herbales;
- suplementos;
- medicina alternativa;
- medicamentos hospitalarios recientes.
2. AFECTACIÓN MUCOSA
Generalmente aparecen lesiones en dos o más localizaciones.
Especialmente:
- boca;
- labios;
- conjuntivas;
- genitales.
La afectación mucosa suele preceder a las lesiones cutáneas.
3. LESIONES CUTÁNEAS PROGRESIVAS
Inicialmente:
- máculas eritematosas;
- lesiones purpúricas;
- lesiones atípicas.
Posteriormente:
- ampollas;
- necrosis;
- signo de Nikolsky;
- desprendimiento epidérmico.
ANAMNESIS
La entrevista clínica resulta crítica.
Debe responder, como mínimo, las siguientes preguntas:
- ¿Qué medicamento inició recientemente?
- ¿Cuándo tomó la primera dosis?
- ¿Cuál fue el último comprimido?
- ¿Había recibido previamente ese medicamento?
- ¿Existe antecedente de alergias medicamentosas?
- ¿Ha presentado lesiones similares anteriormente?
- ¿Existe fiebre?
- ¿Dolor cutáneo?
- ¿Afectación ocular?
- ¿Disfagia?
- ¿Disuria?
- ¿Antecedentes familiares de reacciones graves?
EXPLORACIÓN FÍSICA
Debe ser sistemática.
No basta observar la piel.
Es obligatorio explorar:
- cavidad oral;
- conjuntivas;
- córneas;
- fosas nasales;
- faringe;
- genitales;
- región anal.
Muchas lesiones graves pasan inadvertidas si no se buscan activamente.
CUANTIFICACIÓN DE LA SUPERFICIE CORPORAL
La gravedad depende de la extensión.
Actualmente se utiliza el porcentaje de superficie corporal desprendida.
<10 %
Stevens-Johnson.
10-30 %
SJS/TEN overlap.
>30 %
Necrólisis epidérmica tóxica.
La regla de los nueves puede utilizarse como orientación inicial, aunque presenta limitaciones.
SIGNO DE NIKOLSKY
Consiste en aplicar una presión tangencial suave sobre piel aparentemente sana.
Resultado positivo:
La epidermis se desprende.
Indica pérdida completa de cohesión epidérmica.
No es exclusivo del SJS/TEN.
Pero constituye uno de sus hallazgos clásicos.
SIGNO DE ASBOE-HANSEN
Consiste en ejercer presión sobre una ampolla intacta.
El líquido se extiende lateralmente.
Sugiere pérdida de cohesión epidérmica.
ANALÍTICA
No existe un patrón específico.
Frecuentemente aparecen:
- leucocitosis;
- linfopenia;
- anemia;
- elevación de PCR;
- elevación de VSG;
- alteración de transaminasas;
- hiponatremia;
- hipoalbuminemia;
- insuficiencia renal.
La analítica evalúa gravedad.
No confirma el diagnóstico.
BIOPSIA CUTÁNEA
Continúa siendo la prueba confirmatoria más importante.
Los hallazgos clásicos incluyen:
- apoptosis masiva de queratinocitos;
- necrosis epidérmica de espesor completo;
- ampolla subepidérmica;
- infiltrado linfocitario escaso;
- degeneración vacuolar de la capa basal.
La biopsia también permite descartar otras enfermedades ampollosas.
INMUNOFLUORESCENCIA DIRECTA
Generalmente es:
Negativa.
Este dato posee enorme importancia.
Permite diferenciar el SJS/TEN de enfermedades ampollosas autoinmunes como:
- pénfigo vulgar;
- penfigoide ampolloso;
- dermatosis IgA lineal.
DERMATOSCOPIA
Actualmente posee un papel complementario.
No sustituye al diagnóstico clínico ni a la biopsia.
Puede ayudar en fases muy iniciales.
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL
Debe diferenciarse de:
- Eritema multiforme.
- DRESS.
- AGEP.
- Pénfigo vulgar.
- Penfigoide ampolloso.
- Dermatosis por IgA lineal.
- Síndrome estafilocócico de piel escaldada.
- Enfermedad injerto contra huésped.
- Lupus ampolloso.
- Vasculitis cutánea.
- Quemaduras químicas.
- Quemaduras térmicas.
- Necrosis epidérmica por radioterapia.
ALGORITMO DIAGNÓSTICO
PASO 1
¿Existe un medicamento iniciado durante las últimas ocho semanas?
