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¿Qué es el signo de Frank? Pliegue diagonal del lóbulo de la oreja (DELC). What is Frank’s Sign? Diagonal Earlobe Crease (DELC) |
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¿Qué es el signo de Frank? Pliegue diagonal del lóbulo de la oreja (DELC)
El signo de Frank es un pliegue diagonal en el lóbulo de la oreja que se ha relacionado con enfermedades cardiovasculares. Este pliegue se extiende desde el trago hasta la aurícula en un ángulo de 45°.
El signo de Frank se asocia con:
Aterosclerosis de la arteria coronaria
Cardiopatía isquémica, como infartos y anginas de pecho
Eventos cerebrovasculares isquémicos
Sin embargo, el signo de Frank no es una prueba definitiva de enfermedad cardíaca. Otros factores pueden contribuir a la aparición del pliegue.
Para diagnosticar enfermedades cardiovasculares se requiere una historia clínica completa, un examen físico detallado y métodos paraclínicos.
2 de julio de 2015
Fuente https://stanfordmedicine25.stanford.edu/blog/archive/2015/what-is-the-name-of-this-sign.html
Ejemplo del pliegue diagonal del lóbulo de la oreja con el signo de Frank
Figura 1. De (1) con permiso.
En caso de que no lo hayas visto, aquí hay otro ejemplo:
Primer plano del pliegue diagonal del lóbulo de la oreja de Frank
Figura 2. Mismo paciente con ejemplo más evidente en oído izquierdo.
1. ¿Qué epónimo se asocia con este signo?
Respuesta: Frank's: llamado así por el Dr. Sanders T. Frank, quien observó este pliegue en 20 pacientes con angina (2).
2. ¿Qué son las asociaciones?
Después de la identificación inicial en pacientes con enfermedad de las arterias coronarias, se han realizado estudios más amplios que documentan la presencia de DELC en la enfermedad de las arterias coronarias (3), la enfermedad vascular periférica (4) y la enfermedad cerebrovascular (5).
3. ¿Los pacientes con DELC tienen un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad vascular grave?
Como anécdota, se presenta con mayor frecuencia en pacientes que acuden al servicio de cardiología y que han tenido una cirugía de derivación coronaria previa. ¡Solo mire los oídos de sus pacientes la próxima vez que esté en una sala de cardiología!
Sin embargo, se debate el riesgo de desarrollar enfermedad vascular si se observa en un individuo asintomático. En pacientes hospitalizados, un metaanálisis reciente mostró una tendencia significativa con un análisis multivariado que mostró una asociación entre DELC y eventos cardiovasculares (odds ratio 1,45, intervalo de confianza [IC] del 95% 1,08 a 1,93, p [0,012], con una sensibilidad y especificidad del 43% y 70%) (6).
En particular, estas asociaciones no son demostrables en pacientes diabéticos (7) y algunos estudios sugieren que la asociación con cualquier enfermedad vascular no es significativa (8).
4. ¿Cuál es la fisiopatología de este signo?
Nuevamente aquí las teorías varían, sin una respuesta definitiva. Algunos informes sugieren enfermedad microvascular en el lóbulo del oído medio (9), que es territorio de la arteria terminal. Otros informan que la longitud de los telómeros se ha acortado en pacientes japoneses con síndrome metabólico como un mecanismo aterosclerótico y proenvejecimiento general (10). Curiosamente, este signo también ha recibido atención en la medicina alternativa, ya que se descubrió que el área del lóbulo de la oreja afectada tenía una mayor conductividad eléctrica y sensibilidad en la reflexología auricular (11).
5. ¿Existe un sistema de calificación para el letrero?
Sí, como es típico con muchos signos físicos, la observación es solo el primer paso en un examen preciso. Cuando encuentra el signo, tiene un sistema de clasificación que se ha relacionado con la incidencia de eventos cardiovasculares en función de la longitud, la profundidad, la bilateralidad y la inclinación (6).
