PENICILINA EN 2026: DEL DESCUBRIMIENTO DE ALEXANDER FLEMING A LA MEDICINA MODERNA
Historia, microbiología, farmacología, resistencia antimicrobiana, aplicaciones clínicas y seguridad del paciente
De la placa de Petri de 1928 a la medicina de urgencias, enfermedades infecciosas, cuidados críticos y salud pública del siglo XXI
Revisión histórico-científica, farmacológica y médico-clínica — octubre de 2026
By DrRamonReyesMD
EMS Solutions International
RESUMEN EJECUTIVO
Pocos descubrimientos han transformado la historia de la medicina de forma tan profunda como la penicilina.
Su descubrimiento en 1928 por Alexander Fleming y su posterior desarrollo terapéutico por Howard Florey, Ernst Boris Chain y sus colaboradores abrieron una nueva etapa en el tratamiento de las enfermedades infecciosas.
La penicilina cambió el pronóstico de infecciones que anteriormente podían provocar septicemia, discapacidad permanente o muerte. También contribuyó al desarrollo de la cirugía moderna, el tratamiento de las heridas de guerra, la medicina maternoinfantil y numerosas especialidades clínicas.
Sin embargo, casi un siglo después de su descubrimiento, es indispensable comprender una realidad: la penicilina no es un antibiótico universal.
Su eficacia depende del microorganismo, de los mecanismos de resistencia, de la formulación farmacológica, de la dosis, de la vía de administración, de la penetración tisular y de las características clínicas del paciente.
En octubre de 2026, las penicilinas continúan ocupando un lugar fundamental en el tratamiento de determinadas infecciones estreptocócicas, la sífilis, algunas endocarditis y otras enfermedades bacterianas.
Paralelamente, la resistencia antimicrobiana obliga a emplearlas con criterios microbiológicos y farmacocinéticos rigurosos.
El objetivo de esta revisión es integrar la historia del descubrimiento con la ciencia contemporánea y las decisiones clínicas que determinan la seguridad y la eficacia del tratamiento.
1. ALEXANDER FLEMING: EL DESCUBRIMIENTO QUE TRANSFORMÓ LA MEDICINA
1.1. ¿Quién fue Alexander Fleming?
Alexander Fleming nació el 6 de agosto de 1881 en Escocia y murió el 11 de marzo de 1955 en Londres.
Estudió medicina en el St. Mary's Hospital Medical School y desarrolló una trayectoria centrada en bacteriología, inmunología e investigación de las infecciones.
Durante la Primera Guerra Mundial trabajó en el Royal Army Medical Corps.
Su experiencia con heridas infectadas contribuyó a despertar su interés por los efectos de los microorganismos y de los antisépticos sobre los tejidos humanos.
Fleming comprendió que los tratamientos antimicrobianos no solamente debían destruir microorganismos, sino hacerlo sin ocasionar daños inaceptables al huésped.
En 1922 había descubierto la lisozima, una enzima con actividad antibacteriana presente en secreciones humanas.
Este trabajo preparó el terreno científico para su descubrimiento posterior.
1.2. La placa de Petri de 1928
En 1928, Fleming observó algo extraordinario en una placa de cultivo de estafilococos.
La placa había sido contaminada accidentalmente por un moho.
Alrededor de la colonia fúngica existía una zona donde el crecimiento bacteriano estaba inhibido.
Lejos del hongo, las bacterias continuaban desarrollándose.
Fleming interpretó correctamente que el moho producía una sustancia capaz de impedir el crecimiento de determinados microorganismos.
El hongo pertenecía al género Penicillium.
La sustancia recibió el nombre de penicilina.
Actualmente, el microorganismo histórico asociado al descubrimiento suele identificarse como Penicillium rubens, aunque durante décadas se utilizó la denominación Penicillium notatum.
La observación original no significaba que ya existiera un medicamento preparado para administrarse a pacientes.
Fleming había identificado un fenómeno biológico y una sustancia prometedora. Todavía era necesario demostrar su seguridad, aislarla, purificarla y producirla en cantidades terapéuticas.
1.3. La publicación científica de 1929
En 1929, Fleming publicó su investigación original en el British Journal of Experimental Pathology.
El trabajo describía la acción antibacteriana de los cultivos de Penicillium.
Su importancia reside en que documentó experimentalmente un efecto microbiológico que posteriormente tendría consecuencias terapéuticas extraordinarias.
No obstante, durante años persistieron importantes dificultades técnicas.
La penicilina era inestable y resultaba difícil obtener cantidades suficientes de producto purificado.
Su conversión en medicamento necesitó una segunda revolución científica.
2. FLOREY, CHAIN, HEATLEY Y EL NACIMIENTO DE LA PENICILINA TERAPÉUTICA
2.1. El equipo de Oxford
A finales de la década de 1930, Howard Walter Florey y Ernst Boris Chain retomaron las investigaciones sobre sustancias antibacterianas naturales.
En Oxford se reunió un equipo multidisciplinar que incluía investigadores como Norman Heatley y Edward Abraham.
Su contribución fue decisiva para desarrollar métodos de extracción, purificación y concentración de penicilina.
Norman Heatley desempeñó un papel particularmente importante en la mejora de las técnicas necesarias para recuperar el antibiótico.
La historia científica demuestra que un descubrimiento de laboratorio y un medicamento clínicamente utilizable son logros relacionados, pero diferentes.
2.2. Experimentos de 1940
En mayo de 1940, el equipo realizó experimentos con ratones infectados por bacterias estreptocócicas.
Los animales que recibieron penicilina mostraron una supervivencia notablemente superior a la de los controles no tratados.
Estos resultados proporcionaron evidencia experimental de que la sustancia podía actuar dentro de un organismo vivo.
Constituyeron un paso fundamental hacia la investigación clínica.
2.3. Albert Alexander: un caso histórico
En febrero de 1941, Albert Alexander, un policía británico que padecía una infección grave, recibió penicilina producida por el equipo de Oxford.
Su respuesta inicial fue espectacular.
Disminuyó la fiebre y mejoraron las manifestaciones de la infección.
