Facebook Dr. Ramon Reyes Diaz, MD

DESFIBRILADORES TELEFUNKEN

DESFIBRILADORES TELEFUNKEN
DISTRIBUIDORES AUTORIZADOS

miércoles, 3 de agosto de 2016

Paralisis Facial de Bell "Parálisis facial; Parálisis facial periférica idiopática; Mononeuropatía craneal"

Paralisis Facial de Bell "Parálisis facial; Parálisis facial periférica idiopática; Mononeuropatía craneal"


¿Qué es la parálisis de Bell?
La parálisis de Bell es una forma de parálisis facial temporaria que se produce por el daño o trauma a uno de los dos nervios faciales. El nervio facial, también llamado séptimo par craneano, es una estructura en pares que viaja a través de un canal óseo estrecho (llamado canal de Falopio) en el cráneo, debajo del oído, a los músculos a cada lado de la cara. Durante la mayor parte de su viaje, el nervio está encajonado en esta vaina ósea.
Cada nervio facial dirige los músculos de un lado de la cara, incluso aquellos que controlan parpadear y cerrar el ojo, y las expresiones faciales como sonreír y fruncir el ceño. Además, el nervio facial transporta impulsos nerviosos a las glándulas lacrimales, las glándulas salivares, y los músculos de un pequeño hueso en el medio del oído llamado estribo. El nervio facial también transmite sensaciones del gusto provenientes de la lengua.
Cuando se produce la parálisis de Bell, se interrumpe la función del nervio facial, causando la interrupción de los mensajes que el cerebro le envía a los músculos faciales. Esta interrupción produce debilidad o parálisis facial.
La parálisis de Bell recibió su nombre de Sir Charles Bell, un cirujano escocés del siglo 19 quien fue el primero en describir la afección. El trastorno, que no está relacionado con un accidente cerebrovascular, es la causa más común de parálisis facial. Generalmente, la parálisis de Bell afecta a un solo nervio del par facial y un lado de la cara, sin embargo, en casos infrecuentes, puede afectar ambos lados.

¿Cuáles son los síntomas?

Debido a que el nervio facial tiene tantas funciones y es tan complejo, el daño del nervio o una interrupción de su función puede generar muchos problemas. Los síntomas de la parálisis de Bell, que varían entre las personas y fluctúan en gravedad desde una debilidad leve a parálisis total, pueden incluir tics, debilidad, o parálisis en uno o ambos lados de la cara, caída del párpado y de la comisura de la boca, baboseo, sequedad del ojo o la boca, deterioro del gusto, y lagrimeo excesivo de un ojo. Con mayor frecuencia estos síntomas, que generalmente comienzan súbitamente y llegan al máximo en 48 horas, llevan a una distorsión facial significativa.

Otros síntomas pueden comprender dolor o molestias alrededor de la mandíbula y detrás del oído, zumbido en uno o ambos oídos, dolor de cabeza, pérdida del gusto, hipersensibilidad al sonido del lado afectado, deterioro en el habla, mareos y dificultad para comer o beber.

¿Qué produce la parálisis de Bell?

La parálisis de Bell se produce cuando el nervio que controla los músculos faciales está hinchado,  inflamado o comprimido, dando como resultado debilidad o parálisis facial. Sin embargo, se desconoce qué es lo que causa el daño.

La mayoría de los científicos cree que una infección viral como una meningitis viral o el virus de las llagas del  resfrío común - herpes simple - causa el trastorno. Ellos piensan que el nervio facial se hincha y se inflama como reacción a la infección, causando presión dentro del canal de Falopio y llevando a un infarto (muerte de las células nerviosas debido a al suministro insuficiente de sangre y oxígeno). En algunos casos leves (donde la recuperación es rápida), sólo hay daño en la vaina de mielina del nervio. La vaina de mielina es el recubrimiento graso, el cual funciona como un aislante, de las fibras nerviosas del cerebro.
El trastorno también ha sido asociado con la influenza o una enfermedad parecida a la misma, dolores de cabeza, infección crónica del oído medio, alta presión arterial, diabetes, sarcoidosis, tumores, enfermedad de Lyme y traumas tales como fractura de cráneo o lesión facial.