↓
Si la respuesta es sí,
continuar.
PASO 2
¿Existe fiebre con afectación mucosa?
↓
Si la respuesta es sí,
continuar.
PASO 3
¿Existen lesiones cutáneas dolorosas con máculas atípicas o ampollas?
↓
Si la respuesta es sí,
suspender inmediatamente el medicamento sospechoso.
PASO 4
Solicitar valoración urgente por Dermatología.
↓
Ingresar.
↓
Realizar biopsia.
↓
Iniciar tratamiento de soporte.
EL ERROR MÁS GRAVE
Esperar la confirmación histológica antes de retirar el medicamento.
La biopsia confirma.
Pero el tratamiento comienza mucho antes.
Cada nueva dosis del fármaco sospechoso puede amplificar la respuesta inmunológica.
EL PRINCIPIO DE ORO
Ante la sospecha clínica de SJS/TEN, la retirada inmediata del medicamento potencialmente responsable constituye la intervención terapéutica más importante y la única capaz de modificar la evolución de la enfermedad desde los primeros momentos.
REFLEXIÓN FINAL
El diagnóstico del SJS/TEN continúa dependiendo, más que de la tecnología, del juicio clínico.
La biopsia confirma.
La inmunofluorescencia orienta.
La analítica monitoriza.
Pero quien salva la vida del paciente sigue siendo el médico que reconoce precozmente el patrón clínico y decide retirar el medicamento antes de que la respuesta inmunológica complete su devastadora cascada biológica.
Referencias clave (2026): RegiSCAR, EuroSCAR, British Association of Dermatologists, American Academy of Dermatology (AAD), European Academy of Dermatology and Venereology (EADV), Journal of the American Academy of Dermatology (JAAD), The Lancet, New England Journal of Medicine y UpToDate.
REFLEXIÓN FINAL
El SJS/TEN no comienza con ampollas.
Comienza con fiebre.
No comienza con piel desprendida.
Comienza con una respuesta inmunológica invisible.
La piel únicamente revela lo que el sistema inmunitario llevaba días haciendo en silencio.
Comprender esta secuencia clínica permite diagnosticar antes, retirar precozmente el medicamento responsable y mejorar significativamente la supervivencia de una de las emergencias dermatológicas más devastadoras de la medicina moderna.
CAPÍTULO XII
TRATAMIENTO DEL SÍNDROME DE STEVENS-JOHNSON (SJS) Y LA NECRÓLISIS EPIDÉRMICA TÓXICA (TEN)
Del soporte vital al tratamiento inmunomodulador de precisión (Actualización 2026)
Dr. Ramón Alejandro Reyes Díaz, MD, EMT-T, DMO
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Actualización científica internacional 2026
INTRODUCCIÓN
Existe un error histórico que todavía persiste en numerosos hospitales.
Creer que el tratamiento del SJS/TEN consiste en administrar un corticoide.
Nada más lejos de la realidad.
La supervivencia del paciente depende muchísimo más de:
- reconocer precozmente la enfermedad;
- retirar inmediatamente el fármaco responsable;
- ingresar en una unidad con experiencia;
- mantener vivo al paciente mientras cesa la tormenta inmunológica.
El medicamento inmunomodulador puede ayudar.
Pero nunca sustituirá al soporte intensivo.
El SJS/TEN debe tratarse con la misma mentalidad que un gran politraumatizado o un gran quemado.
EL PRIMER TRATAMIENTO
RETIRAR EL MEDICAMENTO
Es la única intervención cuya eficacia jamás ha sido discutida.
Cada nueva dosis del medicamento responsable aumenta:
- la activación inmunológica;
- la apoptosis;
- la necrosis epidérmica.
Por ello,
el tratamiento comienza suspendiendo inmediatamente TODOS los medicamentos potencialmente implicados.
No mañana.
No cuando llegue Dermatología.
No después de la biopsia.
Inmediatamente.
SEGUNDO PASO
INGRESO
No todos los hospitales poseen experiencia suficiente.
Los pacientes graves deben trasladarse precozmente a centros con:
- Dermatología.
- UCI.
- Unidad de Grandes Quemados.
- Oftalmología.
- Nutrición.
- Enfermería experta.
La experiencia del centro modifica claramente el pronóstico.
SOPORTE HEMODINÁMICO
El paciente pierde diariamente enormes cantidades de:
- agua;
- sodio;
- proteínas;
- calor.
