Vértigo Posicional Paroxístico Benigno (VPPB) 2026: diagnóstico por canal, maniobras de Epley, Semont, Gufoni y Lempert, recurrencia, vitamina D y nuevas tecnologías de reposicionamiento
Revisión clínica internacional actualizada a agosto de 2026
EMS Solutions International | By DrRamonReyesMD
Introducción
El vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) —Benign Paroxysmal Positional Vertigo, BPPV— es el trastorno vestibular periférico episódico más frecuente y una de las causas más comunes de vértigo en la práctica clínica.
Su importancia no radica únicamente en su frecuencia. El VPPB puede generar náuseas intensas, inseguridad para caminar, restricciones de actividad, ansiedad anticipatoria y, particularmente en adultos mayores, un incremento clínicamente relevante del riesgo de caídas.
Sin embargo, posee una característica excepcional dentro de la neurología y la otoneurología:
En la mayoría de los casos conocemos el mecanismo mecánico responsable y podemos tratarlo mediante una intervención física dirigida, sin necesidad de tratamiento farmacológico crónico.
La medicina moderna del VPPB ha evolucionado considerablemente. Ya no basta con decir que un paciente tiene “vértigo posicional” y realizar automáticamente una maniobra de Epley.
El enfoque contemporáneo exige identificar:
canal afectado → brazo del canal → mecanismo → dirección del nistagmo → lado afectado → maniobra específica.
La literatura publicada durante 2024–2026 añade además elementos relevantes sobre maniobras comparadas, VPPB horizontal, recurrencia, metabolismo de vitamina D, mareo residual y sistemas mecanizados de reposicionamiento.
Esta revisión sustituye y actualiza integralmente el artículo histórico de EMS Solutions International, incorporando la evidencia disponible hasta agosto de 2026.
1. ¿Qué significa VPPB?
El nombre describe con bastante precisión la enfermedad:
Vértigo: falsa percepción de movimiento propio o del entorno.
Posicional: aparece al modificar la orientación de la cabeza respecto a la gravedad.
Paroxístico: se presenta mediante episodios súbitos, generalmente breves.
Benigno: el trastorno mecánico periférico típico no constituye por sí mismo una enfermedad destructiva o maligna del sistema nervioso.
Pero “benigno” no significa irrelevante.
Un episodio puede provocar una caída, traumatismo, pérdida funcional o conducir a exploraciones y tratamientos innecesarios cuando el diagnóstico no se reconoce correctamente.
2. Anatomía vestibular: comprender el VPPB antes de tratarlo
El oído interno contiene el sistema vestibular periférico.
Sus componentes principales incluyen:
- utrículo;
- sáculo;
- canal semicircular anterior/superior;
- canal semicircular posterior;
- canal semicircular horizontal/lateral.
Los órganos otolíticos —utrículo y sáculo— detectan fundamentalmente aceleraciones lineales y orientación respecto de la gravedad.
Los canales semicirculares detectan aceleraciones angulares.
Dentro del utrículo existe una membrana otolítica que contiene pequeñas estructuras cristalinas formadas predominantemente por carbonato cálcico (CaCO₃) denominadas otoconias u otoconios.
Estos cristales constituyen la pieza central de la fisiopatología del VPPB.
3. Fisiopatología: cuando los otoconios entran donde no deben
En determinadas circunstancias, partículas otoconiales pueden desprenderse del utrículo e introducirse en un canal semicircular.
A partir de ahí aparecen dos mecanismos fundamentales.
Canalolitiasis
Los otoconios permanecen libres dentro de la luz del canal.
Cuando la cabeza cambia de posición respecto a la gravedad, las partículas se desplazan, producen movimiento anormal de endolinfa y deflectan la cúpula.
El sistema vestibular envía entonces una señal de aceleración angular que no corresponde con la información procedente del oído contralateral, la visión y la propiocepción.
El resultado es:
movimiento cefálico → desplazamiento de partículas → corriente endolinfática anómala → deflexión cupular → señal vestibular asimétrica → nistagmo + vértigo.
Cupulolitiasis
En este mecanismo, el material otoconial se encuentra adherido funcionalmente a la cúpula, haciéndola anormalmente sensible a la gravedad.
El patrón clínico puede ser más persistente que en la canalolitiasis.
Los criterios diagnósticos internacionales de la Bárány Society establecen una clasificación del VPPB basada precisamente en el canal afectado, la fisiopatología y el patrón de nistagmo provocado.
4. ¿Por qué se desprenden los otoconios?
En muchos pacientes no puede identificarse una causa concreta y el VPPB se considera idiopático.
Sin embargo, se han descrito asociaciones con:
- envejecimiento;
- traumatismo craneal;
- osteoporosis/osteopenia;
- migraña;
- enfermedad vestibular previa;
- enfermedad de Ménière;
- neuritis vestibular;
- cirugía otológica;
- inmovilización prolongada;
- alteraciones metabólicas;
- déficit de vitamina D.
Una revisión sistemática contemporánea sobre comorbilidades encontró asociaciones entre VPPB y diferentes factores cardiovasculares, metabólicos, neurológicos, musculoesqueléticos y vestibulares. El traumatismo craneal destacó además como factor relacionado con una respuesta más difícil al primer procedimiento de reposicionamiento.
Importante: asociación no equivale automáticamente a causalidad. El VPPB es probablemente un síndrome final común producido por mecanismos etiológicos diversos.
5. El canal posterior sigue siendo el protagonista
El canal semicircular posterior constituye la localización más frecuente del VPPB.
Pero también existen:
VPPB del canal horizontal o lateral
Puede presentarse como variante:
geotrópica o apogeotrópica.
VPPB del canal anterior/superior
Mucho menos frecuente.
VPPB multicanal
Más de un canal puede estar afectado simultáneamente.
VPPB bilateral
Puede existir afectación de ambos laberintos.
Esta clasificación tiene una consecuencia terapéutica fundamental:
La maniobra de Epley no es “la maniobra del vértigo”. Es fundamentalmente una maniobra de reposicionamiento para determinados VPPB del canal posterior.
6. Historia clínica característica
El paciente suele describir episodios intensos pero breves desencadenados por:
- girarse en la cama;
- acostarse;
- incorporarse;
- mirar hacia arriba;
- agacharse;
- inclinar la cabeza;
- realizar determinados movimientos cervicales.
El vértigo provocado por una posición determinada suele durar segundos, generalmente menos de un minuto en la canalolitiasis posterior típica.
Puede acompañarse de:
náuseas, vómitos, sensación de inestabilidad y miedo a repetir el movimiento desencadenante.
Entre ataques, algunos pacientes están prácticamente asintomáticos.
Otros mantienen una sensación de desequilibrio o “cabeza rara” incluso después de corregir el VPPB. Volveremos sobre este mareo residual, porque constituye un área de creciente interés en 2026.
7. El nistagmo es el mapa anatómico
Uno de los conceptos fundamentales de la otoneurología moderna es:
No debemos limitarnos a provocar vértigo. Debemos observar los ojos.
El movimiento ocular provocado proporciona información acerca del canal implicado.
| Canal/variante | Prueba principal | Patrón orientativo |
|---|---|---|
| Posterior | Dix-Hallpike | torsional + vertical superior |
| Horizontal geotrópico | Supine roll test | horizontal geotrópico |
| Horizontal apogeotrópico | Supine roll test | horizontal apogeotrópico |
| Anterior | Dix-Hallpike / head-hanging | predominantemente vertical inferior con componente torsional variable |
La interpretación debe realizarse dentro del contexto clínico completo.
