SÁHARA OCCIDENTAL: LA DESCOLONIZACIÓN INCONCLUSA QUE TODAVÍA DEFINE LA GEOPOLÍTICA DEL MAGREB
De la presencia española a la disputa Marruecos–Polisario: historia, derecho internacional, recursos estratégicos y seguridad regional
Actualización 2026 | DrRamonReyesMD
El Sáhara Occidental constituye uno de los procesos de descolonización más prolongados y complejos del sistema internacional contemporáneo. Para comprenderlo no basta con observar las fronteras actuales: hay que regresar al reparto colonial de África, estudiar la presencia española desde finales del siglo XIX, la evolución del derecho de autodeterminación, el dictamen de la Corte Internacional de Justicia de 1975, la Marcha Verde, los Acuerdos de Madrid y la guerra posterior.
La cuestión central continúa vigente en 2026: ¿quién debe determinar el estatuto político definitivo del Sáhara Occidental?
Desde la perspectiva de Naciones Unidas, el territorio continúa inscrito entre los Territorios No Autónomos pendientes de completar su proceso de descolonización. Desde la perspectiva marroquí, el Sáhara forma parte de su integridad territorial y la solución debe articularse mediante una autonomía bajo soberanía marroquí. El Frente Polisario, por su parte, reivindica el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro político, incluida la independencia.
Esta incompatibilidad fundamental explica medio siglo de conflicto.
DEL IMPERIO ESPAÑOL A LA PRESENCIA AFRICANA
La presencia española en África fue jurídicamente heterogénea. Bajo administración o influencia española coexistieron territorios coloniales, protectorados y posteriormente provincias.
Entre los principales espacios estuvieron Guinea Española, Ifni, el Protectorado español de Marruecos, Cabo Juby y el Sáhara Español, formado fundamentalmente por Saguía el Hamra y Río de Oro.
Por ello, la cartografía histórica debe interpretarse con cierta precisión: que varios territorios aparezcan bajo dominio español no significa que todos poseyeran idéntico estatuto jurídico.
En el Sáhara, la presencia colonial española comenzó formalmente en 1884, cuando España estableció un protectorado sobre determinados sectores de la costa atlántica sahariana.
Durante las décadas siguientes consolidó progresivamente su administración.
EL SÁHARA ESPAÑOL
El territorio que acabaría denominándose Sáhara Español abarcaba aproximadamente 266.000 km² de costa atlántica y desierto.
España terminó integrándolo administrativamente como provincia en 1958.
Sin embargo, el proceso internacional de descolonización estaba avanzando rápidamente.
La Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General de Naciones Unidas, adoptada en 1960, estableció uno de los principios fundamentales de la descolonización moderna: los pueblos coloniales poseen derecho a la libre determinación.
En 1963, el Sáhara Español quedó incluido en la lista de Territorios No Autónomos de Naciones Unidas.
Esa clasificación continúa siendo fundamental porque significa que, dentro del sistema de la ONU, el estatuto definitivo del territorio permanece pendiente de resolución.
MARRUECOS Y MAURITANIA REIVINDICAN EL TERRITORIO
Conforme España avanzaba hacia una eventual descolonización, Marruecos reclamaba el Sáhara como parte de su territorio histórico.
Mauritania también alegaba vínculos históricos y jurídicos con las poblaciones saharianas.
La controversia llegó finalmente a la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
La Asamblea General solicitó a la Corte que respondiera esencialmente dos preguntas:
-
¿Era el Sáhara Occidental terra nullius —territorio perteneciente a nadie— cuando comenzó la colonización española?
-
Si no lo era, ¿qué vínculos jurídicos existían entre el territorio y Marruecos y la entidad mauritana?
La respuesta de La Haya se convertiría en una pieza fundamental del conflicto.
16 DE OCTUBRE DE 1975: EL DICTAMEN DE LA CORTE INTERNACIONAL DE JUSTICIA
La CIJ concluyó que el Sáhara Occidental no era terra nullius cuando España inició su colonización.
El territorio estaba habitado por tribus organizadas social y políticamente.
La Corte encontró determinados vínculos jurídicos de lealtad entre el sultán de Marruecos y algunas tribus del territorio, además de derechos y vínculos jurídicos relacionados con la entidad mauritana.
Pero estableció una distinción fundamental:
esos vínculos no demostraban soberanía territorial de Marruecos o Mauritania sobre el Sáhara Occidental.
La conclusión jurídica central fue que las pruebas presentadas no establecían vínculos de soberanía territorial capaces de modificar la aplicación del principio de autodeterminación.
