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jueves, 24 de enero de 2013

¿Cáncer de próstata?

¿Cáncer de próstata?

 Enlace para bajar Guia sobre el cancer de prostata en formato pdf desde cancer.org

¿Qué es el cáncer?

El cuerpo está compuesto por billones de células vivas. Las células normales del cuerpo crecen, se dividen y mueren de manera ordenada. Durante los primeros años de vida de una persona, las células normales se dividen más rápidamente para facilitar el crecimiento de la persona. Una vez se llega a la edad adulta, la mayoría de las células sólo se dividen para remplazar las células desgastadas o las que están muriendo y para reparar lesiones.
El cáncer se origina cuando las células en alguna parte del organismo comienzan a crecer de manera descontrolada. Existen muchos tipos de cáncer, pero todos comienzan debido al crecimiento sin control de células anormales.
El crecimiento de las células cancerosas es diferente al crecimiento de las células normales. En lugar de morir, las células cancerosas continúan creciendo y forman nuevas células anormales. Las células cancerosas pueden también invadir o propagarse a otros tejidos, algo que las células normales no pueden hacer. El hecho de que crezcan sin control e invadan otros tejidos es lo que hace que una célula sea cancerosa.
Las células se transforman en células cancerosas debido una alteración en el ADN. El ADN se encuentra en cada célula y dirige todas sus actividades. En una célula normal, cuando se altera el ADN, la célula repara el daño o muere. Por el contrario, en las células cancerosas el ADN dañado no se repara, y la célula no muere como debería. En lugar de esto, esta célula persiste en producir más células que el cuerpo no necesita. Todas estas células nuevas tendrán el mismo ADN dañado que tuvo la primera célula.
Las personas pueden heredar un ADN dañado, pero la mayoría de las alteraciones del ADN son causadas por errores que ocurren durante la reproducción de una célula normal o por algún otro factor del ambiente. Algunas veces, la causa del daño al ADN es algo obvio, como el fumar cigarrillos. No obstante, es frecuente que no se encuentre una causa clara.
En la mayoría de los casos, las células cancerosas forman un tumor. Algunos tipos de cáncer, como la leucemia, rara vez forman tumores. En su lugar, estas células cancerosas afectan la sangre, así como los órganos hematopoyéticos (productores de sangre) y circulan a través de otros tejidos en los cuales crecen.
Las células cancerosas a menudo se trasladan a otras partes del organismo donde comienzan a crecer y a formar nuevos tumores que remplazan al tejido normal. Este proceso se llama metástasis. Ocurre cuando las células cancerosas entran al torrente sanguíneo o a los vasos linfáticos de nuestro organismo.
Independientemente del lugar hacia el cual se propague el cáncer, siempre se le da el nombre del lugar donde se originó. Por ejemplo, el cáncer de seno que se propagó al hígado sigue siendo cáncer de seno y no cáncer de hígado. Asimismo, al cáncer de próstata que se propagó a los huesos se le llama cáncer de próstata metastásico y no cáncer de huesos.
Los diferentes tipos de cáncer se pueden comportar de manera muy distinta. Por ejemplo, el cáncer de pulmón y el cáncer de seno son dos enfermedades muy diferentes. Crecen a velocidades distintas y responden a distintos tratamientos. Por esta razón, las personas con cáncer necesitan un tratamiento que sea específico a la clase particular del cáncer que les afecta.
No todos los tumores son cancerosos. A los tumores que no son cancerosos se les llama tumores benignos. Los tumores benignos pueden causar problemas, ya que pueden crecer mucho y ocasionar presión en los tejidos y órganos sanos. Sin embargo, estos tumores no pueden crecer hacia otros tejidos o invadirlos. Debido a que no pueden invadir otros tejidos, tampoco se pueden propagar a otras partes del cuerpo (hacer metástasis). Estos tumores casi nunca ponen en riesgo la vida de una persona.

Fecha de última actualización: 04/02/2012
Fecha de último cambio o revisión: 01/17/2013
¿Cáncer de próstata? TACTO RECTAL

¿Cuáles son los factores de riesgo del cáncer de próstata?

Un factor de riesgo es cualquier cosa que afecte su posibilidad de tener una enfermedad como el cáncer. Los distintos tipos de cáncer tienen distintos factores de riesgo. Algunos factores de riesgo, como el fumar, pueden cambiarse. Otros, como la edad de la persona o sus antecedentes familiares, no se pueden cambiar.
Sin embargo, los factores de riesgo no suministran toda la información. Muchas personas con uno o más factores de riesgo nunca padecen cáncer, mientras que otras que padecen la enfermedad puede que hayan tenido pocos factores de riesgo conocidos o ninguno de éstos.
Todavía no entendemos completamente las causas del cáncer de próstata, pero los investigadores han encontrado varios factores que pueden cambiar el riesgo de padecer esta enfermedad. Para algunos de estos factores, la asociación con el riesgo de cáncer de próstata aún no está clara.

Edad

El cáncer de próstata ocurre en muy pocas ocasiones en hombres menores de 40 años, pero la probabilidad de tener cáncer de próstata aumenta rápidamente después de los 50 años. Casi dos de tres casos de cáncer de próstata se detectan en hombres mayores de 65 años.