¿Quién la contrae?
La parálisis de Bell aflige aproximadamente a 40,000 estadounidenses cada año. Afecta a hombres y mujeres por igual y puede producirse a cualquier edad, pero es menos común antes de los 15 años de edad y después de los 60 años. Ataca en forma desproporcionada a mujeres embarazadas y a personas que padecen diabetes o enfermedades respiratorias superiores como la gripe o un resfrío.


¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico de parálisis de Bell se hace sobre la base de la presentación clínica, que incluye un aspecto facial deformado y la incapacidad de mover músculos en el lado afectado de la cara, y descartando otras causas posibles de parálisis facial. No existe un análisis específico de laboratorio para confirmar el diagnóstico de este trastorno.

Generalmente, un médico examinará al individuo en búsqueda de debilidad facial superior e inferior. En la mayoría de los casos esta debilidad está limitada a un lado de la cara u ocasionalmente a la frente, el párpado o la boca. Una prueba llamada electromiografía (EMG) puede confirmar la presencia de daño nervioso y determinar la gravedad y el alcance de la participación nerviosa. Una radiografía del cráneo puede ayudar a descartar una infección o un tumor. Las imágenes por resonancia magnética (IRM) o la tomografía computarizada (TC) pueden eliminar otras causas de presión del nervio facial.

¿Cómo se trata?
No existe una cura o curso estándar de tratamiento para la parálisis de Bell. El factor más importante en el tratamiento es eliminar la fuente del daño nervioso.

La parálisis de Bell afecta a cada individuo en forma diferente. Algunos casos son leves y no necesitan tratamiento ya que generalmente los síntomas remiten por sí solos en 2 semanas. Para otros, el tratamiento puede incluir medicamentos y otras opciones terapéuticas.
Estudios recientes han demostrado que los esteroides son un tratamiento eficaz para la parálisis de Bell y que un medicamento antiviral como acyclovir, usado para combatir las infecciones, combinado con un antiinflamatorio tal como el esteroide prednisona, usado para reducir la inflamación e hinchazón, pueden ser eficaces para mejorar la función facial al limitar o reducir el daño al nervio. Los analgésicos como la aspirina, acetaminofeno, o ibuprofeno pueden aliviar el dolor. Debido a posibles interacciones medicamentosas, los pacientes que toman medicamentos recetados siempre deben hablar con sus médicos antes de tomar medicamentos de venta libre.
Otro factor importante en el tratamiento es la protección ocular. La parálisis de Bell puede interrumpir la capacidad natural de parpadeo del párpado, dejando al ojo expuesto a la irritación y la sequedad. Por ello, es importante mantener el ojo húmedo y protegerlo de desechos y lesiones, especialmente de noche. Las gotas oculares lubricantes, tales como lágrimas artificiales, ungüentos o geles oculares y los parches oculares también son eficaces.
La fisioterapia para estimular al nervio facial y ayudar a mantener el tono muscular puede ser beneficiosa para algunas personas. El masaje y los ejercicios faciales pueden ayudar a evitar las contracturas permanentes (contracción o acortamiento de músculos) de los músculos paralizados antes de que se produzca la recuperación. El calor húmedo aplicado al lado afectado de la cara puede ayudar a disminuir el dolor.
Otras terapias que pueden ser útiles para algunos individuos incluyen técnicas de relajación, acupuntura, estimulación eléctrica, capacitación de biorretroalimentación, y terapia con vitaminas (que incluye las vitaminas B12, B6 y zinc), que pueden ayudar al crecimiento nervioso.
En general, la cirugía de descompresión para la parálisis de Bell, para aliviar la presión sobre el nervio, es controvertida y se recomienda poco. En ocasiones infrecuentes, puede ser necesaria la cirugía cosmética o reconstructiva para reducir deformidades y corregir algunos daños tales como un párpado que no cierra completamente o una sonrisa torcida.

¿Cuál es el pronóstico?
El pronóstico para los individuos con parálisis de Bell es generalmente muy bueno. La extensión del daño nervioso determina el alcance de la recuperación. La mejoría es gradual y los tiempos de recuperación varían. Con o sin tratamiento, la mayoría de los individuos comienza a mejorar dentro de las 2 semanas del inicio de los síntomas y la mayoría se recupera completamente, regresando a su función normal dentro de los 3 a 6 meses. Para algunos, sin embargo, los síntomas pueden durar más tiempo. En algunos casos, los síntomas podrían no desaparecer nunca completamente. En casos infrecuentes, el trastorno puede regresar, del mismo lado o del lado opuesto de la cara.