8. Dix-Hallpike: la prueba fundamental del canal posterior
La maniobra de Dix-Hallpike continúa siendo la prueba posicional fundamental cuando se sospecha VPPB posterior.
Simplificando la técnica:
- paciente sentado;
- cabeza rotada aproximadamente 45° hacia el lado explorado;
- descenso rápido pero controlado a decúbito;
- extensión cervical aproximada de 20°;
- observación directa de los ojos;
- valoración de latencia, dirección, intensidad y duración del nistagmo.
En la canalolitiasis posterior típica aparece un nistagmo característicamente torsional y vertical superior.
La respuesta no consiste simplemente en:
“se mareó = Dix-Hallpike positivo”.
El fenotipo del nistagmo importa.
9. ¿Dix-Hallpike negativo? No termina la investigación
Un error frecuente consiste en concluir:
“Dix-Hallpike negativo, por tanto no es VPPB”.
Incorrecto.
Si la historia es compatible y Dix-Hallpike produce nistagmo horizontal —o no reproduce el patrón posterior esperado— debe investigarse el canal horizontal mediante supine roll test.
La guía clínica AAO-HNSF lo recomienda expresamente.
10. Supine Roll Test: imprescindible para el canal horizontal
El paciente permanece en decúbito supino, habitualmente con ligera flexión cervical, y se rota la cabeza hacia ambos lados.
Se compara:
- dirección;
- intensidad;
- duración del nistagmo.
Puede observarse:
Variante geotrópica
El nistagmo horizontal bate hacia el suelo.
Variante apogeotrópica
Bate alejándose del suelo.
La identificación correcta de estas variantes es importante porque la estrategia de reposicionamiento puede cambiar.
11. Maniobra de Epley: el gran clásico sigue vigente
John M. Epley publicó en 1992 su procedimiento de reposicionamiento canalicular para VPPB.
El concepto era extraordinariamente elegante:
utilizar una secuencia controlada de movimientos cefálicos y la gravedad para conducir las partículas desde el canal afectado nuevamente hacia el utrículo.
Su artículo original apareció en Otolaryngology–Head and Neck Surgery:
Epley JM. The Canalith Repositioning Procedure: For Treatment of Benign Paroxysmal Positional Vertigo. 1992;107:399–404. DOI: 10.1177/019459989210700310.
12. Maniobra de Epley: secuencia práctica
Para un VPPB posterior derecho, de manera esquemática:
1. Paciente sentado.
2. Rotar la cabeza aproximadamente 45° hacia la derecha.
3. Llevar al paciente a posición de Dix-Hallpike derecha, manteniendo la rotación y una extensión cervical aproximada de 20°.
4. Mantener la posición hasta que el vértigo/nistagmo desaparezca y durante un intervalo adicional apropiado.
5. Rotar lentamente la cabeza aproximadamente 90° hacia el lado contrario, sin levantarla.
6. Continuar la rotación corporal hacia el lado izquierdo hasta colocar al paciente en decúbito lateral, orientando progresivamente la nariz hacia el suelo.
7. Incorporar al paciente de manera controlada.
Para el oído izquierdo se realiza la secuencia especular.
Punto crucial
Los tiempos y ángulos no deben convertirse en una coreografía rígida que ignore la respuesta vestibular.
La maniobra debe ejecutarse con conocimiento de la anatomía tridimensional y adaptarse a las limitaciones cervicales y funcionales del paciente.
13. ¿Qué dice la evidencia 2026 sobre Epley?
Aquí aparece una de las novedades más importantes de esta actualización.
Un network meta-analysis publicado en 2026 reunió:
20 ensayos clínicos aleatorizados
2.089 pacientes.
Comparó Epley, Semont, Brandt-Daroff y otros procedimientos para VPPB posterior.
Epley obtuvo la mayor clasificación global de eficacia: SUCRA 97,84 %.
Epley y Semont mostraron los mejores resultados en curación a corto plazo.
Los autores concluyeron que ambas deben considerarse estrategias de primera línea para VPPB posterior. La evidencia sobre qué estrategia previene mejor la recurrencia, sin embargo, continúa siendo de menor calidad.
DOI: 10.3389/fneur.2026.1762375
Esto significa algo importante:
Epley no ha quedado obsoleta.
Más de tres décadas después de su publicación original, la evidencia comparativa de 2026 refuerza su posición terapéutica.
14. Maniobra liberadora de Semont
La maniobra de Semont constituye otra estrategia fundamental para el VPPB posterior.
Fue descrita por Alain Semont, Georges Freyss y Evelyne Vitte y publicada en 1988.
Semont A, Freyss G, Vitte E. Curing the BPPV with a liberatory maneuver. Adv Otorhinolaryngol. 1988;42:290–293. DOI: 10.1159/000416126.
A diferencia de Epley, utiliza transiciones laterales más rápidas manteniendo una orientación cefálica determinada.
Conceptualmente pretende liberar y movilizar el material otoconial hacia una localización donde deje de producir estimulación patológica.
15. Epley vs. Semont: ¿cuál gana en 2026?
La respuesta correcta es más sofisticada que declarar un vencedor absoluto.
Para VPPB posterior, ambas son maniobras eficaces y de primera línea.
El metaanálisis en red de 2026 coloca a Epley en primera posición global, pero también identifica a Semont entre las intervenciones con mejores resultados de curación.
En la práctica:
Epley: excelente opción estándar y probablemente la maniobra con mayor respaldo acumulado.
Semont: alternativa de primera línea particularmente útil en determinados pacientes y escenarios.
La elección debe considerar:
- variante de VPPB;
- experiencia del operador;
- movilidad cervical;
- movilidad corporal;
- tolerancia;
- obesidad;
- edad;
- comorbilidades;
- respuesta a tratamientos previos.
16. VPPB horizontal: Gufoni entra en primera línea de discusión
La evidencia contemporánea obliga a dedicar mucha más atención al VPPB del canal horizontal.
Una revisión sistemática de 2024 evaluó 10 ensayos clínicos aleatorizados y 1.025 pacientes tratados mediante maniobra de Gufoni.
Encontró que Gufoni era eficaz frente a sham, aunque no demostró superioridad consistente frente a otras maniobras activas como Barbecue roll, Appiani o variantes modificadas.
La conclusión es importante:
Gufoni constituye una opción válida tanto en variantes geotrópicas como apogeotrópicas, siempre que el subtipo se diagnostique correctamente.
DOI: 10.1007/s00405-024-08712-y
17. Lempert / Barbecue Roll
Otra maniobra ampliamente utilizada para VPPB horizontal es la Lempert roll, conocida coloquialmente como Barbecue roll.
Consiste en realizar rotaciones corporales y cefálicas progresivas alrededor del eje longitudinal para conducir el material a través del canal horizontal.
Una revisión sistemática publicada en 2025 analizó 9 estudios y 768 pacientes.
La maniobra produjo efectos clínicamente relevantes y continúa siendo una opción terapéutica para VPPB horizontal geotrópico, aunque no demostró superioridad frente a otras maniobras activas como Gufoni, Gufoni-Appiani o Li.
