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Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en el blog EMS Solutions International está editada y elaborada por profesionales de la salud. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario. by Dr. Ramon REYES, MD

Niveles de Alerta Antiterrorista en España. Nivel Actual 4 de 5.

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Fuente Ministerio de Interior de España

viernes, 28 de agosto de 2026

DEFINICIÓN UNIVERSAL DEL INFARTO DE MIOCARDIO IAM / SCA 2026

 


QUINTA DEFINICIÓN UNIVERSAL DEL INFARTO DE MIOCARDIO 2026

El infarto deja atrás la clasificación numérica: nueva taxonomía clínica, troponina ultrasensible, imagen y diagnóstico etiológico

Actualización científica 2026 | Cardiología · Medicina de Urgencias · Síndrome coronario agudo

By DrRamonReyesMD — EMS Solutions International

La medicina cardiovascular acaba de introducir uno de los cambios conceptuales más importantes en la definición del infarto de miocardio desde la creación de la Universal Definition of Myocardial Infarction.

El 28 de agosto de 2026 fue publicada oficialmente la Fifth Universal Definition of Myocardial Infarction (5th UDMI), desarrollada conjuntamente por la European Society of Cardiology (ESC), American College of Cardiology (ACC), American Heart Association (AHA) y World Heart Federation (WHF). Sustituye a la cuarta definición universal de 2018 y abandona la conocida clasificación numérica de los infartos tipos 1, 2, 3, 4a, 4b, 4c y 5.

Documento científico original:


¿Por qué era necesaria una quinta definición?

El problema clínico fundamental continúa siendo aparentemente sencillo, pero extremadamente relevante:

troponina elevada no significa necesariamente infarto.

Los ensayos contemporáneos de troponina cardiaca de alta sensibilidad —hs-cTnI y hs-cTnT— permiten detectar cantidades extraordinariamente pequeñas de lesión miocárdica. Esto ha aumentado enormemente la sensibilidad diagnóstica, pero también ha hecho evidente que múltiples enfermedades producen liberación de troponina sin que exista un infarto de miocardio.

Sepsis, insuficiencia cardiaca aguda, embolia pulmonar, miocarditis, taquiarritmias, hipertensión grave, hipotensión, hipoxemia, anemia, síndrome de Takotsubo, ejercicio extremo, cardiotoxicidad, procedimientos cardiacos e incluso determinados trastornos neurológicos pueden provocar lesión miocárdica aguda.

Por ello, la quinta definición intenta responder una pregunta más importante que simplemente:

«¿Está elevada la troponina?»

La pregunta correcta pasa a ser:

«¿Existe lesión miocárdica aguda y existe evidencia de que esa lesión se debe a isquemia?»


1. La ecuación fundamental de 2026

Conceptualmente:

LESIÓN MIOCÁRDICA AGUDA + EVIDENCIA DE ISQUEMIA = INFARTO DE MIOCARDIO

La definición clínica exige lesión miocárdica aguda y, además, al menos una evidencia compatible con isquemia miocárdica: síntomas/signos de isquemia, cambios electrocardiográficos isquémicos nuevos o ondas Q patológicas, demostración por imagen de patología coronaria aguda, o nueva pérdida de miocardio viable/anomalía regional de contractilidad con distribución isquémica.

Por tanto:

Troponina ↑ ≠ infarto.

Y tampoco debe interpretarse el valor de troponina aisladamente del ECG, clínica, evolución temporal, anatomía coronaria y técnicas de imagen.


2. Nueva definición de lesión miocárdica aguda

La lesión miocárdica aguda se define mediante un ascenso y/o descenso de troponina cardiaca I o T, con al menos una determinación superior al percentil 99 del límite superior de referencia específico por sexo.

Este último punto es especialmente importante.

Percentil 99 específico para mujeres y hombres

La quinta UDMI enfatiza los límites de referencia específicos por sexo porque los valores de referencia de troponina pueden ser inferiores en mujeres. Utilizar indiscriminadamente un único umbral puede introducir un sesgo sistemático y contribuir al infradiagnóstico de lesión miocárdica y de infarto en pacientes femeninas.

Esto no significa, sin embargo, que todos los puntos de corte de los algoritmos acelerados 0/1 h o 0/2 h tengan necesariamente que ser específicos por sexo. La propia definición distingue entre los umbrales empleados para estratificación rápida de riesgo y el percentil 99 utilizado para establecer lesión miocárdica.


3. Lesión miocárdica aguda versus crónica

Esta diferenciación se vuelve todavía más explícita.

Lesión miocárdica aguda

Ascenso y/o descenso de cTnI o cTnT, con al menos un valor > percentil 99 específico por sexo.

Lesión miocárdica crónica

Se considera cuando existen dos o más valores de troponina persistentemente superiores al percentil 99, obtenidos en una situación clínica estable. La interpretación debe valorar enfermedad cardiaca o extracardiaca asociada a remodelado y descartar explicaciones como interferencia analítica o alteraciones del aclaramiento.

Esta distinción tiene enormes implicaciones en pacientes con enfermedad renal, insuficiencia cardiaca estructural y otras enfermedades crónicas.


4. Desaparece la histórica clasificación numérica

Este probablemente será el cambio más visible para los clínicos.

La cuarta definición utilizaba:

Tipo 1 — Tipo 2 — Tipo 3 — Tipo 4a — Tipo 4b — Tipo 4c — Tipo 5.

La 5th UDMI 2026 elimina esta clasificación numérica y establece tres grandes categorías clínicas:

1. Infarto de miocardio primario

2. Infarto de miocardio secundario

3. Infarto de miocardio relacionado con procedimiento

El objetivo es que el diagnóstico describa mejor la fisiopatología real del evento y sea clínicamente comprensible, reproducible y útil para decidir el tratamiento.


5. INFARTO PRIMARIO

El primary myocardial infarction ocurre espontáneamente como consecuencia de una patología coronaria aguda primaria.

La aterotrombosis continúa siendo el mecanismo predominante, pero la nueva categoría es deliberadamente más amplia.

Puede incluir:

  • aterotrombosis;
  • disección coronaria espontánea;
  • embolia coronaria;
  • vasoespasmo;
  • determinadas restenosis;
  • trombosis tardía del stent;
  • fallo tardío de injerto coronario.

La nueva definición pretende evitar que una patología coronaria aguda potencialmente grave quede excluida simplemente porque no corresponda al paradigma clásico de rotura de placa aterosclerótica.

Además, la angiografía coronaria y las técnicas complementarias adquieren mayor protagonismo para determinar qué mecanismo coronario produjo realmente el infarto.


6. INFARTO SECUNDARIO

El secondary myocardial infarction aparece cuando otra enfermedad aguda genera un desequilibrio entre:

APORTE DE O₂ ↔ DEMANDA MIOCÁRDICA DE O₂

Entre las causas de disminución del aporte pueden encontrarse:

hipoxemia · anemia · hipotensión.

Entre las causas que aumentan la demanda:

taquicardia · hipertensión grave, entre otras situaciones de estrés hemodinámico.

Pero existe una precisión fundamental:

desequilibrio aporte-demanda + troponina elevada no basta automáticamente para diagnosticar infarto secundario.

Debe demostrarse que existe isquemia miocárdica y lesión aguda atribuible a ese mecanismo.

Esto intenta reducir uno de los problemas históricos del antiguo «infarto tipo 2»: su utilización excesivamente heterogénea.

Un paciente séptico con troponina elevada, por ejemplo, no tiene automáticamente un infarto secundario. Puede presentar lesión miocárdica aguda no isquémica mediada por inflamación, estrés hemodinámico, catecolaminas u otros mecanismos.

La diferencia es crucial porque cambia diagnóstico, pronóstico, codificación y tratamiento.


7. INFARTO RELACIONADO CON PROCEDIMIENTO

La antigua fragmentación entre tipos 4a, 4b, 4c y 5 es reemplazada por una categoría clínicamente unificada:

PROCEDURE-RELATED MYOCARDIAL INFARCTION

Se considera ante una complicación coronaria relacionada con un procedimiento cardiaco percutáneo o quirúrgico.

Una modificación particularmente importante es la ventana temporal:

hasta 30 días del procedimiento.

Cuando el evento relacionado con un procedimiento previo ocurre después de 30 días, debe considerarse un nuevo proceso, generalmente dentro de la categoría de infarto primario, según el contexto.


8. Cambio radical: desaparecen los umbrales rígidos de troponina como definición del infarto periprocedimiento

Este punto merece especial atención.

La quinta definición reconoce que después de una PCI, cirugía cardiaca u otros procedimientos es extremadamente frecuente encontrar algún grado de lesión miocárdica.

Por tanto, una elevación determinada de troponina por sí sola no permite establecer infarto relacionado con procedimiento.

La nueva definición da prioridad a la demostración objetiva de una complicación coronaria y/o nueva lesión miocárdica isquémica mediante imagen, dependiendo del momento y contexto clínico.

Incluso los valores orientativos superiores a cinco veces el límite de referencia después de intervención coronaria o superiores a 35 veces tras cirugía son reconocidos como umbrales arbitrarios y no constituyen por sí mismos la nueva definición diagnóstica.

Es un cambio conceptual considerable respecto a la cuarta UDMI.


9. MINOCA también cambia

Otro cambio importante afecta al acrónimo MINOCA.

Tradicionalmente se interpretaba como:

Myocardial Infarction with Non-Obstructive Coronary Arteries.

La quinta definición actualiza el concepto a:

Myocardial Injury with Non-Obstructive Coronary Arteries

Es decir:

LESIÓN MIOCÁRDICA CON ARTERIAS CORONARIAS NO OBSTRUCTIVAS.

La modificación reconoce explícitamente que encontrar troponina elevada y coronarias no obstructivas no demuestra todavía que haya ocurrido un infarto.

MINOCA debe entenderse como un diagnóstico de trabajo que obliga a continuar investigando.

Entre los diagnósticos posteriores pueden aparecer mecanismos coronarios, pero también entidades no coronarias como:

miocarditis · síndrome de Takotsubo · cardiomiopatías · embolia pulmonar, entre otras.

Esto refuerza el papel de la resonancia magnética cardiaca y otras modalidades de imagen.


10. Troponina cardiaca ultrasensible: más importante, pero nunca aislada

La hs-cTn se consolida como biomarcador central.

La quinta UDMI incorpora los accelerated diagnostic pathways utilizando troponina cardiaca de alta sensibilidad, permitiendo acelerar la evaluación de pacientes con sospecha de síndrome coronario agudo.

Pero paradójicamente, cuanto más sensible se vuelve la troponina, más importante resulta comprender su falta de especificidad etiológica.

La troponina responde fundamentalmente a la pregunta:

«¿Existe lesión del miocardio?»

No necesariamente:

«¿Existe una oclusión coronaria aguda?»

Y mucho menos:

«¿Cuál es el mecanismo de esa lesión?»

Esa segunda etapa requiere integración clínica.


11. ECG: la oclusión coronaria puede existir más allá del STEMI clásico

La quinta definición mantiene el diagnóstico operativo de STEMI/NSTEMI, pero enfatiza que la identificación de una oclusión coronaria aguda no puede depender exclusivamente del patrón clásico de elevación del ST.

Entre los hallazgos electrocardiográficos que pueden indicar una posible oclusión coronaria aguda se encuentran, según el contexto:

  • ondas T hiperagudas;
  • elevación del ST, desde sutil hasta marcada;
  • cambios recíprocos del ST;
  • depresión ST V1–V4 compatible con infarto posterior y elevación V7–V9;
  • patrón de De Winter;
  • bloqueo de rama izquierda acompañado de cambios concordantes o discordancia excesiva compatibles con criterios apropiados;
  • determinadas arritmias ventriculares refractarias.

En otras palabras, no todo vaso coronario agudamente ocluido llega con el STEMI de libro de texto.


12. STEMI: no esperar troponina para actuar

Existe además una consecuencia práctica crítica para urgencias y emergencias.

En un paciente con cuadro clínico y ECG compatible con STEMI, el resultado del biomarcador no es necesario para establecer el diagnóstico de trabajo y activar la estrategia de reperfusión.

Esperar una troponina para «confirmar» un STEMI inequívoco puede introducir una demora innecesaria.

El diagnóstico definitivo podrá posteriormente caracterizar el mecanismo etiológico, pero la conducta inicial continúa dependiendo fundamentalmente de la presentación clínica y electrocardiográfica. La propia nueva vía diagnóstica separa explícitamente el STEMI de los pacientes sin elevación del ST, donde la determinación seriada de biomarcadores adquiere mayor protagonismo.


13. Imagen cardiaca: de complemento a componente central

La nueva definición concede considerablemente más importancia a:

angiografía coronaria · ecocardiografía · resonancia magnética cardiaca · imagen intracoronaria · técnicas funcionales y otras modalidades seleccionadas.

