viernes, 6 de julio de 2018

Maniobra de EPLEY y la maniobra de Semont para tratar el Vértigo Posicional Paroxístico Penigno (BPPV) by WIKIHOW

Maniobra de EPLEY y la maniobra de Semont para tratar el Vértigo Posicional Paroxístico Penigno (BPPV) by WIKIHOW

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La maniobra de Epley se lleva a cabo cuando una persona padece mareos producto una condición conocida como vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB),[1] el cual se surge cuando los cristales ubicados en el oído interno (conocidos como otoconia) se desprenden y se mueven desde su ubicación correcta (utrículo) hacia la zona posterior del canal auditivo en la parte inferior del oído (el canal semicircular posterior).[2] Se ha demostrado que con la maniobra de Epley puedes reposicionar los cristales desprendidos, lo que podría aliviar los síntomas del VPPB. Es importante que permitas que un médico te realice esta maniobra la primera vez. Luego, te indicará si puedes hacerla o no por cuenta en casa.

La maniobra de Epley y la maniobra de Semont son ejercicios que se usan para tratar el vértigo posicional paroxístico benigno (BPPV, por sus siglas en inglés). Se hacen con la ayuda de un médico o un fisioterapeuta. Una sola sesión de 10 a 15 minutos suele ser todo lo que se necesita.


Cuando se le mueve la cabeza firmemente en diferentes posiciones, los residuos (canalíticos) de cristal de calcio que causan el vértigo se salen del conducto semicircular y pasan a una zona del oído interno donde ya no producen síntomas. Se han usado con éxito dos maniobras: la maniobra de Epley y la maniobra de Semont.

La maniobra de Epley se realiza de la siguiente manera:

Usted está sentado, y el médico le gira la cabeza en forma horizontal 45 grados hacia el oído afectado. Usted debe tomarse de los brazos del médico para sostenerse.
El médico lo inclina a usted hacia atrás a una posición horizontal con la cabeza colgando y mantenida en su lugar a un giro de 45 grados. Un ataque de vértigo es probable que ocurra mientras los residuos se desplazan hacia el vértice del conducto. Usted se mantiene en esta posición hasta que se detiene el vértigo, generalmente dentro de un minuto.
El médico le gira la cabeza 90 grados hacia el oído que no está afectado. Entonces, el médico lo hace girar hacia el lado del oído que no está afectado, de modo que ahora esté mirando al piso. Los residuos deberían volver al conducto, posiblemente causando otro ataque de vértigo. Usted debería permanecer en esta posición hasta que se detenga el vértigo, generalmente dentro de un minuto.
El médico le ayuda a regresar a la posición de sentado.
La maniobra de Semont se realiza del siguiente modo:


Usted está sentado, y el médico le gira la cabeza de modo que esté a mitad de camino entre mirar directamente al frente y mirar hacia otra dirección desde el lado que causa el peor vértigo.
El médico luego lo baja a usted rápidamente hacia el lado que causa el peor vértigo. Cuando tiene la cabeza apoyada sobre la mesa de examen, usted está mirando al techo. El médico lo mantiene en esta posición por 30 segundos.
Luego, el médico lo mueve rápidamente al otro lado de la mesa sin detenerse en la posición erguida. Cuando tiene la cabeza sobre la mesa, ahora estará mirando la mesa. El médico lo mantiene en esta posición por 30 segundos.
El médico finalmente le ayuda a volver a sentarse en forma erguida.
En algunos casos, su médico o fisioterapeuta puede indicarle que haga una versión modificada del procedimiento de Epley en el hogar. Si su médico le ha mostrado cómo se hace y usted se siente seguro de poder hacerlo, puede probarlo en el hogar para deshacerse de su vértigo.

Qué esperar después del tratamiento
Las maniobras de Epley y de Semont pueden mejorar o curar el vértigo posicional paroxístico benigno (BPPV, por sus siglas en inglés) con un solo tratamiento. Algunas personas necesitan tratamientos múltiples.