Raza/grupo étnico

El cáncer de próstata ocurre con más frecuencia en los hombres de raza negra que en los hombres de otras razas. Además, los hombres de raza negra tienen una mayor probabilidad de ser diagnosticados en una etapa avanzada, y tienen más del doble de probabilidad de morir de cáncer de próstata en comparación con los hombres blancos. El cáncer de próstata ocurre con menos frecuencia en los hombres asiático-americanos y en los hispanos/latinos que en los hombres blancos. No están claras las razones de estas diferencias raciales y étnicas.

Nacionalidad

El cáncer de próstata es más común en Norteamérica y en la región noroeste de Europa, Australia, y en las islas del Caribe. Es menos común en Asia, África, Centroamérica y Sudamérica.
Las razones para esto no están claras. Es probable que el uso más intenso de pruebas de detección en algunos países desarrollados sea responsable por lo menos en parte de esta diferencia, pero también es probable que otros factores sean importantes, como diferencias en el estilo de vida (alimentación, etc.). Por ejemplo, los hombres de ascendencia asiática que viven en los Estados Unidos tienen un menor riesgo de cáncer de próstata que los estadounidenses blancos, pero el riesgo de ellos es mayor que el de los hombres que viven en Asia con antecedentes similares.

Antecedentes familiares

Parece ser que el cáncer de próstata afecta más a algunas familias, lo cual sugiere que en algunos casos puede haber un factor hereditario o genético. Si el padre o el hermano de un hombre padecen cáncer de próstata, se duplica el riesgo de que este hombre padezca la enfermedad (el riesgo es mayor para los hombres que tienen un hermano con la enfermedad que para aquellos con un padre afectado por este cáncer). Asimismo, el riesgo es mucho mayor en el caso de los hombres que tienen varios familiares afectados, particularmente si tales familiares eran jóvenes en el momento en que se les encontró el cáncer.

Genes

Los científicos han descubierto varios cambios genéticos heredados que parecen aumentar el riesgo de cáncer de próstata, pero probablemente son sólo responsables de un pequeño número de casos en general. Todavía no están disponibles las pruebas genéticas para la mayoría de estos cambios genéticos.
Algunos cambios genéticos heredados aumentan el riesgo de más de un tipo de cáncer. Por ejemplo, las mutaciones heredadas de los genes BRCA1 o BRCA2 son la razón por la cual el cáncer de seno y el cáncer de ovario son mucho más comunes en algunas familias. Las mutaciones en estos genes también pueden aumentar el riesgo de cáncer de próstata en algunos hombres. Sin embargo, éstas representan un porcentaje muy pequeño de los casos de cáncer de próstata.
Recientemente, algunas variaciones genéticas comunes han sido asociadas con un mayor riesgo de cáncer de próstata. Se necesitan estudios para confirmar esto con el fin de determinar si las pruebas para variantes genéticas serían útiles en predecir el riesgo de cáncer de próstata.
Para más información sobre algunos de los cambios genéticos vinculados con el cáncer de próstata, lea “¿Conocemos las causas del cáncer de próstata?”.

Alimentación

No está claro cuál es el papel exacto que desempeña la alimentación en el desarrollo del cáncer de próstata, aunque se han estudiado varios factores.
Los hombres que comen muchas carnes rojas o productos lácteos altos en grasa parecen tener una probabilidad ligeramente mayor de cáncer de próstata. Estos hombres también tienden a comer menos alimentos de origen vegetal como frutas, ensaladas y verduras. Los médicos no están seguros cuál de estos factores es responsable del aumento en el riesgo.
Algunos estudios han sugerido que los hombres que consumen una gran cantidad de calcio (proveniente de alimentos o complementos) pueden tener un mayor riesgo de padecer un cáncer de próstata. Es posible que Los productos lácteos (los cuales a menudo tienen mucho calcio) también puedan aumentar el riesgo. La mayoría de los estudios no ha encontrado tal asociación con los niveles de calcio encontrados en una dieta regular. Es importante indicar que se sabe que el calcio proporciona otros beneficios importantes a la salud.

Obesidad

La mayoría de los estudios no han encontrado que la obesidad (sobrepeso en exceso) está asociado con un mayor riesgo de cáncer de próstata en general.
Sin embargo, algunos estudios han encontrado que los hombres obesos tienen un menor riesgo de una forma de la enfermedad de bajo grado (menos peligrosa), pero un mayor riesgo de un cáncer de próstata más agresivo. Las razones para esto no están claras.
Algunos estudios también han encontrado que los hombres obesos pueden tener un mayor riesgo de padecer cáncer de próstata avanzado y de morir a causa de esta enfermedad, pero no todos los estudios han encontrado esto.

Tabaquismo

La mayoría de los estudios no han encontrado una asociación entre el hábito de fumar y el riesgo de padecer cáncer de próstata. Algunas investigaciones recientes han vinculado el fumar con un posible aumento pequeño en el riesgo de morir a causa de cáncer de próstata, aunque éste nuevo hallazgo necesitará ser confirmado por otros estudios.

Inflamación de la próstata

Algunos estudios han sugerido que la prostatitis (inflamación de la glándula prostática) puede estar asociada con un riesgo aumentado de cáncer de próstata, aunque otros estudios no han encontrado tal asociación. A menudo, la inflamación se observa en las muestras del tejido de la próstata que también contiene cáncer. La asociación entre los dos no está clara, pero ésta es un área activa de investigación.