La razón es sencilla:

detectar lesión no equivale a determinar su etiología.

Particularmente en pacientes con lesión miocárdica durante otra enfermedad aguda o después de procedimientos cardiacos, la imagen puede ser necesaria para distinguir entre:

infarto verdadero ↔ lesión miocárdica no isquémica.

La Fifth UDMI recomienda potenciar la imagen para establecer la etiología y avanzar hacia una clasificación fisiopatológica que permita un tratamiento más individualizado.


14. Muerte súbita y antiguo «infarto tipo 3»

El antiguo tipo 3, utilizado cuando la muerte ocurría antes de disponer de biomarcadores suficientes para confirmar el infarto, desaparece como categoría numérica.

Cuando el infarto sea considerado la causa probable de muerte, deberá clasificarse —cuando sea posible según el contexto clínico o los hallazgos post mortem— como:

primario, secundario o relacionado con procedimiento.

La nueva definición también introduce criterios objetivos para el infarto silencioso o no reconocido.


15. ¿Qué ocurre con la insuficiencia renal?

Este es un excelente ejemplo de por qué la nueva filosofía diagnóstica importa.

Un paciente con deterioro renal puede presentar troponina persistentemente elevada. El dato aislado no autoriza el diagnóstico de infarto.

Hay que determinar:

  1. si existe una dinámica aguda ascenso/descenso;
  2. cuál es el contexto clínico;
  3. si existe evidencia objetiva de isquemia;
  4. si existen causas alternativas de lesión;
  5. y, cuando esté indicado, integrar imagen coronaria/cardiaca.

La quinta definición pretende precisamente reducir la interpretación automática:

troponina positiva → NSTEMI.


16. Sepsis, hipoxia, anemia y taquiarritmia: tampoco todo es infarto secundario

La misma cautela se aplica a pacientes críticamente enfermos.

La sepsis puede producir lesión mediante inflamación y respuesta fisiológica al estrés; una taquiarritmia puede generar estrés hemodinámico; una embolia pulmonar puede elevar significativamente la troponina; Takotsubo puede producir elevación del biomarcador y alteraciones importantes de la contractilidad.

Todo ello demuestra que:

la lesión miocárdica es un fenómeno biológico; el infarto es un diagnóstico etiológico isquémico.

Esta probablemente sea una de las mejores formas de sintetizar la filosofía de la nueva definición.


17. Nueva codificación ICD-11

La Fifth UDMI propone además nuevos códigos ICD-11 alineados con la nueva clasificación.

La intención es que la terminología clínica, investigación, estadísticas hospitalarias, epidemiología y sistemas de salud utilicen categorías comparables internacionalmente.

Este aspecto no es menor: modificar la definición de infarto puede modificar incidencia registrada, comparaciones internacionales, indicadores asistenciales y resultados de investigación.


18. Medicina de urgencias: algoritmo conceptual 2026

Ante dolor torácico o sospecha de síndrome coronario agudo, la lógica práctica puede resumirse así:

CLÍNICA → ECG precoz → hs-cTn seriada cuando corresponda → determinar lesión aguda → buscar evidencia de isquemia → identificar mecanismo → clasificar el infarto.

Si existe elevación persistente del ST o un patrón electrocardiográfico altamente sugestivo de oclusión coronaria aguda, la prioridad continúa siendo reperfusión urgente, no esperar confirmación bioquímica.

Si existe lesión miocárdica sin evidencia suficiente de isquemia, debe investigarse su etiología antes de etiquetar al paciente como infarto.

Si otra enfermedad aguda provoca desequilibrio aporte-demanda, debe determinarse si realmente ha producido isquemia miocárdica antes de clasificarla como infarto secundario.

Y si el evento ocurre después de un procedimiento cardiaco, la troponina debe integrarse con evidencia clínica, coronaria y de imagen.


19. De la cuarta a la quinta definición: cambio de paradigma

4th UDMI — 2018 5th UDMI — 2026
Tipos 1, 2, 3, 4a, 4b, 4c y 5 Primario, secundario y relacionado con procedimiento
Tipo 1 centrado en aterotrombosis Primario incorpora diversas patologías coronarias agudas
Tipo 2 muy heterogéneo Secundario con criterios fisiopatológicos y objetivos más específicos
Tipo 3 Categoría eliminada
Tipos 4–5 Unificados como relacionados con procedimiento
Umbrales de biomarcadores importantes en IAM periprocedimiento Imagen y demostración objetiva de complicación adquieren protagonismo
MINOCA = myocardial infarction... MINOCA = myocardial injury...; diagnóstico de trabajo
Troponina hs ya fundamental Mayor integración de hs-cTn y algoritmos acelerados
Percentil 99 Refuerzo explícito de percentiles específicos por sexo
Clasificación fundamentalmente histórica/numerada Clasificación fisiopatológica y clínica


20. Lo que NO cambia

La nueva definición no significa que STEMI y NSTEMI hayan desaparecido.

Continúan siendo categorías clínicas operativas extraordinariamente importantes en el manejo inicial del síndrome coronario agudo.

Tampoco significa que una troponina muy elevada carezca de importancia. Su magnitud y cinética contienen información diagnóstica y pronóstica.

Lo que cambia es el énfasis:

el biomarcador demuestra lesión; la integración clínica determina la enfermedad.


21. El mensaje que todo médico debería recordar

La quinta definición puede condensarse en cuatro conceptos:

1. TROPONINA ELEVADA ≠ INFARTO

2. INFARTO = LESIÓN MIOCÁRDICA AGUDA + EVIDENCIA DE ISQUEMIA

3. DESPUÉS DE CONFIRMAR EL INFARTO HAY QUE IDENTIFICAR SU MECANISMO

4. EL MECANISMO DETERMINA LA CLASIFICACIÓN: PRIMARIO, SECUNDARIO O RELACIONADO CON PROCEDIMIENTO

Este cambio parece semántico, pero no lo es.

Tiene consecuencias directas sobre triaje, diagnóstico, cateterismo, tratamiento antitrombótico, imagen cardiaca, codificación, pronóstico, prevención secundaria, rehabilitación e investigación clínica.


22. Impacto en atención prehospitalaria y emergencias

Para los sistemas EMS/SEM, probablemente el punto más importante es que la nueva definición no debe retrasar la reperfusión.

El profesional prehospitalario no necesita conocer el valor de troponina para reconocer un síndrome compatible con oclusión coronaria aguda y activar el circuito correspondiente.

Continúan siendo fundamentales:

síntomas + ECG de 12 derivaciones precoz + ECG seriados + derivaciones adicionales cuando estén indicadas + reconocimiento de equivalentes/patrones de oclusión + traslado apropiado a centro con capacidad de reperfusión.

La quinta definición afecta especialmente a la clasificación definitiva hospitalaria, pero refuerza indirectamente algo que la medicina de emergencias conoce bien:

el electrocardiograma y la clínica pueden preceder al biomarcador.


Conclusión

La Fifth Universal Definition of Myocardial Infarction 2026 representa mucho más que un cambio terminológico.

Abandona una clasificación numérica que durante años resultó progresivamente difícil de aplicar a la complejidad real de los pacientes y adopta una estructura basada en la fisiopatología y el contexto clínico.

El infarto pasa a clasificarse como:

PRIMARIO — SECUNDARIO — RELACIONADO CON PROCEDIMIENTO.

Se refina la definición de lesión miocárdica aguda y crónica, se consolidan los límites de troponina específicos por sexo, aumenta el papel de la hs-cTn y de los algoritmos acelerados, MINOCA pasa explícitamente a representar lesión miocárdica con coronarias no obstructivas, la imagen adquiere un papel central para determinar etiología y desaparecen los antiguos tipos 3, 4 y 5 como categorías independientes.

La idea esencial, sin embargo, puede escribirse en una sola línea:

**TROPONINA ≠ INFARTO.

INFARTO = LESIÓN MIOCÁRDICA AGUDA + ISQUEMIA.**

Y a partir de 2026 la siguiente pregunta deja de ser «¿qué número de infarto es?» para convertirse en una pregunta clínicamente mucho más relevante:

¿qué mecanismo produjo el infarto?


Fuentes oficiales y documento científico

Mills NL, Newby LK, Zaman S, et al. Fifth Universal Definition of Myocardial Infarction (2026). European Heart Journal. Published 28 August 2026. Article ehag101. DOI: 10.1093/eurheartj/ehag101.

Referencia JACC: Mills N, Newby L, Zaman S, et al. Fifth Universal Definition of Myocardial Infarction (2026). J Am Coll Cardiol. Published online August 28, 2026. DOI: 10.1016/j.jacc.2026.07.025.


DrRamonReyesMD
EMS Solutions International
Actualización científica — 28 de agosto de 2026

Nota editorial: las imágenes originales de ESC/ACC/AHA/WHF están sujetas a derechos de autor; para publicación en el blog conviene enlazar al documento oficial o utilizar una infografía propia basada en los conceptos, en lugar de reproducir las figuras oficiales sin autorización. La propia ESC especifica restricciones de reutilización de sus materiales.










8 de las unidades de OPERACIONES ESPECIALES Y UNIDADES DE INTERVENCIÓN EN ESPAÑA: MOE, FGNE, EZAPAC, GEO, UEI, GAR, GEAS Y GOES


He dejado deliberadamente fuera armamento concreto, vulnerabilidades, procedimientos de entrada, composiciones tácticas detalladas, tiempos de respuesta y TTP operacionales. No hacen falta para que el artículo tenga autoridad; de hecho, mantenerlo en el nivel doctrinal y OSINT le da más rigor.


He contrastado el guion con fuentes oficiales actuales. La idea general es buena, pero contiene varios errores importantes: el más serio es presentar esas ocho organizaciones como si fueran ocho unidades equivalentes de élite y explicar incorrectamente el significado común de la boina verde.


Si quieres convertirlo en artículo 10/10, hay material excelente, pero conviene corregirlo antes de publicar.


Correcciones principales: el MOE mantiene los GOE «Granada» II, «Valencia» III, «Tercio del Ampurdán» IV y «Caballero Legionario Maderal Oleaga» XIX; por tanto, el vídeo omite el nombre completo de este último. La FGNE sí nació en 2009 mediante la integración de la UOE y la Unidad Especial de Buceadores de Combate, está en La Algameca (Cartagena) y su especialidad distintiva es la guerra naval especial, aunque también puede operar en tierra. El EZAPAC no se limita a «preparar pistas»: doctrinalmente realiza Acción Directa, Reconocimiento Especial y Asistencia Militar, además de CCT/TACP, apoyo aéreo y Personnel Recovery. 


También es correcta la idea de interoperabilidad entre MOE, FGNE y EZAPAC, pero la formulación debe ser más precisa: en 2026 el Mando Conjunto de Operaciones Especiales (MCOE) coordina operativamente capacidades de OE de los tres ejércitos; por ejemplo, así lo hizo oficialmente durante Flintlock 26. 


Hay otro error histórico importante: el GAR no nació en 1988. Sus antecedentes oficiales se remontan a la Unidad Antiterrorista Rural creada en 1978 y el GAR ya estaba desplegado en País Vasco y Navarra en febrero de 1980. Asimismo, GEAS significa oficialmente Grupos de Especialistas en Actividades Subacuáticas, no «Grupo Especial de Actividades Subacuáticas». Además, no existe un único GEAS: son unidades territoriales descentralizadas, mientras que la estructura central incluye UAS, GRUCEAS y GRUTAS. 


La UEI sí tiene origen en 1978, aunque inicialmente fue denominada Grupo Especial de Intervención (GEI); adoptó la denominación UEI en febrero de 1982. Actualmente tiene su base en Valdemoro y forma parte de la red europea ATLAS. 


Y el final de la boina necesita una corrección especialmente importante. No es correcto decir que MOE, FGNE y EZAPAC llevan la misma boina simplemente porque todos hayan superado “el curso de operaciones especiales”. Existen itinerarios formativos y procesos de capacitación distintos. En Tierra existe el Curso de Aptitud Básico de Operaciones Especiales para tropa; la Armada especifica que la boina verde identifica al personal que sirve en FGNE tras superar sus cursos selectivos; y EZAPAC concede su propia boina verde después de superar su Plan de Instrucción. 


De hecho, el dato del EZAPAC permite mejorar muchísimo el comienzo del artículo: en un proceso reciente documentado oficialmente comenzaron 64 candidatos y sólo 15 superaron la primera fase, aproximadamente un 23 %. La propia unidad describe un proceso que somete al candidato a límites físicos, mentales y emocionales. En otros ciclos, el porcentaje final que recibe la boina verde se sitúa aproximadamente entre el 30 y el 40 % de quienes comienzan. 

Por tanto, yo no titularía el artículo “Las ocho unidades de élite de España”, porque España posee bastantes más unidades especializadas y de alta disponibilidad que estas ocho y, además, GEAS, GAR, GOES, GEO, UEI y las tres SOF militares no son doctrinalmente equivalentes.