• Unilateral incompleto – menos grave
• Unilateral completo
• Bilateral completo – más grave
Existen otros sistemas de clasificación, pero sin la asociación con aumento de eventos cardiovasculares (12):
• Grado 1: arrugas
• Grado 2a: pliegue superficial (piso del surco visible)
• Grado 2b: pliegue de más del 50 % en el lóbulo de la oreja
• Grado 3: hendidura profunda en todo el lóbulo de la oreja (el piso del surco no es visible)
6. ¿Conoces algún personaje famoso con este signo?
El emperador romano Adriano en esculturas exhibidas en todo el mundo muestra DELC. Según Wikipedia, las personas famosas más recientes con DELC incluyen a George W. Bush y Steven Spielberg. Esperemos que hayan ido a ver a sus cardiólogos recientemente.
Estatua del emperador Adriano con una flecha roja que apunta al pliegue del lóbulo de la oreja en diagonal
Figura 3. Emperador Adriano con DELC derecho (flecha roja) en el Museo Británico.
Steven Spielberg con flecha roja apuntando a la izquierda DELC
Figura 4. Steven Spielberg con DELC izquierdo (flecha roja). Fotografía: Gabriel Bouys/AFP/Getty Images
Referencias:
1. Friedlander AH, López-López J, Velasco-Ortega E. Pliegue del lóbulo diagonal de la oreja y aterosclerosis: una revisión de la literatura médica y las implicaciones dentales. Med Oral Patol Oral Cir Bucal [Internet] 2012 [citado el 24 de junio de 2015];17(1):e153–9. Disponible en: http://www.pubmedcentral.nih.gov/articlerender.fcgi?artid=3448193&tool=pmcentrez&rendertype=abstract
2. Frank ST. Signo auditivo de enfermedad de las arterias coronarias. N Engl J Med [Internet] 1973 [citado el 28 de junio de 2015];289(6):327–8. Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/4718047
3. Evrengül H, Dursunoğlu D, Kaftan A, et al. Pliegue diagonal bilateral del lóbulo de la oreja y enfermedad de las arterias coronarias: una asociación significativa. Dermatology [Internet] 2004 [citado el 24 de junio de 2015];209(4):271–5. Disponible en: http://www.karger.com/Article/FullText/80847
4. Korkmaz L, A X011f Ac MTXK, Acar Z, et al. El pliegue del lóbulo de la oreja puede proporcionar información predictiva sobre la enfermedad arterial periférica asintomática en pacientes clínicamente libres de enfermedad vascular aterosclerótica. Angiología [Internet] 2014;65(4):303–7. Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23449604
5. Çelik Ş, Erdoǧan T, Gedikli Ö, Kiriş A, Erem C. El pliegue del lóbulo de la oreja en diagonal se asocia con el grosor de la íntima-media carotídea en sujetos sin enfermedad cardiovascular clínica. Aterosclerosis 2007;192(2):428–31.
6. Rodríguez-López C, Garlito-Díaz H, Madroñero-Mariscal R, et al. Formas del pliegue del lóbulo de la oreja y eventos cardiovasculares. Am J Cardiol [Internet] 2015;116(2):286–93. Disponible en: http://linkinghub.else
Signo de Frank y riesgo cardiovascular. Un estudio epidemiológico
Autores: Lucía Fernández Ascariz
Directores de la Tesis: Pedro Diz Dios (dir. tes.), Jacobo Limeres Posse (codir. tes.), Francisco Gude Sampedro (codir. tes.)
Lectura: En la Universidade de Santiago de Compostela ( España ) en 2019
Idioma: español
Tribunal Calificador de la Tesis: Juan Suárez Quintanilla (presid.), Mª C. Freire (secret.), Javier de la Fuente Aguado (voc.)
Materias:
Ciencias de la vida
Biología humana
Anatomía topográfica
Ciencias médicas
Patología
Arterioesclerosis
Patología cardiovascular
Tesis en acceso abierto en: MINERVA
Resumen
INTRODUCCIÓN Las enfermedades cardiovasculares representan la primera causa de hospitalización y defunción en España y en todo el mundo occidental, ocasionando además una elevada morbilidad que contribuye de forma sustancial al incremento exponencial de los costes de la asistencia sanitaria.