DOI: 10.1007/s00405-025-09304-0
18. Tabla clínica 2026: del nistagmo a la maniobra
| Sospecha | Prueba | Nistagmo predominante | Maniobras utilizadas |
|---|---|---|---|
| Canal posterior | Dix-Hallpike | torsional + vertical superior | Epley / Semont |
| Horizontal geotrópico | Supine roll | horizontal hacia suelo | Gufoni / Lempert-Barbecue |
| Horizontal apogeotrópico | Supine roll | horizontal alejándose del suelo | Gufoni/Appiani u otras técnicas específicas según mecanismo |
| Canal anterior | Dix-Hallpike / straight head-hanging | vertical inferior ± torsional | maniobras específicas, según anatomía y experiencia |
| Multicanal | combinación | patrones múltiples | estrategia secuencial individualizada |
Esta tabla es orientativa. El diagnóstico definitivo requiere integrar historia, exploración y patrón oculomotor.
19. Conversión canalicular: cuando el tratamiento cambia el canal
Después de una maniobra de reposicionamiento puede ocurrir que los otoconios migren desde un canal hacia otro.
Es la denominada:
conversión o canal switch.
Un paciente puede dejar de mostrar el patrón posterior original y desarrollar posteriormente un patrón horizontal.
Esto no significa necesariamente que “la maniobra haya fracasado”.
Significa que debe reexaminarse el nistagmo y tratar el canal actualmente afectado, en lugar de repetir indefinidamente la misma maniobra.
20. No todo vértigo posicional es VPPB
Este probablemente sea el punto de seguridad clínica más importante de todo el artículo.
Existen nistagmos posicionales centrales.
Un cuadro aparentemente posicional puede relacionarse con:
- lesión cerebelosa;
- lesión del tronco encefálico;
- enfermedad desmielinizante;
- patología vascular;
- tumores;
- otras enfermedades neurológicas.
Banderas rojas
Debe reconsiderarse inmediatamente un VPPB simple ante:
- déficit neurológico focal;
- diplopía;
- disartria;
- disfagia;
- debilidad;
- alteración sensitiva focal;
- ataxia marcada;
- incapacidad desproporcionada para mantenerse en pie;
- cefalea súbita o nueva intensa;
- nistagmo espontáneo o posicional atípico;
- nistagmo vertical puro persistente;
- patrones que no corresponden a la anatomía canalicular;
- pérdida de conciencia;
- síntomas auditivos/neurológicos discordantes;
- ausencia persistente de respuesta pese a diagnóstico y maniobras aparentemente correctos.
Regla clínica esencial
Que un vértigo sea desencadenado por movimiento no demuestra que sea VPPB.
21. ¿TAC o resonancia a todos?
No.
Cuando la historia y la exploración cumplen criterios de un VPPB típico y no existen signos adicionales incompatibles con ese diagnóstico, la neuroimagen rutinaria no está recomendada.
La guía AAO-HNSF recomienda específicamente no realizar estudios radiológicos rutinarios en este escenario.
La situación cambia si existen:
signos neurológicos, patrón atípico, evolución discordante, fracaso diagnóstico o sospecha de patología central.
La buena medicina no consiste ni en pedir una resonancia a todos ni en negar una resonancia cuando existen indicaciones.
Consiste en seleccionarla correctamente.
22. ¿Y pruebas vestibulares complejas?
Tampoco deben solicitarse rutinariamente en un VPPB clásico correctamente diagnosticado.
Videonistagmografía, video-Frenzel, vHIT, pruebas calóricas, VEMP y otras exploraciones tienen enorme utilidad en neurootología, pero su utilización debe responder a una pregunta clínica concreta.
En pacientes con presentación típica, el diagnóstico sigue siendo fundamentalmente:
clínico + posicional + oculomotor.
23. Fármacos: aquí persiste uno de los mayores errores clínicos
El VPPB no es fundamentalmente un déficit de antihistamínicos, benzodiacepinas o betahistina.
Es un problema mecánico vestibular.
Por tanto:
un fármaco supresor vestibular no recoloca un otoconio.
La guía AAO-HNSF recomienda no tratar rutinariamente el VPPB mediante supresores vestibulares, incluidos antihistamínicos y benzodiacepinas.
Esto no significa que nunca pueda utilizarse un antiemético o tratamiento sintomático puntual ante vómitos intensos.
Significa que:
tratamiento sintomático ≠ tratamiento etiológico.
En adultos mayores, además, sedación, deterioro del equilibrio y somnolencia pueden incrementar el riesgo de caídas.
24. Tampoco hay que dormir sentado después de Epley
Durante años se recomendaron medidas como:
- dormir semisentado;
- usar collar cervical;
- evitar acostarse;
- no girar hacia el oído afectado;
- mantener la cabeza vertical durante periodos prolongados.
Estas restricciones no deben recomendarse rutinariamente después de una maniobra de reposicionamiento para VPPB posterior.
La AAO-HNSF formula una recomendación fuerte en contra de las restricciones posturales posprocedimiento rutinarias.
Este punto debe eliminarse de protocolos antiguos que todavía circulan en internet.
25. ¿Cuántas veces puede repetirse Epley?
No existe una regla universal que obligue a limitarse a una única maniobra.
Puede repetirse cuando persiste un patrón compatible.
Pero antes de ejecutar una tercera, cuarta o quinta maniobra idéntica conviene plantearse:
¿identifiqué correctamente el lado?
¿es realmente posterior?
¿existe cupulolitiasis?
¿ha ocurrido conversión canalicular?
¿es multicanal?
¿es bilateral?
¿estoy viendo nistagmo central?
¿existe otra vestibulopatía?
La repetición mecánica sin reevaluación diagnóstica no es buena práctica.
26. Mareo residual: el paciente ya no tiene nistagmo, pero sigue “raro”
Este fenómeno merece mucha más atención de la que recibía hace una década.
Después de resolver satisfactoriamente el VPPB, algunos pacientes continúan experimentando:
- inestabilidad;
- sensación de flotación;
- inseguridad;
- mareo inespecífico;
- hipersensibilidad al movimiento.
Una revisión publicada a comienzos de 2026 describe una prevalencia comunicada de mareo residual relacionado con VPPB de aproximadamente 23–70 %, dependiendo de las poblaciones y definiciones utilizadas.
DOI: 10.3389/fneur.2025.1689617
Esto obliga a distinguir:
persistencia de VPPB
de
mareo residual después de VPPB resuelto.
No son necesariamente lo mismo.
27. ¿Por qué existe mareo residual?
Se han propuesto varios mecanismos:
- adaptación vestibular central incompleta;
- alteración temporal de la integración multisensorial;
- disfunción otolítica residual;
- enfermedad vestibular coexistente;
- desacondicionamiento;
- ansiedad relacionada con movimiento;
- hipervigilancia postural;
- alteraciones propioceptivas.
En determinados pacientes puede ser apropiada la rehabilitación vestibular individualizada, especialmente cuando persiste deterioro funcional.
La guía AAO-HNSF contempla la rehabilitación vestibular como una opción terapéutica.
28. Recurrencia: curado hoy no significa inmunidad
El VPPB puede volver.
Esto no implica necesariamente que el tratamiento inicial fuera incorrecto.
Los otoconios pueden desprenderse nuevamente.
La recurrencia se ha relacionado en diferentes estudios con factores como:
- edad;
- sexo femenino;
- osteoporosis;
- migraña;
- traumatismo craneal;
- diabetes;
- hipertensión;
- alteraciones lipídicas;
- déficit de vitamina D.
Pero la fuerza de estas asociaciones es variable y existe heterogeneidad entre estudios.
Por eso, en 2026 no debemos vender un único “factor causal de recurrencia”.