Debe realizarse:
- reposición hídrica individualizada;
- control estricto del balance;
- monitorización hemodinámica;
- corrección electrolítica.
No existen fórmulas universales.
Cada paciente debe valorarse como un gran quemado.
SOPORTE NUTRICIONAL
El gasto metabólico aumenta enormemente.
Debe iniciarse precozmente:
- nutrición enteral cuando sea posible;
- aporte proteico elevado;
- vitaminas;
- oligoelementos.
La malnutrición empeora la cicatrización y aumenta el riesgo infeccioso.
CONTROL DEL DOLOR
Uno de los aspectos peor tratados.
El dolor puede ser extremo.
Debe individualizarse.
Opciones:
- Paracetamol.
- Opioides.
- Ketamina en pacientes seleccionados.
- Analgesia multimodal.
Los AINE suelen evitarse cuando existe sospecha de haber actuado como desencadenantes.
MANEJO CUTÁNEO
La piel no debe desbridarse agresivamente.
Actualmente se recomienda:
- manipulación mínima;
- ambiente térmico adecuado;
- apósitos atraumáticos;
- silicona;
- gasas vaselinadas;
- materiales no adherentes.
Cada cambio de cura representa una agresión.
Debe realizarse con enorme delicadeza.
PREVENCIÓN DE INFECCIONES
Uno de los mayores errores históricos consistía en administrar antibióticos sistemáticamente.
Hoy sabemos que:
NO deben utilizarse antibióticos profilácticos de forma rutinaria.
Solo cuando exista:
- infección demostrada;
- sepsis;
- hemocultivos positivos;
- clara sospecha clínica.
El abuso antibiótico aumenta resistencia bacteriana y riesgo de infecciones fúngicas.
MANEJO OFTALMOLÓGICO
Toda demora puede traducirse en ceguera permanente.
Debe iniciarse precozmente:
- lubricación intensiva;
- separación de pseudomembranas;
- tratamiento antiinflamatorio según criterio especializado;
- membrana amniótica precoz en casos indicados.
Actualmente la intervención oftalmológica temprana constituye uno de los mayores avances del tratamiento.
MANEJO GENITOURINARIO
Debe prevenirse:
- sinequias;
- estenosis;
- adherencias.
Puede requerir:
- lubricantes;
- cuidados locales;
- valoración por Urología o Ginecología.
CORTICOIDES
Durante décadas dividieron completamente a la comunidad científica.
Los argumentos a favor:
- disminuyen inflamación;
- reducen activación inmunológica.
Los argumentos en contra:
- aumentan infecciones;
- retrasan cicatrización;
- incrementan sepsis.
Actualmente:
Su utilización depende del momento evolutivo, experiencia del centro y selección del paciente.
No existe consenso absoluto.
INMUNOGLOBULINA INTRAVENOSA (IVIG)
Fue considerada durante años uno de los tratamientos estrella.
Su mecanismo propuesto:
bloqueo Fas-FasL.
La evidencia actual muestra resultados contradictorios.
No todos los estudios demuestran beneficio.
Su utilización continúa siendo objeto de debate.
CICLOSPORINA
Probablemente uno de los tratamientos con mejores resultados acumulados durante los últimos años.
Su mecanismo:
- inhibición de linfocitos T;
- reducción de IL-2;
- disminución de apoptosis.
Diversos metaanálisis muestran:
- menor progresión;
- menor mortalidad;
- recuperación más rápida.
Actualmente constituye una de las opciones inmunomoduladoras con mayor respaldo científico.
ANTI-TNF
Especialmente:
Etanercept
Durante la última década ha adquirido enorme protagonismo.
Diversos estudios muestran:
- detención más rápida de nuevas lesiones;
- menor tiempo de reepitelización;
- posible reducción de mortalidad.
Actualmente numerosos expertos consideran que representa uno de los tratamientos más prometedores.
PLASMAFÉRESIS
Su objetivo consiste en eliminar:
- citocinas;
- mediadores inflamatorios;
- complejos inmunológicos.
La evidencia continúa limitada.
Se reserva para casos seleccionados.
NUEVAS TERAPIAS (2026)
Actualmente se investigan:
- inhibidores específicos de IL-15;
- terapias dirigidas contra granulisina;
- bloqueo de JAK/STAT;
- medicina personalizada mediante biomarcadores;
- inmunoterapia de precisión.
La investigación continúa avanzando rápidamente.