Sin embargo, las reservas disponibles eran extremadamente limitadas.
Los investigadores incluso intentaron recuperar penicilina de la orina del paciente para reutilizarla.
La cantidad disponible resultó insuficiente y Alexander falleció posteriormente.
Este episodio suele describirse como uno de los primeros tratamientos sistémicos con penicilina destinados a curar una infección humana grave.
Es importante precisar que no fue la primera exposición humana experimental al preparado: anteriormente se había estudiado su toxicidad en otra paciente.
Además, el origen concreto de la lesión que desencadenó la infección de Albert Alexander ha sido objeto de relatos históricos contradictorios. La conocida historia de una espina de rosal no debe presentarse como un hecho documentalmente demostrado.
2.4. Producción industrial y Segunda Guerra Mundial
Durante la Segunda Guerra Mundial se intensificaron los esfuerzos para producir penicilina a escala industrial.
La colaboración entre científicos, administraciones y empresas farmacéuticas británicas y estadounidenses permitió mejorar los sistemas de fermentación y purificación.
La producción pasó progresivamente del laboratorio a instalaciones industriales.
Su disponibilidad contribuyó a transformar el tratamiento de infecciones bacterianas en heridos militares y pacientes civiles.
La penicilina no sustituyó la cirugía, el desbridamiento ni el drenaje de colecciones purulentas. Sin embargo, proporcionó una herramienta terapéutica que anteriormente no existía.
2.5. Premio Nobel de Medicina de 1945
En 1945, Alexander Fleming, Howard Florey y Ernst Boris Chain recibieron conjuntamente el Premio Nobel de Fisiología o Medicina.
El reconocimiento distinguía tanto el descubrimiento de la penicilina como la demostración de sus efectos curativos.
Norman Heatley no fue uno de los tres galardonados, pero su contribución permanece ampliamente reconocida en la historia de la investigación biomédica.
2.6. El legado de Dorothy Crowfoot Hodgkin
La cristalografía de rayos X permitió esclarecer la estructura molecular de la penicilina.
Dorothy Crowfoot Hodgkin desempeñó un papel esencial en estos avances.
La determinación de su estructura química favoreció posteriormente el desarrollo de nuevas penicilinas y derivados semisintéticos.
Así comenzó una etapa en la que ya no se trataba solamente de descubrir antibióticos naturales, sino también de modificar moléculas para obtener propiedades terapéuticas diferentes.
3. ¿QUÉ ES REALMENTE LA PENICILINA?
La penicilina pertenece a la familia de los antibióticos betalactámicos.
Su estructura química contiene un anillo betalactámico fundamental para la actividad antibacteriana.
Es un antibiótico bactericida cuando actúa contra microorganismos susceptibles en condiciones adecuadas.
Esto significa que puede provocar la muerte de las bacterias, no simplemente detener temporalmente su multiplicación.
Pero resulta científicamente incorrecto considerar todas las penicilinas como si fueran el mismo medicamento.
Existen numerosas moléculas con diferentes espectros antimicrobianos, propiedades farmacocinéticas y aplicaciones clínicas.
3.1. Principales familias
| Grupo | Ejemplos | Característica principal |
|---|---|---|
| Penicilinas naturales | Penicilina G, penicilina V | Espectro relativamente estrecho |
| Aminopenicilinas | Amoxicilina, ampicilina | Actividad ampliada frente a determinados microorganismos |
| Penicilinas antiestafilocócicas | Cloxacilina, oxacilina | Resistencia frente a determinadas penicilinasas |
| Penicilinas antipseudomónicas | Piperacilina | Actividad ampliada frente a algunos bacilos gramnegativos |
| Asociaciones con inhibidores de betalactamasas | Amoxicilina/clavulánico, piperacilina/tazobactam | Protección frente a determinadas enzimas bacterianas |
Estas familias no son intercambiables.
La elección correcta exige conocer el microorganismo probable o confirmado, el foco infeccioso y los patrones locales de sensibilidad.
4. MECANISMO DE ACCIÓN: CÓMO DESTRUYE LA PENICILINA A LAS BACTERIAS
La pared celular bacteriana contiene peptidoglucano.
Esta estructura proporciona estabilidad mecánica y contribuye a impedir la destrucción osmótica de la bacteria.
Las penicilinas actúan uniéndose a proteínas fijadoras de penicilina, denominadas PBP (Penicillin-Binding Proteins).
Estas proteínas participan en la síntesis y el ensamblaje de la pared celular.
Cuando una penicilina bloquea PBP esenciales, se altera la formación del peptidoglucano.
Como consecuencia:
- Se deteriora la síntesis de la pared bacteriana.
- Disminuye la resistencia estructural del microorganismo.
- Pueden activarse procesos autolíticos.
- La bacteria susceptible puede experimentar lisis y muerte.
El efecto es especialmente importante en bacterias que están creciendo y sintetizando activamente su pared celular.
4.1. ¿Por qué no funcionan contra los virus?
Los virus carecen de pared bacteriana y de las PBP que constituyen la diana de las penicilinas.
Por tanto, la penicilina no sirve para tratar directamente:
- Gripe.
- COVID-19.
- Resfriado común.
- Otras infecciones exclusivamente víricas.
Administrar penicilina a un paciente con infección vírica, sin indicios de sobreinfección bacteriana ni otra indicación válida, no proporciona un beneficio terapéutico demostrado.
4.2. ¿Por qué no funcionan contra todas las bacterias?
Algunos microorganismos carecen de pared celular, poseen mecanismos de resistencia o presentan una permeabilidad insuficiente al antibiótico.
Un ejemplo es Mycoplasma pneumoniae, que carece de pared celular clásica y no responde a los betalactámicos.
Otras bacterias producen enzimas que destruyen el antibiótico antes de que alcance sus objetivos.
Por eso no basta con que una infección sea bacteriana para concluir que debe tratarse con penicilina.
5. FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA: EL FACTOR TIEMPO
La eficacia de las penicilinas depende, en gran medida, del tiempo durante el cual la concentración libre del antibiótico permanece por encima de la concentración mínima inhibitoria del microorganismo.
