OXÍGENO EN EL INFARTO AGUDO DE MIOCARDIO (IAM) Y EL SÍNDROME CORONARIO AGUDO (SCA): ¿POR QUÉ YA NO SE RECOMIENDA SU ADMINISTRACIÓN RUTINARIA?
Recomendaciones AHA, ILCOR y ERC vigentes en noviembre de 2026. Evidencia científica, hiperoxia, vasoconstricción coronaria, lesión por reperfusión y aplicación en emergencias prehospitalarias
ACTUALIZACIÓN CIENTÍFICA: 5 DE NOVIEMBRE DE 2026
Por Dr. Ramón Alejandro Reyes Díaz, MD
Instructor / Faculty ACLS-EP y PALS — American Heart Association
Medicina de Emergencias | Reanimación Cardiopulmonar | Cuidados Críticos | Medicina Prehospitalaria
EMS SOLUTIONS INTERNATIONAL
#DrRamonReyesMD
RESUMEN
La administración de oxígeno suplementario fue durante décadas una intervención habitual en el tratamiento del infarto agudo de miocardio (IAM) y del síndrome coronario agudo (SCA).
Sin embargo, los grandes ensayos clínicos y las guías internacionales han modificado esta práctica.
EN PACIENTES CON SÍNDROME CORONARIO AGUDO Y SATURACIÓN DE OXÍGENO IGUAL O SUPERIOR AL 90 %, NO SE RECOMIENDA ADMINISTRAR OXÍGENO SUPLEMENTARIO DE FORMA RUTINARIA, SALVO QUE EXISTA OTRA INDICACIÓN CLÍNICA.
Esta recomendación procede directamente de las guías ACC/AHA 2025 para el síndrome coronario agudo, vigentes en noviembre de 2026, y es concordante con las recomendaciones de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) de 2023.
Por su parte, AHA, ILCOR y ERC establecen recomendaciones específicas sobre oxigenación durante la reanimación cardiopulmonar y después del retorno de circulación espontánea.
Es imprescindible diferenciar ambos contextos.
NO ADMINISTRAR OXÍGENO RUTINARIAMENTE EN UN IAM NORMOXÉMICO NO SIGNIFICA RESTRINGIR EL OXÍGENO DURANTE UNA PARADA CARDIORRESPIRATORIA.
Esta revisión analiza los fundamentos fisiológicos, los principales ensayos clínicos, los posibles efectos de la hiperoxia y las recomendaciones aplicables a la medicina de emergencias en noviembre de 2026.
Palabras clave: IAM, SCA, IAMCEST, IAMSEST, oxígeno, hiperoxia, hipoxemia, AHA, ILCOR, ERC, ESC, ACLS-EP, radicales libres, isquemia-reperfusión.
1. INTRODUCCIÓN: EL CAMBIO DE PARADIGMA
Tradicionalmente, la oxigenoterapia formaba parte de la atención inicial del paciente con sospecha de infarto.
Se consideraba que aumentar el oxígeno inspirado mejoraría el aporte de oxígeno al músculo cardíaco y reduciría la extensión de la necrosis.
Sin embargo, esta interpretación ignoraba una diferencia fisiológica fundamental:
LA HIPOXEMIA ARTERIAL Y LA ISQUEMIA MIOCÁRDICA NO SON SINÓNIMOS.
Un paciente puede presentar una SpO₂ del 97 % y sufrir un infarto extenso por obstrucción coronaria.
En ese escenario, la sangre arterial contiene una cantidad adecuada de oxígeno, pero el flujo sanguíneo hacia una región del miocardio está comprometido.
La solución principal no consiste en aumentar indiscriminadamente la FiO₂, sino en restaurar la perfusión coronaria y aplicar el tratamiento cardiovascular indicado.
El reconocimiento temprano del IAM, la monitorización, el tratamiento antitrombótico y la reperfusión cuando corresponda tienen prioridad sobre la administración rutinaria de oxígeno.
2. EL OXÍGENO COMO FÁRMACO
El oxígeno medicinal debe considerarse un tratamiento con indicaciones, objetivos, dosis, duración y posibles efectos adversos.
Su administración no debería depender exclusivamente de la presencia de dolor torácico, ansiedad, disnea o de un diagnóstico cardiovascular.
Debe establecerse si existe hipoxemia o alguna otra indicación específica.
La saturación periférica de oxígeno, aunque útil, no mide directamente la perfusión coronaria ni la entrega tisular de oxígeno.