La patología subyacente de las enfermedades cardiovasculares es habitualmente la ateroesclerosis. En sus estadios iniciales es asintomática y suele evolucionar de forma silente a lo largo de muchos años, por lo que, con frecuencia, la muerte de estos pacientes sobreviene de forma súbita, incluso antes de acceder a los servicios sanitarios. Por ello, resulta de especial interés evaluar signos físicos que aparezcan en fases preclínicas y que puedan contribuir a establecer un diagnóstico precoz y, paralelamente, a diseñar un plan de tratamiento eficaz.
En 1973, el neumólogo estadounidense Saunders T. Frank describió el surco diagonal del lóbulo de la oreja (conocido como “signo de Frank”) como un potencial marcador de enfermedad cardiovascular. Transcurridos más de 45 años, su utilidad todavía genera controversia, ya que un porcentaje importante de los estudios publicados al respecto son poco consistentes y sus resultados muy dispares. Tampoco se ha aclarado definitivamente el mecanismo fisiopatológico subyacente a la aparición del surco. Esto ha impedido que, hasta el momento, este accidente anatómico fácil de explorar y sin costes implícitos se haya utilizado de forma rutinaria en el marco de la Atención Primaria como predictor o signo precoz de una potencial enfermedad coronaria.
En la actualidad, el análisis univariante de los factores de riesgo cardiovascular se ha sustituido por la aplicación de los denominados “índices de riesgo cardiovascular”, que tienen en cuenta las interacciones entre los distintos factores y proporcionan una perspectiva global del riesgo. Este argumento justifica investigar la relación del surco diagonal del lóbulo de la oreja con los principales índices de riesgo cardiovascular, como un primer paso imprescindible para que el signo de Frank llegue a ser una variable integrada en estos índices, contribuyendo a aumentar su capacidad predictiva en términos de existencia y severidad de la enfermedad coronaria.
OBJETIVOS • Describir la histomorfología del surco diagonal del lóbulo de la oreja aplicando técnicas histológicas convencionales y mediante el estudio capilaroscópico de la microvasculatura.
• Examinar la presencia del surco diagonal del lóbulo de la oreja en la población general, describiendo variaciones anatómicas de su longitud, profundidad, existencia de surcos secundarios y presentación uni o bilateral.
• Analizar la relación del surco diagonal del lóbulo de la oreja con los factores de riesgo cardiovascular modificables (hipertensión arterial, diabetes mellitus, tabaquismo, colesterol e índice de masa corporal), así como con los antecedentes de eventos cardiovasculares (cardiopatía isquémica, enfermedad cerebrovascular u onda Q patológica).
• Estudiar la relación entre el signo de Frank y los principales índices de riesgo cardiovascular.
METODOLOGÍA El estudio estructural del signo de Frank se efectuó examinando los lóbulos de las orejas de ocho cadáveres (tres con surcos y cinco controles sin surcos) aplicando técnicas convencionales de histología y mediante el análisis capilaroscópico de la microvasculatura del lóbulo de la oreja de siete pacientes (tres con surcos y cuatro controles sin surcos).
Para estudiar la relación entre el signo de Frank y el riego cardiovascular, se seleccionaron 1.050 individuos en el marco del denominado "Estudio A Estrada de Glicación e Inflamación" (AEGIS), un estudio de base poblacional en una muestra representativa de la población general adulta. Todos los participantes acudieron a una consulta en el Centro de Salud de A Estrada (Pontevedra), en la que fueron evaluados por un equipo de profesionales sanitarios entre noviembre de 2012 y marzo de 2015. A todos ellos se les realizó una inspección visual de ambos lóbulos de las orejas y una serie de determinaciones específicas orientadas a cuantificar el riesgo cardiovascular aplicando los principales índices de predicción vigentes: la ecuación de Framingham-Anderson, la ecuación REGICOR (Registre Gironí del Cor) , la ecuación SCORE (Systematic Coronary Risk Evaluation) y la ecuación ASCVD (Atherosclerotic Cardiovascular Disease Risk Score).