Este parámetro se conoce como fT > MIC.
- fT: tiempo correspondiente a la fracción libre del fármaco.
- MIC o CMI: concentración mínima inhibitoria.
Las penicilinas presentan una actividad bactericida predominantemente dependiente del tiempo.
Esto tiene consecuencias prácticas.
No siempre es suficiente administrar una dosis elevada de forma aislada.
También importa mantener una exposición antibiótica adecuada durante el intervalo necesario.
En infecciones graves, las estrategias de dosificación deben considerar la función renal, el volumen de distribución, la sensibilidad bacteriana, el foco infeccioso y la situación hemodinámica.
En pacientes críticos, la farmacocinética puede modificarse por el aumento del volumen extracelular, la disfunción renal o el aclaramiento renal aumentado.
La optimización de la exposición antimicrobiana puede requerir protocolos de dosificación específicos y, cuando esté disponible y sea pertinente, monitorización terapéutica.
6. PENICILINA G CRISTALINA, BENZATINA Y PROCAÍNA: TRES PREPARACIONES QUE NO DEBEN CONFUNDIRSE
Esta diferenciación es especialmente importante en urgencias, hospitalización y medicina prehospitalaria.
6.1. Penicilina G acuosa o cristalina
Se emplea por vía intravenosa en determinadas infecciones graves.
Permite alcanzar concentraciones sistémicas elevadas y ajustar la exposición mediante dosis repetidas o infusión continua cuando el protocolo lo contempla.
Puede utilizarse en determinadas infecciones invasivas por microorganismos susceptibles, así como en el tratamiento de la neurosífilis.
6.2. Penicilina G benzatina
Es una preparación de depósito.
Se administra por vía intramuscular profunda.
Su absorción lenta permite mantener concentraciones relativamente bajas, pero prolongadas.
Se utiliza en situaciones como:
- Sífilis sin afectación neurológica, ocular u ótica que requiera otro régimen.
- Faringoamigdalitis estreptocócica confirmada.
- Prevención secundaria de la fiebre reumática.
ADVERTENCIA CRÍTICA: LA PENICILINA G BENZATINA NO DEBE ADMINISTRARSE POR VÍA INTRAVENOSA.
La administración intravenosa accidental se ha asociado con paro cardiorrespiratorio y muerte.
Tampoco constituye un sustituto de la penicilina G acuosa para tratar neurosífilis.
6.3. Penicilina G procaína
Es una formulación intramuscular con propiedades farmacocinéticas diferentes.
No debe confundirse con la presentación benzatina.
Además, incorpora riesgos específicos relacionados con el componente procaína y sus contraindicaciones.
Las formulaciones combinadas de penicilina benzatina y procaína no deben utilizarse como sustitutas de la penicilina G benzatina pura en los esquemas que requieren expresamente esta última.
6.4. Penicilina V
La fenoximetilpenicilina es una formulación oral utilizada en determinadas infecciones susceptibles.
No debe confundirse con una penicilina de depósito.
La elección entre vía oral, intramuscular e intravenosa depende de la enfermedad y de los objetivos farmacológicos.
7. ACTIVIDAD ANTIMICROBIANA Y RESISTENCIA EN 2026
7.1. Microorganismos relevantes
Streptococcus pyogenes
El estreptococo del grupo A continúa siendo susceptible a la penicilina según la vigilancia clínica recogida por los CDC.
Las penicilinas siguen siendo tratamientos fundamentales de la faringoamigdalitis estreptocócica y de determinadas infecciones invasivas.
Treponema pallidum
La penicilina continúa siendo el principal tratamiento de referencia para la sífilis.
La formulación y la duración dependen de la fase clínica y de la presencia de afectación neurológica, ocular u ótica.
Streptococcus pneumoniae
La sensibilidad a penicilina es variable.
El tratamiento depende de la CMI, del foco infeccioso y de los puntos de corte aplicables.
Es particularmente importante distinguir la infección meníngea de otras localizaciones.
Staphylococcus aureus
Muchas cepas producen penicilinasa y son resistentes a la penicilina G.
En infecciones por S. aureus sensible a meticilina, suelen preferirse penicilinas antiestafilocócicas o cefazolina, según el contexto clínico.
Las cepas MRSA presentan resistencia a la mayoría de los betalactámicos habituales.
Neisseria meningitidis
La penicilina puede ser útil como tratamiento dirigido cuando se documenta sensibilidad.
Sin embargo, las cefalosporinas de tercera generación constituyen opciones habituales en el tratamiento empírico inicial de la meningitis bacteriana.
Neisseria gonorrhoeae
La penicilina G ya no constituye un tratamiento empírico de referencia debido a la evolución histórica de la resistencia.
Enterococcus faecalis
La ampicilina puede desempeñar un papel fundamental cuando existe sensibilidad, particularmente en infecciones invasivas y endocarditis.
No obstante, la selección de asociaciones antimicrobianas requiere protocolos específicos.
7.2. Mecanismos de resistencia
Los mecanismos principales incluyen:
Producción de betalactamasas.
Enzimas bacterianas que hidrolizan el anillo betalactámico.
Modificación de las PBP.
Alteraciones que reducen la afinidad del antibiótico por sus dianas.
Cambios de permeabilidad.
Especialmente importantes en determinadas bacterias gramnegativas.
Sistemas de expulsión o eflujo.
Pueden contribuir a disminuir las concentraciones intracelulares o periplásmicas del antibiótico.
Resistencia intrínseca.
Algunos microorganismos poseen características estructurales o fisiológicas que hacen ineficaz una determinada penicilina.
7.3. Interpretación del antibiograma
No debe interpretarse un antibiograma únicamente mediante la palabra «sensible».
Es necesario considerar el estándar utilizado, la exposición antibiótica prevista y el sitio de infección.
En octubre de 2026 está disponible la versión 16.1 de los puntos de corte EUCAST.
EUCAST utiliza las categorías:
- S: susceptible con régimen de exposición estándar.
- I: susceptible cuando se incrementa la exposición.
- R: resistente.
La categoría I no significa automáticamente fracaso terapéutico ni debe interpretarse simplemente como una sensibilidad intermedia convencional.