OPERACIONES ESPECIALES Y UNIDADES DE INTERVENCIÓN EN ESPAÑA: MOE, FGNE, EZAPAC, GEO, UEI, GAR, GEAS Y GOES — qué hace realmente cada una



Y establecer desde el principio tres categorías diferentes: Fuerzas de Operaciones Especiales militares —MOE, FGNE y EZAPAC—; unidades policiales de intervención especial/antiterrorista —GEO y UEI, con GOES como capacidad especializada de Policía Nacional—; y especialidades operativas de Guardia Civil con funciones diferentes, donde GAR y GEAS no deben presentarse sencillamente como «equivalentes» de las anteriores.


Ese cambio convierte un vídeo divulgativo bastante bueno en un artículo técnico serio, porque permite explicar selección, doctrina SOF, Acción Directa, Reconocimiento Especial, Asistencia Militar, Personnel Recovery, guerra naval especial, intervención policial de alto riesgo y operaciones subacuáticas sin mezclar conceptos.


Puedo tomar ahora el vídeo y este texto como base y construirte el artículo científico-técnico completo 10/10, actualizado a agosto de 2026, firmado DrRamonReyesMD, con fuentes oficiales de Defensa, EMAD, Ejército de Tierra, Armada, Ejército del Aire y del Espacio, Policía Nacional y Guardia Civil y URL insertadas, corrigiendo punto por punto las imprecisiones del vídeo. 

Y hay un dato de 2026 que para mí eleva el artículo muchísimo: que el MCOE español haya terminado dos años liderando el componente SOF de la Allied Reaction Force de la OTAN no es decoración institucional. Es una medida tangible de madurez en C2 e interoperabilidad multinacional.

Cuando acabes la consulta y me pases los puntos de la retención judicial, entramos en ese expediente por separado: origen de la orden → órgano que la dicta → obligación/notificación → ejecución en nómina → cuantía → vías para obtener el expediente y reaccionar, sin especular hasta tener cada pieza.



Cataratas oculares


Las cataratas se producen cuando el cristalino, la lente natural que hay dentro del ojo, pierde transparencia y se vuelve opaco.

La causa más frecuente es simplemente el paso de los años. Con la edad, las proteínas que forman el cristalino se alteran y se agrupan entre sí, y esa lente que antes era transparente empieza a nublarse de forma lenta y progresiva.

Existen factores que pueden adelantar o acelerar ese proceso. La exposición repetida a la radiación ultravioleta del sol sin protección es uno de los más conocidos. El tabaco y el consumo elevado de alcohol también se asocian a una aparición más temprana.

Algunas enfermedades influyen de forma directa. La diabetes mal controlada, por ejemplo, altera el equilibrio del azúcar dentro del ojo y favorece que el cristalino se opacifique antes de tiempo. El uso prolongado de corticoides, siempre bajo indicación médica, es otro factor descrito en la literatura.

También hay cataratas que aparecen tras un golpe o traumatismo en el ojo, después de ciertas cirugías oculares previas y, en casos poco frecuentes, ya están presentes desde el nacimiento por causas genéticas o por infecciones durante el embarazo.

Un consejo sencillo con efecto probado: usar gafas de sol homologadas con filtro ultravioleta siempre que haya luz intensa. Es una medida barata que protege el cristalino a lo largo de los años. 🕶️ #fblifestyle #IA #facebookreels 


CATARATAS: POR QUÉ SE OPACIFICA EL CRISTALINO, QUIÉN ESTÁ EN RIESGO Y CUÁNDO DEBE OPERARSE

Revisión científica y clínica actualizada a 2026

By DrRamonReyesMD | EMS Solutions International — 2026

La catarata no es una “película” que crece sobre el ojo ni una opacidad de la córnea. Es una pérdida progresiva de la transparencia del cristalino, la lente biológica situada detrás del iris cuya función es enfocar la luz sobre la retina.

Aunque habitualmente asociamos catarata con envejecimiento, su biología es bastante más compleja. Edad, estrés oxidativo, radiación ultravioleta, diabetes, tabaquismo, determinados medicamentos, traumatismos, inflamación ocular y factores genéticos pueden intervenir en su aparición o acelerar su progresión.

Y su importancia sanitaria sigue siendo enorme: en 2026, la Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene a las cataratas entre las principales causas mundiales de discapacidad visual y ceguera.


¿QUÉ ES EXACTAMENTE UNA CATARATA?

El cristalino normal es prácticamente transparente. Está formado por células altamente especializadas y por una concentración extraordinariamente elevada de proteínas denominadas cristalinas, organizadas de manera que permiten el paso y la refracción ordenada de la luz.

Con el envejecimiento y determinadas agresiones metabólicas o ambientales se producen modificaciones estructurales de esas proteínas, alteraciones oxidativas y cambios en la arquitectura del cristalino.

Las proteínas pueden agregarse y el cristalino pierde progresivamente su transparencia. La luz deja entonces de atravesarlo y enfocarse correctamente sobre la retina.

El resultado clínico puede ser:

  • visión borrosa o “nebulosa”;
  • disminución del contraste;
  • deslumbramiento;
  • halos alrededor de las luces;
  • dificultad para conducir de noche;
  • colores progresivamente menos intensos;
  • necesidad frecuente de modificar la graduación;
  • diplopía monocular en determinados pacientes.

El proceso suele ser progresivo, aunque su velocidad es muy variable.


¿POR QUÉ APARECEN LAS CATARATAS?

1. ENVEJECIMIENTO: LA CAUSA PRINCIPAL

Es, con diferencia, el mecanismo más frecuente.

Con los años se acumulan cambios bioquímicos y estructurales en el cristalino. Las proteínas comienzan a alterarse y agregarse y aumenta progresivamente la dispersión de la luz.

El National Eye Institute señala que estos cambios proteicos pueden comenzar aproximadamente a partir de los 40 años, aunque esto no significa que una persona de 40 años vaya necesariamente a presentar una catarata clínicamente significativa.

La edad continúa siendo el factor epidemiológico dominante.


2. DIABETES

La diabetes constituye uno de los factores sistémicos mejor establecidos.

El exceso sostenido de glucosa modifica el metabolismo del cristalino. Entre otros mecanismos intervienen cambios osmóticos, estrés oxidativo y la vía de los polioles, en la que la glucosa puede convertirse en sorbitol.

La diabetes puede favorecer una aparición más precoz y una progresión más rápida de determinadas cataratas.

Por ello, el adecuado control metabólico forma parte de una estrategia general de protección ocular, aunque controlar perfectamente la glucemia no garantiza que nunca aparezca una catarata.


3. RADIACIÓN ULTRAVIOLETA

La exposición solar acumulativa constituye otro factor modificable.

La radiación ultravioleta puede favorecer estrés oxidativo y daño de las proteínas del cristalino.

Por ello es razonable utilizar protección solar ocular adecuada, especialmente ante exposiciones intensas o prolongadas.

¿Qué gafas utilizar?

Más importante que el precio, la oscuridad del cristal o la marca es que sean gafas homologadas y proporcionen una protección ultravioleta adecuada.

Un cristal simplemente oscuro sin protección UV apropiada no constituye una protección ocular equivalente.

El National Eye Institute recomienda gafas de sol y sombrero de ala para reducir la exposición solar ocular.


4. TABACO

El tabaquismo se asocia consistentemente con mayor riesgo de catarata relacionada con la edad.

Los mecanismos propuestos incluyen incremento del estrés oxidativo y exposición mantenida a sustancias capaces de alterar la homeostasis del cristalino.

Por tanto, abandonar el tabaco no beneficia únicamente al sistema cardiovascular, respiratorio y oncológico: constituye también una medida razonable de prevención ocular.


5. ALCOHOL

El consumo elevado de alcohol también se ha asociado epidemiológicamente con mayor riesgo de cataratas.

Debe evitarse, sin embargo, convertir esta asociación en una afirmación simplista del tipo:

“El alcohol causa cataratas”.

La relación depende de cantidad, duración de exposición, características individuales y otros factores concurrentes.

Lo que sí puede afirmarse es que el consumo elevado constituye un factor asociado reconocido.


6. CORTICOIDES: UNA ASOCIACIÓN CLÁSICA Y CLÍNICAMENTE IMPORTANTE

La exposición prolongada a corticosteroides constituye otro factor reconocido, particularmente para la catarata subcapsular posterior.

Esto puede observarse especialmente con exposición sistémica prolongada, aunque el riesgo depende de dosis, duración, vía de administración y susceptibilidad individual.

Un punto importante:

Un paciente nunca debe suspender unilateralmente un tratamiento corticoideo necesario por miedo a desarrollar cataratas.

Debe valorarse siempre el balance riesgo-beneficio y, cuando corresponda, realizar seguimiento oftalmológico.

El National Eye Institute incluye los esteroides entre los factores reconocidos que aumentan el riesgo.


7. TRAUMATISMOS OCULARES

Un traumatismo suficientemente importante puede alterar directamente la estructura del cristalino.

La catarata traumática presenta además una característica importante: puede aparecer inmediatamente o manifestarse años después de la lesión original.

Esto tiene especial relevancia en trabajadores expuestos a partículas de alta velocidad, deportes, accidentes laborales, explosiones y traumatismos penetrantes o contusos.

La protección ocular laboral y deportiva adecuada es, por tanto, auténtica prevención.


8. CIRUGÍA, INFLAMACIÓN Y OTRAS ENFERMEDADES OCULARES

Las cataratas pueden aparecer con mayor frecuencia después de determinados procedimientos oculares o asociadas a otras enfermedades del ojo.

El NEI menciona específicamente antecedentes de cirugía para glaucoma u otras patologías oculares entre los factores de riesgo.

También existen cataratas secundarias relacionadas con inflamación intraocular, radiación y determinadas alteraciones metabólicas.


9. CATARATAS CONGÉNITAS E INFANTILES

No todas las cataratas pertenecen al envejecimiento.

Algunos niños nacen con cataratas o las desarrollan durante la infancia.

Pueden estar relacionadas con:

  • anomalías genéticas;
  • trastornos metabólicos;
  • alteraciones del desarrollo;
  • determinadas infecciones prenatales;
  • otras enfermedades sistémicas.

Su importancia es especialmente elevada porque una opacidad significativa durante el desarrollo visual puede provocar ambliopía irreversible si no se diagnostica y trata oportunamente.

La OMS considera la catarata congénita una causa importante de discapacidad visual infantil en determinados países.


NO TODAS LAS CATARATAS SON IGUALES

Anatómicamente destacan tres grandes patrones relacionados con la edad:

Catarata nuclear: afecta principalmente al núcleo central del cristalino y suele evolucionar lentamente.

Catarata cortical: aparecen opacidades en la corteza del cristalino que pueden progresar desde la periferia hacia el centro.

Catarata subcapsular posterior: se localiza cerca de la superficie posterior del cristalino y puede producir deslumbramiento y dificultades importantes para determinadas actividades incluso antes de alcanzar una opacidad aparentemente extensa.

NICE reconoce estas categorías entre las principales formas de catarata relacionada con el envejecimiento.


¿CÓMO SABE EL PACIENTE QUE PODRÍA TENER CATARATAS?

La catarata temprana puede ser completamente asintomática.

Con su progresión pueden aparecer visión borrosa, colores apagados, dificultad para conducir de noche, fotofobia o deslumbramiento, halos alrededor de luces, cambios frecuentes de graduación o visión doble monocular.

Un ejemplo característico es el paciente que todavía alcanza una agudeza visual relativamente aceptable en la consulta pero refiere:

“Ya no puedo conducir bien por la noche porque los faros me deslumbran.”

Eso puede representar una limitación funcional importante.

Precisamente por ello, las recomendaciones actuales no consideran adecuado decidir la indicación quirúrgica basándose exclusivamente en una cifra de agudeza visual.


DIAGNÓSTICO

La catarata se diagnostica mediante exploración oftalmológica.

La valoración puede incluir agudeza visual, refracción, exploración con lámpara de hendidura, valoración del cristalino, presión intraocular y exploración del fondo ocular, habitualmente tras dilatación cuando esté indicado.

Además, es fundamental determinar cuánto de la pérdida visual corresponde realmente a la catarata.

Un paciente puede presentar simultáneamente:

catarata + glaucoma + degeneración macular + retinopatía diabética.

Operar correctamente la catarata no elimina una pérdida visual producida por una enfermedad retiniana o del nervio óptico.


¿EXISTEN GOTAS O MEDICAMENTOS QUE ELIMINEN UNA CATARATA?

En la práctica clínica actual, no existe un colirio, suplemento vitamínico o medicamento aprobado que revierta una catarata establecida y sustituya a la cirugía.