La propia síntesis oficial de la CIJ señala que el proceso debía respetar el derecho de la población del Sáhara Occidental a determinar su futuro estatuto político mediante la expresión libre de su voluntad.
Este punto sigue siendo esencial cincuenta años después.
LA MARCHA VERDE
Pocas semanas después del dictamen, Marruecos desarrolló una enorme operación política y estratégica.
El rey Hassan II movilizó alrededor de 350.000 civiles hacia el Sáhara en la denominada Marcha Verde.
El contexto español era excepcionalmente delicado.
Francisco Franco se encontraba gravemente enfermo y moriría el 20 de noviembre de 1975. España atravesaba el comienzo de una transición política de enorme trascendencia histórica.
El Gobierno español se encontraba ante una ecuación estratégica extraordinariamente difícil:
mantener militarmente el territorio, asumir el riesgo de una confrontación con Marruecos, acelerar unilateralmente la descolonización o negociar una retirada.
Madrid optó por negociar.
LOS ACUERDOS DE MADRID
El 14 de noviembre de 1975, España, Marruecos y Mauritania firmaron la denominada Declaración de Principios sobre el Sáhara Occidental, habitualmente conocida como Acuerdos de Madrid.
España inició entonces la transferencia de determinadas responsabilidades administrativas y aceleró su retirada.
Aquí aparece una de las claves jurídicas fundamentales de toda la controversia.
Los Acuerdos de Madrid organizaron una transición administrativa, pero no resolvieron definitivamente la soberanía del territorio mediante un proceso de autodeterminación de su población.
La distinción entre administrar un territorio, controlarlo efectivamente y poseer soberanía internacionalmente reconocida sobre él resulta imprescindible para comprender todo lo ocurrido después.
1976: ESPAÑA ABANDONA EL TERRITORIO
La retirada española culminó el 26 de febrero de 1976.
España puso fin a su presencia administrativa efectiva.
Pero la salida española no cerró el problema político.
Todo lo contrario.
El vacío dejado por Madrid desencadenó una nueva fase del conflicto.
Marruecos pasó a controlar la zona septentrional y central, mientras Mauritania ocupó inicialmente sectores meridionales.
Frente a ambos se encontraba el Frente Popular para la Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro —Frente Polisario—, fundado en 1973.
El Polisario proclamó el 27 de febrero de 1976 la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).
Comenzó una guerra abierta.
MARRUECOS, MAURITANIA Y POLISARIO
El conflicto terminó siendo extremadamente costoso para Mauritania.
En 1979, Nuakchot alcanzó un acuerdo con el Polisario y abandonó sus reivindicaciones territoriales.
Marruecos extendió entonces su presencia sobre buena parte del territorio anteriormente administrado por Mauritania.
A partir de ese momento el conflicto quedó fundamentalmente estructurado alrededor de dos actores:
Marruecos
Reivindica el Sáhara Occidental como parte integrante del Reino y considera su propuesta de autonomía la solución política adecuada.
Frente Polisario
Defiende el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui y mantiene como opción la constitución de un Estado independiente.
Detrás del Polisario existe además un actor regional decisivo:
Argelia.
ARGELIA: LA VARIABLE GEOPOLÍTICA INDISPENSABLE
Reducir el conflicto a Marruecos contra Polisario impediría comprender su dimensión estratégica.
Argelia alberga desde hace décadas los campamentos de refugiados saharauis próximos a Tinduf y mantiene un importante respaldo político al Polisario.
Simultáneamente, Marruecos y Argelia son las dos grandes potencias rivales del Magreb.
Compiten por influencia política, diplomática, militar y económica.
El Sáhara Occidental se encuentra así en la intersección de varias dinámicas:
descolonización + nacionalismo + rivalidad Marruecos–Argelia + seguridad regional + recursos naturales + política europea + migraciones + estabilidad del Sahel.
Esto explica por qué un territorio escasamente poblado posee una importancia geopolítica extraordinariamente superior a su peso demográfico.
EL MURO MARROQUÍ
Durante la guerra, Marruecos construyó progresivamente un gigantesco sistema defensivo de bermas, posiciones militares, radares, obstáculos y campos minados.
Su longitud supera los 2.500 kilómetros.
Este sistema divide físicamente el territorio.
Marruecos controla la mayor parte situada al oeste del muro, incluidas las principales ciudades y centros económicos.
El Polisario mantiene presencia en sectores situados al este.
Por tanto, existen simultáneamente dos realidades:
una realidad territorial de control efectivo y otra realidad jurídico-internacional sobre el estatuto definitivo del territorio.
Confundirlas produce buena parte de las interpretaciones contradictorias sobre el Sáhara.
1991: ALTO EL FUEGO Y MINURSO
Después de años de guerra, Naciones Unidas consiguió impulsar un plan de arreglo.