¿QUÉ DICE LA EVIDENCIA?
Existe consenso absoluto únicamente en cuatro medidas:
✔ Retirada inmediata del medicamento.
✔ Soporte intensivo precoz.
✔ Manejo multidisciplinario.
✔ Derivación temprana a centros experimentados.
El resto de tratamientos inmunomoduladores continúa evolucionando.
La tendencia actual favorece:
- ciclosporina;
- etanercept;
- estrategias individualizadas.
PRONÓSTICO
La supervivencia depende mucho más de:
- edad;
- SCORTEN;
- extensión corporal;
- rapidez en retirar el medicamento;
- experiencia del hospital.
que del medicamento inmunomodulador utilizado.
REFLEXIÓN FINAL
Durante décadas se intentó encontrar "el medicamento milagroso" para el SJS/TEN.
La medicina moderna ha demostrado una realidad diferente.
Los pacientes sobreviven no gracias a un único fármaco.
Sobreviven porque múltiples especialistas consiguen detener la cascada inmunológica mientras mantienen con vida al organismo.
El tratamiento del SJS/TEN no consiste únicamente en controlar una enfermedad dermatológica.
Consiste en preservar simultáneamente la función de la piel, del sistema inmunitario, de los ojos, de las mucosas, del aparato respiratorio, del equilibrio hidroelectrolítico y de todos los órganos vitales hasta que el propio organismo recupere el control de una de las respuestas inmunológicas más devastadoras conocidas por la medicina.
CAPÍTULO XIII
PRONÓSTICO, ESCORTEN, MORTALIDAD Y FACTORES PREDICTORES DE SUPERVIVENCIA EN EL SÍNDROME DE STEVENS-JOHNSON (SJS) Y LA NECRÓLISIS EPIDÉRMICA TÓXICA (TEN)
Dr. Ramón Alejandro Reyes Díaz, MD, EMT-T, DMO
EMS Solutions International
Actualización científica internacional 2026
INTRODUCCIÓN
Una de las preguntas más difíciles que debe responder un médico es:
"Doctor, ¿va a sobrevivir?"
En el SJS/TEN esa respuesta nunca puede basarse únicamente en la impresión clínica.
La extensión cutánea impresiona.
Las ampollas impresionan.
Las fotografías impresionan.
Sin embargo,
la mortalidad no depende únicamente de la piel.
Depende del estado fisiológico completo del paciente.
Por ello nació uno de los sistemas pronósticos más importantes de toda la Dermatología:
SCORTEN.
¿POR QUÉ ES NECESARIO UN SISTEMA PRONÓSTICO?
No todos los pacientes presentan el mismo riesgo.
Dos enfermos con una superficie cutánea similar pueden evolucionar de forma completamente diferente.
La edad.
La función renal.
La glucemia.
La frecuencia cardíaca.
La extensión corporal.
Las enfermedades previas.
Todo modifica radicalmente la supervivencia.
SCORTEN nació para objetivar ese riesgo.
HISTORIA DEL SCORTEN
El SCORTEN (Severity-of-Illness Score for Toxic Epidermal Necrolysis) fue desarrollado por Bastuji-Garin y colaboradores en Francia y publicado en el año 2000.
Su objetivo era sencillo:
crear una herramienta reproducible capaz de estimar la probabilidad de muerte durante las primeras 24 horas del ingreso.
Veinticinco años después continúa siendo el sistema pronóstico más utilizado en el mundo.
LOS SIETE CRITERIOS DEL SCORTEN
Cada criterio positivo suma 1 punto.
Edad >40 años
La edad continúa siendo uno de los mayores determinantes pronósticos.
Presencia de neoplasia maligna
El cáncer aumenta significativamente la mortalidad.
Frecuencia cardíaca >120 lpm
Refleja respuesta inflamatoria sistémica grave.
Desprendimiento epidérmico inicial >10 %
Cuanto mayor superficie corporal afectada,
mayor pérdida hídrica,
proteica,
electrolítica
y riesgo infeccioso.
Urea >10 mmol/L
Representa afectación renal o hipovolemia importante.
Glucosa >14 mmol/L (≈252 mg/dL)
Marcador indirecto de respuesta metabólica extrema.
Bicarbonato <20 mmol/L
Indica acidosis metabólica y peor perfusión tisular.
INTERPRETACIÓN
0–1 puntos
Mortalidad muy baja.
2 puntos
Riesgo bajo-intermedio.