Infecciones de transmisión sexual

Los investigadores han estudiado si las infecciones de transmisión sexual (como gonorrea o clamidia) podrían aumentar el riesgo de cáncer de próstata, posiblemente al causar inflamación de la próstata. Hasta el momento, los estudios no han concordado, y no se han logrado conclusiones sólidas.

Vasectomía

Algunos estudios más preliminares han sugerido que los hombres que se han sometido a una vasectomía (cirugía menor para hacer que los hombres sean infértiles), especialmente aquellos menores de 35 años al momento del procedimiento, pudieran tener un riesgo ligeramente aumentado de cáncer de próstata. Sin embargo, en los estudios recientes no se ha hallado incremento alguno del riesgo entre los hombres que se han sometido a esta operación. El temor de un mayor riesgo de cáncer de próstata no debe ser razón para evitar una vasectomía.

Fecha de última actualización: 04/02/2012


¿Puede detectarse el cáncer de próstata en forma temprana?

La detección temprana se refiere a las pruebas que se realizan para encontrar una enfermedad, como el cáncer, en personas que no presentan síntomas de esa enfermedad. Para algunos tipos de cáncer, las pruebas de detección pueden ayudar a encontrar cánceres en una etapa inicial cuando son más fáciles de curar.
Frecuentemente se puede encontrar el cáncer de próstata en sus etapas tempranas mediante el análisis de la cantidad de antígeno prostático específico (prostate-specific antigen, PSA) en la sangre de un hombre. El cáncer de próstata también se puede encontrar durante un examen digital del recto (digital rectal exam, DRE), en el cual el médico se coloca un guante para insertar un dedo en el recto y palpar la glándula prostática. Estas dos pruebas se describen con más detalles a continuación.
Si los resultados de una de estas pruebas son anormales, se necesitan hacer pruebas adicionales para determinar si se trata de cáncer. Si se encuentra cáncer de próstata mediante las pruebas de detección PSA o DRE, probablemente el cáncer se encontrará en una etapa más temprana y más tratable que la etapa de un cáncer que no hubiese sido detectado precozmente con estas pruebas.
La tasa de mortalidad por cáncer de próstata ha disminuido desde que el uso de las pruebas de detección temprana del cáncer de próstata se ha vuelto bastante común en los Estados Unidos (aproximadamente a partir de 1990). Sin embargo, aún no está claro si esta reducción es resultado directo de las pruebas de detección o si pudiera ser causada por otro factor, como mejoras en el tratamiento.
No hay duda de que las pruebas de detección pueden ayudar a encontrar muchos cánceres de próstata en etapa temprana, pero el uso de estas pruebas para este cáncer está limitado. La prueba PSA y el DRE no son 100% precisos. A veces, estas pruebas pueden presentar resultados anormales incluso cuando un hombre no tiene cáncer (conocido como resultados falsos positivos). También pueden presentarse resultados normales aun cuando un hombre tiene cáncer (conocido como resultados falsos negativos). Los resultados imprecisos de las pruebas pueden causar confusión y ansiedad. Por otro lado, los resultados falsos positivos pueden llevar a que algunos hombres se sometan a una biopsia de la próstata (con riesgos menores de dolor, infección y sangrado) cuando en realidad no tienen cáncer. Además, los resultados falsos negativos pueden dar a algunos hombres un sentido de seguridad falso cuando en realidad hay cáncer en la próstata.
Otro asunto importante consiste en que aun cuando las pruebas de detección encuentren un cáncer, los médicos a menudo no pueden indicar si el cáncer es realmente peligroso. Pudiera parecer que encontrar y tratar todos los cánceres de próstata en etapa temprana es algo bueno siempre. Sin embargo, algunos cánceres de próstata crecen tan lentamente que probablemente nunca causen problemas. El resultado de una prueba que indique un nivel elevado de antígeno prostático específico puede hacer que algunos hombres sean diagnosticados de un cáncer de próstata que de otro modo habría pasado inadvertido durante sus vidas. El cáncer nunca les habría causado síntoma alguno ni les causaría la muerte.
A pesar de esto, es posible que estos hombres sean tratados con cirugía o radiación, debido a que el médico no puede saber con certeza cuán rápidamente crecerá o se propagará el cáncer, o porque los hombres se sienten incómodos de saber que tienen cáncer y no están recibiendo ningún tratamiento. Los tratamientos como la cirugía y la radiación pueden causar efectos secundarios intestinales, urinarios y sexuales que pueden afectar seriamente la calidad de vida de un hombre.
Puede que los hombres y sus médicos tengan problemas en decidir si se necesita tratamiento o si se puede hacer seguimiento sin ser tratado inmediatamente (un método llamado espera en observación o vigilancia activa). A pesar de que los hombres no son tratados inmediatamente, aún necesitan regularmente análisis de sangre y biopsias de la próstata para determinar si se requiere tratamiento en el futuro. Estas pruebas están asociadas con riesgos de ansiedad, dolor, infección y sangrado.
Para ayudar a determinar si las pruebas de detección del cáncer de próstata valen la pena, los médicos llevan a cabo estudios grandes para ver si las pruebas de detección temprana reducirán el riesgo de muerte a causa de cáncer de próstata. Los resultados más recientes de dos estudios grandes fueron contradictorios, y no ofrecieron respuestas claras.
Los resultados preliminares de un estudio realizado en los Estados Unidos indicaron que la detección precoz con pruebas anuales de PSA y DRE detectó más cánceres de próstata que en los hombres que no se sometieron a las pruebas, pero no redujo la tasa de mortalidad por este cáncer. Por otro lado, un estudio realizado en Europa encontró un menor riesgo de muerte a causa de cáncer de próstata con la prueba PSA (realizada alrededor de una vez cada 4 años), pero los investigadores calcularon que alrededor de 1,050 hombres necesitarían ser invitados a someterse a las pruebas (y 37 ser tratados) para poder prevenir una muerte a causa de cáncer de próstata. Ninguno de estos estudios ha mostrado que las pruebas de PSA ayuden a los hombres a vivir por más tiempo (reduzca la tasa general de mortalidad).
Debido a que el cáncer de próstata a menudo crece lentamente, los efectos de las pruebas de detección en estos estudios pueden ser más claros en los próximos años. Ambos estudios continúan para determinar si un seguimiento más prolongado proveerá resultados más claros. Actualmente, también se están realizando varios otros estudios de gran escala sobre las pruebas de detección precoz del cáncer de próstata.
Actualmente, la Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda que los hombres que estén considerando realizarse las pruebas de detección del cáncer de próstata deben tomar decisiones fundadas en la información disponible, el diálogo con sus médicos y sus opiniones sobre los beneficios y los efectos secundarios de las pruebas de detección y el tratamiento (vea información más adelante).
Hasta que no haya más información disponible, usted y su médico pueden decidir si debe hacerse las pruebas para detectar el cáncer de próstata. Existen muchos factores a considerar, incluyendo su edad y su salud. Si usted es joven y tiene cáncer de próstata, la enfermedad puede acortar su vida si no se encuentra pronto. Es menos probable que las pruebas de detección temprana de cáncer de próstata ayuden a vivir más tiempo a los hombres de edad más avanzada o que no tengan una buena salud. Esto se debe a que la mayoría de los cánceres de próstata crecen lentamente y los hombres de edad más avanzada o que no gozan de buena salud probablemente morirán de otras causas antes de que el cáncer de próstata crezca lo suficiente como para causar problemas.