En 1991 entró en vigor un alto el fuego y fue creada la:
MINURSO
Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental
El nombre de la misión explica su objetivo original.
Debía facilitar un proceso que permitiera a la población saharaui pronunciarse sobre su futuro.
Sin embargo, surgió una cuestión extremadamente compleja:
¿quién tenía derecho a votar?
La identificación del cuerpo electoral se convirtió en uno de los principales obstáculos.
Décadas de desplazamientos poblacionales, interpretaciones diferentes del censo español de 1974 y desacuerdos políticos terminaron bloqueando el proceso.
El referéndum nunca llegó a celebrarse.
EL FRÁGIL ALTO EL FUEGO
Durante casi tres décadas la situación permaneció relativamente congelada.
Pero en noviembre de 2020, los acontecimientos en la zona de Guerguerat provocaron el colapso práctico del alto el fuego de 1991.
El Polisario declaró reanudadas las hostilidades.
Desde entonces existe un conflicto militar de intensidad relativamente limitada pero persistente.
Por tanto, hablar en 2026 de un conflicto exclusivamente “congelado” tampoco refleja completamente la situación.
Existe una disputa política internacional sin resolver acompañada de actividad militar intermitente.
RECURSOS NATURALES: FOSFATOS, PESCA Y ENERGÍA
El Sáhara Occidental posee recursos estratégicamente relevantes.
Entre ellos destacan:
fosfatos, especialmente el yacimiento de Bou Craa;
recursos pesqueros, asociados a una de las zonas atlánticas más productivas;
potencial eólico y solar extraordinario;
y una posición geográfica estratégica en la fachada atlántica africana.
Por eso el conflicto no es exclusivamente identitario o territorial.
También existe una dimensión económica fundamental.
La explotación de recursos de territorios pendientes de descolonización plantea cuestiones jurídicas relacionadas con los intereses y derechos de sus habitantes.
EL SÁHARA Y LAS ISLAS CANARIAS
Para España existe además una dimensión geográfica imposible de ignorar.
El Sáhara Occidental se encuentra frente al archipiélago canario.
La estabilidad de este espacio afecta potencialmente a:
- seguridad marítima;
- pesca;
- migraciones;
- delimitaciones marítimas;
- rutas comerciales;
- cooperación antiterrorista;
- relaciones España–Marruecos;
- seguridad energética;
- estabilidad del África noroccidental.
Por ello el Sáhara no es para España únicamente una cuestión histórica.
Es también una cuestión estratégica contemporánea.
EL CAMBIO DE POSICIÓN ESPAÑOLA DE 2022
En marzo de 2022 se hizo público un importante cambio en la política española.
El Gobierno de Pedro Sánchez pasó a considerar la iniciativa marroquí de autonomía presentada en 2007 como la base más seria, realista y creíble para alcanzar una solución.
La decisión produjo una importante recomposición de las relaciones entre Madrid y Rabat y, simultáneamente, una profunda crisis diplomática con Argelia.
Sin embargo, la posición bilateral de un Estado no determina por sí sola el estatuto jurídico internacional de un territorio.
En 2026, la cuestión continúa inserta en el marco de Naciones Unidas.
EL NUEVO PESO DIPLOMÁTICO DE MARRUECOS
Durante los últimos años Rabat ha conseguido importantes avances diplomáticos en favor de su propuesta de autonomía.
El punto de inflexión internacional más significativo ocurrió en 2020, cuando Estados Unidos reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental.
Otros Estados han respaldado posteriormente, con diferentes formulaciones diplomáticas, el plan marroquí de autonomía.
Este movimiento ha reforzado considerablemente la posición internacional de Rabat.
Pero existe una diferencia fundamental entre:
reconocimiento bilateral por determinados Estados
y
resolución definitiva del estatuto internacional mediante Naciones Unidas.
El segundo continúa pendiente.
EL DERECHO DE AUTODETERMINACIÓN SIGUE EN EL CENTRO
El dictamen de la Corte Internacional de Justicia de 1975 continúa siendo una referencia jurídica imprescindible.
La Corte determinó que existían ciertos vínculos jurídicos históricos, pero no vínculos de soberanía territorial que desplazaran el principio de autodeterminación.
Ese razonamiento explica por qué el problema no puede reducirse simplemente a determinar quién poseía históricamente el territorio.
El derecho internacional contemporáneo introdujo otra pregunta:
¿cuál es la voluntad libremente expresada de la población del territorio?
Ésta continúa siendo una de las grandes cuestiones pendientes.
