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domingo, 30 de septiembre de 2012

DIETA ALTA EN SODIO "SAL"

DIETA RICA EN SODIO "SAL"

DIETA ALTA EN SODIO…
A lo mejor piensas que no tienes que preocuparte por la sal en las comidas. No tienes hipertensión, no tienes sobrepeso ni obesidad y haces ejercicio con frecuencia.

Pues estás muy equivocado, dado que un reciente estudio en el que se han investigado a más de 12.000 adultos encontró que una dieta rica en sodio (la sal es la principal fuente de sodio en nuestra comida) increme
nta el riesgo de muerte por enfermedad cardíaca. Además, mucho más importante que el sodio en sí, es la relación entre el sodio (dañino) y el potasio (protector) en la dieta. Así, cuando los sujetos del estudio en cuya comida había menos sodio en relación con el potasio y se compararon con los sujetos en cuyas dietas había una proporción mayor de sodio que de potasio, estos últimos tenían un 50% más de posibilidades de morir de cualquier causa y más del 100% de posibilidades de morir de infarto de corazón durante el tiempo de seguimiento que duró el estudio (casi 15 años).

Aunque ha existido mucha controversia acerca del valor que tiene limitar la sal en las comidas, no existe ninguna duda que un mayor nivel de sodio aumenta la presión arterial y constituye un factor que aumenta el riesgo de sufrir hipertensión crónica, dado que las arterias se hacen más rígidas y se bloquea la producción de óxido nítrico, sustancia que "relaja" las arterias. La hipertensión, finalmente, es una causa de infarto de miocardio, ictus y, en definitiva, muerte. Por otro lado, el potasio activa el óxido nítrico y reduce la presión de las arterias, disminuyendo el riesgo de sufrir hipertensión.

NUESTRA DIETA RICA EN SAL
El 90% del sodio de la dieta proviene de la sal; de ésta, 3/4 proviene de comidas procesadas y comidas en restaurantes. La sal que añadimos cuando cocinamos en casa o la sal de mesa es sólo una pequeña proporción del sodio. Las necesidades de sodio de nuestro cuerpo son muy bajas (sólo 220 mg/día) pero en general un ciudadano normal consume más de 3.400 mg/día. A pesar de los esfuerzos por disminuir el consumo de sodio, la ingesta de este mineral se ha incrementado significativamente en los últimos 30 años sobre todo en las comidas procesadas y congeladas y en los restaurantes. Además, no hay un límite establecido por la ley que limite la cantidad de sal que los productores de comida puedan utilizar. Para empeorar las cosas, no sólo se incrementa la cantidad de sodio cuando se procesan alimentos como la patata o el tomate, sino que el potasio natural que contienen estos alimentos disminuye, empeorando la relación sodio/potasio. Es posible limitar el consumo de sal. De hecho, tras años de esfuerzo y regulación, Finlandia fue capaz de disminuir el sodio en 1/3, lo que conlleva una disminución en la hipertensión y en las muertes por ictus e infarto de miocardio.

¿QUÉ PODEMOS HACER NOSOTROS?
Para disminuir nuestro consumo de sal es recomendable disminuir el consumo de alimentos procesados (sobre todo carnes procesadas como salchichas, tocineta o embutidos; y patatas o pizzas congeladas) y aumentar el consumo de frutas y verduras frescas. Además hay que incrementar el consumo de potasio, pero NUNCA tomando pastillas o suplementos, sino tomando plátanos, naranjas, uvas, moras, frutos secos, patatas, espinacas y acelgas. Cuando vayas a un restaurante debe preferirse comida que se prepare sin añadir sal y con verduras al vapor y solicitar siempre que los aliños de la ensalada se sirvan a parte, permitiendo que usemos menos que lo que lo haría el cocinero. Y, por supuesto, si un plato está demasiado salado, debe devolverse a la cocina. También deben evitarse los locales de comida rápida, donde una sola comida contiene toda la cantidad de sodio recomendada para un día. Finalmente, debemos leer las etiquetas, comprar productos y procurar elegir los que tengan menos sodio. No por ello serán menos sabrosos o estarán menos ricos.

CONCLUSIONES
El exceso de sal es peligroso para nuestra salud, incluso para aquellas personas que no tienen hipertensión, problemas de corazón o que realizan ejercicio habitualmente. Para reducir la cantidad de sal debemos evitar los alimentos procesados y aumentar el consumo de frutas y verduras frescas.

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