La entrega sistémica depende de la concentración de hemoglobina, la saturación arterial, el gasto cardíaco y la distribución regional del flujo sanguíneo.
Por tanto, una saturación normal no excluye isquemia miocárdica, shock ni otras enfermedades graves.
3. FISIOLOGÍA DEL TRANSPORTE DE OXÍGENO
El contenido arterial de oxígeno se estima mediante:
CaO₂ = (1,34 × Hb × SaO₂) + (0,003 × PaO₂)
La mayor parte del oxígeno circulante se transporta unido a la hemoglobina.
Cuando esta ya se encuentra prácticamente saturada, aumentar considerablemente la PaO₂ produce un incremento relativamente pequeño del contenido arterial total.
Además, el aporte al miocardio depende del flujo coronario.
Si una arteria coronaria presenta una obstrucción crítica, incrementar el oxígeno inspirado no garantiza que llegue suficiente sangre oxigenada al territorio afectado.
Este principio explica por qué la oxigenoterapia rutinaria no ha demostrado mejorar los resultados cardiovasculares en pacientes con IAM normoxémico.
4. ¿POR QUÉ LA HIPEROXIA PUEDE SER PERJUDICIAL?
4.1. Vasoconstricción coronaria
La exposición a concentraciones elevadas de oxígeno puede aumentar la resistencia vascular coronaria.
Este fenómeno puede relacionarse con cambios en la disponibilidad del óxido nítrico y otros mecanismos reguladores del tono vascular.
En determinadas circunstancias, la hiperoxemia puede reducir el flujo coronario.
Por tanto, aumentar el contenido de oxígeno en la sangre no garantiza mejorar su distribución hacia el tejido isquémico.
4.2. Estrés oxidativo
El metabolismo celular produce especies reactivas de oxígeno, conocidas como ROS.
Entre ellas destacan el anión superóxido, el peróxido de hidrógeno y el radical hidroxilo.
En condiciones fisiológicas, estas moléculas participan en procesos de señalización celular y son reguladas por mecanismos antioxidantes.
Cuando su producción supera la capacidad de neutralización, puede aparecer estrés oxidativo.
Sus consecuencias potenciales incluyen:
- Peroxidación de membranas celulares.
- Alteraciones de proteínas y enzimas.
- Disfunción endotelial.
- Daño mitocondrial.
- Modificaciones del ADN.
- Activación de respuestas inflamatorias.
4.3. Lesión por isquemia-reperfusión
La restauración del flujo coronario es esencial para salvar miocardio viable.
Sin embargo, la reperfusión también puede acompañarse de inflamación, alteraciones del calcio intracelular y generación de especies reactivas de oxígeno.
La hiperoxia podría amplificar determinados mecanismos de lesión por reperfusión.
No obstante, es importante mantener el rigor científico:
NO ESTÁ DEMOSTRADO QUE CUALQUIER ADMINISTRACIÓN BREVE DE OXÍGENO PRODUZCA DAÑO MIOCÁRDICO.
La evidencia más sólida demuestra la ausencia de beneficio cardiovascular del oxígeno rutinario en pacientes normoxémicos. Los posibles mecanismos de daño constituyen una razón adicional para evitar exposiciones innecesarias.
5. EVIDENCIA CIENTÍFICA: ENSAYOS CLÍNICOS
ESTUDIO AVOID — 2015
El ensayo AVOID evaluó la administración de oxígeno frente a aire ambiente en pacientes con IAM con elevación del ST y saturación conservada.
Sus resultados no demostraron un beneficio clínico que justificara el uso rutinario.
Algunos indicadores sugirieron una posible mayor lesión miocárdica en el grupo tratado con oxígeno.
Estos hallazgos contribuyeron a cuestionar la práctica tradicional.
ESTUDIO DETO2X-AMI — 2017
El ensayo DETO2X-AMI incluyó 6.629 pacientes con sospecha de infarto y saturación igual o superior al 90 %.
Se comparó la administración de oxígeno suplementario a 6 L/min durante 6–12 horas frente al tratamiento con aire ambiente.
La mortalidad al año fue:
Oxígeno: 5,0 %.
Aire ambiente: 5,1 %.
No se observaron diferencias estadísticamente significativas en mortalidad.
Tampoco se demostró una reducción de nuevos infartos que justificara administrar oxígeno sistemáticamente.