En fases iniciales pueden ayudar medidas compensatorias como una nueva graduación, mejor iluminación o modificaciones ambientales.

Pero cuando es necesario eliminar físicamente la catarata, el tratamiento definitivo es quirúrgico.

Esto es especialmente importante ante publicidad comercial de supuestas “gotas que disuelven cataratas”.


¿CUÁNDO DEBE OPERARSE?

Aquí también ha cambiado el paradigma.

No es necesario esperar a que la catarata esté extremadamente avanzada o “madura”.

La decisión debe basarse principalmente en cómo afecta la alteración visual a la vida del paciente, considerando además riesgos, beneficios, comorbilidades y preferencias individuales.

Puede estar indicada cuando dificulta significativamente:

  • conducir;
  • leer;
  • trabajar;
  • reconocer personas;
  • desplazarse con seguridad;
  • realizar actividades domésticas;
  • mantener independencia funcional.

NICE establece explícitamente que no debe denegarse una cirugía basándose exclusivamente en la agudeza visual.

Su guía de cataratas en adultos continúa vigente y fue revisada por NICE en mayo de 2025.


¿QUÉ SE HACE DURANTE LA CIRUGÍA?

Conceptualmente, el procedimiento consiste en retirar el cristalino opacificado e implantar en su lugar una lente intraocular artificial (IOL).

La técnica contemporánea predominante utiliza facoemulsificación mediante ultrasonidos y una pequeña incisión.

Antes de la intervención se realizan mediciones biométricas destinadas a calcular la potencia de la lente intraocular.

La cirugía no “limpia” simplemente el cristalino:

el cristalino cataratoso es sustituido funcionalmente por una lente intraocular.

El NEI informa que aproximadamente 9 de cada 10 pacientes operados presentan mejoría visual, aunque el resultado individual depende también de la existencia de otras enfermedades oculares.


LA CATARATA SIGUE SIENDO UN ENORME PROBLEMA DE SALUD GLOBAL

Este es quizá el dato más importante de la actualización 2026.

Según la OMS, al menos 2.200 millones de personas presentan algún grado de discapacidad visual cercana o lejana en el mundo.

Las cataratas permanecen entre las principales causas de discapacidad visual y ceguera, y la OMS estima aproximadamente 94 millones de personas con deterioro de la visión a distancia o ceguera atribuibles a cataratas.

Pero existe una paradoja:

la enfermedad es potencialmente reversible quirúrgicamente y, aun así, millones de personas permanecen sin tratamiento.

En febrero de 2026, la OMS informó que aproximadamente una de cada dos personas que necesita cirugía de cataratas a escala mundial continúa sin acceso a ella. En la Región Africana, la brecha es todavía mayor.

Por tanto, la catarata es simultáneamente un problema de envejecimiento, medicina, cirugía y equidad sanitaria global.


PREVENCIÓN: ¿PODEMOS EVITAR LAS CATARATAS?

No podemos detener el envejecimiento del cristalino.

Tampoco existe actualmente una intervención que garantice prevenir todas las cataratas.

Pero sí podemos reducir exposiciones modificables:

  1. No fumar.
  2. Evitar el consumo excesivo de alcohol.
  3. Utilizar protección ocular frente a radiación UV.
  4. Controlar adecuadamente la diabetes y otras enfermedades sistémicas.
  5. Utilizar protección ocular laboral y deportiva.
  6. Realizar controles oftalmológicos cuando exista riesgo aumentado.
  7. Utilizar corticoides únicamente cuando estén médicamente indicados y con seguimiento apropiado cuando el tratamiento sea prolongado.

Estas medidas disminuyen riesgos evitables, pero no convierten la catarata relacionada con la edad en una enfermedad completamente prevenible.


MITOS Y REALIDADES

“La catarata es una tela que crece encima del ojo.”
❌ Falso. La opacidad está en el cristalino, dentro del ojo.

“Hay que esperar hasta quedarse casi ciego para operarse.”
❌ Falso. La indicación moderna se basa fundamentalmente en deterioro funcional, calidad de vida y balance riesgo-beneficio.

“Las cataratas pasan de un ojo al otro.”
❌ Falso. Pueden aparecer bilateralmente, pero una catarata no se transmite de un ojo al otro.

“Un colirio puede disolverlas.”
❌ No existe actualmente un tratamiento farmacológico establecido que sustituya la extracción quirúrgica de una catarata clínicamente significativa.

“Las gafas de sol son solamente estética.”
❌ Falso. La protección frente a radiación ultravioleta constituye una medida preventiva razonable.

“Toda pérdida visual de una persona mayor es una catarata.”
❌ Falso. Glaucoma, degeneración macular, retinopatía diabética y otras enfermedades pueden producir pérdida visual y deben descartarse.


SIGNOS QUE NO DEBEN ATRIBUIRSE SIN MÁS A UNA CATARATA

Una catarata suele producir una pérdida visual progresiva e indolora.

Por ello, una pérdida visual súbita, dolor ocular intenso, ojo rojo doloroso, aparición brusca de numerosos cuerpos flotantes, destellos luminosos, una “cortina” en el campo visual o síntomas neurológicos asociados requieren valoración urgente, porque pueden corresponder a otras patologías potencialmente graves.


CONCLUSIÓN

La catarata constituye esencialmente el fracaso progresivo de la transparencia de una extraordinaria lente biológica.

El envejecimiento continúa siendo su principal determinante, pero diabetes, tabaquismo, exposición solar, determinados tratamientos con corticosteroides, traumatismos, cirugía ocular previa, radiación y factores genéticos pueden modificar considerablemente su riesgo y velocidad de progresión.

La buena noticia es contundente: la pérdida visual producida exclusivamente por una catarata es potencialmente reversible mediante cirugía.

En pleno 2026, el gran desafío mundial ya no consiste únicamente en disponer de una técnica capaz de restaurar la visión. Esa técnica existe, está extraordinariamente desarrollada y ofrece excelentes resultados en pacientes adecuadamente seleccionados.

El desafío es conseguir que todas las personas que la necesitan puedan acceder a ella de manera segura y oportuna.


Fuentes científicas y organismos oficiales


DrRamonReyesMD
EMS Solutions International
Actualización científica 2026

Nota editorial: la imagen aportada es didácticamente llamativa, pero anatómicamente puede inducir a error si se interpreta literalmente: la catarata no es la esfera gris visible sobre la superficie anterior del ojo. La opacidad se desarrolla en el cristalino, situado detrás del iris y la pupila. Para un artículo científico convendría una ilustración anatómica en corte que muestre córnea → iris/pupila → cristalino transparente versus cristalino cataratoso.


Mitocondria

 


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jueves, 27 de agosto de 2026

cálculos renales, nefrolitiasis o litiasis renal

 

Cálculos Renales nefrolitiasis: Tipos, Etiología, Diagnóstico y Tratamiento

Definición de Cálculos Renales (Nefrolitiasis)


Los cálculos renales, también conocidos como nefrolitiasis o litiasis renal, son depósitos sólidos formados por la agregación de minerales y sales presentes en la orina. Se desarrollan en el sistema urinario, principalmente en los riñones, y pueden desplazarse hacia los uréteres, la vejiga o la uretra, causando dolor y otras complicaciones.


Estos cálculos varían en tamaño, composición química y estructura, pudiendo estar compuestos por oxalato de calcio, fosfato de calcio, ácido úrico, estruvita o cistina. Su formación se debe a un desequilibrio entre factores que promueven la cristalización de solutos y los mecanismos naturales del cuerpo que inhiben este proceso, como el citrato y el volumen urinario adecuado.


Etiología y Factores de Riesgo


Los principales factores de riesgo para la nefrolitiasis incluyen:


Deshidratación: Reduce el volumen urinario y aumenta la concentración de solutos.


Dieta inadecuada: Exceso de sodio, oxalato, proteínas animales y baja ingesta de citrato.


Trastornos metabólicos: Hipercalciuria, hiperoxaluria, hiperuricemia y cistinuria.


Enfermedades subyacentes: Gota, obesidad, síndrome metabólico, hiperparatiroidismo y enfermedades intestinales.


Infecciones del tracto urinario recurrentes: Favorecen la formación de cálculos de estruvita.



Manifestaciones Clínicas


Los cálculos renales pueden ser asintomáticos si son pequeños, pero cuando obstruyen el tracto urinario causan:


Cólico nefrítico: Dolor intenso en la región lumbar, irradiado hacia la ingle o genitales.


Hematuria: Presencia de sangre en la orina.


Disuria y polaquiuria: Dificultad y aumento en la frecuencia urinaria si hay infección concomitante.


Náuseas y vómitos: Relacionados con la respuesta autonómica al dolor.



Diagnóstico


El diagnóstico de nefrolitiasis se basa en:


1. Historia clínica y examen físico.



2. Análisis de orina: Para detectar hematuria, cristales, infecciones y alteraciones del pH urinario.



3. Estudios de sangre: Evaluación de calcio, ácido úrico, función renal y electrolitos.



4. Imágenes diagnósticas:


Tomografía computarizada sin contraste: Estudio de elección.


Ecografía renal: En casos donde se evite radiación, como en embarazo.


Radiografía simple: Útil para cálculos radiopacos.





Tratamiento

El manejo de los cálculos renales depende de su tamaño y composición:

Cálculos pequeños (<5 mm): Hidratación abundante, analgesia con AINEs y observación.

Cálculos moderados (5-10 mm): Terapia expulsiva con tamsulosina y analgesia.

Cálculos grandes (>10 mm) o que causan obstrucción:

Litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC).

Ureteroscopía con láser.

Nefrolitotomía percutánea para cálculos coraliformes.


Prevención

Aumentar la ingesta de agua (>2.5 L/día).

Reducir el consumo de sodio y proteínas animales.

Mantener una dieta equilibrada en calcio.

Modificar la dieta según el tipo de cálculo identificado.


En conclusión, la nefrolitiasis es una patología multifactorial con un impacto significativo en la calidad de vida del paciente. Su manejo efectivo requiere un enfoque integral que incluya cambios en el estilo de vida, farmacoterapia y, en casos necesarios, intervención quirúrgica.


Los cálculos renales, o nefrolitiasis, representan una de las patologías nefrológicas más comunes, caracterizadas por la formación de depósitos sólidos de minerales y sales dentro del tracto urinario. Se estima que entre el 10% y 15% de la población mundial experimentará al menos un episodio de litiasis renal en su vida, con una mayor incidencia en hombres que en mujeres.

En este artículo, abordaremos los diferentes tipos de cálculos renales, sus causas, factores de riesgo, manifestaciones clínicas, diagnóstico y estrategias terapéuticas, basándonos en evidencia científica y nefrológica actualizada.


1. Fisiopatología de la Formación de Cálculos Renales

La formación de cálculos renales se produce cuando ciertos minerales y compuestos en la orina se concentran hasta el punto de cristalizar y agruparse en estructuras sólidas. Este proceso se ve favorecido por varios factores:

Sobresaturación urinaria: Aumento de la concentración de solutos como calcio, oxalato, ácido úrico y cistina.

Alteraciones en la solubilidad urinaria: Deficiencia de inhibidores naturales de la cristalización, como citrato y magnesio.

pH urinario alterado: Un pH ácido favorece la formación de cálculos de ácido úrico y cistina, mientras que un pH alcalino favorece la formación de cálculos de estruvita.


Estasis urinaria: Favorece la cristalización de solutos.

Factores metabólicos y genéticos: Determinados trastornos hereditarios y metabólicos predisponen a la nefrolitiasis.


2. Tipos de Cálculos Renales

Los cálculos renales pueden clasificarse según su composición química en los siguientes tipos:


2.1 Cálculos de Oxalato de Calcio y Fosfato de Calcio

Son los cálculos más comunes (alrededor del 80% de los casos). Se presentan en dos formas principales:

Oxalato de calcio monohidratado: Más duro y difícil de fragmentar con litotricia extracorpórea.

Oxalato de calcio dihidratado: Más blando y más fácil de fragmentar.


Factores de riesgo

Hipercalciuria idiopática: Excreción urinaria elevada de calcio sin causa aparente.

Hiperoxaluria: Puede ser secundaria a enfermedad intestinal inflamatoria, bypass gástrico o consumo excesivo de oxalato en la dieta.

Hipocitraturia: El citrato inhibe la cristalización del calcio; su deficiencia es un factor predisponente.

Consumo excesivo de sodio: Aumenta la excreción urinaria de calcio.

Ingesta excesiva de vitamina C: Puede incrementar la producción de oxalato.


Prevención y tratamiento

Hidratación adecuada: Se recomienda un volumen urinario de al menos 2.5 L/día.

Reducción del sodio dietético: Disminuye la excreción de calcio en la orina.

Aumento de citrato urinario: Mediante consumo de frutas cítricas o citrato de potasio.