29. Vitamina D y VPPB: una de las áreas que más ha evolucionado
Durante años se observó que pacientes con VPPB presentaban con frecuencia niveles bajos de vitamina D.
La explicación biológica propuesta es razonable:
los otoconios están formados predominantemente por carbonato cálcico y el metabolismo del calcio y vitamina D podría influir sobre su integridad y homeostasis.
Pero plausibilidad biológica no basta.
Había que demostrarlo clínicamente.
Un metaanálisis de BMJ Open de 2024 reunió 35 estudios y 9.843 individuos. Encontró concentraciones menores de vitamina D asociadas con la incidencia de VPPB, aunque la relación con recurrencia resultó más incierta y los autores destacaron heterogeneidad y calidad variable de la evidencia.
DOI: 10.1136/bmjopen-2023-077986
30. Novedad importante 2026: ensayo aleatorizado de vitamina D
En mayo de 2026 se publicó anticipadamente un ensayo prospectivo:
aleatorizado
doble ciego
controlado con placebo
160 adultos
VPPB idiopático confirmado
25-OH-vitamina D <20 ng/mL.
Los participantes recibieron:
colecalciferol 10.000 UI una vez por semana
o placebo durante:
24 meses.
A los 24 meses, la recurrencia acumulada fue:
27,5 % con vitamina D
versus
55,0 % con placebo.
Esto representa aproximadamente una reducción relativa del riesgo del 50 % en esa población seleccionada con deficiencia de vitamina D.
Tawfeeq HA, Zaidan MA, Ghanim AK. Vitamin D Supplementation for Preventing Recurrent Benign Paroxysmal Positional Vertigo: A Randomized Clinical Study. Ann Otol Rhinol Laryngol. 2026. DOI: 10.1177/00034894261449743.
31. ¿Debemos administrar vitamina D a todos los pacientes con VPPB?
No.
Ese no es el mensaje de la evidencia.
El ensayo de 2026 estudió específicamente pacientes con:
25-OH-vitamina D <20 ng/mL.
Por tanto, no justifica administrar indiscriminadamente altas dosis de vitamina D a cualquier paciente con VPPB independientemente de sus niveles séricos.
Una estrategia razonable en pacientes con VPPB recurrente, especialmente si existen factores de riesgo metabólico u óseo, es considerar:
- 25-OH-vitamina D;
- metabolismo calcio-fósforo cuando esté indicado;
- salud ósea;
- osteoporosis/osteopenia;
- otros factores clínicos relevantes.
Y corregir una deficiencia documentada según el contexto clínico y las recomendaciones locales.
El reposicionamiento trata el episodio.
La corrección de un déficit metabólico podría contribuir a reducir recurrencias en pacientes seleccionados.
Son objetivos diferentes.
32. VPPB y osteoporosis
La asociación entre alteraciones del metabolismo óseo y VPPB es biológicamente plausible y ha aparecido repetidamente en estudios observacionales y metaanálisis.
Una revisión de factores de riesgo encontró asociación entre osteoporosis y aparición de VPPB, mientras otras revisiones han identificado osteoporosis/osteopenia entre los factores relacionados con recurrencia.
Esto no convierte el VPPB en una enfermedad ósea.
Pero en un paciente con:
VPPB recurrente + edad avanzada + fracturas + osteoporosis conocida o riesgo elevado, ignorar completamente el contexto osteometabólico tampoco resulta razonable.
33. Traumatismo craneal
El VPPB postraumático merece una categoría clínica especial.
Puede:
- afectar varios canales;
- ser bilateral;
- requerir más maniobras;
- presentar mayor complejidad diagnóstica.
La revisión sistemática contemporánea sobre comorbilidades identificó el traumatismo craneal como uno de los factores más repetidamente comunicados y lo relacionó con menor éxito después de un único procedimiento de reposicionamiento.
En medicina de urgencias, trauma y medicina táctica, esto tiene especial importancia:
un paciente puede superar el traumatismo estructural agudo y mantener posteriormente vértigo por un trastorno otoconial postraumático tratable.
34. VPPB en el adulto mayor: más que vértigo
En geriatría, el paciente no siempre describe:
“todo me da vueltas”.
Puede presentarse como:
- inestabilidad al levantarse;
- miedo a girarse;
- caídas;
- pérdida de confianza al caminar;
- restricción de actividad;
- desequilibrio nocturno.
En esta población deben valorarse específicamente:
movilidad, equilibrio, riesgo de caída, apoyo domiciliario, enfermedades del SNC y capacidad para realizar las maniobras.
La guía AAO-HNSF incorpora expresamente estos modificadores de manejo.
35. Limitaciones cervicales y musculoesqueléticas
Dix-Hallpike, Epley y Semont no deben realizarse mecánicamente sin valorar al paciente.
Hay que considerar:
- cirugía cervical reciente;
- inestabilidad cervical conocida;
- movilidad cervical severamente limitada;
- enfermedad vertebral significativa;
- obesidad extrema;
- limitaciones de cadera/tronco;
- enfermedad neurológica;
- intolerancia ortostática;
- riesgo de caída.
En muchos casos pueden utilizarse maniobras modificadas.
Y aquí aparece una de las grandes evoluciones tecnológicas de 2026.
36. 2026: sillas mecanizadas de diagnóstico y reposicionamiento
Los sistemas mecanizados de reposicionamiento permiten rotar al paciente de manera controlada alrededor de diferentes ejes mientras se monitorizan los movimientos oculares.
Su utilidad potencial es especialmente interesante en:
- VPPB complejo;
- casos refractarios;
- VPPB multicanal;
- limitaciones musculoesqueléticas;
- pacientes difíciles de posicionar manualmente;
- necesidad de caracterización precisa del nistagmo.
Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2026 en Acta Otolaryngologica evaluó específicamente la contribución de las sillas de reposicionamiento frente a técnicas convencionales.
Sévenne É, et al. Contribution of the repositioning chair in the treatment of patients with benign paroxysmal positional vertigo: a systematic review and meta-analysis. Acta Otolaryngol. 2026;146(7):783–799. DOI: 10.1080/00016489.2026.2634950.
No significa que todos los pacientes necesiten una silla.
La enorme mayoría de los VPPB típicos puede seguir tratándose manualmente.
La tecnología adquiere valor fundamentalmente en los casos complejos y seleccionados.
37. Guías japonesas: confirmación internacional en 2026
La actualización internacional no procede únicamente de Estados Unidos o Europa.
La Japan Society for Equilibrium Research (JSER) publicó su guía clínica japonesa de VPPB y en junio de 2026 apareció una revisión específica de sus estrategias terapéuticas en Auris Nasus Larynx.
El documento aborda 10 preguntas clínicas relacionadas con:
- procedimientos de reposicionamiento;
- maniobras complementarias;
- tratamiento farmacológico;
- tratamiento quirúrgico;
- historia natural;
- factores de riesgo.
Imai T, et al. Therapeutic strategies for benign paroxysmal positional vertigo of the Japan Society for Equilibrium Research. Auris Nasus Larynx. 2026;53(4):554–557. DOI: 10.1016/j.anl.2026.05.002.
La importancia de este documento es conceptual:
El reposicionamiento canalicular continúa siendo el eje terapéutico internacional del VPPB.
38. Brandt-Daroff: siguen existiendo, pero ocupan otro lugar
Los ejercicios de Brandt-Daroff tienen utilidad en determinados pacientes, particularmente como estrategia domiciliaria o de habituación/rehabilitación.