Por qué se hace
Las maniobras de Epley y de Semont se usan para tratar el BPPV.

Eficacia
El procedimiento de Epley es seguro y funciona bien para tratar el vértigo posicional paroxístico benigno (BPPV, por sus siglas en inglés).nota 1

La maniobra de Semont puede funcionar para detener los síntomas de BPPV. Pero la evidencia no es tan buena como lo es para el procedimiento de Epley.nota 1

Riesgos
Estas maniobras no deberían hacerse en personas con problemas o lesiones de espalda o de columna.

A veces, la maniobra puede hacer desplazar los residuos de un conducto auditivo interno a otro. Esto puede causar una clase distinta de vértigo.

Para pensar
Las maniobras de Epley y de Semont son más eficaces que otros tratamientos para el BPPV, como los ejercicios (por ejemplo, el ejercicio de Brandt-Daroff).nota 1 Los ejercicios no tratan la causa del BPPV. Ayudan a acelerar la compensación realizada por el cerebro. Cuando las maniobras de Epley y de Semont funcionan, pueden aliviar rápidamente los síntomas del vértigo.

Si las maniobras de Epley y de Semont no funcionan para aliviarle los síntomas del vértigo, tal vez no tenga la forma más común de BPPV. O quizá no tenga BPPV en absoluto.

Referencias
Citas bibliográficas
Fife TD, et al. (2008). Practice parameter: Therapies for benign paroxysmal positional vertigo (an evidence-based review). Report of the Quality Standards Subcommittee of the American Academy of Neurology. Neurology, 70(22): 2067-2074.
Revisado: 28 marzo, 2018


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Permitir que un médico realice la maniobra

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    Si nunca antes te has sometido a la maniobra de Epley, programa una consulta con tu médico.[3] Si padeces vértigo y recientemente te han diagnosticado VPPB, debes acudir al médico para que te realice la maniobra de Epley con la finalidad de reposicionar los cristales de tu oído interno. Si esta es la primera vez que tienes un VPPB, un médico o un terapeuta serán las únicas personas capaces de realizar esta maniobra. No obstante, te enseñarán a hacerla por tu cuenta en caso de que tus síntomas resurjan en el futuro.
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    Comprende la razón por la que es importante que un médico realice la maniobra antes de hacerla por tu cuenta. Si bien puedes llevarla a cabo en casa (lee el método dos de este artículo para saber el procedimiento), permitir que lo haga un médico la primera vez te ayudará a saber cómo se siente cuando el procedimiento se realiza de manera correcta. Si tratars de hacer esta maniobra en casa sin ninguna experiencia, puedes hacer que los cristales del oído se desplacen aún más lejos y empeorar así tu vértigo.
    • Si ya sabes cómo se siente este procedimiento cuando se realiza correctamente, puedes consultar el método dos de este artículo para refrescar tu memoria acerca de su realización.
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    Prepárate para sentir vértigo durante la primera etapa de la maniobra. El médico hará que te sientes en el borde de una mesa o cama, con la cabeza mirando hacia el frente. Luego, colocará una mano en cada lado de tu cabeza y la moverá rápidamente unos 45 grados hacia la derecha. Posteriormente, te hará recostarte inmediatamente sobre la mesa mientras tu cabeza continúa en el mismo ángulo de 45 hacia la derecha. Deberás permanecer en esa posición por unos 30 segundos.[4]
    • Tu cabeza permanecerá colgando fuera de la mesa de examinación o, en caso de que tengas una almohada colocada en la espalda, estará apoyada en la superficie. Independientemente del nivel en el que se encuentre apoyada tu cabeza, la idea es que esté a una altura inferior al resto de tu cuerpo mientras permaneces recostado.
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    Prepárate para que el médico gire tu cabeza nuevamente. Mientras te encuentras en la posición descrita anteriormente, el médico cambiará de lado y girará rápidamente tu cabeza unos 90 grados hacia el otro lado (es decir, girará tu cabeza hacia la izquierda).[5]
    • Deberás estar atento a cualquier sensación de vértigo que puedas sufrir. Ten en cuenta que lo más probable es que la sensación desaparezca al cabo de 30 segundos de permanecer en esta posición nueva.
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    Voltea hacia un lado. A continuación, el médico te pedirá que voltees hacia tu izquierda mientras gira rápidamente tu cabeza hacia el lado opuesto (en este momento, tu nariz quedará orientada hacia el suelo). Para visualizar el procedimiento, imagina que estás recostado hacia el lado derecho de tu cama, pero que tu cara se encuentra apuntando hacia abajo en dirección a tu almohada. Deberás permanecer en esta posición por unos 30 segundos.[6]
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    Siéntate nuevamente.[7] Al cabo de 30 segundos, el médico te levantará rápidamente para que vuelvas a sentarte. En este punto, no deberías sentir ningún vértigo. En caso contrario, será necesario repetir la maniobra hasta que ya no lo sientas. En ocasiones, se necesita realizar la maniobra más de una vez para hacer que todos los cristales del oído interno regresen a su ubicación correcta.
    • Si sufres el VPPB en el lado izquierdo, es necesario realizar el mismo procedimiento, pero al revés.
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    Después de realizar la maniobra, espera un tiempo hasta que te recuperes.[8]Luego de la consulta con el médico, recibirás un collarín blando que probablemente debas utilizar por el resto del día. Tu médico también te proporcionará indicaciones para dormir y desplazarte con la finalidad de que no vuelvas a sufrir de vértigo, las cuales podrás encontrar en la tercera sección de este artículo.