Modulación del calcio dietético: No debe restringirse excesivamente, ya que podría aumentar la absorción intestinal de oxalato.


2.2 Cálculos de Ácido Úrico

Representan entre 5% y 10% de los cálculos renales y se asocian con hiperuricemia y pH urinario ácido.

Factores de riesgo

Deshidratación y bajo volumen urinario.

Dieta rica en purinas (carnes rojas, mariscos, vísceras).

Gota: Incrementa la excreción de ácido úrico.

Síndrome metabólico: La resistencia a la insulina reduce la capacidad renal para excretar bicarbonato, favoreciendo un pH urinario ácido.

Prevención y tratamiento

Aumento del pH urinario: Mediante citrato de potasio o bicarbonato de sodio.

Alopurinol: Inhibidor de la xantina oxidasa en pacientes con hiperuricemia.

Dieta baja en purinas.


2.3 Cálculos de Estruvita (Fosfato de Magnesio y Amonio)

Se asocian a infecciones urinarias por bacterias productoras de ureasa, como Proteus mirabilis, Klebsiella pneumoniae y Ureaplasma urealyticum. Representan 10-15% de los cálculos renales y pueden formar grandes estructuras conocidas como cálculos coraliformes.

Factores de riesgo

Infecciones urinarias recurrentes.

Alteraciones anatómicas del tracto urinario.

Uso prolongado de catéteres urinarios.

Prevención y tratamiento

Antibióticos dirigidos según el cultivo y antibiograma.

Cirugía percutánea en cálculos grandes.

Acidificación urinaria para prevenir la recurrencia.


2.4 Cálculos de Cistina

Son raros (<1% de los casos) y se deben a un trastorno genético autosómico recesivo llamado cistinuria, que provoca una excreción urinaria excesiva de cistina.

Factores de riesgo

Cistinuria hereditaria.

pH urinario ácido.

Prevención y tratamiento

Aumento de la ingesta de líquidos: Para reducir la concentración de cistina.

Alcalinización urinaria con citrato de potasio o bicarbonato de sodio.

D-penicilamina o tiopronina: Fármacos que forman complejos solubles con cistina.


3. Diagnóstico de la Nefrolitiasis

El diagnóstico se basa en:

1. Historia clínica y síntomas:

Dolor lumbar intenso, de inicio súbito, irradiado a la ingle (cólico nefrítico).

Hematuria.

Náuseas y vómitos.

Disuria y urgencia urinaria (si hay infección concomitante).


2. Estudios de laboratorio:

Análisis de orina: Hematuria, cristales, pH urinario.

Bioquímica sérica: Calcio, ácido úrico, creatinina, electrolitos.

Evaluación metabólica en pacientes con recurrencia.


3. Imágenes diagnósticas:

Tomografía computarizada sin contraste: Método de elección.

Radiografía de abdomen: Útil para cálculos radiopacos.

Ecografía renal: Opción en pacientes embarazadas o pediátricos.


4. Opciones Terapéuticas

El tratamiento depende del tamaño y la composición del cálculo:

1. Cálculos <5 mm: Manejo conservador con hidratación y analgésicos (AINES).


2. Cálculos 5-10 mm: Se pueden usar alfa-bloqueantes como la tamsulosina para facilitar su expulsión.


3. Cálculos >10 mm o que causan obstrucción:

Litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC).

Nefrolitotomía percutánea para cálculos grandes (>2 cm).

Ureteroscopía con láser en cálculos de la vía urinaria baja.


Conclusión

La nefrolitiasis es una patología frecuente con múltiples etiologías. Su prevención depende de la hidratación, la modificación de la dieta y, en algunos casos, la farmacoterapia específica. Un diagnóstico y manejo adecuado pueden reducir la recurrencia y complicaciones asociadas.


Recomendaciones generales

✅ Aumentar la ingesta de agua (>2.5 L/día).

✅ Moderar el consumo de sodio y proteínas animales.

✅ Mantener una dieta equilibrada en calcio.

✅ Controlar enfermedades metabólicas subyacentes.


Este enfoque multidisciplinario en nefrología, urología y nutrición es clave para mejorar la calidad de vida de los pacientes.


PROSTATITIS

 



DESCRIPCIÓN PROFESIONAL DE LA INFOGRAFÍA: “PROSTATITIS”

La imagen es una infografía médica completa titulada PROSTATITIS, producida por Revista MSP. Se presenta con un diseño claro, dividido en secciones que explican:
✔ causas,
✔ teorías fisiopatológicas,
✔ síntomas,
✔ tipos de prostatitis,
✔ y correlación anatómica.

La estética combina colores rojo, azul y gris, con ilustraciones anatómicas de alta calidad que muestran la próstata, uretra, vejiga, testículos, suelo pélvico y estructuras vasculares.

La infografía está estructurada en bloques:


1. ENCABEZADO

En la parte superior se lee:

PROSTATITIS
“Es la inflamación de la próstata y comprende un amplio espectro de síntomas inespecíficos del tracto gastrointestinal inferior.”

A la derecha aparece el logotipo MSP – Somos Ciencia y su web www.revistamsp.com.


2. CAUSAS – SEIS TEORÍAS FISIOLÓGICAS

La infografía expone seis mecanismos fisiopatológicos propuestos para explicar la sintomatología de la prostatitis:


A. Teoría Obstructiva

  • Estrechamiento de uretra y cuello vesical → causa estancamiento de orina.
    Provoca:
  • Dolor perineal
  • Síntomas irritativos

Incluye un dibujo del cuello vesical con flechas indicando obstrucción.


B. Teoría de Flujo Intraductal

  • Orina filtrada hacia el interior de la glándula prostática.
    Provoca:
  • Inflamación
  • Prostatitis bacteriana
  • Síntomas urinarios

La ilustración muestra reflujo hacia conductos prostáticos.


C. Teoría Autoinmune

  • Reacción inmune contra gérmenes propios o antígenos urinarios.
    Provoca:
  • Inflamación
  • Sensación de ardor y dolor.

La imagen muestra el sistema inmune activado cerca de la próstata.


D. Disfunción Neuromuscular

  • Estrés, ansiedad y tensión emocional → debilitamiento de músculos del suelo pélvico.
    Provoca:
  • Dolor pélvico
  • Tensión y espasmos.

E. Teoría Venosa

  • Varicocele, hemorroides o congestión venosa → alteración del retorno venoso prostático.
    Provoca:
  • Prostatitis crónica
  • Dolor y pesadez pélvica.

F. Teoría Infecciosa

  • Bacterias acceden vía uretra o vía sanguínea.
    Provoca:
  • Infección prostática aguda o crónica.

Se observa un conducto con microorganismos entrando a la glándula.


3. SÍNTOMAS

La infografía divide los síntomas en dos categorías:


A. Prostatitis Crónica (> 3 meses)

  • Dolor pélvico
  • Dificultad para orinar
  • Chorro débil
  • Retención
  • Ardor
  • Imperiosidad
  • Micciones frecuentes
  • Dolor postmiccional

B. Prostatitis Aguda

  • Fiebre
  • Malestar general
  • Dolor al orinar
  • Dolor perineal
  • Imperiosidad urinaria
  • Signos de infección sistémica

4. SECCIÓN INFERIOR – TIPOS DE PROSTATITIS

Incluye cuatro diagramas anatómicos simplificados, rotulados como:


1. Prostatitis bacteriana aguda

  • Infección activa
  • Inflamación aguda
  • Dolor y fiebre

2. Prostatitis bacteriana crónica

  • Infección recurrente
  • Inflamación persistente
  • Síntomas urinarios.

3. Prostatitis abacteriana crónica / Síndrome de dolor pélvico crónico

  • Causa multifactorial
  • Papel del suelo pélvico, neuromuscular y emocional.

4. Prostatitis asintomática

  • Hallazgo incidental
  • Presencia de células inflamatorias sin síntomas clínicos.

En esta sección aparece tu firma DrRamonReyesMD en la parte inferior.


5. ANATOMÍA ILUSTRADA

La infografía incluye ilustraciones bien detalladas de:

  • Vejiga
  • Cuello vesical
  • Uretra
  • Próstata
  • Conductos prostáticos
  • Testículos y escroto
  • Músculos del suelo pélvico
  • Venas prostáticas

Con colores que indican inflamación (rojo), obstrucción (amarillo) y trayectos anatómicos (gris y azul).


RESUMEN PROFESIONAL

La infografía explica de forma clara y visual:

✔ Las seis teorías que explican la fisiopatología de la prostatitis
✔ Los síntomas diferenciales entre prostatitis aguda y crónica
✔ Las formas clínicas reconocidas internacionalmente
✔ Una correlación anatómica muy bien lograda
✔ Mensajes clave sobre inflamación, obstrucción, infección y dolor pélvico





**ARTÍCULO CIENTÍFICO

Prostatitis: Fisiopatología, Clasificación, Manifestaciones Clínicas y Enfoque Diagnóstico–Terapéutico Actualizado a 2025**
DrRamonReyesMD


INTRODUCCIÓN

La prostatitis es un síndrome inflamatorio de la glándula prostática caracterizado por un espectro amplio de manifestaciones urinarias, pélvicas, gastrointestinales y sistémicas. Su fisiopatología es compleja, multifactorial, y continúa siendo objeto de investigación. En la práctica clínica moderna, representa una de las causas más frecuentes de dolor pélvico masculino, consultas urológicas y prescripciones antibióticas en Atención Primaria y Urgencias.

La prostatitis se clasifica en cuatro categorías clínicas principales según la NIH (National Institutes of Health):

  1. Prostatitis bacteriana aguda
  2. Prostatitis bacteriana crónica
  3. Prostatitis crónica abacteriana / Síndrome de dolor pélvico crónico (SDPC)
  4. Prostatitis inflamatoria asintomática

Cada presentación tiene implicaciones diagnósticas y terapéuticas muy diferentes. La comprensión profunda de los mecanismos implicados es clave para evitar diagnósticos erróneos y tratamientos ineficaces, especialmente en la prostatitis crónica no bacteriana, que constituye la mayoría de los casos.


FISIOPATOLOGÍA Y TEORÍAS PROPUESTAS

El origen de la prostatitis es heterogéneo. La infografía ilustra seis mecanismos fisiopatológicos que pueden actuar aisladamente o en combinación.


1. Teoría Obstructiva

Plantea que el estrechamiento de la uretra prostática o del cuello vesical genera estasis urinaria, microtraumatismos repetidos y aumento de la presión intraprostática.
Esto provoca:

  • dolor perineal
  • síndrome irritativo
  • inflamación persistente

Las obstrucciones pueden ser anatómicas (estenosis uretral) o funcionales (hipertonía del cuello vesical).


2. Teoría de Flujo Intraductal

La orina puede penetrar retrógradamente en los conductos prostáticos debido a fallos del mecanismo de cierre intraprostático o aumento brusco de presión.
Consecuencias:

  • inflamación local
  • proliferación bacteriana
  • prostatitis recurrente
  • dolor durante la micción

Este mecanismo explica muchos casos de prostatitis crónica bacteriana.


3. Teoría Autoinmune

Algunos pacientes presentan infiltrados inflamatorios sin infección detectable. Esto sugiere un mecanismo inmunológico donde:

  • antígenos de la orina
  • microtraumas
  • o autoantígenos prostáticos

desencadenan una respuesta inmune anómala.

Conduce a inflamación persistente, dolor pélvico, y síntomas urinarios sin microorganismos.


4. Disfunción Neuromuscular

El estrés, la ansiedad, los traumatismos musculares o la falta de coordinación del suelo pélvico pueden producir:

  • espasmo muscular
  • hipertonía
  • atrapamiento nervioso pélvico
  • dolor pelviano crónico

Este mecanismo es dominante en el síndrome de dolor pélvico crónico no inflamatorio.


5. Teoría Venosa

Condiciones que alteran el drenaje venoso periprostático, como hemorroides, varicocele o congestión pélvica, pueden inducir:

  • hipoxia tisular
  • congestión
  • inflamación crónica

Asociado frecuentemente a prostatitis crónica congestiva.


6. Teoría Infecciosa

La infección bacteriana puede ocurrir por:

  • vía ascendente (uretra)
  • vía retrógrada ductal
  • vía hematógena

Los patógenos más comunes:
E. coli, Proteus, Klebsiella, Enterococcus.

Produce:

  • fiebre
  • dolor intenso
  • síndrome miccional agudo
  • alteración sistémica

Esta teoría explica la prostatitis bacteriana aguda.


MANIFESTACIONES CLÍNICAS

La presentación clínica depende de si la prostatitis es aguda, crónica bacteriana o crónica abacteriana.


A. Prostatitis Crónica

Se define cuando los síntomas persisten más de tres meses.