RESULTADOS El estudio histomorfológico del surco diagonal del lóbulo de la oreja muestra una redistribución de los elementos del tejido conjuntivo; las fibras colágenas son más abundantes que las elásticas y, en lugar de conformar pequeños tabiques radiales que rodean acúmulos adiposos, forman un gran tabique conjuntivo que deja a los lados acúmulos de grasa sin tabicar. En las imágenes obtenidas mediante capilaroscopia se observa que en el área del surco, a diferencia de los lóbulos controles, la densidad capilar es baja e incluso en algunos casos no se identifican estructuras vasculares.
El surco diagonal del lóbulo de la oreja se observa en el 65,2% de la población adulta (63,1% en varones y 67,6% en mujeres). En el 71,5% de los casos el signo es completo (ocupando desde el trago hasta el borde posterior del lóbulo de la oreja), en el 45,2% de los casos es bilateral y profundo, y habitualmente se acompaña de surcos accesorios (68,0% y 65,4% de los casos en la oreja derecha e izquierda, respectivamente).
La prevalencia del signo de Frank se incrementa significativamente con la edad del individuo (p< 0,001). De hecho, la existencia de surcos bilaterales aumenta desde el 10,6% en el rango de edad de 18-29 años, hasta el 91,7% en los mayores de 80 años. En estos mismos grupos etarios, la ausencia del surco se reduce desde el 84,4% hasta el 4,6%, respectivamente.
En relación a los factores de riesgo cardiovascular modificables, el signo de Frank bilateral es significativamente más prevalente en pacientes hipertensos que en normotensos (84,1% vs 44%, p< 0,001), en diabéticos que en no diabéticos (84,3% vs 52,7%, p< 0,001), en individuos con hipercolesterolemia definida frente a normocolesterolémicos (63,8% vs 54,2%, p< 0,001), y en los pacientes obesos frente a los que tienen normopeso (74,5% vs 37,3,%, p< 0,001). La frecuencia del surco diagonal del lóbulo de la oreja bilateral entre los pacientes con antecedentes de evento cardiovascular es significativamente superior a la detectada en los pacientes sin este tipo de antecedente (75,8% vs 54,3%, p< 0,001).
El riesgo medio de muerte cardiovascular estimado aplicando los principales índices de predicción (ecuaciones de Framingham, REGICOR, SCORE y ASCVD) es significativamente superior en los pacientes que presentan el signo de Frank (p< 0,001). El riesgo cardiovascular se incrementa progresivamente a medida que se acentúan sus características morfológicas, obteniéndose los valores más elevados cuando este es bilateral.
CONCLUSIONES El surco diagonal del lóbulo de la oreja es un accidente anatómico que estructuralmente se caracteriza por un acúmulo de fibras de colágeno que conforman un gran tabique conjuntivo que deja a los lados acúmulos de grasa sin tabicar, con un plexo capilar superficial de escasa densidad. Se observa en más de la mitad de la población adulta de ambos sexos; generalmente es completo, bilateral, profundo y tiene surcos accesorios; con la edad aumenta significativamente su prevalencia y se acentúan sus características morfológicas. Se presenta con más frecuencia en pacientes con valores patológicos de algunos factores de riesgo cardiovascular modificables y/o con antecedentes de evento cardiovascular.
El riesgo cardiovascular calculado en base a índices predictivos contrastados (ecuaciones de Framingham, REGICOR, SCORE y ASCVD), es significativamente mayor en los pacientes con surco diagonal del lóbulo de la oreja, especialmente cuando este es completo, bilateral, profundo y tiene surcos accesorios. En consecuencia, podemos afirmar que la existencia de este accidente anatómico representa un indicador de riesgo cardiovascular.https://dialnet.unirioja.es/servlet/tesis?codigo=239263
Signo de Frank: Un Indicador Cutáneo de Riesgo Cardiovascular
Introducción
El signo de Frank, también conocido como pliegue diagonal del lóbulo de la oreja (PDLE), es una marca visible que ha captado la atención del ámbito médico por su posible asociación con enfermedades cardiovasculares. Este pliegue cutáneo, descrito por primera vez en 1973 por el Dr. Sanders T. Frank, ha sido objeto de numerosos estudios para determinar su relevancia clínica como un posible marcador de enfermedad aterosclerótica subyacente. Aunque no es un hallazgo diagnóstico por sí mismo, su presencia puede ser un indicio importante en la evaluación del riesgo cardiovascular de un paciente.