¿Qué investigación se está realizando?
Dentro del gobierno Federal, el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares(NINDS), parte de  los Institutos Nacionales de Salud (NIH), es el responsable de respaldar y realizar la investigación sobre trastornos cerebrales y del sistema nervioso, incluso la parálisis de Bell. El NINDS realiza investigación en sus laboratorios en los NIH, en Bethesda, Maryland, y respalda la investigación por medio de subvenciones a instituciones médicas importantes en todo el país.
El NINDS realiza y respalda un amplio programa de investigación de ciencia básica para aumentar la comprensión de cómo funciona el sistema nervioso y qué causa que a veces el sistema falle, llevando a la disfunción. Parte de este programa de investigación se concentra en aprender más sobre las circunstancias que llevan al daño nervioso y las afecciones que causan lesiones y daño en los nervios. El conocimiento obtenido de esta investigación puede ayudar a los científicos a encontrar la causa definitiva de la parálisis de Bell, llevando al descubrimiento de nuevos y eficaces tratamientos para el trastorno. Otra investigación respaldada por el NINDS está dirigida a desarrollar métodos para reparar nervios dañados y restablecer el uso y fuerza completos de las áreas dañadas, y encontrar maneras de prevenir que se produzcan daños y lesiones nerviosas.
¿Dónde puedo encontrar más información? 
Para obtener información adicional sobre los programas investigación del NINDS, contacte a la Unidad de Recursos Neurológicos y Red de Información del Instituto (BRAIN por su sigla en inglés) en:
BRAIN
P.O. Box 5801
Bethesda, MD 20824
(800) 352-9424
http://www.ninds.nih.gov 

 Organizaciones:

National Organization for Rare Disorders (NORD)
55 Kenosia Avenue
Danbury, CT 06810
orphan@rarediseases.org
http://www.rarediseases.org Política externa del sitio Web
Tel: 203-744-0100 Voice Mail 800-999-NORD (6673)
Fax: 203-798-2291

 


Publicación de NIH 07-5114s

Preparado por:
Office of Communications and Public Liaison
National Institute of Neurological Disorders and Stroke
National Institutes of Health
Bethesda, MD 20892

El material del NINDS sobre la salud se ofrece solamente para propósitos informativos y no significa un endoso ni la posición oficial del Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares o de ninguna otra agencia federal. Cualquier recomendación sobre el tratamiento o cuidado de un paciente en particular debe obtenerse a través de una consulta con un médico que lo haya examinado o que esté familiarizado con el historial médico de dicho paciente.
Toda la información preparada por el NINDS es de dominio público y se puede reproducir libremente. Se agradece que se le dé el crédito correspondiente al NINDS o a los NIH.
Revisado diciembre 22, 2010


Parálisis de Bell

    
Es un trastorno del nervio que controla el movimiento de los músculos de la cara. Este nervio se denomina nervio facial o séptimo par craneal.
El daño a este nervio causa debilidad o parálisis de estos músculos. Párálisis significa que usted no puede usar los músculos en absoluto.
Causas La parálisis de Bell afecta a aproximadamente 30,000 a 40,000 personas cada año en los Estados Unidos.
Esto implica daño al séptimo par craneal (facial), el nervio que controla el movimiento de los músculos de la cara.
Se piensa que la parálisis de Bell se debe a la hinchazón (inflamación) de este nervio en el área donde atraviesa los huesos del cráneo.
La causa a menudo no es clara. Un tipo de infección por herpes llamada herpes zóster podría estar relacionada. Otras afecciones que pueden causar la parálisis de Bell abarcan:
Sintomas