3 puntos
Incremento importante de mortalidad.
4 puntos
Pronóstico grave.
≥5 puntos
Riesgo extremadamente elevado.
En algunas series supera el 90 %.
¿POR QUÉ FUNCIONA TAN BIEN?
Porque no mide la piel.
Mide la respuesta sistémica.
El paciente no fallece únicamente por perder epidermis.
Fallece porque todo el organismo entra en fallo progresivo.
LIMITACIONES DEL SCORTEN
Aunque continúa siendo el estándar internacional,
presenta limitaciones.
No incorpora:
- biomarcadores inmunológicos;
- IL-15;
- granulisina;
- farmacogenética;
- velocidad de progresión;
- afectación ocular;
- afectación respiratoria.
Por ello numerosos grupos investigan modelos pronósticos más modernos.
BIOMARCADORES DEL FUTURO
Las investigaciones recientes señalan como posibles marcadores pronósticos:
- IL-15.
- Granulisina.
- HMGB-1.
- Osteopontina.
- TNF-α.
- IFN-γ.
- Perforina.
Todavía ninguno ha sustituido al SCORTEN.
PRINCIPALES CAUSAS DE MUERTE
La mayoría de pacientes no fallecen por la necrosis cutánea.
Las principales causas son:
- Sepsis.
- Shock séptico.
- Fracaso multiorgánico.
- SDRA.
- Insuficiencia renal aguda.
- Tromboembolismo.
- Hemorragia digestiva.
- Complicaciones respiratorias.
FACTORES QUE MEJORAN LA SUPERVIVENCIA
La evidencia internacional demuestra que mejoran claramente el pronóstico:
✔ Suspensión inmediata del medicamento.
✔ Diagnóstico precoz.
✔ Ingreso en centros experimentados.
✔ Valoración oftalmológica en las primeras 24 horas.
✔ Reposición hídrica adecuada.
✔ Soporte nutricional precoz.
✔ Prevención de sepsis.
✔ Manejo multidisciplinario.
FACTORES ASOCIADOS A PEOR PRONÓSTICO
- Edad avanzada.
- Polifarmacia.
- Insuficiencia renal.
- Cáncer.
- Retraso diagnóstico.
- Retraso en retirar el fármaco.
- Afectación respiratoria.
- Extensión corporal >30 %.
- Hipoalbuminemia.
- Sepsis.
SUPERVIVIENTES
Sobrevivir no significa curarse.
Muchos pacientes desarrollan secuelas permanentes.
Las más frecuentes incluyen:
Oftalmológicas
- Ojo seco grave.
- Fotofobia.
- Simbléfaron.
- Opacidad corneal.
- Ceguera.
Cutáneas
- Discromías.
- Cicatrices.
- Alteraciones ungueales.
- Alopecia cicatricial.
Genitourinarias
- Estenosis uretral.
- Sinequias vaginales.
- Dispareunia.
Respiratorias
- Bronquiolitis obliterante.
- Tos crónica.
- Disnea.
Psicológicas
- Trastorno por estrés postraumático.
- Ansiedad.
- Depresión.
- Fobia a medicamentos.
- Insomnio.
CALIDAD DE VIDA
Diversos estudios muestran que muchos supervivientes continúan presentando limitaciones físicas y emocionales años después del episodio agudo.
El SJS/TEN no termina con el alta hospitalaria.
En numerosos casos constituye una enfermedad crónica por sus secuelas.
EL FUTURO DEL PRONÓSTICO
Durante la próxima década es probable que el SCORTEN evolucione incorporando:
- inteligencia artificial;
- biomarcadores séricos;
- farmacogenómica;
- algoritmos predictivos basados en aprendizaje automático;
- medicina personalizada.
La tendencia no será únicamente predecir quién morirá.
Será identificar quién necesita una terapia inmunomoduladora específica desde las primeras horas.
REFLEXIÓN FINAL
El pronóstico del SJS/TEN ha cambiado profundamente en los últimos treinta años.
Hoy sabemos que la supervivencia depende menos del tamaño de las ampollas y mucho más de la rapidez con que el sistema sanitario identifica la enfermedad, retira el medicamento responsable e inicia un soporte intensivo multidisciplinario.
El SCORTEN no predice el destino del paciente.
Predice el grado de agresión fisiológica que el organismo está soportando.