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Descripción Anatómica y Características Clínicas
El signo de Frank se caracteriza por un pliegue diagonal en el lóbulo de la oreja, que se extiende desde el trago hasta el borde posterior del lóbulo en un ángulo de aproximadamente 45°. Puede ser unilateral o bilateral y variar en profundidad y longitud:
Unilateral: Presente en un solo lóbulo de la oreja.
Bilateral: Afecta ambos lóbulos, lo cual se ha relacionado con un mayor riesgo cardiovascular en algunos estudios.
Superficial o profundo: Dependiendo de la elasticidad y la estructura del tejido subyacente.
El lóbulo de la oreja, compuesto principalmente por tejido adiposo y vascularizado por pequeñas arteriolas y vénulas, carece de cartílago, lo que facilita la manifestación de pliegues en respuesta a cambios en la estructura del tejido conectivo.
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Historia y Descubrimiento
El Dr. Sanders T. Frank, un médico estadounidense, fue el primero en describir este signo en un artículo publicado en 1973 en la revista The New England Journal of Medicine. Frank observó la presencia de un pliegue diagonal en el lóbulo de la oreja de varios pacientes con enfermedad coronaria significativa, lo que lo llevó a plantear la hipótesis de que este hallazgo podría estar vinculado a la aterosclerosis.
Desde entonces, el signo de Frank ha sido objeto de debate y de múltiples estudios epidemiológicos, algunos de los cuales han encontrado una correlación significativa entre su presencia y enfermedades cardiovasculares, mientras que otros han cuestionado su especificidad y sensibilidad.
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Fisiopatología: Hipótesis Sobre Su Origen
Aunque el mecanismo exacto que relaciona el signo de Frank con la enfermedad cardiovascular aún no está completamente esclarecido, se han propuesto varias teorías:
1. Alteraciones en la Microcirculación:
Se sugiere que el pliegue podría ser el resultado de microangiopatía o cambios en la microcirculación del lóbulo de la oreja, reflejando de forma periférica alteraciones similares en la vasculatura coronaria.
2. Pérdida de Fibras Elásticas y Colágeno:
La aterosclerosis está asociada con la degeneración del colágeno y las fibras elásticas en las arterias. Este proceso podría afectar también la elasticidad del lóbulo, provocando el pliegue.
3. Envejecimiento Cutáneo Prematuro:
Algunos investigadores consideran que el PDLE podría ser un marcador de envejecimiento biológico acelerado, más que de enfermedad cardiovascular per se.
4. Factores Genéticos y Estructurales:
Existe la posibilidad de una predisposición genética que influya tanto en la aparición del pliegue como en la propensión a desarrollar enfermedades cardiovasculares.
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Asociación con Enfermedades Cardiovasculares
Diversos estudios han evaluado la relación entre el signo de Frank y la enfermedad coronaria (EC), la arteriopatía periférica (EAP) y los eventos cerebrovasculares. A continuación, se resumen algunos hallazgos destacados:
1. Enfermedad Arterial Coronaria (EAC):
Un metaanálisis publicado en The American Journal of Medicine (2016) mostró una asociación significativa entre el PDLE y la presencia de enfermedad coronaria confirmada por angiografía.
Se ha observado que la presencia bilateral del pliegue podría correlacionarse con un mayor grado de severidad de la enfermedad coronaria.
2. Enfermedad Cerebrovascular:
Algunos estudios han encontrado una relación entre el signo de Frank y un mayor riesgo de accidente cerebrovascular isquémico, posiblemente debido a mecanismos aterotrombóticos compartidos.
3. Arteriopatía Periférica:
El PDLE también se ha asociado con la presencia de enfermedad arterial periférica, reflejando un posible indicador de enfermedad aterosclerótica sistémica.
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Factores de Riesgo Comunes
El signo de Frank se ha observado con mayor frecuencia en individuos con factores de riesgo cardiovascular clásicos, como:
Hipertensión arterial
Dislipidemia
Diabetes mellitus
Tabaquismo
Obesidad
Historia familiar de enfermedad cardiovascular precoz
Sin embargo, su presencia no siempre se asocia con estos factores, lo que sugiere que podría existir un componente independiente relacionado con la aterosclerosis subclínica.