Pero no deberían presentarse como equivalentes a una maniobra específica correctamente seleccionada para un VPPB posterior confirmado.
El metaanálisis en red de 2026 encontró una eficacia global superior para Epley frente a Brandt-Daroff.
Por tanto:
Brandt-Daroff no está “prohibido”.
Simplemente no debe desplazar una maniobra canal-específica cuando ésta está indicada y puede realizarse.
39. ¿Cuándo reevaluar?
La AAO-HNSF recomienda reevaluar al paciente dentro del primer mes después de observación o tratamiento para comprobar resolución o persistencia.
Pero clínicamente puede ser necesaria una revisión mucho más temprana cuando:
- persiste vértigo intenso;
- cambia el patrón;
- aparece sintomatología neurológica;
- existe riesgo elevado de caída;
- el diagnóstico es incierto.
Un paciente con síntomas persistentes debe ser evaluado buscando:
VPPB no resuelto, canal diferente, enfermedad vestibular concomitante o patología central.
40. Algoritmo EMS Solutions International 2026
PACIENTE CON VÉRTIGO DESENCADENADO POR POSICIÓN
↓
1. Historia + exploración neurológica + oculomotora
¿Existen banderas rojas?
SÍ → investigar causa central/alternativa.
NO →
↓
2. Sospecha de canal posterior
Dix-Hallpike
↓
Nistagmo torsional + vertical superior típico
→ determinar lado
→ Epley o Semont
→ reevaluar.
↓
3. Nistagmo horizontal o historia muy sugestiva con Dix-Hallpike no concluyente
Supine Roll Test
↓
Geotrópico / apogeotrópico
→ identificar lado y variante
→ Gufoni / Lempert / Appiani o maniobra específica según mecanismo.
↓
4. Persistencia
Repetir exploración, NO simplemente repetir automáticamente Epley.
Buscar:
canal switch → multicanal → bilateral → cupulolitiasis → diagnóstico alternativo → origen central.
↓
5. VPPB resuelto pero mareo persistente
Considerar:
residual dizziness → rehabilitación vestibular → comorbilidades → riesgo de caída.
↓
6. VPPB recurrente
Evaluar contexto:
vitamina D → metabolismo óseo → osteoporosis → migraña → traumatismo → enfermedad vestibular asociada.
41. Diez errores que debemos abandonar definitivamente
42. ¿Qué ha cambiado realmente en 2026?
La actualización de 2026 no destruye los fundamentos históricos del VPPB.
Los perfecciona.
Sabemos con mayor certeza que:
Epley y Semont continúan siendo tratamientos de primera línea del VPPB posterior, y un nuevo metaanálisis en red sitúa a Epley en la primera posición global entre las intervenciones comparadas.
Para VPPB horizontal, la evidencia contemporánea respalda maniobras específicas como Gufoni y Lempert/Barbecue, sin demostrar que una única técnica sea universalmente superior.
La vitamina D ha pasado de ser una asociación epidemiológica interesante a disponer de evidencia experimental contemporánea de reducción de recurrencias en pacientes deficientes seleccionados, aunque esto no justifica suplementación universal indiscriminada.
El mareo residual después de un reposicionamiento exitoso se reconoce cada vez más como una entidad clínica que no debe confundirse automáticamente con persistencia del VPPB.
Y las sillas mecanizadas de reposicionamiento constituyen una tecnología emergente con evidencia sistematizada en 2026 para ampliar las posibilidades diagnósticas y terapéuticas en pacientes seleccionados.
Conclusión
El VPPB constituye uno de los ejemplos más elegantes de medicina anatómica, fisiológica y mecánica aplicada a la cabecera del paciente.
No requiere habitualmente una batería indiscriminada de pruebas.
No requiere neuroimagen rutinaria cuando la presentación es clásica.
No requiere tratamiento crónico con supresores vestibulares.
Y no existe una única maniobra para todos los pacientes.
El estándar contemporáneo puede resumirse así:
Identificar el canal. Identificar el lado. Interpretar el nistagmo. Determinar el mecanismo. Elegir la maniobra correspondiente. Confirmar la resolución. Investigar lo que no encaje.
Para el VPPB posterior, Epley y Semont permanecen firmemente establecidas como intervenciones de primera línea; la evidencia comparativa publicada en 2026 coloca a Epley en primera posición global.
Para el VPPB horizontal, Gufoni, Lempert/Barbecue y sus variantes permiten realizar un tratamiento anatómicamente dirigido.
En pacientes con recurrencias, especialmente cuando existe deficiencia documentada de vitamina D, la nueva evidencia de 2026 abre una vía adicional de prevención secundaria que merece incorporarse a la evaluación clínica sin convertirla en suplementación indiscriminada.
Y cuando un cuadro no reproduce la fisiología esperada, presenta signos neurológicos, nistagmo atípico o fracasa repetidamente pese a un tratamiento técnicamente correcto, el diagnóstico de “vértigo benigno” debe dejar de aceptarse automáticamente.
Referencias científicas esenciales — actualización 2026
1. Epley JM. The Canalith Repositioning Procedure: For Treatment of Benign Paroxysmal Positional Vertigo. Otolaryngol Head Neck Surg. 1992;107(3):399–404. DOI: 10.1177/019459989210700310.
2. Semont A, Freyss G, Vitte E. Curing the BPPV with a liberatory maneuver. Adv Otorhinolaryngol. 1988;42:290–293. DOI: 10.1159/000416126.
3. von Brevern M, Bertholon P, Brandt T, et al. Benign paroxysmal positional vertigo: Diagnostic criteria. Consensus document of the Committee for the Classification of Vestibular Disorders of the Bárány Society. DOI: 10.1016/j.otorri.2017.02.007.
4. Bhattacharyya N, et al. Clinical Practice Guideline: Benign Paroxysmal Positional Vertigo (Update). Otolaryngol Head Neck Surg. 2017. DOI: 10.1177/0194599816689667.
5. Comparative efficacy and safety of repositioning maneuvers for posterior canal benign paroxysmal positional vertigo: a network meta-analysis. 2026. 20 RCT; n=2.089. DOI: 10.3389/fneur.2026.1762375.
6. Alashram AR. Gufoni maneuver for treatment of horizontal canal benign paroxysmal positional vertigo: a systematic review of randomized controlled trials. Eur Arch Otorhinolaryngol. 2024;281:4541–4554. DOI: 10.1007/s00405-024-08712-y.
7. Alashram AR. Barbecue roll maneuver for horizontal canal benign paroxysmal positional vertigo: a systematic review of randomized controlled trials. Eur Arch Otorhinolaryngol. 2025;282:3883–3896. DOI: 10.1007/s00405-025-09304-0.
8. Wood H, Kluk K, BinKhamis G. Association between vitamin D deficiency and benign paroxysmal positional vertigo incidence and recurrence: a systematic review and meta-analysis. BMJ Open. 2024;14:e077986. DOI: 10.1136/bmjopen-2023-077986.
9. Tawfeeq HA, Zaidan MA, Ghanim AK. Vitamin D Supplementation for Preventing Recurrent Benign Paroxysmal Positional Vertigo: A Randomized Clinical Study. Ann Otol Rhinol Laryngol. 2026. DOI: 10.1177/00034894261449743.
10. Sévenne É, Makhoul M, Nieto P, et al. Contribution of the repositioning chair in the treatment of patients with benign paroxysmal positional vertigo: a systematic review and meta-analysis. Acta Otolaryngol. 2026;146(7):783–799. DOI: 10.1080/00016489.2026.2634950.