CINCO FECHAS PARA ENTENDER CINCUENTA AÑOS DE CONFLICTO
| Fecha | Acontecimiento |
|---|---|
| 1884 | Inicio formal de la presencia colonial española |
| 1963 | Sáhara incluido entre los Territorios No Autónomos de la ONU |
| 16 octubre 1975 | Dictamen consultivo de la Corte Internacional de Justicia |
| 14 noviembre 1975 | Acuerdos de Madrid |
| 26 febrero 1976 | Fin de la presencia administrativa española |
| 1976–1991 | Guerra Marruecos/Polisario |
| 1979 | Mauritania abandona sus reivindicaciones |
| 1991 | Alto el fuego y establecimiento de MINURSO |
| 2020 | Crisis de Guerguerat y ruptura del alto el fuego según el Polisario |
| 2022 | España respalda políticamente la propuesta marroquí de autonomía |
| 2026 | El estatuto definitivo continúa sin resolverse |
¿QUIÉN CONTROLA HOY EL SÁHARA OCCIDENTAL?
La respuesta depende de qué concepto estemos utilizando.
Territorialmente
Marruecos administra y controla la mayor parte del Sáhara Occidental, incluyendo El Aaiún, Dajla, Smara y las principales infraestructuras y centros económicos.
Políticamente
Marruecos considera esas regiones parte integral del Reino.
Internacionalmente
El estatuto definitivo continúa sin resolverse dentro del proceso de descolonización de Naciones Unidas.
Saharaui
El Frente Polisario mantiene su reivindicación de autodeterminación e independencia y la RASD posee reconocimiento por parte de diversos Estados y es miembro de la Unión Africana.
Las cuatro afirmaciones pueden coexistir porque describen planos jurídicos y políticos diferentes.
UNA FRONTERA ENTRE DOS CONCEPCIONES DEL ORDEN INTERNACIONAL
El Sáhara Occidental constituye un caso excepcional porque enfrenta principios jurídicos y políticos extraordinariamente poderosos.
Por una parte:
integridad territorial y reivindicación histórica marroquí.
Por otra:
autodeterminación de un pueblo en un territorio pendiente de descolonización.
A ello se superponen cincuenta años de hechos consumados, cambios demográficos, infraestructura, inversiones, refugiados, rivalidades regionales y transformaciones diplomáticas.
Por eso ninguna solución contemporánea puede analizarse como si todavía estuviéramos simplemente en noviembre de 1975.
¿POR QUÉ NO SE HA RESUELTO EN CINCUENTA AÑOS?
Porque una solución requiere conciliar intereses que hasta ahora han resultado difícilmente compatibles.
Marruecos considera inaceptable una solución que cuestione su soberanía.
El Polisario considera insuficiente un proceso que excluya la independencia como opción.
Argelia considera la autodeterminación saharaui un principio estratégico.
Marruecos considera el asunto una cuestión fundamental de integridad territorial.
España necesita simultáneamente mantener relaciones estratégicas con Marruecos, gestionar su relación energética y regional con Argelia y sostener su compromiso con el marco internacional.
La Unión Europea necesita estabilidad, cooperación migratoria, energía, pesca, seguridad y relaciones comerciales con el Magreb.
La geometría política es extraordinariamente compleja.
CONCLUSIÓN
El mapa de la antigua presencia española en África permite comprender algo que cincuenta años de política contemporánea pueden hacer olvidar:
el Sáhara Occidental sigue siendo, en su raíz jurídica internacional, un problema de descolonización.
España comenzó su presencia colonial en el siglo XIX y convirtió posteriormente el territorio en provincia.
La presión descolonizadora aumentó.
Marruecos y Mauritania reivindicaron vínculos históricos.
La Corte Internacional de Justicia examinó esos vínculos en 1975 y concluyó que no demostraban soberanía territorial capaz de eliminar el principio de autodeterminación.
España negoció los Acuerdos de Madrid y abandonó definitivamente su administración en febrero de 1976.
Después llegaron la guerra, la retirada mauritana, el muro marroquí, los refugiados de Tinduf, MINURSO, un referéndum nunca celebrado y décadas de diplomacia.
Mientras tanto, Marruecos consolidó un amplio control territorial y una creciente red de apoyos internacionales.
Y así llegamos a 2026.
El mapa político sobre el terreno ha cambiado profundamente.
El mapa jurídico todavía no ha encontrado su configuración definitiva.
El Sáhara Occidental demuestra que retirarse de una colonia puede realizarse en meses; completar una descolonización puede requerir generaciones.
Fuentes primarias esenciales
La documentación fundamental para profundizar en esta cuestión es la . La CIJ conserva además una .
DrRamonReyesMD | 2026


No comments:
Post a Comment