Recomendaciones de la Sociedad Americana Contra El Cáncer para la detección temprana del cáncer de próstata

La Sociedad Americana Contra El Cáncer recomienda que los hombres dialoguen con sus médicos para tomar una decisión fundada sobre si deben o no hacerse las pruebas de detección temprana para el cáncer de próstata. La decisión se debe tomar después de recibir la información con respecto a las incertidumbres, los riegos y los beneficios potenciales de las pruebas de detección. Los hombres no deben hacerse las pruebas a menos que hayan recibido esta información.
Para los hombres con riesgo promedio de cáncer de próstata y que se espera vivan al menos 10 años más, la conversación sobre las pruebas de detección debe surgir cuando cumplan 50 años.
Este diálogo debe comenzar a la edad de 45 años en los hombres que están en alto riesgo de cáncer de próstata. Entre estos hombres se encuentran los de raza negra y aquéllos cuyos parientes de primer grado (padre, hermano, o hijo) recibieron un diagnóstico de cáncer de próstata a una edad temprana (menores de 65 años).
Los hombres con un riesgo aún mayor (aquellos con más de un pariente de primer grado que ha tenido cáncer de próstata a una edad temprana) deben sostener esta conversación con el profesional de la salud que lo atiende al cumplir los 40 años de edad.
Después de esta conversación, aquellos hombres que quieran hacerse las pruebas de detección deben someterse a la prueba sanguínea del antígeno prostático específico (PSA). El examen digital del recto (DRE) también se puede hacer como parte de las pruebas de detección.
Si después de esta conversación, un hombre no puede decidir si las pruebas son adecuadas para él, la decisión de usar las pruebas de detección puede tomarla el médico, quien debe tomar en cuenta las preferencias y los valores del paciente, así como su condición general de salud.
Asumiendo que no se encuentra cáncer de próstata como resultado de las pruebas de detección, el periodo de tiempo entre futuras pruebas depende de los resultados de la prueba sanguínea de PSA:
  • Los hombres que tienen un PSA de menos de 2.5 ng/ml, puede que sólo necesiten someterse a otra prueba cada dos años.
  • Para los hombres con un nivel de PSA de 2.5 ng/ml o más, las pruebas se deben hacer cada año.
Debido a que el cáncer de próstata a menudo crece lentamente, las pruebas no se deben ofrecer a los hombres que no presenten síntomas de este cáncer y que no tengan una expectativa de vida de 10 años, ya que probablemente no se beneficiarán de las pruebas. La condición general de salud y no sólo la edad, es importante al momento de tomar las decisiones sobre las pruebas de detección.
Aun cuando se haya tomado una decisión sobre las pruebas, la conversación sobre las ventajas y las desventajas de las mismas se debe repetir a medida que surja nueva información sobre los beneficios y los riesgos de las pruebas. También se necesitarán más conversaciones para tomar en cuenta los cambios que surjan en las preferencias, los valores y la salud del paciente.