11. Imai T, Hashimoto M, Watanabe Y, et al. Therapeutic strategies for benign paroxysmal positional vertigo of the Japan Society for Equilibrium Research. Auris Nasus Larynx. 2026;53(4):554–557. DOI: 10.1016/j.anl.2026.05.002.
12. Kingma H, Manzari L, Özgirgin N. Enhancing patient care in BPPV-related residual dizziness: introducing the CLEAR algorithm to support BPPV-RD recognition and follow-up strategies. Front Neurol. Published 2026. DOI: 10.3389/fneur.2025.1689617.
Para citar este artículo
Reyes Díaz RA. Vértigo Posicional Paroxístico Benigno (VPPB) 2026: diagnóstico por canal, maniobras de Epley, Semont, Gufoni y Lempert, recurrencia, vitamina D y nuevas tecnologías de reposicionamiento. EMS Solutions International. Actualización 2026.
Palabras clave: VPPB, BPPV, vértigo posicional paroxístico benigno, Epley, Semont, Gufoni, Lempert, Barbecue roll, Dix-Hallpike, supine roll test, otoconios, canalolitiasis, cupulolitiasis, vitamina D, vértigo periférico, nistagmo, neurootología, rehabilitación vestibular, reposicionamiento canalicular.
Dr. Ramon Reyes, MD
Método
1
Permitir que un médico realice la maniobra
-
1Si nunca antes te has sometido a la maniobra de Epley, programa una consulta con tu médico.[3] Si padeces vértigo y recientemente te han diagnosticado VPPB, debes acudir al médico para que te realice la maniobra de Epley con la finalidad de reposicionar los cristales de tu oído interno. Si esta es la primera vez que tienes un VPPB, un médico o un terapeuta serán las únicas personas capaces de realizar esta maniobra. No obstante, te enseñarán a hacerla por tu cuenta en caso de que tus síntomas resurjan en el futuro.
-
2Comprende la razón por la que es importante que un médico realice la maniobra antes de hacerla por tu cuenta. Si bien puedes llevarla a cabo en casa (lee el método dos de este artículo para saber el procedimiento), permitir que lo haga un médico la primera vez te ayudará a saber cómo se siente cuando el procedimiento se realiza de manera correcta. Si tratars de hacer esta maniobra en casa sin ninguna experiencia, puedes hacer que los cristales del oído se desplacen aún más lejos y empeorar así tu vértigo.
- Si ya sabes cómo se siente este procedimiento cuando se realiza correctamente, puedes consultar el método dos de este artículo para refrescar tu memoria acerca de su realización.
-
3Prepárate para sentir vértigo durante la primera etapa de la maniobra. El médico hará que te sientes en el borde de una mesa o cama, con la cabeza mirando hacia el frente. Luego, colocará una mano en cada lado de tu cabeza y la moverá rápidamente unos 45 grados hacia la derecha. Posteriormente, te hará recostarte inmediatamente sobre la mesa mientras tu cabeza continúa en el mismo ángulo de 45 hacia la derecha. Deberás permanecer en esa posición por unos 30 segundos.[4]
- Tu cabeza permanecerá colgando fuera de la mesa de examinación o, en caso de que tengas una almohada colocada en la espalda, estará apoyada en la superficie. Independientemente del nivel en el que se encuentre apoyada tu cabeza, la idea es que esté a una altura inferior al resto de tu cuerpo mientras permaneces recostado.
-
4Prepárate para que el médico gire tu cabeza nuevamente. Mientras te encuentras en la posición descrita anteriormente, el médico cambiará de lado y girará rápidamente tu cabeza unos 90 grados hacia el otro lado (es decir, girará tu cabeza hacia la izquierda).[5]
- Deberás estar atento a cualquier sensación de vértigo que puedas sufrir. Ten en cuenta que lo más probable es que la sensación desaparezca al cabo de 30 segundos de permanecer en esta posición nueva.
-
5Voltea hacia un lado. A continuación, el médico te pedirá que voltees hacia tu izquierda mientras gira rápidamente tu cabeza hacia el lado opuesto (en este momento, tu nariz quedará orientada hacia el suelo). Para visualizar el procedimiento, imagina que estás recostado hacia el lado derecho de tu cama, pero que tu cara se encuentra apuntando hacia abajo en dirección a tu almohada. Deberás permanecer en esta posición por unos 30 segundos.[6]
-
6Siéntate nuevamente.[7] Al cabo de 30 segundos, el médico te levantará rápidamente para que vuelvas a sentarte. En este punto, no deberías sentir ningún vértigo. En caso contrario, será necesario repetir la maniobra hasta que ya no lo sientas. En ocasiones, se necesita realizar la maniobra más de una vez para hacer que todos los cristales del oído interno regresen a su ubicación correcta.
- Si sufres el VPPB en el lado izquierdo, es necesario realizar el mismo procedimiento, pero al revés.
-
7Después de realizar la maniobra, espera un tiempo hasta que te recuperes.[8]Luego de la consulta con el médico, recibirás un collarín blando que probablemente debas utilizar por el resto del día. Tu médico también te proporcionará indicaciones para dormir y desplazarte con la finalidad de que no vuelvas a sufrir de vértigo, las cuales podrás encontrar en la tercera sección de este artículo.
Método
2
Realizar la maniobra por tu cuenta
-
1Determina el momento adecuado para realizar la maniobra en casa. Deberás hacer la maniobra de Epley en casa siempre y cuando cuentes con un diagnóstico médico preciso de VPPB. Si existe la posibilidad de que tu vértigo se deba a alguna otra condición médica, es necesario que sea un médico quien realice esta maniobra. La maniobra de Epley realizada en casa es prácticamente la misma que la llevada a cabo en el consultorio médico, con solo unas cuantas modificaciones pequeñas.[9]
- Es imperativo que no realices esta maniobra en casa si has sufrido una lesión en el cuello recientemente, si tienes un historial de derrame cerebral o si tu cuello tiene un rango de movimiento limitado.
-
2Coloca tu almohada en la posición correcta. Coloca una almohada en la cama de manera tal que, al acostarte, se ubique detrás de tu espalda y tu cabeza termine a un nivel inferior al resto de tu cuerpo. Siéntate en la cama y gira la cabeza unos 45 grados a la derecha.
- En caso de que sea posible, pídele a alguien que te acompañe mientras realizas la maniobra. Será de mucha utilidad contar con alguien que controle el tiempo por ti, pues deberás permanecer en cada posición por 30 segundos.
-
3Recuéstate rápidamente. Con la cabeza aún girada unos 45 grados hacia la izquierda, vuelve a recostarte rápidamente de modo que la almohada se ubique debajo de tus hombros y tu cabeza esté a un nivel inferior a tus hombros. Tu cabeza deberá estar apoyada en la cama, y tendrás que mantenerla en un ángulo de 45 orientada hacia la derecha. Permanece en esta posición durante 30 segundos.[10]
-
4Mueve la cabeza unos 90 grados hacia la izquierda.[11] Mientras estás recostado en la cama, gira tu cabeza unos 90 grados hacia el otro lado (en este caso, hacia la izquierda). No la levantes, pues probablemente debas comenzar la maniobra de nuevo. Permanece en esta posición por otros 30 segundos.