Algunas veces, usted puede presentar un resfriado poco antes del comienzo de los síntomas de la parálisis de Bell.
Los síntomas con mayor frecuencia empiezan de manera repentina, pero pueden tardar de 2 a 3 días en aparecer y no se vuelven más graves después de ese tiempo.
Los síntomas casi siempre se presentan sólo de un lado de la cara y pueden ir de leves a graves.
Muchos pacientes sienten molestia por detrás del oído antes de que se note la debilidad. La cara se sentirá templada o estirada hacia un lado y puede lucir diferente. Otros síntomas pueden abarcar:
  • Dificultad para cerrar un ojo.
  • Dificultad para comer y beber; el alimento se sale por un lado de la boca.
  • Babeo debido a la falta de control sobre los músculos de la cara.
  • Descolgamiento de la cara, como el párpado o la comisura de la boca.
  • Problemas para sonreír, hacer muecas o hacer expresiones faciales.
  • Fasciculaciones o debilidad de los músculos en la cara.
Otros síntomas que pueden presentarse:
  • Resequedad de los ojos que puede llevar a úlceras o infecciones oculares
  • Boca seca
  • Dolor de cabeza
  • Pérdida del sentido del gusto
  • Sonido que es más fuerte en un oído (hiperacusia)
  • Fasciculaciones en la cara
Pruebas y Examenes
A menudo, la parálisis de Bell se puede diagnosticar simplemente por la historia clínica y realizando un examen físico completo.
Se hará exámenes de sangre para buscar problemas médicos tales como la enfermedad de Lyme, que puede causar parálisis de Bell. 
Si su médico está preocupado porque sospecha que un tumor cerebral está causando los síntomas, se puede necesitar:
Algunas veces, se necesitará un examen para revisar los nervios que inervan los músculos de la cara:
Tratamiento
Con frecuencia, no se necesita ningún tratamiento. Los síntomas a menudo empiezan a mejorar inmediatamente. Sin embargo, pueden pasar semanas o incluso meses para que los músculos se fortalezcan, y esto puede ser frustrante.
El médico puede darle gotas para lubricar los ojos o ungüentos oculares para mantener la superficie del ojo húmeda en caso de que no pueda cerrarlo completamente. Tal vez necesite usar un parche para el ojo mientras duerme.
Algunas veces, se pueden usar medicamentos, pero no está claro cuánto ayudan. Si se emplean medicamentos, se deben empezar de inmediato.
  • Los corticoesteroides pueden reducir la hinchazón alrededor del nervio facial.
  • Los medicamentos pueden combatir el virus que puede estar causando la parálisis de Bell.
No se ha comprobado que la cirugía para aliviar la presión en el nervio (cirugía de descompresión) beneficie a la mayoría de las personas con parálisis de Bell.
Si tiene problemas para cerrar el ojo, tendrá que protegerlo de lesiones. Pídale consejos al doctor.
Expectativas y Pronostico
La mayoría de los casos desaparece completamente al cabo de unas pocas semanas o meses.
Si usted no perdió toda la función del nervio y los síntomas comienzan a mejorar al cabo de tres semanas, tiene más probabilidades de recuperar toda o la mayor parte de la fuerza en los músculos faciales.
Algunas veces, los siguientes síntomas aún pueden estar presentes.
  • Cambios prolongados en el sentido del gusto
  • Espasmos de músculos o párpados
  • Debilidad persistente en los músculos faciales
Posibles Complicaciones
La superficie ocular puede resecarse, lo que lleva a que se presenten úlceras o infecciones en los ojos, y pérdida de la visión.

Cuando contactar un profesional medico 
Consulte con el médico de inmediato si su cara se cuelga o tiene otros síntomas de la parálisis de Bell. El médico puede descartar otras afecciones más graves, como un accidente cerebrovascular.

Prevención 
No existe ninguna forma conocida de prevenir la parálisis de Bell.




Paralisis Facial de Bell "Parálisis facial; Parálisis facial periférica idiopática; Mononeuropatía craneal"



Paralisis Facial de Bell "Parálisis facial; Parálisis facial periférica idiopática; Mononeuropatía craneal"
VII Par Craneal (Nervio Facial) Paralisis Facial de Bell
Fuente: https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000773.htm



Referencias
Baugh RF, Basura GJ, Ishii LE, et al., American Academy of Otolaryngology -- Head and Neck Surgery. Clinical practice guideline: Bell's palsy. Otolaryngology - Head and Neck Surgery. 2013;149:S1-S27.

Gronseth GS, Paduga R. Evidence-based guideline update: Steroids and antivirals for Bell palsy. Neurology. 2012;79:1-5

McAllister K, Walker D, Donnan PT, Swan I. Surgical interventions for the early management of Bell's palsy. Cochrane Database Syst Rev. 2011 Feb 16;(2):CD007468.