Prueba sanguínea del antígeno prostático específico (PSA)

El antígeno prostático específico (PSA) es una sustancia producida por las células en la glándula prostática (es producido por células normales y cancerosas). El PSA se encuentra principalmente en el semen, aunque también se puede encontrar en pequeñas cantidades en la sangre. La mayoría de los hombres saludables tiene una concentración menor a 4 nanogramos por mililitro de sangre (ng/mL). La probabilidad de tener cáncer de próstata aumenta a medida que el nivel de PSA sube.
Cuando se forma el cáncer de próstata, el nivel de PSA generalmente aumenta a más de 4 nanogramos. Aun así, un nivel menor de 4 no garantiza que un hombre no tenga cáncer, pues alrededor del 15% de los hombres con un PSA menor de 4 darán positivo a cáncer de próstata en una biopsia. Los hombres que tienen un nivel de PSA en el intervalo de 4 a 10 tienen una probabilidad de 1 en 4 de presentar cáncer de próstata. Si el PSA es mayor de 10, la probabilidad de cáncer de próstata es de más de 50%.
Si su nivel de PSA es alto, es posible que su médico recomiende esperar un poco de tiempo y repetir la prueba o hacer una biopsia prostática para saber si tiene cáncer (lea la sección “¿Cómo se diagnostica el cáncer de próstata?”). No todos los médicos usan el mismo valor límite de PSA para recomendar si se debe hacer una biopsia. Si el PSA es de 4 o más, algunos médicos pueden recomendar la biopsia, mientras que otros pueden recomendarla cuando el PSA está en 2.5 o más. También se toman en cuenta otros factores, tales como la edad, la raza, y el historial familiar.

Factores que pueden afectar los niveles de PSA

Otras cosas a parte del cáncer de próstata pueden aumentar el nivel de PSA, tales como:
  • Una próstata agrandada: afecciones como la hiperplasia prostática benigna (BPH), un agrandamiento no canceroso de la próstata que muchos hombres padecen a medida que envejecen, pueden aumentar los niveles de PSA.
  • Edad mayor: los niveles de PSA normalmente aumentan con lentitud a medida que usted envejece, aunque no tenga anomalía en la próstata.
  • Prostatitis: este término se refiere a infección o inflamación de la glándula prostática, lo que puede aumentar los niveles de PSA.
  • Eyaculación: esto puede causar un aumento en el nivel de PSA por un periodo de tiempo breve, y luego baja nuevamente. Por esta razón, algunos médicos sugieren que los hombres se abstengan de eyacular durante dos días antes de la prueba.
  • Montar en bicicleta: algunos estudios han sugerido que montar en bicicleta puede aumentar los niveles de PSA (posiblemente porque el asiento ejerce presión en la próstata), aunque no todos los estudios concuerdan con esto.
  • Ciertos procedimientos urológicos: algunos procedimientos que se realizan en el consultorio médico y que afectan a la próstata, tal como una biopsia de la próstata o una cistoscopia, pueden causar niveles más elevados de PSA por un corto periodo de tiempo. Por otro lado, algunos estudios han sugerido que un examen digital del recto (DRE) pudiera aumentar ligeramente los niveles de PSA, aunque otros estudios no han confirmado esto. A pesar de esto, si se hace una prueba PSA y un DRE durante la visita al médico, algunos médicos recomiendan extraer la sangre para la prueba PSA antes de hacer el DRE, por si acaso.
  • Ciertos medicamentos: tomar testosterona (u otros medicamentos que aumentan el nivel de testosterona) puede causar un aumento en los niveles de PSA.
Algunas cosas pueden causar que los niveles de PSA bajen (aun cuando hay cáncer):
  • Ciertos medicamentos: ciertas medicinas usadas para tratar la hiperplasia prostática benigna o síntomas urinarios, tal como finasterida (Proscar o Propecia) o dutasterida (Avodart) puede reducir los niveles de PSA. Debe notificarle a su médico si está tomando estos medicamentos, ya que éstos reducirán los niveles de PSA y requerirán que el médico ajuste la lectura.
  • Mezclas de hierbas: algunas mezclas de hierbas que son vendidas como suplementos dietéticos también podrían ocultar un alto nivel de PSA. Por esta razón, es importante que le informe a su médico si está tomando cualquier tipo de complemento, incluyendo aquéllos que no necesariamente sean para la salud de la próstata. El saw palmetto (una hierba usada por algunos hombres para tratar la BPH) no parece afectar el PSA.
  • Obesidad: los hombres obesos suelen tener niveles de PSA más bajos.
  • Aspirina: cierta investigación reciente ha sugerido que los hombres que toman aspirina regularmente pueden presentar niveles de PSA más bajos. Es posible que este efecto sea mayor en los hombres que no fuman. Se necesitan más investigaciones para confirmar estos resultados. Si usted toma aspirina regularmente (como por ejemplo, para ayudar a prevenir enfermedad cardiaca), consulte con su médico antes de suspender el consumo de este medicamento por cualquier razón (motivo).
No está del todo claro que bajar los niveles de PSA sea útil en aquellos hombres en los que se desconoce si tienen cáncer de próstata. En algunos casos, el factor que reduce el nivel de PSA también puede disminuir el riesgo de padecer cáncer de próstata. Pero en otros casos, el factor que reduce el PSA puede no afectar el riesgo de padecer cáncer de próstata. Esto podría incluso ser perjudicial, ya que el reducir el PSA de un nivel anormal a un nivel normal podría ocasionar que un cáncer no sea detectado. Por esta razón, es importante que converse con su doctor sobre cualquier factor que pueda afectar su nivel de PSA.