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Relevancia Clínica
¿Debe considerarse el signo de Frank un marcador confiable de enfermedad cardiovascular?
Aunque el signo de Frank no es un criterio diagnóstico, su presencia puede servir como un indicador clínico adicional que motive una evaluación más exhaustiva del paciente, especialmente en aquellos con otros factores de riesgo cardiovascular.
En la práctica clínica:
Pacientes asintomáticos: La presencia del PDLE podría justificar la realización de pruebas de detección precoz, como un ECG, ecocardiograma o pruebas de esfuerzo, si existen otros factores de riesgo.
Pacientes sintomáticos: En aquellos con síntomas sugestivos de enfermedad cardiovascular, el hallazgo del pliegue puede aumentar la sospecha clínica.
No obstante, debe evitarse el sobrediagnóstico o la creación de alarmas innecesarias en pacientes sin otros factores de riesgo o síntomas.
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Limitaciones y Controversias
A pesar de los hallazgos observacionales, el signo de Frank presenta limitaciones significativas:
Falta de especificidad: No todos los pacientes con PDLE tienen enfermedad cardiovascular, y muchos pacientes con enfermedad coronaria significativa no presentan el pliegue.
Influencia del envejecimiento: El pliegue también se observa con mayor frecuencia en personas mayores, lo que podría confundir su asociación con la aterosclerosis.
Variabilidad étnica: La prevalencia y la relevancia del signo pueden variar entre diferentes poblaciones.
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Conclusiones
El signo de Frank es un hallazgo clínico curioso y potencialmente relevante que podría actuar como un marcador cutáneo de riesgo cardiovascular. Aunque su presencia no es suficiente para diagnosticar enfermedad cardíaca, sí puede servir como una señal de advertencia en la evaluación integral del riesgo cardiovascular, especialmente en pacientes con otros factores predisponentes.
Puntos clave:
No es diagnóstico, pero puede ser un indicador adicional de riesgo.
Su presencia debería llevar a considerar una evaluación cardiovascular más detallada en contextos clínicos apropiados.
Se requiere más investigación para establecer su verdadero valor pronóstico.
En última instancia, el enfoque clínico debe ser holístico, considerando todos los factores de riesgo y hallazgos clínicos para una adecuada estratificación del riesgo cardiovascular.
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Bibliografía
1. Frank, S. T. (1973). Aural sign of coronary-artery disease. New England Journal of Medicine, 289(6), 327-328.
2. Lucenteforte, E., Romoli, M., Zito, C., et al. (2016). Diagonal Earlobe Crease and Coronary Artery Disease: A Systematic Review and Meta-Analysis. The American Journal of Medicine, 129(7), 731.e1-731.e8.
3. Edston, E. (2006). The earlobe crease, coronary artery disease, and sudden cardiac death: an autopsy study. The American Journal of Forensic Medicine and Pathology, 27(2), 129-133.
4. Kaukola, S. (1978). Ear-lobe crea
se and coronary heart disease. British Heart Journal, 40(5), 546–549.
Otro Post
El Signo de Frank: Un Indicador Cutáneo de Riesgo Cardiovascular
Resumen
El Signo de Frank, también conocido como pliegue diagonal del lóbulo de la oreja (PDLO), es un hallazgo físico caracterizado por una hendidura diagonal que se extiende desde el trago hasta el borde inferior del lóbulo de la oreja. Descrito por primera vez en 1973 por el Dr. Sanders T. Frank, este signo ha suscitado un creciente interés en la comunidad médica debido a su posible asociación con la enfermedad arterial coronaria (EAC) y otras patologías cardiovasculares. A pesar de su aparente simplicidad, el Signo de Frank representa una ventana hacia la predicción del riesgo cardiovascular subclínico, especialmente en pacientes asintomáticos.
Este artículo analiza en profundidad la fisiopatología, la evidencia científica disponible, la relevancia clínica del Signo de Frank, así como su relación con otros signos físicos que pueden servir como predictores de enfermedades cardiovasculares.