También es fundamental comprobar las notas específicas de cada microorganismo.
8. APLICACIONES CLÍNICAS DE LA PENICILINA EN 2026
8.1. Faringoamigdalitis por Streptococcus pyogenes
La mayoría de las faringitis agudas son víricas.
El diagnóstico de infección estreptocócica debe apoyarse en criterios clínicos y, cuando esté indicado, pruebas microbiológicas.
Las recomendaciones IDSA actualizadas en 2025 favorecen el uso de sistemas de evaluación clínica para determinar qué pacientes necesitan pruebas diagnósticas.
Una puntuación clínica elevada no sustituye necesariamente la confirmación microbiológica.
Según CDC, entre los tratamientos de referencia para faringitis estreptocócica confirmada se encuentran:
| Antibiótico | Régimen orientativo |
|---|---|
| Penicilina V, adultos | 500 mg VO cada 12 h durante 10 días |
| Amoxicilina | 50 mg/kg VO cada 24 h, máximo 1 g, durante 10 días |
| Penicilina G benzatina | Menos de 27 kg: 600.000 UI IM, dosis única |
| Penicilina G benzatina | 27 kg o más: 1.200.000 UI IM, dosis única |
La amoxicilina también puede administrarse dividida en dos dosis diarias según el régimen recomendado.
La elección debe tener en cuenta edad, peso, alergias, adherencia, disponibilidad y ficha técnica local.
El tratamiento reduce la transmisión, mejora la evolución clínica y disminuye la probabilidad de determinadas complicaciones.
No obstante, los antibióticos no están indicados de forma indiscriminada ante cualquier dolor faríngeo.
8.2. Sífilis primaria, secundaria y latente precoz
Para adultos con sífilis primaria, secundaria o latente precoz, el régimen recomendado por CDC es:
Penicilina G benzatina: 2,4 millones de UI IM en dosis única.
Esta pauta no debe extrapolarse a otras fases sin valoración del estadio.
Administrar múltiples dosis sin indicación no mejora necesariamente la eficacia y aumenta la complejidad terapéutica.
8.3. Sífilis latente tardía o de duración desconocida
El régimen recomendado en adultos es:
Penicilina G benzatina: 2,4 millones de UI IM semanalmente durante tres semanas.
Dosis total: 7,2 millones de UI.
En el embarazo, el intervalo entre dosis requiere especial rigor y cualquier retraso debe valorarse de acuerdo con las recomendaciones específicas.
8.4. Neurosífilis, sífilis ocular y otosífilis
Estas situaciones requieren un tratamiento capaz de alcanzar una exposición apropiada en los compartimentos afectados.
El régimen CDC de referencia en adultos es:
Penicilina G acuosa cristalina: 18–24 millones de UI/día por vía IV durante 10–14 días.
Puede administrarse en dosis divididas cada cuatro horas o por infusión continua.
La penicilina G benzatina aislada no proporciona concentraciones adecuadas para tratar neurosífilis.
Las manifestaciones oculares u óticas obligan a valoración especializada urgente.
8.5. Sífilis durante el embarazo
La penicilina posee una importancia extraordinaria en obstetricia.
Es el único tratamiento con eficacia documentada para tratar la infección fetal y prevenir la sífilis congénita.
El régimen se establece según la fase de la infección.
Una gestante con alergia confirmada a penicilina que necesita tratamiento frente a sífilis debe ser valorada para desensibilización en un entorno especializado y monitorizado.
La sustitución automática por otro antibiótico no garantiza una protección fetal equivalente.
La evaluación obstétrica y el seguimiento serológico forman parte indispensable de la atención.
8.6. Prevención de fiebre reumática
La fiebre reumática puede aparecer tras una infección por estreptococo del grupo A y ocasionar daño cardiovascular.
La profilaxis secundaria desempeña un papel importante en pacientes con antecedentes de fiebre reumática o cardiopatía reumática.
La OMS recomienda preferentemente penicilina G benzatina intramuscular.
En numerosos protocolos se administra cada tres o cuatro semanas durante períodos prolongados.
La duración individual depende de la edad, los antecedentes y la afectación cardíaca.
8.7. Infecciones estreptocócicas invasivas
La penicilina G sigue siendo fundamental cuando se confirma una infección invasiva causada por estreptococos susceptibles.
Sin embargo, en infecciones potencialmente polimicrobianas o en pacientes críticos, el tratamiento empírico inicial debe cubrir razonablemente los patógenos implicados.
Una vez disponibles los cultivos y la sensibilidad, debe considerarse la desescalada.
8.8. Fascitis necrosante estreptocócica
Es una infección rápidamente progresiva que puede causar shock, fallo multiorgánico y muerte.
Sus manifestaciones iniciales pueden ser inespecíficas.
Son particularmente preocupantes:
- Dolor desproporcionado.
- Deterioro sistémico acelerado.
- Extensión rápida del proceso.
- Signos de hipoperfusión o shock.
- Necrosis, alteraciones cutáneas graves o aparición de ampollas.
El tratamiento fundamental es la exploración quirúrgica precoz y el desbridamiento agresivo.
Cuando se confirma Streptococcus pyogenes, CDC recomienda penicilina a dosis elevadas asociada con clindamicina, utilizada por su efecto sobre la producción de toxinas.
El tratamiento antibiótico no reemplaza el control quirúrgico del foco.
8.9. Endocarditis infecciosa
Las penicilinas conservan un papel importante en ciertas endocarditis causadas por estreptococos susceptibles y enterococos.
El régimen depende de:
- Microorganismo identificado.
- CMI.
- Válvula nativa o protésica.
- Complicaciones embólicas.
- Presencia de abscesos.
- Función renal.
- Necesidad de cirugía.
En determinadas endocarditis por estreptococos del grupo viridans pueden emplearse penicilina G, amoxicilina o ceftriaxona.
En endocarditis por Enterococcus faecalis, la combinación ampicilina más ceftriaxona constituye una opción importante en situaciones definidas.
La duración habitual puede extenderse varias semanas.