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Realizar la maniobra por tu cuenta

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    Determina el momento adecuado para realizar la maniobra en casa. Deberás hacer la maniobra de Epley en casa siempre y cuando cuentes con un diagnóstico médico preciso de VPPB. Si existe la posibilidad de que tu vértigo se deba a alguna otra condición médica, es necesario que sea un médico quien realice esta maniobra. La maniobra de Epley realizada en casa es prácticamente la misma que la llevada a cabo en el consultorio médico, con solo unas cuantas modificaciones pequeñas.[9]
    • Es imperativo que no realices esta maniobra en casa si has sufrido una lesión en el cuello recientemente, si tienes un historial de derrame cerebral o si tu cuello tiene un rango de movimiento limitado.
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    Coloca tu almohada en la posición correcta. Coloca una almohada en la cama de manera tal que, al acostarte, se ubique detrás de tu espalda y tu cabeza termine a un nivel inferior al resto de tu cuerpo. Siéntate en la cama y gira la cabeza unos 45 grados a la derecha.
    • En caso de que sea posible, pídele a alguien que te acompañe mientras realizas la maniobra. Será de mucha utilidad contar con alguien que controle el tiempo por ti, pues deberás permanecer en cada posición por 30 segundos.
  3. 3
    Recuéstate rápidamente. Con la cabeza aún girada unos 45 grados hacia la izquierda, vuelve a recostarte rápidamente de modo que la almohada se ubique debajo de tus hombros y tu cabeza esté a un nivel inferior a tus hombros. Tu cabeza deberá estar apoyada en la cama, y tendrás que mantenerla en un ángulo de 45 orientada hacia la derecha. Permanece en esta posición durante 30 segundos.[10]
  4. 4
    Mueve la cabeza unos 90 grados hacia la izquierda.[11] Mientras estás recostado en la cama, gira tu cabeza unos 90 grados hacia el otro lado (en este caso, hacia la izquierda). No la levantes, pues probablemente debas comenzar la maniobra de nuevo. Permanece en esta posición por otros 30 segundos.
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    Mueve todo el cuerpo hacia la izquierda (incluida la cabeza). Desde la posición en la que tu cabeza está orientada hacia la izquierda, mueve todo el cuerpo de modo que termines recostado hacia el lado derecho. Tu cabeza debe estar orientada hacia abajo de manera que tu nariz toque la cama. Ten en cuenta que tu cabeza estará más girada que el resto de tu cuerpo.[12]
  6. 6
    Permanece en la última posición y luego toma asiento. Mantente en esta posición durante unos 30 segundos, recostado sobre la derecha con la cabeza orientada hacia debajo de manera que tu nariz entre en contacto con la cama. Al cabo de este tiempo, toma asiento. Puedes repetir la maniobra 3 o 4 veces al día hasta que ya no sientas vértigo. Si tienes VPPB en el lado izquierdo, realiza el mismo ejercicio al revés.[13]
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    Procura realizar esta maniobra antes de acostarte.[14] Lo ideal es realizar la maniobra de Epley justo antes de acostarte, en especial si es la primera vez que la realizas por cuenta propia. De esta manera, si algo sale mal y de manera inesperada sufres mareos o vértigo más intensos, podrás echarte a dormir (en lugar de que eso afecte tu día de manera negativa).
    • Una vez que hayas practicado la maniobra y te sientas a gusto realizándola por tu cuenta, siéntete libre de hacerla en cualquier momento del día.