Síntomas típicos:

  • Dolor perineal y pélvico
  • Disuria y escozor
  • Chorro débil
  • Sensación de vaciado incompleto
  • Orina retenida o micción intermitente
  • Polaquiuria diurna y nocturna
  • Imperiosidad
  • Dolor posteyaculatorio

La clínica puede fluctuar, asociarse a estrés, frío, actividad sexual o sedentarismo prolongado.


B. Prostatitis Aguda

Cuadro sistémico y urinario intenso:

  • fiebre
  • escalofríos
  • malestar general
  • dolor perineal severo
  • retención urinaria
  • dolor al orinar

Es una urgencia urológica, especialmente si aparece retención o inmunosupresión.


CLASIFICACIÓN CLÍNICA

  1. Prostatitis bacteriana aguda
    Infección activa con fiebre. Responde bien a antibióticos dirigidos.

  2. Prostatitis bacteriana crónica
    Recurrente, misma bacteria en cultivos repetidos.

  3. Prostatitis crónica abacteriana / SDPC
    La forma más frecuente. Dolor pélvico, tensión muscular, inflamación variable sin infección.

  4. Prostatitis inflamatoria asintomática
    Hallazgo incidental en biopsias, semen o PSA alterado.


DIAGNÓSTICO (ENFOQUE CLÍNICO 2025)

El diagnóstico se basa en:

  • Historia clínica detallada
  • EXPLORACIÓN DIGITAL RECTAL (muy importante)
  • Urocultivo
  • Test de Stamey-Meares (cuatro vasos) o test simplificado de dos vasos
  • PSA (elevado transitoriamente en inflamación)
  • Ecografía transrectal (si sospecha complicaciones)
  • RM pélvica funcional (en dolor pélvico refractario)

TRATAMIENTO

El tratamiento depende del tipo de prostatitis.


1. Prostatitis Bacteriana Aguda

  • Ciprofloxacino 500 mg cada 12 h 10–14 días
  • Levofloxacino 500 mg/día
  • Amoxicilina–clavulánico como alternativa
  • Analgesia / antiinflamatorios
  • Alfabloqueantes en casos de obstrucción

Retención → Sonda suprapúbica (NO sonda uretral si hay riesgo de lesión).


2. Prostatitis Bacteriana Crónica

  • Fluoroquinolonas 4–6 semanas
  • Cotrimoxazol 6 semanas si hay resistencia
  • Alfabloqueantes
  • AINES
  • Manipulación del suelo pélvico
  • Cambios de estilo de vida

3. Prostatitis Crónica Abacteriana / SDPC

Enfoque multimodal:

  • Fisioterapia del suelo pélvico
  • Neuromodulación
  • Tizanidina / relajantes
  • Alfabloqueantes
  • Analgesia crónica escalonada
  • Terapia psicológica para ansiedad asociada
  • Baños calientes y modificaciones conductuales

4. Prostatitis Asintomática

No requiere tratamiento salvo cirugía de próstata o anomalías asociadas.


CONCLUSIÓN

La prostatitis es una entidad multifactorial donde convergen mecanismos obstructivos, infecciosos, inmunológicos, musculares y vasculares. Su correcta clasificación es esencial para evitar tratamientos inefectivos, especialmente en la forma crónica abacteriana.

En la era moderna, el abordaje debe ser:

  • integral,
  • clínicamente razonado,
  • fisiopatológico,
  • multidisciplinar.

La comprensión precisa de su mecánica subyacente permite mejorar la calidad de vida de los pacientes, reducir recurrencias y optimizar estrategias terapéuticas basadas en la evidencia 2025.


Cáncer de Próstata https://emssolutionsint.blogspot.com/2013/01/cancer-de-prostata.html

NEFROLITIASIS (LITIASIS URINARIA) MANEJO CLÍNICO BASADO EN EVIDENCIA

 





NEFROLITIASIS (LITIASIS URINARIA)

MANEJO CLÍNICO BASADO EN EVIDENCIA

Enfoque diagnóstico y terapéutico actualizado 2026

DrRamonReyesMD


1. PRINCIPIOS GENERALES DE MANEJO

La nefrolitiasis, también denominada litiasis urinaria, es una patología caracterizada por la formación de concreciones cristalinas dentro del sistema colector renal o del tracto urinario.

Su manejo clínico depende fundamentalmente de cuatro variables fisiopatológicas y anatómicas:

  1. Tamaño del cálculo
  2. Localización dentro del tracto urinario
  3. Presencia o ausencia de infección urinaria
  4. Estado funcional renal y grado de obstrucción

Adicionalmente deben considerarse:

  • comorbilidades del paciente
  • anatomía urinaria
  • control del dolor
  • riesgo de complicaciones sépticas

Los objetivos iniciales del manejo clínico son:

  • control eficaz del dolor
  • confirmación diagnóstica mediante imagen
  • descartar complicaciones graves
  • favorecer la expulsión espontánea del cálculo

2. FISIOPATOLOGÍA DEL CÓLICO RENAL

El cólico renal constituye uno de los dolores viscerales más intensos descritos en medicina clínica.

El dolor se origina por varios mecanismos fisiopatológicos simultáneos:

1. Aumento de presión intraluminal

La obstrucción ureteral produce:

  • incremento de presión en el sistema colector
  • distensión pielocalicial
  • aumento de presión intrarrenal

2. Distensión de la cápsula renal

La cápsula renal posee inervación nociceptiva abundante, generando dolor intenso.

3. Espasmo ureteral

El ureter intenta expulsar el cálculo mediante hiperperistaltismo, lo que provoca:

  • espasmo del músculo liso
  • incremento del dolor visceral

4. Mediadores inflamatorios

La obstrucción induce liberación de:

  • prostaglandinas
  • leucotrienos
  • mediadores inflamatorios

Estos aumentan:

  • flujo renal
  • presión intrarrenal
  • inflamación local

3. DIAGNÓSTICO POR IMAGEN

El estándar diagnóstico actual es:

Tomografía computarizada sin contraste (CT-KUB)

Sensibilidad:

>95 %

Permite identificar:

  • tamaño del cálculo
  • localización exacta
  • grado de obstrucción
  • hidronefrosis
  • diagnósticos alternativos

Referencia:

Smith-Bindman R et al.
Ultrasonography versus computed tomography for suspected nephrolithiasis

New England Journal of Medicine (2014)

DOI
10.1056/NEJMoa1404446

https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1404446


Ecografía renal

Indicada especialmente en:

  • embarazadas
  • pacientes pediátricos
  • seguimiento evolutivo

Limitaciones:

  • menor sensibilidad para cálculos ureterales.

4. ANALGESIA EN EL CÓLICO RENAL

Los AINEs constituyen el tratamiento analgésico de primera línea.

Mecanismo de acción:

  • inhibición de ciclooxigenasa (COX)
  • reducción de prostaglandinas renales
  • disminución del flujo renal
  • reducción de presión intrarrenal

Esto produce:

  • reducción del espasmo ureteral
  • disminución del dolor

Fármacos recomendados

Ketorolaco

30 mg IV o IM cada 6 h
máximo 120 mg/día

Diclofenaco

75 mg IM dosis única
o 50 mg VO cada 8 h

Ibuprofeno

400–800 mg VO


Evidencia

Holdgate A, Pollock T

Nonsteroidal anti-inflammatory drugs versus opioids for acute renal colic

Cochrane Database Syst Rev (2004)

DOI
10.1002/14651858.CD004137.pub2

https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD004137.pub2/full

Conclusión:

Los AINEs proporcionan mejor control analgésico y menos efectos adversos que los opioides.


5. ANALGESIA DE RESCATE

Si el dolor no responde a AINEs:

Opioides IV

Morfina
0.05–0.1 mg/kg IV

Fentanilo
50–100 µg IV

Indicaciones:

  • dolor refractario
  • contraindicación a AINE
  • insuficiencia renal significativa

Referencia

Pathan SA et al.

Emergency management of renal colic

Lancet (2018)

DOI
10.1016/S0140-6736(18)31094-6

https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(18)31094-6/fulltext


6. HIDRATACIÓN

Históricamente se recomendaba hidratación agresiva, pero la evidencia actual demuestra que:

no acelera la expulsión del cálculo.

La estrategia recomendada es:

  • hidratación moderada
  • evitar sobrecarga hídrica

La sobrehidratación puede aumentar:

  • presión ureteral
  • dolor
  • distensión renal

Referencia

Pearle MS et al.

Medical management of kidney stones

Journal of Urology (2014)

DOI
10.1016/j.juro.2014.05.006

https://www.auajournals.org/doi/10.1016/j.juro.2014.05.006


7. TERAPIA EXPULSIVA MÉDICA

Indicada para cálculos ureterales:

  • menores de 10 mm
  • sin infección urinaria
  • sin deterioro renal
  • dolor controlado

Alfa bloqueantes

Tamsulosina

0.4 mg/día

Mecanismo:

  • bloqueo de receptores alfa-1 ureterales
  • relajación del músculo liso
  • aumento del diámetro funcional del ureter

Resultados:

  • mayor tasa de expulsión
  • menor tiempo de eliminación
  • menor necesidad de cirugía

Referencia

Hollingsworth JM et al.

Medical therapy to facilitate urinary stone passage

Lancet (2006)

DOI
10.1016/S0140-6736(06)68474-9

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0140673606684749


8. INDICACIONES DE HOSPITALIZACIÓN

Ingreso hospitalario cuando exista:

  • fiebre
  • leucocitosis significativa
  • vómitos persistentes
  • dolor incontrolable
  • insuficiencia renal
  • embarazo
  • riñón único
  • inmunosupresión
  • obstrucción bilateral

Estas condiciones incrementan el riesgo de:

  • sepsis urinaria
  • deterioro renal irreversible
  • shock séptico

9. OBSTRUCCIÓN URINARIA CON INFECCIÓN

EMERGENCIA UROLÓGICA

La combinación de:

litiasis + infección urinaria + obstrucción

puede producir:

pielonefritis obstructiva

Complicaciones potenciales:

  • bacteriemia
  • shock séptico
  • fallo multiorgánico

Tratamiento urgente

  1. antibióticos intravenosos de amplio espectro
  2. descompresión inmediata del sistema urinario

Opciones:

Catéter ureteral doble J

drenaje interno

Nefrostomía percutánea

drenaje externo

Referencia

Borofsky MS et al.

Emergency decompression of obstructing stones with infection

Journal of Urology (2013)

DOI
10.1016/j.juro.2013.04.114

https://www.auajournals.org/doi/10.1016/j.juro.2013.04.114


10. INDICACIONES DE TRATAMIENTO UROLÓGICO

Intervención cuando existe:

  • cálculo >10 mm
  • obstrucción persistente
  • fracaso de expulsión espontánea
  • deterioro renal progresivo
  • dolor persistente
  • infección asociada

11. OPCIONES QUIRÚRGICAS

Litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC)

Indicada para cálculos:

  • menores de 20 mm
  • localización renal o ureter proximal

Ventajas:

  • no invasiva
  • ambulatoria
  • recuperación rápida

Ureteroscopia con láser holmium

Indicada para:

  • cálculos ureterales distales
  • cálculos refractarios a LEOC

Procedimiento:

  • endoscopia ureteral
  • fragmentación con láser holmium:YAG

Nefrolitotomía percutánea

Indicada para:

  • cálculos grandes (>20 mm)
  • cálculos coraliformes

Procedimiento:

  • acceso percutáneo al sistema colector
  • extracción directa del cálculo

Referencia

Türk C et al.

EAU Guidelines on Urolithiasis

European Urology (2016)

DOI
10.1016/j.eururo.2015.07.041

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0302283815008482


12. PREVENCIÓN DE RECURRENCIAS

La recurrencia ocurre en aproximadamente:

50 % de los pacientes en 5–10 años

Medidas preventivas:


Hidratación

Objetivo de diuresis:

2–2.5 litros de orina al día


Dieta

Reducir:

  • sodio
  • proteínas animales
  • alimentos ricos en oxalato
    (espinaca, cacao, frutos secos)

Mantener:

  • ingesta normal de calcio dietético

Evaluación metabólica

Debe incluir:

  • calcio urinario
  • oxalato urinario
  • ácido úrico urinario
  • citrato urinario

Referencia

Scales CD et al.

Prevalence of kidney stones in the United States

European Urology (2012)

DOI
10.1016/j.eururo.2012.03.052

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0302283812003270


CONCLUSIÓN CLÍNICA

El manejo moderno del cólico renal se basa en cinco pilares fundamentales:

  1. analgesia eficaz con AINE
  2. confirmación diagnóstica mediante tomografía
  3. terapia expulsiva médica cuando procede
  4. detección temprana de complicaciones
  5. intervención urológica cuando está indicada

La complicación más grave es la:

obstrucción urinaria infectada

la cual requiere descompresión urgente del sistema urinario para prevenir sepsis y shock séptico.