Estas infecciones requieren tratamiento hospitalario especializado y no deben abordarse mediante esquemas simplificados de consulta ambulatoria.
8.10. Profilaxis intraparto del estreptococo del grupo B
La penicilina G intravenosa continúa siendo un medicamento de referencia para la prevención de enfermedad neonatal precoz por estreptococo del grupo B cuando existe indicación obstétrica.
Un esquema de referencia de CDC utiliza:
- Dosis inicial: 5 millones de UI IV.
- Posteriormente: 2,5–3 millones de UI IV cada cuatro horas hasta el parto.
Los criterios de indicación, el manejo de la alergia y las alternativas deben ajustarse a los protocolos obstétricos vigentes.
9. MENINGITIS BACTERIANA: POR QUÉ NO DEBE IMPROVISARSE CON PENICILINA
La meningitis bacteriana constituye una urgencia infecciosa tiempo-dependiente.
El tratamiento debe iniciarse de forma precoz una vez identificada la sospecha clínica, sin retrasos innecesarios por procedimientos diagnósticos.
Las guías de la OMS de 2025 subrayan la importancia de la evaluación inicial, el tratamiento oportuno y la prevención de secuelas.
La elección empírica depende de la edad, factores de riesgo, estado inmunológico, epidemiología y susceptibilidad bacteriana local.
En adultos con sospecha de meningitis bacteriana adquirida en la comunidad, las cefalosporinas de tercera generación, con otros agentes añadidos según factores de riesgo y resistencia local, constituyen una parte habitual del tratamiento inicial.
La penicilina G puede tener indicaciones dirigidas cuando se identifica un microorganismo sensible y se cumplen las condiciones farmacológicas necesarias.
No debe administrarse penicilina G benzatina con la intención de tratar una meningitis bacteriana.
La historia del descubrimiento de Fleming no debe confundirse con la práctica antimicrobiana moderna.
10. ALERGIA A PENICILINA: UNO DE LOS GRANDES PROBLEMAS DE SEGURIDAD Y PRESCRIPCIÓN
La alergia a penicilina constituye uno de los antecedentes farmacológicos registrados con mayor frecuencia.
Sin embargo, muchas etiquetas de alergia no corresponden a hipersensibilidad verdadera.
Según información CDC publicada en 2025, aproximadamente el 10 % de los pacientes estadounidenses comunica antecedentes de alergia a penicilina, pero menos del 1 % de la población presenta alergia verdadera cuando se evalúa clínicamente.
Es fundamental diferenciar:
Intolerancia farmacológica: náuseas, molestias digestivas u otros efectos no inmunológicos.
Reacción inmediata: urticaria, angioedema, broncoespasmo, hipotensión o anafilaxia.
Reacción retardada: exantemas y otros cuadros inmunológicos que aparecen posteriormente.
Reacción grave tardía: síndromes como Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica o DRESS.
No todas estas situaciones permiten la misma conducta clínica.
10.1. Evaluación de una supuesta alergia
Una historia clínica adecuada debe precisar:
- Qué antibiótico recibió el paciente.
- Cuándo ocurrió la reacción.
- Qué síntomas presentó.
- Cuánto tardaron en aparecer.
- Si necesitó tratamiento de urgencias.
- Si posteriormente toleró otros betalactámicos.
En pacientes cuidadosamente seleccionados de bajo riesgo pueden utilizarse protocolos supervisados de provocación oral directa.
Otros pacientes requieren pruebas cutáneas y valoración especializada.
No debe realizarse una provocación empírica en pacientes con antecedentes de anafilaxia de alto riesgo o reacciones cutáneas graves.
La eliminación de etiquetas erróneas de alergia permite recuperar alternativas antibióticas eficaces y evitar el uso innecesario de fármacos de espectro más amplio.
10.2. Reactividad cruzada
La reactividad cruzada entre penicilinas y cefalosporinas depende, entre otros factores, de la similitud estructural de sus cadenas laterales.
No es correcto afirmar que todas las cefalosporinas están absolutamente contraindicadas ante cualquier antecedente de alergia a penicilina.
La decisión requiere estratificación del riesgo y valoración del antibiótico concreto.
11. ANAFILAXIA POR PENICILINA: RESPUESTA INMEDIATA EN EMS Y URGENCIAS
La anafilaxia es una reacción sistémica grave que puede producir compromiso respiratorio, circulatorio o ambos.
Puede presentarse con:
- Urticaria o eritema.
- Angioedema.
- Estridor.
- Broncoespasmo.
- Hipoxemia.
- Hipotensión.
- Alteración del estado de conciencia.
- Colapso cardiovascular.
La ausencia de manifestaciones cutáneas no excluye la anafilaxia.
Conducta inicial
1. Suspender inmediatamente la administración del antibiótico.
2. Activar la respuesta de emergencia y evaluar ABCDE.
3. Administrar adrenalina intramuscular sin demora.
En adultos, las recomendaciones europeas y británicas de referencia incluyen:
Adrenalina 0,5 mg IM, utilizando concentración de 1 mg/mL, en la cara anterolateral del muslo.
Repetir aproximadamente a los cinco minutos si persiste una respuesta insuficiente, siguiendo el protocolo vigente.
En pediatría se utilizan dosis ajustadas a edad, peso y protocolo.
4. Posicionar al paciente de forma adecuada y administrar oxígeno cuando esté indicado.
5. Establecer monitorización, acceso vascular y tratamiento del shock.
6. Considerar fluidoterapia intravenosa con cristaloides según el estado hemodinámico.
7. Organizar el traslado a un centro capaz de proporcionar manejo avanzado de vía aérea y cuidados críticos cuando corresponda.
Los antihistamínicos y corticoides no sustituyen a la adrenalina.
La adrenalina intravenosa debe reservarse para personal experto en un entorno apropiadamente monitorizado.
12. EFECTOS ADVERSOS NO ALÉRGICOS
12.1. Manifestaciones gastrointestinales
Las penicilinas pueden ocasionar:
- Náuseas.
- Vómitos.
- Diarrea.
- Alteración de la microbiota intestinal.
Determinadas exposiciones antibióticas pueden favorecer infección por Clostridioides difficile.