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1. Introducción
La enfermedad cardiovascular continúa siendo la principal causa de morbilidad y mortalidad a nivel mundial. Si bien los factores de riesgo tradicionales como la hipertensión arterial, la dislipidemia, la diabetes mellitus y el tabaquismo son ampliamente conocidos, la búsqueda de biomarcadores físicos no invasivos ha sido un campo de interés creciente. En este contexto, el Signo de Frank ha emergido como un hallazgo clínico que podría reflejar la presencia de aterosclerosis sistémica.
Este signo, observado inicialmente en pacientes con infartos agudos de miocardio, plantea una pregunta fundamental: ¿podría una simple observación del lóbulo de la oreja alertar sobre el riesgo de eventos cardiovasculares?
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2. Historia y Descubrimiento
El Signo de Frank fue descrito por el Dr. Sanders T. Frank, un médico estadounidense, en 1973. En una carta al editor publicada en el New England Journal of Medicine, Frank mencionó haber notado una línea diagonal en el lóbulo de la oreja de varios pacientes con enfermedad arterial coronaria confirmada. Desde entonces, numerosos estudios han explorado esta asociación, algunos confirmando una correlación significativa, mientras que otros consideran que el signo podría estar relacionado con el envejecimiento.
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3. Características Clínicas del Signo de Frank
El Signo de Frank se manifiesta como un pliegue diagonal bien definido, generalmente unilateral o bilateral, que atraviesa el lóbulo de la oreja en un ángulo de aproximadamente 45 grados. Puede variar en profundidad y longitud:
Superficial o profundo: Algunos pliegues son apenas visibles, mientras que otros forman una hendidura pronunciada.
Unilateral o bilateral: Aunque se ha informado en ambos lóbulos, algunos estudios sugieren que la presencia bilateral podría estar más fuertemente asociada con la EAC.
Asociación con otros signos cutáneos: Puede coexistir con cambios en la textura de la piel o pérdida de elasticidad.
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4. Fisiopatología: ¿Qué Explica esta Asociación?
La patogénesis del Signo de Frank aún no está completamente elucidada, pero se han propuesto varias hipótesis:
4.1. Hipótesis de la Microangiopatía
El lóbulo de la oreja está vascularizado principalmente por pequeñas arterias terminales. Se postula que la microangiopatía aterosclerótica podría comprometer el flujo sanguíneo en esta región, provocando atrofia dérmica y formación del pliegue. Esta microangiopatía sería un reflejo de la aterosclerosis sistémica.
4.2. Alteraciones del Colágeno y Elastina
La degradación del colágeno y la pérdida de elasticidad dérmica podrían explicar la aparición del pliegue. Dado que estos cambios también están presentes en la vasculatura afectada por aterosclerosis, existe una posible correlación entre la fragilidad de la matriz extracelular cutánea y la enfermedad arterial.
4.3. Envejecimiento Versus Aterosclerosis
Aunque la prevalencia del Signo de Frank aumenta con la edad, no todos los individuos mayores lo presentan, ni todos los jóvenes con el signo tienen enfermedades cardiovasculares. Esto sugiere que, si bien el envejecimiento podría ser un factor predisponente, la aterosclerosis subyacente juega un papel clave.
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5. Evidencia Científica y Estudios Epidemiológicos
5.1. Estudios Observacionales
Estudio de Edimburgo (1989): Demostró una asociación significativa entre el Signo de Frank y la enfermedad coronaria en autopsias.
Estudio de Kaukola (1983): Encontró que el pliegue diagonal del lóbulo de la oreja estaba presente en el 70% de los pacientes con enfermedad coronaria significativa en comparación con el 30% del grupo control.
5.2. Meta-análisis
Un meta-análisis de 2016 que incluyó más de 13.000 pacientes concluyó que la presencia del Signo de Frank se asocia con un riesgo casi doble de enfermedad arterial coronaria. Sin embargo, también destacó la heterogeneidad entre estudios y la necesidad de más investigaciones.
5.3. Limitaciones de la Evidencia
Sesgo de observación: La subjetividad en la identificación del pliegue puede influir en los resultados.
Factores de confusión: Edad, tabaquismo y dislipidemia pueden coexistir, dificultando el establecimiento de una relación causal directa.