Nuevos tipos de pruebas para el PSA

Algunos médicos pueden considerar el uso de nuevas pruebas de PSA para ayudar a determinar si usted necesita una biopsia de próstata. Sin embargo, no hay acuerdo entre los médicos sobre cómo utilizar estos otros tipos de pruebas del PSA. Si el resultado de las pruebas de PSA no es normal, pídale a su médico que hable con usted sobre su riesgo de padecer cáncer y la necesidad de pruebas adicionales.
Porcentaje de PSA libre
El PSA se encuentra en la sangre principalmente en dos formas. Una forma está unida (adherida) a proteínas sanguíneas, mientras que la otra es libre (no adherida). La prueba del porcentaje de PSA libre (fPSA) mide la proporción de PSA que circula libre, en comparación con el nivel total de PSA. El porcentaje de PSA libre es menor en los hombres que tienen cáncer de próstata que en los hombres que no tienen esta enfermedad.
Algunas veces, cuando los resultados de la prueba de PSA están en un rango intermedio o “limítrofe” (entre 4 y 10) esta prueba se utiliza para ayudar a decidir si usted debe hacerse una biopsia de próstata. Un porcentaje menor de PSA libre significa que su probabilidad de tener cáncer de próstata es mayor, y usted probablemente debe hacerse una biopsia. Muchos médicos recomiendan biopsias para los hombres con un porcentaje de PSA libre de 10% o menos, y recomiendan que los hombres consideren una biopsia si el porcentaje está entre 10% y 25%. El uso de estos valores referenciales permite detectar la mayoría de los cánceres, y ayuda a evitar biopsias innecesarias de la próstata. Esta prueba se usa ampliamente, pero no todos los médicos están de acuerdo en que el 25% sea el mejor valor límite para decidir si es necesaria una biopsia. Además, el valor límite puede cambiar dependiendo del nivel de PSA.
Una prueba más nueva, conocida como PSA complejo, mide la cantidad de PSA que está adherida a las otras proteínas. Se ofrecen más detalles sobre esta prueba en la sección "¿Qué hay de nuevo en la investigación y tratamiento del cáncer de próstata?".
Velocidad del PSA
La velocidad del PSA no es una prueba aparte. Ésta es una medida que indica cuán rápido el PSA aumenta a medida que pasa el tiempo. Normalmente, los niveles del PSA se incrementan lentamente con la edad. Algunos estudios han encontrado que estos niveles aumentan más rápidamente si un hombre tiene cáncer, aunque los estudios no han demostrado que la velocidad de PSA sea más útil que el nivel de PSA por sí solo para detectar cáncer de próstata. Por esta razón, las guías de la Sociedad Americana Contra El Cáncer no recomiendan usar la velocidad del PSA como parte de la detección del cáncer de próstata.
Densidad del PSA
Los niveles del PSA son mayores en los hombres que tienen glándulas prostáticas más grandes. Algunas veces se usa la densidad de PSA (PSAD) en los hombres que tienen glándulas prostáticas grandes para tratar de corregir las variaciones de PSA debidas al tamaño de la próstata. Los médicos miden el volumen (tamaño) de la próstata mediante una ecografía transrectal (discutido en “¿Cómo se diagnostica el cáncer de próstata?” y dividen el número de PSA entre el volumen de la próstata. Una densidad alta de PSA (PSAD) indica una mayor probabilidad de que haya cáncer. La densidad del PSA no ha demostrado ser tan útil como la prueba del porcentaje de PSA libre.
Intervalos de PSA según la edad
Los niveles de PSA son normalmente más altos en los hombres de edad más avanzada que en los hombres jóvenes, aun cuando no hay cáncer. Un valor intermedio o “limítrofe” de PSA podría ser preocupante en un hombre de 50 años, pero no tan preocupante en uno de 80 años. Por esta razón, algunos médicos han sugerido que se comparen los resultados del PSA con los resultados obtenidos en otros hombres de la misma edad.
Sin embargo, debido a que la utilidad de los intervalos de PSA según la edad no está bien comprobada, la mayoría de los médicos y organizaciones profesionales (así como los fabricantes de las pruebas de PSA) no recomiendan su uso actualmente.

Otros usos de la prueba de PSA en sangre

La prueba del PSA se usa principalmente para la detección temprana del cáncer de próstata, pero también es útil si ya se ha diagnosticado este cáncer. Para obtener más información sobre los otros usos de la prueba de PSA, lea las secciones “¿Cómo se diagnostica el cáncer de próstata?” y “Seguimiento de los niveles de PSA durante y después del tratamiento".