METAANÁLISIS IOTA — 2018
El metaanálisis IOTA reunió 25 ensayos clínicos aleatorizados y 16.037 pacientes adultos con enfermedades agudas.
Identificó una asociación entre estrategias liberales de oxigenoterapia y mayor mortalidad.
Sin embargo, incluyó diferentes patologías y no exclusivamente pacientes con IAM.
Por tanto, no debe utilizarse para afirmar que cualquier administración de oxígeno en el infarto aumenta la mortalidad.
La conclusión aplicable es que el oxígeno suplementario debe administrarse con una indicación clínica y no de forma indiscriminada.
6. RECOMENDACIONES ACC/AHA 2025 PARA IAM Y SCA
VIGENTES EN NOVIEMBRE DE 2026
Las guías ACC/AHA/ACEP/NAEMSP/SCAI 2025 establecen recomendaciones específicas para la oxigenoterapia en el síndrome coronario agudo.
SCA CON SpO₂ INFERIOR AL 90 %
RECOMENDACIÓN CLASE I — NIVEL DE EVIDENCIA C-LD
Se recomienda administrar oxígeno suplementario para aumentar la saturación hasta al menos el 90 %.
La finalidad es corregir la hipoxemia, mejorar la disponibilidad de oxígeno y aliviar los síntomas isquémicos relacionados.
SCA CON SpO₂ IGUAL O SUPERIOR AL 90 %
RECOMENDACIÓN CLASE III: SIN BENEFICIO — NIVEL DE EVIDENCIA A
No se recomienda la administración rutinaria de oxígeno suplementario porque no mejora los resultados cardiovasculares.
Esta recomendación se aplica tanto al IAMCEST como al IAMSEST.
MENSAJE CLÍNICO:
IAM + SpO₂ 97 % + AUSENCIA DE OTRA INDICACIÓN = NO ADMINISTRAR OXÍGENO RUTINARIAMENTE.
IAM + SpO₂ 86 % = ADMINISTRAR OXÍGENO Y CORREGIR LA HIPOXEMIA.
La recomendación de clase III por ausencia de beneficio no significa que el oxígeno esté contraindicado en cualquier circunstancia con SpO₂ igual o superior al 90 %.
Debe individualizarse ante insuficiencia respiratoria, deterioro clínico u otras indicaciones específicas.
7. RECOMENDACIONES EUROPEAS ESC 2023
VIGENTES EN NOVIEMBRE DE 2026
Las guías de la Sociedad Europea de Cardiología para el síndrome coronario agudo recomiendan administrar oxígeno en pacientes con hipoxemia, definida mediante saturación inferior al 90 %.
En pacientes sin hipoxemia, la oxigenoterapia suplementaria rutinaria no ha demostrado beneficios clínicos y no se recomienda.
Por tanto, las recomendaciones europeas y estadounidenses son concordantes en el principio fundamental:
EL INFARTO AGUDO DE MIOCARDIO NO ES, POR SÍ SOLO, UNA INDICACIÓN DE OXÍGENO SUPLEMENTARIO.
8. AHA, ILCOR Y ERC: REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR Y CUIDADOS POSPARADA
RECOMENDACIONES 2025 VIGENTES EN NOVIEMBRE DE 2026
Es fundamental diferenciar las guías específicas del SCA de las recomendaciones sobre reanimación.
DURANTE LA PARADA CARDIORRESPIRATORIA
Cuando se proporciona ventilación durante la reanimación avanzada, se recomienda utilizar la máxima concentración de oxígeno disponible.
No debe reducirse rutinariamente la FiO₂ durante la RCP por temor al estrés oxidativo.
Las prioridades continúan siendo:
- Compresiones torácicas de alta calidad.
- Desfibrilación precoz cuando esté indicada.
- Ventilación adecuada.
- Evitar hiperventilación.
- Identificar y tratar causas reversibles.
La falta de oxígeno suplementario no debe retrasar la RCP básica ni la utilización del DEA.
DESPUÉS DEL RETORNO DE CIRCULACIÓN ESPONTÁNEA (ROSC)
Las guías AHA 2025 recomiendan mantener inicialmente FiO₂ del 100 % hasta disponer de una medición fiable de SpO₂ o PaO₂.
Posteriormente, debe titularse la FiO₂ para evitar hipoxemia e hiperoxemia.
Objetivos AHA 2025:
SpO₂: 90–98 %.
PaO₂: 60–105 mmHg.