Y recuerda una de las grandes lecciones de la medicina crítica:
En el SJS/TEN, cada hora de retraso diagnóstico puede costar millones de queratinocitos... y, en algunos pacientes, la propia vida.
CAPÍTULO XIV
COMPLICACIONES AGUDAS Y CRÓNICAS DEL SÍNDROME DE STEVENS-JOHNSON (SJS) Y LA NECRÓLISIS EPIDÉRMICA TÓXICA (TEN)
La enfermedad no termina cuando la piel cicatriza
Dr. Ramón Alejandro Reyes Díaz, MD, EMT-T, DMO
EMS Solutions International
Actualización científica internacional 2026
INTRODUCCIÓN
Uno de los mayores errores en la enseñanza del SJS/TEN consiste en considerar que el paciente está curado cuando la epidermis vuelve a cubrir el cuerpo.
Nada más lejos de la realidad.
La reepitelización representa únicamente el final de la fase aguda.
Para muchos supervivientes constituye el inicio de una enfermedad crónica.
El SJS/TEN no destruye únicamente la piel.
Puede dejar secuelas permanentes en prácticamente cualquier órgano revestido por epitelio.
Por ello, numerosos pacientes requieren seguimiento durante años e incluso toda la vida.
¿POR QUÉ APARECEN SECUELAS?
La respuesta es sencilla.
La epidermis no es el único tejido formado por células epiteliales.
También lo están:
- la córnea;
- la conjuntiva;
- la cavidad oral;
- el árbol respiratorio;
- el esófago;
- el aparato digestivo;
- el aparato urinario;
- los genitales;
- las uñas;
- los folículos pilosos.
Cuando el sistema inmunitario destruye epitelios, la reparación puede producir fibrosis, retracciones y pérdida funcional permanente.
COMPLICACIONES OFTALMOLÓGICAS
Constituyen las secuelas más incapacitantes.
Hasta un 50 % de los supervivientes presentan algún grado de afectación ocular crónica.
Las complicaciones incluyen:
- ojo seco severo;
- queratoconjuntivitis crónica;
- simbléfaron;
- triquiasis;
- entropión;
- ectropión;
- pérdida de células madre limbares;
- queratinización conjuntival;
- vascularización corneal;
- úlceras corneales recurrentes;
- perforación corneal;
- opacidad corneal;
- disminución irreversible de la agudeza visual;
- ceguera parcial o total.
El daño ocular puede progresar incluso meses después del episodio agudo.
COMPLICACIONES CUTÁNEAS
Aunque la piel suele regenerarse, pueden persistir:
- hiperpigmentación;
- hipopigmentación;
- cicatrices atróficas;
- cicatrices hipertróficas;
- queloides (menos frecuentes);
- xerosis intensa;
- prurito crónico;
- fotosensibilidad;
- intolerancia al calor.
Algunos pacientes desarrollan alteraciones permanentes de la sudoración.
ALTERACIONES DEL CABELLO
Puede aparecer:
- efluvio telógeno;
- alopecia difusa;
- alopecia cicatricial;
- alteraciones del crecimiento piloso.
En casos graves la pérdida capilar puede ser irreversible.
ALTERACIONES UNGUEALES
Las uñas constituyen uno de los órganos más frecuentemente olvidados.
Pueden observarse:
- onicomadesis;
- distrofia ungueal;
- pérdida permanente de uñas;
- crecimiento irregular;
- fragilidad extrema;
- anoniquia parcial.
COMPLICACIONES ORALES
Las secuelas incluyen:
- xerostomía;
- estomatitis crónica;
- limitación para abrir la boca;
- fibrosis labial;
- pérdida del gusto;
- alteraciones dentales;
- disfagia persistente.
Muchos pacientes modifican permanentemente su alimentación.
ESÓFAGO Y TUBO DIGESTIVO
La reparación cicatricial puede producir:
- estenosis esofágica;
- disfagia progresiva;
- odinofagia;
- reflujo;
- malnutrición;
- pérdida ponderal.
Algunos pacientes requieren dilataciones endoscópicas repetidas.
APARATO RESPIRATORIO
El árbol respiratorio también puede resultar gravemente afectado.
Las secuelas descritas incluyen:
- bronquiolitis obliterante;
- bronquiectasias;
- fibrosis bronquial;
- tos crónica;
- intolerancia al ejercicio;
- insuficiencia respiratoria crónica.
Aunque infrecuentes, estas complicaciones presentan elevada morbimortalidad.