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Recuperarte después de realizar la maniobra de Epley

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    Espera unos 10 minutos en el consultorio médico antes de irte.[15] Es importante que esperes para que los residuos en tu oído interno puedan asentarse antes de que vuelvas a sacudir tu cabeza de manera inadvertida. Esto ayudará a evitar los síntomas de rebote del vértigo justo después de salir del consultorio médico (o justo después de realizarte la maniobra tú mismo).
    • Después de unos 10 minutos, estos residuos deben haberse asentado y podrás proseguir con tu día con normalidad.
  2. 2
    Usa un collarín blando por el resto del día. Después de que el médico haya realizado la maniobra de Epley, te dará un collarín blando (conocido también como collar cervical blando) que tendrás que ponerte durante el resto del día. Con él, podrás controlar los movimientos de tu cabeza con la finalidad de que no la muevas inadvertidamente de una forma que haga que los cristales en el oído interno vuelvan a salirse de su posición.[16]
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    Duerme con la cabeza y los hombros ubicados prácticamente en posición vertical.[17] La noche posterior a la realización de la maniobra, deberás dormir con la cabeza en un ángulo de 45 grados. Puedes hacerlo al apoyarla con almohadas o al dormir en un sillón reclinable.[18]
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    Haz que tu cabeza permanezca en una posición lo más vertical posible por el trascurso del día. Esto significa que deberás mantener el cuello lo más recto posible, con la cabeza orientada hacia el frente. Evita realizar actividades tales como ir al dentista o a la peluquería, donde tendrás que inclinar la cabeza hacia atrás. También debes evitar los ejercicios donde tu cabeza se mueva mucho. Por último, evita inclinarla hacia atrás en más de 30 grados.[19]
    • Al ducharte, ubícate en una posición directamente debajo de la regadera para que no tengas que inclinar la cabeza hacia atrás.
    • Si necesitas afeitarte la barba, flexiona el cuerpo hacia adelante en lugar de inclinar la cabeza.
    • Evita colocarte en otras posiciones conocidas por desencadenar el VPPB durante al menos una semana después de la realización de la maniobra.[20]
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    Comprueba los resultados.[21] Después de una semana completa evitando los síntomas que pueden provocar el VPPB, realiza un experimento para determinar si puedes producirte vértigo nuevamente (al colocarte en una posición que te haya generado esta condición anteriormente). Si la maniobra tuvo éxito, no deberás sentir vértigo. Es posible que puedas sufrirlo nuevamente en algún momento, pero la maniobra Epley tiene una alta tasa de éxito y supone una cura temporal para el VPPB en aproximadamente el 90 % de las personas.

Consejos

  • Pídele a un médico que lleve a cabo la maniobra antes de intentarlo por cuenta propia.[22]
  • Durante este procedimiento, siempre mantén la cabeza a un nivel inferior al resto de tu cuerpo.

Advertencias 

  • Evita realizar la maniobra si tienes dolor de cabeza, cambios en la visión, entumecimiento o debilidad.
  • No seas muy brusco y no te muevas tan rápido como para lastimarte el cuello.