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6. Relevancia Clínica
El Signo de Frank no debe considerarse un marcador diagnóstico independiente, pero su presencia puede servir como un “alerta clínica” para evaluar el riesgo cardiovascular en pacientes asintomáticos, especialmente si coexisten otros factores de riesgo.
6.1. Aplicación en la Práctica Clínica
Evaluación del riesgo cardiovascular: En pacientes sin síntomas, sugiere la necesidad de evaluar el perfil lipídico, realizar pruebas de esfuerzo o incluso considerar estudios de imagen como el score de calcio coronario.
Seguimiento en pacientes con EAC conocida: Podría indicar una enfermedad más extensa o un mayor riesgo de eventos futuros.
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7. Diferenciación de Otros Pliegues Cutáneos
Es crucial diferenciar el Signo de Frank de otros pliegues o cambios cutáneos, como:
Pliegues congénitos: Presentes desde el nacimiento sin implicaciones patológicas.
Cambios relacionados con cicatrices o traumatismos previos.
Anomalías dérmicas por enfermedades sistémicas (p. ej., amiloidosis).
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8. Asociación con Otras Enfermedades Sistémicas
Además de la enfermedad arterial coronaria, el Signo de Frank se ha asociado con:
Enfermedad cerebrovascular: Mayor riesgo de accidentes cerebrovasculares.
Aneurisma de la aorta abdominal: Posible reflejo de una aterosclerosis sistémica.
Síndrome metabólico: Asociación con dislipidemia, hipertensión y resistencia a la insulina.
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9. Signos Físicos Complementarios para Evaluación Cardiovascular
El Signo de Frank puede formar parte de una evaluación más amplia que incluya otros signos físicos sugerentes de enfermedad cardiovascular:
9.1. Xantelasmas
Descripción: Depósitos amarillentos de colesterol en los párpados.
Significado clínico: Asociación con dislipidemia y riesgo cardiovascular aumentado.
9.2. Arco Corneal Senil
Descripción: Anillo grisáceo alrededor de la córnea.
Asociación: Relacionado con dislipidemia, aunque puede ser un hallazgo fisiológico en ancianos.
9.3. Hipocratismo Digital (Dedos en Palillo de Tambor)
Significado: Indica enfermedades cardíacas cianóticas, fibrosis pulmonar o enfermedades gastrointestinales.
9.4. Pseudo-xantoma elástico
Asociación: Relacionado con alteraciones del tejido conectivo y enfermedad vascular periférica.
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10. Perspectivas Futuras y Necesidad de Investigación
A pesar de la evidencia acumulada, aún existen brechas en la comprensión del Signo de Frank. Las futuras investigaciones deberían enfocarse en:
Estudios longitudinales: Para evaluar su valor predictivo a largo plazo.
Correlación con biomarcadores: Evaluar su asociación con niveles de PCR ultrasensible, homocisteína y otros indicadores de inflamación subclínica.
Análisis por imágenes: Uso de angiografía coronaria por tomografía computarizada para correlacionar directamente la presencia del signo con la carga de placa aterosclerótica.
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Conclusión
El Signo de Frank, aunque aparentemente simple, podría ser un indicador cutáneo de riesgo cardiovascular subclínico. Si bien no debe considerarse un diagnóstico definitivo de enfermedad coronaria, su presencia en combinación con otros factores de riesgo clínicos debe alertar al médico para una evaluación más exhaustiva.
La exploración física sigue siendo una herramienta poderosa en la medicina moderna. En un mundo dominado por la tecnología diagnóstica avanzada, el reconocimiento de signos físicos como el Signo de Frank nos recuerda que la observación clínica cuidadosa sigue siendo una piedra angular de la práctica médica.
Recomendación para Futuro Desarrollo
Dado el interés en la correlación entre hallazgos físicos y riesgo cardiovascular, un signo que merece atención para futuros estudios es el Arco Corneal Senil, por su posible asociación con la dislipidemia y el riesgo aterosclerótico. Su evaluación detallada podría proporcionar información adicional sobre su relevancia clínica en la estratificación del riesgo cardiovascular.
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