COMPLICACIONES UROLÓGICAS
Pueden aparecer:
- estenosis uretral;
- dolor miccional;
- infecciones urinarias recurrentes;
- disminución del calibre urinario;
- retención urinaria.
En ocasiones requieren cirugía reconstructiva.
COMPLICACIONES GINECOLÓGICAS
Frecuentemente infradiagnosticadas.
Incluyen:
- sinequias vaginales;
- estenosis vaginal;
- sequedad intensa;
- dispareunia;
- infertilidad secundaria en casos excepcionales;
- dificultad para exploraciones ginecológicas.
La prevención precoz resulta fundamental.
COMPLICACIONES ANDROLÓGICAS
En varones pueden observarse:
- fimosis cicatricial;
- adherencias prepuciales;
- estenosis del meato uretral;
- dolor durante las relaciones sexuales.
COMPLICACIONES PSICOLÓGICAS
Representan una de las secuelas menos reconocidas.
Muchos supervivientes desarrollan:
- trastorno por estrés postraumático (TEPT);
- ansiedad generalizada;
- depresión;
- insomnio;
- miedo intenso a recibir medicamentos;
- fobia hospitalaria;
- aislamiento social.
El impacto emocional puede superar al daño físico.
CALIDAD DE VIDA
Diversos estudios muestran que muchos pacientes experimentan durante años:
- disminución de la autoestima;
- alteraciones de la imagen corporal;
- dificultades laborales;
- limitación de actividades físicas;
- deterioro de la función sexual;
- dependencia parcial de familiares.
El SJS/TEN puede modificar completamente un proyecto de vida.
COMPLICACIONES INMUNOLÓGICAS
Algunos pacientes presentan posteriormente:
- nuevas reacciones medicamentosas;
- hipersensibilidad múltiple;
- dificultad para seleccionar tratamientos futuros.
Cada nueva prescripción exige una evaluación extremadamente cuidadosa.
IMPACTO SOCIOECONÓMICO
El coste real del SJS/TEN no termina con el alta.
Debe considerarse:
- hospitalización prolongada;
- UCI;
- unidades de quemados;
- múltiples especialidades;
- rehabilitación;
- consultas sucesivas;
- incapacidad laboral;
- pérdida de productividad;
- apoyo psicológico.
Es una de las reacciones adversas medicamentosas con mayor coste sanitario por paciente.
SEGUIMIENTO RECOMENDADO
Todo superviviente debería ser seguido, al menos inicialmente, por un equipo multidisciplinario que incluya:
- Dermatología.
- Oftalmología.
- Medicina Interna.
- Atención Primaria.
- Psicología/Psiquiatría cuando esté indicado.
- Urología o Ginecología según las secuelas.
- Rehabilitación y Nutrición cuando proceda.
El seguimiento debe individualizarse según los órganos afectados.
LA NUEVA VISIÓN (2026)
El paradigma actual ya no considera el SJS/TEN exclusivamente como una enfermedad dermatológica aguda.
Hoy se reconoce como una enfermedad sistémica inmunomediada con potencial para generar discapacidad crónica multisistémica.
El objetivo terapéutico moderno no consiste únicamente en salvar la vida.
Consiste en preservar la función de los órganos y minimizar las secuelas que acompañarán al paciente durante décadas.
REFLEXIÓN FINAL
El verdadero éxito terapéutico en el síndrome de Stevens-Johnson y la necrólisis epidérmica tóxica no se mide únicamente por la supervivencia.
Se mide por la capacidad de devolver al paciente su visión, su respiración, su alimentación, su función sexual, su autonomía y su calidad de vida.
Porque sobrevivir a una de las enfermedades más devastadoras de la medicina moderna constituye solo el primer paso.
La verdadera recuperación comienza cuando el paciente vuelve a sentirse plenamente humano.
REFLEXIÓN HISTÓRICA
Pocas enfermedades ilustran mejor la evolución del pensamiento médico.
En 1922 los médicos describieron un síndrome sin conocer su causa.
En 1956 otro médico describió la destrucción anatómica que producía.
En 2026 conocemos su inmunología, su farmacogenética, sus biomarcadores, sus factores HLA, sus mecanismos apoptóticos y sus criterios pronósticos.
Sin embargo, seguimos utilizando los mismos nombres.
Porque la historia de la medicina no consiste únicamente en descubrir enfermedades.
Consiste también en comprender cómo el lenguaje médico conserva la memoria de quienes las observaron por primera vez.