-
5Mueve todo el cuerpo hacia la izquierda (incluida la cabeza). Desde la posición en la que tu cabeza está orientada hacia la izquierda, mueve todo el cuerpo de modo que termines recostado hacia el lado derecho. Tu cabeza debe estar orientada hacia abajo de manera que tu nariz toque la cama. Ten en cuenta que tu cabeza estará más girada que el resto de tu cuerpo.[12]
-
6Permanece en la última posición y luego toma asiento. Mantente en esta posición durante unos 30 segundos, recostado sobre la derecha con la cabeza orientada hacia debajo de manera que tu nariz entre en contacto con la cama. Al cabo de este tiempo, toma asiento. Puedes repetir la maniobra 3 o 4 veces al día hasta que ya no sientas vértigo. Si tienes VPPB en el lado izquierdo, realiza el mismo ejercicio al revés.[13]
-
7Procura realizar esta maniobra antes de acostarte.[14] Lo ideal es realizar la maniobra de Epley justo antes de acostarte, en especial si es la primera vez que la realizas por cuenta propia. De esta manera, si algo sale mal y de manera inesperada sufres mareos o vértigo más intensos, podrás echarte a dormir (en lugar de que eso afecte tu día de manera negativa).
- Una vez que hayas practicado la maniobra y te sientas a gusto realizándola por tu cuenta, siéntete libre de hacerla en cualquier momento del día.
Método
3
Recuperarte después de realizar la maniobra de Epley
-
1Espera unos 10 minutos en el consultorio médico antes de irte.[15] Es importante que esperes para que los residuos en tu oído interno puedan asentarse antes de que vuelvas a sacudir tu cabeza de manera inadvertida. Esto ayudará a evitar los síntomas de rebote del vértigo justo después de salir del consultorio médico (o justo después de realizarte la maniobra tú mismo).
- Después de unos 10 minutos, estos residuos deben haberse asentado y podrás proseguir con tu día con normalidad.
-
2Usa un collarín blando por el resto del día. Después de que el médico haya realizado la maniobra de Epley, te dará un collarín blando (conocido también como collar cervical blando) que tendrás que ponerte durante el resto del día. Con él, podrás controlar los movimientos de tu cabeza con la finalidad de que no la muevas inadvertidamente de una forma que haga que los cristales en el oído interno vuelvan a salirse de su posición.[16]
-
3Duerme con la cabeza y los hombros ubicados prácticamente en posición vertical.[17] La noche posterior a la realización de la maniobra, deberás dormir con la cabeza en un ángulo de 45 grados. Puedes hacerlo al apoyarla con almohadas o al dormir en un sillón reclinable.[18]
-
4Haz que tu cabeza permanezca en una posición lo más vertical posible por el trascurso del día. Esto significa que deberás mantener el cuello lo más recto posible, con la cabeza orientada hacia el frente. Evita realizar actividades tales como ir al dentista o a la peluquería, donde tendrás que inclinar la cabeza hacia atrás. También debes evitar los ejercicios donde tu cabeza se mueva mucho. Por último, evita inclinarla hacia atrás en más de 30 grados.[19]
- Al ducharte, ubícate en una posición directamente debajo de la regadera para que no tengas que inclinar la cabeza hacia atrás.
- Si necesitas afeitarte la barba, flexiona el cuerpo hacia adelante en lugar de inclinar la cabeza.
- Evita colocarte en otras posiciones conocidas por desencadenar el VPPB durante al menos una semana después de la realización de la maniobra.[20]
-
5Comprueba los resultados.[21] Después de una semana completa evitando los síntomas que pueden provocar el VPPB, realiza un experimento para determinar si puedes producirte vértigo nuevamente (al colocarte en una posición que te haya generado esta condición anteriormente). Si la maniobra tuvo éxito, no deberás sentir vértigo. Es posible que puedas sufrirlo nuevamente en algún momento, pero la maniobra Epley tiene una alta tasa de éxito y supone una cura temporal para el VPPB en aproximadamente el 90 % de las personas.
Consejos
- Pídele a un médico que lleve a cabo la maniobra antes de intentarlo por cuenta propia.[22]
- Durante este procedimiento, siempre mantén la cabeza a un nivel inferior al resto de tu cuerpo.
Advertencias
- Evita realizar la maniobra si tienes dolor de cabeza, cambios en la visión, entumecimiento o debilidad.
- No seas muy brusco y no te muevas tan rápido como para lastimarte el cuello.
Referencias
- ↑ http://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/vertigo/basics/treatment/con-20028216
- ↑ http://www.merckmanuals.com/home/ear,-nose,-and-throat-disorders/inner-ear-disorders/benign-paroxysmal-positional-vertigo-(benign-positional-vertigo)
- ↑ http://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/vertigo/basics/treatment/con-20028216
🧠
MANIOBRA DE EPLEY EN EL VÉRTIGO POSICIONAL PAROXÍSTICO BENIGNO (VPPB)
Revisión neurovestibular avanzada, biomecánica otolítica, precisión diagnóstica y actualización clínica basada en evidencia 2026
By DrRamonReyesMD ⚕️ | EMS Solutions International | Actualizado 2026
🧠 INTRODUCCIÓN
El Vértigo Posicional Paroxístico Benigno (VPPB) representa la causa más frecuente de vértigo periférico en medicina clínica moderna.
Se estima que:
- hasta un 30–40 % de las personas experimentarán vértigo vestibular a lo largo de la vida,
- y el VPPB constituye aproximadamente:
- 20–25 % de las consultas por mareo,
- y más del 50 % de los vértigos vestibulares periféricos en adultos mayores.
A pesar de su aparente simplicidad diagnóstica, el VPPB continúa siendo:
- subdiagnosticado,
- sobrediagnosticado,
- confundido con eventos neurológicos centrales,
- tratado erróneamente con fármacos vestibulosupresores prolongados.
⚠️ El problema real en 2026 NO es la maniobra.
👉 El verdadero desafío continúa siendo:
diferenciar un VPPB periférico benigno de un síndrome vestibular central potencialmente letal.
📚 ETIMOLOGÍA MÉDICA
🔹 Vértigo
Del latín:
vertere = girar.
Describe:
- ilusión de movimiento,
- rotación del entorno,
- sensación de giro corporal.
🔹 Posicional
Desencadenado por:
- cambios cefálicos respecto a la gravedad.
🔹 Paroxístico
Inicio:
- súbito,
- episódico,
- breve.
🔹 Benigno
Sin lesión estructural cerebral progresiva.
⚠️ Sin embargo: “benigno” NO significa:
- inocuo,
- trivial,
- sin riesgo funcional.
El VPPB aumenta:
- riesgo de caídas,
- fracturas,
- ansiedad vestibular,
- deterioro funcional en ancianos.
🧬 ANATOMÍA VESTIBULAR RELEVANTE
El sistema vestibular periférico incluye:
🌀 Canales semicirculares
- anterior,
- posterior,
- lateral/horizontal.
Responsables de:
- aceleración angular.
⚪ Utrículo y sáculo
Detectan:
- aceleración lineal,
- gravedad.
🪨 OTOLITOS / OTACONIAS
Cristales de:
- carbonato cálcico.
Localizados normalmente:
- sobre membrana otolítica utricular.
⚠️ EVENTO PATOLÓGICO CENTRAL
Cuando las otoconias se desprenden:
- migran hacia canales semicirculares,
- especialmente:
canal semicircular posterior.
Resultado:
- señal vestibular aberrante inducida por gravedad.
🔬 FISIOPATOLOGÍA AVANZADA
1. CANALOLITIASIS (≈90 %)
Otoconias:
- libres en endolinfa.