Objetivos ILCOR 2025 y ERC/ESICM 2025:
SpO₂: 94–98 %.
PaO₂: 75–100 mmHg.
Estos objetivos corresponden a adultos después del ROSC, no al paciente con IAM normoxémico que mantiene circulación espontánea y no ha sufrido una parada cardíaca.
NO DEBEN CONFUNDIRSE LOS OBJETIVOS DE OXIGENACIÓN POSRESUCITACIÓN CON LAS INDICACIONES DE OXÍGENO EN EL SCA.
9. APLICACIÓN PRÁCTICA EN EMERGENCIAS PREHOSPITALARIAS
CASO 1. IAMCEST NORMOXÉMICO
Paciente masculino de 58 años.
Dolor torácico opresivo.
ECG con elevación del segmento ST.
SpO₂: 97 %.
TA: 145/85 mmHg.
Sin insuficiencia respiratoria.
Conducta:
No administrar oxígeno suplementario rutinariamente.
Monitorización cardíaca y hemodinámica.
Tratamiento del SCA según protocolo.
Activación del código infarto.
Reperfusión urgente cuando corresponda.
CASO 2. IAM CON HIPOXEMIA
Paciente de 72 años.
Dolor torácico, disnea y crepitantes pulmonares.
SpO₂: 86 %.
Conducta:
Administrar oxígeno suplementario.
Titular según respuesta clínica y oxigenación.
Evaluar insuficiencia cardíaca aguda y edema pulmonar.
Considerar soporte ventilatorio si está indicado.
Tratar simultáneamente el SCA y sus complicaciones.
CASO 3. IAM COMPLICADO CON PARADA CARDÍACA
Paciente con IAMCEST que desarrolla fibrilación ventricular.
Conducta:
Iniciar RCP de alta calidad.
Desfibrilar inmediatamente cuando esté indicado.
Aplicar algoritmo de parada cardíaca.
Utilizar la máxima FiO₂ disponible cuando se proporcione ventilación avanzada.
Después del ROSC, mantener inicialmente FiO₂ elevada hasta obtener mediciones fiables.
Titular posteriormente según los objetivos posresucitación.
CASO 4. SCA CON SATURACIÓN DEL 92 %
Paciente consciente, sin dificultad respiratoria y con medición fiable.
La guía ACC/AHA 2025 no recomienda oxígeno rutinario con SpO₂ igual o superior al 90 %.
Por tanto, una saturación del 92 % no constituye automáticamente una indicación para administrar oxígeno por el diagnóstico de SCA.
No obstante, requiere valoración clínica, reevaluación y consideración de enfermedades respiratorias concomitantes o deterioro de la oxigenación.
10. ERRORES FRECUENTES EN EL MANEJO DEL OXÍGENO EN EL IAM
Error 1: administrar oxígeno a todos los pacientes con dolor torácico.
Error 2: interpretar que el oxígeno reduce necesariamente el tamaño del infarto.
Error 3: perseguir saturaciones del 100 % como objetivo universal.
Error 4: confundir isquemia miocárdica con hipoxemia arterial.
Error 5: retrasar la reperfusión coronaria por intervenciones secundarias.
Error 6: mantener oxígeno suplementario sin reevaluar su necesidad.
Error 7: negar oxígeno a pacientes con hipoxemia real.
Error 8: aplicar al IAM normoxémico las recomendaciones de FiO₂ durante la parada cardíaca.
Error 9: reducir prematuramente la FiO₂ después del ROSC cuando la pulsioximetría no es fiable.
Error 10: considerar que una saturación normal descarta enfermedad cardiovascular grave.
11. PROPUESTA DE ACTUALIZACIÓN DE PROTOCOLOS
Los protocolos de atención al IAM y SCA deberían incorporar expresamente:
-
Medición de SpO₂ en la evaluación inicial.
-
Ausencia de oxigenoterapia rutinaria cuando la SpO₂ es igual o superior al 90 % y no existe otra indicación.
-
Administración de oxígeno cuando la SpO₂ es inferior al 90 %.
-
Reevaluación clínica y titulación de la oxigenoterapia.
-
Registro de indicación, dispositivo, flujo o FiO₂ y respuesta.
-
Diferenciación entre SCA sin parada, RCP activa y cuidados posteriores al ROSC.
-
Formación continuada del personal sanitario.
Estas medidas son aplicables a servicios de urgencias, unidades de soporte vital avanzado, ambulancias medicalizadas, helicópteros sanitarios y unidades coronarias.