Examen digital del recto

Durante el examen digital del recto (digital rectal exam, DRE), el médico introduce un dedo cubierto con un guante lubricado en el recto a fin de palpar cualquier abultamiento o área firme en la próstata que pudiese ser cáncer. La glándula prostática se encuentra inmediatamente delante del recto y la mayoría de los cánceres comienzan en la parte posterior de la glándula, la cual se puede palpar durante el tacto rectal. Este examen puede ser incómodo (especialmente para los hombres que tienen hemorroides), pero usualmente no es doloroso y sólo toma poco tiempo realizarlo.
El examen digital del recto es menos eficaz que la prueba de PSA en sangre para detectar cáncer de próstata, pero algunas veces puede ayudar a detectar tumores cancerosos en hombres con niveles normales de PSA. Por esta razón, puede ser incluido como parte de las pruebas de detección precoz del cáncer de próstata.
Además, el examen digital del recto se puede utilizar una vez que se sabe que un hombre padece cáncer de próstata para tratar de determinar si el cáncer se ha propagado a los tejidos cercanos y para detectar el cáncer que ha regresado después del tratamiento.

Fecha de última actualización: 04/02/2012
Fecha de último cambio o revisión: 01/17/2013

 

¿Cómo se trata el cáncer de próstata?

Esta información representa los puntos de vista de los médicos y del personal de enfermería que prestan servicio en la Junta Editorial del Banco de Datos de Información de la Sociedad Americana Contra El Cáncer. Estos puntos de vista se basan en la interpretación que ellos hacen de los estudios publicados en revistas médicas, así como en su propia experiencia profesional.
La información sobre tratamientos incluida en este documento no constituye una política oficial de la Sociedad y no tiene como objetivo ofrecer asesoramiento médico que remplace la experiencia y el juicio de su equipo de atención médica contra el cáncer. Su objetivo es ayudar a que usted y a su familia estén informados para tomar decisiones, conjuntamente con su médico.
Es posible que su médico tenga motivos para sugerir un plan de tratamiento distinto de estas opciones generales de tratamiento. No dude en consultarle acerca de sus opciones.

Algunos comentarios generales sobre el tratamiento del cáncer de próstata

Una vez que se haya diagnosticado su cáncer de próstata y que se haya determinado su grado y etapa, tendrá mucho que pensar antes de que usted y su médico seleccionen un plan de tratamiento. Es posible que Usted sienta que debe tomar una decisión rápidamente, pero es importante que se tome el tiempo para absorber la información que acaba de conocer. Haga preguntas al equipo de profesionales que atiende su cáncer. Lea la sección "¿Qué debe preguntar a su médico sobre el cáncer de próstata?".
Dependiendo de la situación, las opciones de tratamiento para los hombres con cáncer de próstata pueden incluir:
  • Terapia expectante (espera en observación) o vigilancia activa.
  • Cirugía.
  • Radioterapia.
  • Criocirugía (crioterapia).
  • Terapia hormonal.
  • Quimioterapia.
  • Tratamiento con vacunas.
Estos tratamientos son generalmente usados uno a la vez, aunque en algunos casos pueden ser combinados.
El tratamiento que seleccione contra el cáncer de próstata debe tomar en cuenta:
  • Su edad y expectativa de vida.
  • Cualquier otra afección médica grave que pueda tener.
  • La etapa y el grado de su cáncer.
  • Sus propios sentimientos (y la opinión de su médico) sobre la necesidad de tratar el cáncer.
  • Las probabilidades de curación del cáncer con cada tipo de tratamiento (o proveer otra medida de beneficio).
  • Su sentir sobre los posibles efectos secundarios de cada tratamiento.
Muchos hombres encuentran útil obtener una segunda opinión sobre las mejores opciones de tratamiento según su situación particular, especialmente si hay varias opciones disponibles. El cáncer de próstata es una enfermedad compleja, y los médicos pueden tener opiniones distintas sobre las mejores opciones de tratamiento. Puede que consultar con médicos especializados en las diferentes clases de tratamiento le ayude a clarificar sus opciones. Le recomendamos que compare las ventajas de cada tratamiento con los posibles resultados, efectos secundarios y riesgos.
Los tipos principales de médicos que tratan el cáncer de próstata incluyen:
  • Urólogos: cirujanos que se especializan en el tratamiento de enfermedades del sistema urinario y el sistema reproductor masculino (incluyendo la próstata).
  • Oncólogos expertos en radioterapia: médicos que tratan el cáncer con radioterapia.
  • Oncólogos clínicos: médicos que tratan el cáncer con medicamentos, como quimioterapia o terapia hormonal.
Es importante hablar con el médico sobre todas sus opciones de tratamiento, incluyendo los objetivos y los posibles efectos secundarios, para ayudarle a tomar una decisión que mejor se ajuste a sus necesidades.
Una vez que decida un plan de tratamiento, puede que muchos otros especialistas formen parte de su atención, incluyendo enfermeras practicantes, enfermeras, especialistas en nutrición, trabajadores sociales, y otros profesionales de la salud.
Las próximas secciones describen los tipos de tratamientos usados para el cáncer de próstata. Le sigue información sobre las opciones de tratamiento convencional según la etapa del cáncer.

Fecha de última actualización: 04/02/2012
Fecha de último cambio o revisión: 01/17/2013

¿Se puede prevenir el cáncer de próstata?

La causa exacta del cáncer de próstata se desconoce, por lo que no es posible prevenir la mayoría de los casos de la enfermedad. Muchos factores de riesgo, tales como la edad, raza, y el historial familiar no pueden ser controlados. No obstante, de acuerdo con lo que sabemos, existen algunas medidas que puede tomar y que podrían reducir su riesgo de cáncer de próstata.