La aparición de diarrea importante, dolor abdominal o signos sistémicos durante o después del tratamiento requiere valoración clínica.
12.2. Neurotoxicidad
Las concentraciones excesivas de algunos betalactámicos pueden producir:
- Confusión.
- Encefalopatía.
- Mioclonías.
- Convulsiones.
El riesgo aumenta en determinadas situaciones, particularmente cuando existe insuficiencia renal y acumulación del medicamento.
El empleo de dosis elevadas obliga a revisar función renal, pauta y situación neurológica.
12.3. Toxicidad hematológica
Algunas penicilinas pueden asociarse con alteraciones hematológicas, especialmente durante tratamientos prolongados.
Entre ellas se encuentran citopenias y anemia hemolítica inmunológica.
12.4. Toxicidad renal
Puede presentarse nefritis intersticial aguda por hipersensibilidad.
También debe considerarse la carga de sodio o potasio de determinadas formulaciones intravenosas, especialmente en pacientes vulnerables.
12.5. Reacciones locales
Las formulaciones intramusculares pueden producir dolor e inflamación.
Las técnicas incorrectas pueden ocasionar lesión de estructuras neurovasculares.
La suspensión de penicilina benzatina exige especial atención al lugar de administración y a las instrucciones del fabricante.
12.6. Reacción de Jarisch-Herxheimer
Durante el tratamiento de la sífilis puede aparecer una respuesta inflamatoria aguda, habitualmente durante las primeras 24 horas.
Puede manifestarse con fiebre, escalofríos, cefalea, mialgias y exacerbación transitoria de lesiones.
No debe confundirse automáticamente con una alergia a penicilina.
En embarazadas puede tener repercusiones obstétricas, por lo que requiere información previa, vigilancia apropiada y valoración urgente ante signos de alarma.
13. PENICILINA Y SITUACIONES ESPECIALES
Insuficiencia renal
La eliminación de muchas penicilinas depende en gran medida de la función renal.
Puede requerirse modificar la dosis o el intervalo.
No existe un ajuste universal aplicable a todas las moléculas.
Edad avanzada
Debe valorarse función renal real, comorbilidades, fragilidad, interacciones y riesgo de neurotoxicidad.
Una creatinina sérica aparentemente normal no garantiza una filtración glomerular normal en personas con poca masa muscular.
Embarazo
Las penicilinas figuran entre los antibióticos con una extensa experiencia clínica durante la gestación.
Sin embargo, la indicación debe ser concreta y la selección debe corresponder a la infección tratada.
En sífilis materna, la penicilina tiene una importancia terapéutica insustituible.
Lactancia
Muchas penicilinas son compatibles con la lactancia en condiciones habituales, aunque deben revisarse las características del medicamento y las circunstancias del lactante.
Tratamientos prolongados
Cuando se emplean antibióticos durante varias semanas, puede resultar necesario vigilar:
- Función renal.
- Hemograma.
- Perfil hepático.
- Alteraciones electrolíticas.
- Manifestaciones cutáneas.
- Complicaciones relacionadas con el acceso venoso.
14. PENICILINA EN EMERGENCIAS, EMS, MEDICINA TÁCTICA Y AMBIENTES REMOTOS
En el ámbito prehospitalario, las infecciones graves pueden presentarse en situaciones de recursos limitados.
La evaluación debe priorizar el reconocimiento de sepsis, shock, infecciones rápidamente progresivas y deterioro orgánico.
La experiencia histórica del tratamiento de infecciones durante conflictos bélicos no justifica el uso indiscriminado de penicilina ante cualquier herida.
14.1. Heridas traumáticas
No todas las heridas requieren antibióticos.
Las heridas que necesitan profilaxis deben evaluarse según:
- Mecanismo lesional.
- Contaminación.
- Localización.
- Presencia de fractura abierta.
- Lesión vascular.
- Daño tisular.
- Riesgo de infección.
- Tiempo transcurrido.
- Necesidad de intervención quirúrgica.
La antibioterapia profiláctica de fracturas abiertas y heridas de guerra sigue protocolos específicos.
La penicilina G aislada no constituye una cobertura universal para estos escenarios.
14.2. Infección necrosante
El dolor intenso desproporcionado, la progresión acelerada y la toxicidad sistémica obligan a sospechar infección necrosante.
En estos casos, el transporte y la cirugía de control del foco son prioritarios.
La administración de antibióticos no debe retrasar una intervención quirúrgica necesaria.
14.3. Sepsis y shock séptico
El tratamiento debe integrar:
- Evaluación hemodinámica.
- Reconocimiento precoz de disfunción orgánica.
- Obtención de cultivos cuando no retrase peligrosamente el tratamiento.
- Antibioterapia inicial adecuada.
- Reanimación individualizada.
- Soporte vasopresor cuando esté indicado.
- Control del foco.
- Traslado y continuidad asistencial.
Una penicilina de espectro estrecho solo debe elegirse como tratamiento empírico cuando cubra razonablemente la etiología esperada.
14.4. Prolonged Field Care
En atención prolongada remota, la selección de antibióticos debe integrar el cuadro clínico, la microbiología probable, las existencias, la conservación, las posibilidades de evacuación y los protocolos aprobados.
La administración de penicilina benzatina no resuelve la necesidad de cobertura sistémica rápida que presentan muchas infecciones invasivas.
La documentación de dosis, vía, hora, antecedentes alérgicos y respuesta clínica es esencial para la continuidad asistencial.
15. ERRORES DE MEDICACIÓN QUE PUEDEN SER MORTALES
Las penicilinas exigen especial atención a la seguridad.
Error 1. Confundir formulaciones
Penicilina G acuosa, penicilina benzatina y penicilina procaína no son equivalentes.
Error 2. Administrar penicilina benzatina por vía intravenosa
Es un error potencialmente mortal.
La ficha técnica establece administración exclusivamente intramuscular.
Error 3. Utilizar penicilina benzatina para neurosífilis
No proporciona la exposición adecuada para tratar la infección neurológica.
Error 4. Confundir unidades internacionales con miligramos
La equivalencia depende de la sustancia y la formulación.