12. CONCLUSIONES
La administración rutinaria de oxígeno en el infarto agudo de miocardio normoxémico ha dejado de estar respaldada por la evidencia científica.
Los ensayos clínicos no han demostrado una reducción de mortalidad ni una mejoría de los principales resultados cardiovasculares.
La hiperoxia puede producir efectos fisiológicos potencialmente desfavorables, incluyendo vasoconstricción coronaria y estrés oxidativo.
Las guías ACC/AHA 2025 y ESC 2023 recomiendan evitar el oxígeno suplementario rutinario en pacientes con SCA sin hipoxemia.
Las recomendaciones AHA, ILCOR y ERC 2025, vigentes en noviembre de 2026, mantienen indicaciones diferentes para la reanimación cardiopulmonar y los cuidados posteriores al ROSC.
Por tanto, la práctica correcta exige distinguir el escenario clínico y administrar oxígeno únicamente cuando existe una indicación justificada.
MENSAJE FINAL — #DrRamonReyesMD
EN EL INFARTO AGUDO DE MIOCARDIO, MÁS OXÍGENO NO SIGNIFICA NECESARIAMENTE MAYOR SUPERVIVENCIA.
SCA CON SpO₂ ≥90 %: NO ADMINISTRAR OXÍGENO RUTINARIAMENTE.
SCA CON SpO₂ <90 %: ADMINISTRAR OXÍGENO Y CORREGIR LA HIPOXEMIA.
PARADA CARDÍACA: MÁXIMA FiO₂ DISPONIBLE DURANTE LA VENTILACIÓN DE LA RCP AVANZADA.
DESPUÉS DEL ROSC: TITULAR EL OXÍGENO SEGÚN LAS RECOMENDACIONES AHA, ILCOR Y ERC.
LA MEDICINA BASADA EN LA EVIDENCIA NO CONSISTE EN ADMINISTRAR MÁS TRATAMIENTOS, SINO EN ADMINISTRAR LOS TRATAMIENTOS QUE EL PACIENTE REALMENTE NECESITA.
13. REFERENCIAS CIENTÍFICAS OFICIALES
1. ACC/AHA/ACEP/NAEMSP/SCAI. Guía 2025 para el tratamiento del síndrome coronario agudo.
https://www.jacc.org/doi/10.1016/j.jacc.2024.11.009
2. European Society of Cardiology. Guías ESC 2023 para el síndrome coronario agudo.
https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehad191
3. American Heart Association. Guías 2025 de reanimación cardiopulmonar y cuidados posparada.
https://cpr.heart.org/en/resuscitation-science/cpr-and-ecc-guidelines/post-cardiac-arrest-care
4. International Liaison Committee on Resuscitation. Consenso científico 2025 de soporte vital avanzado.
https://doi.org/10.1161/CIR.0000000000001360
5. European Resuscitation Council / ESICM. Guías 2025 de cuidados posresucitación.
https://www.erc.edu/media/atqopqm4/gl2025-07-post-resus-e.pdf
6. Hofmann R, et al. Oxygen Therapy in Suspected Acute Myocardial Infarction. DETO2X-AMI. NEJM, 2017.
https://doi.org/10.1056/NEJMoa1706222
7. Stub D, et al. Air Versus Oxygen in ST-Segment-Elevation Myocardial Infarction. AVOID. Circulation, 2015.
https://doi.org/10.1161/CIRCULATIONAHA.114.014494
8. Chu DK, et al. Liberal versus conservative oxygen therapy. IOTA. The Lancet, 2018.
https://doi.org/10.1016/S0140-6736(18)30479-3
9. EMS Solutions International. Guías ILCOR 2025–2030.
https://emssolutionsint.blogspot.com/2025/10/guias-ilcor-2025.html?m=1
10. EMS Solutions International. Reanimación cardiopulmonar: AHA, ERC e ILCOR.
https://emssolutionsint.blogspot.com/2016/06/the-highlights-of-2015-2020-american.html?m=1
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Actualización: noviembre de 2026
Revisión científica basada en las guías ACC/AHA 2025, ESC 2023, AHA 2025, ILCOR 2025 y ERC/ESICM 2025, vigentes a la fecha de actualización. Las recomendaciones deben individualizarse según el estado clínico, la fiabilidad de la monitorización y los protocolos asistenciales aplicables.


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