Dr. Reyes, procedo a completar el Master Document añadiendo las tres secciones críticas que faltaban para que el artículo quede realmente a nivel publicación académica / EMS Solutions International 2026, sin redundancias y manteniendo coherencia con lo ya desarrollado.

Las secciones añadidas son:

  • clasificación bioquímica de los cálculos
  • algoritmo clínico de manejo en urgencias
  • farmacología preventiva metabólica

NEFROLITIASIS (LITIASIS URINARIA)

MANEJO CLÍNICO BASADO EN EVIDENCIA

Enfoque diagnóstico y terapéutico actualizado 2026

DrRamonReyesMD


13. CLASIFICACIÓN BIOQUÍMICA DE LOS CÁLCULOS URINARIOS

La composición del cálculo es determinante para:

  • el riesgo de recurrencia
  • el tratamiento preventivo
  • la evaluación metabólica

Los cálculos urinarios se clasifican principalmente en cuatro grandes grupos.


13.1 Cálculos de oxalato cálcico

Representan aproximadamente:

70–80 % de todos los cálculos urinarios

Factores asociados:

  • hipercalciuria
  • hiperoxaluria
  • hipocitraturia
  • bajo volumen urinario

Factores dietéticos:

  • exceso de sodio
  • exceso de proteínas animales
  • consumo elevado de oxalato

Alimentos ricos en oxalato:

  • espinaca
  • cacao
  • frutos secos
  • té negro
  • ruibarbo

13.2 Cálculos de ácido úrico

Representan aproximadamente:

5–10 % de los cálculos

Factores predisponentes:

  • pH urinario ácido (<5.5)
  • hiperuricosuria
  • síndrome metabólico
  • obesidad
  • diabetes tipo 2

Una característica importante:

son radiolúcidos en radiografía simple, pero visibles en TC.


13.3 Cálculos de estruvita

También llamados cálculos infecciosos.

Composición:

  • fosfato amónico magnésico

Se producen por infección urinaria con bacterias ureasa positivas:

  • Proteus mirabilis
  • Klebsiella
  • Pseudomonas
  • Staphylococcus saprophyticus

La ureasa produce:

hidrolisis de urea → amoníaco → alcalinización urinaria.

Esto favorece la formación de cálculos coraliformes.


13.4 Cálculos de cistina

Son raros.

Causa:

cistinuria hereditaria

Trastorno autosómico recesivo que afecta el transporte tubular renal de:

  • cistina
  • lisina
  • arginina
  • ornitina

Los cálculos de cistina son:

  • duros
  • recurrentes
  • difíciles de fragmentar

Referencia

Coe FL et al.

Kidney stone disease

New England Journal of Medicine (2005)

DOI
10.1056/NEJMra041031

https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMra041031


14. ALGORITMO CLÍNICO DE MANEJO EN URGENCIAS

El abordaje del cólico renal en urgencias sigue una secuencia diagnóstica estructurada.


Paso 1

Evaluación clínica inicial

Historia clínica orientada a:

  • dolor lumbar súbito
  • irradiación inguinal
  • hematuria
  • náuseas o vómitos

Exploración física:

  • dolor en ángulo costovertebral
  • paciente inquieto (a diferencia del abdomen agudo)

Paso 2

Descartar emergencias

Buscar signos de:

  • fiebre
  • sepsis
  • insuficiencia renal
  • anuria
  • riñón único

Si presentes:

consulta urológica urgente


Paso 3

Confirmación diagnóstica

Pruebas de imagen recomendadas:

  1. TC sin contraste (gold standard)
  2. ecografía renal en situaciones especiales

Paso 4

Control del dolor

Primera línea:

AINE IV o IM

Si dolor persiste:

opioides IV


Paso 5

Evaluar tamaño del cálculo

<5 mm

probabilidad de expulsión espontánea:

70–90 %


5–10 mm

probabilidad de expulsión:

40–60 %

Se recomienda:

terapia expulsiva médica


>10 mm

baja probabilidad de expulsión

Considerar:

tratamiento urológico activo


15. FARMACOLOGÍA PREVENTIVA

La prevención farmacológica depende del perfil metabólico urinario.


15.1 Citrato potásico

Indicación:

  • hipocitraturia
  • cálculos de ácido úrico
  • cálculos de oxalato cálcico

Mecanismo:

  • alcalinización urinaria
  • inhibición de cristalización de calcio

Dosis habitual:

20–60 mEq/día


15.2 Tiazidas

Indicadas en:

hipercalciuria idiopática

Fármacos utilizados:

  • hidroclorotiazida
  • clortalidona

Mecanismo:

reducción de excreción urinaria de calcio.


15.3 Alopurinol

Indicado cuando existe:

  • hiperuricosuria
  • cálculos de ácido úrico
  • cálculos de oxalato cálcico asociados a hiperuricosuria

Mecanismo:

inhibición de xantina oxidasa.


Referencia

Pak CYC.

Medical prevention of renal stone disease

Lancet (1998)

DOI
10.1016/S0140-6736(97)10564-9

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0140673697105649


16. PRONÓSTICO Y RECURRENCIA

La litiasis urinaria presenta una alta tasa de recurrencia.

Estudios epidemiológicos indican:

  • 30 % recurrencia en 5 años
  • 50 % en 10 años
  • hasta 80 % en pacientes con predisposición metabólica

Factores que aumentan recurrencia:

  • bajo volumen urinario
  • dieta rica en sodio
  • hiperuricosuria
  • obesidad
  • síndrome metabólico

CONCLUSIÓN GLOBAL

La nefrolitiasis es una patología frecuente en medicina de urgencias y urología.

Su manejo moderno se basa en cinco pilares clínicos:

  1. control eficaz del dolor
  2. diagnóstico radiológico preciso
  3. terapia expulsiva cuando está indicada
  4. identificación de complicaciones graves
  5. prevención metabólica de recurrencias

La situación más peligrosa es la:

litiasis obstructiva infectada, que constituye una emergencia urológica absoluta y requiere descompresión urgente del sistema urinario.


Dr. Reyes, procedo a integrar todas las secciones faltantes para convertir el texto en un Master Document completo de nefrolitiasis con estándar académico alto, coherente con el estilo editorial de EMS Solutions International y con su perfil de medicina de emergencias, medicina remota y medicina táctica.

Mantengo redacción continua, técnica y sin cuadros, como usted prefiere.


NEFROLITIASIS (LITIASIS URINARIA)

MANEJO CLÍNICO BASADO EN EVIDENCIA

Diagnóstico, fisiopatología, tratamiento y prevención

Actualización científica internacional 2026

DrRamonReyesMD


1. INTRODUCCIÓN

La nefrolitiasis, también denominada litiasis urinaria, es una enfermedad caracterizada por la formación de concreciones cristalinas dentro del sistema urinario como resultado de procesos fisicoquímicos complejos relacionados con sobresaturación urinaria, nucleación cristalina, crecimiento y agregación de cristales.

Se trata de una de las patologías urológicas más frecuentes a nivel mundial y representa un motivo habitual de consulta en los servicios de urgencias. En países occidentales, la prevalencia estimada oscila entre 8 % y 12 % de la población, con tendencia creciente en las últimas décadas debido a cambios dietéticos, aumento de la obesidad y prevalencia del síndrome metabólico.

Desde el punto de vista clínico, la presentación más característica es el cólico renal agudo, un síndrome doloroso intenso producido por la obstrucción súbita del tracto urinario.


2. EPIDEMIOLOGÍA

La incidencia global de nefrolitiasis muestra una distribución geográfica heterogénea.

Las regiones con mayor prevalencia incluyen:

  • Estados Unidos
  • Oriente Medio
  • Europa meridional
  • Australia

Factores epidemiológicos asociados:

  • dieta rica en sodio y proteínas animales
  • bajo consumo de líquidos
  • clima cálido
  • obesidad
  • síndrome metabólico
  • predisposición genética

La enfermedad afecta con mayor frecuencia a varones en proporción aproximada 2:1, aunque esta diferencia se ha reducido en las últimas décadas.


3. FISIOPATOLOGÍA DE LA FORMACIÓN DE CÁLCULOS

La formación de cálculos urinarios es el resultado de una serie de procesos fisicoquímicos complejos que ocurren en la orina cuando se alcanza un estado de sobresaturación cristalina.

Sobresaturación urinaria

Cuando la concentración de determinadas sustancias supera su límite de solubilidad, se inicia la formación de cristales.

Las sustancias más implicadas incluyen:

  • calcio
  • oxalato
  • ácido úrico
  • fosfato
  • cistina

Nucleación

Los cristales iniciales se forman alrededor de núcleos de nucleación, que pueden ser:

  • células epiteliales descamadas
  • proteínas urinarias
  • cristales preexistentes

Crecimiento cristalino

Una vez formados, los cristales pueden crecer por deposición progresiva de minerales.

Agregación

Los cristales individuales pueden agregarse formando estructuras mayores que finalmente constituyen el cálculo urinario.


4. FISIOPATOLOGÍA DEL CÓLICO RENAL

El dolor del cólico renal se produce por varios mecanismos fisiopatológicos.

La obstrucción ureteral genera un aumento progresivo de la presión intraluminal dentro del sistema colector renal. Esto provoca distensión de la pelvis renal y de la cápsula renal, que posee una abundante inervación nociceptiva.

Simultáneamente se produce una liberación de mediadores inflamatorios, particularmente prostaglandinas, que incrementan el flujo sanguíneo renal y aumentan la presión intrarrenal.

El ureter responde a la obstrucción mediante contracciones peristálticas intensas destinadas a expulsar el cálculo, lo que provoca espasmo del músculo liso ureteral y contribuye al dolor visceral.


5. DIAGNÓSTICO CLÍNICO

El cólico renal típico se caracteriza por:

  • dolor lumbar súbito
  • irradiación hacia flanco e ingle
  • hematuria
  • náuseas y vómitos
  • inquietud psicomotora del paciente

A diferencia del abdomen agudo inflamatorio, el paciente con cólico renal suele mostrarse inquieto e incapaz de encontrar una posición antálgica.


6. DIAGNÓSTICO POR IMAGEN

La prueba diagnóstica de referencia es la tomografía computarizada sin contraste (CT-KUB).

Esta técnica presenta una sensibilidad superior al 95 % y permite identificar con precisión:

  • tamaño del cálculo
  • localización
  • grado de obstrucción
  • hidronefrosis
  • diagnósticos alternativos

Referencia científica

Smith-Bindman R et al.
Ultrasonography versus computed tomography for suspected nephrolithiasis

New England Journal of Medicine (2014)

DOI
10.1056/NEJMoa1404446

https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1404446


7. ANALGESIA EN EL CÓLICO RENAL

Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) constituyen el tratamiento analgésico de primera línea.

Estos fármacos reducen la síntesis de prostaglandinas mediante inhibición de la enzima ciclooxigenasa.

Esto produce:

  • reducción del flujo renal
  • disminución de la presión intrarrenal
  • reducción del espasmo ureteral

Los AINE han demostrado ser más eficaces y con menor incidencia de efectos adversos que los opioides en el tratamiento del cólico renal.

Referencia

Holdgate A, Pollock T
Cochrane Database Syst Rev

DOI
10.1002/14651858.CD004137.pub2

https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD004137.pub2/full


8. TERAPIA EXPULSIVA MÉDICA

La terapia expulsiva médica se utiliza para facilitar la expulsión espontánea de cálculos ureterales.

El fármaco más utilizado es tamsulosina, un bloqueante selectivo de receptores alfa-1 adrenérgicos.

Su mecanismo consiste en:

  • relajación del músculo liso ureteral
  • disminución del espasmo ureteral
  • aumento del diámetro funcional del ureter

Esto aumenta la probabilidad de expulsión espontánea y reduce el tiempo de eliminación del cálculo.

Referencia

Hollingsworth JM et al.
Lancet

DOI
10.1016/S0140-6736(06)68474-9


9. OBSTRUCCIÓN URINARIA CON INFECCIÓN

La combinación de obstrucción urinaria e infección bacteriana constituye una emergencia urológica absoluta.

Puede evolucionar rápidamente hacia:

  • pielonefritis obstructiva
  • bacteriemia
  • shock séptico

El tratamiento consiste en:

  • antibióticos intravenosos de amplio espectro
  • descompresión urgente del sistema urinario

La descompresión puede realizarse mediante:

  • colocación de catéter ureteral doble J
  • nefrostomía percutánea

Referencia

Borofsky MS et al.
Journal of Urology

DOI
10.1016/j.juro.2013.04.114


10. CLASIFICACIÓN DE LOS CÁLCULOS

Los cálculos urinarios pueden clasificarse según su composición química.

Los más frecuentes son:

Oxalato cálcico

Representan aproximadamente 70–80 % de los cálculos.

Ácido úrico

Asociados a pH urinario ácido y síndrome metabólico.