Debe verificarse la prescripción y el producto exacto, sin realizar conversiones improvisadas.
Error 5. Ignorar la insuficiencia renal
Puede favorecer acumulación y toxicidad.
Error 6. Registrar incorrectamente una alergia
Una intolerancia digestiva no debe documentarse automáticamente como anafilaxia.
Error 7. Utilizar penicilina para tratar infecciones resistentes
La elección requiere fundamentos microbiológicos y clínicos.
Error 8. Prescribir una pauta insuficiente o innecesariamente prolongada
Tanto el infratratamiento como el tratamiento excesivo pueden causar problemas.
Error 9. Sustituir el control del foco por antibióticos
Un absceso que requiere drenaje o una fascitis necrosante que necesita cirugía no se resuelven solamente mediante antimicrobianos.
Error 10. No verificar las condiciones de preparación y administración
Debe comprobarse la ficha técnica concreta, especialmente en medicamentos de depósito.
16. ANTIBIOTIC STEWARDSHIP: LA RESPONSABILIDAD DEL PRESCRIPTOR EN 2026
El uso racional de antibióticos constituye una estrategia de seguridad del paciente y de salud pública.
El modelo AWaRe de la OMS clasifica antibióticos en grupos Access, Watch y Reserve.
Su propósito es favorecer políticas que mejoren la selección y utilización de antimicrobianos.
La actualización AWaRe de 2025 continúa siendo una referencia relevante en 2026.
La medicina moderna debe aplicar varios principios:
- No administrar antibióticos sin indicación.
- Seleccionar el fármaco más apropiado.
- Considerar el espectro antimicrobiano.
- Utilizar dosis e intervalos correctos.
- Obtener muestras microbiológicas cuando corresponda.
- Revisar la respuesta clínica.
- Desescalar el tratamiento cuando sea posible.
- Evitar prolongaciones injustificadas.
- Documentar adecuadamente las alergias.
- Vigilar las resistencias locales.
La penicilina representa uno de los ejemplos más importantes de cómo un antimicrobiano relativamente estrecho puede ser preferible a una alternativa más amplia cuando el microorganismo es sensible.
Utilizar un antibiótico más moderno no significa necesariamente proporcionar un tratamiento mejor.
17. EL LEGADO DE FLEMING Y LA RESISTENCIA ANTIMICROBIANA
En 1945, Alexander Fleming advirtió públicamente sobre el riesgo de que una exposición inadecuada a los antibióticos favoreciera la selección de bacterias resistentes.
Su advertencia continúa siendo pertinente.
Actualmente sabemos que la resistencia antimicrobiana surge mediante procesos evolutivos que incluyen mutaciones, adquisición de genes y selección de microorganismos capaces de sobrevivir a exposiciones antimicrobianas.
El uso excesivo o inadecuado de antibióticos contribuye a incrementar esta presión selectiva.
La resistencia también está influida por la transmisión entre personas, la asistencia sanitaria, el uso antimicrobiano en animales y las condiciones ambientales.
No debe atribuirse toda resistencia exclusivamente a que un paciente haya recibido una dosis demasiado pequeña.
La resistencia es un fenómeno biológico y epidemiológico complejo.
La aportación fundamental de Fleming fue identificar una extraordinaria herramienta terapéutica.
La obligación actual de la comunidad científica consiste en conservar su eficacia.
18. UNA PRECISIÓN SOBRE LA GONORREA EN 2026
La historia de la penicilina está estrechamente vinculada al tratamiento histórico de la gonorrea.
Durante décadas, las penicilinas fueron utilizadas contra Neisseria gonorrhoeae.
Sin embargo, el desarrollo y la expansión de mecanismos de resistencia modificaron profundamente las recomendaciones terapéuticas.
En 2026, la penicilina G no constituye el tratamiento empírico habitual de esta infección.
Las recomendaciones CDC mantienen ceftriaxona como una opción principal de referencia, aunque pueden existir diferencias entre las guías internacionales y los protocolos nacionales.
Además, en diciembre de 2025 la FDA estadounidense autorizó nuevas opciones orales:
Zoliflodacina, aprobada para gonorrea urogenital no complicada en determinados pacientes.
Gepotidacina, aprobada para una indicación específica de gonorrea urogenital no complicada en pacientes con opciones terapéuticas limitadas o ausentes.
Estas autorizaciones no implican que los nuevos medicamentos deban reemplazar indiscriminadamente a la ceftriaxona.
Tampoco garantizan su disponibilidad o aprobación en otros países.
La localización anatómica de la infección y la susceptibilidad antimicrobiana continúan siendo fundamentales.
En particular, no deben extrapolarse automáticamente los resultados de infecciones urogenitales a la gonorrea faríngea.
19. PERSPECTIVAS FUTURAS: ¿QUÉ VIENE DESPUÉS DE LA PENICILINA?
La investigación contemporánea busca responder a problemas que Fleming no podía resolver en 1928.
Entre las áreas relevantes destacan:
Nuevos antibióticos.
Moléculas que actúan sobre dianas bacterianas diferentes o superan determinados mecanismos de resistencia.
Nuevos inhibidores de betalactamasas.
Compuestos destinados a restaurar la actividad de ciertos betalactámicos frente a bacterias productoras de enzimas.
Diagnóstico microbiológico rápido.
Técnicas moleculares que permiten identificar microorganismos y mecanismos de resistencia en menos tiempo.
Farmacocinética de precisión.
Optimización de la dosificación según características del paciente y exposición farmacológica.
Vigilancia genómica.
Herramientas que facilitan el estudio epidemiológico de cepas resistentes.
Prevención de infecciones.
Vacunación, control de transmisión y programas de prevención asociados a la asistencia sanitaria.
El futuro no consiste únicamente en descubrir antibióticos nuevos.
Consiste también en administrar mejor los ya existentes.
20. CONCLUSIONES CIENTÍFICAS
La penicilina constituye una de las contribuciones más importantes a la medicina contemporánea.
Su historia comprende tres etapas fundamentales:
Primera: el descubrimiento experimental de Fleming en 1928.
