La dificultad radica en la práctica adicional necesaria para mantener las habilidades de IOT, que es probable que sea insuficiente
7, lo cual hace que sea necesario enfatizar en el uso correcto del dispositivo bolsa válvula mascarilla (BVM) o al manejo adecuado de DS.
El uso del BVM en el ambiente prehospitalario permite una ventilación efectiva con desenlaces neurológicos satisfactorios en pacientes con retorno a circulación espontánea (ROSC, por sus siglas en inglés), e incluso podría ser mejor que intentar una vía aérea avanzada
8. Sin embargo, es difícil mantenerla por periodos largos de tiempo, especialmente cuando se moviliza en ambulancia, por lo cual debe intentarse una vía aérea segura para el traslado
9.
Dentro del algoritmo de manejo de la vía aérea los DS son la siguiente alternativa de tratamiento para garantizar una vía aérea segura cuando no es posible lograr la intubación. Sin embargo, no aíslan totalmente la vía aérea del tracto gastrointestinal, con riesgo de broncoaspiración, en especial en los pacientes urgentes, quienes se consideran siempre con estómago lleno
10.
Los DS de intubación que garanticen una vía aérea avanzada segura podrían ser la opción de aproximación prehospitalaria para muchos pacientes
11. En vista de esto, llevamos a cabo nuestra investigación con el SALT, el cual por sus características: diseño de fácil uso, mínima curva de aprendizaje para intubación a ciegas, propuesto para situaciones medioambientales difíciles, uso de TET convencionales, costo inferior a los disponibles en el mercado (25
dólares comparado con una máscara laríngea de intubación [ILMA, por sus siglas en inglés] de 250 dólares de uso múltiple y 70
dólares de uso único y desechable), presenta ventajas frente a otros dispositivos.
El primer punto a considerar es la efectividad del SALT para alcanzar una vía aérea avanzada, que se obtuvo con una alta proporción de éxito en el primer intento, comparado con el estudio previo del SALT, que mostró un porcentaje de éxito en el primer intento del 66,4%
4, hallazgo importante, ya que es necesario asegurar la vía aérea en los pacientes que se encuentran en reanimación o con ROSC, en quienes se espera un tiempo de traslado prolongado o cuando es difícil la ventilación con BVM, contribuyendo a un mejor desenlace tanto en morbilidad como en mortalidad.
El tiempo de introducción e intubación es corto, considerando que con la ILMA personal no entrenado tarda 69
s (IC
95%: 51-88) en el primer intento, sin IOT
10, mayor que el encontrado con el SALT y sin obtener una vía aérea avanzada. Este tiempo puede estar influido por las características de maniobrabilidad fácil del SALT o por la menor sensación de riesgo asumido al intubar un maniquí.
La necesidad de instrucción para el uso del dispositivo fue corta, lo que sugiere que el SALT requiere una corta curva de aprendizaje y que, sumado a que se percibió como fácil la introducción e intubación con el dispositivo, podría ser sencillo entrenar personal de APH en el correcto uso del dispositivo.
La heterogeneidad de la población, asociada a la proporción de intubación, podría predecir que incluso en personal con mínimo conocimiento en salud estaría en capacidad de utilizar el dispositivo de manera adecuada.
La principal limitación del estudio es la realización en maniquíes, pero estos permiten una estandarización estricta de las condiciones del estudio, por lo que los datos deben ser confirmados en un escenario real
10. Sin embargo, ya se han comparado otros resultados obtenidos con DS en maniquíes frente a contexto clínico, y los resultados sugieren que el uso de maniquíes es equiparable
12.
Es importante aclarar que este dispositivo debe probarse en humanos (inicialmente en cadáveres) y compararse con otros DS, ya que las características anatómicas de la laringe varían entre pacientes. El SALT fue evaluado en cadáveres y con personal de APH, encontrando un porcentaje de éxito del 91% (IC
95%: 71-99), con una proporción de intubación del 59% (IC
95%: 36-79) en el primer intento
13, baja respecto a nuestro estudio, pero el espécimen fue usado en repetidas ocasiones, predisponiendo un margen de error, ya que los tejidos deben estar intactos para poder corroborar con certeza su efectividad.
Conclusión
El SALT es un dispositivo simple y efectivo que en el medio ambiente simulado permite lograr intubación a ciegas en el primer intento con un alto porcentaje de éxito. Las instrucciones para el uso del SALT son fácilmente entendidas por personal no entrenado y la mediana del tiempo de intubación es menor que con otros DS.
Nuevos estudios deben adelantarse en nuestro medio, en humanos, para corroborar la efectividad del dispositivo en medio ambiente real, ya que las características anatómicas de la laringe pueden variar de paciente a paciente; hasta ahora probamos su efectividad en medio ambiente simulado.
El SALT se podría constituir en un dispositivo para aproximación a la vía aérea en personal no entrenado o como dispositivo alternativo en vía aérea difícil.