Estruvita

Relacionados con infecciones urinarias por bacterias productoras de ureasa.

Cistina

Debidos a trastornos genéticos del transporte tubular renal.

Referencia

Coe FL et al.
New England Journal of Medicine

DOI
10.1056/NEJMra041031


11. TRATAMIENTO UROLÓGICO

Las principales técnicas utilizadas en la actualidad son:

Litotricia extracorpórea por ondas de choque

Procedimiento no invasivo utilizado para cálculos menores de 20 mm.

Ureteroscopia con láser holmium

Permite fragmentar cálculos ureterales mediante energía láser.

Nefrolitotomía percutánea

Indicada para cálculos grandes o coraliformes.

Referencia

Türk C et al.
European Association of Urology Guidelines

DOI
10.1016/j.eururo.2015.07.041


12. PREVENCIÓN DE RECURRENCIAS

La nefrolitiasis presenta una elevada tasa de recurrencia.

Las estrategias preventivas incluyen:

Hidratación

El objetivo es alcanzar una producción urinaria superior a 2 litros diarios.

Modificación dietética

Se recomienda:

  • reducción del consumo de sodio
  • moderación en proteínas animales
  • evitar alimentos ricos en oxalato

Evaluación metabólica urinaria

Incluye medición de:

  • calcio urinario
  • oxalato urinario
  • ácido úrico urinario
  • citrato urinario

13. FARMACOLOGÍA PREVENTIVA

El tratamiento farmacológico se selecciona según el perfil metabólico.

Citrato potásico

Indicado en:

  • hipocitraturia
  • cálculos de ácido úrico

Tiazidas

Indicadas en hipercalciuria idiopática.

Alopurinol

Utilizado en pacientes con hiperuricosuria.

Referencia

Pak CYC
Lancet

DOI
10.1016/S0140-6736(97)10564-9


14. NEFROLITIASIS EN ENTORNOS REMOTOS Y MEDICINA OPERACIONAL

En contextos de medicina expedicionaria, offshore o medicina táctica, el manejo del cólico renal presenta desafíos adicionales.

Las prioridades clínicas incluyen:

  • control analgésico eficaz
  • hidratación adecuada
  • identificación de signos de complicación

Cuando no existe acceso inmediato a imagen diagnóstica, la evaluación clínica adquiere un papel fundamental.

La presencia de fiebre, anuria o deterioro hemodinámico debe considerarse indicación de evacuación médica urgente.


CONCLUSIÓN

La nefrolitiasis es una enfermedad multifactorial cuya presentación clínica más característica es el cólico renal agudo.

El manejo moderno se basa en:

  • analgesia eficaz
  • diagnóstico radiológico preciso
  • terapia expulsiva cuando procede
  • intervención urológica en casos seleccionados
  • prevención metabólica de recurrencias

La situación más peligrosa es la litiasis obstructiva infectada, que requiere descompresión urgente del sistema urinario para evitar la progresión hacia sepsis grave.


DrRamonReyesMD
Medicina de Emergencias
Actualización científica internacional 2026


Dr. Reyes, procedo a integrar todas las secciones faltantes para convertir el texto en un Master Document completo de nefrolitiasis con estándar académico alto, coherente con el estilo editorial de EMS Solutions International y con su perfil de medicina de emergencias, medicina remota y medicina táctica.

Mantengo redacción continua, técnica y sin cuadros, como usted prefiere.


NEFROLITIASIS (LITIASIS URINARIA)

MANEJO CLÍNICO BASADO EN EVIDENCIA

Diagnóstico, fisiopatología, tratamiento y prevención

Actualización científica internacional 2026

DrRamonReyesMD


1. INTRODUCCIÓN

La nefrolitiasis, también denominada litiasis urinaria, es una enfermedad caracterizada por la formación de concreciones cristalinas dentro del sistema urinario como resultado de procesos fisicoquímicos complejos relacionados con sobresaturación urinaria, nucleación cristalina, crecimiento y agregación de cristales.

Se trata de una de las patologías urológicas más frecuentes a nivel mundial y representa un motivo habitual de consulta en los servicios de urgencias. En países occidentales, la prevalencia estimada oscila entre 8 % y 12 % de la población, con tendencia creciente en las últimas décadas debido a cambios dietéticos, aumento de la obesidad y prevalencia del síndrome metabólico.

Desde el punto de vista clínico, la presentación más característica es el cólico renal agudo, un síndrome doloroso intenso producido por la obstrucción súbita del tracto urinario.


2. EPIDEMIOLOGÍA

La incidencia global de nefrolitiasis muestra una distribución geográfica heterogénea.

Las regiones con mayor prevalencia incluyen:

  • Estados Unidos
  • Oriente Medio
  • Europa meridional
  • Australia

Factores epidemiológicos asociados:

  • dieta rica en sodio y proteínas animales
  • bajo consumo de líquidos
  • clima cálido
  • obesidad
  • síndrome metabólico
  • predisposición genética

La enfermedad afecta con mayor frecuencia a varones en proporción aproximada 2:1, aunque esta diferencia se ha reducido en las últimas décadas.


3. FISIOPATOLOGÍA DE LA FORMACIÓN DE CÁLCULOS

La formación de cálculos urinarios es el resultado de una serie de procesos fisicoquímicos complejos que ocurren en la orina cuando se alcanza un estado de sobresaturación cristalina.

Sobresaturación urinaria

Cuando la concentración de determinadas sustancias supera su límite de solubilidad, se inicia la formación de cristales.

Las sustancias más implicadas incluyen:

  • calcio
  • oxalato
  • ácido úrico
  • fosfato
  • cistina

Nucleación

Los cristales iniciales se forman alrededor de núcleos de nucleación, que pueden ser:

  • células epiteliales descamadas
  • proteínas urinarias
  • cristales preexistentes

Crecimiento cristalino

Una vez formados, los cristales pueden crecer por deposición progresiva de minerales.

Agregación

Los cristales individuales pueden agregarse formando estructuras mayores que finalmente constituyen el cálculo urinario.


4. FISIOPATOLOGÍA DEL CÓLICO RENAL

El dolor del cólico renal se produce por varios mecanismos fisiopatológicos.

La obstrucción ureteral genera un aumento progresivo de la presión intraluminal dentro del sistema colector renal. Esto provoca distensión de la pelvis renal y de la cápsula renal, que posee una abundante inervación nociceptiva.

Simultáneamente se produce una liberación de mediadores inflamatorios, particularmente prostaglandinas, que incrementan el flujo sanguíneo renal y aumentan la presión intrarrenal.

El ureter responde a la obstrucción mediante contracciones peristálticas intensas destinadas a expulsar el cálculo, lo que provoca espasmo del músculo liso ureteral y contribuye al dolor visceral.


5. DIAGNÓSTICO CLÍNICO

El cólico renal típico se caracteriza por:

  • dolor lumbar súbito
  • irradiación hacia flanco e ingle
  • hematuria
  • náuseas y vómitos
  • inquietud psicomotora del paciente

A diferencia del abdomen agudo inflamatorio, el paciente con cólico renal suele mostrarse inquieto e incapaz de encontrar una posición antálgica.


6. DIAGNÓSTICO POR IMAGEN

La prueba diagnóstica de referencia es la tomografía computarizada sin contraste (CT-KUB).

Esta técnica presenta una sensibilidad superior al 95 % y permite identificar con precisión:

  • tamaño del cálculo
  • localización
  • grado de obstrucción
  • hidronefrosis
  • diagnósticos alternativos

Referencia científica

Smith-Bindman R et al.
Ultrasonography versus computed tomography for suspected nephrolithiasis

New England Journal of Medicine (2014)

DOI
10.1056/NEJMoa1404446

https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1404446


7. ANALGESIA EN EL CÓLICO RENAL

Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) constituyen el tratamiento analgésico de primera línea.

Estos fármacos reducen la síntesis de prostaglandinas mediante inhibición de la enzima ciclooxigenasa.

Esto produce:

  • reducción del flujo renal
  • disminución de la presión intrarrenal
  • reducción del espasmo ureteral

Los AINE han demostrado ser más eficaces y con menor incidencia de efectos adversos que los opioides en el tratamiento del cólico renal.

Referencia

Holdgate A, Pollock T
Cochrane Database Syst Rev

DOI
10.1002/14651858.CD004137.pub2

https://www.cochranelibrary.com/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD004137.pub2/full


8. TERAPIA EXPULSIVA MÉDICA

La terapia expulsiva médica se utiliza para facilitar la expulsión espontánea de cálculos ureterales.

El fármaco más utilizado es tamsulosina, un bloqueante selectivo de receptores alfa-1 adrenérgicos.

Su mecanismo consiste en:

  • relajación del músculo liso ureteral
  • disminución del espasmo ureteral
  • aumento del diámetro funcional del ureter

Esto aumenta la probabilidad de expulsión espontánea y reduce el tiempo de eliminación del cálculo.

Referencia

Hollingsworth JM et al.
Lancet

DOI
10.1016/S0140-6736(06)68474-9


9. OBSTRUCCIÓN URINARIA CON INFECCIÓN

La combinación de obstrucción urinaria e infección bacteriana constituye una emergencia urológica absoluta.

Puede evolucionar rápidamente hacia:

  • pielonefritis obstructiva
  • bacteriemia
  • shock séptico

El tratamiento consiste en:

  • antibióticos intravenosos de amplio espectro
  • descompresión urgente del sistema urinario

La descompresión puede realizarse mediante:

  • colocación de catéter ureteral doble J
  • nefrostomía percutánea

Referencia

Borofsky MS et al.
Journal of Urology

DOI
10.1016/j.juro.2013.04.114


10. CLASIFICACIÓN DE LOS CÁLCULOS

Los cálculos urinarios pueden clasificarse según su composición química.

Los más frecuentes son:

Oxalato cálcico

Representan aproximadamente 70–80 % de los cálculos.

Ácido úrico

Asociados a pH urinario ácido y síndrome metabólico.

Estruvita

Relacionados con infecciones urinarias por bacterias productoras de ureasa.

Cistina

Debidos a trastornos genéticos del transporte tubular renal.

Referencia

Coe FL et al.
New England Journal of Medicine

DOI
10.1056/NEJMra041031


11. TRATAMIENTO UROLÓGICO

Las principales técnicas utilizadas en la actualidad son:

Litotricia extracorpórea por ondas de choque

Procedimiento no invasivo utilizado para cálculos menores de 20 mm.

Ureteroscopia con láser holmium

Permite fragmentar cálculos ureterales mediante energía láser.

Nefrolitotomía percutánea

Indicada para cálculos grandes o coraliformes.

Referencia

Türk C et al.
European Association of Urology Guidelines

DOI
10.1016/j.eururo.2015.07.041


12. PREVENCIÓN DE RECURRENCIAS

La nefrolitiasis presenta una elevada tasa de recurrencia.

Las estrategias preventivas incluyen:

Hidratación

El objetivo es alcanzar una producción urinaria superior a 2 litros diarios.

Modificación dietética

Se recomienda:

  • reducción del consumo de sodio
  • moderación en proteínas animales
  • evitar alimentos ricos en oxalato

Evaluación metabólica urinaria

Incluye medición de:

  • calcio urinario
  • oxalato urinario
  • ácido úrico urinario
  • citrato urinario

13. FARMACOLOGÍA PREVENTIVA

El tratamiento farmacológico se selecciona según el perfil metabólico.

Citrato potásico

Indicado en:

  • hipocitraturia
  • cálculos de ácido úrico

Tiazidas

Indicadas en hipercalciuria idiopática.

Alopurinol

Utilizado en pacientes con hiperuricosuria.

Referencia

Pak CYC
Lancet

DOI
10.1016/S0140-6736(97)10564-9


14. NEFROLITIASIS EN ENTORNOS REMOTOS Y MEDICINA OPERACIONAL

En contextos de medicina expedicionaria, offshore o medicina táctica, el manejo del cólico renal presenta desafíos adicionales.

Las prioridades clínicas incluyen:

  • control analgésico eficaz
  • hidratación adecuada
  • identificación de signos de complicación

Cuando no existe acceso inmediato a imagen diagnóstica, la evaluación clínica adquiere un papel fundamental.

La presencia de fiebre, anuria o deterioro hemodinámico debe considerarse indicación de evacuación médica urgente.


CONCLUSIÓN

La nefrolitiasis es una enfermedad multifactorial cuya presentación clínica más característica es el cólico renal agudo.

El manejo moderno se basa en:

  • analgesia eficaz
  • diagnóstico radiológico preciso
  • terapia expulsiva cuando procede
  • intervención urológica en casos seleccionados
  • prevención metabólica de recurrencias

La situación más peligrosa es la litiasis obstructiva infectada, que requiere descompresión urgente del sistema urinario para evitar la progresión hacia sepsis grave.


DrRamonReyesMD
Medicina de Emergencias
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