Segunda: el desarrollo farmacológico y clínico realizado por Florey, Chain, Heatley y otros investigadores.
Tercera: su transformación en una herramienta terapéutica global, seguida del desafío permanente de la resistencia antimicrobiana.
En octubre de 2026, casi un siglo después del descubrimiento original, las penicilinas continúan siendo indispensables en numerosas indicaciones.
No obstante, su correcta utilización exige comprender que:
- No todas las penicilinas tienen el mismo espectro.
- Las formulaciones no son intercambiables.
- La resistencia bacteriana modifica las indicaciones.
- La alergia verdadera debe distinguirse de la intolerancia.
- La penicilina G benzatina jamás debe administrarse por vía intravenosa.
- Las infecciones graves requieren tratamiento integral y, cuando corresponda, control quirúrgico del foco.
- La prescripción debe basarse en la mejor evidencia disponible y en las características individuales del paciente.
La aportación de Fleming no fue solamente descubrir una sustancia capaz de inhibir bacterias.
Fue abrir una vía científica que permitió transformar enfermedades anteriormente mortales en procesos potencialmente curables.
La responsabilidad médica en 2026 consiste en proteger ese legado mediante una prescripción precisa, fundamentada y segura.
Una de las mayores revoluciones terapéuticas de la historia comenzó en una placa de Petri. Su futuro depende del uso responsable de los antibióticos.
REFERENCIAS CIENTÍFICAS Y FUENTES OFICIALES
1. Nobel Prize Outreach. Alexander Fleming: datos biográficos, descubrimiento de la penicilina y resistencia antimicrobiana. Actualización 2025.
https://www.nobelprize.org/prizes/medicine/1945/fleming/questions-and-answers/
2. Nobel Prize Outreach. Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1945: Fleming, Chain y Florey.
https://www.nobelprize.org/prizes/medicine/1945/summary/
3. Science History Institute. Howard Walter Florey and Ernst Boris Chain. Historia del desarrollo farmacológico de la penicilina.
https://www.sciencehistory.org/education/scientific-biographies/howard-walter-florey-and-ernst-boris-chain/
4. Fleming A. Nobel Lecture, 1945. Investigación original y evolución del descubrimiento de la penicilina.
https://www.nobelprize.org/uploads/2018/06/fleming-lecture.pdf
5. CDC. Clinical Guidance for Group A Streptococcal Pharyngitis. Actualización noviembre de 2025.
https://www.cdc.gov/group-a-strep/hcp/clinical-guidance/strep-throat.html
6. Infectious Diseases Society of America. Clinical Practice Guideline Update on Group A Streptococcal Pharyngitis, 2025; publicación en Clinical Infectious Diseases, 2026.
https://www.idsociety.org/practice-guideline/streptococcal-pharyngitis2/
7. CDC. Sexually Transmitted Infections Treatment Guidelines: Syphilis.
https://www.cdc.gov/std/treatment-guidelines/syphilis.htm
8. CDC. Neurosyphilis, Ocular Syphilis, and Otosyphilis.
https://www.cdc.gov/std/treatment-guidelines/neurosyphilis.htm
9. CDC. Syphilis During Pregnancy.
https://www.cdc.gov/std/treatment-guidelines/syphilis-pregnancy.htm
10. CDC. Clinical Features of Penicillin Allergy. Actualización agosto de 2025.
https://www.cdc.gov/antibiotic-use/hcp/clinical-signs/
11. AEMPS — CIMA. Benzetacil: ficha y prospecto oficial de bencilpenicilina benzatina.
https://cima.aemps.es/cima/dochtml/p/55835/Prospecto.html
12. DailyMed / FDA. Bicillin L-A, ficha oficial actualizada en julio de 2026; advertencia de administración exclusivamente intramuscular.
https://www.dailymed.nlm.nih.gov/dailymed/drugInfo.cfm?setid=012d46f1-d0a0-4676-a879-cd320297ab16
13. CDC. Clinical Guidance for Type II Necrotizing Fasciitis, 2025.
https://www.cdc.gov/group-a-strep/hcp/clinical-guidance/necrotizing-fasciitis.html
14. Organización Mundial de la Salud. WHO Guidelines on Meningitis Diagnosis, Treatment and Care, 2025.
https://www.who.int/publications/i/item/9789240108042
15. Organización Mundial de la Salud. WHO Guideline on the Prevention and Diagnosis of Rheumatic Fever and Rheumatic Heart Disease, 2024.
https://www.who.int/westernpacific/publications/i/item/9789240100077
16. European Society of Cardiology. 2023 ESC Guidelines for the Management of Endocarditis, con correcciones posteriores.
https://academic.oup.com/eurheartj/article/44/39/3948/7243107
17. EUCAST. Clinical Breakpoint Tables, versión 16.1, vigente desde junio de 2026.
https://www.eucast.org/bacteria/clinical-breakpoints-and-interpretation/clinical-breakpoint-tables/
18. Organización Mundial de la Salud. AWaRe Classification of Antibiotics, 2025.
https://www.who.int/publications/i/item/B09489
19. Resuscitation Council UK. Special Circumstances Guidelines, 2025. Tratamiento de la anafilaxia.
https://www.resus.org.uk/professional-library/2025-resuscitation-guidelines/special-circumstances-guidelines
20. FDA. FDA Approves Two Oral Therapies to Treat Gonorrhea. Diciembre de 2025.
https://www.fda.gov/news-events/press-announcements/fda-approves-two-oral-therapies-treat-gonorrhea
21. Publicación original. EMS Solutions International. Penicilina / Alexander Fleming.
https://emssolutionsint.blogspot.com/2024/02/penicilina.html?m=1
Nota editorial y clínica: revisión de divulgación científica y formación profesional. Las dosis incluidas corresponden a indicaciones y poblaciones concretas; no sustituyen la evaluación individual, las fichas técnicas nacionales ni los protocolos actualizados del centro sanitario. Las decisiones sobre antibióticos deben considerar el diagnóstico, las pruebas microbiológicas, la función renal, las alergias y la situación clínica.
By DrRamonReyesMD
EMS Solutions International
Actualización: octubre de 2026


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