Durante movimiento cefálico:
- partículas migran,
- desplazan endolinfa,
- generan deflexión cupular transitoria.
Produce:
- nistagmo fatigable,
- vértigo breve,
- latencia típica.
2. CUPULOLITIASIS
Menos frecuente.
Otoconias:
- adheridas directamente a la cúpula.
Resultado:
- estímulo más persistente,
- vértigo prolongado,
- nistagmo más duradero.
⚙️ HIDRODINÁMICA VESTIBULAR
Movimiento cefálico → desplazamiento endolinfático → deflexión de cúpula → activación células ciliadas → estimulación núcleos vestibulares → discordancia vestibulo-ocular.
🧠 RESULTADO CLÍNICO
El cerebro interpreta:
movimiento inexistente.
Generando:
- vértigo rotatorio,
- náuseas,
- oscilopsia,
- desequilibrio,
- nistagmo.
📊 EPIDEMIOLOGÍA
Más frecuente en:
-
50 años,
- mujeres,
- osteoporosis,
- traumatismo craneal,
- migraña vestibular.
⚠️ FACTORES ASOCIADOS
- degeneración utricular,
- envejecimiento,
- déficit vitamina D,
- inmovilización,
- cirugía,
- neuritis vestibular previa.
🧪 DIAGNÓSTICO — DIX-HALLPIKE
🎯 GOLD STANDARD CLÍNICO
La maniobra de Dix-Hallpike sigue siendo:
la prueba clínica fundamental.
🔄 TÉCNICA
- Paciente sentado.
- Rotación cefálica 45°.
- Descenso rápido a supino.
- Extensión cervical ≈20°.
🔍 HALLAZGOS TÍPICOS
Canal posterior
- latencia:
- 2–5 s.
- nistagmo:
- torsional geotrópico,
- vertical superior.
- duración:
- <60 s.
- fatigabilidad:
- positiva.
⚠️ RED FLAGS — ORIGEN CENTRAL
🚨 Nistagmo vertical puro
Sugiere:
- lesión cerebelosa,
- tronco encefálico.
🚨 Ausencia de fatigabilidad
🚨 Déficits neurológicos
- diplopía,
- disartria,
- ataxia severa,
- paresias.
🚨 Cefalea intensa asociada
Descartar:
- ACV,
- hemorragia,
- disección vertebral.
🧠 DIFERENCIAL CRÍTICO
❗ No todo vértigo es VPPB
Vestibulares periféricos
- neuritis vestibular,
- Ménière,
- laberintitis,
- migraña vestibular.
Centrales
- ACV cerebeloso,
- esclerosis múltiple,
- tumores fosa posterior,
- migraña basilar.
⚙️ MANIOBRA DE EPLEY — BIOMECÁNICA AVANZADA
Desarrollada por:
Dr. John Epley
Objetivo:
reposicionar otoconias hacia utrículo.
🔄 SECUENCIA
1.
Rotación cefálica: 45° hacia lado afectado.
2.
Supino + extensión cervical.
3.
Rotación 90° contralateral.
4.
Decúbito lateral.
5.
Incorporación progresiva.
📌 TIEMPOS
Mantener:
- 30–60 segundos,
- o hasta desaparición del nistagmo.
🧠 PRINCIPIO FÍSICO
La maniobra utiliza:
- gravedad,
- orientación tridimensional,
- trayectorias semicirculares,
- dinámica hidrodinámica vestibular.
👉 No “rompe” cristales.
Los reposiciona.
📊 EFICACIA CLÍNICA
Resolución tras primera sesión
≈60–80 %
Resolución acumulada
(2–3 sesiones) ≈80–95 %
⚠️ RECURRENCIA
≈15–20 % anual.
Mayor riesgo:
- ancianos,
- migrañosos,
- osteoporosis,
- déficit vitamina D.
💊 FARMACOLOGÍA — ERROR FRECUENTE
Muchos pacientes reciben:
- dimenhidrinato,
- benzodiacepinas,
- betahistina.
⚠️ Problema: NO corrigen la causa mecánica.
Solo:
- atenúan síntomas.
🧠 EVIDENCIA ACTUAL 2026
Las guías modernas favorecen:
maniobras de reposicionamiento
sobre tratamiento farmacológico aislado.
⚠️ CONTRAINDICACIONES
Absolutas / relativas
- inestabilidad cervical,
- mielopatía cervical,
- cirugía reciente,
- disección vertebral sospechada,
- estenosis carotídea severa,
- trauma cervical agudo.
⚠️ EFECTOS ADVERSOS
Frecuentes
- náuseas,
- vómitos,
- desequilibrio transitorio.
Menos frecuentes
- conversión canalicular,
- síncope vasovagal.
🧭 CAMBIOS POST-MANIOBRA (2024–2026)
Históricamente:
- dormir sentado,
- collar cervical,
- evitar movimientos.
❌ EVIDENCIA ACTUAL
No existe beneficio sólido de restricciones extremas.
✔️ RECOMENDACIÓN MODERNA
- movilización normal progresiva,
- evitar movimientos extremos primeras horas,
- vigilancia clínica.
🪖 TACMED Y ENTORNOS AUSTEROS
La maniobra posee enorme valor operacional:
✔️ Ventajas
- no requiere equipo,
- bajo costo,
- reproducible,
- rápida,
- evita evacuaciones.
⚠️ LIMITACIONES OPERACIONALES
Contraindicada en:
- trauma cervical,
- politrauma,
- inestabilidad espinal.
🚨 ERROR TÁCTICO FRECUENTE
Confundir:
- VPPB con:
- ACV posterior.
Especialmente peligroso en:
- pacientes hipertensos,
- diabéticos,
- ancianos,
- anticoagulados.
🧠 CONCLUSIÓN — NIVEL DRRAMONREYESMD
La maniobra de Epley continúa siendo en 2026:
una de las intervenciones más efectivas, seguras y costo-eficientes de toda la neurootología clínica.
Sin embargo: ⚠️ el verdadero arte clínico NO está en ejecutar la maniobra.
Está en:
- reconocer el patrón vestibular correcto,
- excluir causas centrales letales,
- interpretar adecuadamente el nistagmo,
- comprender la fisiopatología tridimensional vestibular.
📌 Regla operacional moderna:
“Si el nistagmo no encaja fisiológicamente, el diagnóstico debe cuestionarse.”
📚 REFERENCIAS OFICIALES
AAO-HNS Clinical Practice Guideline – BPPV
StatPearls – Benign Paroxysmal Positional Vertigo
Cochrane Library – Epley Manoeuvre for BPPV
Johns Hopkins Medicine – BPPV
📖 DOI Y REFERENCIAS CIENTÍFICAS
Bhattacharyya N et al.
Clinical Practice Guideline: BPPV (Update)
DOI: 10.1177/0194599816689667
Hilton M, Pinder D.
The Epley manoeuvre for benign paroxysmal positional vertigo
DOI: 10.1002/14651858.CD003162.pub2
von Brevern M et al.
Benign paroxysmal positional vertigo
DOI: 10.1007/s00415-017-8495-7
Kim JS, Zee DS.
Clinical practice. Benign paroxysmal positional vertigo
DOI: 10.1056/NEJMcp1503952
Yetiser S.
Review of the pathology underlying benign paroxysmal positional vertigo
DOI: 10.2174/1874370701206010106
By DrRamonReyesMD ⚕️ | EMS Solutions International | Actualizado 2026