Peso corporal, actividad física y alimentación

Los efectos del peso corporal, la actividad física y la alimentación sobre el riesgo de cáncer de próstata no están claros, aunque puede que haya cosas que usted pueda hacer que podrían reducir su riesgo.
Algunos estudios han encontrado que los hombres que tienen sobrepeso pueden presentar un riesgo ligeramente menor de padecer cáncer de próstata en general, pero un riesgo mayor de padecer cánceres de próstata que probablemente sean fatales.
Los estudios han encontrado que los hombres que llevan a cabo regularmente actividad física tienen un riesgo ligeramente menor de cáncer de próstata. Puede que la actividad vigorosa tenga un efecto mayor, especialmente en el riesgo de cáncer de próstata avanzado.
Varios estudios han sugerido que una alimentación con un alto contenido de ciertos vegetales (incluyendo tomates, vegetales crucíferos, soya, frijoles y otras legumbres) o pescado puede estar asociada con un menor riesgo de cáncer de próstata, especialmente cánceres más avanzados. Los vegetales crucíferos incluyen repollo, brócoli, coliflor.
Por ahora, el mejor consejo relacionado con la alimentación y la actividad física para reducir posiblemente el riesgo de cáncer de próstata consiste en:
  • Coma al menos 2½ tazas de una gran variedad de verduras y frutas cada día.
  • Manténgase físicamente activo.
  • Mantenga un peso saludable.
Además, puede que sea sensato limitar los suplementos de calcio y evitar el consumo excesivo de calcio en la alimentación.
Para más información, lea nuestro documento Guías de la Sociedad Americana Contra El Cáncer sobre nutrición y actividad física para la prevención del cáncer.

Vitaminas, minerales y otros suplementos

Algunos estudios anteriores sugerían que tomar ciertos suplementos de vitaminas y minerales podía reducir el riesgo de cáncer de próstata. La vitamina E y el mineral selenio causaron un interés especial.
Para estudiar los posibles efectos del selenio y la vitamina E en el riesgo de cáncer de próstata, los médicos llevaron a cabo un estudio llamado Selenium and Vitamin E Cancer Prevention Trial (SELECT). Los hombres que participaron en este estudio de gran escala tomaron uno o ambos de estos suplementos o un placebo inactivo cada día por aproximadamente 5 años. En este estudio, no se encontró que la vitamina E ni el selenio redujeran el riesgo de cáncer de próstata. De hecho, se descubrió que los hombres que tomaban suplementos de vitamina E tenían un riesgo ligeramente mayor de cáncer de próstata.
El consumo de suplementos puede presentar tanto riesgos como beneficios. Antes de comenzar a tomar vitaminas u otros suplementos, consulte con su médico.
Varios estudios actualmente buscan los posibles efectos de la proteína de soya (llamada isoflavonas) en el riesgo de cáncer de próstata. Los resultados de estos estudios todavía no están disponibles.

Medicinas

Algunos medicamentos pueden ayudar a reducir el riesgo de cáncer de próstata.

Inhibidores de la 5-alfa reductasa

La 5-alfa reductasa es la enzima en el organismo que transforma la testosterona en dihidrotestosterona (DHT), la hormona principal que causa el crecimiento de la próstata. Los medicamentos llamados inhibidores de la 5-alfa reductasa bloquean la enzima y previenen la formación de DHT.
En la actualidad, se usan dos inhibidores de la 5-alfa reductasa para tratar la hiperplasia prostática benigna (BPH), un crecimiento no canceroso de la próstata. Estos medicamentos son:
  • Finasterida (Proscar®).
  • Dutasterida (Avodart®).
Se han realizado estudios abarcadores de estos dos medicamentos para determinar si también pueden ser útiles en reducir el riesgo de cáncer de próstata. En estos estudios, los hombres que tomaron alguno de los dos medicamentos tuvieron menos probabilidad de padecer cáncer de próstata después de varios años que los hombres que tomaron un placebo inactivo.
Sin embargo, entre los hombres que tomaron estos medicamentos, se reportaron más casos de cánceres de próstata que parecían poder crecer y propagarse rápidamente. Los investigadores siguen observando a los hombres en estos estudios para ver si esto afecta su tiempo de vida.
Estos medicamentos pueden causar efectos secundarios relacionados con la sexualidad, tal como disminución en el deseo sexual e impotencia. No obstante, pueden ayudar con los problemas urinarios, tal como la dificultad para orinar y las fugas de orina (incontinencia).
Actualmente no todos los médicos están de acuerdo en que sea bueno tomar finasterida o dutasterida, específicamente para reducir el riesgo de cáncer de próstata. Los hombres que quieren aprender más sobre este asunto deben consultar con sus médicos.

Otros medicamentos

Se están realizando actualmente estudios clínicos con otras medicinas y suplementos dietéticos que pudieran ayudar a reducir el riesgo de cáncer de próstata. En estudios lo suficientemente abarcadores, ningún otro suplemento o medicamento ha demostrado ser útil como para que los expertos lo recomienden a los hombres.

Fecha de última actualización: 04/02/2012
Fecha de último cambio o revisión: 01/17/2013